9 de Enero – El eslabón y la cadena. Por Juan Forn.

Esas nueve personas en torno a un féretro en el cementerio de Highgate en Londres están despidiendo a Karl Marx. De esos nueve, sólo uno no es ni comunista ni familiar del difunto: su nombre es Edwin Ray Lankester, es biólogo y discípulo de Darwin, pero no está ahí en representación de su maestro sino por iniciativa propia, y esa iniciativa no tiene relación con sus ideas políticas: Lankester ni comulga con el ideario marxista ni adscribe a las palabras hoy famosas de Friedrich Engels frente al féretro de su amigo: “Así como Darwin descubrió la ley de la evolución en la naturaleza, Marx descubrió la ley de la evolución en la historia”.>
Fuente: Pagina 12
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-289814-2016-01-08.html

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