Extraído de Libre Pensamiento
¿Es necesario un Ministerio de Igualdad? No lo se, díganmelo Uds. ¿Es necesario un Ministerio de Trabajo? Es lo que se lee en los periódicos desde la creación de la nueva cartera y el nombramiento de la nueva Ministra de Igualdad, ésta pregunta pone de manifiesto la creencia popular y no tan popular de la obtención de una igualdad formal entre géneros. España se suma al creciente número de países que ejercen el feminismo de Estado y persiguen una igualdad formal. Algo en primer término deseable y un muy antiguo objetivo del feminismo de todas las épocas. Sin embargo como demuestran los datos estadísticos y las victimas tangibles, los países que han alcanzado una igualdad material no han erradicado el patriarcado, si el patriarcado tiene su manifestación más brutal en la violencia machista, por ejemplo.La Coordinadora Antifacista d’Asturies convoca un taller de autodefensa jurídica, mediática y personal
En lugar de Asturies deberíamos decir seirutsA, porque en esta sociedad al revés, los zorros cuidan a las gallinas, los empresarios dan de comer a las trabajadoras, los constructores protegen el medioambiente, los medios de comunicación mienten menos de lo que hablan… y la juventud que denuncia el aumento del racismo y la xenofobia se encuentra, día sí y día también, con agresiones por parte de grupos de extrema derecha, multas en los juzgados y seguimientos policiales.
No nos queda otro remedio que comenzar a leer de derecha a izquierda, leer en lo que no está escrito y escribir donde no se lee. Por ello, el próximo domingo día 13 de julio, la Coordinadora Antifascista d’Asturies organiza una jornada de trabajo dedicada a la autodefensa jurídica, mediática y personal.
Antes de que nos señalen con el dedo los de la mano invisible del mercado, explicaremos qué es lo que pretendemos y por qué queremos invitaros a participar.
El hombre nunca sabe por quien padece y espera. Padece y espera, y trabaja por gentes que nunca conocerá, y que a su vez, padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse tareas. En el reino de los cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de tareas, hermosos dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas; el hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de Este mundo.
Alejo Carpentier. El reino de este mundo