ARMAS Y PETRÓLEO

UNA REGIÓN ESTRATÉGICA

La región del Golfo (Península Arábiga e Irán) alberga el 65% de las reservas mundiales de petróleo y el 33% de las de gas. Allí se sitúan los cinco Estados con las mayores reservas del mundo, todos ellos miembros de la Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP): Arabia Saudí (26,1%), Iraq (10%), los Emiratos Árabe Unidos, EAU (9,8%), Kuwait (9,7%) e Irán (8,9%): Extraer un barril de petróleo en esta región cuesta entre 5 y 10 veces menos que en otras zonas del mundo, que ni cuentan con sus reservas ni con sus rutas de exportación. En la primera década del siglo XXI la región suministrará al resto del mundo más de la mitad del petróleo que consumirá, en una tendencia al alza que incluirá China, India e incluso Irán. La dependencia energética estadounidense será aún mayor: del 70%, según datos oficiales.

EL PETRÓLEO DE IRAQ, «RECOLONIZADO»

En 1990 Iraq exportaba más de 3 millones de barriles de petróleo al día. Pese a que Iraq fue desalojado de Kuwait durante la Guerra del Golfo de 1991, las sanciones económicas que le fueron impuestas en agosto del año anterior por el Consejo de Seguridad (CS) se han mantenido hasta la actualidad. Las sanciones prohiben a Iraq exportar su petróleo. El embargo le ha supuesto a Iraq pérdidas por valor de 140 mil millones de dólares (casi 17 billones de ptas.) desde 1991. Las resoluciones del CS obligan a Iraq a destinar un tercio de sus exportaciones de petróleo al pago de las indemnizaciones por los daños derivados de la crisis del Golfo: nacionalizado en 1972, el petróleo iraquí ja sido recolonizado. Iraq ha pagado ya 2.800 millones de dólares (casi 4 billones de pesetas) cantidad retraída de los ingresos del programa humanitario «petróleo por alimentos», iniciado en 1997.

REPARTIÉNDOSE LA CUOTA IRAQUÍ

Desde que se iniciara el embargo a Iraq, la cuota petrolífera iraquí está siendo exportada por Arabia Saudí y, en menor medida, por Kuwait y los EAU. Arabia Saudí ha aumentado así sus ventas de petróleo desde los 5,2 millones de barriles al día en julio de 1991 a más de 8 hoy. Gracias a estos ingresos suplementarios, Kuwait y Arabia Saudí ha podido recuperar parte del dinero entregado a EE.UU. durante la Guerra del Golfo (de 34 a 55 mil millones de dólares que costó: 7,7 billones de pesetas) y contrarrestar la reducción de cuotas y de ingresos por la caída de los precios (más del 40% entre 1997 y 1998).

EL MERCADO DE ARMAS

Entre 1990 y 1997, Arabia Saudí, Qatar, Kuwait, Bahrein, Omán y los EAU (las llamadas petromonarquías) han firmado contratos militares con EE.UU. por un valor de 36 mil millones de dólares (más de 5 billones de ptas.), la tercera parte de todas sus exportaciones militares. La monarquía saudí es el mayor comprador de armas del mundo: de los 45 mil millones de dólares obtenidos por la venta de petróleo en 1997 gastó 11 mil millones en armamento (1,5 billones de ptas.) en su mayoría en cazas y bombarderos.

UN NEGOCIO REDONDO

Gracias a la prolongación del embargo a Iraq, los reyes y los príncipes del Golfo pueden seguir engrosando sus fortunas familiares y pagar la seguridad militar que EE.UU. les brinda para su supervivencia política, gastando para ello sumas fabulosas en armamento. Por su parte, EE.UU. controla el suministro energético mundial y canaliza ahora todo el flujo financiero de Oriente Medio (los petrodólares) hacia su complejo productivo industrial-militar, engrasando con ello su economía.

PAGANDO EL DESPLIEGUE USA

Para mantener este lucrativo circuito de petrodólares y armas, EE.UU. ha de mantener al embargo a Iraq y su control militar directo de toda la región, generando un clima permanente de inestabilidad y amenazas que justifique este gasto armamentístico y la presencia de sus fuerzas. Todo cuadra: EE.UU. le está vendiendo a las petromonarquías el armamento que el propio ejército estadounidense necesita para mantener su despliegue y mejorar su capacidad de intervención rápida en el Golfo, ahora reducida a 72 horas. Qatar alberga ya el mayor depósito mundial de armas norteamericanas. Ni a EE.UU. ni a las petromonarquías les interesa el retorno de Iraq al mercado petrolífero: por medio del embargo y de los ataques a infraestructuras petrolíferas lo están consiguiendo.

Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
Para más información: Campaña por el Levantamiento de las Sanciones a Iraq: Apartado 14.180 • 28080 Madrid • Tel./Fax: 91 531 75 99