Enmienda constitucional para la reelección presidencial
Javier Romero Gurich, Plataforma Bolivariana. 20 de diciembre de 2008


Contenido actualizado en febrero de 2009

 

 

El 2 de diciembre de 2007 tuvo lugar el referéndum para la reforma de la Constitución Bolivariana. Se sometía a consulta el Decreto votado por la Asamblea Nacional que se modificaría un total de sesenta y nueve artículos de la Constitución, con base en una propuesta del Presidente de la República en Consejo de Ministros que originalmente alcanzaba sólo treinta y tres de ellos. El resultado del referéndum fue contrario a la propuesta de reforma por un estrecho margen (1,4 puntos en el bloque A y 2,2 puntos en el bloque B).

Entonces la modificación de la Constitución Bolivariana se planteó de acuerdo a su artículo 342, es decir el de la reforma constitucional, que se define como  "la revisión parcial de esta Constitución y la sustitución de una o varias de sus normas que no modifiquen la estructura y principios fundamentales del texto constitucional."

Tal y como la propia Constitución establece en su artículo 345, la iniciativa de reforma constitucional que rechazada por la población en referéndum no puede presentarse de nuevo en un mismo periodo constitucional, de ahí que la propuesta de reforma a iniciativa del Consejo de Ministros quedó agotada hasta el 2014, cerrando las vías para la evolución del Estado hacia un sistema socialista.

Uno de los sesenta y nueve artículos que proponía el proyecto de reforma era el 230, a fin de levantar el condicionamiento existente en la reelección del Presidente o Presidenta de la República, que actualmente está limitado a un mandato consecutivo. Los partidarios del Proceso Bolivariano entienden esta limitación como una restricción de la soberanía popular, en cuanto a su derecho a decidir libremente conforme a lo establecido en el artículo 5 de la Constitución Bolivariana, que determina quién está en posesión del poder originario:

Artículo 5

La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y la ley, e indirectamente, mediante sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público.

Los órganos del Estado emanarán de la soberanía popular y a ella están sometidos.

Por ello criticaron entonces que se sometiera a ratificación el levantar la limitación de mandatos presidenciales en el mismo paquete de reformas, junto a propuestas de modificación de determinados artículos en algunos casos muy controvertidas.

La modificación del artículo quedó a la espera de un momento más idóneo y parece ser que, tras el notorio éxito global alcanzado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en las pasadas elecciones regionales, éste es el adecuado: En menos de una semana desde de su celebración, el Presidente Chávez convocó a su partido para que iniciara el "debate y organización para avanzar en la enmienda constitucional al articulo 230" y la maquinaria se puso rápidamente en marcha.

Dos semanas después de las elecciones, el 9 de diciembre, y con la firma de 146 diputados, la Presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores y el diputado Earle Herrera, presentaron ante la Cámara y el país, en cadena nacional, la propuesta de enmienda constitucional.


La enmienda constitucional y su procedimiento

Esta propuesta de modificación de la Constitución Bolivariana se plantea conforme a su artículo 340, el de la enmienda constitucional, que se define como "la adición o modificación de uno o varios artículos de esta Constitución, sin alterar su estructura fundamental."

La enmienda constitucional puede ponerse en marcha (Art. 341.1) por iniciativa del 15 por 100 de las personas inscritas en el Registro Electoral, por el 30 por 100 de los integrantes de la de Asamblea Nacional y por el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros.

En este caso parte a iniciativa de la Asamblea Nacional y, por tanto (Art. 341.2), la enmienda debe ser discutida conforme al procedimiento para la tramitación de las leyes y aprobada por la mayoría de los integrantes de la Asamblea. El Consejo Nacional Electoral debe someter a refrendo nacional la propuesta aprobada por la Asamblea en los treinta días siguientes a los de su recepción formal (Art. 241.3) y tiene que ser aprobada por la mayoría de los electores y electoras para que surta efecto.

Cabe señalar, comparando la Constitución Bolivariana con la Constitución Española, que en ésta:

  • La reforma constitucional (Art. 166) no puede partir de la iniciativa popular.

  • La reforma constitucional sólo se someterá a refrendo popular (Art. 167.3) cuando así lo solicite el 10 por 100 de los miembros del Congreso o del Senado o, en cualquier caso (Art. 168), cuando la reforma afecte a la totalidad de la Constitución, o al Título Preliminar, o a la Sección 1ª del Capítulo Segundo del Título I (de los derechos fundamentales y de las libertades públicas), o al Título II (de la Corona).

La Constitución Española permite que el Parlamento modifique 135 de sus 169 artículos sin contar con los ciudadanos (súbditos, en nuestro caso) y no contempla que los electores y electoras podamos promover su reforma.

Inicialmente la enmienda afectaba sólo al artículo 230 de la Constitución Bolivariana, suprimiendo el final de su texto para eliminar el límite en la reelección presidencial, que actualmente está establecida de forma inmediata y por una sola vez.

A los nueve días de su presentación en la Asamblea, el 18 de diciembre, la propuesta enmienda entró en primera discusión, siendo aprobada por una mayoría significativa de sus componentes, fijándose para el mes de enero la segunda discusión exigida por la Ley.


Recogida de firmas

Al día siguiente de la presentación de la propuesta de enmienda ante la Asamblea Nacional se formó el Comando Nacional de la llamada Campaña Simón Bolívar, integrado por el PSUV, el PCV y UPV, recogiéndose firmas de apoyo a la enmienda entre el 11 y el 17 de diciembre. A pesar de que la recogida de firmas era meramente testimonial, puesto que la iniciativa de enmienda parte de la Asamblea Nacional, en una semana fueron recabadas casi 4,8 millones en todo el país. Los formularios estaban encabezados con el siguiente texto:

Nosotros los abajo firmantes, venezolanos y venezolanas, mayores de edad, herederos y herederas de la gesta heroica del Libertador Simón Bolívar, en nuestra condición de pueblo libre y soberano, APOYAMOS la iniciativa de la Asamblea Nacional para la ENMIENDA del ARTICULO 230 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en los siguientes términos: “El periodo presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida”.

Los formularios con las firmas fueron entregados a la Asamblea Nacional el mismo día 17, el anterior a que  la propuesta de enmienda entrara en primera discusión en la Cámara, en un acto multitudinario con el que se quería demostrar el apoyo popular a la iniciativa legislativa:  una cadena de jóvenes, formada desde la casa natal del Libertador hasta el Capitolio, trasladó de mano en mano las 128 cajas que contenían los formularios con las firmas.

Posteriormente, entre el 9 y el 13 de enero, el Comando Nacional de la Campaña Simón Bolívar reactivó la recolección de firmas a favor del proyecto de enmienda constitucional.


Discrepancias entre los bolivarianos

El PSUV, partido del que el Presidente Chávez es también su presidente, fue quien presentó ante la Asamblea Nacional la propuesta de enmienda, pero no es el único partido que apuesta por el Proceso Bolivariano; existen otras fuerzas políticas que lo apoyan entre las que no había unanimidad respecto a la propuesta y su contenido.

Patria Para Todos (PPT), segundo partido del sector bolivariano en cuanto a número de votos, se mostró en desacuerdo con la propuesta de enmienda constitucional, pues entiende que la misma debería referirse a todos los cargos de elección popular, y no sólo al de presidente; por ello anunció en diciembre que introduciría ante la Asamblea Nacional un documento argumentando que la reelección debe extenderse a todos los cargos, "para que sea el pueblo quien decida los límites temporales del ejercicio del poder".

El Partido Comunista de Venezuela (PCV), tercera de las fuerzas afines al Proceso en cuanto a número de votos, expresó en diciembre ante la Asamblea Nacional su apoyo a la enmienda por "compromiso y lealtad con el pueblo venezolano y con la revolución venezolana y por comprender el papel que cumple el liderazgo del Presidente Chávez en el proceso de cambio progresista en Venezuela y en el continente"; no obstante, en la edición impresa de Tribuna Popular, órgano oficial del Partido,  decía que en esta oportunidad no objetarían  que la enmienda fuera sólo al cargo de Presidente, aunque "para el PCV la reelección continua debería ser para todos los cargos de elección popular".

Por su parte Gente Emergente (GE), fuerza que consiguió su máximo número de votos en las pasadas elecciones regionales y que actualmente está divorciada del sector bolivariano después de que en aquellas presentara candidatos propios en dos estados y apoyara candidatos diferentes a los del PSUV en otros seis, y a pesar de que en su web manifiesta estar comprometida "con algunas de las políticas de cambio formuladas por el presidente de la República que beneficien al pueblo de Venezuela", decidió integrarse en el Bloque Pro-Constitución de la Asamblea Nacional, junto a los diputados de PODEMOS, partido que hace cuatro años apoyaba el Proceso pero que hoy está en la oposición. Este bloque pretende formar un frente en contra de la enmienda constitucional e impedir que sea sometida a referéndum, acudiendo a instancias internacionales para alertar sobre este proceso.

El Movimiento Tupamaro de Venezuela, un partido con fuerza relativa en Carabobo, Zulia, Vargas y el Distrito Metropolitano, ý testimonial en otros seis estados,  manifestó su apoyo a la enmienda sin añadir ningún condicionante. Para ellos, en todo los proceso revolucionario existen etapas que se deben ejecutar y "la etapa primordial y viga maestra para consolidar este proyecto" es la permanencia del Presidente Chávez al frente de la República, para consolidar posteriormente el modelo socialista en Venezuela.

Unidad Popular Venezolana (UPV), partido testimonial que extrae la tercera parte de sus votos del Distrito Metropolitano de Caracas, manifestó estar de acuerdo con la propuesta de enmienda constitucional para la reelección sin condiciones, pero “únicamente para el Presidente de la República”.

Finalmente, el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), fuerza histórica hoy relegada a un papel también testimonial, manifestó que apoyará la enmienda, por la necesidad de contar con el Presidente Chávez para que dé vida al proceso revolucionario.


La extensión de la enmienda

El PSUV aglutina cerca del 46 por 100 de los votos de todo el electorado y casi el 83 por 100 de quienes apoyan el Proceso, pero el 17 por 100 restante aportaron un millón de votos en las pasadas elecciones regionales y evidentemente, no pueden ser despreciados. El Proceso Bolivariano avanza mediante el procedimiento de ensayo y error pero hay errores, como el de la reforma constitucional del 2007, que no pueden repetirse. Entendemos que la falta de unanimidad entre las fuerzas del sector bolivariano en torno a la propuesta inicial de enmienda, podría dividir el sentido de los votos en el referéndum y abortar por segunda vez la modificación constitucional; por ello creemos que la respuesta ante esa eventualidad ha sido la extensión de dicha enmienda a todos los cargos de elección popular que tienen limitado el número de sus mandatos.

El pasado 5 de enero el Presidente Chávez anunció ante los integrantes de la Campaña por la Enmienda Constitucional (llamada Campaña Simón Bolívar) que el derecho de libre postulación debe ser "extendido, sin restricciones, a todos los cargos de elección popular como gobernadores, alcaldes y diputados [... con el fin de marcar] un punto de ruptura con el viejo modelo de democracia liberal o burgués heredado por el capitalismo [... e imponer] la tesis del buen gobierno".

Ese mismo día, la Presidenta de la Asamblea Nacional informó en un discurso ante la Cámara, que el órgano legislativo apoyaría la propuesta de extender la reelección para los cargos de elección popular.

Una semana después, 13 de enero, durante la segunda discusión de la propuesta, la Asamblea Nacional aprobó el Informe de la Comisión Mixta, que incluye la extensión de la enmienda a todos los cargos de elección popular.

La enmienda constitucional extendida abarca a cinco artículos del texto constitucional, que son los siguientes:

Artículo 160

El gobierno y administración de cada Estado corresponde a un Gobernador o Gobernadora. Para ser Gobernador o Gobernadora se requiere ser venezolano o venezolana, mayor de veinticinco años y de estado seglar. El Gobernador o Gobernadora será elegido o elegida por un período de cuatro años por mayoría de las personas que votan. El Gobernador o Gobernadora podrá ser reelegido o reelegida, de inmediato y por una sola vez, para un período adicional.

Artículo 162

El Poder Legislativo se ejercerá en cada Estado por un Consejo Legislativo conformado por un número no mayor de quince ni menor de siete integrantes, quienes proporcionalmente representarán a la población del Estado y a los Municipios. El Consejo Legislativo tendrá las atribuciones siguientes:

1. Legislar sobre las materias de la competencia estadal.

2. Sancionar la Ley de Presupuesto del Estado.

3. Las demás que le atribuya esta Constitución y la ley.

Los requisitos para ser integrante del Consejo Legislativo, la obligación de rendición anual de cuentas y la inmunidad en su jurisdicción territorial, se regirán por las normas que esta Constitución establece para los diputados y diputadas a la Asamblea Nacional, en cuanto le sea aplicable. Los legisladores y legisladoras estadales serán elegidos o elegidas por un período de cuatro años pudiendo ser reelegidos o reelegidas solamente por dos períodos. La ley nacional regulará el régimen de la organización y el funcionamiento del Consejo Legislativo.

Artículo 174

El gobierno y administración del Municipio corresponderán al Alcalde o Alcaldesa, quien será también la primera autoridad civil. Para ser Alcalde o Alcaldesa se requiere ser venezolano o venezolana, mayor de veinticinco años y de estado seglar. El Alcalde o Alcaldesa será elegido o elegida por un período de cuatro años por mayoría de las personas que votan, y podrá ser reelegido o reelegida, de inmediato y por una sola vez, para un período adicional.

Artículo 192

Los diputados o diputadas a la Asamblea Nacional durarán cinco años en el ejercicio de sus funciones, pudiendo ser reelegidos o reelegidas por dos periodos como máximo.

Artículo 230

El período presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida, de inmediato y por una sola vez, para un nuevo período.

La redacción de estos artículos quedaría tras aprobarse la propuesta de enmienda con su redacción actual, excepto en lo que respecta al texto que hemos señalado en color rojo, que sería eliminado.


La oposición y sus medios

El editorial "Mr. Chavez tries again" publicado el de 19 de diciembre en The Washington Post, afirmaba que el Presidente Chávez no podrá ganar la consulta sin recurrir al fraude o al uso de la fuerza. Cancillería interpretó este editorial como una instrucción, una orden directa a la oposición venezolana, sobre cual ha de ser su comportamiento de cara a la propuesta de enmienda: el sabotaje y la violencia callejera; violencia y sabotaje que estuvieron realizando durante el periodo de campaña, mediante la consabida guarimba que esta vez incluía el incendio del Parque Nacional del Ávila.

La oposición ha iniciado también una fuerte ofensiva mediática liderada por Alberto Federico Ravell, director de Globovisión, que habría elevado su canal privado de televisión a la categoría de partido político, pues convocó a una reunión en Puerto Rico a los principales dirigentes de los partidos de oposición: Julio Borges de Primero Justicia (MPJ), Luis Carlos Solórzano y Luis Planas de Copei y Omar Barboza de Un Nuevo Tiempo (UNTC); a la reunión habría asistido también el encargado de negocios de los Estados Unidos en Caracas, John Patrick Caulfield, según informó Venezolana de Televisión (VTV).

La oposición y los medios de comunicación que les sirven (o ¿dirigen?) están presentando la propuesta de enmienda constitucional como una arbitrariedad jurídica, intentando además generalizar una matriz de opinión consistente en que el Presidente Chávez intenta perpetuarse en el poder, como ya lo hicieron cuando la propuesta de reforma constitucional, aunque la modificación del artículo 230 fuera sólo una de las sesenta y nueve propuestas de entonces.

La oposición venezolana se ha vuelto bolivariana repentinamente y en su campaña contra la enmienda ha sacado a relucir el discurso de Bolívar ante el Congreso de Angostura, donde habría dicho que "nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder". Como ya nos tiene acostumbrados, la oposición (y sus medios) descontextualiza las palabras de El Libertador con el fin de intoxicar a la opinión pública, pues el párrafo en cuestión del discurso dice textualmente:

"La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente."

Para Bolívar, lo desaconsejable o peligroso no es que un ciudadano permanezca largo tiempo en el poder, sino que su permanencia no esté avalada por repetidas elecciones; en otras palabras, lo que aconseja es que se produzcan elecciones y no que se prive a nadie de la posibilidad de ser reelecto. Bolívar nunca se manifestó en contra de la elección repetida de un ciudadano.

Evidentemente, al Presidente Chávez no se le podrá acusar nunca de haber hurtado al pueblo la posibilidad de manifestar desacuerdo con su gestión, con su proyecto político o con su persona. En 10 años se han producido en Venezuela 18 consultas electorales a todos los niveles, de las cuales sólo ha perdido una, por muy escaso margen y cuya derrota se apresuró en reconocer. Circunscribiéndonos a las elecciones presidenciales, hubieron comicios los años 1998, 2000 y 2006, además de un referéndum revocatorio en 2004, es decir, se ha sometido a la voluntad del pueblo en cuatro ocasiones en diez años y en todas ellas los ciudadanos y ciudadanas han manifestado con absoluta claridad y con índices que ya quisiéramos en Europa, su voluntad de sacar adelante junto a él, el Proceso Bolivariano. Esto sin contar que en el año 2002 el propio pueblo obligó al ejército a su restitución, tras el golpe de estado.


La reelección consecutiva e ilimitada

Como hemos visto anteriormente, el Parlamento español puede secuestra la voluntad popular modificando la mayoría de los artículos de la Constitución sin que medie consulta refrendataria, pero según los supuestos analistas políticos que diariamente opinan de forma abusiva en todos los medios del Estado, somos un ejemplo de democracia, mientras que Venezuela, según esas mismas fuentes, es una república bananera en la que un dictador pretende perpetuarse en el poder.

En la Unión Europea la reelección consecutiva y sin limitaciones de periodos, de sus jefes de estado y/o de gobierno es aceptada en 17 de los 27 estados que la forman.

En Alemania, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Grecia,  Italia, Letonia y Portugal, tanto el Presidente como el Primer Ministro pueden ser reelegidos consecutivamente y sin límite. En Francia se limitó recientemente  la reelección presidencial, pero Chirac podría haber optado a un tercer mandato en 2007, si no hubiera renunciado a presentarse.

En el Reino Unido no hay límites para la reelección del Premier y Blair fue elegido en 1997 y reelegido en 2001 y 2005; en el mismo caso están los jefes de gobierno de Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo, Países Bajos, Suecia y España, donde Felipe González fue elegido en 1982 y reelegido en 1986, 1989 y 1993, y se postuló a las de 1996, que perdió.

En Estados Unidos existió la reelección consecutiva hasta 1947, fecha en que se enmendó la Constitución para limitar la reelección a un segundo mandato, y Franklin Delano Roosevelt fue elegido presidente en 1932 y reelegido en tres ocasiones consecutivas, gobernando hasta su muerte en 1945, antes de iniciar su cuarto mandato. En algunos estados de la Unión como Connecticut, Dakota del Norte, Idaho, Illinois, Iowa, Massachussets, Minnesota, New Hampshire, New York, Texas, Utah, Vermont, Washington y Wisconsin, está permitida la reelección ilimitada de los gobernadores.

No hay ningún argumento para dar por buena la reelección consecutiva e ilimitada en estas democracias y negarla en los países de América como es el caso de Venezuela, salvo el de fomentar políticas de alternabilidad entre los diferentes sectores de las oligarquías nacionales, que se reparten las cuotas de poder en beneficio propio y en el de las trasnacionales a las que sirven y que en definitiva, obedecen a la imposición de criterios de los Estados Unidos sobre las constituciones de los países de su patio trasero.


El poder originario

La oposición venezolana argumenta que la propuesta de enmienda del artículo 230 afecta la alternabilidad en el desempeño de la primera magistratura, es decir, la alternabilidad en el poder; pero la alternabilidad es un derecho del poder originario y no de las élites políticas: Es un derecho del pueblo, que detenta el poder originario, para decidir  libremente quien debe gobernarles. No una obligación y, por tanto, el redactado actual de los artículos que se propone enmendar, estaría en contradicción con lo señalado en el artículo 5 de la Constitución Bolivariana.

La reelección consecutiva y sin límites de mandato no es una perpetuación en el poder ni una reelección indefinida, es la postulación consecutiva de una persona ante los ciudadanos y ciudadanas que con su voto, decidirán si el postulado merece la confianza del pueblo para continuar al frente de la nación, del gobierno del país, del estado o el municipio. El pueblo es quien alterna los gobiernos, si quiere hacerlo.

Finalmente, las constituciones no son entes sacralizados a los que la ciudadanía no pueda cuestionar, sino instrumentos con los que el pueblo se dota para regular sus derechos, sus obligaciones, las normas básicas de convivencia y las relaciones con el poder constituido. Cuando dichos instrumentos dejan de cumplir la función a la que sirven deben ser modificados o sustituidos.