LOS GASTOS MILITARES EN 1.999

 

Presentación.

No podíamos sacar a la luz este primer número de Campo Abierto del año 99 sin hacer un breve análisis y una valoración de las partidas económicas que se han destinado en los Presupuestos Generales del Estado de este año para reforzar los aparatos militares y policiales.

Siguiendo la estela iniciada en 1.998 en el libro "La socialización del miedo. Un análisis del gasto militar y de control social", mantenemos los mismos conceptos a la hora de contabilizar estos gastos, unificados bajo el criterio de servir todos para financiar a cuerpos e instituciones armadas en las que el Estado y el orden imperante han depositado la capacidad de utilización de la fuerza física para resolver los conflictos sociales que hacen peligrar su continuidad.

Como ya se ha puesto de manifiesto en numerosos trabajos de investigación sobre el verdadero gasto militar del Estado español, llevados a cabo por diferentes colectivos y personas (nos remitimos sobre todo a las publicaciones de Arcadi Oliveres, Colectivo Gasteizkoak y Colectivo Tritón), el Ministerio de Defensa lleva años ocultando la cuantía real de los recursos que absorbe el ejército. Numerosas partidas de carácter militar salen de los presupuestos de Ministerios cuya finalidad es, en principio, muy diferente, de tal forma que podemos afirmar, como veremos más adelante, que prácticamente todos los ministerios civiles están hoy en día militarizados en mayor o menor medida.

Desde el Ministerio de Justicia hasta el Sistema de Pensiones Públicas, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores hasta el de Industria (el 90% del presupuesto de este Ministerio se destina este año a financiar proyectos militares), en prácticamente todos los departamentos estatales podemos detectar alguna partida económica de carácter militar. Este dinero extra, junto con el proveniente de la venta de numerosas posesiones militares (el Ministerio de Defensa es el primer terrateniente en España y el segundo a nivel europeo gracias a propiedades que han sido confiscadas en muchos casos a diversos ayuntamientos y personas "por el bien de la Defensa Nacional") es el que está permitiendo que el Ejército Español se esté dotando ahora y continúe haciéndolo en los próximos años, de las armas más tecnológicas que hay en los mercados internacionales.

La misma estrategia camaleónica, del "Ministerio de la Guerra", afinada un poco más cada año, está siendo seguida en la actualidad por el Ministerio del Interior. Los programas policiales más controvertidos, aquellos que tienen que ver con el proyecto "Policía 2000" y con el programa seis por seis (se incentiva a los policías para que efectúen más detenciones y actúen con más contundencia ante determinados "delitos") se van a financiar en los próximos años con partidas extraordinarias que no salen del Ministerio del Interior. En el año 99 ya van a contar con 13.400 millones para este fin y hasta el año 2.001 se van a gastar un total de 31.120 millones de pesetas.

Maquillando de esta manera las cifras, se presentan unos datos más "digeribles" por la sociedad.

Con el siguiente trabajo queremos destapar la cuantía real que se va a destinar este año a financiar los cuerpos militares del Estado español. Para un análisis más pormenorizado sobre los conceptos que desarrollamos nos remitimos al libro mencionado anteriormente.

 

Las cuentas del Imperio del Terror.

En una sociedad como la nuestra, eufórica participante de la globalización económica y los "éxitos" del capitalismo, el Estado se convierte en un mero administrador de recursos cuyo único objetivo es garantizar que los procesos de acumulación y el continuo flujo mercantil no encuentren traba alguna. Desde esta perspectiva, las numerosas personas excluidas y marginadas y todo aquel que pueda plantear la más mínima crítica se convierte en objetivo prioritario de la política de control social.

Junto a las últimas operaciones de desmantelamiento de cualquier atisbo de lo que habían dado en llamar Estado de Bienestar (ataques contra el sistema sanitario público, las pensiones, la educación pública...), estamos asistiendo a un enorme refuerzo del rostro represor y militarista del Estado. Frente a lo que afirman los voceros del neoliberalismo, el Estado no está desapareciendo, sólo está perdiendo su cara más amable y reforzando su faceta represiva. A continuación presentamos las cuentas de este Imperio del Terror y de su brazo armado, dispuesto para reprimir y someter cualquier voz y práctica disidente:

 

1. El Ministerio de Defensa

En 1.999, este ministerio cuenta con 928.172 millones, 30.742 millones más que el año pasado, lo que representa un incremento del 3,4%. Un dato muy relevante es que esta partida supone este año tan sólo el 37,6% del total del gasto militar, frente al 40,2% que representaba en los presupuestos de 1.998, lo que pone de manifiesto cómo un año más la política de ocultamiento sigue afinando sus armas.

Aunque los gastos de personal siguen siendo sensiblemente superiores a los gastos de material, el gobierno ha continuado comprometiendo la adquisición de grandes cantidades de armamento de tecnología punta para los próximos años. Por el momento se apoya, como veremos más adelante, en importantes créditos recogidos en el presupuesto del Ministerio de Industria, pero las cuantías que están alcanzando estos programas no son sino un adelanto del crecimiento que experimentará el presupuesto del Ministerio de Defensa en los próximos años. Hasta el momento, hay acuerdos de compras por un valor de unos 2 billones de pesetas, como aparecía publicado en El País del 3 de septiembre de 1.998. Esta cantidad deberá abonarse sobre todo entre los años 2.003 y 2.015.

 

2. El Ministerio del Interior

Las partidas militares del Ministerio del Interior ascienden a un total de 560.062 millones de pesetas, provenientes de la Secretaría de Estado y Seguridad (12.825), la Dirección General de Policía (251.326) y la Guardia Civil (295.911). En conjunto, este bloque ha tenido un importante crecimiento del 9,8% respecto al año 98.

Tenemos ante nosotr@s un notable refuerzo de la vertiente militarista del Estado destinada al control interno, que se nota de manera especial en el cuerpo más violento y militarista: la Guardia Civil. En este caso, el aumento presupuestario se eleva hasta un 11,6% por encima del que tuvo el año pasado.

 

3. Partidas extraordinarias para el proyecto "Policía 2.000"

Con carácter extraordinario, se aprobó una asignación presupuestaria para este proyecto que no quedaba recogida en la Ley de los Presupuestos Generales del Estado de 1999. Entre este año y el 2001 prevén gastarse 31.120 millones de pesetas para potenciar el "celo" policial contra determinados delitos. Sobre este tema dedicamos un amplio espacio en esta revista, ya que supone uno de los ataques más fuertes de los últimos años contra las libertades civiles. En 1999 ya van a contar con 13.400 millones de pesetas para ponerlo en marcha.

 

4. El Ministerio de Justicia

Este año el Ministerio de Justicia cuenta con 535 millones más que el año pasado para poner en marcha la prestación sustitutoria al servicio militar, lo que significa un incremento del 14,2%.

De los 4.302 millones disponibles para poner en marcha este mecanismo de control y represión contra los objetores de conciencia, 964 millones los destinan a apoyar económicamente a las instituciones y asociaciones que se han brindado a colaborar con la puesta en marcha de la política militarista del Estado. Las "oenegés" vuelven a situarse muy por encima de los ayuntamientos y comunidades autónomas, recibiendo este año un total de 554 millones por este fiel servicio. Cuando el sistema de represión directa que supone la imposición del servicio militar está dando sus últimos coletazos, algunos mercaderes de la solidaridad no dudan en acercar el cazo para aprovecharse de esta situación.

 

5. Ministerio de Industria

Los créditos que se destinan este año desde el Ministerio de Industria para financiar proyectos militares alcanzan los 233.493 millones de pesetas. Esto significa que este concepto absorbe algo más del 90% del presupuesto total del Ministerio de Industria. El crecimiento respecto al año pasado es muy superior al 100%.

Desde que los tecnócratas militaristas se inventaron esta nueva fórmula para camuflar el gasto militar en 1.997 (famoso modelo de financiación alemán), el ritmo que ha seguido ha sido realmente vertiginoso: en tan sólo dos ejercicios presupuestarios, los 35.000 millones que empleaban para este fin por aquel entonces, se han multiplicado por más de cinco en tan sólo dos años. El total de esta cantidad va dirigido a los tres programas "estrella" de material militar de alta tecnología en los que está embarcado el Estado español a nivel europeo: el avión de combate europeo EF-2.000, los carros de combate Leopard y las fragatas F-100.

 

6. El Ministerio de Asuntos Exteriores.

El Estado ha destinado este año 1.045 millones más en este bloque que el año pasado, pasando de 5.112 a 6.157 millones. Este fuerte incremento del 20,4% se utiliza para reforzar el papel del Estado español en las organizaciones militares internacionales (UEO, OSCE y OTAN) y para financiar las numerosas operaciones militares de la ONU en las que ha participado. Así se ha continuado con la vieja fórmula de que la integración en el sistema económico mundial debe ir dado de la mano con la integración militar. Si el Estado español quiere estar integrado en una estructura económica injusta, también tiene que participar en la consecución de una fuerza militar que sirva para garantizar el mantenimiento de ese sistema.

Las partidas económicas dedicadas a esas operaciones militares de la ONU no se pueden utilizar para financiar los recientes ataques de la OTAN en suelo yugoslavo, por lo que es de prever que se habiliten partidas extraordinarias para este fin, como se señala en El País del 25 de abril de 1999. En la Ley de Presupuestos de este año se ha recogido una partida para misiones militares en Yugoslavia llevadas a cabo bajo el mandato de la ONU, pero este no es el caso, ya que ha sido directamente la OTAN la que ha tomado la iniciativa. Según las estimaciones recogidas en este periódico, en las condiciones actuales, la participación del ejército español en esta guerra está suponiendo un gasto de unos 2.000 millones de pesetas al mes, cifra que se dispararía en caso de que se realizara una operación terrestre. A esta cantidad habría que sumarle los gastos derivados de la llamada "intervención humanitaria", pues no cabe duda que la situación generada en los Balcanes es consecuencia directa de esta guerra cruenta e irracional (como cualquier guerra).

El gasto global de toda la operación militar llevada durante el primer mes por la OTAN en Yugoslavia asciende a 432.000 millones, a los que tendrán que hacer frente todos los miembros de esta organización.

 

7. Diversos Ministerios.

Si en los presupuestos del año 98, se especificaba una partida de 57.761 millones a cargo de este capítulo, destinada a financiar el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS), este año no ha sido así. El Presupuesto que se recoge como "Diversos Ministerios" no ha sido definido para nada y lo único que se especifica es que se utilizará para financiar gastos extraordinarios de los diferentes ministerios. En esta lógica, hemos aplicado el mismo porcentaje que tiene el gasto militar sobre el total de los presupuestos ministeriales para estimar la cifra aproximada que finalmente servirá para engordar los mismos desde este capítulo, como ya habíamos hecho en el año 97. Así, podemos concluir que algo más de 30.000 millones de pesetas se invertirán desde Gastos de diversos ministerios para engordar los gastos militares.

 

8. Clases pasivas militares.

Un año más, la cuantía de esta partida vuelve a experimentar un incremento que, aunque moderado, si lo comparamos con la situación del resto de pensionistas y los continuos ataques al sistema general de pensiones, apreciaremos cómo se mantiene el carácter de "intocables" de las castas militares.

La partida de este año asciende a 365.462 millones, lo que significa un incremento del 0,6% respecto al año pasado.

 

9. Organismos Autónomos.

En este capítulo, el aumento sí tiene cierta envergadura, ya que los Organismos Autónomos adscritos al Ministerio de Defensa y al Ministerio del Interior reciben un incremento del 10,8% y se sitúan en un presupuesto de 125.669 millones. Junto a las importantes partidas que reciben el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y el Canal de Experiencias Hidrodinámicas de El Pardo, el Instituto Social de las Fuerzas Armadas es el más agraciado, ya que se embolsa 83.091 millones de pesetas.

 

10. Imputación de los intereses de la deuda.

Como ya hemos explicado en otras ocasiones, esta partida la calculamos estimando el porcentaje que supone el gasto militar sobre el total de los presupuestos y aplicando este mismo porcentaje a los intereses a los que tiene que hacer frente el Estado por la deuda que tiene acumulada. La lógica es bien sencilla: si esa deuda se ha ido creando por los gastos de todos los ministerios y organismos, es normal que cada uno haya participado con su peso específico, por lo tanto los gastos militares tienen la misma responsabilidad que el resto de los gastos del Estado en la acumulación de la deuda y, por lo tanto, en el pago de los intereses que ésta genera.

Siguiendo este cálculo, 212.870 millones de los más de 3 billones de intereses de la deuda a los que tiene que hacer frente el Estado en el 99, pueden imputarse al gasto militar, frente a los 185.006 millones de 1.998.

 

Las cifras del terror

De esta forma, podemos concluir que los gastos militares en 1.999 ascienden a unos 2 billones 474.551 millones de pesetas. Para un Producto Interior Bruto (PIB) en 1.999 estimado por algunas entidades financieras de 87 billones 821 millones, los gastos militares representan el 2,82% del mismo y aproximadamente un 8% del total de gastos del Estado, incluido los gastos de la Seguridad Social.

Estas astronómicas cifras, que son presentadas por sus gestores como el precio de nuestra seguridad, acaban revelándose como nuestra mayor amenaza: una sociedad que necesita tal cantidad de recursos para dotarse de cuerpos armados que "la defiendan" no puede ser una sociedad justa. La necesidad de militarización crece junto con el crecimiento de la desigualdad y la exclusión, tanto a nivel interno, como en el ámbito internacional.

 

GASTOS MILITARES EN EL ESTADO ESPAÑOL EN 1.999 (en millones de ptas.)

 

1. Ministerio de Defensa .........................................................................928.172 (37,6%)

2. Ministerio del Interior..........................................................................560.062 (22,6%)

Secr. Estado y Seguridad....12.825

D.G. de Policía..............251.326

G. Civil.......................295.911

3. Presupuesto extraordinario del Proyecto "Policía 2.000"...................13.400 (0,5%)

4. Ministerio de Justicia (P.S.)..................................................................4.302 (0,2%)

5. Ministerio de Industria......................................................................233.493 (9,4%)

6. Ministerio de AA.EE.............................................................................6.157 (0,3%)

A. Schengen...................................81

PESC...........................................440

UEO.............................................461

OSCE...........................................666

OTAN.........................................816

Acciones militares ONU...........3.693

7. Gastos de diversos ministerios........................................................24.964 (1 %)

8. Clases pasivas militares.................................................................365.462 (14,8%)

9. Organismos Autónomos................................................................125.669 (5,0%)

10. Imputación de los intereses de la deuda........................................218.870 (8,6%)

 

TOTAL.............................2 billones 474.551 millones


La investigación militar se dispara

Los esfuerzos en investigación para conseguir medios más mortíferos de matar han dado su salto definitivo este año, acaparando buena parte del presupuesto en investigación que se destina desde el Estado a todos los campos. La premura por sacar adelante los megaproyectos europeos de armamento (Fragatas F-100, avión de combate europeo EF-2.000 y tanques Leopard) hace que este año se destinen desde el Ministerio de Industria 233.493 millones a la actual fase de Investigación y Desarrollo de estos programas. Si a esta partida sumamos los 49.044 millones que se dedican a investigación militar desde el Ministerio de Defensa y desde sus Organismos Autónomos adscritos, nos encontramos con una cifra realmente escandalosa: este año se destinan a la investigación militar 282.537 millones de pesetas, un 61,4% del presupuesto total de investigación del Estado (460.530 millones).

Llegados a este punto, cualquier comparación que se haga resulta ridícula:

 

PARTIDAS DE INVESTIGACIÓN EN 1.999

Fuente: Elaboración propia

 

Dentro de este enorme potencial que se destina a la investigación militar, resulta especialmente alarmante las inversiones que se siguen realizando en investigación NBQ (Nuclear, Biológico, Químico). En centros como las Fábrica de Productos Químicos La Marañosa (única empresa militar que sigue dependiendo directamente del Ministerio de Defensa), amparados por el mayor secretismo institucional, se cometen las mayores atrocidades que podamos imaginar. Hasta nuestras manos ha llegado un informe en el que se describen múltiples experimentos con animales, a los que se administran distintas sustancias por vías diferentes (vías respiratorias, intravenosas...) para comprobar sus efectos: ratas, crustáceos, moluscos, bacterias, peces, hongos, conejos, pájaros... han sufrido estos crueles experimentos con el único fin de mejorar su capacidad mortífera cuando sean utilizadas en seres humanos. Finalmente, estos experimentos son compartidos con los aliados de la OTAN. Quién sabe si estos experimentos no encontrarán su laboratorio definitivo en lugares donde algunos de los aliados del Estado español han utilizado armas químicas como el Kurdistán turco.

Sólo para la adquisición de material NBQ el Estado español va a invertir este año 194 millones de pesetas (hay que tener en cuenta que el armamento químico y biológico resulta extremadamente barato). La geografía española se ve agraciada de la siguiente manera por estas inversiones:

Fuente: Elaboración propia

 

Otras partidas militares

Como ya hemos denunciado en otras ocasiones, la realidad del gasto militar no finaliza en las partidas que podemos detectar claramente en los Presupuestos Generales del Estado. Mecanismos paralelos de financiación como la mencionada enajenación de propiedades militares, los convenios de colaboración que tiene el ejército con diferentes instituciones, la capacidad del Ministerio de Defensa para influir en la planificación y ejecución de distintas políticas... hace que la cuantía económica que se lleva el militarismo sea aún mayor de la que aparece en el anterior cuadro (según algunas estimaciones hechas a la baja, habría que sumar más de 1 billón de pesetas a esa cifra). A continuación presentamos algunos de estos conceptos:

- Diferencia entre lo presupuestado y lo gastado: Las cifras que hemos presentado son las previsiones que se anuncian a principios de año. Cuando se cierra un ejercicio presupuestario, raramente el gasto real coincide con lo inicialmente previsto. En un trabajo realizado por el Colectivo Gasteizkoak, ya se mostraba cómo normalmente el Ministerio de Defensa se gastaba más de lo inicialmente presupuestado, mientras que, en otros ministerios como el de Educación y Cultura y el de Asuntos Sociales, sucedía justamente lo contrario. Así, en el periodo 1991-96, los militares se gastaron 503.218 millones más de lo que tenían previsto, mientras que en Educación y Cultura gastaron 67.938 millones menos y en Asuntos Sociales 20.158.

- Ministerio de Educación: A través de numerosos convenios del Ministerio de Educación y el Ministerio de Defensa se están financiando proyectos militares cuyas cuantías económicas son difíciles de detectar. En el año 97 había 25 convenios firmados con prácticamente todas las universidades españolas.

- Gastos Municipales de Reclutamiento: Todos los años se reserva una partida presupuestaria en cada municipio para llevar a cabo esta tarea. Si sumamos la cuantía de este gasto en cada ayuntamiento, la cifra puede ser realmente enorme.

- Obras de interés militar sufragadas por el Ministerio de Fomento: Sobre este concepto, muy difícil de concretar, avanzamos algo más en un artículo que aparece en esta misma revista.

- Criterios militares correspondientes a la Casa del Rey.

- Sufragar las pérdidas de las empresas públicas de armamento.

- Ingresos por la enajenación de las propiedades militares: El Ministerio de Defensa tiene en propiedad 47.000 viviendas, 1.500 locales comerciales y 9.000 plazas de garage, además de numerosas propiedades rurales y urbanas (terrenos, edificaciones...) que quiere poner a la venta durante los próximos años. Ya han estimado que hasta el 2009 van a sacar al mercado 32.300 viviendas, por las que van a ingresar un total de 177.650 millones de pesetas. Para 1999 ya esperan obtener 17.765 millones. A esta cifra habría que sumar la obtenida por la venta de algunas edificaciones y parcelas a distintos municipios. En estas operaciones de venta van a tener preferencia los propios militares y sus familiares que podrán adquirir casa a un precio inferior al existente en el mercado (Se van a vender a un precio medio de 5,5 millones de pesetas).

 

Desaparece el "Estado de Bienestar", se refuerza el estado militarista

Como ya señalábamos al principio de este artículo, la supuesta desaparición del Estado que dice defender el neoliberalismo económico imperante, no se aplica a su faceta represiva y sí a sus elementos más sociales. Las crecientes desigualdades que provoca la poderosa máquina económica, las numerosas personas excluidas y marginadas que genera, hacen que los aparatos militares y policiales se refuercen cada día más.

Sin entrar a valorar las políticas que se realizan desde el Estado en el ámbito de la educación y la cultura, del trabajo y los asuntos sociales y del medio ambiente, muy criticables desde diferentes ópticas como podemos apreciar incluso en otros artículos de esta revista, sí que nos parece interesante comparar los presupuestos de estas instituciones y programas con el gasto militar, ya que estos datos comparativos ilustran perfectamente el rumbo hacia el que se dirige el Estado:

 

 

PARTIDAS PRESUPUESTARIAS DE LOS

PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO EN 1999

 

Fuente: Elaboración propia

 

Como vemos, si sumamos todo el dinero que el Estado destina a tres de los ámbitos que más preocupaciones e intereses levantan entre la gente, no llegamos a alcanzar la cantidad de dinero que destina a sus políticas represivas.

La lógica que imponen los mercados hoy en día, pasa por meter a buena parte de la gente en un estado de inseguridad y miedo permanentes. Desaparecen las pocas garantías de supervivencia que ofrecía el Estado (se recortan las prestaciones por desempleo, las pensiones, se amenaza a la educación y la sanidad públicas, imposibilidad de acceder a una vivienda...) y nos vemos condenad@s a aceptar las condiciones más miserables en el trabajo para sobrevivir. Las Empresas de Trabajo Temporal (ETT´s) han proliferado en los últimos años como una plaga imparable, convirtiéndose en un elemento de criba fundamental, disciplinador y represivo para toda persona que quiera entrar en el mundo del trabajo. La precariedad elevada a su máxima expresión, las listas negras, la vulneración de derechos sindicales y sociales..., son la carta de presentación de estos traficantes de mano de obra.

A lo largo de 1.998, las principales ETT´s facturaron un total de 170.282 millones de pesetas, convirtiéndose en uno de los sectores más rentables del mercado.

 

La militarización de las calles

Hasta aquí, hemos contemplado el enorme peso que se concede desde el Estado a los cuerpos militares. El personal militar estatal que custodia nuestro "bienestar" es enorme: ejército, guardia civil, policía nacional, policías autonómicas, policías locales... y los recursos económicos que absorben parecen no tener fin.

Sin embargo, tal vez sea la iniciativa privada la que más ha contribuido en los últimos años a incrementar la militarización de nuestras calles. Hoy en día es difícil no encontrarse a un gardia de seguridad privado en la entrada de una empresa, en un banco, en un edificio público, en los transportes... Personal adiestrado para ejercer la violencia y que sólo responde a los mandatos de quienes les dan de comer. En ciudades como Madrid y Barcelona no puedes dar un paso sin tropezarte con uno. En 1997, las principales empresas de seguridad privada facturaron por un total de 219.541 millones y tenían contratados a unos 60.000 guardias de seguridad. El 41,8% de estas empresas estaban instaladas en Madrid y el 21,4% en Barcelona.

 

Datos de las 10 empresas más importantes del sector seguridad privada en 1997

Fuente: La socialización del miedo. Un análisis del gasto militar y del control social. Editorial La Catarata