CEPRID

¿A QUIENES NO LES GUSTA LA MÚSICA?

Miércoles 20 de agosto de 2008 por CEPRID

Rodrigo Mundaca CEPRID

Han transcurrido ya varios días desde aquel 14 de Junio del 2008, día en que la estudiante del Darío Salas, María Música Sepúlveda, arrojó un jarro de agua a la ministra de Educación Mónica Jiménez.

Los periódicos del día siguiente, eran de una opinión unívoca, penas del Infierno para María Música. Alcaíno, Alcalde de Santiago, raudo en pedir la expulsión de la joven estudiante, Vidal, el inefable vocero señalando que la conducta de la estudiante en comento, era un reflejo de la intolerancia del movimiento estudiantil.

Los periódicos de este fin de semana, los de siempre, y también el del gobierno, es decir la Nación, traen reportajes sobre lo que han acuñado como el “Jarrazo”, todos con un denominador común, juicio y castigo para esta rebelde estudiante, Iván Moreira, Diputado de la UDI, declarando en la Nación, que la conducta de María Música es una expresión del Partido Comunista, y también el resultado de una acción coordinada con el PC.

Juan Pablo Letelier, senador Socialista, también desde la Nación, sosteniendo que “los profesores que defienden a María Música son unos fracasados”, columnistas de la Tercera, titulando “María Música y su madre: Las exageradas”, titulares notables, dignos de otros que la historia cada cierto tiempo recuerda, como por ejemplo aquel del periódico la Segunda, cuando a propósito de la desaparición de personas durante la dictadura, sostenía que los desaparecidos se exterminaban entre ellos.

Mantener el orden establecido, cambiarlo todo, para no cambiar nada, el gatopardismo de gran parte de la clase política Chilena, ellos junto a los poderes económicos de nuestro país, son los que han mantenido y defendido a ultranza la privatización de la salud, la enajenación de las empresas del Estado, la desnacionalización de los recursos naturales, la privatización de los fondos de pensiones, y particularmente la privatización de la educación. ¿Existe algo más violento que condenar al hambre y la pobreza a cientos y miles de jóvenes chilenos por su extracción de cuna? ¿Tienen autoridad moral los que coludidos con los poderosos se enriquecen a costa del erario nacional? ¿Es lógico que se pretenda responsabilizar a una joven de 14 años, por la incapacidad de la concertación y la alianza, de terminar con el carácter de clase de la educación Chilena? ¿Por qué los que hoy condenan, no tienen la misma actitud para condenar a los que con mano ajena se apoderan de los recursos naturales? ¿Por qué los que condenan, no tienen la misma conducta ante los que haciendo uso y abuso de sus prerrogativas, se coluden para saquear el país?

Mónica Jiménez, la actual ministra de Educación del gobierno de Bachelet, festinaba con posterioridad, señalando que por lo menos el agua que le arrojo Música, estaba limpia, es cierto, ya que el agua del jarro no es la misma que utilizan las fuerzas especiales de carabineros para reprimir a los jóvenes Estudiantes que se movilizan por mejorar la calidad de la educación, Mónica Jiménez no ha sido arrastrada ni tampoco manoseada por las fuerzas de carabineros encargadas de mantener el “orden público”, tampoco ella ha sido víctima de los gases lacrimógenos, ni tampoco del gas pimienta.

Es más , en una publicación semanal se recordó el rol que desempeño Jiménez como presidenta de la asociación de profesores de la Pontificia Universidad Católica de Chile y también como miembro de su consejo directivo, en aquellos años aciagos de la Dictadura. Jiménez es la misma que mediante la coacción y la oferta de prebendas intentaba en los años 80, desmovilizar a los estudiantes universitarios que luchaban contra la Dictadura, esa es la calidad moral de quien conduce las políticas educacionales de la Concertación.

Los que hoy reniegan de la Música, son los mismos que esperaban cómodamente que el movimiento estudiantil forjado en la barricada y la lucha popular terminaran con la dictadura, para luego desde sus cómodas poltronas enquistadas en el congreso, o en sus magníficas oficinas, pontificar sobre los beneficios de la Democracia, porque con franqueza, no es posible que una muchacha amenace hoy sus privilegios de clase con un gesto que bien puede compulsar a muchos por el mismo derrotero.

María Música Sepúlveda, encarna el símbolo del descontento popular, descontento que ya no tiene paciencia para seguir soportando tanta indolencia, tantas falsas promesas, en su acción esta el recuerdo de miles de jóvenes Chilenos que desarmados enfrentaron en las calles a la dictadura, en su acción esta el presente de miles de jóvenes desahuciados por este modelo económico y social que los discrimina por lo que tienen y también por lo que no tienen. Algunos han señalado que su acción no tiene el valor de la toma de la bastilla, ni tampoco el valor de tomar el cielo por asalto, es cierto, pero en su gesto se sintetizan todos los anhelos de aquellos que ayer, hoy y mañana, continuarán luchando por una sociedad más justa, más democrática y sin exclusiones.

Concluyo con una interrogante ¿ en rigor, a quienes les incomoda la música?, juzgue Usted.

Rodrigo Mundaca es ingeniero agrónomo chileno


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