Mujeres en Red
twitter
twitter


Alicia Miyares: "Las feministas no aceptaremos que se reconozca jurídicamente la identidad de género"

Por Emilia Landaluce

Visitas: 3495    {id_article}  

Artículo publicado en El Mundo el 8 de febrero de 2020

Fotografía: SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL


En julio de 2019, Amelia Válcárcel, Ángeles Álvarez, entre otras fueron boicoteadas por el colectivo transgénero queer en la Escuela Rosario Acuña de Gijón. Las acusaron de transfobia y además en algunos casos de ser «tíos» por su aspecto físico, poco femenino dados «los roles clásicos». Una de ellas era la profesora y doctora en Filosofía, Alicia Miyares (56 años), uno de los exponentes del feminismo clásico de izquierdas, aunque ahora se la denomine como TERF, es decir: transexcluyentes. Sí, es todo un poco lioso.

Ustedes, como Pablo de Lora, sufrieron un boicot porque denuncian que la negación del sexo biológico puede acabar con las llamadas leyes de género por las que tanto ha luchado el feminismo pese a que algunos las consideremos injustas.

Prefiero utilizar la expresión generismo queer para referirme a la idea por la cual se sostiene que la adscripción de género depende única y exclusivamente de la propia subjetividad. Ni transgenerismo ni transactivismo son términos que me convencen. Básicamente, porque la recurrencia constante a la neolengua termina por dar validez a la neolengua. Por otra parte, el feminismo político ha analizado críticamente las relaciones sexo/género. Y por ello se ha mostrado contrario al determinismo biológico derivado del sexo, esto es, que nacer mujer determine tu destino y también se ha mostrado crítico con el constructivismo cultural derivado del género, esto es, tener que asumir roles de feminidad diferenciados de los roles masculinos.

La teoría queer sale de reputados ámbitos académicos en donde se presupone seriedad.

Más que seriedad percibo cierta impostura intelectual. Durante los años de la Administración Reagan se produjo una brutal reacción hacia el activismo feminista. El feminismo estadounidense pierde toda efectividad política y se repliega al ámbito académico. A la par, las tesis posmodernas y su negación de la existencia de categorías universales también discurren en el ámbito universitario. La mezcla resultante de feminismo despolitizado y posmodernismo da paso a las teorías de género y a lo queer. Pensemos, y no deja de llamar la atención, que reputadas teóricas de lo queer como De Lauretis, Rubin, o Butler, por aquellos años, coinciden en realizar una crítica implacable al feminismo, pero no al sistema patriarcal. Lo queer/transgénero básicamente cuestiona la teoría feminista. Lo queer es una teoría de las identidades y el deseo, el feminismo no es una teoría de las identidades, rechaza de plano la identidad biológica ser mujer como la construcción cultural hacerse mujer.

¿El feminismo estadounidense es el que se ha impuesto en España?

Lo podríamos describir incluso como imperialismo cultural y también podemos afirmar que de EEUU procede la fabricación de entelequias: una de ellas es la idea de un feminismo hegemónico. El feminismo hegemónico no existe. Pongamos un ejemplo, ¿en qué se parece el feminismo de los años 80 y 90 procedente de Estados Unidos al feminismo español de la misma época? ¿O en qué se parece el feminismo español al francés e italiano de la diferencia? En nada de nada. El feminismo español es político en su producción teórica y activismo, y ha tenido más puntos de conexión con el feminismo de América Latina, que con su entorno más inmediato.

Hay tantas identidades como personalidades.

Ésta es la definición de identidad de género que se elabora en Yogyakarta en 2006. «La vivencia interna e individual del género, tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo y otras expresiones del género como la vestimenta, el modo de hablar y los modales». Así pues, la identidad de género deriva de una creencia interna que niega la existencia del sexo, de un lado y que a la vez se construye forzando designaciones como cismujer, esto es, imposiciones normativas. La propuesta de reconocimiento jurídico de la identidad de género es contraria a la propuesta feminista de abatir las identidades. Por otra parte, si yo me encuentro con expresiones como «vivencia interna», «vivencia personal del cuerpo», «vestimenta» o «modo de hablar y los modales», se parece y mucho a lo que se define como personalidad. El reconocimiento de la «identidad de género» es de por sí conflictiva, ¿por qué ese tipo de identidad y no otras? Mas aún, si la identidad de género se construye negando cualquier evidencia sobre el sexo biológico, afirmando, además, que las creencias sobre el género definen el sexo, se procede al borrado no sólo de las mujeres, sino de la propia lucha feminista.

¿Es diferente ser transgénero que transexual?

En primer lugar, quisiera referirme al uso inadecuado del genérico trans. Trans establece una falsa equivalencia entre transexualidad y transgénero, invisibilizando las diferencias en expectativas entre una persona transexual y una personalidad transgénero. La personalidad transgénero parece creer en la construcción subjetiva del género. Una persona transexual, por el contrario, manifiesta, al referirse a sí misma, una falta de correspondencia entre su configuración anatómica y su identidad sexual, por ello se somete a procesos de hormonación o quirúrgicos. Pero, además, quisiera hacer notar el grado de manipulación al que asistimos, la personalidad transgénero está procediendo al borrado de la transexualidad. Le pongo un ejemplo, en el informe de la ONU de 2017 elaborado por el experto en identidad de género, afirma con rotundidad que el acrónimo LGTB, se refiere a lesbianas, gays, transgénero y bisexuales. La transexualidad no aparece ni siquiera citada a pie de página. Afirma, además, que a veces transgénero se abrevia en trans. Creo sinceramente que los más activos en denunciar como transfobia a quienes criticamos los peligros de asumir la identidad de género, son los mismos que no ignoran el borrado procedimental que se está llevando a efecto sobre la transexualidad.

La nueva ley que viene anuncia que, a partir de una edad muy temprana, los niños pueden hormonarse y cambiarse de sexo sin operarse en el DNI con el consentimiento paterno. Pero los estudios sostienen que, una vez pasada la pubertad, un altísimo porcentaje de los niños que quieren ser niñas quieren y de las niñas que quieren ser niños se conforman con el sexo biológico asignado en su nacimiento

En la pubertad y adolescencia, o en edades más tempranas, la inconformidad con el cuerpo, las dudas sobre la identidad y los límites y condiciones por los que discurre la sociabilidad, pueden convertirse en factores de duda sobre el propio yo. Si busco la respuesta a mis dudas en internet puede que me encuentre con muchas páginas que me digan que mis dudas se corresponden con lo trans. Si además existe todo un engranaje teórico o institucional que te facilita el tránsito. Y si además eres niña y, aunque carezcas de las palabras, no te gustan las condiciones, pues... En la mayoría de las ocasiones resulta más fácil influir en las personas que cambiar las estructuras sociales de transmisión de estereotipos o que cambiar la política educativa.

Al mismo tiempo vivimos en sociedades más igualitarias. O sea, el feminismo ha logrado su misión.

Sí, pero lo que afirmamos desde planteamientos feministas es que la identidad de género es un freno al avance en la igualdad. Lo afirmamos porque hemos luchado durante siglos contra la adscripción de identidad por el hecho de ser mujer. De buenas a primeras no vamos a aceptar el reconocimiento jurídico de la identidad de género.

Escuché decir a alguna de sus compañeras que, en algunos talleres LGTBIQ, si una niña dice que le gusta jugar al fútbol, le dicen que puede ser un chico. Se parece a lo que dice Vox.

Digamos que quien compara los planteamientos feministas a los de Vox carece de argumentos. Más bien, yo sugeriría lo contrario. Si analizamos el discurso de Vox constatamos que ser varón o mujer lo encuadran en la creencia estable de una identidad biológica-sexual, por la cual aceptan patrones de comportamiento social diferenciados para varones y mujeres. Si analizamos la teoría queer/transgénero vemos que parten de la creencia en una identidad de género. Tanto Vox como el generismo queer defienden posiciones identitarias. El feminismo, por el contrario, no es una teoría de las identidades. Es una teoría política con un grupo social de referencia -las mujeres-, cohesionado en torno a la igualdad.

En la moda, en las series, en las películas se normaliza lo transgénero...

Y eso se ha infiltrado en la sociedad. Por eso hay padres que acompañan a las criaturas en un proceso cuando menos cuestionable. Como te expresé a veces es más cómodo influir en las personas que alterar patrones de conducta estereotipada.

¿Se refiere a las nuevas leyes de transgénero que se quieren impulsar desde Unidas Podemos?

Unidas Podemos está aquejado de las tesis posmodernas, pero no es el único partido político aquejado por el virus de la posmodernidad o el relativismo cultural, podemos percibirlo también en individualidades del PSOE, por ejemplo. El problema específico de Podemos es que no contamos con resoluciones congresuales en las que se manifiesten favorables a la abolición de la prostitución o a la erradicación de la práctica del alquiler de vientres. Y eso genera suspicacias. En la cuestión de la identidad de género mucho me temo que ningún partido político ha reflexionado sobre las consecuencias de su reconocimiento jurídico. Ningún partido político debería admitir que las creencias subjetivas sobre el género definan lo que somos.

La Ley Integral sobre la Violencia de Género o la nueva reforma que se prepara sobre el Código Penal parten de la desigualdad física entre hombres y mujeres. Pero si esto se elimina....

De hecho, lo que demandan las posiciones queer/transgénero es un torpedo a la ejecución de políticas de igualdad. Si el sexo es irrelevante todas las políticas para combatir la desigualdad estructural que como mujeres padecemos se tornan irrelevantes. Pero ya lo estamos viendo, en vez de hablar de igualdad se habla de diversidad. Y podemos encontrarnos, como ya sucede en otros países, que no haya pronunciamientos explícitos contra la mutilación genital femenina, por poner un ejemplo relevante en donde el sexo es la causa de la práctica.

¿Hay una ruptura de la unidad tradicional del feminismo por el generismo?

Digamos que en Gijón se hizo pública una polémica que quien defiende el generismo queer hubiera preferido que transcurriera de manera soterrada. Por cierto, mayoritariamente el feminismo político de este país, no proclive a lo queer, desde julio de 2019 hasta el momento actual comparte la misma posición. El feminismo de este país se declara contrario a la regulación de la prostitución como ocupación laboral, a la práctica del alquiler de vientres y al reconocimiento jurídico de la identidad de género. Corresponde al gobierno hacer efectiva nuestras demandas.

Leí que el próximo 8 de mayo no será una manifestación de mujeres sino de cuerpos feminizados.

La negación del sexo biológico lleva a utilizar como recurso eufemismos del tipo cuerpos feminizados, o cuerpos sexuados. Es el modo elegido de evidenciar la realidad indubitable del sexo biológico por parte los negacionistas del sexo. Una impostura.

¿Existe el heteropatriarcado?

Existe el patriarcado que puede expresarse tanto en personas heterosexuales, como homosexuales, transexuales, transgénero o cualesquiera tipo o práctica sexual que nos queramos representar.

Es bastante curioso que al mismo tiempo los militantes transgeneristas sean defensores de prácticas como el velo islámico.

Son las contradicciones queer/transgénero, que son muy notables. Por ejemplo, denuncian la «heterosexualidad normativa», por patriarcal, pero a la vez defienden la prostitución como trabajo, siendo como es mayoritariamente una práctica heterosexual absolutamente patriarcal. La coherencia argumentativa no es su principal distintivo. Por otra parte, encontramos referencias en lo queer al «patriarcado occidental», pero apenas ninguna referencia a cómo se produce el patriarcado en otros contextos culturales. Apenas encontraremos posicionamientos críticos a las imposiciones vestimentarias y, por lo tanto, normativas, que sólo afectan a las mujeres. Tal parecería que el patriarcado sólo ocurre en occidente.

¿Pero por qué lo defienden?

Es evidente, por relativismo cultural. Por el contrario, el feminismo no se suma en ningún caso a las tesis relativistas. Parece evidente que lo queer pretende cargarse el feminismo y sus logros.

- EL FEMINISMO POLÍTICO
"Se ha mostrado contrario a que nacer mujer determine tu destino y también se ha mostrado crítico con el constructivismo derivado del género"

- REPUTADAS ACADÉMICAS "QUEER"
"Las teóricas como De Laurentis, Rubin o Butler coinciden en realizar una crítica implacable al feminismo, pero no al sistema patriarcal"

- "QUEER" FRENTE AL FEMINISMO
"El feminismo no es una teoría de las identidades, rechaza de plano la identidad biológica ser mujer como la construcción cultural hacerse mujer"

- LA ONU Y LA IDENTIDAD DE GÉNERO
"La define ya como "la vivencia interna e individual del género (....) la cual podría corresponder o no con el sexo asignado"

- NUEVAS LEYES
"La propuesta de reconocimiento jurídico de la identidad de género es contraria a la propuesta feminista de abatir las identidades"

- TRANSGÉNERO Vs TRANSEXUAL
"Una persona transexual manifiesta una falta de correspondencia entre su configuración anatómica y su identidad sexual. Por eso, se operan"

- LOS QUE LAS LLAMAN "TERF"
"Los que denuncian como transfobia la crítica a los peligros de la identidad de género, son los mismos que no ignoran el borrado de la transexualidad"

- PODEMOS Y PSOE
"Unidas Podemos está aquejado de las tesis posmodernas, pero no es el único partido aquejado por el virus de la posmodernidad"

- CONSECUENCIAS DE LO "QUEER"
"Si el sexo es irrelevante, todas las políticas para combatir la desigualad estructural que como mujeres padecemos se tornan irrelevantes"

- PIN PARENTAL
"Tanto VOX como el generismo "queer" defienden posiciones identitarias. El feminismo, por el contrario no es una teoría de las identidades"

PDF - 2.4 MB
Alicia Miyares "Las feministas no aceptaremos que se reconozca jurídicamente la identidad de género"
El Mundo. 8 de febrero de 2020

Fuente: El Mundo


2020-02


Otros textos

Quizás también te interese

¿Qué es el feminismo?

Atareadas en hacer feminismo, las mujeres feministas no se han preocupado (...)


La tentación de la casilla cero

Pese a estos antecedentes históricos y resistencias actuales, el feminismo (...)


¿Porqué es importante utilizar lenguaje no sexista?

Lo que no se nombra no existe. Esto, trasladado al género, implica que el (...)


Desafíos conceptuales de la pobreza desde una perspectiva de género

Documento presentado en la Reunión de Expertos sobre Pobreza y Género CEPAL – (...)


¿Qué significa androcentrismo?

El androcentrismo es la visión del mundo que sitúa al hombre como centro de (...)


¿Qué es la Democracia Paritaria?

Es la forma de organización social y política en la que existe igualdad de (...)


Nosotras las mujeres: El feminismo postgénero de la Cuarta ola

Rodríguez Magda afirma que tanto la teoría queer como el transfeminismo no (...)


1997 - 2020 Mujeres en Red. El periódico feminista