PERIODICO ANARQUISTA
Nº 275
 JUNIO 2011

 

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Sobre el movimiento 15-M

Ya es historia que el pasado domingo 15 de mayo se convocaron manifestaciones, con notable asistencia, convocadas por la nueva plataforma Democracia Real Ya en más de 50 ciudades españolas. Solo en Madrid, pudieron verse a miles de personas que se decidieron a salir a la calle, hastiadas del sistema y de los partidos políticos, a las puertas, y eso fue especialmente significativo (y esperanzador), de unas elecciones municipales y autonómicas. También pudieron verse imágenes de unas fuerzas policiales que actuaron de forma arbitraria y brutal, sin ningún tipo de provocación previa más allá de la mera protesta que era el acto. Desgraciadamente, la sociedad española está, o ha estado, anestesiada ante el poder económico y político, por lo que se agradeció ver cómo la gente se echó a la calle demandando una profundización en la democracia. Y sí, somos muy críticos los anarquistas con la palabra "democracia", especialmente pervertida por el sistema representativo y el Estado, pero también con nulo sentido en un sistema de clara servidumbre económica como es el capitalismo (máxime en una de sus múltiples crisis, de las que habitúa a salir fortalecido). Y esa es una de las claves del asunto, la imposibilidad de ejercer una democracia real (o, para darle cierto sentido libertario, una democracia directa sin representación de ningún tipo; a los anarquistas nos gusta mucho más el concepto de "autogestión social") si no hay verdadera emancipación económica. Es por eso que me parece primordial que los anarquistas estén en este tipo de plataformas, en las que la gente muestra una postura clara contra toda jerarquización, para tratar de dar una orientación libertaria, con la que muchas personas pueden estar de acuerdo al comprobar, tanto sus correctas intenciones, su fortaleza ética, y ver que funciona en la práctica, y promover así una transformación social permanente.
De eso se trata, de profundizar en los males de la sociedad y de que la cosa no se quede en una protesta coyuntural ni en simple labor de maquillaje (en principio, no había ningún partido político detrás de esta plataforma, pero no tardaron demasiado en tratar de subirse al carro). La plataforma Democracia Real Ya insiste en que se trata de un movimiento horizontal, sin líderes ni estructura jerárquica, y que no tienen ningún tipo de financiación externa, por lo que ese funcionamiento libertario puede muy bien ser fortalecido por la presencia anarquista, y tratar de ir más allá en los propósitos. Gracias a las redes sociales, las cuales hacen posible la comunicación inmediata entre personas y grupos, estas convocatorias han podido calificarse de exitosas. Sin embargo, insistiremos en que es necesario el trabajo social y cultural, que se encuentra detrás de un movimiento auténticamente transformador. La mayor parte de los asistentes a estas manifestaciones fueron personas muy jóvenes, los cuales reclaman sobre todo un cambio en la conciencia social, un fortalecimiento de la ciudadanía, y el no convertirse en simple mercancía para políticos y banqueros, algo especialmente esperanzador. Si algo han reclamado siempre los anarquistas es el bien común, propiciando al mismo tiempo la participación de cada persona en los asuntos que le afectan, de forma directa y "real". Tal vez muchos de los que apoyaron en origen esta plataforma promovían sin más una humanización del sistema, contemplándola como una llamada de atención al poder político y económico, pero sin pretender cuestionar la naturaleza de ese poder. Es muy posible que así sea, y cuando eso ocurre, las convicciones libertarias deberán ser tan sólidas como para saber en qué punto divergen los caminos. Como he dicho antes, no es nuestro cometido una simple labor de maquillaje, ya que el trabajo se dirige siempre hacia la autogestión social, extender esos valores de funcionamiento de algunas organizaciones (horizontalidad, pluralidad, autonomía de grupos e individuos, solidaridad, fortalecimiento cultural) al conjunto de la sociedad.
Unos días después de aquellas manifestaciones, en la llamada jornada de reflexión de cara a las elecciones, en la, llamada, democracia española, algunos reflexionábamos una vez más que queríamos una sociedad mejor. El ambiente en la Puerta del Sol de Madrid, producto de lo producido unos días antes en las manifestaciones y que duraba ya varios días, era magnífico, por mucho que quisieran reducir los actos de protesta a un vulgar acto de campaña, con las prohibiciones de rigor de los órganos correspondientes, las personas estaban diciendo ¡basta! ante la situación política y económica del país. Era lo que algunos llamaban ya "revolución española", haciendo un paralelismo con lo vivido en Túnez y Egipto a principios de año; al menos, suponía un magnífico revulsivo para sacar a la gente de la apatía y el conformismo, y para generar un nueva conciencia de clase. A propósito de la polisemia de la palabra "revolución", sí existe un paralelismo con lo vivido en ciertos países árabes, y es el deseo de las personas de una vida mejor. Y no se trata del mezquino "sálvese el que pueda" que propone el liberalismo, los cambios son para el conjunto de la sociedad. Nada está escrito, no existe una concepción determinista (y falaz) del progreso que obligue a tantos seres humanos a pemanecer en la indigencia. Existen experiencias históricas, y ahora se están produciendo otras nuevas, en las que el pueblo toma la iniciativa, se organiza y construye alternativas a los múltiples problemas presentes en la sociedad. Se demuestra factible la toma de decisiones de manera asamblearia, de forma que se canalicen las diversas aspiraciones y reivindicaciones, y se supere así un individualismo insolidario. Se trata de reivindicar la individualidad (frente a un individualismo disociado del conjunto de la sociedad) y la pluralidad, de encontrar un nexo social en la solidaridad, y de construir el socialismo libertario (la riqueza va dirigida a todos los miembros de la sociedad, se apuesta por la máxima libertad y la máxima igualdad, recogiendo la tradición de lo mejor de las teorías políticas). Una de las pancartas que podían leerse en la Puerta del Sol de Madrid pedía la superación de las diferencias ideológicas en aras de la unión. Bien, está claro que serán muchas las sensibilidades presentes en estas protestas, aunque la aspiración común es la de construir otra realidad (esa palabra de etimología tan odiosa), por lo que los libertarios podemos trabajar por lo que consideramos los mejores valores humanos (siempre habrá personas que se negarán a ser solidarias o a cooperar, pero es éste un valor al que tenemos que dar peso en toda organización social, frente a la atomización y la competitividad), y tratar de convencer sin coacción alguna. La campaña electoral y el sistema representativo perdieron protagonismo gracias a este movimiento social que adoptó el nombre de "democracia real", aunque también se le ha denominado movimiento 15-M, a su capacidad para organizarse sin injerencias externas, crear órganos asamblearios, dar voz a todo el mundo, tomar decisiones... El sistema político y mediático se mostró perplejo, la simple apariencia de libertad y pluralidad que ellos preconizan se muestra incapaz de asimilar la construcción de otra realidad. Naturalmente, no podíamos ser ilusos, sabíamos del peligro de que la situación fuera finalmente mediatizada, que se redujeran las exigencias más radicales y que la cosa quedara en una simple crítica al bipartidismo y al sistema financiero, sin moverse apenas los cimientos del Estado y el capital (ni de los actores que les hacen el juego, sean de "izquierdas" o de derechas). No nos equivoquemos tampoco en otra cuestión, la situación no le hacía el juego a la derecha; la derecha, en mayor o en menor grado, lleva toda la vida instalada en el poder. El daño social y psicológico, a mi modo de ver en constante aumento, que se produce en las sociedades contemporáneas solo pasa por una cambio radical a todos los niveles, por una progresiva descentralización de la política y de la economía, por una acción directa que tome el lugar de la democracia representativa. Eso es lo que se ha vivido en las últimas semanas en tantos lugares de España. Ante una nuevas elecciones democráticas, un día más, muchos nos abstuvimos de participar en lo que consideramos injusto y nos reafirmamos en la intención de seguir tomando las riendas de nuestras vidas.
Un comunicado de prensa de la plataforma Democracia Real Ya, el día 23, después de unas elecciones sin demasiadas sorpresas (el índice de abstención siguió siendo muy alto, cercano al 40 por 100), manifestaba que numerosas webs y perfiles de las redes sociales intentaban suplantar su identidad como movimiento, proponiendo acciones que nada tienen que ver con el manifiesto real de la plataforma. Lo que se pretendía con este desmentido era asegurar la independencia de DRY con respecto a cualquier partido o sindicato, mostrando las mentiras de todo aquel que pretendiera vincular el movimiento a alguna organización. Del mismo modo, se aclara que las acampadas en diversos lugares de España poseen sus propias reivindicaciones, las cuales no tienen que coincidir necesariamente con las de DRY. No obstante, la plataforma reconoce la autonomía e independencia de cada acampada y simpatiza con cualquiera de sus reivindicaciones al comprender que se trata de la expresión libre de las personas sin intermediarios de ningún tipo. También hay otro asunto que dio lugar a equívoco, y es que DRY no ha promovido el voto nulo, ni la abstención, ni el voto a ninguna opción, ya que se entiende que eso corresponde a cada persona. Según se comentaba, uno de los propósitos de la plataforma es la mejora del sistema electoral, algo que parece desprenderles de todo sesgo radical. No obstante, es posible que el inicio de este movimiento fuera ese intento de mejorar el sistema, pero hay que quedarse con la clara orientación libertaria que tiene el hecho de "libre expresión del pueblo sin intermediarios de tipo alguno". Los rasgos libertarios son inequívocos: funcionamiento asambleario, plena libertad de expresión, debate abierto, comisiones de trabajo abiertas, trabajo rotatorio, rechazo a toda jerarquía y a todo dirigismo, acción directa, descentralización, federalismo, autonomía e independencia de cada grupo...
Recapitulemos sobre lo ocurrido. Nace recientemente una plataforma, a la que podemos considerar, en rasgos generales, como crítica al poder económico y político (y no dejaremos nunca de lado en el análisis, que ambos se encuentran estrechamente vinculados), convocando manifestaciones para el día 15 de mayo, que se pueden considerar exitosas. Es el punto de partida para la concentración en determinados lugares de toda España (como la Puerta del Sol, en Madrid), con las acampadas que muestran las características antes mencionadas, en ellas se atienden las necesidades de las personas (básicas, como el alimento, o el asesoramiento legal) sin interés económico alguno (sobra decirlo). No se trata de una revolución netamente anarquista, pero ahí están las evidencias. Entre lo que se propone el día 20 de mayo en la acampada de Sol, se encuentran derechos básicos que supuestamente recoge la Constitución española (una muestra más de la falacia de las leyes jurídicas), como es el acceso a una vivienda digna, a una educación pública y laica, y lo necesario de una sanidad gratuita y universal. Tal vez otras propuestas puedan considerarse "reformistas", no es algo que a mí particularmente me preocupe, ya que toda reforma auténtica acaba siendo radical, acaba produciendo una transformación hacia una realidad mejor. Los anarquistas estaban ya presentes en el movimiento, sin estridencias ni falsos purismos, mostrando respeto a las decisiones de las personas (que no siempre tendrán un contenido libertario), pero con las convicciones muy claras para decidir que ese puede acabar no siendo nuestro camino. Hay que recordar que nunca los anarquistas han tendido al aislamiento, y mucho menos hacia la imposición, incluso han mostrado un respeto nítido hacia otros movimientos sociales y políticos cuando han sido una fuerza mayoritaria (como en el caso de la revolución española de 1936).
Y a eso me quería referir también, a la historia. Porque en todo análisis y en toda praxis no podemos dejar a un lado nuestra historia. Si este momento fuera solo un simple pataleo ante el sistema, no tardaríamos en contemplar el derrumbe al no haber unas bases sólidas. No podemos desprender la situación actual de las herencias de la dictadura franquista ni de las mentiras de la Transición democrática; tampoco de las posteriores reformas laborales (producidas en gran parte por un partido que se sigue llamando socialista), que han sumido a la clase trabajadora en una precariedad intolerable con un paulatino adormecimiento social. Los ocho años de gobierno de la derecha oficial, con movilizaciones sociales masivas debido a la involucración de España en la invasión militar de Irak del año 2003, que llevaron al PSOE de nuevo al poder, fueron solo un espejismo. Tal vez fue un voto de confianza que los españoles dieron a la izquierda parlamentaria ante las mezquindades de la derecha, pero una vez más aquello se demostró un error. Especialmente en su segunda legislatura, Zapatero y su gobierno han seguido las instrucciones del capitalismo internacional y de sus organismos. Al margen de las circunstacias concretas de un gobierno de uno u otro pelaje, hay que insistir en la cuestión económica, en esa falacia de las épocas de bonanza económica del capitalismo y de la realidad de sus cíclicas crisis, tan necesarias para asegurar la servidumbre de la clase trabajadora. Sea quien sea quién esté en el poder, y sea cual sea el momento económica que se sufra, la sumisión y el miedo están asegurados. No podemos eludir la historia, ni la política ni la economía (ambas quieren ser reducidas a una caricatura por la clase dirigente), todo ello tiene responsabilidad en la situación actual en la que, muy posiblemente, la derecha más dura vuelva a estar en el poder. Una democracia representativa de baja calidad, en la que las decisiones siempre son tomadas desde arriba, solo puede tener una alternativa real en un movimiento horizontal y descentralizador. Basta ya de dar oportunidades al sistema, con sus partidos y sindicatos de Estado, y con sus élites apoltronadas, y demos fuerza de verdad a la sociedad. Potenciemos los valores libertarios de apoyo mutuo y solidaridad, que ya están presentes en este movimiento, y confiemos en el futuro.

Capi Vidal Subir


Nauru, la octava isla del archipiélago canario

Existe al sur de las islas Marshall y al norte de Australia, una minúscula isla (Estado independiente desde 1968) conocida como Nauru. Con menos de diez mil habitantes, 21 kilómetros cuadrados de superficie, una sola carretera y un aeropuerto, esta isla tendría que haber pasado totalmente desapercibida entre las cientos de islas que salpican el Pacífico Sur. Sin embargo, su suelo tenía una acumulación prodigiosa de fosfatos, lo que la transformó primero en terreno de disputas imperialistas entre las potencias europeas y, posteriormente, con su independencia de Australia, en uno de los Estados más ricos de todo el mundo.
Existe al sur de las islas Azores y al norte de Cabo Verde, un archipiélago de siete islas, y algunos islotes (comunidad autónoma desde 1982) conocido como islas Canarias. Con más de dos millones de habitantes, y 7.447 kilómetros cuadrados, numerosas autopistas, autovías y ocho aeropuertos, este archipiélago debería haber sido uno más de los que salpican el Atlántico Norte. Sin embargo, su localización, encrucijada entre Europa, África y América, la convirtió en un enclave fundamental para el expansionismo imperialista europeo.
Estas islas, unas en el Atlántico y otra en el Pacífico, no tendrían nada en común pero, por esas cuestiones de las historias paralelas, en asombroso reflejo de espejos, guardan una estrecha relación entre sí más allá de su carácter insular.
Ambas han dependido de unos recursos naturales "privilegiados", el fosfato en Nauru y las condiciones climáticas en Canarias, que han dado lugar a que, unas islas que de por sí deberían estar casi despobladas, tengan una densidad de población sin igual (476 habitantes por kilómetro cuadrado Nauru y 282 Canarias), al tiempo que tuvieron un desarrollo económico que no iba en consonancia con sus condiciones naturales (obviando esa ventaja comparativa antes indicada). En ambos casos, como si fueran verdaderos bancos de ensayos del capitalismo, podemos apreciar las consecuencias de esta depredación de los recursos.

Despilfarro económico
En Canarias, a más largo plazo, y en Nauru, de manera explosiva, sus condiciones particulares han generado unos grandes beneficios económicos. La explotación de sus recursos ha dado lugar a la generación de miles de millones de euros y dólares australianos de beneficios, dinero que ha sido amasado y ha circulado en manos de unos pocos, quienes han atesorado esos ingresos. En ambos casos, la época de los rumiantes obesos sólo ha servido para crear un abismo cada vez mayor entre los que de verdad detentan el poder político y económico, y el resto de la sociedad.
Un ejemplo de este despilfarro es el consumo conspicuo de automóviles. En Canarias, entre 1990 y 2009, el crecimiento ha sido imparable, llegando a los 117.405 coches matriculados en 2006, lo que supone el 109,93 por 100 más de coches matriculados que en 1990. Este crecimiento desmesurado de la matriculación de coches en el archipiélago canario no lo podemos achacar, de ninguna de las maneras, al crecimiento demográfico, pues si bien la población crece en el mismo periodo un 32,38 por 100, en cifras reales, en 2006 sólo había sufrido un crecimiento de 27.553 personas con respecto a 2005. En el caso de Nauru, aunque no tenemos datos cuantitativos sobre su importación de vehículos, sí contamos con una imagen que puede reflejar claramente la situación de esta isla: la compra de un Lamborghini por parte del jefe de policía que, una vez llegado a la isla, se percató de dos detalles: por un lado, el coche era muy bajo como para que pudiera circular por la única carretera de la isla; por otro lado, la obesidad de su dueño le impedía entrar en el coche. No pasó nada, la solución fue comprar un coche mayor, un 4 x 4, y dejar el coche arramblado en un garaje hasta que lo vendió por un precio irrisorio.
Y es que este consumismo sin control también se refleja en la propia salud de la población. Nauru sufre lo que se puede considerar como una pandemia de diabetes, siendo una de las causas principales de mortalidad las dolencias que acompañan a esta insuficiencia. Aunque genéticamente los habitantes de las islas del Pacífico sufren una alta tasa de diabetes, lo cierto es que su incidencia en Nauru va más allá, relacionada directamente con el generalizado consumo de alimentos precocinados que ha provocado al mismo tiempo, unas tasas de obesidad sin par en la región. En Canarias, igualmente la incidencia de la diabetes y las complicaciones que la acompañan, está muy por encima de los índices del resto de comunidades autónomas. Así, según un estudio de la Fundación para la Diabetes, "¿Qué pasa con la diabetes en Canarias?¿Quiénes son y dónde están las personas con diabetes en Canarias? Documento Base 2", realizado sobre 318 pacientes con insuficiencia renal terminal, señala que en las islas Canarias, 50 de cada 100 personas que siguen tratamiento de diálisis lo son por diabetes, un 500 por100 más de incidencia que en las comunidades autónomas del norte del país, por hacer una comparación. Al mismo tiempo, en un comunicado de la Sociedad Canaria de Medicina de Familia y Comunitaria, por el II Congreso Clínico Cardiovascular en febrero de 2009, indicaba que la incidencia de la mortalidad relacionada con la diabetes en Canarias era del 31 por 100, 7 puntos más que la media nacional, lo que supone que mueran 30 de cada 100.000 habitantes en las islas, mientras en el resto de España, esta cifra se situaba en torno al 12 de cada 100.000 personas.
Las causas para explicar esta situación, vienen determinadas directamente por los hábitos alimentarios y de salud, de tal forma que, frente al resto de España, en Canarias se produce:
a) elevado consumo de grasas no saludable y alta ingesta energética.
b) Un consumo bajo de hidratos de carbono y alto de patatas (65 por 100 más) y de dulces (122 por 100 más).
c) Un bajo consumo de alimentos saludables como legumbres (39 por 100 menos) y frutas y verduras (32 por 100 menos) que otras comunidades de España.
Estos hábitos dan lugar a un porcentaje de obesidad en el archipiélago canario en torno al 18 por 100, lo que supone 5 puntos por encima de la media nacional.
Esta situación, relacionada directamente con el sedentarismo y la falta de hábitos saludables, igualmente entronca con la destrucción del sector primario y la clara dependencia de alimentos envasados en ambos archipiélagos. En Nauru no existe una agricultura como tal pues se ha preferido importar los productos desde la cercana Australia, sin apostar directamente por el desarrollo de un sector agropecuario que no tenía que ser de grandes dimensiones teniendo en cuenta la población de este país; la misma realidad se vive en Canarias, en donde los efectos perversos de una medida política, como es el REA de Canarias (Régimen Específico de Abastecimiento), que en principio buscaba mantener bajo el precio de los productos de primera necesidad otorgando exenciones fiscales a su importación, en realidad lo único que ha hecho es destruir todo el sector primario ante la imposibilidad de competir con unos productos subvencionados cuyos precios, paradójicamente, se han incrementado por encima de los no subvencionados, de tal forma que las capitales de provincias en Canarias, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, tienen unos índices de precio un 27 y un 18 por 100 respectivamente más caro que en el resto de España. Estos datos adquieren mayor importancia si atendemos a los salarios brutos cobrados en Canarias, situados, según la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadísticas para 2006, en 16.431,12 euros, unos 12,22 puntos por debajo de la media nacional y a 38,42 puntos de los salarios más altos (Madrid, con 23.622,11 euros). Esta situación sólo ha ido a peor en los últimos años ante el desempleo generalizado en el archipiélago aanario (para el tercer trimestre de 2010, la tasa del paro era del 28,67 por 100, lo que suponía que estaban desempleadas 310.200 personas) lo que tendrá, a medio plazo, unas terribles consecuencias sobre la alimentación y la salud de la población de las Islas.

Impuestos y empresas públicas, despilfarrando el dinero
En Nauru, se desarrollará una especie de socialismo capitalista, por muy contradictorio que pueda ser este binomio, dedicando el dinero generado por la explotación de los fosfatos a realizar inversiones en el extranjero que permitieran obtener unos ingresos y cubrir todas las necesidades de su población. Esta política económica, aunque beneficiosa para toda la población, en realidad se ha convertido en un sumidero de ingentes cantidades de dinero que rápidamente han pasado a manos de unos pocos políticos mediante alta ingeniería financiera. En Canarias, la situación es muy parecida, en el sentido de haber empleado todos los beneficios obtenidos durante años de bonanza económica para enriquecer a una serie de familias.
Las exenciones fiscales a la importación en las islas Canarias, sólo han supuesto que unos pocos se enriquezcan especulando con los productos alimentarios al tiempo que una política de puertos francos (reducción de las tributaciones a la importación de productos, que en la práctica sólo benefician las grandes empresas importadoras), instaurada en el siglo XIX, sólo ha llevado, a la larga, a la existencia de un mercado monopolizado. A esta realidad, hay que añadir la RIC (Reserva de Inversión de Canarias), una verdadera amnistía fiscal basada en la exención de tributaciones con el objetivo de mejorar la competitividad de la economía canaria, paralelismo a lo que sucede en Nauru, en donde el Estado no cobra impuestos; sin embargo, en Canarias esta situación ha tenido unos efectos muy profundos en la economía general pues, por un lado, sólo pueden acogerse a la RIC las empresas y autónomos haciendo de los asalariados los únicos que sostienen la hacienda canaria, y por otro lado, ese dinero que ha dejado de entrar en las arcas públicas, ha sido empleado en inversiones inmobiliarias, lo que explica el alto número de edificaciones levantadas en el Archipiélago y el que los precios de las mismas se encuentren entre los más altos de toda España. Esta realidad y sus terribles consecuencias ha sido reconocida incluso por un grupo de expertos economistas quienes en un estudio oficial en el año 2000, decía textualmente: "La presión de la RIC pendiente de materializar genera evidentes tensiones que pueden conducir a que se canalice hacia inversiones no sólo ineficientes, para el logro de los objetivos perseguidos, básicamente la mejora del empleo y de la competitividad de la economía canaria, sino incluso contraproducentes con las singulares características de la región (por ejemplo, encareciendo el suelo disponible)".
Es tan perversa la situación generada, que los dineros no tributados y acogidos a la RIC sirven para comprar deuda pública emitida por el Gobierno de Canarias para hacer frente, justamente, a la reducción de los ingresos por impuestos, de tal forma que Canarias se endeuda y las empresas pueden obtener unos pingües beneficios con los impuestos no pagados.
No se cuenta con datos actualizados del número de empresas acogidas a la RIC ni de la cuantía sin amortizar (justificadas sus inversiones), convirtiéndose en uno de los grandes secretos de la economía canaria, de la misma manera que en Nauru nunca se ha podido estimar la cuantía de las inversiones realizadas por el Estado. Algunas fuentes indican que entre 2003 y 2006, estaban sin amortizar unos 12.471 millones de euros, lo que nos indica el montante astronómico del dinero que ha escapado de las arcas públicas, cantidad muy cercana al déficit de las cuentas públicas de España y que ha llevado a uno de los mayores ataques a los derechos sociales del país con un ajuste económico que sólo conllevará mayores índices de miseria para beneficio de unos pocos. En ambos casos, en Canarias y en Nauru, la exención tributaria sólo ha beneficiado a unos cuantos en detrimento de toda la población.
Las empresas públicas en Canarias, 20 en total según el último informe de la Audiencia de Cuentas del año 2008, han tenido unas pérdidas, en conjunto, de 65.556.091,58 euros. Llama la atención el hecho de que en todos los ejercicios anteriores, entre 2004 y 2007, esas mismas empresas generaron unos beneficios agregado de 38.611.882,65 euros. Esto supone que en un solo ejercicio contable se han perdido todos los beneficios obtenidos en los últimos cuatro años más 26.944.178,93 euros, y eso a pesar de que el número de empresas públicas se había reducido de 23 a 20. ¿Qué ha ocurrido para llegar a esta situación? Por un lado, como reconocen los distintos informes anuales de la Audiencia de Cuentas de Canarias, es una práctica habitual en las empresas públicas el contabilizar subvenciones públicas como ingresos para que cuadren perfectamente las cuentas, como ocurre, por ejemplo con el Instituto Tecnológico de Canarias, resumido según el siguiente comentario en el Informe de 2006: "La mayor parte de los ingresos de la Sociedad provienen de subvenciones de capital y de explotación concedidas por organismos y administraciones de carácter público y, fundamentalmente, por su accionista único, la Comunidad Autónoma de Canarias. La viabilidad de la Sociedad está, por lo tanto, sujeta al mantenimiento futuro de estas subvenciones y, en última instancia, al apoyo financiero y patrimonial de su accionista único."
Un cambio en la contabilidad, que imposibilitaba presentar como ingresos las subvenciones, hizo que empresas públicas como Televisión Pública Canaria, Saturno o Promotur, que en 2007 presentaban un balance, entre ganancias y pérdidas, de cero euros, en realidad habían tenido unas pérdidas de 6.798.558,00 euros al contabilizar como ingresos las subvenciones. Sin embargo, al cambiar la normativa vigente, en las cuentas presentadas en 2008 sale a la luz el coste real que supone para la Hacienda canaria (léase para los asalariados, que son los únicos que pagan impuestos, en resumidas cuentas) el mantenimiento de todo este entramado de empresas, deudas que son aún mayores pues la empresa Grafcan continuó, a pesar de lo dispuesto, contabilizando las subvenciones y trabajos no realizados en realidad como ingresos (así, y todo, presenta unas cuentas con un déficit de 29.142,29 euros). Esta situación se reitera con muchas de las empresas de la Comunidad Autónoma, lo que supone en la práctica que esas empresas sean muy onerosas para las arcas públicas, solventada esta situación por medio de toda una ingeniería contable que en realidad lo único que hace es malusar el dinero público para presentar unas cuentas supuestamente saneadas. El ejemplo más claro es la empresa Canarias Cultura en Red (la antigua SOCAEM), dedicada a la promoción cultural. En diciembre de 2006 presentaba un déficit de 113.295,40 euros producto del exceso de gastos de mantenimiento y personal frente a lo presupuestado oficialmente. Para hacer frente a estas deudas, que legalmente debería haber supuesto la disolución automática de la empresa por contar con un haber social inferior a la mitad de su capital social, en realidad lo que se hizo fue llevar a cabo una Junta General el 17 de enero de 2007 para reducir su capital social a 313.418,50 euros, de tal forma que el dinero obtenido junto a los 2,77 euros de las reservas existentes (sí, aunque parezca extraño, sólo contaban con 2 euros y 77 céntimos en las cuentas), saldar el déficit de 113.295,40 euros. Acto seguido, en esa misma Junta, se volvió a incrementar el capital social de la empresa en 399.988,51 euros dando lugar a que el capital social quedara en enero de 2007 en 568.819,14 euros. Al final, toda esta operación supone que las arcas públicas han desembolsado para sostener a esta empresa 513.283,91 euros, cuadrando sus cuentas sin que esta cantidad aparezca como déficit. Esta operación se reiterará en años sucesivos, de tal manera que hasta 2008, Canarias Cultura en Red ha supuesto unas pérdidas de varios millones de euros.
Sistemáticamente, la Audiencia de Cuentas no aprueba las cuentas presentadas por las empresas públicas, en algunos casos por salvedades (no aprueba las cuentas presentadas pues hay interpretaciones discrepantes ante la legislación contable o hay dudas sobre su actividad) y en otros, directamente por haber errores contables o falta de información. Es el caso crónico de la empresa Saturno que, entre 2006 y 2008, la Audiencia se ha negado a aprobar las cuentas pues en ningún ejercicio se han presentado las cuentas del denominado Proyecto Monumental Montaña de Tindaya.
El Proyecto Tindaya se ha convertido, con el paso de los años, en un gran timo a las arcas públicas. Recomendamos la lectura del trabajo de Jesús Giraldez, Tindaya. El poder contra el mito, para entender todas las implicaciones económicas y sociales. Aquí sólo haremos una síntesis para llegar a entender por qué, sistemáticamente, la empresa pública Saturno se niega a presentar públicamente las cuentas de su participación en esta empresa pública. En 1997, tras toda una serie de irregularidades en la concesión de una explotación de extracción de piedra en la Montaña de Tindaya (en Fuerteventura) a la empresa Cabo Verde S.A., montaña catalogada como Bien de Interés Cultural por los restos aborígenes que contenía (grabados podomorfos en una cantidad inusitada) así como Espacio Natural Protegido y Punto de Interés Ecológico, el que fuera consejero del Gobierno Autonómico, Lorenzo Olarte, decidió para expropiar estas concesión, embarcarse en todo un entramado empresarial escudando su intervención en la empresa Saturno; en vez de comprar directamente la concesión de Tindaya y Tebeto (una montaña contigua), valorada en 8 millones en 1997, convidó a Cabo Verde a constituir una empresa denominada Proyecto Monumental Montaña de Tindaya, con un capital de 900 millones de pesetas de la época, con el compromiso de Saturno de comprar el 50 por 100 de dicha empresa haciéndose finalmente en el año 2000 con toda las acciones. En ese acuerdo, la extracción y explotación de la piedra del monumento de Chillida se concedía directamente a Cabo Verde, concesión que vendería en 1997 por 1.600 millones a la futura UTE formada por Necso y Fomento de Construcciones y Contratas (obsérvese que compran esta concesión antes incluso de haber ganado la adjudicación de las obras del proyecto, que se producirá en octubre de 1998 por 12 millones de euros), cantidad que facturarán directamente al Gobierno Autonómico.
Como se puede apreciar, con la excusa de una intervención artística basada en un "mal sueño" en 1993 del escultor Eduardo Chillida en el sentido de abrir en el interior de la montaña un inmenso cubo de 50 metros de lado (200.000 metros cúbicos de piedra extraída), se han realizado una serie de operaciones contables y financieras de más que dudosa legalidad. La muerte del escultor parecía que daba al traste con dicho proyecto, aunque la realidad fue que el ente autonómico, a través de su empresa Saturno, continuaba adelante con los trabajos, como denota que en enero de 2005 se aprobara, por un monto de 1.500.000 de euros, los estudios de viabilidad geológicas de tal intervención, y que en enero de 2009 se sacara a información pública dicho proyecto para que la ciudadanía pudiera presentar las alegaciones correspondientes. No se sabe, pues como hemos visto nunca se han presentado las cuentas, el coste del Proyecto de Tindaya, aunque se ha estimado que, todavía sin haber movido ni una sola piedra, se han "evaporado" cerca de 12 millones de euros, entre concesiones y estudios realizados. Sin embargo, en una nueva vuelta de tuerca, el empresario Rafael Bittini, antiguo propietario de Cabo Verde, denunció el contrato firmado con Saturno pues en el mismo se estipulaba que, si en cuatro años no se llevaba a cabo tal proyecto, la Administración debía reingresarle los 900 millones de pesetas e indemnizarle por los perjuicios causado. Pues bien, en 2008, logrará, junto a FCC y Necso, ganar un pleito en donde el Gobierno Autonómico debía devolver los 2.133.217,12 euros (más intereses) que habían depositado para hacer la obra, y a finales de ese mismo año, otra sentencia que obligaba indemnizar a Bittini con 92 millones de euros por los beneficios no obtenidos por la explotación conjunta de Tindaya y Tebeto, en este caso, una cifra muy abultada producto de la dejación de los servicios jurídicos que no habían recurrido la estimación realizada por el antiguo propietario de Cabo Verde sobre los beneficios no obtenidos al impedirle la explotación de las canteras en ambas montañas. Finalmente, todo se arreglaría con un pacto entre "caballeros", salvando el Gobierno de Canarias, con la colaboración de la justicia, la cara públicamente ante lo que hubiera sido uno de los mayores robos al erario público. El tiempo nos dirá cuánto nos costó todo este entramado de denuncias y contradenuncias.
Se puede comprender que la financiación de un musical en Londres por parte del Gobierno de Nauru, con un coste de 5 millones de euros y que se saldó con un rotundo fracaso al mantenerse en cartelera menos de un mes, se queda en una simple minucia ante el desfalco orquestado con el proyecto de Tindaya, uno de los muchos montajes económicos que han llevado a cabo la clase política del archipiélago canario, aunque igualmente que Nauru, Canarias también contó con su musical subvencionado bajo un título de rotunda canariedad como era Acaymo, una gaviota en Madrid, un estrepitoso fracaso pagado de los dineros públicos como era de esperar teniendo en cuenta los mimbres con que se pretendía construir esta "magna" obra musical.

Megalomanía y soluciones desesperadas
Muchas de las inversiones realizadas por el gobierno de Nauru se pueden calificar dentro de un complejo de inferioridad y afán de megalomanía de sus miembros. No se entiende de otra forma el haber establecido una línea aérea para comunicar todo el Pacífico, llegando incluso a vuelos diarios a Japón, aunque casi nunca llevara pasajeros. De igual manera, la compra de diversos hoteles, gastando sumas extraordinarias de dinero en su restauración para, en la mayoría de los casos, no llegar ni a abrir las puertas, sólo tiene sentido si se buscaba demostrar que se estaba al mismo nivel que potencias económicas como Japón, Australia, etc.
El máximo ejemplo de esta situación se halla en la construcción de un rascacielos de 190 metros de altura, la Casa Nauru, en Melbourne, durante años el edificio más alto de la ciudad, como centro de los negocios de Nauru en el extranjero y que sirvió durante muchos años como oficinas de unos presidentes absentistas. Finalmente, este edificio, como muchas de las inversiones inmobiliarias fueron vendidas para intentar hacer frente al inmenso déficit creado por el cierre de la explotación del fosfato. El Gobierno de Canarias también ha venido determinado por este afán de megalomanía, como ejemplifica el hecho de que se pretendiera, años atrás, comprar un edificio en la Castellana madrileña como sede autonómica "en el extranjero", invirtiendo millones de euros para el ornato de una clase política acostumbrada a que sus malos sueños se transformen en pingües beneficios personales y terribles pesadillas para los contribuyentes del Archipiélago; en este caso, la "presión pública" pudo frenar tamaño desatino a la lógica por mucho que algunos todavía mediten en la posibilidad de montar tal sede en la capital de España.
Brillante solución dieron en Nauru a la más que anunciada crisis del fosfato, cuando el subsuelo de la isla no dio más de sí: se dedicaron a la venta de pasaportes al por mayor y al blanqueo de dinero con la creación de un paraíso fiscal. En Canarias, el camino seguido para "paliar la crisis" consuetudinaria al sistema capitalista depredador, ha sido la creación de un paraíso fiscal "offshore" al constituir, a partir de enero del año 2000, lo que se denomina como ZEC, Zona Especial de Canarias, publicitada oficialmente como "la zona especial de tributación más ventajosa de la Unión Europea" con un tipo impositivo del 4 por 100 así como exenciones fiscales de todo tipo. Así, en enero de 2010, estaban registradas en la ZEC 350 empresas con un número de empleados de 935. Es muy interesante contrastar estos datos con la propia legislación sobre la ZEC pues nos da una tasa de empleados por empresa constituida del orden de 2,67 muy por debajo de los 5 y 3 trabajadores exigidos para las islas capitalinas y no capitalinas respectivamente. Se ha intentado vender que la ZEC viene a crearse para generar empleo en el Archipiélago pero viendo las magras cifras anteriores, realmente esta idea no es sostenible, quedando muy clara su finalidad si atendemos al volumen de negocio. En el año 2004, para una inversión realizada de 456.536 euros, se generó un volumen de negocio de 219.255.521 euros, lo que nos da para ese año un rendimiento de 480 por cada euro invertido, beneficio obtenido en su mayor parte (un 58 por 100) sobre la facturación dentro del Archipiélago y que casi queda sin tributar, mientras que el 42 por 100 restante se genera de la exportación de productos (111 empresas en total aunque la mayor parte de las mismas acogidas en la ZEC se dedican a los servicios) suponiendo para ese año el 11,99 por 100 de las exportaciones totales de las islas, o lo que es lo mismo, el restante 88,01 por 100 lo generan las 5.688 empresas restantes de las islas Canarias (en cifras comparativas de manera general, cada empresa del ZEC genera el 0,108 por 100 de las exportaciones de Canarias, mientras que el resto de empresas suponen el 0,015 por 100 cada una). A pesar del oscurantismo oficial que rodea la ZEC, las cifras demuestran claramente el carácter especulativo de la misma y el daño que está haciendo a la economía del Archipiélago, pues está sangrando las arcas públicas para beneficio de unos pocos, lo que explica que en estos momentos se hayan recortado todos los gastos sociales pues las cuentas públicas mantienen un déficit insostenible y que, de nuevo, debemos pagar las trabajadoras y trabajadores de las Islas.
Son muchos los paralelismos que podemos encontrar entre ambos archipiélagos que nos demuestran que estos males que nos aquejan en la actualidad no dependen del régimen político ni administrativo, sino que son inherentes al sistema económico capitalista vigente y que difícilmente lograrán solucionarse en tanto en cuanto no acabemos, de raíz, con la fuente de todos los males.

Alexis Rodríguez subir


Congreso anarquista en México

No eran las 11 de la mañana aún, cuando ya una fila larga de siluetas negras se enfilaban desesperadas hacia el interior del auditorio "Che Guevara", donde se celebrarían los trabajos del Primer Congreso Anarquista de México. De fondo se entona "Hijos del pueblo", y se tararea como si acaso la última copla de la vida que los llevara al límite de la razón. Dice uno "no sólo nos sentimos llamados sino convocados, y cómo no, si la convocatoria al congreso hacía un llamado a todo aquel anarquista para crear un espacio de encuentro, de diálogo y acción con la finalidad de practicar el apoyo mutuo, intercambiar experiencias, acordar actividades y acciones comunes contra la explotación y la dominación y en pro del comunismo libertario. Ya se había puesto de manifiesto que dicho congreso convocaba y asistía a anarquistas, pero aun así, un estalinista quería entrar. Y, cómo no, si en las últimas décadas en México no se había desarrollado una actividad con la magnitud que representa un congreso, y los recuerdos bibliográficos más inmediatos son los que se llevaron a cabo en Durango en 1876 e impulsado por los círculos obreros que de la mano del anarquista griego Plotino Rodakanaty tuvo un rotundo éxito; o los primeros congresos de la Federación Anarquista Mexicana celebrados en 1941 y 1945 en León Gto., y 1953 su último en Nayarit; aun cuando en 1991 en Cuernavaca, Morelos, se realizara un encuentro que intentaba converger a gran parte de los anarquistas no pudo detener el letargo. En México actualmente es de llamar la atención que en los albores el siglo XXI una convergencia de ácratas se reúnan en un congreso, llega a representar un buen augurio en el caminar del movimiento anarquista, pero sobre todo representa un importante movimiento tectónico contra las geometrías del orden del sistema político y económico de México, que dicho sea de paso, dicha actividad a más de un anarquista o no anarquistas e incluso la socialdemocracia de México ya se frotaba las manos para que el congreso no resultara exitoso. Fue tal su convocatoria que casi de barrida y en offside (específicamente un día antes de la realización del Congreso) integrantes de la Coordinadora Informal Anarquista (CIA, insurreccionalistas) afirmaban participar y pedían una mesa de trabajo con el nombre de "Anarquismo y proyecto insurreccional". Resulta paradigmático que en un evento público quien acostumbra a vivir clandestino se olvide de su natural condición para asistir a un congreso con dichas magnitudes y con la entereza de "abonar" a la consolidación de un movimiento anarquista de México; a las primeras horas de trabajo del primer día informarían, mediante un emisario, que siempre no asistirían a excepción de una o dos grupos ya que no habían condiciones seguras y en su mayoría preferían reunirse en un cubículo estudiantil de la Universidad. No cabe duda de que cuando el oportunismo se manifiesta, aun siendo informal, nunca deja de ser oportunismo.
Los alrededor de cuatrocientos congresistas que ya permanecían en el auditorio, previamente registrados, fueron asaltados por la repentina oscuridad que se posesionó del lugar para dar paso a una videoproyección de 20 minutos que exhibía el caminar de los anarquistas en las últimas décadas. Una remembranza nostálgica de un proceso cultural anarquista que se extravió en las últimas décadas; es por ello que internacionalmente se piensa que el referente más inmediato del anarquismo mexicano contemporáneo es el anarcopunk; pero la presencia de estudiantes, maestros, trabajadores, profesionales (algunos), ex barricaderos del movimiento social de Oaxaca 2006 en el congreso pone de manifiesto otra realidad del anarquismo en México que comienza a resurgir más allá de lo mediático y espectacular de los cristales rotos. Después del vídeo se da paso a la declaración inaugural del primer congreso anarquista de México; ahí se pone de manifiesto sobre las condiciones de pobreza en la que se encuentran sumergidos más de sesenta millones de mexicanos, de cómo los gobiernos de izquierda y derecha han venido implementando una política represiva sobre grupos e individuos anarquistas, y de cómo es que la convocatoria de dicho Congreso tiene como finalidad el ser programática y no eventual. Minutos después delegaciones de la CNT-AIT española, de las ediciones El Grillo libertario, de la Federación Anarquista francófona, de la Federación Obrera Regional de Argentina, de la Cruz Negra Anarquista de Colombia se apersonan y hacen llegar el más cálido saludo a dicho congreso, posteriormente se da lectura de cartas enviadas por la Internacional de Federaciones Anarquistas, del Movimiento Libertario cubano, de la Federación Libertaria Argentina, de la Federación Anarquista de Berlín, de Ediciones La Malatesta, de Octavio Alberola, de El libertario de Venezuela, de Ediciones Antorcha, que desde lo más sincero de sus plumas saludaban y deseaban el mejor de los éxito; no se acaba de comentar que es el último saludo cuando un estrepitoso aplauso de asistentes concluye los saludos y se deja constancia que en el andar de los anarquistas mexicanos en su paso lento ya le acompañan la fraternidad de anarquistas del mundo, configurando así la hermandad de los anarquistas por encima de las fronteras, como bien lo sentenciara Bakunin hace más de cien años.
De las mesas de trabajo se escucha el eco de la euforia, hombres y mujeres entusiastas sin vacilaciones disparan las primeras esquirlas de su realidad y concluyen en la necesidad anarquista de congregarse y crear un plan de acción que contemple foros estudiantiles sobre temáticas coyunturales y se enfatice la promulgación y difusión del ideario anarquista en las escuelas; de crear un grupo anarcosindicalista que prosiga el trabajo sindicalista que quedara inconcluso por parte de las primeras anarcosindicales en México a finales del siglo XIX e inicios del XX, y que de ello hoy ya no quedan cenizas, solo la referencia bibliográfica que enriquece la hipocresía del mausoleo de la historia oficial. El resultado hoy es estrechar las relaciones y esfuerzos de la CNT-AIT con el anarquismo mexicano, particularmente promover la AIT con los trabajadores; de crear un blog cibernético llamada Confederación de Pedagogos Anarquistas, la creación de un acervo bibliográfico anarquista virtual, promover la pedagogía libertaria; de promover campañas contra la opresión y explotación de todos los seres vivos; de programar un Primer Encuentro de Okupas en México para el 7 de mayo, promover encuentros con las colonias vía casas ocupadas, promover okupaciones contra la especulación y la propiedad privada; de promover ejercicios concretos de solidaridad con los presos, crear y organizar un directorio de presos anarquistas, promover manuales de defensa contra las detenciones a compañeros anarquistas; de crear lazos estrechos y tangibles entre los grupos anarquistas con el pueblo, y que, repitiendo a Bakunin, la anarquía vaya al pueblo; pero en casi todas las mesas se planteaba la idea de realizar un segundo Congreso Anarquista de México, para que los resultados del primero sean programáticos que no sintomáticos. Es en la mesa de anarquismo y proyecto insurreccional donde se da un acalorado debate sobre el concepto insurreccional, una vez aclarada las diferencias se acuerda que: reconociendo que las diferencias son metodológicas, un miembro de la CIA pide que ambas tendencias de método sean respetuosas una a otra y se pronuncien por el no ataque, porque al final estamos cobijados bajo el manto de la Anarquía, y como anarquistas estamos de acuerdo en la destrucción del Estado y el Capital y no se plantea la destrucción de los anarquistas. Aunque más tarde y en la represión del Primero de Mayo son los primero en lanzar un comunicado (México: contingente anarquista en marcha del Primero de Mayo) mofándose de los anarquistas asediados por los cuerpos policiacos de la socialdemocracia.
Por la noche del primer día se anuncia que el preso indígena Abraham Ramírez Vázquez, luchador por la autonomía de los pueblos indígenas y defensor de las riquezas naturales de su pueblo, ha sido liberado después de haber estado encarcelado durante más de seis años; el júbilo es estrepitoso y colectivo, enseguida se corea de manera sórdida "abajo los muros de las prisiones". Abraham pide hacer un enlace para el siguiente día donde expresaría su más extenso agradecimiento a todos aquellos que se solidarizaron con su lucha.
Para el segundo día se registran 200 personas más, algunos venían recién llegados de sus pueblos que a pesar del largo viaje que sin reparo alguno se integraron a las mesas de trabajo que para el segundo día ya no eran temáticos. Las mesas de trabajo en el segundo día consistían en presentar sus experiencias de lucha en sus barrios, y que planteaban para madurar un proceso organizativo en anarquista en todo México. Se vuelve a interrumpir el programa de actividades pues el expreso indígena Abraham Ramírez Vásquez se ha comunicado para poder dirigir unas palabras a todos los y las congresistas; se alcanza a escuchar que es justo la fuerza y la solidaridad de los que siempre estuvieron al tanto de él lo que le llenó de fuerza y por ello nunca se arrodilló ante el tirano, de pronto los aplausos asaltan y se corea "abajo los muros de las prisiones", "muerte al Estado y que viva la anarquía".
Poco después, y ya de tarde, se presentan relatores con las resoluciones de todas las mesas, cada uno expone los acuerdos de sus mesas e incorpora las ideas y las propuestas de cada participante, dejando en evidencia que este era un congreso amplio y horizontal. Pero son las mujeres anarquistas las que asaltan el estrado, banderas rojinegras y violeta y negro que sin ninguna reserva realizan una denuncia en contra de la violencia (opresión) hacia la mujer anarquista, ya que se expuso el caso de un compañera golpeada, de otra compañera fue asesinada a manos de un hombre en Oaxaca en el 2008, se trata de Salí quien fuera brutalmente golpeada y brutalmente asesinada. Estallan los aplausos. Una vez concluida las lecturas de las relatorías de todas las mesas informan que dichas relatorías serán enviadas a los mails de los congresistas y subida al infierno cibernético para mayor consulta de quien las quiera.
Poco después se prepara la marcha anarquista del Primero de Mayo con lo que se darían por concluidos los trabajos del Congreso, dado que desde hace ya unos años los socialdemócratas (partido de "izquierda que gobierna en la localidad) han emprendido una política persecutoria, de represión e infiltración a los grupos y movimiento anarquistas. Después de los preparativos a la marcha del Primero de Mayo se anuncia que al congreso asistieron 600 participantes de casi toda la geografía mexicana y de 10 países, con ello se da por clausurado un evento que rebasó las expectativas de casi todos. Una voz solitaria canta "A las barricadas" sin mayor ánimo de timidez, luego le sigue otra, y así hasta que de repente y sin previo aviso las voces de los congresistas se unen a la voz solitaria hasta apoderarse del auditorio y de todas las almas que ahí permanecían, cantan a capela, como si esos momentos fueran intermitencias inmortales, o, aun mejo,r como si aquello fueran instantes eternos que a más de uno le enchinara la piel.
Marcha anarquista del Primero de Mayo
La marea negra preocupa su desborde. Ya desde las 9 de la mañana siluetas negras se aglutinaban en el monumento a la Revolución, algunas banderas rojinegras ondeaban en un ambiente que a más de uno se le hacía tenso. Se intuía un evento, pero no se sabía qué era. Varios camiones de granaderos llegan al lugar, descienden de los camiones y se dirigen al punto de concentración, el ambiente se vuelve cada vez más tenso, es en esos momentos que se decide ya salir en marcha de ahí, sin más las diferentes corporaciones policiacas hacen vallas y corren alrededor del contingente anarquista que ya empezaba a nutrirse de manera exitosa. Comienzan los gritos. Luego una segunda corporación policiaca comienza a correr y forma otra valla de policías que mantiene "encapsulado" a los anarquistas; varios manifestantes quedaron fuera del "encapsulamiento". A unos 50 metros alrededor de 20 trotskistas parecen espectadores, mientras anarquistas que estaban fuera del encapsulamiento se reparten banderas rojinegras y las ondean gritando ¡no pasaran, no pasaran! Los trotskistas se aproximan en solidaridad y comienzan las consignas, ¡libérenlos, libérenlos!, otro escuadrón de policías antidisturbios corre por los otros manifestantes hasta disipar todo. Alrededor de tres personas resultan golpeadas con los escudos.
Después de tres horas con un bloqueo carretero y la solidaridad de algunas organizaciones, van llegando un grupo de 10 personas, aproximadamente, gritando ¡aquí se ve la fuerza del SME, aquí se ve la fuerza del SME!, mientras un joven le dice a su compañero que le comunicaron por teléfono que ya en el Zócalo otras organizaciones estaban haciendo presión para que el encapsulamiento llegara a su fin. Una vez roto el encapsulamiento, el contingente sale de prisa y se encuentra con los otros que ya se encontraban afuera. Tan solo bastaron unos tres kilómetros para que lo que parecía alrededor de trecientos manifestantes llegó a ser alrededor de mil anarquistas que con banderas negras y rojinegras recibían hurras de quienes los veían desfilar por las calles de la ciudad de México. Ya llegados al Zócalo de la capital se escucha una voz que grita: Y sin embargo los anarquistas salimos a la calle y ningún gobierno de izquierda y derecha nos va a parar. Así es como termina lo que bien pudiera ser un buen augurio de un resurgimiento anarquista en México; la marea negra está al borde de su desborde.

Bloque Anarquista Subir


Anarquía y Derecho

¿Están los anarquistas de entrada contra toda normativa regulada por constituir siempre la consagración formal de una relación de poder y, por tanto, en sí injusta? Más allá del hecho de que los anarquistas se declaren contrarios a cualquier forma estatutaria y a las leyes que la informan, en su práctica cotidiana son capaces de autogobernarse dotándose de reglas comunes que aceptan y respetan y en las relaciones con el mundo exterior (centros sociales, comités, coordinadoras, etc.) investigan con los demás reglas de convivencia común, ¿están dispuestos a aceptar esas reglas y bajo qué condiciones? ¿Leyes y Derecho tienen para los anarquistas el mismo significado? ¿Qué entienden por "justicia" con respecto a las relaciones que los unen al mundo externo no institucionalizado?
Para los anarquistas o, mejor dicho, para las concepciones anarquistas más consolidadas, la "justicia" no es a priori un concepto. Por el contrario, es una intuición del intelecto entendida como la manifestación de un sentimiento, como el fruto de una experiencia vital, resultado de un recorrido racional del conocimiento.
Mientras que los principios de libertad, igualdad, respeto a la diversidad, pluralismo y solidaridad que son comunes a los anarquistas les permiten intuir el significado intrínseco de la justicia, es la concreta aplicación de tales principios en el mundo real la que les permite en un determinado contexto espacio-temporal tener conocimiento y conciencia del concepto de justicia, no en su dimensión metafísica, sino en la empírica de las relaciones humanas, relativas y cercanas y, por ello, imperfectas.
Este recorrido de interiorización del concepto de justicia nunca tiene carácter espiritual o metafísico ya que la filosofía jurídica de los anarquistas no se dirige hacia un objetivo último y absoluto, sino hacia un proyecto lo más ampliamente compartido y, por tanto, concretamente alcanzable mediante una unión de energías e intenciones en la que la función del Derecho es concebir normas a las que se puedan adecuar eficazmente las acciones humanas.

Ley y Derecho
Todos los pensadores anarquistas, y en particular Proudhon, han distinguido las nociones de ley y de Derecho, constituyendo la primera una mera manifestación del ejercicio por vía exclusiva de la fuerza monopolizada por el Estado, mientras que el segundo comprende todas las formas de regulación, de mediación y de administración de las relaciones, de los intereses y de los conflictos que implican las vicisitudes humanas.
La crítica radical de los anarquistas a las leyes del Estado y a su justicia -entendida como manifestación absoluta del poder y de esta entidad una y otra vez definible como capaz de ejercer la fuerza que dicta los límites de libertad, igualdad y respeto a la diversidad- no puede adoptar automáticamente el concepto de "Derecho" en sí.
Más allá de una utópica visión de sociedad inspirada solamente en principios anárquicos, es un dato comprobado que son siempre los anarquistas, anarcosindicalistas y libertarios en general quienes se dotan de instrumentos normativos de autoorganización idóneos para regular la actividad y la convivencia interna así como las relaciones con el mundo exterior, incluido el institucional.
En el propio contexto asociativo, los anarquistas se autoorganizan adoptando reglas las más de las veces fundadas sobre un vínculo de solidaridad recíproca para la prosecución de un proyecto común en cuya constitución todos participan a través de un proceso de elaboración colectiva contrastado continuamente hasta lograr el acuerdo en las formas y en los contenidos elegidos (por ejemplo, actas constitutivas y estatutos).
La validez de estas normas constitutivas de una realidad organizada en modo libertario y que dictan las reglas de comportamiento individual y de la acción colectiva es que no tienen nunca carácter absoluto para los asociados al no estar vinculados metafísicamente a imperativos apriorísticos sino que, por el contrario, las normas que regulan las relaciones recíprocas entre ellos son aceptadas y compartidas en tanto que conservan coherencia con los principios y con los valores que las han inspirado, y permanecen las condiciones externas reales que justificaron su adopción.
El principio pacta sunt servanda (los pactos deben mantenerse) no es un dogma ni siquiera para aquellos anarquistas que querrían relacionar su propia filosofía político-jurídica con las teorías iusnaturalistas.
Al contrario, en el movimiento libertario se asiste a un pragmatismo en la comprobación de las propias reglas que no tiene carácter ideológico, sino que es la manifestación del sentido común y de la adecuación de los instrumentos normativos a la realidad de las cosas en continuo cambio.

Justicia: respeto recíproco e ideas en común
El resultado de este acercamiento pragmático de los anarquistas es que las normas -incluidos los pactos en que se fundan las relaciones recíprocas- son compartidas sabiendo que no poseen valor absoluto sino relativo; no son sagradas y por ello son siempre interpretables, modificables y derogables. Lo que por el contrario es sagrado es el compromiso asumido por cada uno de los asociados, que se mantendrá, sin embargo, mientras las condiciones objetivas y subjetivas que lo determinaron permanezcan y continúen, por tanto, justificándolo.
Para los anarquistas, la coherencia personal no es un bloque de hielo, insensible y eterno. Por el contrario, la coherencia personal es práctica cotidiana, forjada en la ética de la experiencia del propio ser en relación con los otros, y por este motivo debe medirse en el contexto de la realidad externa y de la complejidad de las relaciones humanas.
Por tanto, los pactos se respetan, pero no porque se deban respetar apriorística y acríticamente, sino porque continúan conteniendo en su seno las razones subjetivas y objetivas de ventaja individual en el marco de un mayor bienestar colectivo que justificó su adopción.
Tal aproximación al universo propio normativo es totalmente coherente con la idea común de justicia que los anarquistas sienten como propia y que inspira su propia conducta y su capacidad de autoorganización: una justicia de las relaciones entre asociados que se basa en el respeto recíproco y las ideas compartidas y que, precisamente por ello, es capaz de adecuar los instrumentos de convivencia común al cambio de la realidad de las cosas.
La idea de justicia no coincide nunca con la idea de verdad: cada anarquista hace referencia a cuanto conoce empírica y racionalmente y que le parece coherente con los principios y valores con que se identifica en su conducta, pero no deberá nunca exteriorizar incondicionalmente verdades absolutas, sino comunicar su propio conocimiento empírico respetando el pluralismo de las ideas (ética de la experiencia).
Es sabido que el anarquista, como cualquier otro ser humano de buena fe, cree que es verdadero lo que predica y practica, pero que se debe hacer en la conciencia de que su conocimiento empírico es en sí imperfecto por muy coherente que sea en el propio universo de conciencia según principios y valores que van afirmándose en su vida a través de la experiencia y no de la adhesión a dogmas incondicionales.

Valor práctico de las normas
Por tanto, para los anarquistas las normas tienen un valor práctico que nada tiene que ver con las teorías iusnaturalistas y menos con las metafísicas dictadas por la ideología de la verdad y de la justicia absolutas.
Consecuentemente con lo afirmado hasta ahora, el Derecho de los anarquistas es el definido como "Derecho positivo" en contraposición al "Derecho natural", ya que es el único que se constituye efectivamente a través del encuentro de voluntades, la confrontación sobre los contenidos y la aceptación de lo promulgado.
El Derecho de los anarquistas no es solamente Derecho pactado, válido entre los sujetos que han participado en la elaboración-promulgación de las normas, sino que es también adhesión a lo elaborado por los demás, siempre que sea sucesivamente aceptado, una auténtica participación en la revisión crítica de lo anteriormente establecido por sí mismos o por otros.
La discusión ético-jurídico-política de los anarquistas sobre las normas, que regulan la propia convivencia interna y las relaciones con el mundo externo adyacente, nunca es una crítica en el ámbito de la lógica filosófico-política (como por ejemplo sucede con la crítica al Estado y sus leyes consideradas instituciones legitimadas solo a través del ejercicio exclusivo de la fuerza) sino que se explica en un plano técnico causal bajo el perfil objetivo, y en el psicológico bajo el perfil subjetivo.
En otros términos, el objetivo de los anarquistas en su debate político-jurídico (y en este sentido parece ser una práctica adoptada incluso por el movimiento zapatista para alcanzar decisiones lo más ampliamente compartidas) coincide con el instrumento de diálogo abierto y difuso del debate incesante y a veces extenuante en el que el punto de vista del opositor o del crítico no cobra valor a través de las relaciones de fuerza sino mediante la adopción de los instrumentos retóricos de la argumentación-persuasión.

Retórica y diálogo como instrumentos de acuerdo
Tales instrumentos son los ofrecidos por el conocimiento personal y empírico, por la utilización objetiva de nociones científicas, por las técnicas de persuasión acompañadas de motivaciones exquisitamente psicológicas y personales, etc. El objetivo es alcanzar un acuerdo, o un nuevo acuerdo o un acuerdo mejor, pero sobre todo un acuerdo más práctico, más útil, más ventajoso en sí y para los demás y, en definitiva, más justo en términos utilitarios y pragmáticos, y no en los términos propios de las teorías iusnaturalistas.
Lo que buscan los anarquistas en esta dialéctica permanente no es la verdad absoluta sino la regulación de las recíprocas relaciones e intereses considerada más justa en cuanto que fundamentalmente corresponde a la apariencia de lo verdadero y, por tanto, es más adecuada a la realidad objetiva de las cosas y a la realidad subjetiva de las personas.
La ética del diálogo adoptada comúnmente pro los anarquistas hace referencia a la técnica de persuasión utilizada por la retórica griega, que nada tiene que ver con el término despectivo actual.
Como los retóricos antiguos, los anarquistas -quien más, quien menos- buscan a través de la palabra y del ejemplo el consenso con sus interlocutores; la suya es una argumentación racional pero también apasionada y, por eso, capaz de incidir en las mentes y en los sentimientos del interlocutor.
Para ser eficaz, la retórica de los anarquistas debe contener también una proyección práctica y no solo teórica, con soluciones que puedan valer para todos y por este motivo ser objeto de elección personal y decisión colectiva.
Lo que diferencia, en conclusión, a la retórica clásica de la adoptada por los anarquistas es que esta última integra los extremos de la conducta ética, debiendo ser ejercida en el respeto de la buena fe personal y de la aparente veracidad de las cosas que -se rebate- no es una verdad absoluta e ideológica sino que existe precisamente porque deriva del propio conocimiento empírico de las cosas, imperfecta y siempre susceptible de revisión.

Conclusiones
Los anarquistas no tienen una teoría idealizada de la justicia y mucho menos del Derecho.
El Derecho, a diferencia de la ley, que es manifestación del ejercicio en exclusiva de la fuerza por parte del Estado, es entendido por los anarquistas como una técnica social de organización de varios sujetos, de regulación de intereses comunes y recíprocos y de administración de los inevitables conflictos internos y externos, y tiene, por tanto, carácter neutro.
El objetivo del Derecho para los anarquistas es, en consecuencia, la búsqueda del acuerdo pactable que solo se puede alcanzar a través del diálogo encaminado al consenso recíproco; los contenidos de dicho acuerdo deben ser eminentemente prácticos, nunca fines en sí mismos e idóneos, por el contrario, para organizar y exaltar las energías, tanto individuales como colectivas.
En este sentido la actividad jurídica de los anarquistas tiene como objetivo el bienestar de los individuos en relación con el de todos en el respeto concreto y posible de los principios y valores de la cultura anarquista.
En razón de lo anteriormente dicho, el Derecho es para los anarquistas eminentemente Derecho positivo porque constituye el encuentro libre de la voluntad conocedora siempre pero modificable, y jamás de valores y principios que le superan.
También la política del Derecho es, por consiguiente, búsqueda de un equilibrio siempre dinámico y nunca estático, ya que no es institucional, entre intereses contrapuestos, entre problemas complejos de difícil comprensión, articulación y coordinación, entre espacios de libertad individual y límites dictados por las exigencias de la colectividad en su complejidad, en un equilibrio constante entre libertad e igualdad, entre igualdad y respeto a la diversidad, entre pluralismo y solidaridad, y así sucesivamente.

Sergio Onesti
(A rivista anarchica) Subir


Manifestación por la libertad de expresión

El rezo del Santo Rosario en la madrileña parroquia de San Lorenzo, "arma poderosísima" según Gioacchino Pecci, conocido por León, de ordinal XIII, no ha impedido que, el pasado 13 de mayo, más de quinientas personas, en una hermosa tarde soleada con una temperatura muy agradable para ir de procesión, hayamos recorrido las calles del barrio de Lavapiés en un ambiente alegre y libre. El cartel de la convocatoria con la referencia a la alegría de la sociedad libre de dioses y hechiceros anticipaba el ambiente festivo y lúdico.
Los rancios ataques nacionalcatólicos que consiguieron la prohibición de la procesión el jueves 21 de abril, Jueves Santo (¿por qué y para quién Santo?) no han podido criminalizar el ateismo y el librepensamiento, porque no hay nada que criminalizar. El pensamiento sin dogma es tolerante, nada violento y pretende el disfrute de la vida en libertad.
Tras la pancarta de cabecera con el lema de la manifestación "Por la libertad de expresión y manifestación", la Tetera de Bertrand Russell fue aclamada como ¡Guapa! ¡Guapa! ¡Guapa!
Consignas pidiendo la retirada de la religión de las escuelas; cultura en lugar de curas; la libertad de la mujer para decir sobre su cuerpo; reivindicando la devolución del dinero usurpado por la Iglesia con la complicidad del Estado a la clase trabajadora… El desprecio que nos produce el tratamiento del sexo que hace el clero, prohibiéndoselo a todos y abusando de niños, niñas… Llamamiento a Rouco para que se ponga a trabajar y deje de vivir del cuento. En definitiva, muchos son los motivos para una manifestación.
También se expresaron dudas sobre la virginidad de la Virgen y la convicción de que hubiera abortado, por aquel entonces no existían los condones.
También fue recordado Ratazinger, jefe de la ICAR (Iglesia Católica Apostólica y Romana), por la visita que va a realizar el próximo agosto con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud ¿Y les van dejar los hijos?
Poco habitual es la presencia en estos actos de medios informativos como Telemadrid, Intereconomia y Veo7, que de todos es conocido su nivel de objetividad ¿Será que apoyan la convocatoria? En nuestra opinión lo más probables es que buscaran la criminalización del acto, filmar y luego acusar.
Para finalizar, recordar que hay tres compañeros sobre los que pende una querella por… ¡Incitación al genocidio!

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Sobre el movimiento 15-M

Nauru, la octava isla
del archipiélago canario

Congreso anarquista en México

 

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