15 de Agosto -El doble de riesgo del Titanic. Por Felipe Bonacina

La historia de la película nazi que empequeñece a la tragedia de 1912
No lo puedo evitar: busco algo para ver en la televisión, aparece Titanic y me quedo atornillado frente a la pantalla. Lo raro es que esto me suele pasar con películas que son de mi gusto, no con las que están lejos de mis preferencias. Siendo más preciso, lo único que me interesa de Titanic son esos minutos que van desde el momento en que el iceberg lo desgarra como un abrelatas hasta cuando escupe unas burbujitas para hundirse en la oscuridad e iniciar la leyenda. Todo lo demás, antes y después del hundimiento, me es absolutamente indiferente. Gloria y honor para James Cameron, con justicia autoproclamado el amo del mundo por esa magnífica obra que produjo el milagro de resucitar al cine catástrofe y terminó multiplicando lo invertido.No voy a discutir si Cameron es un gran director de cine. Lo que quiero subrayar es que el tipo posee el termómetro para medir la temperatura del gusto popular y tiene, además, el talento para manejarlo. Dio el zarpazo con una

superproducción formidable y supo estirar en el tiempo esa suerte de “Titanicmanía”, con expediciones a los restos del barco y un par de documentales. Una lección de cómo redimensionar una leyenda tan fascinante que por sí sola traspasa décadas y generaciones.>
Fuente: El cohete a La Luna
https://www.elcohetealaluna.com/el-doble-de-riesgo-del-titanic/