17 de Febrero – Manchas del tigre. Por Mario Wainfeld.

El serpentario de Comodoro Py. Si al fiscal de la servilleta Carlos Stornelli se le recetara su propia medicina estaría preso, en una cárcel hedionda, incomunicado. Alguien habría digitado el juez a cargo. Se estaría presionando a otras personas implicadas para denunciarlo, amenazándolos con ponerlos entre rejas en caso de reticencia. Esos métodos repugnan a un régimen penal garantista. Nadie merece que se le apliquen. Repetimos “nadie” por si no quedó claro. Tampoco corresponde repartir prisiones preventivas como si fueran sortijas ni condenar sin sentencia previa.
Una agrupación voluntaria de fiscales que no contiene ni representa a todos salió a la palestra clamando para que no se prejuzgue mediáticamente a Stornelli ni se adopte ninguna medida a su respecto. Alegan que su planteo no es corporativo. En fin…►
Fuente: Pagina12

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