Celebrando 100 números de la publicación “Todo por hacer”

Todo por Hacer es una publicación anarquista, mensual y gratuita, que se edita en Madrid desde febrero de 2011, y que desde entonces no ha dejado de salir a la calle ni un solo mes. Se trata de un proyecto dedicado a analizar diferentes temas de actualidad y a dar a conocer y potenciar textos, vídeos, herramientas y colectivos considerados de interés. Casi una reliquia en los tiempos que corren con más de un centenar de números ya a sus espaldas. Desde E. Z. queremos felicitarles no solo por su longevidad, sino sobre todo por la continuidad demostrada, lo que denota que con un poco de esfuerzo e interés se pueden crear pequeñas grandes cosas con perdurabilidad en el tiempo en la lucha contra el capitalismo y la dictadura parlamentaria.

EZ: Todo por Hacer surge en un momento donde ya habían irrumpido con fuerza las nuevas tecnologías, que entre otras cosas, relegaban a este tipo de publicaciones a una función casi marginal y sin apenas continuidad ¿Por qué y en qué contexto decidisteis crear algo así y qué necesidades veíais para ello?

TxH: Precisamente eso es lo que nos planteamos cuando decidimos crear la publicación: entendíamos que las (ya no tan) nuevas tecnologías, pese a tener aspectos positivos, creaban un inmediatismo brutal que negaba el debate o análisis sosegado y que además provocaba bastante endogamia. Por lo primero, decidimos que la frecuencia fuera mensual y por lo segundo, que saliera a la calle en formato papel.

Nacemos en un momento en que parte del anarquismo madrileño se encontraba en el contexto de la huelga general de septiembre de 2010 y que veía que sus ideas y acciones no hallaban eco entre las personas ajenas a nuestro círculo y que, si bien era un momento de variada y buena contrainformación en la red (lahaine, klinamen, indymedia…), entendíamos que se necesitaba dar un paso más y salir a buscar a nuestro público. Por eso un periódico gratuito, en el que el dinero no fuera un impedimento para conocernos, que se encontrara en nuestros sitios de referencia (centros sociales, sindicatos, etc.) pero que también estuviera en bares, en el metro, en bibliotecas, asociaciones de vecinas… con el fin de llegar a cuanta más gente mejor.

EZ: ¿Que valoración hacéis de todo este recorrido, de la respuesta que ha tenido y de la utilidad de un medio como el vuestro en la actualidad?

TxH: La verdad es que tenemos que reconocer, que al echar la vista atrás, nos sentimos orgullosas del tiempo que llevamos sacando el periódico a la calle. Tristemente, ha habido proyectos de información que nacieron con nosotros, como Radio Cabezas de Tormenta, y otros posteriores que se han quedado por el camino.

Creemos que, en general, vamos cumpliendo con los objetivos que nos llevaron a embarcarnos en este proyecto. Desde un primer momento la acogida en el mundo libertario fue muy buena y poco a poco nos hemos ido dando a conocer y ampliando el círculo de lectoras: en las manifestaciones la gente conoce y busca el periódico, bastantes personas acuden a librerías o bares expresamente a por él y aumenta el número de suscriptoras que quieren que se los enviemos a sus domicilios y que nos ayudan con la financiación. Además, pese a ser un medio editado en Madrid y con un contenido a veces bastante local, hay compañeras interesadas en repartirlo en sus ciudades, y otras que se plantean crear publicaciones similares en sus localidades.

También hemos logrado mantener cierta estabilidad económica, consiguiendo que un periódico que cuesta casi 500 euros mensuales salga todos los meses, pero aún estamos lejos de no tener que depender de eventos ajenos a lo relacionado con el periódico (conciertos en centros sociales, rifas, el día a día de todo proyecto anarquista) y de que éste sea sufragado en su totalidad por socias y suscriptoras.

Esto, que nos obliga a destinar una parte de nuestro trabajo a buscar formas de pagar el periódico, junto a otros factores, también nos limita a la hora de crecer. Aumentar la tirada y con ello llegar a nuevos lugares y personas o sacarlo en color para hacerlo más vistoso y atractivo son ahora mismo lujos que no nos podemos permitir.

En cuanto a la utilidad del periódico en estos momentos, creemos que los motivos que nos llevaron a emprender este proyecto siguen hoy vigentes, más aún en un momento en que la institucionalización de parte de los movimientos sociales y/o el desencanto han ido vaciando las calles de protestas y movilizaciones.

EZ: El nombre de la publicación, por un lado muestra lo lejos que estamos de unos objetivos mínimos pero a su vez, suena ilusionante, ya que, también, si todo está por hacer, todo es posible. ¿Qué sentido le dais a vuestro nombre?

TxH: Aunque suene muy manido, las utopías sirven para seguir caminando. Todo por Hacer tiene ese sentido de inconformismo positivo, de que nos queda mucho camino por recorrer y mucho por crear, pero que es posible y está en nuestras manos hacerlo.

Nuestro nombre es heredado de una publicación que nació en septiembre de de 2010, en la que colaboramos junto a compañeras de distintos colectivos madrileños como Klinamen, Local Anarquista Magdalena y la Federación de Estudiantes Libertarias, en el que llamábamos a la participación en la huelga general bajo los principios de la solidaridad, la acción directa y la autoorganización y contra el papel que los sindicatos mayoritarios desempeñaban.

EZ: ¿Que criterios manejáis para decidir el enfoque de los contenidos?

TxH: Como decíamos, nuestro objetivo principal era llegar a un público que si bien estaba politizado, no conocía o compartía las ideas libertarias. Por eso, a la hora de elegir el contenido tratamos de hablar sobre lo que le preocupa a la gente, lo que está en la prensa y la televisión, pero siempre buscando dar una perspectiva propia. Por ejemplo, en el momento en que las mareas en defensa de lo público tenían gran poder de convocatoria, nosotras hablábamos de ello, contra la privatización de la enseñanza o de la sanidad, pero siempre desde una crítica a los grandes aparatos sindicales y tratando de dar a conocer herramientas de autoorganización de los trabajadores u otras formas de entender la educación o la salud. Si el Partido Popular hace una campaña por la excarcelación de Zaplana, nosotras aprovecharemos para hablar de la cárcel, de dispersión, de presas enfermas, y si en campaña electoral se elige como chivo expiatorio a okupas intentaremos centrar la atención en el derecho a la vivienda y dar a conocer a colectivos que actúan en ese ámbito.

Todo esto con un lenguaje normal, entendible por cualquier lector, por lo que huimos tanto de un lenguaje académico/pedante como de uno excesivamente panfletario.

EZ: ¿Cómo convive un proyecto de información alternativa como Todo por Hacer con la inmediatez de internet?

TxH: Intentamos luchar contra esa inmediatez o urgencia que genera ese bombardeo informativo que crean los medios de comunicación, que fabrican noticias con un recorrido vital de minutos, poniendo de actualidad temas que son consumidos y olvidados en un instante para ser reemplazados inmediatamente por otros, sin posibilidad de que se haga un análisis reposado.

Desde el inicio, y es uno de los motivos que nos llevaron a nacer, queríamos huir de eso y tratar de no dejarnos llevar por esa vorágine de noticias y de últimas horas o minuto a minuto que es común a los medios de masas y a las webs de contrainformación. Eso no nos lleva a no tratar temas de actualidad, sino a enfocarlas con la calma y la distancia que nos permite ser una publicación mensual, que no puede, ni quiere dejarse llevar por la última moda.

Por eso, por ejemplo, si tratamos el resultado de las elecciones andaluzas, no nos limitamos a dar datos y a llevarnos las manos a la cabeza por el auge de Vox, sino que intentamos ver qué hay detrás de esto, analizar sus ideas, y, desde luego, tratar de generar un discurso que sirva de herramienta para enfrentarles. Lo mismo que, cuando tristemente, alguien que iba a ser desahuciado decide quitarse la vida, tratamos de conocer cómo se ha llegado a esa situación y señalar a sus responsables.

Todo esto, sin huir de la presencia en Internet, ya que entendemos que cualquier proyecto que busque tener algo de relevancia fuera de los círculos más militantes debe darse a conocer y para eso la web y las redes sociales son enormemente útiles.

EZ: Habladnos de vuestra forma de organización, financiación y distribución, etc.

TxH: Nuestra organización se basa en la asamblea y en el trabajo militante, nadie cobra por publicar en el periódico. En estos momentos la asamblea la formamos siete personas, que nos encargamos de todas las funciones necesarias del periódico: decidir el contenido entre todas, escribir los artículos, maquetar, llevar la web y las redes sociales y distribuirlo. Además, contamos con una red de colaboradoras que nos ayudan en todos estos aspectos, nos mandan propuestas, reparten el periódico o redactan noticias.

La base de la financiación son las aportaciones de socias que mensualmente aportamos una cantidad fija, donaciones puntuales y suscriptoras, personas que reciben el periódico en sus casas y que por ello pagan una cantidad que cubre el coste de envío y nos deja algo de margen, o colectivos que lo distribuyen en sus ciudades y hacen aportaciones económicas. Lo ideal, y nuestro eterno objetivo, es que con esto su cubrieran los casi quinientos euros mensuales que nos cuesta la impresión de los dos mil ejemplares, pero aún estamos lejos de ello y, como os contábamos anteriormente, aún tenemos que recurrir a conciertos y otras actividades.

De los dos mil periódicos, unos quinientos los enviamos a suscriptores o a colectivos que los reparten fuera de Madrid. El resto van a parar a centros sociales, sindicatos, librerías, asociaciones de vecinas, bares, comercios… o los repartimos en manifestaciones u otros actos como charlas, jornadas o ferias del libro, siempre con el fin de llegar a cuanta más gente mejor.

EZ: En la actualidad, una publicación como la vuestra es una rara avis, pero hasta hace poco más de una década este tipo de medios era una herramienta política y de difusión bastante habitual. Un tipo de medios que, junto con las radios libres y otros expresiones comunicativas, se agruparon bajo el término de contrainformación, con referentes como el periódico Molotov. ¿Qué importancia han tenido estos precedentes y esta cultura original de la contrainformación para Todo por Hacer?

TxH: En realidad, y puede que por esa brecha que se produce cíclicamente entre generaciones de militantes, cuando echamos andar no teníamos en mente ningún proyecto en concreto en el que nos quisiéramos basar o imitar, pero lógicamente no surgimos de la nada. La cultura anarquista siempre ha estado íntimamente ligada a la imprenta y a la difusión de las ideas mediante folletos, revistas y periódicos. Somos herederas de esta forma de comunicación que incluye esas publicaciones vinculadas a las potentes organizaciones anarcosindicalistas de otras épocas como Solidaridad Obrera y Tierra y Libertad, de todos esos periódicos que editaron por todo el mundo las exiliadas tras la guerra, pero también de los panfletos y fanzines que todo grupo anarquista editaba desde su nacimiento.

Cada una tenía sus referencias (personalmente, quien ahora escribe, periódicos como El Surco de Santiago de Chile), pero todas teníamos esa sensación de que era necesario recuperar la plasmación de nuestras ideas en papel, que nos permitía un mayor alcance y un contacto humano con nuestro interlocutor.

Afortunadamente, desde nuestro nacimiento, han ido surgiendo otros proyectos en formato papel en nuestra ciudad como el periódico del 15-M, la publicación Aquí y Ahora de los barrios de Carabanchel y Aluche o han evolucionado como El Salto, y en otros lugares como Sevilla con El topo tabernario, u otros más efímeros pero con el mismo objetivo como Asturies, que nos demuestran que el papel sigue siendo un formato válido desde donde seguir difundiendo nuestras ideas.

EZ: Un medio editado en Madrid no puede obviar su carácter capitalino y el ser testigo de diferentes contextos y acontecimientos de importancia. En este sentido, ¿qué valoración haríais de lo que ha supuesto a nivel político y social el proceso posterior al 15M en Madrid?

TxH: Nosotras nacimos en febrero de 2011, sólo unos pocos meses antes de la eclosión e ilusión política que significó el 15M. Esto nos permitió vivir, como periódico, ese ansia por buscar nuevas ideas, redescubrir antiguas y esa apertura a lo distinto de gente menos politizada. Recordamos repartir los periódicos en las múltiples manifestaciones que llenaban las calles (del 15M, mareas ciudadanas, huelgas generales, rodea el Congreso) y cómo en pocos minutos nos los habían quitado de las manos o cómo se distribuía en las asambleas del barrio en las que algunas participábamos. Ahora, a veces, cuando el mes está terminando tenemos problemas para dar salida a bastantes ejemplares, pese a que los puntos fijos de distribución han ido aumentando.

Creemos que eso simboliza qué ha ocurrido en los movimientos sociales: ha existido un abandono de la movilización en la calle, las asambleas se han ido vaciando y las reivindicaciones han sido nuevamente canalizadas hacia lo institucional. Pero no nos queremos quedar sólo con ese aspecto negativo: del 15M nació Podemos, sí, pero también los grupos de vivienda en cada barrio de Madrid, los bancos solidarios de alimentos, asambleas como las de Hortaleza y Carabanchel de las que nacieron y aún perviven grupos como la Oficina de Apoyo Mutuo de Manoteras y ADELA, radios libres y publicaciones y multitud de espacios, okupados o no, que hacen que esta ciudad sea más vivible.

EZ: ¿Qué perspectivas os planteáis de cara al futuro?

TxH: Crecer y mejorar. Como decíamos antes evaluando nuestra trayectoria, estamos un poco estancados. Nos gustaría llegar cada vez a más gente y que se nos encuentre en más sitios, para lo que necesitaríamos aumentar la tirada. También querríamos hacer mejoras estéticas: cuidar más la maquetación o introducir color es algo que siempre nos planteamos. Pero siempre chocamos con la realidad, en estos momentos el dinero que conseguimos y las fuerzas con las que contamos dan para seguir mes a mes con el proyecto tal y como está. Pero bueno, ya sabemos que, para lo bueno y para lo malo, está todo por hacer.

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