Portada del sitio > Revista de prensa > La Sierra Oeste: problemas y oportunidades

Debate Almenara21 – Radio 21

La Sierra Oeste: problemas y oportunidades

Miércoles 28 de enero de 2009, por sods

Todas las versiones de este artículo: [English] [Español]

JPEG - 900.1 KB

Problemas

Tenemos por delante una crisis de proporciones mundiales. Una crisis que no es accidental, no es puntual, es más profunda, pertenece al propio sistema económico que cada cierto tiempo nos conduce a una crisis más o menos intensa. Primero se la negaba, después se hablaba de ralentización del crecimiento, después de estancamiento, ahora de recesión y, probablemente, en poco tiempo, se empiece a hablar de depresión. La crisis, que tiene un origen financiero (por la desregulación de los mercados) se agrava en España por la excesiva especialización productiva, por la excesiva dependencia de un solo sector: nos la hemos jugado a una sola carta: la construcción y el negocio inmobiliario, y la crisis financiera los ha arrastrado a los dos. El modelo económico se ha sostenido sobre todo en la construcción de infraestructuras viales y en la urbanización masiva del territorio. Los bancos –en plena ‘crisis de confianza’– han cortado el crédito y el sector agoniza. La construcción se ha hundido por exceso, no por defecto. Se calcula que hay aproximadamente 783.000 viviendas de nueva construcción por vender, a lo que hay que sumar las viviendas de segunda mano. Esto a nivel estatal. En la comarca el panorama no puede ser diferente. Creemos que hay tres grandes problemas: excesivo peso de la construcción; mano de obra muy especializada y de baja cualificación (también en servicios, lo que implica bajos salarios), es decir, unos trabajadores y trabajadoras de difícil inserción laboral en otros sectores, justo ahora cuando se reclama un nuevo modelo productivo; y, en último lugar, un gigantesco endeudamiento familiar que estrangula su capacidad de consumo (por la compra a crédito, la deuda hipotecaria y el precio de las energías). Este es el panorama.

Y alternativas

Estas crisis en las que la economía de mercado nos sumerge cíclicamente se solucionan, en primer lugar, como siempre se han solucionado: con un aumento del gasto público –un gasto público, en todo caso, controlado, transparente, racional, que no implique despilfarro–. A diferencia del PSOE (que invierte enormes cantidades de dinero en grandes infraestructuras viales, como la conversión en autovía de la N-403, y el AVE, un tren elitista que no está al alcance de cualquiera), creemos que estas inversiones públicas deberían destinarse a energías renovables y tecnologías limpias (que además reducirían nuestra dependencia energética exterior); rehabilitación de antiguas vías y construcción de otras
de tren convencional y, por supuesto, a servicios públicos verdaderamente gratuitos y de calidad: mejores servicios sociales, sanitarios, educativos y culturales.

Bajando a un nivel más concreto, otras alternativas u oportunidades podrían ser:
- Un mejor aprovechamiento del patrimonio natural e histórico: centrándonos en este último, tenemos un patrimonio milenario: desde las marcas prehistóricas en Pelayos de la Presa hasta el Castillo de la Coracera, pasando por los verracos de los Toros de Guisando y los Monasterios de Guisando y Santa María de Valdeiglesias, por poner algunos ejemplos muy cercanos. ¿No se podría explorar algún tipo de convenio con Universidades, sobre todo departamentos de historia y arquitectura de universidades españolas – y no sólo españolas– para dar un impulso al turismo cultural y académico? En todo caso, la promoción del turismo tiene que ir más allá de los usos del pantano de San Juan (en unos años es posible que se convierta en ciénagas). De nuevo, hay que diversificar la actividad económica.
- Las explotaciones agrícolas y ganaderas, buscando la calidad en los productos, pueden todavía ser rentables. Tenemos varios ejemplos en la comarca: los vinos Corucho y Valleiglesias.
- Mejorar la promoción del empleo –a través, quizás, de los Agentes de Desarrollo– ya no sólo a nivel de los pueblos del oeste de Madrid, sino también contando con pueblos de Ávila y de Toledo, ampliando el radio de las bolsas de trabajo municipales o comarcales (aumentando, con ello, las posibilidades de empleo sin tener que desplazarse a Madrid).
- Frente a los grandes centros comerciales y de ocio, fomentar el consumo local en los propios municipios, en los negocios pequeños y medianos, que generan más empleo.
- Exigir unos fondos de compensación para zonas que cuentan con un alto grado de conservación natural del territorio. Desde cierto punto de vista se puede decir que los bosques (y contamos con la mejor muestra de bosque mediterráneo del centro peninsular, en palabras del CSIC) son grandes industrias, son fábricas que producen bienestar, calidad ambiental, aire limpio, humedad, atractivo turístico… Y además descontaminan al fijar CO2, absorbiéndolo. Si no hay otra forma de conservar el entorno, pongámosle un precio a esta industria natural (que, por cierto, no nos cuesta un duro) a cambio de limitar el crecimiento urbanístico y demográfico. No decimos detener, decimos limitar el crecimiento teniendo en cuenta la capacidad de carga del territorio.
- Es importantísimo que, aunque las competencias educativas sean de las comunidades autónomas, los gobiernos locales hagan un esfuerzo en la formación de jóvenes y adolescentes. Ellos son el más importante de los factores económicos en el futuro inmediato y no están siendo preparados para el cambio en el modelo productivo que se nos va a exigir por esa inercia que arrastramos del, a todas luces, ya fracasado modelo económico. Las escuelas taller y talleres de formación deberían orientarse hacia sectores como las energías renovables y la agroecología.

Aún estamos a tiempo, a todos los niveles (comarcal, regional, estatal…), de cambiar hacia un modelo productivo que no implique deterioro ambiental y social. Si continuamos por esta senda de crecimiento económico lo único que conseguiremos es aplazar la próxima crisis, conseguir una prórroga a cambio, probablemente, de que la siguiente crisis sea todavía más profunda.

Ver en línea : Escuchar debate completo en almenara21.com