PARO, POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL

DESTRUCCIÓN DEL EMPLEO SOCIALMENTE INÚTIL Y CREACIÓN DE ACTIVIDADES SOCIALMENTE ÚTILES

Aunque tenemos conciencia de que este tema es complejo, levanta prejuicios y choca a veces con quienes teniendo empleos temen perderlos, vemos la necesidad de que se abra un debate sobre él en este encuentro y en las redes a que pertenecemos, para más tarde abrir un debate más amplio a nivel de sindicatos, todo tipo de asociaciones de base, centros de trabajo o estudio, parroquias, etc.

Por primera vez se presenta la idea de que a nivel planetario la sociedad basada en el neoliberalismo crea una situación insostenible para la humanidad entera desde un punto de vista ecológico, humano, ético y económico.

A las actividades totalmente innecesarias (como son las fábricas de armamento, pero también de otras mercancías inútiles o peor aún, que engendran consecuencias perjudiciales para la salud o la mera convivencia humana, como las fábricas de automóviles o, a nivel más dramático, como la energía nuclear) están ligados desgraciadamente cantidad de empleos. Estos son los empleos socialmente inútiles, de los cuales no podemos plantear la suspensión partiendo de los intereses y valores vigentes en la sociedad capitalista en que vivimos, sino desde concretos valores y enfoques nuevos que han de ser los de l@s excluid@s y marginad@s de la Tierra.

Mientras los resortes de la sociedad actual son a la vez la creación de riqueza y su acaparamiento por los que buscan su provecho exclusivo, queremos que surja otra sociedad basada en otros principios y valores morales que permitan la creación de un sinnúmero de actividades socialmente necesarias, hoy en día inexistentes.

En el momento actual, aunque sectores enteros de la economía defienden desesperadamente sus empleos -sean o no socialmente útiles-, no podemos renunciar a abrir este debate sobre las actividades a las que están ligadas empleos socialmente necesarios, porque sería renunciar a toda idea de transformación profunda y de un futuro diferente para la humanidad. Debemos pues ya reflexionar y abrir perspectivas sobre lo que mañana deberemos suprimir y qué actividades útiles se realizarán.

EL CUENTO DEL JOVEN PESCADOR

A las diez de la mañana está un pescador sentado en la playa.
Se le acerca un señor que le dice:
-¿Por qué no estás pescando?
-Es que ya cogí suficiente pescado.
-Pero, ¡si sigues pescando, venderás más pescado y tendrás más dinero!
-¿Y qué haré yo con más dinero?
-Pues podrás comprar un barco más largo.
-¿Y qué haré yo con un barco más largo?
-Pescarás más y ganarás más dinero.
-¿Y para qué?
-Pues podrás comprar más barcos y pescar más pescado y ganar un montón de dinero.
-¿Y para qué me servirá todo eso?
-Pues al final de tu vida te permitirá descansar y gozar de la vida.
-¿Y qué crees que estoy haciendo ahora?

¿ES NECESARIO DEMANDAR MAS EMPLEO O FRENAR ESA TENDENCIA?

La tendencia actual, siguiendo las directrices de la OMC (Organización Mundial del Comercio), del FMI (Fondo Monetario Internacional), del BM (Banco Mundial), etc. es que todas las personas se incorporen al mercado. El que no tiene empleo tiene que encontrar formas de vender trabajo, poniendo un precio a sus habilidades o al tipo de servicio que ofrece.
Nosotr@s rechazamos esa tendencia porque significa la aceptación de las leyes del mercado y cierra toda perspectiva de cambio.

Frente a esa tendencia, reivindicamos el acto gratuito de ofrecer servicios a la comunidad.

Frente a la deshumanización que implica el reino del dinero en relaciones en las que todo se compra y todo se vende, seguimos creyendo y favoreciendo el proceso de humanización de la humanidad.

El sindicalismo oficial (entendiendo por tal el aceptado y potenciado por el Estado y el Capital) ha perdido todo interés por y para la transformación social, actuando como colchón amortiguador entre el poder y l@s trabajadoras/es: de hecho, sirve para perpetuar el sistema.

En este sentido se justifica su defensa corporativa e indiscriminada de creación y mantenimiento de empleos socialmente inútiles (industria nuclear, de armamento, etc.) o de privilegios salariales de l@s trabajadoras/es ya establecid@s, mientras que se inhibe (salvo declaraciones puramente formales de buenas intenciones) de actuar en favor de los sectores marginados por el mercado.

PROPUESTAS

a) Reparto de la riqueza
Para nosotr@s es fundamental la lucha contra la acaparación innecesaria de recursos por parte de una minoría rica, mientras la mayoría de la población mundial está empobrecida y con graves carencias.

En la actualidad sobran recursos y existen riquezas suficientes como para que ningún ser humano padezca situaciones de carencia. Nunca la distancia entre ric@s y personas pobres ha sido tan grande y alarmante.
Hemos de centrar nuestras fuerzas en quitar a l@s ric@s los recursos que necesitamos para vivir dignamente.
Esta lucha por recuperar la dignidad humana y fomentar el reparto de la riqueza no va a ser sencilla, pero como prioritaria que es tenemos que fracasar una y mil veces en los diferentes intentos, hasta conseguirlo.

Proponemos:

1) Extender al máximo las actuales rentas básicas (ingreso que se destina a personas con carencias de recursos), evitando cualquier tipo de contraprestación por parte de las personas que cobren estas rentas básicas o mínimas (R.M.I.) Estas medidas se deben aplicar a todas las personas mayores de dieciocho años empobrecidas.

2) Conseguir el ingreso social universal para todas las personas que vivan en cualquiera de nuestras comunidades, pueblos, naciones y/o Estados actuales. Este ingreso social universal significa que toda persona, por el hecho de serlo, tendrá derecho a percibirlo.

3) Quien no tiene, no paga. Es fundamental conseguir la gratuidad de servicios básicos para las personas empobrecidas, de tal manera que cuando alguien no tiene recursos, no pagará las tarifas de luz, agua, gas, transporte, vivienda, actividades culturales…
4) Impuestos a las grandes fortunas, a las entidades financieras…

Para desarrollar una lucha decidida contra la riqueza hemos de dotarnos de un discurso comprensible para toda la población y que posibilite un profundo debate social sobre la necesidad de romper con la sociedad del mercado y posibilitar el parto de una sociedad donde el centro sea la persona.

EL CUENTO DEL VIEJO ALBERTO

En la selva reina el león, el rey de los animales que domina a todos los demás, el todopoderoso. Y hay un pequeño mono que, desde un árbol lo va mirando y se dice:
«Este se cree el más fuerte y aplasta a todos los demás, ¡qué rabia me da! Quisiera tirarle de la cola a este león».
Le dan muchas ganas y nunca se atreve.

Hasta que un día encuentra al león dormido y se dice:
«Si no le tiro de la cola ahora, es que realmente soy un mono desgraciado…».

Se acerca silenciosamente y… ¡le tira de la cola!… y se echa a correr.

El león despierta furioso, y corre detrás del mono.

El mono llega a un pueblo, ve que hay un bar, se sienta en una mesa donde hay unas gafas de sol y un periódico. Se sienta en la postura de un cliente, se pone las gafas y se esconde detrás del periódico.

Llega el león bravísimo:

– «¿Usted no ha visto por aquí un mono?».
– «¿Un mono que le tiró del rabo al león?», contesta el mono.
– «¡Ay!», ruge el león. «¿Ya está la noticia en el periódico?».

Cada un@ de nosotr@s soñamos con tirarle de la cola al león.
Tenemos que atrevernos porque, aunque sea poca cosa, lo que le molesta al neoliberalismo es que aparezca en el periódico que alguien se atrevió a tirarle de la cola.

b) LA ECONOMÍA SOCIAL

El trabajo tiene que ser socialmente necesario y útil, y no orientado al beneficio, es decir, debe producir bienes y servicios necesarios para la gente, y que no sean usados para propósitos destructivos o para dañar al medio ambiente.
La economía social, por ejemplo en formas de cooperativas, tiene que ser a escala humana, es decir, no demasiado grande. Las condiciones en las que se desarrolle el trabajo, los ritmos y los tiempos, tienen que estar basadas en el máximo respeto a las personas.

El producto tiene que tener un precio justo para los productores y para quienes lo adquieran.
– «Liberarnos del trabajo y liberar nuestro trabajo».
– «Liberar nuestro trabajo de la esclavitud del dinero».
– «Importancia del comercio ético».

c) EL TRUEQUE
Tiene que ser de bienes y, sobre todo, de servicios.
Tiene que ser a escala pequeña, a nivel de barrios, pueblos, pequeñas comunidades. (Ante la globalización planteamos una sociedad de pequeñas comunidades).
Un aspecto positivo del trueque es que estimula el sentido de comunidad y la conciencia de formas alternativas de relacionarnos y satisfacer nuestras necesidades.

d) REPARTO DEL EMPLEO SOCIALMENTE ÚTIL Y NECESARIO
Entendemos que no es una medida fundamental y prioritaria, sino una lucha más contra el empobrecimiento que sufren actualmente personas con o sin empleo.

e) «NADA PARA NOSOTR@S. TODO PARA TOD@S»
«…Todos tus sueños» (cita de los zapatistas).

RED DE LUCHA: UNA NECESIDAD Y UN RETO
Planteamos la necesidad de que la red de luchas que estamos creando consiga tratar por igual a todas las luchas territoriales o parciales. Siendo el contenido central la necesidad de desmantelar el neoliberalismo y romper la actual globalización económica y política.

Debemos huir de referentes y saber incorporar todas las aportaciones sin exclusiones. El capitalismo ha fracasado pero perdura en nuestras cabezas consumistas y angustiadas por la falta de proyectos transformadores.

La red debe partir de la coordinación de luchas locales, para continuar con el territorio cercano y pasar a las coordinaciones de zona o región, rompiendo el modelo impuesto.

Hemos de acotar estas regiones en base a nuestros intereses y deseos (Mediterráneo, Báltico, Pacífico del norte y del sur, etc.)

También hemos de plantearnos subredes temáticas de difusión e información, no se trata de parcializar nuestras luchas, sino de crear mecanismos rápidos de comunicación por interés y temas comunes con los que trabajamos. Nunca deberíamos olvidarnos de que las redes son medios y no fines en sí mismas.

¡Besitos! y ¡a ser malas!

«II Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo»