POLICIA. LOS NUEVOS GARANTES DEL DES-ORDEN

TRASPASO

Hasta ahora el Ejército se ocupaba de la Defensa de la Patria, del enemigo interno y externo. El soldado está para ganar la guerra, matar o morir destruir o ser destruido. Su función consiste en violar todos los derechos y libertades de la población enemiga hasta conseguir la rendición. Su presencia disuade porque ante el enemigo mantiene toda la credibilidad respecto a sus intenciones asesinas. Posteriormente las Leyes de Punto Final y la de Obediencia Debida exculparán a todos los asesinos de esos crímenes contra la humanidad. Por esta razón se utiliza la presencia militar y es políticamente instrumentalizada.

policia.jpgPero la tradición sangrienta del Ejército, a consecuencia de las guerras y los golpes militares, junto con el reclutamiento forzoso, no garantizan la lealtad de los soldados (reclutados obligatoriamente de entre los jóvenes), los cuales se niegan a colaborar en atrocidades. La solución es pues crear cuerpos mercenarios de hombres y mujeres -éstas complemento decorativo de imagen- que obedezcan ciegamente las órdenes: la Policía y el Ejército Profesional. El Estado utiliza la policía, que puede ser autonómica, porque es un cuerpo menos ilegitimado y por tanto menos lejano al ciudadano, pero que al fin y al cabo, está entrenado en el manejo de armas y obedece disciplinado a la jerarquía.
Pese a que algunos se empeñan en mantener que la policía sólo recurre a la violencia armada y al ejércicio de la fuerza al fracasar los otros métodos. El policía en una democracia occidental es el garante de la seguridad del Estado, el que permite o no ejercer las libertades a los ciudadanos dentro de sus fronteras. Es la muestra más evidente de la inoperancia del Estado que tiene que recurrir a sus cuerpos represivos armados, en la consecución pacéfica de una armonía social.

El Gobierno Militar ya no controla, la Justicia Militar utiliza un código anticuado, el Gobernador Militar tan solo aparece en las fotos. No es necesario decretar el Estado de Excepción. Los cuarteles en muchas comarcas del Estado Español desaparecen para ser sustituidos por nuevas comisarías. La Policía es ahora la pesadilla de los disidentes y el servicio secreto de información CESID -a las órdenes del ministro de Defensa- ofrece su colaboración antiterrorista fuera de la ley, el Gobernador Civil es el super-policia del Orden, se crean leyes especiales como la Ley Antiterrorista, el plan ZEN, videovigilancia, control social y tribunales especiales como la Audiencia Nacional.
La competencia del Ejército de garantizar por la fuerza la pervivencia del Sistema y la integridad del Estado ha sido transmitida a la Policía, y el Ejercito acuartelado queda sin función inmediata dentro del territorio, aparte de garantizar la Unidad Constitucional (artículo 8- Constitución). La formación de los militares y de los guardias civiles tiene idéntico nivel académico y los oficiales de ambos cuerpos se preparan durante 2 años en la misma academia de Zaragoza. La Benemérita Guardia Civil es un fósil militar, que de civil sólo mantiene el nombre, formada por una tropa mixta profesional de voluntari@s. Este cuerpo realiza indistintamente tareas propias del Ejército y de la Policía sin ninguna contradicción, viniendo a confirmar el fenómeno descrito, que demuestra que estos cuerpos armados comparten las mismas funciones bajo la autoridad del ministerio del Interior v Defensa.

La existencia de Estados sin Ejército, como Islandia o Costa Rica, evidencia que el papel militar interno lo puede cumplir la policía o incluso superestructuras militares como la OTAN y el gendarme mundial EE.UU.

No obstante, nuestras adversarias no son las personas policías o militares, sino que son las instituciones y los valores militaristas que ell@s también padecen y que a cambio de un salario nos quieren imponer a l@s demás.

ÁREAS Y FUNCIONES

Las funciones de la Policía aumentan dentro de los Estados para garantizar la paz interior y el control social, mientras se forja el/la modélic@ ciudadan@-policía del futuro.
La “Seguridad Ciudadana” es la cara bonita de la Policía, y comprende varios servicios como SOS coordinación de emergencias, Comisarías, Tráfico, Brigada Móvil, Escoltas (¿a quiénes y contra quiénes?), Helicópteros e Intervención en situaciones límite.

Además de éstas, tiene competencias muy amplias en procesos electorales (ahora pretenden que se vote por ordenador), Investigación criminal (Policía Judicial, y Policía Científica), Extranjcria, Asilo y Documentación (nueva identificación por la huella genética), Formación y estudios. Juegos y Espectáculos. Administración e Informática. Drogas ilegales y Asuntos Penitenciarios.

Como se puede comprobar, todos los ámbitos de la vida del/la ciudadan@ están controlados y registrados en bancos de datos al servicio de los intereses del Estado. El derecho a la libertad queda así seriamente comprometido en manos de las instituciones que manipulan la información, fabrican la ideología dominante y reprimen la desobediencia.

¿DECÁLOGO?

Estos son de forma genérica los principios básicos de un policía aun no corrompido
– Servicio público. Su misión es proteger el libre y pacífico ejercicio de aquellos derechos y libertades que establece y delimita la ley, utilizando la violencia si fuera menester.
– Policía civil. Es una institución pretendidamente separada de lo militar, aunque en realidad, como ella, sea jerárquica, armada, arrogante, uniformada, machista y retrógrada, además de que mata y maltrata con relativa impunidad.
– Democrática. A pesar de este calificativo, no demuestra la misma imparcialidad ni neutralidad ante todas las opciones ideológico-políticas, persiguiendo a l@s que disienten.
– Profesional. El personal es seleccionado entre l@s de confianza y correligionari@s, con lo cual el grado de profesionalidad queda en entredicho.
– Coordinada con el Poder Judicial, que ha perdido su teórica independencia y está bajo la tutela política.
– Integrada en la comunidad: El/la policía, por mucho que lo intente, no es ni nunca ha sido, un@ ciudadan@ más porque su función le sitúa del lado de l@s represor@s. Pretende, pues, recuperar y ganar la confianza y la estima de sus vecin@s perdida hace décadas
– Preventiva, no represiva. Su eficacia está en la represión de ciertos delitos, no en resolver adecuadamente los problemas de la comunidad
-Integral. Respeta y defiende los privilegios de una minoría, torturando, atemorizando, y violando arbitrariamente los derechos humanos de la mayoría.
– El recurso a la fuerza como medida extrema. Hace valer su autoridad con armas bien visibles y un lenguaje irrespetuoso. Habitualmente, desde la posición de superioridad que le da el uniforme, se impone a los argumentos del/la ciudadan@, a quien debería servir, en teoría.
– Discrecionalidad. No practica una obediencia irreflexiva a la Ley, sino que se muestra disciplinad@ aplicándola a conveniencia, de lo que resulta un trato discriminatorio. Pone a disposición de los suyos todos los medios, ofrece cobertura y se muestra permisivo. Para los otros todo son trabas y actúa de un modo exclusivamente represivo.