PERIODICO ANARQUISTA
Nº 212
         MARZO 2006

 

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Nosotros contra todas las guerras,
¡todas las guerras contra nosotros!

18 de marzo de 2006, día de acción internacional contra la guerra y el control social

En 2006, la cuestión de la construcción de la paz en el mundo está más de actualidad que nunca. Los ejércitos, brazos armados de los Estados, ayudados por los complacientes medios de comunicación y por los organismos internacionales cómplices del desorden mundial, son siempre crueles. Con la excusa de la defensa de los derechos humanos, de la lucha por la democracia o contra el terrorismo, los Estados del mundo entero continúan planificando y perpetrando crímenes inimaginables contra las poblaciones y el medio ambiente.
Dentro de sus propias fronteras, los ejércitos devoran de forma parasitaria los presupuestos sociales, médicos y educativos así como las aportaciones y las competencias para la investigación, en provecho de la compra de armas y la formación de personal cuyo única función es simple y llanamente matar. Los colosales gastos deducidos del mantenimiento y la evolución tecnológica de los ejércitos se inscriben en la lógica de la competencia capitalista, del imperialismo y del trato represivo de la cuestión social. Generan una cultura de la masculinidad, de la violencia, del sexismo, del nacionalismo y del sacrificio humano.
Los ejércitos son los muros de contención del orden social y económico, particularmente cuando las poblaciones se rebelan contra la opresión social o política: represión de los movimientos sociales y control social permanente son las armas más utilizadas por todos los Estados contra la población, disfrazadas de lucha contra el terrorismo. Las revoluciones, las revueltas populares, los motines… son reprimidos por los soldados que defienden siempre el poder establecido, y la policía hace lo mismo. Además, los ejércitos generan una economía mundial mercantilista, el comercio de armas, del que la población civil es la primera en sufrir los terribles efectos. Por la importancia de los recursos utilizados en armamentos cada vez más sofisticados y la destrucción de los espacios naturales y construidos, los ejércitos aceleran de hecho el agotamiento de las materias primas y las fuentes de energía y la destrucción del equilibrio natural.
Fuera de sus fronteras, los ejércitos ocasionan mucha más destrucción entre la población civil que durante los combates entre ellos. Por su participación directa, ofrecen una imagen real del nuevo (des)orden mundial. Así preparan el terreno para el dominio sobre las riquezas del mundo, especialmente sobre la energía. Los gastos de guerra son el objeto de la especulación siniestra de los Estados traficantes de armas, que son precisamente los países más poderosos del mundo. En resumen, los militares intervienen para organizar el reparto del planeta en beneficio de los poderosos y de sus economías nacionales, en la lógica de la competencia tan querida por el sistema capitalista.

EL ENEMIGO ERES TÚ, Y A TI TE COMBATEN:
PRECARIZÁNDOTE SI TRABAJAS
DETENIÉNDOTE SI PROTESTAS
AMORDAZÁNDOTE SI HABLAS
ESPIÁNDOTE SI TE ORGANIZAS
DISCRIMINÁNDOTE SI TE SOLIDARIZAS.

RECHAZA LA GUERRA - RECHAZA AL ESTADO

Internacional de Federaciones Anarquistas Subir


Foro Social Alternativo de Caracas:
Respuesta y debate desde la izquierda antiautoritaria

Del 23 al 29de enero de 2006, diez organizaciones sociales y políticas venezolanas decidimos dar una respuesta por partida doble a través del Foro Social Alternativo (FSA). Grande o pequeño, lo realizado durante esa semana representó nuestra real capacidad de organización, independiente y autogestionada, acumulada tras años de actuación en este contexto tan particular.
El FSA, en primer lugar, confrontó la progresiva institucionalización asumida por el Foro Social Mundial (FSM), que tras media década de andadura ha contravenido aquella génesis que hablaba de convergencia y protagonismo, diverso y contradictorio, de un multicéfalo "movimiento de movimientos". Realmente, el FSM ha servido de catapulta y legitimación de líderes, gobiernos, instituciones, ONG y partidos de "izquierda" con mayor acceso al poder político y a recursos económicos; por ende con mayor posibilidad de realizar lobbies a su favor, marginando en el trayecto posturas incómodas, radicales y "minoritarias". En segundo término, y con mayor significación, el FSA articuló una réplica al panorama político local generando un espacio autónomo de relación entre diferentes movimientos sociales, cuyas diversas subjetividades y reivindicaciones ofrecieron variadas visiones ajenas al maniqueísmo que ha primado en los últimos años en Venezuela.
El FSA se realizó en tres espacios de Caracas: la Universidad Central de Venezuela, el Colegio de Ingenieros y la Organización Nelson Garrido (ONG); desarrollando tres tipos de actividades: foros y conferencias, talleres teórico-prácticos y una muestra de documentales independientes y videoactivismo. En lo primero, la oferta fue diversa y caleidoscópica. Los invitados internacionales compartieron experiencias y horizontes, resaltando la intervención del irlandés John Holloway: "Cambiar el mundo sin tomar el poder", ante un auditorio atento y rebosante cuyo debate alcanzó las cuatro horas. Daniel Barret (Uruguay): "Horizontes de cambio en América Latina"; Ezequiel Adamovsky (Argentina): "Nuevos movimientos sociales y anticapitalismo para el siglo XXI"; Frank Fernández (Cuba): "Anarquismo en Cuba"; Cristian Guerrero (EE UU): "Ecologismo radical en los Estados Unidos"; Javier Gárate (Chile) y Andreas Speck (RU): "Armamentismo y trasnacionales"; Crítica Radical (Brasil): "Políticas de izquierda en América Latina"; Ricardo García (México): "Autonomía y magonismo en México"; Rob Block (EE UU): "Movimiento contra las cárceles en Estados Unidos"; y Kristina Dunaeva (Rusia) "La guerra en Chechenia y el movimiento antimilitarista en Rusia".
La contrapartida local no fue menos interesante, abriendo la semana Domingo Alberto Rangel con la conferencia "Fundamentalismo islámico y globalización". Otras intervenciones fueron: la de Humberto Decarli ("Militarismo y cambio social en Venezuela"); Maria Pilar García y el colectivo Amigransa coordinaron una variada jornada con diversas intervenciones referidas a luchas ecológicas e indígenas actuales en Venezuela y el mundo; la Cruz Negra Anarquista (CNA) de Venezuela organizó un foro sobre las cárceles en el país; Francisco Prada ("Invasión extranjera y respuesta integral"); Ricardo Benaím "(Xenofobia y antisemitismo"); el debate con los Poetas Bomba; Lenin Ovalles ("Cultura urbana") y Alfredo Vallota ("Bases del socialismo del siglo XXI"). La asistencia lamentó la ausencia de Douglas Bravo, cuya conversación sobre "Propuestas para hoy y el futuro" hubo de ser suspendida por la repentina muerte de su progenitora.

Prácticas para activistas
Los talleres del FSA ofrecieron herramientas para activistas de movimientos sociales, realizándose con el aporte voluntario de diferentes organizaciones. "Introducción al videoactivismo", que debió repetirse a petición de la gente interesada, fue orientado por Sonya Angélica Diehn, cofundadora de Indymedia Arizona y productora de Pan Left Productions (EE UU), compartiendo nociones básicas para realizar un proyecto audiovisual independiente. "Derechos Humanos en tiempos de crisis" fue realizado por Carlos Nieto, del colectivo local "Una ventana para la libertad" y coordinado por la CNA-Venezuela, difundiendo estrategias jurídicas para la defensa de los Derechos Humanos. El "Taller básico de sonido" estuvo a cargo de Fabian, de la banda francesa Unlogistic, enseñando técnicas de grabación y amplificación artesanal para músicos. Otros dos talleres fueron gestionados por la Internacional de Resistentes a la Guerra, uno de los grupos antimilitaristas más antiguos del mundo. El primero versó sobre "Acción directa no-violenta", instruyendo sobre desobediencia civil y los pasos para realizar una campaña; y el segundo "Objeción de conciencia y antimilitarismo", para promover la organización y acción sobre el tema.
Durante toda la semana se realizó la Primera Muestra de Documentales Independientes y Videoactivismo, con una sesión en la UCV y todos los días desde las 7 de la noche en la ONG. Proyectando audiovisuales de ocho países diferentes en dos funciones simultáneas; el documental más comentado y celebrado fue "Nuestro petróleo y otros cuentos", vídeo censurado por el gobierno venezolano y emitido en tres ocasiones con la sala al tope de su capacidad.

Tejiendo nodos, construyendo autonomía
La sede de la ONG se convirtió en epicentro de disidencias y contraculturas durante esos días. La planificación previa contemplaba servicio de desayuno y almuerzo diario para 60 personas, pero en la práctica -y con agua adicional en la sopa- se sirvieron más de 100 platos para satisfacer incluso a múltiples damnificados del FSM que huían por algunas horas de la militarización y discriminación del evento oficial. La nutrición atendió los detalles: menú paralelamente vegetariano y con carne, café adquirido a cooperativas campesinas de Portuguesa, y galletas compradas a empresas pequeñas y familiares. Asimismo, diversos grupos realizaron reuniones en la ONG durante la semana, como la asamblea realizada por Acción Global de los Pueblos y el Encuentro Internacional Anarquista (18 países, más de 60 activistas) que acordó la llamada "Declaración libertaria de Caracas" (reproducida en la última página de este periódico).
Durante siete días, la ONG fue sede de una Feria de Material Independiente: puestos de venta de libros, publicaciones, camisetas y música que generaron más de dos millones de bolívares (unos 2.000 dólares) en ventas para contribuir al financiamiento verdaderamente autogestionado de las jornadas. La vocación autónoma e independiente del FSA se nutrió de infinidad de aportaciones, como por ejemplo la donación de publicaciones para la venta por parte de la Fundación Era Ecológica (Mérida-Venezuela), Federación Libertaria Argentina, Colectivo Autónomo Magonista (México) y el obsequio de docenas de camisetas y un videoproyector por parte de Brennan Wauters (Canadá). Earth First! (EE UU) cedió buena parte de sus porcentajes de venta de materiales y otros colectivos e individualidades como la Federación Anarquista Ibérica (FAI), la banda "Los Dólares" o la Feria del Libro Anarquista de Montreal, realizaron actividades y colectas para enviar dinero al evento. Esto, sumado a cuatro meses previos de organización de actividades pro-fondos por parte de los organizadores locales, sumó los cerca de siete millones de bolívares de gastos del FSA (poco más de 3.000 dólares). Casi un tercio de ellos fueron destinados a la impresión del informativo Alterforo, cuyos 10.000 ejemplares tuvieron una difusión e impacto que superó las expectativas más optimistas.
También se apoyó y participó en la movilización convocada para el viernes 27de enero por organizaciones indígenas y ambientales del Estado de Zulia (al occidente de Venezuela) contra la explotación del carbón, donde a pesar de los intentos de agresión física por parte de los grupos chavistas, se hizo patente la demanda de autonomía de los indígenas, quienes acusaron al Estado venezolano (y no solamente a la empresa oficial Carbozulia) de la política de desarrollo minero en consonancia con el IIRSA (versión trasmutada y discreta del ALCA). Esta no fue la única intimidación del gobierno contra el FSA, pues durante la semana la DISIP (policía política) estuvo rondando la ONG.
El objetivo de construir un espacio disidente del gobierno venezolano, la izquierda estadocéntrica criolla, los partidos políticos tradicionales o del Capital, fue sobrepasado con holgura logrando difundir una multiplicidad de visiones y propuestas, sin logística o espacios cedidos por el ejército, ni promoción o cuenta de gastos a cargo de la burocracia oficial. El segundo objetivo, reconstruir el tejido social de base, potenciar redes y movimientos transformadores autónomos y beligerantes, así como nuevas formas de hacer política, es una tarea que trasciende el espacio temporal de una semana, y para lo cual cada una de las organizaciones convocantes del FSA viene impulsando, en diferentes niveles y dimensiones, variadas dinámicas. La recuperación de las agendas autónomas de los movimientos (vecinales, juveniles, ecologistas, feministas, indígenas, laborales, urbanos, campesinos, culturales y estudiantiles) es el reto emancipador de futuro en una realidad política embasurada por calendarios electorales y la imposición de estrategias desde las diferentes cúpulas de poder autoritario.

Equipo de medios FSA subir


¿Dónde vas, Palestina?

El sistema parlamentario burgués es dañino para el individuo. Es algo que no deja lugar a dudas tras analizar detenidamente la historia. Y es una autentica trampa mortal cuando desde él se catapulta al poder político a organizaciones y partidos que significan retrocesos efectivos en el devenir y progreso de la humanidad. El ejemplo más terrible lo tenemos con la subida de Hitler y de las huestes del NSDAP al poder en Alemania en 1933.
Hace unas semanas hemos asistido a la victoria electoral de Palestina por parte del grupo integrista islámico Hamás. Y no voy a hacer una burda comparación de equivalencia entre el NSDAP y Hamás (ni la situación ni el momento histórico se parecen). Eso se lo dejamos a los que hacen entupidas apologías de que el pueblo judío hoy se comporta con los palestinos como ayer con ellos se comportaban los nazis. Dejamos la demagogia para los demagogos. Pero desde luego la victoria de Hamás nada bueno puede traer ni al pueblo palestino ni al pueblo judío ni por extensión a la humanidad.
Desgraciadamente se ha impuesto el integrismo islámico. La lucha fratricida inherente a las religiones (sean éstas de la tendencia que sean) ha triunfado. Las noticias no son alentadoras. Hamás ya ha anunciado que a la toma del poder político impondrá la sharia o ley islámica. Esto significa segregación de sexos, la imposición del velo islámico, etc. Toda una serie de retrocesos para la población. Una factor más para la desestabilización del ya de por sí desestabilizado Oriente Medio.
Pero la victoria de Hamás tiene sus causas mucho más allá de un mero extremismo religioso. Éste no es espontáneo. Hay que buscar las raíces que llevaron a este extremismo. Y buscar causas no es buscar justificaciones sino muy por el contrario buscar la raíz para la condena de un todo.
Desde hace años en Oriente Medio hay injerencia del imperialismo. Los múltiples recursos naturales de la zona (sobre todo el petroleo) hacen que las potencias imperialistas, fundamentalmente los EE UU y el Reino Unido, hayan puesto sus garras sobre el territorio. Esta es una de las razones de que los movimientos religiosos surjan.
Pero si algo detesta el imperialismo no es la religión, con la que se complementa y va de la mano, sino las opciones revolucionarias contra sus planes. No han faltado esos movimientos en la zona. En el territorio palestino-israelí fueron fuertes. Pero como en otros casos se procedió a fomentar grupos más conservadores para frenar la crecida revolucionaria. Los imperialistas vieron en Hamás el mejor grupo para ello. La izquierda israelí y palestina más consciente es eliminada y minada políticamente en beneficio de un grupo extremista religioso. Pero como siempre suele suceder al imperialismo, el producto se le escapa de las manos. Osama Bin Laden, Sadam Hussein o Hezbolá (Partido de Dios en Líbano) se pueden unir a Hamás.
Como tercera acción, Hamás encuentra caldo de cultivo entre una población cansada y castigada por la ofensiva del ejercito israelí (que como todo ejercito es criminal) y por la corrupción de la Autoridad Nacional Palestina en manos de Al Fatah. Yaser Arafat, antes, y Abu Mazen, ahora, son responsables directos de que Hamás haya engordado hasta límites insospechados.
Como cuarta causa, Hamás, como cualquier grupo similar, utiliza una propaganda demagógica, populista y maniquea para beneficiarse de la situación. En ello también radica la fuerza de Hamás y su victoria electoral.
Un nuevo polvorín a unir a la inestabilidad de Iraq, la salidas de tono y burradas que el presidente de Irán está ofreciendo, las subvenciones de algunos países árabes a grupos terroristas islámicos, la ocupación norteamericana y similares en la zona, etc.
Todas estas cuestiones nos tendrían que hacer reflexionar. Lo más prioritario es saber cuál es el futuro que le espera al pueblo palestino ahora que se va a ver sumido bajo el yugo religioso. También el futuro que le espera al pueblo judío, que cansado de las torpes políticas de sus dirigentes, va a tener enfrente a un grupo como Hamás, que considera prioritario la eliminación de todo lo judío de la zona. Si la escalada de violencia era fuerte antes ahora puede serlo más.
Algunos consideran que esto provocará una moderación en Hamás. Pero el integrismo religioso no se modera, aunque así lo haga de cara a la galería. Ahora tienen algo en sus manos que antes solo anhelaban: el control político de la zona.
Y ante esto los anarquistas tenemos mucho que decir. Lo primero establecer una condena firme a grupos integristas como Hamás, así como seguir luchando internacionalmente contra la ocupación y hostigamiento que sufre la zona. Solidarizarnos con el pueblo palestino y judío, verdaderos damnificados de las políticas emprendidas. Condenar las guerras y el terrorismo de cualquier clase (sea éste integrista religioso, nacionalista o de Estado), culmen de la lucha entre pueblos, lucha que es criminal. Mostrar con esto al mundo hasta qué punto es perverso el sistema electoral de esa mal llamada democracia a la que todos los capitalistas invocan y que siguen sus acólitos.
Una vez más solo una sociedad basada en los criterios de justicia, libertad, igualdad y fraternidad sería la solución a los problemas. Y esa sociedad tiene nombre propio: Anarquía.

Shlomo Vlasov Subir


La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo,
es la forma de esclavitud más antigua del mundo

En conmemoración del 8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora, no queríamos dejar de reflejar cuál es nuestra postura hacia el debate de la legalización de la prostitución que últimamente está tan en boga, incluso en sectores considerados comprometidos con los derechos de las mujeres.
Sólo teniendo en cuenta los datos de las investigaciones de diferentes organizaciones internacionales se demuestra cómo en los países dónde se ha legalizado la prostitución como Holanda y Alemania ha aumentado tanto el tráfico de mujeres como la prostitución ilegal. Por el contrario, en los países en los que se ha penalizado como una forma más de violencia machista hacia las mujeres, niñas y niños, el tráfico y la prostitución ilegal ha disminuidos considerablemente. Este sería el caso de Suecia, país en el que tras años de investigación y de estudios, en 1999 se aprobó una ley que penaliza la compra de servicios sexuales y despenaliza la venta de estos servicios, es decir, que penaliza a quien demanda los servicios y despenaliza a las prostitutas. A la vez se han puesto en marcha toda una serie de programas educativos y de sensibilización para la sociedad en los que se reconoce la prostitución como una explotación de mujeres, niñas y niños y de violencia machista, concediendo también amplios fondos destinados a servicios sociales integrales para cualquier prostituta que desee dejar de serlo.
La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo sino la forma de esclavitud más antigua del mundo. Defender su legalización no es una actitud responsable con la libertad ni solidaridad con las mujeres. Si se considera que la prostitución es un trabajo como otro cualquiera, ¿estarías de acuerdo en que se realizaran cursos de formación profesional para ser prostituta? ¿Animarías a tu hija a que se matriculara en ellos? No seamos hipócritas y lo que consideremos que nos hace libres a cada una de nosostras es los mismo que hace libres a las demás personas.
Una de las organizaciones que está llevando a cabo investigaciones de prestigio internacional para dar argumentos clave contra el tráfico de mujeres, niñas y niños con fines sexuales es la Coalición Internacional Contra el Tráfico de Mujeres (CICTM/CATW). Uno de los informes que más impacto ha tenido en el debate de la legalización de la prostitución es "10 razones par no legalizar la prostitución". En este excelente informe se exponen 10 argumentos que demuestran que la legalización de la prostitución no es una mejora en la situación de las prostitutas sino que por el contrario la violencia que sufren no desaparece, y en todos los países en los que se ha legalizado, el tráfico de mujeres y la prostitución ilegal ha aumentado. A continuación citamos estas 10 razones para no legalizar la prostitución que hemos extraído de dicho informe. El desarrollo de los argumentos en los que se basa cada una de las 10 razones se puede consultar en la web de esta organización (http://action.web.ca), ya que está disponible el informe en su totalidad. Os animamos a que lo leáis por la validez de los argumentos que en él se exponen, siempre con la finalidad de buscar la libertad y erradicar la esclavitud que sufren en la actualidad millones de mujeres, niñas y niños que son traficados y explotados sexualmente.

Mujeres Libres de Barcelona


10 razones para no legalizar la prostitución

Los argumentos que se exponen a continuación van dirigidos a todas las formas de prostitución avaladas o respaldadas por el Estado, incluyendo, pero no limitándose, a la legalización de los prostíbulos y del proxenetismo, la despenalización de la industria del sexo, la regularización de la prostitución a través de leyes que establezcan controles de salud obligatorios para las mujeres que están en la prostitución, o cualquier sistema que reconozca que la prostitución es un trabajo o la defienda considerándola una elección laboral.
Teniendo en cuenta que algunos países están considerando legalizar y despenalizar la industria del sexo, creemos importante que consideres las razones por las cuales la legitimación de la prostitución como un trabajo no supone un empoderamiento de las mujeres que están en la prostitución, sino que supone un fortalecimiento de la industria del sexo.

1.- La legalización/despenalización de la prostitución es un regalo para los proxenetas, los traficantes y la industria del sexo.
2.- La legalización/despenalización de la prostitución y de la industria del sexo promueve el tráfico sexual.
3.- La legalización/despenalización de la prostitución no supone un control de la industria del sexo. La expande.
4.- La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la prostitución clandestina, ilegal y la prostitución de la calle.
5.- La legalización de la prostitución y la despenalización de la industria del sexo promueve la prostitución infantil.
6.- La legalización/despenalización de la prostitución no protege a las mujeres que están en la prostitución.
7.- La legalización/despenalización de la prostitución aumenta la demanda de la prostitución. Incentiva a los hombres a comprar a las mujeres por sexo en un entorno social más permisible y de mayor aceptabilidad.
8.- La legalización/despenalización de la prostitución no promueve una mejora de la salud de las mujeres.
9.- La legalización/despenalización de la prostitución no aumenta las posibilidades de elección de las mujeres.
10.- Las mujeres que están dentro de la prostitución no quieren que se legalice o despenalice la industria del sexo.

Janice G. Raymond Subir


Tecnoliberación:
Los dialectos moleculares de la anarquía

¿Qué te dice la expresión 'software libre', 'código abierto', p2p, anarcocriptografía, cyberpunk? ¿Nada? Ay, chaval, estás acabado. Hay una nueva utopía. Una utopía basada en la técnica manejada por ciudadanos libres. Y te convendría saber en qué consiste, porque algún día desearás vivir en ella.
Las teorías tecnoliberadoras, atribuídas a Muteba Kazadi, poeta, ingeniero de comunicaciones, divulgador científico y ministro de Desarrollo de Zaire, sostienen que la técnica es un instrumento de liberación y expansión del ser humano, pero también que debe ser arrebatada de las manos de quienes la han convertido en tecnología y la han usado de un modo exclusivo y elitista para oprimirnos y reprimirnos a la mayoría, de un modo u otro; por no hablar de la destrucción de otras especies y del planeta en el que todos vivimos. Una de las reivindicaciones de Muteba Kazadi es que deberíamos luchar de un modo prioritario por el acceso libre al conocimiento científico y técnico. Eso se concreta, por ejemplo, en liberar de las patentes y sus efectos a las biotecnologías, secuencias genéticas, medicinas y fármacos, y cualquier nueva técnica de utilidad general. No es casual que un africano encabece la lucha por el fin de las patentes, que sin ser consideradas armas de destrucción masiva, causan miles de muertos en su continente; sólo hace falta recordar el precio abusivo de los medicamentos contra el sida que necesitan desesperadamente en África. Kazadi, a través de la UPCL (Unión Panafricana Ciencia Libre), además de exigir la rescisión de las patentes, exige que las comunicaciones pasen a ser de dominio público y reivindica el derecho de acceso universal al conocimiento científico, sin restricciones legales o nacionales.
Muteba Kazadi no se detiene ahí, en una reivindicación, que como tantas otras quede en algún papel perdido en alguno de los mejores sueños de los utópicos, esperando a que los poderosos de la Tierra tengan la gracia de otorgarla. A lo largo de los últimos años Kazadi ha ido organizando un grupo panafricano de hombres y mujeres pirata, expertos en biotecnología, que han ido logrando ser contratados por algunas de las mayores compañías estadounidenses. La infiltración al parecer ha tenido éxito. En las intrarredes anarcofuturistas de Internet corre la noticia de que a comienzos de este año varias empleadas de InGenio escaparon con el conocimiento que ellas mismas habían desarrollado durante horas y horas de trabajo asalariado. Estas biohackers no han reconocido el derecho de propiedad de la compañía sobre esas técnicas, y han actuado en consecuencia. Audazmente, una vez completado su trabajo, se han puesto fuera del alcance de las autoridades de EE UU y, desde la clandestinidad, hace unos días, han anunciado en algunas páginas web del ciberespacio que pronto pondrán a disposición de la humanidad sus descubrimientos, tanto en la red como en anarkía. ¿Anarkía? Afirmativo. Porque el proyecto de tecnoliberación de Muteba Kazadi contiene también un elemento de utopía positiva y realista: a partir de esos conocimientos expropiados se propone llevar a cabo la inmediata construcción de una isla coralina en aguas internacionales (Anarkía/Stateless), costeada gracias al ahorro fruto del impago de patentes por parte de su país. Kazadi se propone hacer un llamamiento a escala planetaria para exiliarse a Anarkía a todos quienes no se sientan libres en sus países, compartan en todo o en parte los principios básicos de la tecnoliberación, y deseen una ciudadanía sin nacionalidad. Kazadi se ha comprometido ya ante las delegaciones africanas en la ONU a ofrecer la isla, en cuanto esté construída, para el establecimiento de una sociedad libertaria con acceso intensivo a las biotecnologías desarrolladas por el grupo de mujeres piratas que trabajaron para InGenio, y hoy lo hacen para el conjunto de la humanidad.
¿Por qué estas noticias no aparecen en los telediarios, en las primeras planas de los periódicos o no son cuestionadas o defendidas en las tertulias políticas oficiales o en las páginas web contrainformativas o alternativas? ¿Por qué las propuestas de la tecnoliberación no forman parte del programa de los llamados movimientos sociales, ni tan siquiera se introducen en los debates de los foros sociales? ¿Por qué? ¿Por el desconocimiento del nuevo pensamiento político africano? ¿Por una oscura conspiración de silencio? ¿Por un desinterés de las propuestas proactivas de lo que podemos considerar el anarquismo del siglo XXI, sólo paliado por pensadores libertarios como Andrej Grubacic o postmarxistas como Slavoj Zizek? ¿No estamos informados por elitismo cultural, por muros ranciamente intelectuales o por desconocimiento intergeneracional?
Negativo, aunque algo de todo eso hay. En primer lugar las propuestas de la tecnoliberación no se pueden discutir, porque no se conocen. Y no se conocen porque no aparecen expuestas por los cauces tradicionales propios de las generaciones políticas tradicionales, o en el libro del último autor de moda de la alterglobalización, o en el ingenuo y cínico programa socialdemócrata apologeta del sueño europeo, ni tan siquiera son difundidas en las páginas web anarquistas o libertarias del ciberespacio liberado.
Las teorías technolibératours atribuídas a Muteba Kazadi son desconocidas por los activistas de viejo cuño porque hoy por hoy pueden leerse únicamente en una novela de ciencia-ficción titulada El instante Aleph (Distress, en la edición original), escrita por el autor australiano Greg Egan. ¿Pierden legimitidad por eso? No para quien no está aquejado de un insostenible elitismo cultural. ¿No han de ser tomadas en consideración? ¿Las rechazaremos con desprecio con un peyorativo: "es sólo ciencia-ficción"? Negativo. Las excluirá del debate político sólo quien ignore que en los últimos años las propuestas políticas y culturales más interesantes, excitantes y originales aparecen en la ciencia-ficción contemporánea. Porque el caso de Egan no es un ejemplo aislado, sino que abundan autores semejantes: Bruce Sterling y su proyecto tecnoecologista Viridian, además de novelas suyas como Distracción, La caza de hackers o El fuego sagrado; Neal Stephenson con Snow Crash, La era del diamante o su obra magna: Cryptonomicón; Greg Bear con Alt 47 o La radio de Darwin; David Brin, Gente de barro; o el más conocido, William Gibson, que desde la publicación de Neuromante en 1984, novela cyberpunk donde apareció por primera vez el término ciberespacio, ha influido en la cultura contemporánea de un modo que ha sido reconocido hasta por la academia, la universidad y el resto de la élite cultural. Gibson, al igual que otros autores cyberpunk y postcyberpunk, ha evolucionado introduciendo realismo y verosimilitud a las propuestas de sus ficciones, situando los hechos cada vez en un futuro más cercano, llegando a situar su última novela, Mundo espejo (Pattern Recognition) en un presente alternativo, desvelador de algunas desconocidas corrupciones de las empresas y revelador de las complejidades del mundo en el que vivimos.
No se trata ahora de ser exhaustivos: tampoco la ciencia-ficción es el único territorio donde hoy se elaboran y difunden nuevas formas de hacer política. Son sólo algunos ejemplos del pensamiento político contemporáneo expresado no en ensayos, manifiestos o panfletos, sino en creaciones propias de la cultura popular y de las generaciones más familiares con la técnica y la cibercultura disidente.
¿Utopías? ¿Fantasías? ¿Sólo ciencia-ficción? La teoría de la tecnoliberación que Egan pone en boca de uno de sus personajes y es desarrollada hasta el menor detalle a lo largo de El instante Aleph (Gigamesh, 2000) no sólo es muy atractiva, sino que no es fácil encontrar razones de por qué no pudiera inspirar una política libertaria pasando del territorio de la ficción al de la realidad. En la novela la isla Anarkía ya existe, y la descripción de su organización en agrupaciones libres y sus reflexiones sobre aspectos sociales, científicos, políticos, culturales y sexuales pueden servirnos de inspiración, a pesar de ser descritos por Egan a través de un personaje de ficción: Andrew Worth, un periodista que visita Anarkía y nos la describe minuciosamente, tratando a sus habitantes como lo haría un viajero independiente: pronto descubrimos que El instante Aleph resulta ser una inversión positiva de la distopía de Aldous Huxley en La isla. Resulta fructífero leer la novela como una propuesta política seria y no como despreciable ciencia-ficción. Es paradójico que hoy en día una novela de ciencia-ficción parezca más realista, atenta a las tendencias actuales y futuras y adaptadas al mundo contemporáneo en el que vivimos que las propuestas políticas pretendidamente serias y formales, que parecen referirse a un mundo desaparecido, inexistente, y que guste o no guste, no volverá.
En el día a día todos, tecnófilos, tecnoprogresivos, anarcofuturistas y tecnófobos, con buena o mala conciencia, celebrándolas o abominándolas, vivimos impregnados de las tecnologías emergentes. Vivimos con la sensación de que nos liberan o de que nos oprimen, muchos amándolas y odiándolas simultáneamente, en espacios compartidos de fronteras casi invisibles, en esferas que se expanden o contraen entremezcladas en un habitar común de esos espacios naturales y artificiales, por usar las fértiles metáforas de Peter Sloterdijk.
La flecha del tiempo se dirige hacia el futuro, no hacia el pasado. ¿Por qué no vivir y actuar desde el presente? Las nuevas tecnologías han llegado para quedarse. ¿A partir de reconocer ese hecho es posible, como dijo un historiador anarquista de la guerra civil española, realizar un esfuerzo por pensar no sólo las ideas sino los mismos hechos del futuro?
El anarquismo moderno y premoderno vive limitado y castrado por una profunda contradicción: el deseo de transformación y al mismo tiempo, el deseo de permanecer igual. El anarquismo que ya no tiene ese nombre y que ha atravesado el postmodernismo, no se ha quedado en él sino que vive de contagios, transmisiones, articulaciones, de conexiones horizontales, de ofrecer información y recomendar actos, considerando el conocimiento objetivo como una herramienta para usarse. Es así como los individuos pueden tomar sus propias decisiones informadas.
Hacer rizomas fuera de nuestro gueto particular, de nuestro nicho ecopolítico no sólo es posible sino imprescindible. Las conexiones horizontales son posibles. No es sólo ciencia-ficción, sino que es enteramente factible reducir el grado de conocimiento mutuo y de confluencia entre mundos dispersos y las generaciones políticas coexistentes. Hoy por hoy el intercambio entre generaciones con diferentes backgrounds es bastante limitado, y en nuestros medios de intercambio político ni siquiera se manifiesta el deseo de seguir lo que otros hacen. Sin embargo, sin que apenas nadie parezca advertirlo, unos y otros estamos transformándonos por las nuevas realidades y las nuevas maneras de vivir. Incluso, como afirma Donna Haraway, es posible que estrictamente hablando, muchos de nosotros seamos ya cyborgs, organismos híbridos de carne y técnica (no es necesario tener permanentemente incorporados en nuestros cuerpos algún implante artificial para ser un cyborg), así que ¿por qué no asumir nuestra condición más allá del postmodernismo, más allá del cinismo y el pesimismo que ya no son actos privados sino públicos, convertidos en una paralizante política de la melancolía y la nostalgia? ¿Por qué no establecer nuevas alianzas, ampliar esferas o hacer rizomas? ¿Por qué no enriquecer el pensamiento y acción libertaria con las teorías, prácticas y luchas de movimientos tecnoprogresivos como los del software libre y código abierto, redes de intercambio p2p, filosofía y activismo cyborg, afrofuturismo, comunicación estratégica, hackactivismo, colectivos de interferencia, poshumanismo radical, economía participativa o la cibercultura más radical, creativa y crítica? Si nos alejamos del elitismo cultural, ¿por qué no explorar y participar en expresiones dinámicas de la cultura popular como, por dar sólo unos ejemplos, las músicas electrónicas y las goas, los videojuegos, la cultura rap, neopunk o hacker, la blogosfera, el video digital, el net-art, o la ciencia-ficción?
Decía al principio que las propuestas de la tecnoliberación serían fácilmente rechazadas de antemano por muchos que se reclaman herederos del pensamiento izquierdista o libertario, y no sólo por el lugar donde han sido expuestas, sino por prejuicios irracionales contra todo lo que huela a ciencia. ¿Por qué? Reflexionemos sobre estas palabras del esloveno Andrej Grubacic: Lo que el anarquismo actual necesita es superar los extremos de antiintelectualismo e intelectualismo. Al igual que Noam Chomsky, yo tampoco simpatizo ni tengo paciencia para tales ideas. Creo que el antagonismo entre ciencia y anarquismo no debería existir. "En la tradición anarquista ha habido un cierto sentimiento de que hay algo opresivo o rígido en la propia ciencia. No conozco argumento alguno que defienda la irracionalidad; los métodos de la ciencia son, simplemente, razonables y no veo por qué el anarquismo no deba ser razonable".
Ni hay vuelta atrás, ni tenemos los pies atrapados en bloques de cemento. Hay un mundo más allá de la Ilustración y de la postmodernidad. La revolución no puede ser el sueño de escapar de la historia o del mundo, sino una inmersión emancipatoria en una pluralidad compleja y horizontal de singularidades conectadas, porque la revolución entendida como sueño utópico destinada a una totalidad volvería y volvería a fallar o a ser pesadilla totalitaria. No hay posibilidad ya de ninguna macroesfera abarcadora de todas las esferas. Una tecnorrevolución sólo traería viejas esperanzas y nuevas fantasías, otras frustraciones y antiguos desengaños.
Pero ahora, la tecnoliberación: eso es otra historia; esto no es ni utopía ni ciencia-ficción, sino una realidad que ya existe y empieza a extenderse, impregnando nuestra cultura. No es un sueño sino algo real en estado embrionario y latente. Y como los latidos del corazón, si ponemos atención es posible escucharla a través de las finas paredes transparentes de nuestras comunidades todavía microesféricas. Hace unos años que tenemos al alcance de la mano instrumentos que sólo depende de nosotros que puedan ser no represivos y deshumanizadores, sino emancipatorios en el sentido clásico. No sólo con ellos, pero también con ellos, podremos libertarnos de la patria potestad en todas sus manifestaciones, de la tutela de los poderes, de la servidumbre, de cualquier clase de subordinación, esclavitud o dependencia. ¿Tiene razón Grubacic cuando dice: El anarquismo puede ser eficaz sólo si contiene y abarca tres componentes: organización de trabajadores, de activistas y de investigadores? El anarquismo necesita ser reflexivo. Pero ¿cómo? Hasta cierto punto la respuesta parece obvia. No se debería dar lecciones, ni sentar cátedra, ni siquiera pensar en uno mismo en términos de profesor, sino que se debe escuchar, explorar y descubrir. Extraer y hacer explícita la lógica tácita subyacente a las nuevas formas de práctica radical. Ponerse al servicio de los activistas aportando información, y exponiendo los intereses de la élite dominante escondidos cuidadosamente tras los discursos autoritarios, supuestamente objetivos, más que tratar de imponer una nueva versión de lo mismo. Una manera en la que esto está empezando a ocurrir es a medida que los anarquistas empiezan a recuperar la experiencia de otros movimientos sociales con un cuerpo más desarrollado de teoría, ideas que vienen de círculos cercanos a, y de hecho inspirados por, el anarquismo.
¿Es la técnica enemiga, neutral o aliada? ¿Es posible llevar a la práctica las sugerencias de la tecnoliberación? El futuro no está escrito. La respuesta de nosotros depende. ¿Cuáles serían las implicaciones estratégicas de la tecnoliberación? Se hace camino al andar no es sólo un verso, sino un universo por explorar. No sólo el arte puede ser un misterio: se le desvela el secreto al activista aprendiendo a amar la técnica como algo que desde el origen del ser humano nos ha permitido vivir y no desaparecer como especie. Amarla es conocerla, comprender su potencial y por tanto, no dejarla en manos de quienes la utilizan contra nosotros, contra la libertad, la justicia y contra la vida.
La propuesta es fácil de exponer, y fácil oponerse a ella. Sin embargo es también posible, antes de sentir horror, conceder unos minutos a tratar de comprenderla, y a valorar su potencial libertario y revolucionario.
El proyecto de la tecnoliberación parte de responder creativamente a preguntas que hoy por hoy nos conviene empezar a hacernos sin miedo ni alergias tecnófobas irracionales: ¿Por qué no emplear la técnica para nuestras luchas por la liberación política, cultural y social? ¿Por qué no cuestionar la aversión a la ciencia y la tecnología a la hora de hacer filosofía política libertaria, a la hora de pasar al acto y empezar a crear en los instersticios de una sociedad compleja no totalitaria comunidades basadas en los principios de autogestión, asociación voluntaria, creación colectiva, cooperación y apoyo mutuo? ¿Por qué rechazar la ciencia y la técnica en sí, sólo porque rechazamos todas las formas de relaciones sociales basadas en la violencia sistemática, como el Estado o el capitalismo global? ¿Por qué ser sólo, o pretender serlo, un paradigma ético y no presentar hoy inspiraciones al movimiento de movimientos partiendo no del rechazo de la técnica, sino de su uso para exponer, deslegitimar y desmantelar los mecanismos de dominio? ¿Por qué no revertir su uso mayoritario actual y utilizar el potencial de la tecnología para crear y expandir espacios más amplios de autonomía? ¿Por qué no sólo ser cómplices sino colaborar activamente con movimientos sociales y políticos populares que no comparten la fobia a las nuevas culturas ni a las nuevas tecnologías, movimientos que, se llamen como se llamen, en el fondo son inspirados por principios libertarios?

F. G. Subir


La eterna Inquisición

Es mucho lo que se podría escribir sobre esa lepra de la humanidad que es la Iglesia, sobre todo en estos últimos años. Ya va siendo hora de que se reemprendan las viejas y buenas costumbres de decir a esta gente algunas de las muchas verdades que tienen merecidas y llevan acumulándose ya veinte siglos.
Al terminarse la última matanza internacional y la dominación de sus amigos nazis en Europa, y debido a la gran colaboración que tuvo la Iglesia con los cachorros de Hitler, permanecieron callados, silenciosos, porque se sabían culpables, sabían cuál había sido su conducta en todos los países ocupados por los nazis y no desconocían la inmensa responsabilidad moral que tuvieron en aquellos crímenes. Que no se nos haga hablar, que tenemos mucho que decir. Puede que algún día les refresquemos la memoria sobre muchas cositas que ellos tratan de olvidar pero que los demás tendremos siempre presentes.
Sí, va siendo hora de que volvamos a hacer uso de la palabra, de esa palabra que ellos tanto temen, por carecer de conciencia limpia, y que tratan por eso de amordazar. A nosotros, a todos los que queremos exponer pensamientos y razonamientos frente a una actuación indigna, que dura ya muchos siglos y que se viste con todos los colores y ropajes que estimen necesarios, nos corresponde hablar. Todo les es bueno, por muy inhumano que pueda ser y todo les tiene que estar sometido, porque así nos dicen que ordena su dios, ya que ellos tienen la posibilidad de conversar con él a cada momento. Por eso los vemos continuamente graznando como viejos cuervos que temen dejar escapar su presa.
La negra historia de esta institución es ya sumamente prolongada. Bien sabemos que no es de hoy, sino que siempre se ha mostrado contra todo lo que pudiera significar la más mínima concepción de libertad del ser humano. Este debe ser siempre sumiso, siempre ha de estar bajo su odioso dictado, bajo el dictado de un dios que aún estamos esperando que aparezca, que nos haga ver lo que es, cómo es, dónde está y lo que en realidad hace. La Iglesia habla y habla; por hablar no va a quedar. Pero, como decía un cartel en una manifestación en contra de la miseria del mundo, "los obispos nunca están con los pobres". Nunca veremos que la Iglesia intervenga en algo que no le afecte directamente. Siempre ha estado para recoger, no para dar… ¿Cuándo hemos visto que la Iglesia dé algo para las muchas necesidades de los seres humanos? La Iglesia siempre quiso "administrar" lo que los demás pudiéramos dar, pero nunca da nada de lo mucho que posee.
Jamás ha habido colectivo más fatídico y destructor de la libertad de pensamiento que la Iglesia católica. ¿Cuántas víctimas tiene sobre su conciencia a través del tiempo y del espacio? ¿Cuántas grandes conciencias y cabezas privilegidas han sido inmoladas frente a la conducta criminal de una colectividad que se considera con el derecho de imponer su Inquisición por doquier, porque así lo han determinado ellos? La libertad de pensamiento ha sido para ella un crimen infinito, una herejía. No han podido aceptar nunca que la mente humana expresara su sentir sin su autorización. Los demás, los "díscolos, herejes y endemoniados" carecemos del derecho que la palabra en sí significa.
A esta gente siempre le ha sido necesario tener algo para devorar entre sus fauces, que tienen que estar funcionando permanentemente, y nadie está libre de ellas. Ahora les ha tocado a los homosexuales. Ya tienen para rato, pero hay que hacerles unas preguntas (aunque sabemos que, como otras muchas, no tendrán respuesta): ¿Estos seres humanos no son también hijos de dios? ¿No han sido creados por él como los demás? ¿Quién es el responsable de una obra sino su autor? ¿Por qué la Iglesia no pide responsabilidad a ese autor que tan mal ha hecho su obra? Aquí nos encontramos frente a un crimen en el que se culpa a la obra, y no al autor. Esa es la eterna moraleja del clericalismo. Esa ha sido siempre la conducta de una institución para la que nunca habrá responsabilidad aceptada. Ha estado y estará siempre muy por encima de los mortales por considerar que éstos, sus eternas víctimas, deben hacer lo que a ella le plazca.
Siempre se ha dicho que los conventos eran nidos de homosexualidad, tanto unos como en otros. La propia Iglesia, con sus criminales conceptos de celibato forzado, ha llevado a muchos de los suyos a donde todos sabemos, y el mismo Papa no hace mucho por condenarlo, por muchos remilgos e hipocresías que pretenda. El celibato y la confesión han sido dos armas de escándalo que han enlodado a la Iglesia por más que pretenda negarlo. Toda la indecente demagogia que en la actualidad lanza contra sus víctimas ha sido fomentada por ella. Que no sean tan hipócritas, tan jesuitícos, que se miren al espejo de la historia y verán cómo deberían ser más humanos y no lanzar esos gritos de histeria, pretendiendo representar una pureza que jamás han tenido, porque la realidad humana es siempre superior a toda su hipocresía de monjas ofendidas. Que terminen con su bajo hacer, y si consideran que hay algunos responsables, que den la cara y justifiquen sus actos. Un poco más de lógica y también de vergüenza no les estaría mal. Lo más fácil es estar siempre hablando y hablando, e imponiendo, sin mirar jamás al interior de las conciencias, si las tienen, y ver qué autoridad moral poseen.
En cierta ocasión publicaron: "La Iglesia no es una democracia". De estas tétricas palabras se podría hablar mucho, pero ese no es nuestro objetivo y nos llevaría demasiado lejos. Por lo tanto, nada de lo malo que hagan nos puede extrañar. Para ellos la personalidad humana siempre ha carecido de valor, nunca les ha merecido respeto. Han considerado que somos inferiores por obra y gracia de su exclusiva voluntad, y que por lo tanto estamos aquí sólo para obedecer sus órdenes e intereses. Hoy mismo lo estamos viendo. Ahí los tenemos, intentado desautorizar al Parlamento porque no hace lo que ellos quieren. Saben cómo manipular y servirse de una "democracia" que desprecian y que quisieran destruir. Ellos lanzaron todos sus esfuerzos e influencias, que son muchas, sirviéndose de sus lacayos del PP para que, desde la calle o desde el Parlamento, no termine el acoso, que sea permanente y no haya tranquilidad social hasta que ellos no logren sus deseos de sometimiento. De ello podemos estar seguros. Y también podemos estar seguros de que si la situación nacional e internacional fuese otra, las cosas podrían llegar mucho más lejos. Pero mientras tanto, hemos de prepararnos para el eterno espectáculo, para el permanente sabotaje. Lanzarán sus enaguas al aire, y el PP sus caballos de Atila. Podríamos pedir que Acebes saliera más en la tele; cuanto más salga, más desprestigio. Que salga, que salga, que, como el tonto del circo, más nos hará reír, aunque nuestra risa sea un poco amarga y despreciativa frente a todo ese mal hacer, que distorsiona nuestros naturales y lógicos deseos de una vida digna de vivir.
Estos negadores y enemigos de la personalidad humana no han terminado, no. Persistirán mientras existan, porque por algo representan el derecho "divino" que siempre intentan colocar por encima y deben demostrar en su destructor y eterno hacer… Estos reproches a la Iglesia no son de hoy. Pero a ellos no sólo no les preocupa, sino que ni siquiera les prestan atención: saben que tienen el riñón cubierto porque los lacayos de siempre los secundan en su actuación. Esta permanente negación de todo lo que se refiera a la evolución humana situará siempre a la Iglesia frente a todo progreso, frente a toda evolución y libre decisión de los seres para un futuro más o menos lejano, en contra de todo lo que pertenece a las pueblos y que sólo a nosotros nos interesa: que la Iglesia se quede en su cloaca y nos deje libres con lo nuestro, que no es asunto suyo.
Siempre serán los mismos, los hijos fieles de Torquemada, de la Inquisición, de las hogueras, de la inmolación del pensamiento humano que no esté dispuesto a silenciar su sentir y que desee continuar defendiendo la permanente y natural evolución de una especie que ellos quieren someter a su vil y despreciable dictado. De ellos no podemos esperar otra cosa; es su propia naturaleza, su viejo e inquisitivo hacer. Y ya va siendo hora, en el inicio del tercer milenio, de que los pueblos tengan conciencia de esa miserable actuación. De que piensen, analicen, comprendan y decidan de una vez para siempre el lugar que corresponde a este negocio colectivo, que no intenten imponernos la sangrienta inquisición, que nada tiene que ver con esos cuentos de "dulzuras" e hipocresías que permanentemente nos largan para hacernos tragar sus píldoras envenadas.
Sí, que termine la farsa, que termine el vil mercado, que nos dejen vivir nuestras vidas como nosotros entendemos y deseamos. Sin autorización de ningún jesuita, con enaguas o sin ellas. Y al terminar esta farsa, que termine también su inquisicón y que nos digan cuántos homosexuales hay entre ellos y en qué hoguera los van a "purificar". Pero antes de hacerlo, que le pidan a su dios opinión, porque a pesar de todo son también sus hijos, y el padre que deja que sus hijos se degüellen tan fácilmente no puede ser un buen padre…
Ya va siendo hora de que este negro colectivo comprenda que los humanos del tercer milenio no estamos dispuestos a aceptar su mísero proceder, porque el tiempo de las primitivas cavernas ya ha pasado, y la Inquisición de después tampoco es de nuestros días. Han pasado veinte siglos de sangre y lodo y queremos disponer de nosotros mismos expresando nuestro pensamiento. Hora va siendo de que acepten que somos seres dignos en toda la extensión de la palabra, aunque ellos nunca estarán de acuerdo porque todo lo que atañe a la dignidad humana va contra sus negros intereses. La Iglesia no quiere dejar de ser lo que siempre fue, ni perder el poder de que siempre dispuso. Hasta que se termine su eterna Inquisición…

Zaplana Subir


La gran estafa

Desde Venezuela, nuestro veterano compañero Antonio Serrano nos ha transcrito un párrafo del libro "La gran estafa", de Eudocio Ravinas, uno de los fundadores del Partido Comunista de Chile. Por lo tanto, lo que se cuenta viene de primera mano, ya que su autor es delegado de la Internacional Comunista. Este libro está escrito cuando la humanidad no puede ya sostener más el peso de las contradicciones y vueltas y contravueltas impuestas a los hombres que forman los diversos Partidos Comunistas diseminados por el mundo.

-La Internacional Comunista -dijo Dimitrov en una de sus reuniones- no ha alcanzado éxitos en su propósito de constituir por todo el mundo grandes partidos de masas. Sólo en Francia y recientemente, después de los éxitos obtenidos en Chile, también en Cuba y, gracias a la cadencia determinada por la guerra civil de España, ha sido factible crear movimientos de masas importantes. En el resto del mundo, nuestros camaradas no han tenido éxito o han sido demasiado pobres, o los fracasos han sido mayores que los éxitos, como en nuestro partido hermano de Alemania.
-Perdón, por favor, una interrupción -grita Wilhelm Pieck- es mi deber no dejar pasar un juicio tan sumario sobre Alemania y sobre el Partido Comunista alemán.
Dimitrov trata de rectificar. Manuilsky interviene para quitar importancia a la información dada por el primero, pero Pieck estaba colérico, se agitaba furioso, se desabrochó el cuello de la chaqueta militar y exclamó a gritos: "No puede aseverarse eso después de que el Partido Comunista alemán se ha sacrificado hasta la última gota de sangre para salvar a la Unión Soviética de la destrucción. Sí, ya es hora de decirlo aquí, ante todos los camaradas, porque estamos hartos de oír que el Partido Comunista alemán no luchó, que se entregó sin combatir, que se rindió sin luchar. Todo eso se hizo para que no estallase la guerra civil en Alemania. Aquí se temió que si estallaba la guerra, intervendrían las potencias occidentales y llegarían hasta la frontera soviética, obligando a la Unión Soviética a intervenir. Por eso no luchamos".
-¡Estás diciendo necedades, Pieck! -gritó Manuilsky, que se había puesto en pie, junto con Koussinen, Gotwald y los demás.
-Tú sabes, Manuilsky, que no estoy diciendo necedades. La Internacional Comunista y tú desde el Komintern, ordenasteis el sacrificio del Partido Comunista alemán. Moscú ordenó que nos entregáramos- gritó Pieck, frenético.
-Cállate, Pieck -decía Manuilsky.
-Wilhelm, por favor, ten calma -decía Gotwald.
-Siéntate -le ordenaba Koussiner, sujetándolo del hombro.
-No, no… yo tenía necesidad de declarar esto aquí, delante de los camaradas -respondió Pieck con voz más calmada- porque se nos abruma con esas preguntas de ¿por qué no combatisteis? ¿por qué no pegasteis tiros? ¿por qué los alemanes no hicisteis como los españoles? ¡Sois la vergüenza del comunismo mundial, os entregasteis a Hitler como carneros, para que os acusara de incendiarios!
-Le ruego que se siente y se calle, camarada Pieck -dijo Dimitrov.
-Por favor, cállate, Wilhelm -decían Gotwald y Koussiner.
-No creo que sea delito hablar ante camaradas responsables sobre el enorme sacrificio alemán -exclamó Pieck, con la voz quebrada por la emoción.
Luego, volviéndose hacia nosotros, exclamó: "Los alemanes no somos cobardes, camaradas, no somos indignos de sentarnos a la misma mesa que los comunistas españoles o los comunistas chinos. Se ha dicho que Hitler había minado nuestro partido y que por eso caímos sin combatir. ¡Eso no es verdad, no es verdad!"
Sólo dos días más tarde fuimos convocados a otra reunión. El primero en hablar fue Pieck, para decir que se había extralimitado en sus declaraciones, que ellos adolecían de ligereza culpable y que los delegados debían olvidar aquel incidente.
-Y no hacer comentario alguno sobre ello -dijo autoritariamente Manuilsky.
-Debeis prometer aquí que no diréis nada de esto en vuestros países -dijo Dimitrov- a nadie en absoluto, ninguna alocución ¿de acuerdo?
-De acuerdo -respondimos.

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Declaración libertaria de Caracas

Los anarquistas reunidos en Caracas con motivo del Foro Social Alternativo del 23 al 29 de enero de 2006 -procedentes de Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, México, Inglaterra, Italia, Rusia, Uruguay y Venezuela- consideramos de importancia volcar una posición específicamente anarquista que dé cuenta de nuestra experiencia y de nuestros intercambios. Con ese espíritu, declaramos lo siguiente:

1.- De acuerdo a nuestras bases ideológicas constitutivas no podemos menos que confirmar nuestro más profundo rechazo a toda forma concebible de dominación y de opresión. En consecuencia, condenamos una vez más y para evitar cualquier clase de dudas, trabalenguas o mediatización, el régimen capitalista y la organización estatal de la sociedad, así como el militarismo, el imperialismo, el patriarcado, el racismo, las diferentes formas de encierro, la destrucción del medio ambiente, las imposiciones de culturas pretendidamente superiores y todo cuanto implique suponer que un ser humano pueda estar por encima de otros.

2.- En sentido contrario, amantes de la libertad en grado de lujuria, tampoco podemos dejar de señalar y confirmar nuestra inspiración en valores anarquistas, igualitarios y solidarios que orienten la construcción de una sociedad genuinamente socialista desde el aquí y el ahora; una sociedad organizada sobre bases autogestionarias, federalistas y de democracia directa que vaya mas allá de las artificiales fronteras estatales.

3.- Igualmente, por encima del habitual rosario de buenas intenciones y declaraciones socialistas, consideramos del caso volver a precisar que una sociedad genuinamente libertaria solo puede resultar de la decisión consciente de las sociedades a partir de su tejido de base y que no hay ejemplo histórico alguno que aliente la esperanza en inescrutables legalidades históricas, en ingenierías desde las alturas o en mesianismos caudillistas. Antes bien, todo eso no es sino una ilusión anti-emancipatoria que sigue siendo preciso poner en evidencia y en tela de juicio.

4.- Esta afirmación se vuelve particularmente actual y necesaria, por cuanto parece abrirse en América Latina un nuevo ciclo histórico en el cual los pueblos depositan sus angustias y sus esperanzas en variantes socialdemócratas y populistas, llamadas a administrar la crisis del sistema de dominación pero sólo para perpetuar una expresión maquillada y edulcorada del mismo. En consecuencia, reafirmamos, avalados ahora por una rica experiencia histórica, que no hay caminos estatales o vanguardistas hacia una sociedad socialista libertaria, sino que ésta sólo puede contar con un mínimo de credibilidad apoyándose en el protagonismo insustituible de los movimientos sociales de base y en su innegociable asunción autonómica.

5.- Consideramos también que la libertad no es sólo una meta sino además un camino y una práctica. Por ende, no podemos menos que defender las libertades conquistadas y a conquistar en nuestra larga marcha, condenando consecuentemente a todos los gobiernos incluidos los que se reivindican como revolucionarios -y que quede claro, a todos ellos- del continente latinoamericano y de cualquier otra parte que encuentren su inspiración básica en su cercenamiento y en su postergación, sin que nos importen en absoluto las "elevadas" justificaciones pergeñadas por sus delirantes imaginaciones.

6.- Por último, pertenecientes a distintas corrientes y modalidades del pensamiento y la práctica anarquistas y habiendo demostrado en los hechos que es posible establecer un clima de fraternidad y respeto entre nosotros por encima de nuestras diferencias, queremos proclamar rotundamente la posibilidad y la necesidad de que nuestro rico y diverso movimiento aproveche las múltiples oportunidades de construir redes solidarias en todos los sentidos concebibles. Ese es y será nuestro compromiso y nuestra tarea inmediata.

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Nosotros contra todas las guerras,
¡todas las guerras contra nosotros!

Foro Social Alternativo de Caracas

¿Dónde vas, Palestina?

La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo, es la forma de esclavitud más antigua del mund

 

Tecnoliberación: Los dialectos moleculares de la anarquía

La eterna Inquisición

La gran estafa

Declaración libertaria de Caracas