PERIODICO ANARQUISTA
Nº 236
         MARZO 2008

 

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Género y violencia

Vivimos en un Estado patriarcal donde se exaltan los poderes de dominación masculina y se tolera la violencia porque es la forma de dominación monopolizada por el hombre.
Desde la posición de género y la sociedad patriarcal, los hombres justifican la violencia como forma de dominación y como recurso de liberación. Al decir esto, entendemos que se educa a hombres y mujeres con ciertos roles, pero se priorizan unos sobre otros. Luego entonces, se cree que es natural que las mujeres seamos maternales así como que la violencia sea un atributo natural de los hombres.
En este sentido, es científicamente incorrecto afirmar que cualquier comportamiento agresivo esté programado de manera genética en el ser humano. La violencia es una construcción sociocultural y es un asunto entre sujetos que están condicionados a tener comportamientos violentos.
La violencia se manifiesta de diferentes formas: la estructural, vinculada a la desigualdad económica; la político-militar, con los exterminios por diferencias étnicas o religiosas; la social, caracterizada por los homicidios, suicidios, violaciones y asaltos; y la familiar, entre miembros del hogar.
Hay procesos estructurales que influyen en la vida cotidiana de las familias y pautan las relaciones al interior de éstas, como la pobreza y la desigualdad de género.
La pobreza es una factor que aumenta las posibilidades de aparición de conflictos y agresiones, mas no es una constante.
El incremento de la desigualdad entre los géneros también origina mayores posibilidades de construir relaciones violentas. El hecho de que el varón ejerza violencia antifemenina no supone concluir que todos los varones la ejerzan de la misma manera.
La violencia en el ámbito doméstico es una forma de vida de muchas familias, en donde se muestran las desigualdades en las relaciones intergénericas. En relación hombre/mujer y padre/madre e hijos existiendo dentro de éstas, una estructura social desigualitaria. El hombre que golpea a la mujer y ésta, a su vez, a los hijos, es una muestra de cómo pueden estar estructuradas las jerarquías y el poder, existiendo un sistema cultural normativo que promueve y tolera la violencia dentro del ámbito familiar, pues hay varones que ejercen la violencia y mujeres que la toleran.
La relación de dominación/subordinación (por lo general ejercida por el varón adulto en contra de la mujer), está inmersa en una cultura que es producto de un proceso de hegemonización, como todo un sistema de valores, actitudes y creencias que contribuyen a sostener el orden establecido y los intereses económicos, políticos y sociales de las clases dominantes que se difunden mediante la socialización y pautas de lo que la sociedad ha de entender por ser mujer y ser hombre.
Según las pautas predominantes en la cultura, la mujer es la encargada de las labores domésticas y de la crianza de los hijos y el varón sale a trabajar fuera del hogar. La aceptación incuestionable de ciertas prescripciones culturales predominantes son el inicio de relaciones desiguales entre los sexos.
Los contenidos culturales en una sociedad están presentes en instancias como la familia, la escuela, el vecindario, los grupos de amigos y en los centros de trabajo y tienen influencia en la socialización de los sujetos. De aquí la importancia de considerar la violencia como un proceso vinculado a diferentes esferas sociales.
Las acciones violentas no sólo se limitan a las lesiones físicas sino también se extienden a las de tipo sexual, psicológico, económico y social. Las relaciones violentas entre géneros son una expresión de cómo se ha entendido y practicado las interacciones entre hombres y mujeres. En este tipo de relación persiste un interés por la búsqueda del poder y el dominio masculino que muchas veces encuentra oposición para su realización. Ante esto la fuerza física es el recurso más inmediato.
La forma en que la sociedad señala cuáles deben ser los comportamientos predominantes para hombres y mujeres es preexistente a los sujetos, pero no por ello inmutable.
La posición de género establece un sistema específico de símbolos y significados que marcan detenninadas normas sociales. El sistema de normas y valores que prevalece en cada cultura, vinculado a factores sociopolíticos e históricos, condicionan la posición que mujeres y hombres tendrán en la escala social. En este sentido, el género está asociado a un sistema jerarquizado de estatus o privilegio social que resulta significativo para hombres y mujeres, traducido en desigualdad en el ejercicio del poder, rigiendo formas de pensamiento y comportamiento dentro de normas establecidas por la sociedad, que históricamente han representado a los sexos como opuestos, asignando mayor posición social a lo masculino.
Una cuestión crítica en la construcción social del género es la cuestión del poder. A partir de esto se reconoce la existencia de intereses y posiciones que animan la búsqueda del dominio de un género sobre otro. Pero varía según la posición que ocupe el sujeto en relación con los demás. Frente a un varón adulto la mujer puede aparecer como subordinada, pero frente a lo hijos e hijas ella también tiene la capacidad de ejercer poder.
Es decir, las posibilidades de ejercer poder están asociadas a las diferencias en la posición de la jerarquía social. El poder se ejerce desde diversas posiciones y con diferentes recursos, como señala Foucault, siempre bajo un sistema de diferenciaciones, ya sea por las posiciones de estatus y privilegios en la sociedad; por razones económicas, por cuestiones culturales o en la destreza y la competencia. Uno de los objetivos del ejercicio del poder es mantener los privilegios, acumulación de ganancias o hacer funcionar la autoridad. La forma más radical es la violencia de la fuerza física, pero también se pueden usar los efectos de la palabra, el dominio económico o la limitación de libertades y las fonnas de institucionalización como las estructuras jurídicas y las costumbres.
Hay que considerar que las relaciones de poder entre el hombre y la mujer son cambiantes, por lo que ambos tiene la posibilidad de ejercerlas y esto varía según la posición que el sujeto ocupe dentro de las jerarquías.
Es necesario ampliar la visión y entender que la dominación masculina y la subordinación femenina no atienden a la idea de pensarse como victimario y víctima, porque estaríamos atendiendo a una visión unilateral en el ejercicio del poder. Ello ha privilegiado una tendencia de que los hombres aparecen en todos sus aspectos como los dominantes y poderosos.
Antes de ser agresores los hombres a menudo vivieron relaciones asimétricas y ocuparon posiciones subordinadas en la escala social. Los hombres al igual que las mujeres, son producto de un proceso social, y han mantenido posiciones subalternas y padecen formas de dominación, en especial en sus relaciones primarias (cuando son hijos), pero a diferencia de las mujeres existe en ellos la promesa de que algún día serán hombres adultos y estará abierta la posibilidad de que ejerzan el poder y la violencia, al haber detrás de ellos toda una estructura social androcentrista y machista que exalta
los poderes de dominación masculina. A partir de esta relación desigualitaria se van conformando creencias y valores en la historia personal de cada individuo, mediante una estructura sociopolítica inequitativa reforzada por instancias sociales que permiten y toleran el ejercicio del poder masculino violento en contra de la mujer.

Colectivo Voces Libres
(Autonomía) Subir


No a los Juegos Olímpicos en territorio robado

La provincia de Columbia británica, al oeste de Canadá, se sitúa entre las Montañas Rocosas, el océano Pacífico, Alaska y el Ártico canadiense. Abarca casi la misma superficie que toda Francia, Alemania y Países Bajos juntos, y goza de un paisaje natural excepcional, que incluye bosques templados húmedos, fiordos, montañas y casi seis mil islas, en su mayor parte deshabitadas.
Las primeras huellas de humanos sobre el territorio denominado hoy Columbia británica datan de al menos once mil quinientos años atrás. Los pueblos autóctonos estaban presentes en todo el territorio, pero sobre todo en las costas. En Columbia británica se encontraba la mayor densidad de población (autóctona, evidentemente) cuando tuvo lugar la colonización europea. En su primer contacto con los europeos en el siglo XVII, más del cincuenta por ciento de los autóctonos de lo que hoy es Canadá vivían en la Columbia británica.
La práctica habitual de los europeos para apropiarse las tierras de Canadá era firmar tratados con los autóctonos, por supuesto con todas las ventajas para el colonizador. Más audaces que otros, los dirigentes europeos que formaron el primer gobierno de la Columbia británica cuando se anexionó a Canadá en 1871, no reconocieron el derecho a la tierra de los pueblos autóctonos (que incluso Gran Bretaña venía respetando desde el siglo anterior) y no firmaron ningún tratado.
Hasta el año 2000, tras casi un siglo de luchas autóctonas por su derecho a la tierra, no se firmó un nuevo tratado entre el pueblo nisga, el Estado canadiense y la provincia de la Columbia británica. Desde la década de los noventa han tenido lugar numerosas negociaciones entre el gobierno y los pueblos autóctonos, pero muchos autóctonos se han mantenido escépticos en cuanto a los "acuerdos" que les proponían unos dirigentes que los habían estado oprimiendo durante más de dos siglos.

Luchas autóctonas
Para algunos militantes autóctonos, la celebración de los Juegos Olímpicos en Vancouver en 2010 es una ocasión perfecta para sacar adelante, y por añadidura en escenario internacional, sus reivindicaciones en cuanto a su derecho a la tierra. De hecho, los Juegos Olímpicos son una amenaza para los pueblos autóctonos, los pobres (que se verán expulsados del centro de la ciudad con el fin de embellecerla) y el medio ambiente (que se verá destruido para construir hoteles, estaciones y más estadios). Las acciones y reivindicaciones agrupan las luchas llevadas a cabo desde hace años contra la construcción y la ampliación de las estaciones de esquí, los campos de golf y la destrucción ecológica generalizada y ligada al turismo en Sun Peaks, Melvin Creek, Cheam, Valemont, Revelstoke, Blue River o las montañas Big White y Cristal Mountain, por nombrar sólo algunos.
Mientras los organizadores de los Juegos Olímpicos tratan de utilizar la cultura autóctona como instrumento de marketing para los Juegos de 2010, la resistencia empieza a hacerse notar.

Juegos Olímpicos:
una difusión de mierda

Hace ya un año que el Comité de Organización de los Juegos Olímpicos de invierno en Vancouver (COVOC) está enmierdado. Dice sentirse "frustrado", "decepcionado" y víctima de acontecimientos "desgraciados".
El COVOC esperaba beneficiarse de una cobertura mediática positiva, con el fin de hacer la promoción de los Juegos Olímpicos de 2010. Ha organizados ceremonias públicas para marcar la cuenta atrás de los tres años anteriores a los juegos; las ceremonias deberían haber sido espectáculos mediáticos con personajes políticos y patrocinadores de empresas. En lugar de eso, esta organización ha sido víctima de acciones directas y de manifestaciones militantes y esos son los acontecimientos que han aparecido en la prensa con artículos y reportajes sobre 2010.

2007: un año de luchas
Todo empezó el 12 de febrero de 2007, cuando la cuenta atrás de los tres años se puso en marcha en la Vancouver Art Gallery. Mientras comenzaba el evento, en presencia de la cadena de televisión CTV, un autóctono enmascarado asaltaba la escena y el micrófono, gritando: "Fuck 2010! ¡A la mierda vuestro circo de empresas!" antes de que lo detuvieran. Los representantes del gobierno y de las empresas tuvieron que gritar ante el micrófono para que los oyeran, debido al ruido de los manifestantes. Otros siete militantes fueron detenidos en la sala.
Dos semanas después, el 23 de febrero, durante una ceremonia para la construcción del estadio olímpico de curling, con todas las medidas de seguridad, los manifestantes hicieron otra de las suyas. La policía estaba presente y se habían empleados barreras de seguridad para impedir a los manifestantes acceder a las personalidades y los medios.
El 6 de marzo, la inmensa bandera olímpica erigida en el ayuntamiento de Vancouver fue robada en el momento justo en que la delegación del Comité Olímpico Internacional llegaba para inspeccionar el trabajo realizado por el COVOC. Unos días más tarde, al final del viaje del COI, la Sociedad de Guerreros Autóctonos (Native Warrior Society) escribió un comunicado reivindicando el robo. Citaban la muerte de la militante y "anciana" Harriet Nahanee (1) y reafirmaban su oposición a los Juegos Olímpicos de 2010 en general como motivaciones principales de sus acciones.
El 12 de marzo tenía lugar el último de los eventos de cuenta atrás para el 2010: la ceremonia de iluminación de la bandera en el ayuntamiento. Unos doscientos manifestantes lograron sortear la seguridad y los registros y entraron. Inmediatamente perturbaron la ceremonia con gritos, silbatos y humo. De nuevo la gran presencia policial, el dispositivo de seguridad, y la difusión en los medios de los manifestantes.

La resistencia se construye
Desde el punto de vista autóctono, el éxito principal no es sólo mediático sino que reside sobre todo en el surgimiento de una resistencia autóctona de base contra los Juegos Olímpicos de 2010.
Los autóctonos de la Columbia británica tienen una larga tradición de combate contra la invasión del mundo de la empresa. En el siglo XIX el poder colonial dominante en la región era la Compañía de la Bahía de Hudson, con el apoyo de los cañones de la Royal Navy.
La resistencia antiolímpica de hoy no es tan diferente: las empresas siguen contando con la fuerzas del gobierno para invadir y saquear las tierras ancestrales.
Sin embargo, a diferencia del pasado, la asimilación de los pueblos autóctonos ha hecho que esta destrucción a pequeña escala no sea evidente para muchos de ellos. Además, los métodos de lucha han evolucionado. Pero eso no impide que estén de actualidad los mismos principios de lucha: la defensa de los pueblos, territorios y modos de vida autóctonos.

La convergencia de las luchas
Durante todo el año 2007 y comienzos de este de 2008, la resistencia a los Juegos Olímpicos de Vancouver se ha ido ampliando. La convergencia de las luchas autóctonas, anticapitalistas y anticolonialistas está creando un movimiento antiolímpico fuerte sobre bases no jerárquicas y anticapitalistas.
Se ha creado un portal para obtener información sobre el movimiento contra los Juegos Olímpicos y animar a la resistencia: www.no2010.com (en inglés).

Nota:
1.- En la tradición autóctona, los "ancianos" son personas escuchadas y respetadas por su sabiduría y experiencia en la vida. No son necesariamente viejos, y pueden ser hombres o mujeres; una persona joven que haya adquirido sabiduría y una experiencia de vida excepcional puede convertirse en anciano. Harriet Hahanee, una bisabuela de setenta y un años, murió el 24 de febrero de 2007, una semana después de haber pasado diez días en la cárcel por haber participado en un bloqueo contra la ampliación de una autopista para 2010.

Secretariado de Relaciones Internacionales
de la Federación Anarquista (fracófona) subir


La crisis de Kenia y la hipocresía
del Foro Social Mundial

Empecemos ilustrando el punto con un ejemplo. Usted vive en un hogar tumultuoso en el que, con esfuerzo, intentan que las cosas mejoren. Un grupo de personas le dicen que desean dormir en su casa pues consideran que su apoyo mejorará las relaciones entre los miembros de su familia, y que la convivencia de todos y todas desembocará en nuevas formas de relación con la que todos salen ganando. Usted los recibe y durante una semana ellos reiteran, incesantemente, el placer que tienen de estar con usted y conversan, a los cuatro vientos, sobre la importancia de la solidaridad, los valores éticos, la comunicación, etc. etc. En su casa están contentos y durante una semana hay una tregua y un ambiente que deja a todos satisfechos. Sus invitados se van repitiendo, por enésima vez, que puede contar con ellos para cualquier cosa, y que los vínculos para que su situación mejore están construidos y en proceso de agigantamiento. Al cabo de un corto tiempo, la situación en su casa estalla y sus habitantes empiezan a agredirse entre sí, como no lo habían hecho en mucho tiempo. Usted espera que sus recientes amigos se ocupen de usted, como lo habían prometido, y que honren la hospitalidad y amistad establecida recientemente. Pero resulta que sus "amigos", en el momento en que usted más los necesita, se olvidan de usted y se abocan a la tarea de visitar a otros, tal como lo hicieron con usted unos meses atrás. Ante esta situación usted piensa que la intención de esos "amigos" no es sincera, que lo engañaron, que lo utilizaron para fines que aún no comprende.
El ejemplo viene a colación del "Día de acción global" convocado por el Foro Social Mundial para el pasado 26 de enero, dado que este año, por diversas razones, no pudieron realizar el evento como lo han realizado desde su primera versión en Porto Alegre. A finales de enero del 2007, se realizó su VII edición en Nairobi, la capital de Kenia, fecha en la que sus organizadores no se cansaron de repetir que estaban la mar de contentos de realizarlo por primera vez en el continente africano. Según el discurso oficial de aquellos días, realizar el evento allí pretendía reforzar las luchas de las organizaciones locales, acercarse a la problemática del continente negro y tender puentes son sus elementos progresistas. El evento real fue muy diferente.
En Nairobi, en virtud de la crisis interna por la que atraviesa el evento, se estableció que el año siguiente se realizaría un Día de acción global, convocado para el 26 de enero del 2008, convocatoria que suscitó múltiples adhesiones y campañas que se iniciarían o se potenciarían ese día. Pero si usted se toma la molestia de revisar los cientos de actos realizados de manera simultánea, notará rapidamente una cosa: muy pocos llaman la atención acerca de la crisis de Kenia, tumulto que en dos meses de disturbios sobrepasa la cifra de 700 personas muertas. ¿Qué pasó con tantas bonitas intenciones afirmadas hace apenas un año?
El Foro Social Mundial fue creado, en su momento, como una propuesta de construcción de alternativas por esa diáspora de movimientos que en 1999 fue bautizado como "movimiento antiglobalización". Una gran parte de la izquierda mundial fue sorprendida por las movilizaciones que ocurrieron ese año en Estados Unidos, en el marco de la convención de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Muchos y muchas de los que asistieron a esas jornadas en Seattle lo hicieron en contra de la globalización, las multinacionales y el capitalismo, pero también en contra de la forma de hacer política de la izquierda tradicional, a la que muchos apuntaron como corresponsable de la situación. Ese fue el motivo, entre otros, de su sorpresa: que hubiera un movimiento de contestación del que ellos estaban literalmente excluidos.
El "movimiento antiglobalización" fue analizado, por las viudas del Muro de Berlín, como una oportunidad de oxigenar su discurso y recobrar legitimación. Y en los años siguientes se dedicaron, meticulosamente, en traer las aguas rebeldes a su dinosaurio molino. Y si no pudieron controlar las convocatorias y procedimientos de las contracumbres, no les pasaría lo mismo con un cónclave como el Foro Social Mundial. Ya en Porto Alegre, los métodos del Partido de los Trabajadores para protagonizar el entarimado dejaron claro que el FSM sería un ring para ver qué tendencia de izquierda controlaría el asunto. Y más temprano que tarde, ese "otro mundo es posible" fue colonizado por el mundo de la izquierda parlamentaria, dogmática y autoritaria. A nadie sorprendía que en los caros stands de Porto Alegre vendieran camisetas de Stalin, que los gobiernos de "izquierda" tuvieran las exposiciones más grandes, o que las ONG con mayor capacidad económica fueran las que coparan los foros de discusión. A nivel micro, el FSM reproducía todas las perversiones de las que, en teoría, cuestionaba.
Durante esos días en Kenia, los habitantes de Nairobi recordaban las luchas tribales como algo lejano, e intentaban dar los primeros pasos hacia una democracia al estilo occidental, que era su referente. Tras su paso por Caracas, en el que el Foro Social Mundial agrandó la polarización que fragmentaba a los movimientos de base venezolanos, el evento parece signado por la maldición. Tras visitar Kenia, el país africano despierta sus demonios dormidos, mientras el Politburó de la nueva internacional de la burocracia mira hacia otro lado.
Hay gente que participa en el Foro Social Mundial con su mejor voluntad de cambio. Pero la crisis que padece el cónclave tiene que ver con esa suma de funcionarios y pequeñoburócratas de izquierda que han visto en el evento una plataforma para, como ellos dicen, "acumular fuerzas y cambiar la correlación de las mismas". Son los mismos que piden a gritos que el FSM tenga un programa para la toma del poder, y que se desviven porque entre los invitados figuren caudillos y mesías autoritarios de todos los pelajes.
Pero yo mismo podría ahorrarme todas las explicaciones. El silencio del Foro Social Mundial sobre la crisis de Kenia, el último país que les sirvió de anfitrión, ya lo dice todo.

Rafael Uzcátegui Subir


¡Todo es como debe ser!
Impresiones disidentes sobre el primer referéndum en Costa Rica

Cada palabra que se escribe tiene una motivación y todo texto que se comparte una razón. Pues bien, creo que es necesario dejar aquí manifiestas las motivaciones que hacen que este texto sea posible. La primera es una promesa incumplida con un compañero, cuyo aliento hace posible este escrito, y la segunda parte de la necesidad de plasmar en tinta lo que hace meses viene ocupando mi cabeza.
Dicho esto, la intención de este texto es difundir al público disidente fuera y dentro de Costa Rica una serie de impresiones sobre lo que ha pasado en los últimos meses luego del FRAUDE (sí, con mayúscula, porque eso fue lo que pasó con el referéndum del 7 de octubre). Esperemos que estas líneas motiven el interés por la realidad de lo que pasa en este territorio de la prisión capitalista mundial, llamado Costa Rica, y contribuya al debate sobre la organización libertaria (1) en la lucha contra el neoliberalismo.

Algunas aclaraciones sobre la realidad costarricense o el mito del pueblo elegido
Para los que lean este texto desde otras latitudes, es necesario hacer unas cuantas aclaraciones históricas sobre el funcionamiento de la política en Costa Rica.
Tenemos que este país es un pequeño territorio ubicado en Centroamérica entre los pueblos hermanos de Nicaragua y Panamá. Históricamente el Estado costarricense se ha desarrollado a través de un mito que incluye rasgos raciales, culturales, económicos, políticos y sociales. Todos estos han servido para configurar la llamada identidad nacional al amparo de los magos del capital y la generación del Olimpo (2).
Hablamos acá de mito, ya que entendemos éste como la forma en que se vacía de contenido una serie de acontecimientos históricos, de tal forma que se establezca como algo sagrado e incuestionable. De tal forma que el mito no es necesariamente falso en su totalidad; sino más bien que es esa combinación entre mentira y verdad donde se establece su fuerza. Lo importante es santificar y borrar todo aquello que moleste al poder dominante.
Veamos algunos ejemplos y paradojas para ilustrar lo que acabamos de explicar. Existe una famosa canción que se enseña a los niños y niñas en las escuelas desde hace años que se titula La Suiza centroamericana, parece a primera vista una comparación extraña, ¿qué diablos tiene que ver Suiza con Centroamérica?, veamos. Según la letra dice "…por ser tan linda Costa Rica la llaman, la Suiza centroamericana". Este paralelismo se funda primero en un aspecto racial, esto debido a que el Estado costarricense implantó una política segregacionista desde la independencia, con el fin de "blanquear" a la población. Esto se hizo incentivando la migración de estadounidenses, alemanes, españoles, italianos, etc., para establecerse en el país por medio de jugosos "incentivos" estatales. Claro que de lo que no se percataron los ideólogos de la Patria es que en estos viajes se "colaron" algunos europeos proletarios, quienes luego ayudarán a generar las primeras huelgas del país y la difusión de las ideas anarquistas y socialistas.
Además de esto, se creó una ley que prohibía a los afrodesendientes (descendientes de migrantes jamaiquinos, caribeños y africanos) asentados en la provincia caribeña de Limón, cruzar hasta la capital, San José (3). A esta política se le añadió la exterminación de los pueblos originarios y su arrinconamiento en las montañas de Talamanca y demás zonas alejadas de la capital blanca y europea.
Además de estos rasgos raciales, la historia oficial (aquella difundida por las escuelas del Estado, las instituciones religiosas y las familias honorables del país) enseña que el "tico" (4) es una especie de enviado de Dios, ya que cualquiera que nazca en esta tierra se convertirá en un hombre o mujer civilizado, pacifico, cívico y democrático (5). Gracias a esta bendición divina, Costa Rica es el país más avanzado de la región centroamericana. Amén.
La abolición del ejército y la neutralidad perpetua frente a los conflictos bélicos, son otros elementos que nos dan el glorioso derecho de compararnos con Suiza (que conste que no tengo nada contra los habitantes de este país, digo por si acaso alguien me acusa de xenófobo). Claro, olvidan algunos que por cada fusil que se destruyó se formó un carcelero, digo, disculpen, un maestro. Además ¿que dirían ustedes?, si les contara que Costa Rica sirvió como base para la contra nicaragüense (sí, como lo oyen y con la complicidad gubernamental), así como que fue uno de los países que firmó la coalición inquisidora que promovió la invasión a Iraq (¿impresionante no?, un país sin ejército haciendo la guerra, pero bueno como dijo el ex presidente Abel Pacheco: "es mejor que mueran niños iraquíes que niños estadounidenses o costarricenses").
Sobre esto terminamos diciendo que el mito de la Suiza centroamericana no es gratuito, y mucho menos una ocurrencia popular; sino más bien el fundamento de la ideología que maneja el carro de nuestra nación. Nota curiosa: el costarricense ha desarrollado una impresionante xenofobia con nuestros vecinos nicaragüenses, ¿que dirían esos alegres nacionalistas si les dijera que La Suiza centroamericana la escribió un nicaragüense?

La democracia centenaria y sus parásitos
Ya que hemos introducido a nuestros lectores en la ideología "a la tica", vamos a entrar en materia propiamente dicha. Hace poco se cumplieron 100 años de vida democrática en nuestro país, por supuesto que todo el mundo celebró dando gracias a la virgencita de los Ángeles (6) por vivir en esta tierra privilegiada. Lo curioso es que después de la goma (resaca) del fiestón que se pegaron los patriotas, una niña curiosa pregunta a su papá:
"Papi, si nuestro país cumple 100 años de democracia ¿cómo es que nunca se ha hecho un referéndum o se ha quitado a ningún presidente por robar?" El padre desconcertado se queda mudo y consulta su Biblia ciudadana (o, sea, la Constitución política) y dice confiado: "Pues bueno Anita, porque la democracia es el poder del pueblo pero como somos tan tontos como para gobernarnos nosotros mismos escogemos a 57 sabios y un presidente para que decidan por nosotros". Anita asienta la cabeza, pero dentro de sí misma, con la sinceridad extrema que tienen los niños, dice: "¡pero qué tonto que es mi papá! Pero ¿cómo es que tan pocos sean más inteligentes que millones? Bueno, será algo que comprenderé de grande".
El sistema democrático es de carácter representativo, liberal y con un sistema de gobierno presidencialista. 57 representantes conforman la Asamblea Legislativa, además de un presidente que escoge a sus ministros. Claro que cuando el presidente es uno de los hombres más ricos del país y su hermano es el ministro más importante, comprendemos por qué existe tanta afición por Europa en las élites costarricenses (poco hay que envidiar a los sistemas monárquicos).
La democracia se ha basado en la alternancia en el poder entre dos partidos mayoritarios, el Partido Liberación Nacional y el Partido Unión Social Cristiana, los dos partidos de la burguesía que se diferenciaban al principio por su orientación de la economía y el papel del Estado. En los últimos 20 años, estas diferencias se han acortado, siendo inexistentes en este momento. Parece que el "fin de la historia" reconcilió a estos opuestos, quienes se han convertido juntos a la Santa Iglesia Neoliberal. La mayoría de los partidos que han accedido al poder desde hace 50 años han sido hijos de estos dos patriarcas de la política costarricense, el PLN y el PUSC.
El sistema electoral se base en el sufragio universal, en el que cada 4 años los y las ticas acuden a las urnas, para legitimar a sus representantes y olvidarse de los problemas "importantes" del país. El ejemplo de civismo y democracia costarricense puede resumirse de la siguiente forma "vote cada 4 años y no joda, porque sino…" Y así se ha mantenido el sistema "representativo" hasta el 2007, donde se realiza el primer referéndum de la historia. Cada vez que algún sector se manifestaba o mostraba su disconformidad con las políticas gubernamentales, saltaba algún ideólogo de la Patria y decía "pero qué le pasa a esta chusma, les damos democracia, tiene elecciones libres y además se atreven a protestar… esto no puede ser" y ¡zas! en un segundo sale a relucir toda la "lucidez" de nuestros demócratas llamando a la calma y confianza en las instituciones.

¿Cómo mantener la chusma a raya?
¡Referéndum!

Expliquemos ahora cómo una democracia tan perfecta como la nuestra debió caer en estas ridículas formas "participativas" como el referéndum. Digo esto porque gran parte de la "intelectualidad" neoliberal piensa que todo lo que esté más allá de la democracia liberal mínima es "ingobernabilidad" (me imagino que si existe algún politólogo en el público debe estar arrugando la cara) y caos.
Desde hace 5 años que se viene gestando una importante lucha contra la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Ya que este acuerdo busca algo muy importante para las clases dominantes del país (dentro de las cuales también existen ciertas fisuras), la consolidación de sus intereses de clase como ideología oficial de Estado y establecer al neoliberalismo a supraestructura jurídica.
Esta visión nos hace centrar nuestra atención en el carácter estructural de estos "inocentes" tratados de libre comercio. El proceso de "ajuste" (por decirlo sutilmente) que viene arrasando Latinoamérica, desde que se hicieron famosas las recetas del FMI y el Banco Mundial en los libros de cocina del capitalismo, han quedado incompletas en Costa Rica, de tal manera que con este TLC queda establecida la excusa perfecta para culminar el proceso de arquitectura de la dictadura del capital.
Esto que acabo de mencionar parece muy abstracto todavía, así que concretemos un poco más. Cuando los cocineros de los Organismos Financieros Internacionales deciden probar sus recetas en Costa Rica, se topan con que existe una gran oposición a las privatizaciones, especialmente las que tienen que ver con las telecomunicaciones, la telefonía, la seguridad social y los seguros. De tal forma que se logra implantar los dos primeros PAE que incluyen reducción del gasto social, despido de empleados públicos, ventas de empresas ineficientes e incentivo a las inversiones extranjeras, pero se atrasa el PAE tres, que incluye los cambios más bruscos.
Claro que la tecnocracia neoliberal no iba a quedarse quieta, así que sus planes van a recomponerse en muchas políticas que desde distintos frentes (empresarial, político y ideológico) tratan de lograr un mismo objetivo: el Estado mínimo, la economía exportadora de postres y la inversión extranjera en "calls centres" y partes de aparatados de tecnología (Gloriosa Costa Rica por tener a INTEL en su tierra).
La magnitud de este tratado, en cuanto a sus reformas estructurales en todos los campos y sus alcances a largo plazo, es lo que ha generado tanta resistencia en el país. Las movilizaciones venían en aumento y se articula un movimiento importante en torno al rechazo de este tratado con los gringos.
Las calles se llenan de gente, los caminos se bloquean, se publican cientos de artículos, se hacen foros por todo el país y se distribuye información a la población, explicando los contenidos del tratado. Debemos recordar que es un documento de miles de páginas con un lenguaje jurídico bastante técnico, de tal forma que su esclarecimiento constituya una tarea bastante pesada.
El dialogo con el Gobierno era imposible, a nivel legislativo los votos estaban ganados y los demás poderes como la Sala Constitucional daban luz verde al proyecto. De tal forma que el Ejecutivo logra tener en sus manos a los tres poderes del Estado, además de tener a sus órdenes a la Fuerza Pública (policía "civil"), a las cámaras empresariales, el apoyo de la Embajada de Estados Unidos y los aplausos de los medios de comunicación (prensa, televisión y en menor medida la radio). A pesar de todo esto, las movilizaciones y la oposición siguen creciendo. De tal forma que nuestro querido premio Nobel de la Paz, presidente Óscar Arias, decide canalizar el descontento por la vía que mejor controla: la legalidad y la institucionalidad burguesa.
Desde hace tiempo venía rondando una propuesta de decidir el futuro del TLC mediante una consulta popular directa, en la forma de referéndum ciudadano; sin embargo, hasta hace poco menos de dos años no se crea la ley que habilita esta forma de participación (y ¿dónde quedaba eso de la democracia centenaria y el ejemplo latinoamericano?, pues bueno, nadie lo sabe). El Presidente decide entonces apropiarse de esta propuesta y dictar un decreto ejecutivo en donde pide que se someta a consulta popular el TLC. De esta forma se lava la cara autoritaria y promueve una vez más la vía costarricense de hacer las cosas, la legalidad.
Cualquier demócrata bonachón estaría contento con esto, ¿un tratado de libre comercio llevado a consulta popular?, esto suena a democracia pura y de la buena. Pues ya veremos que no es del todo cierto. Primero, este es un decreto ejecutivo, de tal forma que técnicamente no es un referéndum ciudadano, sino un referéndum gubernamental. Parece puro tecnicismo, pero veamos más de cerca, imagínese usted que es presidente de la Republica (¡qué lindo, no!) y tiene a miles de personas por todo el país explicándole a la gente qué es el TLC, el libre comercio y el neoliberalismo y además de esto recogiendo firmas para apoyar una consulta popular. Esto suena a rebaño descarriado y por supuesto que eso no puede pasar. De tal forma que lo mejor es evitar esta vía y establecer una plazo mas rápido, 7 de octubre.
Esta vía de la legalidad tiene sus ventajas para los que detentan el poder, además de que ellos hacen las leyes, ocupan los puestos de dirección, son los encargados de reformar las leyes y además son los encargados de aplicarlas, como dicen en "bandeja de plata". Así es como el movimiento del "No" se mete a jugar en la cancha de los poderosos, donde ellos delimitan la cancha, hacen las reglas y contratan a los árbitros. Desde ese momento todo lo que sonara a calle va a convertirse en cosa de "comunistas" o "subversivos".
Como dice un refrán popular por ahí, "quien paga la música, maneja la fiesta" y el 7 de octubre la orquesta del capital celebró a lo grande. Ahora es necesario mencionar que esto no fue nada fácil, ya que el movimiento del "Sí" tuvo que recurrir a las peores prácticas clientelares para conseguir la "victoria". Se perdían las listas de votantes, se amenazaba con despido a los trabajadores y trabajadoras de las empresas, se regalaba comida y dinero en los barrios pobres, se perseguía a los disidentes, etc. Con todo este despliegue de maquinaria pesada lograron la victoria, pero con una diferencia de 50.000 votos; o, sea, menos de un 1 por 100, de tal forma que queda consumado el fraude, pero a su vez también se demuestra que el presidente Arias no la tiene tan fácil.

Los Comités patrióticos y
el Estado "social" de Derecho

La propuesta de referéndum deja desconcertados a muchos que solo veían en las calles el terreno fértil para la lucha contra el TLC. Al principio se alzan voces de protesta contra la maniobra del Gobierno, pero también surgen dudas sobre la "oportunidad" de aprovechar la coyuntura para hacer un trabajo más fuerte de información y organización a nivel nacional. Al final se llegó a la conclusión de que se debía dar la batalla y emprender una campaña masiva contra el tratado. Como todo proceso electoral tiene sus alcances y sus límites, además del límite estructural propio de las elecciones, tenemos también que enfrentar la arremetida ideológica, que se hace de la mano de toda la mitología nacional que se explicó anteriormente, para crear un terror psicológico en la población.
Este terror apuntaba a deslegitimar a todos los que trataran de "desviarse" de las costumbres nacionales y de las reglas de la institucionalidad "democrática". Así que cualquier insulto, grito o movimiento no aprobado, era tachado de "provocación" y de infiltración comunista (esto parece la guerra fría, pero sucede hoy, en el 2008). Esto por supuesto, impregnó al movimiento del No, que se convirtió en más "papistas que el papa", articulando un discurso mayoritario en defensa del Estado Social de Derecho (título que creo que le queda bastante grande al Estado costarricense, tomando en cuenta que existe estructuralmente un sector importante de la población que no ha recibido los beneficios de esta gran Padre Benefactor, ¿coincidencia?, creo que en esto la crítica anarquista tiene mucho que decir), las instituciones democráticas y la legalidad. La desventaja de esto fue que permitió a la autonombrada "Alianza del Sí" violar todos los reglamentos que pudieron, violar las leyes de tregua, amenazar a los asalariados con el despido, pasar por encima de la legalidad y la bendita institucionalidad.
Lo que digo aquí no quiere decir que debamos permitir que se privatice la seguridad social, la educación y demás; sino lo que quiero dejar claro es cómo en un movimiento de oposición se manifiestan los valores, costumbres y políticas de la ideología dominante. Creo que esto apunta a algo más profundo que es la discusión sobre el fondo de las "tradiciones" nacionales y cómo éstas sirven de límites a las luchas para la transformación social.
Para la campaña del "No" se empiezan a formar "comités patrióticos", que son organizaciones ciudadanas de base territorial que se esparcen por todo el país. Se crean por cantones (que son las unidades territoriales que conforman las provincias) distritos y barrios. El objetivo fundamental de estas organizaciones era electoral, difundir la lucha contra el TLC y llamar a rechazar el tratado en las urnas. No es fácil explicar en tan poco espacio todas las variables que involucran a estas organizaciones, pero vamos a tratar de hacer un panorama general.
Estas organizaciones están compuestas por gente de todo tipo que comparte un mismo espacio territorial, así que no surgen como grupos políticos de carácter ideológico. Estos comités se financiaban del aporte de sus miembros, además de actividades como rifas, comidas, fiestas, venta de camisetas, calcomanías, etc. La mayoría de la información era resumida por temas (salud, ambiente, trabajo, telecomunicaciones, soberanía alimentaría, etc.) y producida por intelectuales, académicos y analistas que colaboraban en las filas de los comités.
Dentro de estas organizaciones se da una gran explosión de creatividad artística y cultural. Distintas regiones crean sus propios logos y signos externos, además de que se promueve el teatro callejero, la música, las artes graficas, la danza, poesía, etc. La iniciativa ciudadana se expande y llega a niveles difíciles de ver en luchas anteriores.
Estas organizaciones están al margen de sindicatos y partidos políticos, aunque colaboran con ellos para temas puntuales, como actividades de divulgación, información, etc. En las filas de estas organizaciones se encuentran estudiantes, profesores, intelectuales, empleados del sector público, campesinos, indígenas, amas de casa, trabajadores sindicalizados, parte de la clase media y de los sectores más golpeados por el sistema.
Como toda organización, tiene un período de expansión y de retroceso. En este caso existió una expansión progresiva hasta el día del referéndum (7 de octubre del 2007), manteniéndose su escalada tiempo después del fraude. Sin embargo, desde hace un par de meses para acá existe una decadencia continua en los distintos comités, especialmente aquellos que no supieron superar la coyuntura electoral.
Es importante mencionar acá que existen dentro de los comités varias tendencias. Primero, hay lugares donde se quiere mantener la organización comunitaria y proyectar a los comités como unidades populares de organización comunal para enfrentar los problemas locales. Una segunda tendencia se perfila como una opción electoral con miras en las elecciones del 2010, de tal forma que se piensa en los comités como unidades de base para una coalición de "centro-izquierda". También dentro de esta tendencia existen propuestas de creación de partidos locales para las elecciones municipales y así conseguir representación en los gobiernos locales.
Este esquema puede resultar simplista (y en parte lo es) pero creo que recoge las impresiones generales alrededor de los comités patrióticos. Lo importante de este tema es que si en Costa Rica quiere perfilarse un tipo de organización distinta a los partidos y los sindicatos, es necesario aprender de esta lucha y emprender un proceso de discusión continua, así como ensayos y errores en la práctica cotidiana. Existe un espíritu autónomo que se asoma en estas organizaciones, valores como el apoyo mutuo, la solidaridad, el auto-financiamiento, la democracia de base, parecen atraer a la gente; sin embargo estas prácticas no están exentas de las formas tradicionales de organización y relaciones sociales.
Cuando se termina de escribir este texto se perfila la idea de organizar otro referéndum para definir el rumbo de las leyes sobre Obtenciones Vegetales (que se encuentra enmarcado en los tratados de Budapest que buscan permitir la creación de patentes de seres vivos, semillas, plantas, etc.). Sin embargo, la valoración que podemos hacer hasta el momento es que no existen las condiciones jurídicas ni políticas que permitan que esta consulta se haga de forma limpia y equilibrada. Existen miles de vacíos legales hechos a propósito para impedir una política de iniciativa popular, además de que creemos que mientras sigamos jugando en la cancha de los ricos, bajo sus reglas y árbitros (las instituciones del Estado) estamos condenados a la reproducción de sus normas y a un callejón sin salida. De tal forma que el fraude tiene un aspecto estructural, que remite al fondo mismo de la organización del capital en Estado-nación.

Valoraciones finales
Varias cosas me parecen importantes para discutir a partir de este texto.
Es necesario entender la historia particular del lugar en donde perfilamos las luchas de transformación social. De esta forma tenemos insumos para valorar los alcances y límites de nuestras acciones.
Es importante crear una denuncia constante y un proceso de desmantelamiento de la ideología dominante que se reproduce a través de la "identidad" nacional. Sin esto estamos condenamos a seguir fortaleciendo la base de la dominación cultural y psicológica de las clases dirigentes.
Entablar una discusión seria y contundente sobre los límites del "Estado Social de Derecho" como forma de organización histórica de un modelo de sociedad "justa".
Valorar los alcances y límites de las organizaciones populares que se construyan al margen de los partidos políticos y los sindicatos.
Y por último y no menos importante ¿qué papel pueden jugar los y las anarquistas en estos acontecimientos?

Notas:
1.- Aclaro para la gente de Costa Rica que aquí el término libertario se usa en el sentido histórico del concepto, o sea, como sinónimo de anarquista. No vaya a ser que alguien crea que nos referimos a la secta partidaria de derecha del autonombrado "Partido Movimiento Libertario".
2.- Nombre que se le da al conjunto se sectores elitista de la sociedad que configuran la política liberal del país.
3.- Esta prohibición se mantuvo hasta finales de los años cuarenta. Parece que los costarricenses no tenemos nada que envidiar al apartheid sudafricano. ¡Gracias a Dios!
4.- Término con el que también se conoce a los habitantes de Costa Rica.
5.- Valdría la pena recordar a nuestros próceres de la Patria que gran parte de los "avances" de este país han sido resultado de enfrentamientos violentos, ¿o es que se olvidan que nuestro famoso Estado Benefactor fue resultado de una guerra civil? Sí, una guerra en la que se mata gente, ¿increíble, no?
6.- La Virgen de los Ángeles es la "patrona" de Costa Rica. El 2 de agosto se realiza una romería en la que los fieles van a dar gracias por las bendiciones del año. La basílica se encuentra en la antigua capital colonial del país, Cartago.

José Julián Llaguno Subir


La guerra, el hambre e Iraq:
el paraíso de los vendedores de cañones

Iraq está en guerra. Todos los días, la televisión y los demás medios nos inundan hasta la saciedad con imágenes cada vez más atroces. Si George Bush al llevar a sus boys a combatir "por la justicia y la defensa de las personas honradas" tiene una fuerte responsabilidad en el desencadenamiento de esas violencias militares, no es el único. La lucha por el poder supremo moviliza un gran número de energías contradictorias.
A causa del conflicto, ese país se ha convertido en el de mayor comercio de armas en el mundo. El reverso de la medalla es que no hay dinero para comida. Cuando vender armas aporta más que vender pan, la población pasa hambre, los pobres pasan hambre. Y en esas circunstancias uno se hace pobre rápidamente, y muy rápidamente tiene hambre. En Iraq, ocultado por esa guerra innoble (¿y cuál no lo es?), la importante falta de alimento no es suficientemente denunciada.
Las organizaciones humanitarias llevan sin embargo mucho tiempo lanzando gritos de alarma. Que el pueblo iraquí pase hambre no viene de ahora. Recordemos que el régimen de Saddam era de todo menos ejemplar. Ha sido un país en el que el terrorismo de Estado era sistemático. Tras acceder al poder por un golpe de mano en julio de 1979, Saddam, asustado ante el "peligro" chiita, como consecuencia de la llegada al poder en Irán de Jomeini, invadió ese país. La guerra duró ocho años y produjo más de un millón de muertos. En agosto de 1988 se acaba la guerra. El país está agotado. Sin embargo, en agosto de 1990, con la invasión de Kuwait, Saddam se lanza a una nueva guerra.
Alimentar a su pueblo extenuado parece la última de las preocupaciones del dictador. Sin embargo, paralelamente a sus actividades bélicas, pone en marcha un programa de distribución de alimentos (PDS) para contrarrestar el bloqueo americano-occidental. Seis meses después, en marzo de 1991, la ONU anuncia "la inminencia de una catástrofe si las necesidades vitales masivas de los iraquíes no son satisfechas" (informe de la ONU, marzo de 1991) y pone en marcha un programa de "petróleo por alimentos". Con la lentitud administrativa habitual, harán falta seis años para que "la distribución de harina de trigo comience en abril de 1997 sobre el conjunto del territorio".
Desde entonces, la población iraquíe vive bajo la trasfusión alimentaria.
¿Cuál es la situación hoy? La gran ONG británica Oxfam dice en su informe publicado hace seis meses que cuatro millones de personas viven en una situación de inseguridad alimentaria: más de dos millones son "desplazados internos" y más de dos millones se encuentran en los países vecinos, en particular en Siria y Jordania, "unos refugiados cuyo crecimiento es el más rápido del mundo, motivo de una crisis quizá sin precedentes".
Este informe continúa diciendo que "si la violencia y la incapacidad de proteger los derechos fundamentales constituyen los problemas más graves de Iraq, las necesidades humanitarias, como la alimentación, el alojamiento, el agua y el saneamiento, deberían recibir una mayor atención". Habría que citar todo el informe. Sabemos que el programa de distribución de alimentos (PDS), creación del régimen precedente, sigue en marcha. Pero que sólo el 60 por 100 de los necesitados tiene acceso a las raciones distribuidas por el gobierno, que en 2004 eran casi del 96 por 100. El 43 por 100 de los iraquíes vive en una situación de pobreza absoluta. La malnutrición infantil ha pasado del 19 por 100 antes de la invasión americana al 28 por 100 de hoy día. Podríamos seguir con citas. El horror no tiene límites.
Pongámoslas en comparación con otras cifras. Esa misma ONG, en un informe publicado en 2003, afirma que "Iraq cuenta con más de un arma de fuego por habitante". No hay ninguna razón para que las cosas hayan mejorado desde entonces. Evidentemente, esta estimación no tiene en cuenta el armamento "oficial", el de la policía, el ejército nacional o los ejércitos aliados. No es necesario que exista hoy una industria de armamento en Iraq: el armamento tanto de las diferentes milicias como de los individuos crea un tráfico más o menos lícito en el que una serie de proveedores se llenan los bolsillos. Habida cuenta del tipo de comercio, es difícil saber quién logra los mayores beneficios. Un informe mundial sobre el comercio de armas colocaba a Francia en un buen puesto en esta competición.
Últimamente, la ONU acaba de lanzar de modo urgente una operación de suministro de alimentos para Iraq. Se van a invertir 126 millones de dólares para alimentar a "750.000 personas exiliadas internas" y "360.000 exiliadas externas". Eso hace un total de cuatro veces menos de la cantidad que menciona Oxfam. ¿Dónde está el error?
Recordemos que en la lucha por acceder al poder, las armas son imprescindibles. No se llega a lo más alto con un trozo de pan en la mano.

Pierre Sommermeyer
(Le monde libertaire) Subir


La tiranía de la clase media:
ontología de la seguridad

Tomar natural y legítimo el poder de castigar, reducir al menos el umbral de tolerancia al castigo. Tiende a borrar lo que puede haber de exorbitante en el ejercicio del castigo. Y esto entremezclando los dos registros en los que se desarrolla: el -legal- de la justicia, y el -extralegal- de la disciplina.

Michel Foucault

El dilema entre libertad y seguridad se ha convertido en los últimos tiempos en uno de los centros principales del discurso político y de la vida social. Pero este va más allá de la cuestión aparentemente planteada, esto es, se ha transformado en un poderoso mecanismo de socialización, normalización y domesticación de sujetos.
La clase media, burguesía, o como se le quiera llamar, es un fenómeno reciente en la historia occidental. Su cuna se ubica en la Revolución Industrial, alimentada con los sueños victorianos del siglo XIX del canon de normalidad, su madurez transita por la democracia de la mayoría convirtiéndose en el gran freno de cualquier forma de revolución. Su biografía se desarrolla como "clase contrarrevolucionaria" que anhela el cambio progresivo sin alterar prácticamente nada, mediante el progreso material. Su gran "logro" ha sido contener el empuje subversivo de la clase obrera instaurando el Estado de bienestar sostenido en un sistema amplio de protecciones sociales.
Este carácter pedigüeño le lleva a que las demandas materiales de la burguesía se hayan hecho inmateriales en la sociedad post-industrial. De la sólida cadena de bienes en la producción en serie a la volátil protección individual. La demanda de la seguridad lo es todo. La seguridad cambia su rostro, su uniforme y su función, así la menor extravagancia, lo que se sale de la regla, la menor infracción, el menor sobresalto o el menor acontecimiento pasa del ámbito de lo raro a ser un hecho delictivo. Se denomina comportamiento ilegal cuando simplemente es anormal. La confusión de estos dos registros no es azarosa.
Los nuevos procedimientos de seguridad van más allá de lo que experimentamos al pasear por calles repletas de cámaras, al entrar a Estados Unidos con el control de las huellas digitales, etc. En Francia se diseñó el Vigipirate en 1978, reactualizado después de los atentados del 11 de septiembre. Aunque el sistema de seguridad más potente es Echelon: sistema de interceptación universal de mensajes dirigido por Estados Unidos y Gran Bretaña. Echelon se creó al terminar la Segunda Guerra Mundial, EE UU y Reino Unido firmaron un tratado secreto (pacto UKUSA) en 1948 que se mantuvo oculto hasta 1999, año en que se unieron Canadá, Australia y Nueva Zelanda. El 5 de septiembre de 2001 el pleno del Parlamento Europeo aprobó una resolución donde denunciaba la existencia de una red de espionaje de las comunicaciones operada por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Esta denuncia se tornó inocua el 11 de septiembre con el atentado de las Torres Gemelas ya que todos se unieron a la guerra contra el terrorismo en la cual Echelon es un arma esencial. Es capaz de trasmitir a sus bases todas las señales y las formas de comunicaciones: llamadas telefónicas, faxes, correos electrónico, telex, las distintas frecuencias de radio, fibra óptica, satélite, etc. Es capaz de analizar cualquier tipo de comunicación en cualquier parte del mundo. Su objetivo original era vigilar a los gobiernos comunistas, ahora impedir el terrorismo internacional. En su carácter titánico funciona con diccionarios que interceptan cualquier tipo de comunicación electrónica que atraviesa el planeta en busca de palabras claves.
Los últimos avances en tecnologías de la vigilancia se usan no sólo para desactivar terribles atentados terroristas sino también para seguir las actividades de disidentes, activistas pro derechos humanos, minorías, opositores políticos... es un potente control de la intimidad que funciona sin ningún tipo de control social.
Creemos que no existe un plan previo diseñado, ni un complot organizado. Negamos que se dé una "teoría de la conspiración" planetaria. En lugar de un perverso e implacable agente particular que sea su instigador, más bien se está desarrollando un régimen de control difuso y licuescente en todas partes. Su invisibilidad es su máscara y principal rasgo.
La esencia de esta vigilancia es la ambigüedad. Todos somos sospechosos en potencia, todos somos consumidores en acto: se nos da la más cálida, afectuosa y feliz bienvenida a este gran centro comercial que es el mundo en el que vivimos pero simultáneamente se nos mira de reojo: a la vez que "inocentes" consumidores somos (toda persona lo es) delincuentes en potencia, terroristas en ciernes. La vigilancia se encarga entonces de prevenir, rectificar, rechazar toda forma de desviación. Su esencia y legitimidad se fundamenta en nuestra doble naturaleza, el doctor Jekyll y Mr. Hyde que todos llevamos dentro será al fin descubierto por el todopodero y omnipresente sistema de seguridad. Un sistema que espía no sólo a los que considera potencialmente peligrosos sino a sus propios ciudadanos.
El gran laberinto y trampa de la seguridad esconde y obtura las salidas a la libertad.
La actual fábrica de sujetos está fundamentada en la ontología de la seguridad. De tal forma que sean tan pocos, cada día menos, lo que osan ser excéntricos. En el inconsciente colectivo infantilizado cada vez se exige más protección. Es el problema más acuciante de esta época: la normalidad como imposición, como modelo de vida. Todo se uniforma, desde los zapatos hasta las ideas, no es sólo el conformismo y mediocridad de la clase media sino la propia constitución de la subjetividad. El desplazamiento y confusión de los planos de lo no-normal y de lo no-legal.

Ya no existen las clases sociales en sentido marxista, ni en ningún otro sentido. Prácticamente hoy, por lo menos en Europa, no existe la conciencia de clase portadora de un proyecto común. El nuevo proletariado ignora que lo es. Los lazos de unión y socialización se han desplazado a los márgenes de la autocomplacencia con el sistema por nuestro propio bienestar, por nuestra seguridad.
¿Volveremos alguna vez a ser mayores de edad? ¿A luchar por, y a pensar sin, a vivir de forma autónoma e independiente?

Elena Sánchez Gómez Subir


O supersticiosos o inhumanos

Tras la caridad, una encíclica sobre la esperanza (Spe salvi). El Papa analiza con abundancia de citas los aspectos teológicos de la esperanza cristiana y la necesidad de que no sea orientada hacia una salvación meramente individual, sino que esté dirigida a la salvación del mundo entero.
Más allá de los elogios empalagosos que cualquier encíclica recibe, totalmente prescincibles, y que abundaban en la prensa en los días sucesivos, en este nuevo trabajo de Ratzinger no se encuentra nada realmente interesante, aparte de un catecismo redigerido que hace referencia al bagaje tradicional de la antropología teológica cristiana: pecado original, purgatorio (subrayando la eficacia del rezo para los difuntos), infierno, paraíso, juicio universal.
Todo el aparato de las grandes ocasiones puesto a disposición del gusto esotérico de un intelectual pre-moderno.
No sorprenden los exabruptos contra el iluminismo y el marxismo, acusados de haberse olvidado de Dios y, por ello, de estar manchados con culpas gravísimas y crímenes contra la humanidad.
Incluso la ciencia, que ha creado la bomba atómica, no tiene motivos para estar alegre, por cuanto sin una ética (cristiana) que la moldee e ilumine sus finalidades, el maléfico materialismo de los científicos ateos, encerrados en el laboratorio para proyectar porquerías contra el prójimo, no podrá más que dar vida a monstruosidades de todo género.
La filosofía de la historia de Ratzinger es de una continuidad pasmosa y siempre previsible. Habría sorprendido, en cambio, una eventual referencia a cómo la Iglesia francesa, desde principios del siglo XVIII, había impedido sistemáticamente cualquier tentativa iluminista y democrática de reformar un sistema de poder dramáticamente clasista y absolutista (y del que el clero era intérprete rico y bien pagado), hasta el punto de no dejar otra posibilidad que la del camino revolucionario burgués.
Hubiera sido sorprendente leer cómo los campesinos rusos llegaron a convertirse en bolcheviques después de que, liberados de la servidumbre de la gleba por los cristianísimos Romanov sólo en 1861, se encontraron cargados de deudas y dueños de pedazos de tierra casi siempre insuficientes para satisfacer las propias necesidades alimenticias.
En cualquier caso, hubiera sido interesante que un papa que escribe una encíclica, ayudado por el Espíritu Santo en forma seguramente egregia, hubiese advertido la exigencia de evitar generalizaciones parciales y una lectura reaccionaria de la historia, con la intención de aprovechar al máximo una fase caracterizada por una entrega incondicional de los intelectuales laicos a los dictados de la Iglesia de Roma.
Ratzinger nota esta entrega, percibe todo el montaje e intenta explorar nuevos espacios para la "vulgata" católica.
El pensamiento laico se ha manchado con la grvísima culpa del ateísmo, ha intentado convencer al hombre para que camine con sus propios pies y el hombre ha caído. Se necesita por ello volver al cristianismo radical, siguiendo los pasos de los grandes venerados de la Iglesia. Benedicto XVI cita a cuatro en particular: dos casi desconocidos y dos viejos benjamines del catolicismo de horca y cuchillo, Agustín de Hipona y Bernardo de Claraval.
Agustín y Bernardo son verdaderamente dos ejemplos típicos del cristianismo de los orígenes: ambos violentamente polémicos, agresivos, inclinados a considerar necesario el uso de la violencia física contra los enemigos. Si Bernardo, que odiaba a los judíos, tiene palabras gruesas contra esos deicidas que en tiempos de la Segunda Cruzada eran masacrados por los cristianos, lo hacía sólo para no desviar la atención de la empresa bélica, que con gran vehemencia reclamaba los principios cristianos.
Agustín, por su parte, es verdaderamente el padre de la antropología cristiana: para él la humanidad es una "masa condenada", incapaz de salvarse, inclinada al mal, destinada al infierno. Por suerte existen los predestinados por la gracia de Dios, que por el contrario se salvan.
Dos fanáticos intolerantes que son presentados al laico en crisis como modelos de referencia, cuando en realidad sus perfiles psicológicos están notablemente caracterizados por turbaciones psíquicas, personalidad criminal y relaciones antisociales. El próximo campeón de la fe ratzingeriana podría ser Torquemada, la inevitable evolución de tantos ejemplos de vida.
El eje de la encíclica es el llamamiento a la conversión del corazón, como momento fundamental de la búsqueda de sentido por parte de todo ser humano.
Las páginas "existencialistas" seguramente son las mejores, aquellas en las que se entrevé incluso una atención por las conquistas de las ciencias sociales, después de que el Papa hubiera rebatido la clásica doctrina reaccionaria de la culpa y del castigo, hija de un tiempo en que no se tenían instrumentos para juzgar y comprender intelectualmente al hombre y su comportamiento.
El hombre que busca el sentido de la vida es, para el Papa, también el hombre de la razón. La razón que deja a Dios fuera del campo visual se limita a una fe ciega en el progreso, fe que puede incitar con mucha facilidad al mal. No es por ello la ciencia, afirma el Papa, quien redime al hombre. El hombre se redime mediante el amor, del que tiene necesidad en cuanto que amor incondicional.
La verdadera esperanza que nunca desilusiona es Dios, que a través de su hijo se ha encarnado y se ha acercado al hombre. La esperanza del hombre, por eso, es la que mira al reino de Dios, que no puede ser sustituido por el reino del hombre. Lugares de aproximación a esta esperanza son el rezo, el actuar y el sufrir, el juicio de Dios.
Estas son las páginas más inspiradas del escrito de Ratzinger, pero la propuesta que Benedicto XVI presenta a los laicos es bastante indigesta. El cristianismo se basa, por su inconsistencia teológica, en la doctrina judaica del pecado original.
Sin el apoyo de la doctrina de la "culpa" que el Papa, tras la estela de Agustín de Hipona y toda la tradición cristiana, señala como causa de todo el mal físico y moral del hombre, no tendría sentido el sacrificio de Cristo. Según la teología, como sabemos, Cristo muere para redimir a la humanidad que, desde Adán, ha heredado el pecado original.
Naturalmente que hoy la teología, obligada por Galileo y por toda la revolución científica que le ha hecho tomar posiciones hermenéuticas relativistas, interpreta el episodio de Adán y Eva en clave alegórica, pero esto no cambia que el concepto de culpa permanezca en el centro de la doctrina católica.
En consecuencia el mundo laico deberá creer que modificaciones genéticas, trisomias, degeneraciones maculares y todo aquello que no derive de factores materiales, tenga su causa primera en un pecado heredado en la noche de los tiempos; pecado que, de forma misteriosa, se ha transmitido de padres a hijos (es la doctrina del traducionismo, que Agustín de Hipona toma de Tertuliano).
La razón que rechazase creer en tal absurdo estará condenada a dar vida a dictaduras, guerras y miserias de todo tipo. Por consiguiente, o supersticiosos o inhumanos. Un dilema fatal que se vuelve contra quien lo esgrime.
En efecto, este continuo desprecio de la adultez, con su reiterada incitación a la infancia de la razón, debe ser rechazado.
Rechazado porque la eterna necesidad del padre es verdaderamente la jaula dorada a la que nos condenaremos en el momento en que no seamos capaces de juzgar autónomamente los presupuestos teóricos de las culturas a las que pertenecemos.
Contrariamente a cuanto piensa el Papa, es propiamente una subordinación a la irracionalñidad religiosa la propuesta en clave histórica de ideas intolerantes y fundamentalistas.
Esto es evidente en el momento en que se constata que las religiones son tanto más peligrosas para la emancipación humana cuanto más descubren con radicalismo los propios fundamentos teológicos y dogmáticos. Este descubrimiento es realmente lo que está caracterizando el pontificado de Benedicto XVI, que en su intento desesperado de perseguir el fundamentalismo islámico, tan mantenido por las bombas occidentales, ofrece al hombre en crisis un refugio seguro, una religión militante que se haga cargo de esos problemas existenciales que pesan sobre las espaldas del hombre contemporáneo, ofreciendo respuestas baratas a todas las preguntas.
Esta oferta de sentido viene propuesta a través del bagaje del catolicismo más ortodoxo y tradicionalista, es decir, a través de la observación ideológica de la corriente más reaccionaria del catolicismo, la única en circulación tras las purgas del Santo Oficio de Ratzinger.
Aceptar la mano que Ratzinger tiende a los laicos significa condenarse a no crecer jamás, soportando la supervisión férrea e invasiva de los gendarmes de la moral. El precio a pagar, a cambio de los certificados que la Iglesia nos ofrece a nosotros, pobres laicos extraviados, es enorme: control de la conciencia y de la moral, ingerencia en la vida privada de cada uno de nosotros, aislamiento de la diversidad, persecución del pensamiento libre. El clericalismo siempre es clerical-fascismo, incluso cuando se presenta con una palmadita en la espalda y adulándonos, a nosotros, los presuntos derrotados de la historia.
El pensamiento laico, así como la ciencia, se enmienda con las armas de la razón y, haciéndolo, pone en discusión la propia historia, no tiene ninguna necesidad de acompañamiento de curas ni de fábulas bíblicas reinterpretadas en clave cautivadora por los que se postulan para ser acólitos papales de por vida.

Paolo Iervese
(Umanità nova) Subir


Nuestro derecho

La Monarquía constitucional da nombre al sistema democrático con el que se rige el Estado español. Un sistema parlamentarista basado en la democracia burguesa, con su sufragio universal y sus derechos para todos. La Constitución, ley de leyes con la que se llenan la boca los políticos pidiendo libertad e igualdad, no es más que una farsa.
¿Dónde están los derechos sociales que garantiza su ley? ¿Dónde está el derecho a una vivienda digna? ¿Dónde está el derecho a un trabajo digno?¿Dónde está el derecho a la atención sanitaria íntegra?
Nuestras casas no son nuestras, son de los banqueros. Toda la vida pagando al banco por el derecho a la vivienda. El trabajo precario, agotador, mal pagado; por el derecho al trabajo. La sanidad deficiente porque no es rentable. El sistema de la Seguridad Social cuestionado por insostenible Esto es así porque es lo más rentable para el sistema capitalista en el que sobrevivimos.
Este marco de las cosas será el defendido por el gobierno al que estamos llamados a elegir. Cuando lo elijamos no ganaremos nada. Perderemos nuestra dignidad al delegar en los políticos y no intentar solucionar nuestros problemas nosotros mismos.
Por ello, como anarquistas os decimos: no fiaros de los gobiernos, porque su función es servir al sistema. Nada nos dará que no paguemos con creces. Todos los derechos a los que aspiremos han de ser conquistados mediante una lucha constante contra quienes marcan nuestro día a día. Y esos son el Estado y el capitalista.
En los últimos años, los índices económicos españoles han ido al alza. La economía no deja de crecer y es muy estable. Era así con la "España va bien" de Aznar y con la economía de "champions league" de Zapatero. Pero para los trabajadores del día a día las cosas son cada vez más difíciles.
La solidaridad es el medio para conquistar nuestros derechos y para disfrutarlos en bien de todos. No deleguemos, organicémonos para conquistar nuestros derechos y más altas cotas de libertad. Hasta la emancipación total y la destrucción del privilegio mantenida por la explotación del hombre por el hombre.

Grupo Tierra Subir


 

Género y violencia

No a los Juegos Olímpicos
en territorio robado

La crisis de Kenia y la hipocresía
del Foro Social Mundial

¡Todo es como debe ser!

 

La guerra, el hambre e Iraq: el paraíso de los vendedores de cañones

La tiranía de la clase media:
ontología de la seguridad

O supersticiosos o inhumanos

Nuestro derecho