PERIODICO ANARQUISTA
Nº 247
FEBRERO 2009

 

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La guerra constante y las masacres infinitas

Es muy probable que cuando leas estas líneas haya cesado la guerra en Gaza, al menos por el momento, porque da la sensación de que la violencia en la zona no va a acabar nunca. Siempre con el mismo vencedor: el militarismo.
No es una novedad que todavía hemos de hacer buen uso de nuestro patrimonio de antimilitaristas, de anarquistas (1); no podemos desaprovechar la oportunidad que se nos ofrece de ir a las raíces del problema, a la causa de esta guerra que asola Oriente Medio desde hace medio siglo combinando períodos de baja intensidad con otros de alta intensidad.
Y la causa de este conflicto es la creación de un Estado, el Estado de Israel.
Sabemos que detrás de la creación de un Estado hay siempre una guerra, que la historia no deja lugar a dudas: debe haber vencedores y vencidos, amos y súbditos; que estén subordinados al poder de las élites político-industriales como en las llamadas democracias consolidadas o al de un régimen parafascista no cambia nada.
Si en la raíz del problema hay un Estado, lo cierto es que con la creación de otro no se soluciona nada; como prueba de ello basta constatar que es precisamente en base a este "programa" que desde hace más de sesenta años no hay paz en Palestina.
La "hoja de ruta" está aparcada por casi todos los protagonistas: Israel, Autoridad Nacional Palestina y las diferentes corrientes armadas, y continúa siendo usada como instrumento político al que adherirse "moralmente" para que en Palestina "se enfrenten las palabras en vez de las armas". Algo así como el papel mojado, como lo son todos los tratados y acuerdos internacionales, desde los de desarme nuclear hasta los de la ONU, organización que se mantiene neutral en los conflictos entre pequeños contendientes, pero que justifica a la OTAN cuando los poderosos establecen las reglas del juego, como en Kosovo, Iraq o Afganistán.
Como antimilitaristas anarquistas nunca nos hemos creído la propaganda política del poder que se basa en la censura de los intereses reales que constituyen los motivos de un conflicto. De las armas de destrucción masiva al escurridizo Bin Laden, pasando por la alarma de los refugiados como en Kosovo, cuando en otros Estados (pienso en Sudamérica) en el mismo período las dimensiones eran triples: Esto le traía sin cuidado no sólo a la OTAN, sino a la misma ONU, que incluso cuando expresaba su desacuerdo o sancionaba a los responsables (y pienso en EE UU para Nicaragua), nunca pensaban en proceder a la aplicación de sanciones. Así ocurre para Israel que, aunque viole las disposiciones internacionales (la última la utilización del fósforo blanco contra la población de Gaza), no encuentra obstáculo alguno, siendo como es la quinta potencia bélica mundial.
En esta misma tierra donde hoy se cometen las más terribles ferocidades del militarismo, a principios del siglo XX se comenzaban a experimentar los kibutzim, experiencias socialistas de convivencia entre árabes y judíos; a socavar iniciativas interesantes como esta contribuyeron sobre todo los judíos fundamentalistas y a continuación el sionismo con la creación de un Estado colonialistas cuyos logros tenemos a la vista.
Esto significa que desde el punto de vista anarquista la convivencia "de hecho" entre poblaciones diferentes (anteriormente todavía más diversificadas y entrelazadas) se dio, constituyendo el único precedente aceptable, que fue deshecho en 1948 con la creación del Estado de Israel y, mira qué casualidad, con la primera guerra árabe-israelí.
Hoy no podemos más que retomar este hilo interrumpido y extenderlo ante una realidad silenciosa de los medios de comunicación nacionales e internacionales. Nos referimos al muro de silencio creado alrededor, precisamente, de Anarquistas Contra el Muro, organización integrada por judíos y árabes que luchan contra el muro erigido por los sionistas israelíes para asegurarse poder continuar su política de segregación que los distingue y que relega a los palestinos a espacios áridos y sin recursos: ni alimentos ni sanidad ni progreso social.
Estas luchas se difunden por varios poblados palestinos y son el ejemplo indiscutible de la posibilidad de convivencia entre pueblos que habitan la misma tierra dividida por fronteras artificiales, vigiladas por ejércitos y policías, consideradas el único recurso de los gobiernos sobre el que plantar la semilla del odio, de la discriminación, del racismo y, en definitiva, de la guerra.

¿Existe una solución?
Desde hace sesenta largos años el clan militarista logra, día a día, batalla tras batalla, la victoria de la guerra contra la paz (2). La paz es el peligro supremo para los poderes palestino-israelís. Es la desestabilización segura. Es facil desencadenar una guerra; las excusas, siempre falsas, son fáciles de encontrar, sobre todo cuando es el otro quien las facilita. En este caso los misiles artesanales han justificado la utilización de bombas ultrasofisticadas.
El conflicto palestino-israelí tiene además, se quiera ver o no, una dimensión religiosa. En origen el sionismo fue el producto de judíos ateos o indiferentes. Los rabinos eran visceralmente antisionistas. La justificación última del retorno a Palestina se encuentra en la Biblia, libro religioso por excelencia. La carga emocional presente en este conflicto está ligada a esta localización geográfica. La situación de los musulmanes en la India, absolutamente catastrófica, deja indiferentes, por citar solo un ejemplo.
En Haretz, periódico israelí de izquierdas, se podía leer hace unos días: "¡No nos sonrojéis con la humanidad y la compasión! Solo en la periferia hay una voz de protesta -ilegitimada, aislada e ignorada por la cobertura mediática- que puede hacerse entender por parte de un pequeño grupo valiente de judíos y de árabes".
Por este pequeño grupo es por quien debemos tomar partido. Los únicos enemigos de la guerra se encuentran en los alrededores de Bilin, donde israelíes y palestinos luchan codo a codo contra el muro de separación. No se trata de poner frenta a frente los dos poderes de Jerusalén y de Hamas. Se trata más bien de decir simplemente que, tras sesenta años de sufrimientos, muertes y asesinatos, ha llegado el momento de cambiar el fusil de lado.
La única liberación posible, y lo sabemos de sobra, no puede darse más que orientando el combate clase contra clase, hasta la destrucción del Estado y los privilegios. Por la anarquía.

Notas:
1.- Artículo de Stefano Raspa en Umanità nova, 18 enero 2009.
2.- Artículo de Pierre Sommermeyer en Le Monde libertaire, 22 a 25 enero 2008.

F. G. Subir


Lo que somos

Somos comunistas en materia económica, porque considerando las instituciones de la propiedad privada como fuente principal de todas las miserias humanas y como arma potente de la dominación de las clases, entendemos realizar una sociedad de igualdad y con ésta todas las fuentes y medios de la vida: tierras, fábricas, instrumentos de trabajo, máquinas y medios de transporte, etc.

Somos anarquistas en materia política, porque, reconociendo que todos los gobiernos son malos y antinaturales e infames todas las leyes, queremos romper las cadenas de la esclavitud que las clases privilegiadas han impuesto a la mayoría, proclamar al individuo absoluto dueño de sí mismo.

Somos materialistas en materia religiosa, porque aceptando las conclusiones de la ciencia moderna alrededor de la eternidad y plenitud de la materia, la hipótesis Dios aparece demasiado vulgar, y el contenido filosófico de las diversas religiones es totalmente absurdo para la emancipación humana de todos los prejuicios.

Somos antimilitaristas, porque el militarismo es la violencia organizada; porque el militarismo es una historia de carnicería y de sangre; porque el militarismo es una potencia formidable y ciega para defender los privilegios de los burgueses; porque el militarismo, con el pretexto de defender la frontera, manda sus ejércitos de caníbales contra las multitudes oprimidas y hambrientas; porque, en fin, el militarismo representa una amenaza constante para la civilización. Por todas estas razones predicamos la supresión de todos los ejércitos, la destrucción de los cuarteles y la conclusión de la barbarie.

Somos antipatriotas hasta que la patria de los seres humanos no sea circundada de fronteras y soldados; hasta que terminen los odios y antagonismos y las guerras entre un pueblo y otro; hasta que termine el dominio de la explotación de los ricos sobre los pobres; hasta que no sea un obstáculo a la libertad internacional de los trabajadores. Y hasta que los pueblos de la tierra no se hayan fundido en una sola familia -la humanidad-. Y mientras no hayamos formado una sola gran patria, nosotros combatiremos todas las pequeñas patrias actuales que dividen al género humano en tantos grupos antagónicos, produciendo más dificultades en la unión de los trabajadores y haciendo más potente la dominación burguesa.

Somos revolucionarios contra todas las instituciones burguesas, porque fundadas sin excepción alguna sobre el predominio político, son una contradicción con las necesidades y aspiraciones de la vida moderna.

El Oprimido
(periódico anarquista peruano, 12-IX-1908) subir


Sobre el humanismo y su plena interpretación

Muchas veces insisto en las múltiples interpretaciones de según qué términos o, mejor dicho, en la interpretación o apropiación continua que se lleva a cabo de los mismos por parte de ideas y movimientos políticos y religiosos. El caso más evidente es el de la palabra "democracia", a la que hay que añadir cierto epíteto para aclarar el asunto; la mayor parte de las veces, ese calificativo ocultará la dominación oligárquica ("liberal", "popular") o, sencillamente, se queda en el terreno de lo ideal o de lo deseado ("directa", "participativa"). Ocurre con el "racionalismo", al que aludía en el pasado número de Tierra y libertad, y pasa también con el llamado "humanismo" debido a su carácter positivo a priori (o así lo creo yo, en espera de críticas más profundas y fundamentadas). Como primera declaración de intenciones, diré que considero al humanismo como parte también, al igual que el racionalismo, del código genético del anarquismo (y no únicamente como una tendencia dentro del mismo); naturalmente, como ocurre con todas las características libertarias (así traté de presentar mi manera de entender el racionalismo), con una amplitud de miras que tratará de ir más allá de cualquier otra tendencia en su afán por buscar la emancipación.
Parece ser que la palabra "humanismo" fue usada por primera vez a principios del siglo XVIII por el maestro y educador bávaro Niethammer. Hay quien dice que el vocablo "humanístico" se empleó ya en 1784, mientras que la utilización de "humanista" en italiano se remonta a 1538. Existe relación entre todos esos vocablos. Niethammer entendía por "humanismo" la importante tendencia de los estudios clásicos en griego y en latín. Umanista se empleaba en Italia para referirse a los estudiosos de las "humanidades" (a las artes liberales: historia, poesía, retórica, gramática o filosofía moral), no de manera profesional sino como "pura y simplemente hombres". "Humanismo" puede aplicarse, de manera retrospectiva, al movimiento surgido en Italia a finales del siglo XIV y extendido a otros países en los dos siglos posteriores. Hay autores que entienden el humanismo como la filosofía del Renacimiento opuesta al escolasticismo medieval (lo que no supone que la época renacentista aparte a la divinidad o a la religión, pero fue un período importante para la gestación del librepensamiento, no cabe duda). Otros autores niegan significación filosófica en el humanismo y ponen de relieve el carácter literario del mismo. Tal vez ambas posturas sean extremistas, no puede hablarse de una tendencia filosófica común en los autores renacentistas y tampoco puede desdeñarse la importancia del pensamiento de todos esos nombres, especialmente en lo que atañe a la filosofía moral. Muchos humanistas trataron de destacar la llamada "dignidad del hombre" y con ello dieron lugar a transformaciones en la antropología filosófica de la época.
En la modernidad se ha referido el humanismo al movimiento anteriormente citado y también para designar ciertas tendencias filosóficas, especialmente aquellas en que se pone de relieve algún "ideal humano". Existe, por lo tanto, un humanismo "cristiano", "socialista", "liberal", "científico", "existencialista"… y muchos otros. Algunos de estos humanismos se esfuerzan en destacar la importancia de la noción de "persona" frente a la de "individuo"; esta discusión merecería un espacio mucho más amplio, pero diré que ambos conceptos pueden ser valiosos, con varias interpretaciones que nos alejan de la simplificación: somos sujetos de derecho, pertenecientes a una comunidad, capaces de transformar el medio, de comunicarnos y de razonar, tendemos a la libertad, y todo ello no tiene por qué enfrentarse a nuestras características específicas, a nuestra condición de "únicos". De la misma manera, los humanismos en general insisten en la condición social del ser humano, en no considerarle de manera reduccionista o en la posibilidad de una "sociedad abierta".
En suma, el humanismo pretende que la verdad y la realidad sean más ricas y variadas o que se reconozca su inagotable riqueza, puede entenderse como una perspectiva que lleva a "totalidades abiertas". No tiene por qué confundirse el humanismo con el escepticismo fundado por Pirrón, ya que si éste suspende el juicio en el saber, aquél se esfuerza por saber lo que se alcance a saber (lo que, a mi manera de ver las cosas, no les enfrenta necesariamente); podría decirse también que el humanismo supone una ruptura con la verdad sostenida por cualquier tradición.
Como escribí al comienzo, hay quien dice que el humanismo es una tendencia mayoritaria en el anarquismo, yo iría más lejos afirmando que es una parte primordial de su herencia genética. Kropotkin insistió siempre en la emancipación de toda la humanidad, acabando con la división del trabajo se lograría la liberación de todas las clases sociales, también de los que están arriba. La revolución social, aquella que aspira a acabar con las clases y con la dominación, no puede tener más que una tendencia humanista. Los problemas de clases se convertirán en problemas humanos, al desaparecer aquéllas quedarán las diversas y deseables categorías humanas con sus antagonismos y con sus conflictos. Camillo Berneri sostuvo que solo es humanista quien vea en cada hombre el hombre: "soy hombre y pienso que nada humano me es ajeno". Reducir a una persona a una condición (productor, elector, consumidor, súbdito, feligrés…) es lo más alejado del ideal libertario, que es la manera más honesta de entender el humanismo. De igual modo, el anarquista italiano huía de la posibilidad de etiquetar de perversa a ninguna clase social o condición humana, sin olvidar jamás al hombre que se encuentra tras ellas, y abogaba por profundizar en las causas que empujaban a la corrupción al, tantas veces débil, ser humano. No hay una forma más bella de entender el humanismo que la que se traduce de aquellas palabras de Malatesta: "En todo hombre hay siempre algo humano que en circunstancias favorables puede ser evocado útilmente para vencer los instintos y la educación brutales. Todo hombre, por degradado que esté, incluso un feroz asesino o un vil instrumento de la policía, tiene siempre alguien al que ama, algo que le conmueve. Todo hombre tiene su cuerda sensible: el problema es descubrirla y hacerla vibrar". No entiendo ninguna ingenuidad en estas palabras, tampoco una simplista visión del ser humano, y sí una firme apuesta por el más alto ideal de libertad y de justicia inherente al anarquismo, por un mundo más humano en el que se huya de la represión, de la violencia y de la venganza y donde pudiesen potenciarse las posibilidades de cada hombre. El humanismo está, a mi modo de ver las cosas, fuertemente arraigado en el anarquismo, síntesis de las preocupaciones de desarrollo de la personalidad individual y de la búsqueda de liberación para toda la humanidad.
La existencia de un humanismo cristiano o de un humanismo liberal y burgués ha hecho que se ponga en el punto de mira la existencia de un auténtico humanismo. Yo insisto en la posibilidad de un humanismo libertario capaz de tender a la emancipación en todos los ámbitos humanos, contrario a cualquier absolutismo, que tienda a la justicia social y garantice la libertad individual. Es tal vez un absolutismo considerar al hombre como sujeto de la historia, tal y como ha sostenido cierta manera de entender el humanismo (el proletariado sería su equivalente en una manera determinista de entender el socialismo, y que hoy resulta más que cuestionable); la historia puede ser un fenómeno complejo que arrastra muchas veces a los hombres, lo que no imposibilita la transformación social y la posibilidad de perfeccionar nuestras posibilidades individuales y colectivas.

Capi Vidal Subir


Bolivia: La fantasía del Estado benefactor
y el espejismo de la Media Luna

El imperativo de asumir al Estado como elemento unificador necesario para el orden y cohesión de los diversos grupos sociales es producto de una validación inquisidora de ideas occidentales. Las ideas estatistas fueron reforzándose a través de la historia producto de una visión centralizadora del poder constituida como una forma casi perfecta de control social de las clases empobrecidas, que cansadas de la injusticia decidieron superar a las formas de gobierno monárquicas. Todo Estado aun en la actualidad, lejos de brindar una convivencia pacifica entre los miembros de un territorio específico, experimenta una intensa e incesante tensión de fuerzas entre partidos políticos, clases sociales, élites y otros sectores de la oligarquía y burguesía locales. Que incluso apelando a la imposición de la fuerza militar o la violencia psicológica mediática terminan en cierto momento viendo caer a sus grandes armadas que se constituyen como imprescindibles para validar el ejercicio burocrático del poder organizado por pequeños grupos o castas privilegiadas.
Esta reflexión lejos de pretender ser un esfuerzo académico o un recocijamiento de intelectualismo vano, pretende hacer un viaje desde la amenaza actual a la que nos enfrentamos de repetir paradigmas fraudulentos del pasado hasta poner en evidencia la malintencionada direccionalidad que imprimen grupos hegemónicos de izquierda populista ortodoxa para destruir todo el camino revolucionario construido con tanto esfuerzo por los movimientos sociales contestatarios en Bolivia.
Vemos con un gran pesar que quienes hasta hace poco trabajaban en el porvenir revolucionario en busca de una organización alternativa a la del Estado y partido como formas de cambio, ahora entran en el juego de ver quién o qué es más aymara para validar sus ejercicios autoritarios opuestos al sentido real de la visión estratégica de resistencia y visión andina. Y esto no es gratuito, pues cuando se ve a un presidente aymara practicar, validar y reforzar formas políticas, económicas y sociales opuestas al socialismo y aún mas lejanas al comunitarismo andino opuesto en su esencia a la concepción del Estado, es que necesariamente ni siquiera se nos pasa por la cabeza pactar con Evo Morales o con sus dirigencias Masistas. Lo cual nos pone en un escenario dificultoso para quienes buscamos la revolución social, pues nos encontramos con el lento pero progresivo viraje de los movimientos sociales a un terreno reformista que sustenta a Evo como presidente y nos enfrenta entre quienes luchamos por la transformación social. La consecuencia inevitable de esta lucha ideológica es que la derecha resurge con fuerza, entonces inmediatamente la consolidación de la revolución social en Bolivia se distrae y los escenarios de complementación contestataria entre obreros, campesinos e indios se chocan contra la inevitable necesidad de no dar ni un paso atrás contra la derecha porque sus lideres en complicidad con el pacifismo Evista permiten que aún encontremos las mismas relaciones de opresión social que validan y sustentan a un régimen todavía capitalista y discriminador.
A casi tres años de mandato de Evo podría decirse que ya sea políticamente, económicamente (inflación) o en las calles fue frenado por la derecha en muchas de sus medidas reformistas. Pero es preciso aclarar que una vez más tuvo que utilizar a los movimientos sociales, más específicamente a la CONALCAM (Consejo Nacional para el Cambio) para parar los abusos de los grupos organizados de la burguesía oriental. Lo cual para muchos es una victoria para Evo, pero en vez de ser una victoria para Evo y más allá que pueda sustentar la popularidad y vigencia de Evo. Estas movilizaciones pueden también demostrar el fracaso de este gobierno al tratar de imponer medidas con la misma estructura jurídica, política y económica nefasta que Goni y el neoliberalismo implementaron para Bolivia. Esta paradoja contradictoria lleva a que las bases sociales conscientes rebasen a sus dirigencias y que los cambios y la resistencia se den necesariamente con movilizaciones, incluso ante el desconocimiento del gobierno para con estos movimientos de bases que despiertan y se movilizan cuando cansados de esperar cautelosamente terminan por darse cuenta de que Evo sigue con su juego de popularidad y que la derecha logra rebasarlo utilizando las mismas contradicciones populistas del MAS. Entonces las bases contestatarias vuelven al punto de partida de octubre de 2003. En busca de tomar las calles, carreteras, tierras y fábricas para demostrar esperemos no tardíamente que las elecciones y consensos entre explotados y explotadores en esta lucha de clases distraen las revoluciones que verdaderos cambios traen a las distintas regiones.
No estamos con Evo pero sí estamos contra la élite empresarial agroindustrial, comités cívicos patrocinados por las oligarquías, prefectos y grupos de derecha de antaño que conforman este bloque conservador fascista que centra sus fuerzas contra no solamente el gobierno de Evo Morales sino contra el esfuerzo de consagración de reivindicaciones revolucionarias. Dándonos la funesta pero predecible interpretación de que pareciera que Evo tiene más miedo a la revolución que a la misma derecha.
El problema de fondo y la lucha encarnizada pero disimulada entre clases explotadas de obreros campesinos e indios contra las élites empresariales, industriales y terratenientes se basa fundamentalmente en la lucha por la tenencia de tierra y consiguientemente por los medios de producción. Grandes grupos empresariales aliados con poderosos terratenientes especulan con grandes extensiones de tierras arrebatadas a comunidades que hasta hoy o no tienen tierras o viven aunque parezca increíble bajo el latifundio en condiciones de esclavitud trabajando estas tierras a cambio de míseras migajas como en el caso de esclavitud de guaranís en el Chaco Boliviano (Alto Parapetí). Este problema aunque parezca sacado de una película de ficción es real y cada vez más difícil de disimular. Las formas modernas de esclavitud apuntan como responsables a los mismos que manejaron al país los últimos 20 años y aunque el clero católico siga convocando a jornadas de oración por la preservación de la fe en Bolivia ante la amenaza del comunismo ateo, más bien deberían ser más directos pues a muchos de ellos les vale un bledo lo que dijo o no dijo Cristo, más bien buscan desesperadamente rezar a quien sea para que los terratenientes puedan preservar sus privilegios y que todos los esclavos sumisos no se levanten.
La Iglesia católica se muestra interesada primero en defender sus propios intereses y después en respetar la alianza silenciosa con grandes grupos corporativos de empresarios utilizando la fe y sus plegarias para condenar el encarcelamiento y falta de justicia para asesinos como Leopoldo Fernández, ex prefecto de Pando, que masacró a indígenas en busca de dejarles a punta de balazos, bien claro, quién es el patrón en esas tierras. Pero seguramente si estos masacrados hubieran sido hijos de empresarios u otra persona influyente, lógicamente la jerarquía católica, medios de comunicación y por supuesto la derecha hubieran tirado el grito al cielo y hubieran traído hasta al FBI para que se esclarezcan los hechos y hasta hubieran hecho una cámara de gas para castigar a los culpables.
Pero volviendo al conflicto real que se da en la coyuntura actual es necesario ver el motivo de fondo del porqué Evo busca obtener la aprobación del Proyecto de Constitución Política del Estado aprobada por la asamblea constituyente y el verdadero trasfondo ideológico de grupos de derecha que con sus estatutos autonómicos buscan atrincherarse o blindarse en regiones contra cualquier posible proceso de cambio. Entender que Evo tendría un respiro y aliento como forjador de un nuevo contrato social, así su partido y la figura de Evo se convertiría en un emblema de cambio que nada tendría que ver con las verdaderas transformaciones que se den producto de la aprobación de la nueva CPE. Ganar momentáneamente en el tira y afloja entre Evo y la derecha, esa es la consigna de ambos bandos.
Por otro lado esta facción de derecha denominada como la Media Luna, más allá de cualquier visión ideológica y en su desmedida búsqueda de llenar el vacio de poder actual en el Oriente, representa intereses corporativos de élites. Con un estatuto autonómico que justifica y trata de establecer la tenencia de tierras que ilícitamente por compadrerios y favores políticos obtuvieron. Además del control absoluto de las regalías del gas y sus derivados que de la mano de empresas transnacionales vuelvan a repartir los recursos provenientes del gas entre las élites cruceñas y las cabezas de transnacionales extranjeras. Y finalmente entre los muchos otros objetivos que tienen, está por supuesto el de lograr implícitamente gracias al total control económico que buscan obtener, el de sentar dominio definitivo sobre las formas de organización política que a largo plazo pueda expandirse hacia occidente, para así, después de consolidar alianzas con derechistas camuflados de izquierda como Carlos de Meza, sentar una supremacía nacional sustentada en el discurso de progreso económico liberal contrapuesto a la desgracia económica de la inflación llevada a cabo por la izquierda Masista.
El referéndum dirimitorio de aprobación del proyecto reformulado de nueva Constitución Política del Estado se muestra como un camino al que apelan muchos grupos organizados de obreros, indios y campesinos para lograr cambios de raíz. Pero este a su vez es el arma letal que pretenden usar el MAS y derecha para frenar la consolidación de una revolución. Además de buscar hacernos creer que no es viable ni visiones radicales revolucionarias ni derechas fascistas. En otras palabras o Evo o derecha. Así en caso de que la derecha gane con el NO a la nueva CPE que suponemos que muy pocos en la derecha realmente lo quieren, pues esto significaría que la válvula de contención no aguante más y pues de nuevo la lucha frontal de clases estallaría. Entonces la derecha, que prevé su resurgimiento a largo plazo, prefiere que el SI a la nueva CPE gane y así el moderado centralismo izquierdista de Evo les dé más tiempo y recursos para luchar por el poder en un futuro. Entonces dependerá de la sagacidad de quienes apelaron al nuevo proyecto de CPE para buscar soluciones de raíz y que no se repita la historia de democracia retrógrada en la que se formen nuevas élites de la mano del MAS y se cambien los dueños del país mientras los engañados de siempre sigan rasgando las vestiduras de oligarcas de derecha o izquierda para poder conseguir migajas y reformas superficiales para los suyos.
El pueblo debe decidir, pues el carro que llaman democracia con este su nuevo pacto político no puede ir simultáneamente en dos direcciones diferentes que constan de ideas, direcciones políticas y deseos totalmente encontrados. El camino conservador por un lado y el camino reformista pactado por el otro, es a su vez totalmente diferente al camino que busca el obrero, indio, campesino y todos quienes buscamos formas reales y concretas de una transformación social de raíz que tiene su punto de partida en la efectiva aplicación de la agenda insurgente de octubre de 2003. Se trata de eliminar al enemigo que todavía está en casa y que bajo las estructuras de este enemigo digitan desde afuera y dentro de este país con imposición o con criterios engañosos, la voluntad de élites que sobreviven y se apropian de la voluntad y recursos del trabajador.
Finalmente y en búsqueda de dar una revisión crítica y aporte al proceso revolucionario que esperemos continúe después de la aprobación del proyecto de nueva Constitución Política del Estado, que será aprobada pese a quien le pese. Es que ponemos en discusión varios puntos relevantes de este proyecto de CPE y estatutos autonómicos, para que todo lo positivo de esta nueva constitución política del Estado sea defendido desde y para las bases de las clases empobrecidas y se trascienda todo este show de constitución que mas bien será recordado por haber frenado una revolución y no por haber sido un nuevo punto de partida en la búsqueda del apoderamiento de los explotados. Así mismo ponemos en relieve puntos del estatuto autonómico cruceño que al igual que el proyecto de CPE seducen al pueblo con rebuscadas formas de proponer soluciones mágicas e instantáneas para los necesitados. Conglomerados de artículos que definitivamente encuentran contradicciones y lineamientos dirigidos para instaurar un populismo hegemónico ya sea desde el gobierno o desde las regiones con un fin común: Ser enemigos de un proceso real de revolución social.


Critica libertaria al
proyecto de nueva Constitución
En el modelo de Estado, partimos por recordar que el Estado es una estructura que mantiene la desigualdad entre ciudadanos pues da el control político, económico, cultural y social a gobernantes en desmedro de grupos disidentes en visión ideológica - organizativa. Siendo esta la primera gran contradicción en este proyecto de CPE pues proyecta la igualdad como valor primordial, siendo que bajo el régimen político que proyecta la nueva CPE todavía encontramos la desigualdad latente entre las formas organizativas estatales que relegan de toda participación y decisión real a los ciudadanos que no se encuentren en el ejercicio del poder.
Cabe recalcar que el modelo de Estado se lo proyecta como algo inseparable del concepto de nación. Es necesario entender que el concepto de nación no es necesariamente relativo o igual al de Estado, pues la organización de las diferentes autoproclamadas naciones originarias difícilmente se complementa con la visión estatal, esta fusión claro que es posible, pero al momento de su implementación deja el riesgo de transgredir todo cuanto en esencia son los usos y costumbres de los diferentes pueblos. El Estado entendido como unitario y centralista con sus 36 naciones originarias en este proyecto de CPE, deja poco claro el cómo estas 36 naciones pueden ejercer efectivamente su autodeterminación como pueblos campesinos-originarios. Pero también contradice el precepto unitario y por lo tanto centralista que asume al entenderse también como un Estado autonómico. La autonomía entendida en su dimensión real se proyecta más bien como una teoría organizativa de apoderamiento popular más proclive al camino de un federalismo que minimice la intervención del Estado en el quehacer público.
En lo proyectado entorno a esta visión de un Estado autonómico, plantea cuatro tipos de autonomías: la departamental, regional, municipal e indígena -campesino- originaria. Estas tienen distintas atribuciones o derechos, en las que parece ser un gran avance el derecho de legislación de las distintas porciones autonómicas. Los resultados de esta transición serán palpables de acuerdo a cómo se encaren los modelos organizativos, que si mantienen modelos verticales serán una copia pequeña de un Estado burocrático. Pero que si encuentran mediante formas organizativas horizontales federativas respuestas que logren aglutinar en participación a todos los habitantes de las zonas autonómicas, sin duda que será un gran avance.

La nueva CPE como proyecto descolonizador
En lo respectivo al reconocimiento de grupos eternamente relegados como pretende mostrarse el proyecto de CPE en relación a los grupos campesinos originarios, es visto que en papel y letra muerta hay una incesantemente búsqueda de reconocer como iguales a indios, campesinos, mestizos, negros, blancos u otros. Esta constitución se la juega por el rescate de la esencia cultural de grupos de indios andino-amazónicos. Lo cual es una afrenta consciente o inconsciente, pues no va más allá del culturalismo insensato en búsqueda de consolidar identidades sociales. Este mal entendimiento perpetuaría a nuestros hermanos indios en caso de que estos reconocieren como ley suprema a esta CPE a olvidarse de lo que por milenios practicaron. Que tiene como raíz una innata rebeldía ante condiciones adversas materiales e inmateriales de vida que mediante el ejercicio dinámico y constante rescate de su verdadera esencia consagran a pesar de las constantes amenazas a sus propios espacios políticos, sociales, culturales y económicos.
Visiones ideológicas no reconocidas por esta nueva CPE que desconocen que desde lo político-social se centran en la búsqueda de tierra, justicia y libertad. Una educación oral estrechamente ligada con formas antifeudales, antiiperialistas y en función al medio en el que se desenvuelven. Llevando a la practica tales condiciones fundamentales bajo la lucha de clases, la movilización de la multitud y la autodeterminación de los pueblos como formas de autodefensa.
Formas organizativas del trabajo bajo consejos autónomos (la ulaka) constituida por los amautas y nutrida por los cargos rotatorios de representatividad de apu mallkus, mamatallas y otros representantes. Con estructuras de análisis, participación y decisión horizontal dentro de las distintas células del los diversos ayllus (comunidades). Extendiéndose según la demografía y necesidades en una forma similar al del federalismo organizado de abajo hacia arriba en lo que conocen como las markas y los suyus (en los cuales no se incluye la propiedad privada). Formas económicas como el colectivismo y cooperativismo autogestionario mediante instituciones primordialmente solidarias que denotan un alto grado de reciprocidad en busca de minimizar la exclusión, con formas especificas como el ayni. Haciendo valer la forma de producción mediante instituciones de reparto dinámico de la tierra para todos los comuneros en función a la producción y necesidad de espacios para trabajo y vivienda (tupu, sayaña y aynocka).
Esta rápida y muy superficial revisión de las formas de organización andinas, más específicamente la de los aymaras (que son quienes dieron más vidas que otro grupo por la conformación de la asamblea constituyente) pretende demostrar que en la nueva CPE se recupera muy poco de esto o nada. Fuera de todo primitivismo o búsqueda de retroceso histórico, se trata de ver cuánto de todas las visiones de los grupos originarios andino-amazónicos pueden constituirse como soluciones prácticas y reales que puedan ser una respuesta al tipo de vida actual de miseria que sufren nuestros hermanos indios. Los sueños de clubs culturales en los que el arte y lo espiritual parece ser lo único importante a recuperar, son abstracciones fuera de contexto e insensatas formas de resistencia. En todo caso lo material como lo inmaterial son fuerzas y necesidades complementarias, pero lo claro y tangible es que muchos aymaras y no aymaras mueren en la miseria no solamente por su descendencia, color de piel o falta de reconocimiento de su identidad, sino también por condiciones políticas y económicas opresivas que vienen desde el Estado y sus aliados capitalistas, que reprimen sin tregua la visión alternativa andina, alejándonos de la búsqueda de consagración del pachakuti (equilibrio individual , colectivo y con las fuerzas telúricas de la tierra).
Si hago especial énfasis en este punto de análisis de la nueva CPE sobre el rescate y respeto de formas de identidad discriminadas por siglos, es porque pienso que mientras muchos grupos de recuperación de valores andinos se encierran en ideas de clubs de recuperación esencialmente cultural, muchos adversarios políticos planean cómo agarrarlos desprevenidos para destruir todo lo conseguido por ellos. Es claro el ejemplo de los grupos budistas en el Tibet que nunca se dieron vuelta para ver quiénes eran sus enemigos y se encerraron en sus círculos ajenos a la realidad y terminaron siendo invadidos y perseguidos por el gobierno comunista chino, que al verlos como adversarios encontró un pueblo cultural y moralmente muy elevado, pero totalmente indefenso y fácil de conquistar.

Modelo económico
En lo que concierne al proyecto de nueva CPE en el quehacer económico, es preciso notar que el gobierno no escatima recursos para defender la propiedad privada como necesidad de desarrollo económico y consiguiente preservación de la paz entre productores de riqueza -trabajadores explotados mal remunerados- y empresarios que en la mayoría de los casos especulan con sus grandes extensiones de tierra y medios de producción. Es necesario aclarar que el pilar del Estado capitalista es la propiedad privada, siendo una contradicción esta defensa de la propiedad privada con una postura de búsqueda del socialismo por parte del MAS.
Si bien es cierto que en Bolivia coexisten cuatro formas de producción que son: la social-cooperativista, comunitaria, privada y estatal. Las cuatro reconocidas por el proyecto de constitución, denota fuera de lo conceptual lo ilusorio que es plantear la coexistencia justa de estas formas económicas. Tal como muestra nuestra historia y las distintas sociedades en el mundo, en los casos de producción cooperativista y colectivista-comunitaria las demandas por una competencia justa en la producción y posterior comercialización de productos se dan en condiciones totalmente asimétricas que llevan a los pequeños productores a un permanente atrincheramiento contra la subvención gubernamental a ciertos grupos afines al gobierno y los grandes recursos de la empresa privada, más si ésta es transnacional. El resultante de esto es que la economía en ascenso de los medios productivos privados y estatales termina comiéndose a las formas de producción más pequeñas por la injusta competencia. Tal como plantea la teoría del liberalismo económico capitalista o libre mercado, que estima posible que pequeños productores tengan la posibilidad de competir con grandes empresas y consorcios gigantescos. Que sin ningún tipo de conciencia o responsabilidad social en busca de generar grandes dividendos reducen la inversión en la calidad de su productividad, como es el caso de los productos de alimentación transgénica que además de atentar contra la salud de las personas, destruye grandes extensiones de tierra debido al uso indiscriminado de agentes químicos en la producción como parte de una permanente explotación de los suelos y recursos naturales.
En la visión del Estado como distribuidor de la riqueza generada por el trabajador, el proyecto de nueva CPE nos muestra a un Estado omnipresente y paternalista que asume que todo recurso proveniente del tesoro general de la nación, regalía y derecho de redistribución, se realiza bajo la supervisión y lógica de las instituciones estatales y su innegable burocracia, producto de la corrupción propia del verticalismo en un sistema de repartición de recursos. La captación mayoritaria de recursos se distribuye en pequeñas porciones en educación, salud, alcaldías y prefecturas, así como también en bonos sociales como el Juancito Pinto (para niños) y Renta Dignidad (para la tercera edad). Esto es bastante peligroso, pues las estructuras burocráticas tanto del gobierno como de las prefecturas hoy acogen como funcionarios públicos a nuevos oportunistas disfrazados como militantes Masistas que en antaño fueran militantes de derecha. Igualmente en alcaldías el panorama es el mismo, pues ya se demostró que la burocracia de estructuras de militantes Masistas hizo que lo donado por Venezuela directamente a los municipios acabara una vez más en manos ahora de unos cuantos Masistas. En caso de darse estas posibilidades de malversación de recursos se plantea en la nueva CPE que será efectivo el control social, aunque no especifica bien quiénes realizarían este control social. Estos vacíos deberán de tratarse con mucho cuidado en las leyes que regulen este control social, porque de lo contrario en un futuro los controladores sociales si son paramilitares gubernamentales sean de derecha, izquierda, movimientos sociales, dirigentes sindicales o líderes de movimientos ciudadanos, podrán engañar a sus bases y constituirse como los lacayos y cómplices de turno para malversar los recursos sean gubernamentales, prefecturales o municipales.
Así los gobiernos de turno tendrán siempre la posibilidad de engañar a la gente con el espejismo participativo como plantea este proyecto de nueva CPE que tenga siempre presente a la población sin importar su descendencia o color, como propietario de todo cuanto el Estado tiene y obtiene. Esta propuesta vacía de todo realismo es la típica ilusión liberal que cree que el Estado es la representación viva de las personas, cuando al menos en nuestro territorio la presencia del Estado es tan reducida que hace que las personas se sientan ajenas a los beneficios y protección estatal.
Nos mostrarán al pueblo como el soberano, pero sabido es que después de la representación burocrática parlamentaria y repartición de los recursos entre pocos, el pueblo acaba siendo discursivamente un rey pero realmente termina siendo un rey sin trono ni pertenencias. Pues esta estructura jerárquica no permite el control real efectivo, que con una mención distorsionada de entes fiscalizadores se convierte una vez más en un sueño inalcanzable la participación directa de los que deberían ser los partícipes y beneficiarios de los recursos provenientes de las transformaciones económicas. Pues reconoce el control social de las diversas organizaciones pero lo que parece no querer reconocer es la burocracia existente en los órganos de defensa del trabajador.

Tierra y territorio
En lo que concierne al límite en la tenencia de tierras que será llevado a referéndum conjuntamente para ver si el límite de propiedad de la tierra será de 5.000 o 10.000 hectáreas. Es muy probable que gane la opción de 5.000 hectáreas, pues existe una conciencia renovada del pueblo en torno a un rotundo rechazo al latifundio y captación ilícita de tierras. Este paso fue ampliamente promovido por sectores de movimientos sociales contestatarios como la CIDOB y CONAMAQ, estos movimientos esperan que al aprobarse la nueva CPE, ésta pueda ser un arma legal para un nuevo punto de partida en la redistribución de tierras. Lo que muchos no tomaron en cuenta y fue el punto que dio inicio al acuerdo entre MAS y centro-derecha para lanzar la convocatoria al referéndum dirimidor de la nueva CPE fue que no existirá retroactividad en la tenencia de tierras. Es decir que todo lo que fue regalado en el pasado a grandes terratenientes tendrá necesariamente que mantenerse en pocas manos.
En lo referente a la distribución y determinación de territorios de grupos originarios como se los define, esperemos puedan concretarse en solidaridad y respeto entre grupos que conviven milenariamente y no sea una nueva razón para que oportunistas bajo la excusa de colaborar con estos grupos siembren la discordia por el territorio en la delimitación de las tierras. Pues una vez más enfatizar que grupos originarios indios buscan hacer respetar la esencia de su cultura con la tierra como eje central y su respectivo respeto y libre acceso a todos los recursos naturales para la comunidad y no como pretenden gobierno y empresarios, otra mercancía más de la burguesía minera local de occidente o la burguesía agroindustrial de oriente.
Tanto gobierno y oposición mantienen una visión extractiva en los distintos territorios que dependiendo de las potencialidades de la zona y de sus suelos no toma en cuenta la relación armoniosa entre humano y ambiente que además de terminar depredando los reservorios naturales con el pretexto de progreso económico ponen también una soga al cuello a todos los pobladores de las distintas zonas ricas en recursos renovables o no renovables, que producto del saqueo de los poderosos viven en la miseria rescatando pequeñas porciones de riqueza mediante la explotación de los trabajadores y en complicidad devastadora de los suelos en los que viven.

Conclusiones
Finalmente creo que como toda constitución política del Estado, termina siendo lo que es cualquier constitución en el mundo, papeles con lineamientos generales de quienes manejan el poder. Pues las buenas o malas intenciones redactadas en muy pocos casos inciden en las relaciones políticas, sociales, económicas y culturales. Porque acabado el show electoral se vuelve al punto de inicio en busca de factibilidad y contradicciones en la implementación de un régimen proyectado. Constituciones como la de EE UU denotan este gran abismo entre teoría y práctica en el lineamiento jurídico constitucional, pues este país en su mandato constitucional eleva como precepto sagrado a la libertad como principio fundamental y es bien sabido que los gobernantes del imperio no respetan ni la libertad de sus ciudadanos ni la de otros países.
Entonces este proyecto de nueva CPE pienso que no apela a encontrar espacios de concientización real para un cambio sino una vez más mediante el autoritarismo y la ley obliga a la gente a encontrar soluciones a problemas irresueltos consecuencia de estructuras políticas, sociales y económicas que por otro lado se las valida, aprueba e impone en el proyecto de nueva CPE. En conclusión termina siendo una bonita carta de intenciones reformista, que si bien toma en cuenta a muchos sectores sociales marginados históricamente no busca su participación real en este proceso de transformación, sino su servil obediencia y consecuencia como ovejas del mismo pastor. En los principios de todo Estado el hecho de constituir una alianza con todos los grupos sociales, incluso opuestos en sus visiones, es clave para así no tener que enfrentarlos.
Al final, pasado el carnaval electoral y aprobado el nuevo proyecto de CPE las leyes interpretativas serán las que muestren cómo será posible la transición y apertura hacia nuevos escenarios de transformación social real, que esperamos y confiamos que los movimientos sociales contestatarios vigilen y utilicen este nuevo proyecto de CPE para lograr sus fines y objetivos. También será importante ver quiénes serán los que articulen estas leyes, pues si es como siempre fue, que pequeños grupos que dicen hablar por el pueblo las hacen, pues como siempre pocos serán los beneficiados con las reformas que se hagan.
Transformaciones sociales de raíz a partir y producto de la nueva CPE está claro que no habrán, lo cual demostrará una vez más que las transformaciones sociales vienen de abajo, de las bases, del trabajador, del indio, de todos los afectados por el Estado y sus vicisitudes. Con la fuerza de ideas, organización y movilización de todos los involucrados en una visión de revolución social y no con reformistas que sí son buenos para gritan los discursos más acalorados de revolución, pero que al momento de tranzar con la derecha en cuartos a puerta cerrada, su tono revolucionario no solo baja sino que desaparece. Mi decisión final no esta ni por el SI ni por el NO al nuevo proyecto de CPE, pues yo no me presto a estos shows de puja mediática entre poderes, mi consciencia y consecuencia van por el abstencionismo, pues mi participación significaría validar y reconocer este proceso de referéndum que tiene como actores principales a quienes en el pasado y aún hoy nos niegan un verdadero proceso de revolución social.

Grito Andino Libertario - OARS
(Organización Anarquista por la Revolución Social) Subir


Ludwig Klages: una premisa problemática
de la ecología profunda

En 1913, Ludwig Klages (1872-1956) publica una obra estrepitosa que lleva el título de Mensch und Erde (Hombre y tierra). En ella expone temas que serán familiares a partir de entonces para la ecología profunda (1).
Efectivamente, lamenta la rápida extinción de numerosas especies: "Las urracas, los pájaros carpinteros, las oropéndolas, las grullas, los gallos y los ruiseñores, todos están a punto de desaparecer y su declive parece irremediable". Denuncia la deforestación: "Las naciones del progreso […] talan los árboles para hacer un libro cada dos minutos, y para una revista cada segundo: podemos apreciar, con estimaciones aproximadas, lo masiva que es la producción de cosas en el mundo civilizado". Deplora también la liquidación de los pueblos aborígenes, el alarde urbanista, las destrucciones medioambientales y la caza de la ballena.
Klages acusa al capitalismo, el cristianismo y los filósofos "del espíritu" (Geist). Denuncia sobre todo el progreso que es "un deseo de muerte insatisfecho". "El progreso no es nada menos que la destrucción de la vida", añade. Todo esto se escribió hace casi un siglo.

La Biblia de los Wandervögel
El alegato de Ludwig Klages es sólido, bullente, punzante. El libro se convirtió rápidamente en la Biblia de los Wandervögel en Alemania durante los años 1910, 1920 y 1930. Este movimiento era una especie de contracultura que, entre los jóvenes, combinaba neorromanticismo, filosofías orientales, misticismo de la naturaleza, hostilidad a la racionalidad y búsqueda de nuevas relaciones humanas. Algunos historiadores lo han calificado de "hippismo de derechas" (2). El libro de Klages constituye así una de las referencias principales de los miembros de Monte Verità, la comunidad de Ascona (1900-1920) que frecuentaron numerosas personas, entre ellas varios anarquistas como Erich Mühsam (1873-1934) (3).
A priori, no hay nada problemático en las afirmaciones de Ludwig Klages. Pero al desmenuzar el texto y la vida del autor, descubrimos algunas cosas cuestionables. Constatamos en particular que Ludwig Klages fue un antisemita feroz y que apoyaba las teorías racistas. Por eso fue por lo que el régimen nazi lo cortejó, aunque en vano, y luego, despechado, atacaría su obra por medio de Alfred Rosenberg especialmente.
Después de 1945, Ludwig Klages no reniega de su antisemitismo. Al contrario, en la victoria de los aliados ve el triunfo de los judíos sobre el mundo como consecuencia de un asalto de dos mil años que ha atraído el odio de todos. Ese es el único resultado que marca la diferencia entre las teorías racistas nazis y las de sus enemigos judíos, concluye.
De la defensa de las ballenas a los ataques a los judíos ¿cómo podemos establecer una relación?

Del fundamentalismo pesimista…
Ludwig Klages estudió física y química en universidades alemanas (Leipzig, Múnich). En la capital bávara frecuentó los círculos intelectuales, especialmente el Círculo Cósmico. La Primera Guerra Mundial lo llevó a exiliarse en Suiza en 1915, donde acabaría sus días.
Klages es un autor prolífico y proteiforme. Tocó diversos ámbitos: la filosofía, la psicología (propone una reflexión psicoanalítica) y la grafología científica (contribuyó a la invención del primer método de estudio del carácter de la persona a través de su escritura).
Además de las referencias que atañen directamente a autores conservadores (Eichendorf, Burckhardt, Bachofen, Mommsen, Bismarck…), lo que llama la atención de la lectura de Mensch und Erde es el profundo fundamentalismo pesimista que despide.
Sus violentos ataques contra el progreso, la tecnología y la modernidad no desembocan sino en un deseo nostálgico de volver a una civilización premoderna, a la imagen de los pueblos "primitivos" (las comillas son de Klages).
No se trata de criticar los excesos o las derivas de la modernidad, sino su fundamento filosófico.
Al "espíritu" (Geist) que corrompe todo por medio de su teorización y abstracción, Klages opone y preconiza "el alma" (Seele, Soul). Articula un vitalismo radical, por el cual encuentra a Bergson y Dilthey demasiado timoratos. Lo que rechaza también en el espíritu es que desemboca en la voluntad, cuando lo necesario es, por el contrario, según él, volver a las pulsiones naturales profundas de los hombres.
Su llamada a la vida y a las fuerzas dionisiacas no tiene mucho que ver con la espontaneidad tal y como la reivindican Bakunin y los anarquistas. Porque lo que choca también en este texto es la ausencia total de libertad. Tanto de palabra como de situación. Todo parece implacable y fatal. No hay ninguna referencia a la aspiración libertaria de hombres y mujeres.
Al querer combatir el cristianismo, responsable según él de la importancia concedida al espíritu, Klages adopta paradójicamente la postura de esta religión. Como puede verse en Mensch und Erde y en otros textos, su nostalgia está sistemáticamente basada en el mito de la Caída, del Paraíso perdido, de la pérdida de una naturaleza salvaje e intacta. Esto le permite reforzar su culpabilización del hombre en general y la constante decadencia irremediable de la sociedad moderna. La decadencia es por otra parte, en esta época, un tema común entre los intelectuales conservadores, como ese otro autor alemán, igualmente cortejado por los nazis, Oswald Spengler (1880-1936).

…al planteamiento racista
El regreso a lo primitivo y al paganismo desemboca en Klages en la utilización de la noción de raza que, según él, permite explicar el primitivismo, la pureza o la decadencia de los pueblos. Se basa en los principales teóricos racistas, como Arthur de Gobineau (1816-1882), teórico de la desigualdad de las razas, Ludwig Woltman (1871-1907), autor de una clasificación racial que será recuperada por los nazis, y Ludwig Ferdinand Clauss (1892-1974), autor de El alma de las razas (1926, 1937). Éste considera que la "raza" de los "pelagios" (o minoicos) "de origen ario", es la que encarna mejor el culto del alma y de la diosa Madre (Magna Mater), antes de pervertirse por la filosofía socrática y luego judeocristiana.
De hecho es bajo este punto de vista racista desde donde hay que considerar las afirmaciones de Klages a favor de los indios de América o de otras tribus, en contra de su anulación. No lo anima un sentimiento humanista, ni siquiera crítico hacia la conquista del Oeste o el proceso colonial (del que no habla). Lamenta más bien la pérdida de un carácter primitivo, idealizado. Esta idealización le impide por otra parte ver lo que puede haber de opresivo y detestable en las llamadas tribus primitivas (las jerarquías, los sacrificios humanos, la guerra…).
De ahí se deriva su hostilidad contra el judaísmo. Instruido especialmente por Theodor Lessing (1872-1933), su amigo de infancia, que teorizó "el odio de lo judío", Klages estigmatiza el judaísmo por dos razones: su monoteísmo, en el que el espíritu se opone al paganismo y conduce al cristianismo, y el carácter inestable, no arraigado, de los judíos, "el pueblo errante".
El antijudaísmo es poco visible a priori en Mensch und Erde si no se presta atención. De hecho, aparece subrepticiamente -y de manera muy significativa- en el momento en que Klages aborda su crítica del capitalismo, que introduce mediante un ataque al "mammonismo". Este término, en apariencia anodino, se refiere a Mammon, un dios babilonio cuyo culto no ha existido nunca pero que es citado por el Nuevo Testamento. Forjado por la filosofía moralista de Thomas Carlyle (1795-1881), fue recuperado por Richard Wagner (1813-1883) en sus escritos antisemitas: "El mammonismo proviene de una deficiencia moral y de una falta de amor, esas dos lagunas arquetípicamente judías" (4).
El mammonismo, que vuelve al "culto del becerro de oro", es una metonimia de la concupiscencia atribuida a los judíos. La expresión es retomada por Hitler a partir de 1922 por lo menos. Circula en nuestros días como un código entre los medios antisemitas. Incluso en 1913, su utilización por Ludwig Klages no es en absoluto neutra. Lo que es particularmente hábil, y pernicioso por su parte, es que sitúa su virulencia crítica contra el capitalismo bajo la impronta del antijudaísmo…

Crítica del poder como voluntad
En Mensch und Erde, Klages se entrega a una crítica feroz contra el poder y la potencia. Pero no nos engañemos. No se trata de una denuncia de la opresión, de la dominación del hombre o de la explotación del hombre por el hombre. Se debe a que el poder corresponde a la voluntad (el "poder" o la "capacidad" según el vocabulario proudhoniano), e incluso a la razón, a las que se opone Klages.
Al criticar la idea de una "subjetividad del ego", rechaza claramente La voluntad de poder de Nietszche, La voluntad de vivir de Schopenhauer y El único y su propiedad de Stirner. Desprecia el humanismo como apoteosis del individuo, visto como una abstracción conceptual. Porque, para él, el yo no es un hombre, sino simplemente una máscara. No hay objetivos en los deseos físicos, sólo el logro de los fines predeterminados.
Bajo ese mismo registro, el capitalismo no es atacado por Klages por su organización económica o por su jerarquización social, sino a causa de su dimensión tecnológica, maquinista y favorable al progreso. Exactamente sobre esta base se elabora enseguida por parte de los "inconformistas" de derechas, pero también de izquierdas, un anticapitalismo fundado en la denuncia del "productivismo", buscando una "tercera vía" entre el socialismo y el capitalismo, que desemboca muy a menudo en el fascismo en Alemania, en Italia o en Francia. No lo olvidemos: la crítica al capitalismo en sí misma no basta; lo esencial es la concepción de su alternativa (5).
La mayor parte de los miembros de Wandervögel se adhirió al nazismo a instancias de un teórico del naturalismo como Hans Surén (1885-1972) (6).
El bailarín Rudolf von Laban (1879-1958), uno de los principales animadores de la comunidad Monte Verità que acabó en 1920, se convirtió en el bailarín oficial del III Reich (7). En 1956, Ludwig Klages murió aislado, sin renegar de su antisemitismo. En 1980, los Verdes (die Grünen) redescubrieron su texto Mensch und Erde y popularizaron su publicación.

Notas:
1.- Texto traducido en inglés por John Claverley Cartney, en The biocentric metaphysics of Ludwig Klages: revilo-oliver.com/Writers/Klages/Ludwig_Klages.html
2.- Peter Staudenmaier, Fascist ideology: the "Green Wing" of the nazi party and its historical antecedents. Ecofascism - Lessons from the German Experience, Edimburgo - San Francisco 1995, 5-30.
3.- Erich Müsham participó en la República de los Consejos en Baviera (1918-1919). Tras ser torturado, lo asesinaron los nazis en un campo de concentración. Escribió una reflexión divertida y en ocasiones crítica sobre Monte Verità, donde vivió de 1904 a 1908: Ascona (Barcelona 2003).
4.- "The noble antisemitism of Richard Wagner": The Historical Journal, 1982, 25-3, p.751-763.
5.- Podemos remontarnos a las diatribas anticapitalistas de los primeros fascistas o conformarnos con los discursos actualmente de moda sobre la denuncia del "capitalismo financiero" (y su necesaria moralización).
6.- A pesar del socialista Adolf Koch (1896-1970), que defiende la emancipación social a través de la emancipación individual y el nudismo, predominan los naturistas en Alemania seguidores del nazismo, a través de la mística del cuerpo, la pureza y la fusión con la naturaleza. Hans Surén será reintegrado en la asociación alemana de naturistas después de la guerra, e incluso saludado como el padre espiritual del movimiento naturista, mientras que Adolf Koch, socialista desde siempre, sería excluido por provocación y alteración.
7.- En un artículo titulado "L'esprit d'Ascona, précurseur d'un écologisme spirituel et pacifiste" (Écologie & Politique, 2003-2007), Paul Gimeno da a conocer una obra escrita por Martin Green sobre Monte Verità. Subraya que ese autor "trataba de simpatizar con el lector mediante lo que él llamo 'el espíritu de Ascona' sin hacer concesiones a la ideología nazi". Pero Paul Gimeno "olvida" simple y llanamente señalarnos la trayectoria nazi de Rudolf von Laban. Todo lo contrario: exalta el legado gandhiano y tolstoiano de Ascona…

Philippe Pelletier Subir


Un Padrenuestro ¡diferente!

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO
desde donde ejerces contra tus criaturas la más feroz y despiadada tiranía, condenando a esas criaturas al miedo, al trabajo, al dolor, a la enfermedad, a la decrepitud, y -más tarde- al infierno de la soledad eterna

OLVIDADO SEA TU NOMBRE
por todos aquellos que ansiamos escapar a tu sádico odio y horrenda violencia, y construir en nuestra amada tierra, y mediante las manos y la mente de nuestro digno cuerpo, el reino de la libertad, la igualdad, la fraternidad, cuyo único nombre es: anarquía

NADA QUEREMOS SABER DE TU REINO
que es el reino de la obediencia, la amenaza y el terror infinitos

NO SE HAGA MÁS TU VOLUNTAD
que es una voluntad de poder y dominio, a la que tus esbirros apodan "justicia divina", y a la cual se acogen tus fariseos para justificar el empleo de la ley y la fuerza represiva contra los rebeldes

NI EN EL CIELO
donde te deleitas en la contemplación de ti mismo y alimentas tu inmensa soberbia escuchando los coros y alabanzas de tus lacayos y las súplicas de tus hijos afligidos

NI EN LA TIERRA
adonde nosotros mismos nos podremos organizar en cuanto nos deshagamos de tus sacerdotes, que sólo sirven para embrutecer al pueblo y dar cobertura ideológica a quienes nos dominan

NO NOS DES NUESTRO PAN DE CADA DÍA
nosotros mismos lo tomaremos, pues es el fruto de nuestra inteligencia, nuestro esfuerzo y nuestra tierra, y nada tenemos que pedirte ni agradecerte, pues nada es tuyo, nada haces, todo lo hacemos nosotros

NO PERDONES NUESTRAS DEUDAS
porque nada tienes que perdonarnos, toda vez que nuestros miedos, nuestros vicios y debilidades, son el resultado de esa naturaleza que es obra tuya, y nada te debemos, pues todo lo que tenemos lo hemos pagado ya con siglos de sangre, sudor y lágrimas

COMO TAMPOCO NOSOTROS NADA TENEMOS QUE PERDONAR A NADIE
pues hemos aprendido que en este mundo no hay buenos ni malos, no hay inocentes ni culpables, y que no tenemos otra alternativa que amar en lugar de juzgar

DÉJANOS CAER EN LA TENTACIÓN DE AMAR A NUESTRA TIERRA
y construir un paraíso de todos y para todos, aquí mismo y ahora mismo

Y LÍBRANOS DEL MAL
librándonos de ti.

AMÉN

¡Viva la anarquía!

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La guerra constante
y las masacres infinitas

Lo que somos

Sobre el humanismo
y su plena interpretación

 

Bolivia: La fantasía del Estado benefactor y el espejismo de
la Media Luna

Ludwig Klages: una premisa problemática de la ecología profunda

Un Padrenuestro ¡diferente!