PERIODICO ANARQUISTA
Nº 244
 NOVIEMBRE 2008

 

SECCIONES

  

Portada

 

Nuestro periódico

 

Tablón

 

Números
anteriores

 

Suscripciones

 

Conctacta con nosotros

 

Sitios de interes

 

Documentos
de la I.F.A.

 

 

 

 



[NUESTRO PERIODICO] - [TABLON] - [Nos. ANTERIORES] - [SUSCRIPCIONES] - [CONTACTA] - [SITIOS INTERES] - [DOCUMENTOS IFA]
Portada

Una crisis económica y algo más

La crisis económica que sufren Europa y los Estados Unidos, y que más temprano que tarde repercutirá en todos los rincones de nuestro planeta en mayor o menor medida, es la primera de este siglo XXI pero se asemeja en intensidad a las sufridas por las economías occidentales en 1929 y en 1973. No es, desde luego, una crisis final del capitalismo, que no se ve seriamente amenazado por un comunismo en franca retirada, pero tampoco es un simple aprieto pasajero para un sistema que no goza, precisamente, de buena salud en los países del Primer Mundo: su sistema bancario se está derrumbando como un castillo de naipes.
La gravedad de la crisis económica va a marcar, seguramente, un punto de inflexión para el neoliberalismo económico que llevaba décadas empujando a John Maynard Keynes y sus recetas al trastero de la Historia. Más allá de algunas declaraciones grandilocuentes, que sólo intentan eludir responsabilidades personales, el canon político neoconservador, que cantó victoria prematuramente con la caída del Muro de Berlín, y el modelo del capitalismo financiero, basado en la especulación con bienes no tangibles, han sido severamente derrotados por la realidad y sus fórmulas, que ya huelen a rancio pasado, no dan respuesta a los interrogantes económicos de hoy.
En las naciones occidentales más desarrolladas se están tomando medidas desesperadas para salvar el complejo entramado financiero con una unanimidad que supera matices ideológicos y con una urgencia que levanta fronteras; en el último mes hemos visto a políticos de todos los colores, desde George W. Bush a José Luis Rodríguez Zapatero, reclamar la intervención del Estado en la economía y levantar de nuevo todas las barreras del viejo proteccionismo nacionalista: el gobierno británico del laborista Gordon Brown ha estudiado la posibilidad de utilizar la legislación antiterrorista para retener fondos de la banca islandesa con el objetivo de garantizar los depósitos de los británicos en las entidades crediticias de ese país nórdico.
Frente a esta defensa cerrada del sistema occidental por parte de sus políticos y financieros, la izquierda apenas ha sido capaz de reproducir viejas consignas que, repetidas como una letanía, no convencen a nadie. Si el análisis de las causas se limita a culpar sin matices al capitalismo financiero y el pronóstico de las consecuencias se reduce a exigir que los trabajadores no paguemos todos los efectos del presente derrumbe financiero, es evidente que la crisis económica no ha hecho más que poner de relieve el conflicto de ideas que sufre la izquierda, sobre todo la de raíz marxista que lleva siglo y medio presumiendo de tener un método de análisis científico y universal. Lamentablemente, la izquierda no está en condiciones de sacar ventaja de la situación.
¿Quiere eso decir que dentro de unos meses, o unos años, todo va a volver a la "normalidad"? ¿Será capaz el capitalismo occidental de renovarse y reciclarse para seguir dirigiendo la economía mundial? No es fácil hacer predicciones, pero todo parece indicar que la actual crisis económica va a limitar aún más el papel de los países del Primer Mundo y de aquellos que han basado su prosperidad en el suministro de materias primas, sobre todo energéticas, a este bloque occidental. En los Estados Unidos y en Europa se ha sustituido, en gran medida, la producción de bienes de consumo por la especulación con activos financieros y, al quebrar la confianza que alimentaba, casi en exclusiva, el sistema económico, ha sido evidente para todos que, como en el cuento, el rey estaba desnudo: los ricos de los países ricos no tenían dinero, sólo tarjetas de crédito.
Rusia y su órdago militar de este verano en Georgia, Venezuela y su exportación de petróleo y revolución bolivariana a partes iguales… todas aquellas naciones que se creían a resguardo porque abastecían a Occidente de materias primas energéticas que satisfacían una demanda que crecía exponencialmente están viendo en peligro sus economías por la reducción del consumo; la fuerte bajada de los precios puede arrastrar a la quiebra a sus economías, más débiles y más dependientes. Con un petróleo en caída libre de precios es dudoso que Vladimir Putin se atreviese a retar a la OTAN como lo hizo este verano en Osetia, amenazando con cortar el suministro de gas a Europa.
Sin embargo, no se ha reparado suficientemente en la evidencia de que la actual crisis económica no ha afectado a las potencias asiáticas: China, Japón, India… Es cierto que la Bolsa nipona o la coreana han sufrido algunos de los descensos más acusados, pero ni sus gobiernos han tenido que salir al rescate de sus bancos ni han tenido que adoptar medidas financieras unilaterales. Por el contrario, la crisis bancaria estadounidense va a reforzar a los ahorradores japoneses, que llevan décadas invirtiendo sus ahorros más allá de sus fronteras, y va a fortalecer los bancos chinos, que ya se estaban encaramando a los primeros lugares de la clasificación mundial. La crisis económica sólo es un paso más, aunque muy importante, en el progresivo desplazamiento del centro de gravedad mundial de Occidente a Oriente. Por más medidas que adopten los políticos europeos y estadounidenses, la globalización es una realidad imparable; pero por su peso demográfico, por su economía productiva, por su fomento del ahorro, por su fe en el esfuerzo… China e India serán las potencias que dirijan esa nueva aldea global, que cada vez está más cerca.

Carlos de Lorenzo Subir


Bolivia: Ni golpe ni Estado

Bolivia es una gran tentativa que no llega a ser algo concreto. Tentativa de democracia, tentativa de Estado, tentativa de cambio, tentativa de autonomía, tentativa de violencia, tentativa de diálogo, tentativa de racismo, tentativa de país, tentativa de tentativa...
Lo acontecido durante las últimas semanas no fue más que una tentativa de tentativa: tentativa de una proto-dictadura autonómica -la medialuna- para demostrar quién manda en esos territorios y tentativa de la proto-dictadura masista con grupos campesinos como fuerza de choque, en su deseperación por medir fuerzas en los departamentos que son ¿oposición? a su ¿gobierno?
Pero tampoco esta es una explicación de lo que secede en Bolivia, porque lo que sucede en Bolivia es algo tan complejo e inasible que, como dijo alguien hace ya muchos años, quien intenta explicar Bolivia es porque no la entiende...
El 17 de octubre se cumplirán 5 años de la Guerra del Gas y es una buena oportunidad para intentar no una explicación, sino una aproximación a un proceso que tuvo, por esas fechas, su climax y que hoy vive su farsa.

¿Te acordás, hermano?
En las antípodas del análisis simplista de Emilio Martínez en "Ciudadano X", octubre de 2003 estuvo lejos de ser una conspiración de unas cuantas ONG.
Las teorías conspirativas, son siempre material para novelistas, antes que para el análisis, porque suelen dejar de lado el rol que, en la construcción de la historia, juega la gente.
La política boliviana desde el retorno de la democracia, no fue más que una rosca entre tres partidos políticos: el MNR, nacionalismo de concertación de clases que forjara Paz Estensoro, quienes aprovecharon las revueltas del 52 para tomar el poder y establecer el final del feudalismo minero en Bolivia, con una nacionalización de minas que llegaba cuando se desplomaban los precios internacionales; seguido de la privatización del petróleo nacionalizado tras la Guerra del Chaco y cerrando con una burda reforma agraria que solo significó tierras para los políticos e intelectuales del MNR y minifundios para los campesinos del altiplano.
El otro partido que participaba de la rosca era el ADN, fundado por el dictador Hugo Banzer con el objetivo de evitar los juicios de responsabilidades tras su gobierno y tapar las escandalosas corrupciones con el gran botín de guerra de todos los políticos: YPFB, nacionalizada nuevamente -por segunda vez en la historia- por Marcelo Quiroga Santa Cruz, durante el gobierno de un militar: Ovando (1969).
El tercer partido era el otrora izquierdista MIR, quienes se habían enfrentado en los 70 tanto a ADN como al MNR. Y luego una pléyade de partidos pequeños que apoyaban a uno u otro, para acceder a cargos en la administración pública. La Paz vivía del centralismo político que designaba, a dedo, a los prefectos.
Por su parte, el despegue del Oriente y de Santa Cruz en particular, comienza con el narcotráfico inaugurado a escala por el dictador cruceño Banzer, en los 70, y la migración campesina desde Occidente, alentada por el mismo dictador para trabajar las tierras; todo amplificado en los 80 de la mano del oscuro ministro del Interior de la narco-dictadura de García Mesa: Arce Gómez.
Así, el potencial agroindustrial se desarrolló, mientras las rentas petroleras llegaban a Santa Cruz ciudad sin ser distribuídas a las provincias del interior profundo del Oriente.
Esta es la situación en septiembre de 2003, cuando los indígenas del Oriente denuncian la existencia de un gasoducto clandestino, que había destruído el Bosque Seco Chiquitano -último bosque seco prístino del mundo, que forma un subecosistema con el Pantanal bolivano-brasilero- y que proveía de energía barata a una mina de oro que el presidente Gonzalo Sanchez de Losada (MNR) poseía en las cercanías. Esto, en momentos en que el gobierno se empecinaba en demostrar al pueblo boliviano que era necesario exportar el gas licuado a EE UU por puerto chileno, donde una planta de licuefacción, dejaría en suelo chileno enormes divisas... gracias al gas boliviano.
¿Quiénes eran las empresas que participaban del negocio? Repsol (España - Argentina) Petrobras (Brasil), Pan American Energy (EE UU) y British Petroleum (GB). Nótese que, excepción hecha de Pan American Energy, que poseía un porcentaje reducido, ninguna de las empresas era de capital norteamericano. Hoy, Pan American Energy ha vendido sus activos en Bolivia y se ha marchado del país. Delicias del imperialismo moderno, que la izquierda aún no comprende.
Tras la denuncia, en la que participaron como gestores varios compañeros y estos escribas, el malestar contra el gobierno comenzó a exacerbarse, hasta alcanzar ribetes de rebelión en las zonas altiplánicas del país, con epicentro en Achachicalla, para extenderse por todo el país.
El ingreso de las clases medias a las huelgas de hambre, determinó la caída del gobierno y su reemplazo por Carlos Mesa, un ex periodista llegado a la vicepresidencia y que sirvió para salvaguardar las formas institucionales.
Octubre brilló por la ausencia de dirigentes -incluído el actual presidente, que se hallaba fuera del país- y por esa calidez humana que brota en el fragor de una lucha solidaria, sin ambiciones de tomar el poder; apenas, con la esperanza de tomar la vida. Los dirigentes fueron absolutamente sorprendidos y sobrepasados por los hechos.
El levantamiento de El Alto, tiene que ver con su composición socio-cultural: ex mineros con largas experiencias en luchas populares y aymaras que migraron a centros urbanos.
Mientras tanto, la cofradía empresarial tradicional de La Paz, jugaba su propia partida apostando a su supervivencia, apoyando al (ex presidente) Mesa pero también al político que, sin buscarlo, había emergido como figura de recambio: Evo Morales.
Entre octubre y diciembre de 2003 se configura la agenda política: Asamblea Constituyente, para dar un nuevo marco de organización política más participativa, autonomías de los territorios indígenas, amparados en la Ley de Derechos Indígenas aprobada en 1991 bajo la administración de Paz Zamora (MIR); creación del IDH (Impuesto de Hidrocarburos, que serviría para la distribución más equitativa de la jugosa renta social petrolera), aprobado por presión de los indígenas del Oriente al gobierno de Carlos Mesa, renegociación de contratos petroleros -cláusula que figuraba en los contratos originales, firmados en la primer adminsitración de Goni- para llegar a una renacionalización de los Hidrocarburos con participación de los sectores sociales en la definición de las políticas públicas.
Hacia junio de 2004, los sectores de la derecha del Oriente, con un grupo de empresarios a la cabeza, comienzan a apoderarse del discurso de la autonomía, que tenía enorme apoyo popular de todos los sectores y lo plantean como una "contra-agenda" política, llegándose así a la elección de 2005, donde Evo Morales gana con casi el 54 por 100 de los votos, algo inédito en la democracia de la Rosca y más aún si se piensa que en Santa Cruz obtuvo el 33 por 100 de los votos mientras que su candidato a prefecto (gobernador) apenas el 18 por 100.

De indígenas y campesinos
Existe una diferencia importante de observar entre los indígenas y los campesinos en Bolivia. Unos reclaman territorio -indígenas- y los otros solo "tierras" para trabajar.
La diferencia comenzó a gestarse durante la Reforma Agraria del 52, cuando los territorios indígenas fueron desmembrados en parcelas, creando la figura del campesino frente a la del indígena. Ayllus enteros fueron fragmentados y, lo que era una agricultura comunitaria, pasó a ser una agricultura familiar de subsistencia. La intensiva explotación de minerales, contribuyó a dañar las tierras hasta tornarlas infértiles y la migración comenzó apenas 20 años después de la reforma. Buena parte del crecimiento de la industria agropecuaria del Oriente, solo es explicable gracias a la laboriosidad del campesino occidental.
También es importante destacar que Evo Morales proviene de un origen campesino, antes que indígena. Y aquí existe el primer choque racial, alentado desde aquella reforma agraria: el desprecio del campesino hacia el indígena.

De las élites y su autonomía
La movida pro-autonomía constituyó el contraataque político de las élites del oriente boliviano apoyadas por algunos dirigentes de organizaciones populares. La "autonomía" era el pivote que permitiría una mercantilización a gran escala, de los grandes RR NN que contiene la región.
Es que desde sus comienzos y hasta hoy, Santa Cruz vivó bajo un sistema social basado en el "patronazgo" (todavía existen esclavos indígenas en estancias) y la existencia de "patricios" (autodenominados "cruceños") y "plebeyos" ("cambas", término que designaba indistintamente al indígena, al campesino o al peón de estancia).
Este es el basamento real sobre el que las élites trabajan su extenso negocio; más allá y más acá del imaginario social de la gente en relación a la "autonomía" con la que sueñan.
Todo el andamiaje propagandístico se apoya en la ausencia de discusión pública acerca de los significados y alcances de la autonomía, así como de políticas económicas y sociales de fondo. Esta ausencia viene impuesta mediante el terror y el matonaje, donde cualquier disenso sobre el concepto de autonomía que no sea del agrado de los "patronos", significa la muerte civil y hasta la imposibilidad de trabajar.
Lo curioso es que todos los líderes de la "autonomía" hoy, fueron funcionarios públicos de alto rango durante los gobiernos de la rosca y ninguno jamás habló de autonomía.

¿Donde queda la revolución?
Algo similar ocurre entre las huestes del MAS. Muchos de los sectores sociales que protagonizaron Octubre 03, se sienten frustrados con el gobierno del líder cocalero y no encuentran espacios de debate público acerca de cuáles son los cambios revolucionarios. Y tal vez, los grupos de choque del gobierno tengan más la función de atemorizar a estos sectores, aunque para ello deban mostrarse amenazantes -como farsa y como tentativa- frente a las élites reaccionarias del Oriente.
En los hechos, el gobierno de Morales sigue los esquemas de sus antecesores de derecha: exportación de materias primas en el marco del programa de desarrollo implementado por el Banco Mundial (BM) y que, de la mano de las élites empresariales de La Paz que apoyaron a Evo Morales, sigue vigente para el actual gobierno. Algo de esto fue denunciado por Alex Conteras, ex vocero y uno de los hombres fuertes de Evo, al presentar la renuncia.
No hay redistribución ni inversión pública, que crearía fuentes de trabajo. Para el común de la gente, ahora hay más pobreza y las condiciones de vida son más duras hoy que hace dos años. Pese a que el país tiene más recursos, la canasta familiar es cada vez más costosa y difícil de llenar.

¿Fue un golpe?
La falta de inteligencia y de visión política en el Oriente, hacen pensar que si alguien planificó un golpe, debió haber sido en medio de una de las tantas borracheras diarias que constituyen uno de los poquísimos elementos culturales comunes y compartidos por todos, a lo largo y ancho del país.
La toma de instituciones no se debió a un plan organizado como golpe institucional, sino, tal vez a la exacerbación de los ánimos: las tomas fueron realizadas por jóvenes sin ninguna preparación para ninguna clase de sabotaje ni resistencia y, menos aún, para poner en marcha esas instituciones a favor de un gobierno que declararía la autonomía de facto.
No se cortó la provisión de energía al occidente y, lo que es peor, la renta departamental continúa pasando por La Paz, ya que las petroleras tributan allá. Para la administación Morales, basta no enviar las remesas de dinero al Oriente, para liquidar el supuesto golpe o tentativa separatista.
Lo que sucedió se asemeja más a una tentativa de "dictadura departamental", dirigida a quienes no apoyan los intereses de las élites y que acabó por ser una auto-advertencia acerca de la debilidad supina de todo el andamiaje político-económico-ideológico de los proto-dictadores.
La presencia del embajador de EE UU ayudó a elaborar la tesis conspiracionista: reunido con los gobernadores opositores al gobierno y con su enorme experiencia nada menos que en la dividida ex Yugoslavia, todas las piezas encajaban para arribar a una conclusión tal.
Por lo demás, la falta de proyecto político serio de las élites, se pudo comprobar cuando introdujeron el racismo como elemento ideológico asociado a la "autonomía", siendo que los propios "collas" que habitan desde hace muchos años en Santa Cruz, eran entusiastas defensores de ella.
Quienes no creyeron en las teorías del "golpe civil" (¿?), fueron Marco Aurelio García y, tras él, las cancillerías de Argentina, Uruguay y Colombia.
Hablar de un golpe civil, es tan pueril como extensa la distancia que media entre Pando y La Paz, como para intentar desde allí dar un golpe de Estado. Lo que en verdad sucedió fue lo opuesto: Evo Morales descabezó al prefecto elegido y ratificado en referendum por los pandinos y ha puesto a un militar en su lugar. Y todo mediante decreto. Y si bien es cierto que el prefecto ahora preso, Leopoldo Fernández, es el típico "patrón" del que hablamos, no es menos cierto que fue tentado por Evo Morales para que sea su candidato a prefecto en aquella región. ¿Tentativa de venganza o de demostrar quién "la tiene más larga"?
Por su parte, la declaración de Santiago, bajo un lenguaje diplomático, es tajante: da un apoyo rotundo a la democracia y al actual gobierno, pero no a la "revolución democrática". Y lo insta a retomar el diálogo.
No figuraba en las intenciones de Evo, la obligación que le impusieron de retomar la tentativa de diálogo. Se trata de un triunfo de Lula y Bachelet sobre la verborragia de Chávez, que días antes había amenazado con invadir Bolivia si el ejército no cumplía su misión y que mereció una durísima respuesta de las Fuerzas Armadas de Bolivia, los únicos que salieron victoriosos de tanta tentativa, dado que su imagen está robustecida. Tentativamente.
La "necesidad" de mediaciones internacionales y búsquedas de apoyo, solo formó parte de la farsa poco creativa y que, incluso, fue apenas una tentativa de farsa.
Pero también sirvió para observar que existen serias divisiones en el interior del Palacio Quemado, así como en el interior de los movimientos sociales; y en este rubro, uno de los jugadores más desprolijos y carentes de imaginación y solidez política es el ministro de la Presidencia, Quintana; el hombre de Soros, de los militares y de Fidel.
La salida hace unos meses del fiel ex vocero presidencial Alex Contreras, alertando sobre traidores en el mismo palacio y "logias que imponen sus intereses y que son resabios del neoliberalismo", debería ser leída en el contexto actual; tanto como su reaparición en la provocación y huelga del canal estatal, justo en los momentos más críticos del conflicto.
Del lado de los llamados "autonomistas" tampoco la unidad es lo que campea. Decididos a dirimir viejos conflictos de intereses, han abandonado todo proyecto común que pudieran haber gestado; mientras que en el medio, quedaron los mercenarios pagados para alentar y agitar el conflico y asesinar a los campesinos de Pando y a sus hijos y la gente, que carga con su dolor y sus muertos para gloria de la revolución o de una autonomía que cada vez más tiene el rostro de dictaduras y que, por suerte, por ahora son solo tentativa. Ni unos ni otros obtuvieron respaldo popular y, antes bien, lo perdieron.
La gente, en verdad, no pertenece a ninguno de los dos bandos y se encuentran en medio de provocaciones y extorsiones digitadas desde el gobierno, por un lado, y desde las prefecturas por otro, al mejor estilo de las SA hitlerianas. Y cuando se activan grupos de choque, lo más seguro es que provoquen muertos. Y grupos de choque, existen de los dos lados: de parte del MAS y de las élites del Oriente.
Lo que le sucede al MAS es que ahora recibe, de parte de los grupos de la derecha del Oriente, la propia medicina que solía administrar a los gobiernos de la rosca: manifestaciones, marchas, atentados, destrucción de propiedad pública y daño a la economía del país. Y los gobiernos que sufrían los ataques del MAS, decían la mismas cosas que ahora dice el MAS en el gobierno. ¿Casualidad? No, pura retórica del poder.
Los administradores del Estado son siempre aprendices de dictadores. Menos en Bolivia, donde son tentativas de administradores, tentativas de aprendices y tentativas de proto-dictaduras. Ni golpe ni Estado...

Quilombo Libertario subir


Se come, se habla se canta.
¡Es la cocina del utopista!

Hace ya cuatro años que nuestros compañeros de Reggio Emilia (Federación Anarquista Italiana, FAI) tuvieron la idea de organizar unas jornadas de estudio ("convegno") sobre la cocina del pueblo. Tal éxito tuvieron que a los dos años organizaron otras y, el pasado mes de octubre, la tercera edición con el título de "La cocina del utopista (viajes, sueños, deseos y revoluciones)". Esta vez contaron con mi presencia para exponer el cambio en la alimentación que supuso la Revolución española. De paso, aproveché el viaje para visitar a compañeros de otras localidades cercanas.
Llegué a Milán el miércoles 1 y, con mis amigos Selva, Mariella y Massimo (de la editorial Zero in condotta de la FAI), asistimos a una interesantísima conferencia sobre la Unión Sindical Italiana en el período posterior a la I Guerra Mundial, que pronunció Maurizio Antonioli.
Al día siguiente visité el local de la FAI milanesa y, tras una estupenda comida con mis amigos, me fui en tren a Imola. En la estación me estaba esperando Claudio Mazzolani que, junto a Massimo Ortalli, me enseñó el Archivo Histórico de la FAI: una maravilla de documentos ordenados primorosamente. Y las banderas anarquistas anteriores a 1948. Tras una espléndida cena fraternal con Claudio en su pueblo (Sasso Morelli, a escasos kilómetros), volvimos a la sede de Imola, que estaba repleta de compañeros. En un ambiente fraternal, comienzo mi conferencia sobre "El anarquismo español en la actualidad". Al término, llueven las preguntas; unas cosas llevan a otras y las preguntas se hacen más precisas y más incisivas. Hay mucho interés y contesto con total sinceridad. Acabamos cerca de la medianoche. Han venido a buscarme compañeros de Reggio Emilia. Me fundo en un abrazo con Gianandrea Ferrari, que llevaba proponiéndome este viaje desde hace más de veinte años. Nos vamos a Reggio Emilia. Nos acostamos tarde y, el viernes por la mañana, me siento uno más del grupo y me sumo a las tareas finales de preparación del Convegno. Desayunamos viendo que el suplemento semanal de La Reppublica (algo así como El País Semanal) da la noticia del Convegno con una foto en color. Lo mismo hacen los diarios regionales. Será una constante durante todo el Convegno, pues publican comentarios en la prensa regional y en la de ámbito nacional. La RAI y otra cadena de televisión se acercarán para hacer reportajes.
La jornada es de frenética actividad por parte de los compañeros; se trata de dar los últimos toques organizativos. Se comprueba todo, se controlan los vales vendidos para la cena del domingo, se compran los ingredientes para las comidas, se descarga el vino (más de 1.000 botellas de lambrusco). Comemos en la sede del grupo, mejor dicho, en la sede principal, espaciosa, en el centro de la ciudad, con una pequeña cocina. En la misma calle de la sede el año pasado colocaron una placa de mármol dedicada a Camillo Berneri en el setenta aniversario de su asesinato por los comunistas en la Barcelona revolucionaria. Aparte, los compañeros cuentan con otro local más pequeño ("la sede veraniega") en una tranquila plazoleta; allí tienen instalado el archivo del grupo y una librería. En verano organizan a la puerta veladas gastronómicas y culturales.
Me acercan a Gualteria, en cuya Plaza Mayor colocaron una placa dedicada a Giovanna Caleffi (compañera de Berneri). Visito los locales de Massenzatico (a 10 km de Reggio) donde se celebrará el Convegno: el centro social La Paradisa y el teatro Artigiano. Massenzatico ha sido tradicionalmente un bastión de los socialistas primero y de los comunistas después, con una extensa red de cooperativas agrícolas. Ahora, con el declive de las organizaciones marxistas, sus locales están vacíos… salvo cuando los llenamos nosotros con nuestras actividades libertarias. Vamos al encuentro de Roberto (el Barone Rosso della Lunigania), Piero, Lorenzo y su hijo Frank (nuestro flamante fotógrafo). Vienen desde Sarzana con el maletero lleno de arenques para la comida del día siguiente.
Cenamos en la sede del grupo, donde conozco al resto de los compañeros (como en el caso de Imola, imposible citarlos a todos por sus nombres) . Antes de hincarle el diente a los tagliatelle, con carne preparada amorosamente por Marco, se comprueba que todo está listo para las próximas jornadas. Tras la cena (a la que han denominado "rinfresco propiziatorio") comienzan los cantos. Estoy como en una nube. Después de recoger y fregar (todo el mundo colabora), con Monia, Simone y Franck paseo por la ciudad antes de ir a dormir. Me enseñan la plaza de los Mártires, denominada así en homenaje a los muertos en una manifestación antifascista tiroteada por la policía en julio de 1960.
Al día siguiente visito el Archivo Familia Berneri - Aurelio Chessa, gestionado por mi buena amiga Fiamma. Excelente cocinera, me invita a una opípara comida de la que participan también Valentina, Arturo, dos amigos de Bérgamo y la sin par Renza Rossi, con quien, entre otras cosas, comparto un excelente sentido del humor. Nos vamos a Massenzatico y empiezan a aparecer los compañeros venidos de otros lugares de Italia y de fuera, como Davide, Edy y Gianpiero, suizos. Hay un enorme puesto de propaganda en el que se puede encontrar literatura libertaria de todos los tiempos.
Bajo un radiante sol, el brindis de Simone Ruini da comienzo al Convegno; entramos en el salón de La Paradisa y Gianandrea presenta la sesión de la tarde: Encuentro con escritores y poetas sobre utopía y gastronomía. Con su verbo ameno y a la vez encendido, nos ofrece un recuerdo emocionado de Luigi Veronelli, anarcoenólogo desaparecido hace cuatro años, que enseñó al mundo el placer de la libertad y la libertad del placer. La jornada continúa con la intervención de varios escritores que nos divierten con su literatura refrescante: Giuseppe Caliceti, Arturo Bertoldi y Paolo Nori nos hacen disfrutar, pensar y sonreir, tres elementos fundamentales para el progreso de la humanidad.
Al acabar el acto, convertimos el local en restaurante-espectáculo e hicimos los honores a la cena. La "gnocata sociale" con lambrusco y queso grana de vaca rubia hace las delicias de los más de cien comensales. La voz de Mara Redeghieri, acompañada por Ezio Bonicelli y Lorenzo Valdesalici, nos introduce en el repertorio de la canción anarquista italiana, que coreamos con alegría. Le sigue Alessio Lega, acompañado por Rocco Marchi, que nos transporta a ese maravilloso mundo de la canción de autor, interpretando creaciones propias o de los grandes de la canción francesa. Cuesta finalizar el recital, pero se ha hecho tarde y, en un momento, recogemos todo y nos vamos a dormir.
Al día siguiente (domingo 5) compramos kilos y kilos de pan. Empieza la jornada con la "propulsión" de Gigi Pascarella sobre la intensidad utópica de la cocina del pueblo. Un discurso ameno y rapidísimo que nos hace a todos estar con la boca abierta por su gracejo, inteligencia y técnica oratoria. Los aplausos retumban en la sala. Se montan las mesas y, a pesar de la rotura de uno de los hornos, con el correspondiente retraso, damos cuenta de la comida "corsaria" preparada por nuestro Barone Rosso a base de arenques. Un sabor que provoca comentarios favorables en las mesas de los más de ochenta comensales.
Siguen llegando compañeros de fuera, entre ellos grandes amigos de Milán, Imola, Parma… Empieza el Convegno propiamente dicho bajo la presidencia de Giorgio Sacchetti, que ha coordinado la jornada de estudios. Interviene Natalia Caprili con una interesante y documentada comunicación sobre la alimentación de Espartaco y los gladiadores. Daniele Barbieri nos ilustra sobre la cocina de la ciencia-ficción. Michela Zucca nos habla sobre las recetas de las brujas. Luisa Cetti no ha podido venir y su comunicación sobre Piero Maroncelli en el Nueva York de 1842 es leída por Arturo. Se continúa con la intervención de Alessio Lega, sobre la despensa de los piratas, que nos deleita con su verbo y sus canciones. Federico Ferretti nos transporta a la mesa de los grandes geógrafos sociales. El interesantísimo discurso de Alberto Ciampi sobre la cocina futurista ha de ser resumido porque el tiempo empieza a faltar. Una lástima. Franco Schirone apenas tiene tiempo para exponer su comunicación sobre la mesa de los confinados antifascistas (me dio el texto manuscrito y es excelente). Me tocó el turno a mí para hablar -diez minutos- de la alimentación durante la Revolución española. Ante la imposibilidad de estar a la altura de quienes me precedieron, conté algunas anécdotas simpáticas y acabe con la frase que acuñamos en mi viejo grupo anarquista Prometeo: ¡A la anarquía por la gastronomía!
Convertimos el patio de butacas en comedor para más de 300 comensales y se sirve la cena, el "Veglionissimo rosso", copia de un menú de 1902 a base de capelletti en sopa campesina con lambrusco. Para chuparse los dedos. Me contó un compañero que era el menú clandestino del Primero de Mayo durante la dictadura fascista. Estaba prohibido, y más de uno fue apaleado por los esbirros de Mussolini por el simple hecho de cocinar este plato. Al acabar la cena, nuestras maravillosas cocineras desfilan por las mesas entre una salva de aplausos más que merecidos. Se hace tarde y mis amigos milaneses me tienen que llevar. Me despido de los compañeros con la certeza de que nos volveremos a ver pronto.
Al día siguiente, acompaño a Selva, Mariella y Massimo a repartir libros de la Zero in condotta por tres librerías de Milán. Comemos en su casa (¡sin palabras!) y me apresuro porque tengo que coger el avión. La despedida me resulta difícil y consigo a duras penas ocultar las lágrimas, que son de felicidad y de agradecimiento por las jornadas fraternales que me han hecho pasar. En el aeropuerto no paro de canturrear las estrofas de Il galeone:

…remiam finchè la nave
si schianti sui frangenti
alto le rossonere
fra il sibilar dei venti
e sia pietosa coltrice
l'onda spumosa e ria
ma sorga un dì sui martiri
il sol dell'anarchia.

Alfredo G. Subir


Nucleares, entre mitos y falsedades

Con las declaraciones de intenciones, tantas veces mundialmente repetidas, de los poderosos de turno sobre el relanzamiento a gran escala de la energía nuclear (Berlusconi anunció 1.000 nuevas centrales al finalizar la reunión de julio del G-8) estamos frente a una clara demostración de la intención de construir un imaginario colectivo y aceptado, fundado en la confianza en las maravillosas perspectivas de un desarrollo industrial y tecnológico ilimitado, portador de felicidad para todos, pobres y ricos, septentrionales y meridionales, superando las dificultades por las que atraviesa el querido petróleo.
En realidad estamos de lleno en una mistificación colosal que alcanzará próximamente la cumbre, apoyada en una campaña publicitaria digna del detergente más deleznable. La promesa de obtener energía abundante, a bajo precio, limpia y ecológica como para permitir la recuperación de la economía y el contraste de los efectos del cambio climático, a la par que la energía biocombustible, deberá liberar al mundo de la dependencia del contaminante petróleo, pero en realidad está desencadenando un aumento en los precios de las materias primas capaz de condenar a la miseria y al hambre a regiones enteras del planeta.
Sin ningún fundamento científico se propagan fábulas y mentiras, útiles para el cotilleo cotidiano. Afortunadamente, todavía hay científicos y técnicos que no se han vendido y que proporcionan datos precisos para refutar en profundidad cuanto se está sosteniendo.
En pocas palabras, la energía nuclear cubre actualmente sólo una décima parte de las necesidades mundiales de energía global, con tendencia a descender gradualmente (que después de utilizada directamente para la producción de electricidad sea porcentualmente más alta no cambia sustancialmente el dato).
Según la Agencia Internacional para la Energía Atómica de Naciones Unidas, con el consumo actual, en el mundo sólo queda uranio fusible para 35 años. Uranio no fusible queda mucho más, pero transformándolo en materia fusible se obtiene plutonio, peligrosísimo no sólo para la salud (una millonésima de gramo es suficiente para provocar la muerte por inhalación), sino también por la facilidad con que puede ser utilizado en la fabricación de bombas portátiles.
La cuestión de los residuos: se calcula actualmente que en el mundo hay 250.000 toneladas de residuos radiactivos en espera de almacenamiento definitivo. Tales residuos, incluso si son tratados, prensados y almacenados en recipientes impermeables e introducidos en bidones de acero inoxidable, permanecen activos durante milenios, con todo el riesgo imaginable (terremotos, sabotajes, guerras, etc.). Como "bombas de relojería" los define el nobel de física Carlo Rubbia, un gentil regalo para las generaciones futuras.
La vida de las centrales: pocas decenas de años y altos costes de desmantelamiento y de recolocación segura de los residuos radiactivos.
Sobre la seguridad: Bastaría echar un vistazo a la larga lista de accidentes producidos en las centrales nucleares, tanto por motivos internos debidos al funcionamiento, como por motivos externos provocados por catástrofes (como el reciente terremoto en China) para comprender que no existen centrales seguras, como quieren hacernos creer. Y la promesa de centrales absolutamente seguras -las de cuarta generación- nos hace gracia al pensar que se necesitarán bastantes años para resolver las dificultades técnicas que plantean. El prototipo deberá estar listo no antes de 2025, pero Carlo Rubbia juzga insuficiente el programa de realización, llamando la atención sobre otros combustibles, como el torio, considerado mucho más seguro.
Después está la cuestión de la salud de los trabajadores de las centrales y de las poblaciones vecinas, siempre expuestas a la radiación, por mínima que sea. Por no hablar de los mineros que extraen el uranio, expuestos a la radiactividad del radón, gas producido en la obtención del mineral y concentrado en lugares cerrados y profundos como las minas.
Algo de eso saben los habitantes de Jadugoda, en las laderas del Himalaya, donde se encuentra una enorme mina de 905 metros de profundidad que les provoca leucemia, obstrucción de vías respiratorias, deformidades físicas y esterilidad; también los navajos en EE UU, en cuyas reservas se encuentran los yacimientos estadounidenses de uranio: en veinte años su tasa de mortalidad se ha reduplicado y la media de vida se ha reducido a 40 años. Mientras, el precio del uranio ha aumentado un 1.300 por 100 en cuatro años, ¡pasando de 10 a 135 dólares la libra! Sobre lo económico de la electricidad producida por las nucleares, las cifras hablan por sí solas: en EE UU no se construye una sola central desde 1978, lo mismo se puede decir del área OCSE desde principios de los años 90, con excepción de Japón. El creciente coste de las medidas de seguridad, los costes del ciclo completo de producción, desde el primer proyecto hasta su desmantelamiento, hacen que las centrales no sean competentes en absoluto y que sean impuestas al mercado sólo tras una política de amplio apoyo estatal, con el dinero de los contribuyentes.
Pero entonces, ¿por qué se relanzan las nucleares? Básicamente se debe a motivaciones sobre las que merece la pena reflexionar. La primera se refiere al reinicio del debate que se produjo en EE UU y Gran Bretaña ligado, en el primero, a la aprobación de grandes subvenciones por parte del Congreso norteamericano tendentes a impedir un derrumbe del sector nuclear tras 30 años de inexistencia de inversión privada en nuevas instalaciones. Lo que en realidad se quiere es sustituir, al menos en parte, las instalaciones que serán pronto desmanteladas por haber pasado el límite de edad. La misma problemática está presente en Gran Bretaña donde, hay que repetirlo, no ha sido la voluntad popular aterrorizada por el desastre de Chernobyl la que ha bloqueado las nucleares sino simplemente el mercado con costes de inversión demasiado altos y riesgos inaceptables.
En lo que respecta a Francia, mencionada por todos como ejemplo a seguir, hay que subrayar que, gracias su superproducción nacional, está investigando nuevos encargos para dar solidez a su patrimonio tecnológico. Entretanto, un informe de la reputada agencia de tasación Moody's valora de manera pesimista la capacidad del mercado americano para resucitar las nucleares a causa de los altos costes reales, no por los estimados a priori: la experiencia histórica enseña que los costes se han duplicado y triplicado respecto a las previsiones iniciales con el resultado de obtener la electricidad a un precio superior a la obtenida por otras fuentes. A pesar de esto, hay un periódico en Italia (Il Messaggero de Roma) que facilita las cifras del ahorro en la factura de electricidad si finalmente se opta por la construcción de nuevas centrales nucleares. ¿Capacidad adivinatoria o manipulación informática?
Se aprecian signos importantes de la posibilidad de utilización de fuentes energéticas con bajo o nulo impacto ambiental procedentes de diversas partes.
El Club de Kioto -organización no gubernamental que promueve la reducción de gases con efecto invernadero- ha difundido recientemente un dato significativo: a nivel mundial, en 2007 las inversiones en energía eólica han sobrepasado a las hechas en energía nuclear en términos de potencia instalada. Por otro lado, el año pasado las nuevas centrales eólicas habrían producido más energía que las nuevas instalaciones nucleares. Estudios innovadores sobre el uso del viento prefiguran la utilización de molinos capaces de generar 1.000 megawatios de energía, tanta como una central nuclear de tipo medio. Pero es el sol, identificado como la fuente energética del futuro, el objetivo de muchos. En un reciente llamamiento suscrito por más de 600 científicos italianos, entre docentes e investigadores universitarios, se afirma que el sol es una estación de servicio inagotable que en un año envía a la Tierra una cantidad de energía similar a 10.000 veces el consumo mundial. No por casualidad el Pentágono es el promotor de un proyecto de construcción de una central solar en órbita capaz de producir energía y transmitirla a la Tierra en forma de microondas superando el filtro opuesto por la atmósfera terrestre. Pero más allá de estos proyectos, sólo aparentemente de ciencia-ficción, hay otros ya desarrollados, como la energía solar termodinámica o la fotovoltaica. En cualquier caso, la posibilidad de sustraerse a las nucleares existe, basta con no dejarse cegar por los falsos mitos y las manipulaciones.
Añadiremos, para concluir, que para los anarquista es evidente que la verdadera partida sobre los recursos energéticos se ganará con la resolución de la cuestión social, y es evidente que, mientras tanto, la actual adopción de medidas gravemente lesivas para el habitat terrestre debe ser obstaculizada, optando por otras menos invasivas y más facilmente controlables y reproducibles en un marco de reducción del consumo, de optimización de la eficacia y de valoración del uso social de la energía.

Massimo Varengo
(Voce libertaria) Subir


Documentos del Congreso de Carrara

Publicamos las resoluciones del Congreso Anarquista Internacional celebrado en Carrara (Italia) el pasado mes de julio del que ya dimos información en en nuestra edición de septiembre.

Explotación e inmigración
El capitalismo y el Estado han encontrado en la situación económica mundial una buena excusa para atacar a los trabajadores e incrementar la explotación. Y eso a pesar de que la crisis es consecuencia de su modo de aumentar al máximo los beneficios. La represión de los inmigrantes, la subida de los precios, la congelación de los salarios, el despido de numerosos trabajadores, la nueva legislación contra los derechos laborales propuesta por la Unión Europea, las guerras y el apoyo a las centrales nucleares no son más que diferentes aspectos del mismo ataque. Este ataque se hace con la colaboración de los partidos políticos, sindicatos oficiales e instituciones caritativas, que son cómplices de esta situación.
Los que ofrecen una resistencia radical a esta situación, entre ellos los anarquistas, son considerados "antisociales" e incluso "terroristas" por los gobiernos y los medios de comunicación, la máquina de la opinión pública del sistema.
Las federaciones miembro de la IFA creen que debemos confrontar esta situación exponiendo y desafiando a todos los que llevan a cabo los ataques y fortaleciendo la propia organización de los oprimidos y explotados.

Nacionalismo
El atractivo del nacionalismo se basa en la confusión entre dos tendencias diferentes:
1. Una afinidad con lo que nos es familiar (por ejemplo, el modo en que nos comunicamos, no sólo la lengua sino también el acento, el lenguaje corporal, etc.), las tradiciones y el entorno físico… en resumen, el apego a los alrededores de nuestra infancia.
2. Una supuesta necesidad de una mayor autoridad para controlar la vida de la gente. La creencia en la idea de que sin el poder de un cura, un rey o un político, los seres humanos empezarían a matarse unos a otros.

El atractivo del nacionalismo reside tanto en esta identificación con lo familiar como en las ideas sobre el Estado-nación. De este modo, algo con lo que la gente ha nacido se transforma en una necesidad por parte de los que están en el poder en instituciones autoritarias.
Históricamente, el nacionalismo es una ideología desarrollada a la vez que el Estado moderno. La simbología nacional, y el sentimiento que produce, se emplea para justificar el control del Estado sobre la propiedad, y el control militar sobre el movimiento libre de las personas. Como hiciera la Iglesia en la Edad Media, la ideología nacionalista santifica una estructura jerárquica de dominación y defiende la represión criminal en nombre de la seguridad internacional. El nacionalismo es una construcción social que se ha utilizado siempre para negar las diferencias reales en una sociedad de clases. Una de las consecuencias del nacionalismo es que crea odio entre los pueblos, y que, por tanto, se ha utilizado para dividir al movimiento social internacional. Como en el pasado, el nacionalismo, el militarismo y el fascismo, sirvieron de instrumentos del capital del Estado para dividir a la gente, y estimularon el adoctrinamiento en el orden y la jerarquía.
Hoy se está produciendo una importante transformación política y económica. El capitalismo necesita echar mano a nuevos mercados y nuevos territorios. La globalización crea un conflicto entre los grandes bloques: Estados Unidos, China, Europa e India. Cuando el conflicto económico no es lo suficientemente largo, se emplean las herramientas clásicas del capitalismo, como una guerra en el extranjero o una guerra interna. La guerra en el extranjero se ve todavía en Afganistán y en Iraq. La guerra interna es llevada a cabo por la policía y otros cuerpos represivos del Estado por una parte, y por los grupos neonazis o neofascistas por otra. Esto significa a menudo que los anarquistas se ven obligados a invertir mucha energía en actividades antifascistas. Sufrimos también limitaciones en nuestra libertad ante el incremento de la represión de los movimientos sociales. La situación es todavía más seria que en el pasado, porque se han desarrollado nuevas armas más peligrosas y las nuevas tecnologías pueden vigilar con mayor facilidad nuestras actividades.
Ante esta situación, hemos desarrollado la solidaridad práctica, reforzando y extendiendo los valores de igualdad. Es necesario seguir construyendo una cultura libertaria y difundir las ideas de una organización no jerárquica. También es importante reforzar la solidaridad entre los compañeros de todo el mundo. En algunos países la situación de los anarquistas es tan crítica que tenemos que pensar en estrategias concretas para ayudarlos.

Religión
El anarquismo es ateo. El concepto de dios es un concepto autoritario, por esta razón rechazamos tanto las instituciones como las creencias religiosas.
La religión somete a la población destruyendo la libertad de pensamiento y de acción.
De esta manera, constituye una forma de control social y ha sido utilizada a través de la historia para apoyar la explotación y mantener el poder.
La religión es la guerra. La religión ha sido utilizada, y lo es todavía, para justificar las acciones más bárbaras y brutales de la clase dominante gracias a la creación de un paraguas moral bajo el que cualquier acción, no importa lo inhumana que sea, puede ser motivada con un llamamiento a un imaginario concepto del "bien".
No obstante, a veces la religión parece poder constituir una fuerza de cambio social radical, que en caso de éxito reconstruye las mismas estructuras que ha destruido.
A causa de su propia naturaleza autoritaria, encarna el germen de la futura opresión: lo que significa que cualquier perspectiva que tienda a justificar una visión de la sociedad basada en factores externos a la vida, experiencia y conocimiento de las personas choca con nuestra visión del mundo.
En toda religión la perspectiva dogmática de la realidad tiende a mutilar al individuo su libertad de pensamiento y sus capacidades críticas, situándolo en una condición de subordinación que posibilita los consecuentes recortes en sus libertades fundamentales.
Esta manifestación autoritaria y represiva de la religión en la sociedad alimenta y justifica la censura que, en algunos ámbitos, por medio de la propaganda criminalizante, desemboca en la represión social y penal, hasta llegar a la eliminación física de quien no se conforme.
La toma de poder sobre el individuo, y en consecuencia sobre la sociedad, es ejercida sutilmente, con particular atención hacia los individuos vulnerables, por edad, ignorancia o situación emotiva.
El fin de perpetuar su control sobre la sociedad es llevado a cabo mediante la aplicación de variadas estrategias de condicionamiento adecuadas a los diferentes ambientes socioculturales.
Instrumento fundamental de esta estrategia es el control de las funciones sociales educativas ejercido a través de la pretensión de gestionar el sistema escolar y educativo, con objeto de impedir en su fase de desarrollo el sentido crítico y la apertura a la diversidad.
El carácter autoritario y dogmático de la religión se manifiesta en la creación de organizaciones jerárquicas.
Tales organizaciones asumen funciones de representación de los fieles y, allí donde consiguen imponerse, constituyen formas políticas teocráticas y totalitarias.
Incluso donde la institución religiosa no consigue dominar, alimenta y apoya el poder político, aliándose con él para condicionarlo. Esto hace del fenómeno religioso uno de los pilares del sistema autoritario.
De esta postura de poder derivan los privilegios de que gozan las instituciones religiosas. La ligazón con el poder constituido hace de las religiones "mayoritarias" la expresión de las fuerzas conservadoras. A esto se une la naturaleza oscurantista del pensamiento religioso. Estos fenómenos pueden desembocar en movimientos de naturaleza nacionalista y xenófoba. La lógica religiosa y la nacionalista, tanto por separado como juntas, han ejercido a través de los siglos un poder opresivo sobre la vida de hombres y mujeres.
La alianza y la fusión entre trono y altar es una de las razones del surgimiento de un amplio clericalismo.
Entre los numerosos prejuicios que derivan de las religiones destaca el que remite a las clasificaciones por género y a la determinación de sus funciones sociales.
Esto ha constituido dogmas y tabúes que niegan la libertad sexual y tienden a relegar en particular a las mujeres a un papel subalterno. De ahí se derivan actitudes sexófobas, homófobas y patriarcales que son justificadas basándolas en dogmas.
Las mujeres son las primeras víctimas de las religiones, junto a los comportamientos afectivos que no corresponden a creencias religiosas.
El anticlericalismo es por ello cada vez más actual y puede convertirse en campo de batalla por la libertad y la justicia social; lucha que nunca se solapa, sino que acompaña a la anarcofeminista y a las demás luchas de emancipación.
Se sugiere a las federaciones que consideren importante el apoyo a las protestas populares en respuesta a las visitas realizadas por las jerarquías religiosas para sus propios fines propagandísticos.

Subir


La crisis y el timo de la "economía de mercado"

Lo que parecía irrepetible, ya está aquí. De repente, las condiciones económicas han cambiado y el beneficio deja de ser aceptable para los que se lucran del trabajo de los demás. Por las condiciones del mercado, los capitalistas no ven factible seguir con el nivel de beneficios que han ido acumulando en los últimos años. Esto es pecado mortal; no se puede permitir que bajen los beneficios bajo ningún concepto. Lo que hasta hace menos de un año estaba muy bien, ahora no vale. Los que se lucran del trabajo ajeno no están conformes con lo que están sacando y quieren más. Necesitan retoques en las relaciones económicas para que los niveles de beneficio vuelvan a cotas más altas.
De lo que se trata es de ponérselo fácil. Es el Gobierno quién debe tomar medidas para ello y siempre van a repercutir en las condiciones laborales de los trabajadores.
El aumento de los precios está a la orden del día. El tema de las hipotecas está adquiriendo tintes dramáticos para muchas familias que tienen derecho a una vivienda digna, como dice la Constitución del propio Estado español. Y, por supuesto, los salarios han de moderarse porque, si no, esto no se puede sostener. Todas estas medidas recaen sobre los trabajadores y la población en general, llamados a hacer un esfuerzo adicional para sacar a la economía del país del atolladero en el que se encuentra. Ahora bien, ¿cuándo los trabajadores no se esfuerzan en su día a día? ¿Cuándo las familias no se esfuerzan para llegar a fin de mes? ¿Cómo pueden vivir muchos pensionistas sin esfuerzo y sacrificio? Nuestra vida es eso: esfuerzo y sacrificio. ¿Dónde están nuestros derechos? ¿Cómo se refleja en la sociedad el fruto del trabajo colectivo de la clase trabajadora?
En los últimos diez años la economía española ha llegado a cotas muy altas, ha habido mucho negocio y se ha ganado mucho dinero. Siempre nos han dicho que nuestro esfuerzo como trabajadores generaría la riqueza necesaria para ser reinvertida en la sociedad en beneficio de todos para llegar al llamado "Estado del bienestar", donde todos disfrutaremos de nuestros derechos básicos para vivir. Estamos lejos de esta situación, y menos ahora con la crisis.
Analicemos alguna de las cuestiones que más nos influyen en nuestro día a día. Tomando como base la Constitución Española, Ley de leyes, realizada y adoptada por los políticos y aprobada por los capitalistas. Vemos en ella dos derechos básicos y fundamentales: el trabajo y la vivienda.
Es vergonzoso el índice de paro que estamos alcanzando. Con tantos años de bonanza económica, los gobiernos que hemos sufrido no han sido capaces de acabar con el paro. Los sueldos son bajos, y no digamos el salario mínimo con el que es imposible vivir una vida sin dependencia. Las contrataciones no tienen en cuenta la necesidad de los trabajadores de tener un trabajo estable para poder organizarse la vida. Tenemos el derecho básico de un trabajo digno, pero las condiciones del "mercado laboral" no son acordes con ello, sino para que los empresarios obtengan beneficio.
De la única manera que muchos jóvenes y no tan jóvenes han podido disfrutar de su derecho básico de tener una vivienda ha sido empeñando la capacidad productiva de toda su vida laboral. En esto se ha quedado el derecho básico a una vivienda. Es puro negocio para empresarios y banqueros, para su beneficio.
Ya está bien: nosotros sufrimos y ellos se benefician. No podemos seguir creyendo sus buenas palabras; nos llevan engañando mucho tiempo y, dejándonos llevar, las cosas no van a cambiar. Debemos cambiar el estado de las cosas o, al menos, luchar por ello. Negarnos a que el peso de la crisis recaiga sobre nosotros, trabajadores todos. ¿Dónde está el dinero fruto del esfuerzo de la clase trabajadora? Ha de reinvertirse en la sociedad para el beneficio de todos. Si no quieren, debemos plantarnos de una vez por todas y darnos cuenta de que debemos enfrentarnos a los poderes que nos someten. Ya está bien de engaños y buenas palabras.
La clase trabajadora debe organizarse para defender y conquistar sus derechos sin delegar en gobiernos. Los gobiernos están al servicio de los capitalistas y defienden los intereses de los mismos... muchas pruebas de ello estamos viendo últimamente. La organización ha de ser nuestra fuerza. Organizarnos para resistir y enfrentarnos a las condiciones impuestas por los poderosos y para que nuestros derechos sean disfrutados verdaderamente.

Cómo nos tratan de tontos
¡Por fin se dejan ver claramente! Sin tapujos. Los capitalistas y los Estados han enseñado su cara, han dejado ver su alianza.
Ahora resulta que esta crisis, que ha sido provocada por la codicia sin límites de empresarios y banqueros, está haciendo que estos elementos no obtengan todos los beneficios que habían planeado explotando al pueblo (eso, al menos, es lo que ellos dicen). Cientos de miles de trabajadores están siendo despedidos mes tras mes, sólo en nuestro país. Millones de economías personales y familiares se están viendo seriamente afectadas, cuando no hechas añicos. Los que producimos, los que estamos manteniendo a la propia sociedad, somos desatendidos y echados a la cuneta cuando a ellos les interesa. Para colmo, los empresarios recurren al viejo truco de pedir a los gobiernos aún más facilidad para despedir y un mayor abaratamiento de los despidos, mientras los sindicatos del régimen ni siquiera abren ni el pico ante tanto atropello.
Y ¿de quién se acuerda ahora el Estado y los gobiernos? ¿De los trabajadores? ¿De los explotados aún más explotados? No. A quienes quieren echar una mano -una grandísima mano- es a esas alimañas que sólo piensan en enriquecerse a nuestra costa.
Todos los defensores de este capitalismo salvaje, de lo que llaman "economía de libre mercado" (entre los que se encuentra la práctica totalidad de la "clase política"), no tienen ningún empacho en decir ahora que lo que hace falta es un buen pellizco del dinero del erario público para "reflotar" la economía de las empresas que se han hecho de oro durante los últimos años: Sinvergüenzas… ¿Quién aporta el dinero al erario público? Los trabajadores, el pueblo… Es decir, en dos palabras: se llevan nuestro dinero, y se lo llevan muerto. Nos vuelven a robar por segunda vez. Utilizan la vieja fórmula capitalista de privatizar los beneficios y socializar las pérdidas.
Y, mientras, el dinero esencial para el funcionamiento de una buena sanidad, educación y para todas las infraestructuras que necesita una sociedad es hurtado literalmente para el beneficio exclusivo de gobernantes y capitalistas.
Las bolsas, donde se mueve a sus anchas el dinero de estos usurpadores, suben cada vez que oyen la noticia, contentos como están de los pingües beneficios que se van a llevar por todo el morro.
Desde los medios anarquistas ya veníamos advirtiendo desde hace mucho tiempo de esa alianza entre Estado y Capital; alianza que, como vemos, sólo sirve para enriquecerlos a ellos y empobrecer a miles de millones de seres humanos.
Estos buitres carroñeros tienen claro cuál es su objetivo… Y nosotros, el pueblo trabajador, ¿tenemos claro cuál es el nuestro?
De todos y cada uno de nosotros depende el mantener o acabar con esta situación. Sin asociarnos y sin luchar para defender nuestros intereses y nuestros derechos estamos perdidos.
Haz lo que debas.
Por una sociedad sin explotadores ni explotados, sin opresores ni oprimidos.

Grupo Tierra Subir


 

Una crisis económica y algo más

Bolivia: Ni golpe ni Estado

Se come, se habla se canta.
¡Es la cocina del utopista!

 

Nucleares, entre mitos y falsedades

Documentos del
Congreso de Carrara

La crisis y el timo de la
"economía de mercado"