PERIODICO ANARQUISTA
Nº 197
 DICIEMBRE 2004

 

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Costa de Marfil: La felicidad
no está en el cacao

Según el representante del secretario general de las Naciones Unidas, el profesor Albert Tevoedjre, de visita en Buaké el 30 de octubre de 2004, "la guerra no está a la orden del día en Costa de Marfil".
Mejor se habría callado. No sabía lo que se avecinaba.
Algunos días más tarde, la aviación marfileña bombardeaba Buaké y Khorogo, en la zona norte del país. Si la guerra no era previsible para los ingenuos, los idiotas o los mentirosos, en cualquier caso la cosa está que arde desde aquel día. Por otra parte, todos los observadores serios, así como los actores de la crisis, percibían la tensión. En resumen, estamos en guerra, en una trágica guerra.
¿Se podía haber previsto? Por supuesto. ¿Se pueden conocer los responsables? Desde luego.
Tras los acuerdos de Linas-Marcoussis, el 24 de enero de 2003, la Costa de Marfil vivió una especia de paz armada impuesta entre los rebeldes (fuerzas nuevas) que ocupaban la zona norte del país, y las fuerzas gubernamentales (FANCI) que controlaban el sur. Sobre el terreno, el ejército francés ha estado presente en el marco de la operación Unicornio, pero también en virtud del acuerdo de defensa que data de la pseudo-independencia (1960). Cada vez se ven más cascos azules africanos de la ONANCI.
Tras la muerte de Huphuet-Boigny, el viejo dictador, la lucha por su sucesión ha ocasionado varios episodios trágicos. En este país, durante mucho tiempo estandarte de la "Francáfrica", las intrigas de los diferentes pretendientes se traman junto a los afanes de control de los mercados internacionales. Con el fondo de una grave crisis económica, provocada por la corrupción tanto de quienes deciden allí como de los mandatarios internacionales, así como por los sistemas de distribución clientelistas internos y por las medidas restrictivas del plan de reajuste estructural del FMI, la Costa de Marfil se ha convertido en un auténtico polvorín.
Con el "marfilismo" como valor identitario xenófobo instalado en el primer plano de la escena política por los sucesivos dirigentes marfileños, la etnización de los problemas socioeconómicos del país ha desembocado en una "Ruanda potencial". En efecto, la tercera parte de la población marfileña no posee la nacionalidad.
Con los acuerdos de Linas-Marcoussis, dirigidos a regular la paz, el gusano ya se ha metido en la manzana.
Las negociaciones maratonianas se desarrollan a puerta cerrada, reagrupando a los diferentes protagonistas encerrados en un castillo francés cercano a París. Invitados por Dominique Villepin, ministro de Asuntos Exteriores, los ministerios de Seguridad y de la Defensa marfileños, muy importantes estratégicamente, se han atribuido a los rebeldes. Gbagbo no puede aceptar más que las leyes de revisión del código de la propiedad territorial y de la nacionalidad, inscritos en esos acuerdos.
Más recientemente, los acuerdos de Accra III, firmados este verano, deberían conducir a la puesta en marcha de los acuerdos de Marcoussis. En concreto, los rebeldes deberían abandonar las armas a partir del 15 de octubre. Pero éstos no están por la labor, y menos ahora que el gobierno del FPI (el partido de Gbagbo) no quiere reconocer sus prerrogativas políticas. Los rebeldes no se desarmaron. Entonces, los aviones de Gbagbo despegaron.
Una parte importante de la opinión pública condena el régimen marfileño como único responsable de los sucesos actuales. No es que nosotros vayamos a defender ese régimen nacionalista y racista. Las violencias contra las minorías étnicas o extranjeras están alimentadas por los medios próximos al poder, los dirigentes políticos y los movimientos extremistas como los "Jóvenes Patriotas" (milicias del FPI, el partido gubernamental). Tras el reinicio de las hostilidades, las sedes de los partidos de oposición, así como las de los periódicos próximos a ellas, han sido saqueadas.
En cuanto a las violencias antifrancesas, de las que se habla mucho en comparación con otras violencias, se pueden comprender: Francia se identifica, con justicia, como la potencia colonial, lo que explica muchas cosas. Digamos también de paso que el ejército francés ha reprimido con brutalidad a los estudiantes que se manifestaban en Abiyán contra el intervencionismo francés, disparando con balas de verdad y causando varias decenas de víctimas.
Condenar a Gbabo no es suficiente. La injerencia francesa ha sido denunciada por las dos partes beligerantes (rebeldes y gubernamentales), aunque se pueda contar a Francia legítimamente como la tercera parte, cuya importancia no se puede ignorar porque tiene mucho peso en la balanza por su poder bélico y su voluntad de tomar la iniciativa. Chirac ha declarado que Francia es amiga de Costa de Marfil, pero lo que le interesa antes que nada es conservar los mercados de sus empresas multinacionales francesas, a pesar de sus esfuerzos por embaucar a la opinión internacional, es decir, para proteger a sus ciudadanos (¿y los demás le dan igual?) e interponerse en el combate.
Los tejemanejes parecen haber funcionado bien, porque, valga como ejemplo, el Estado marfileño parece haber atribuido "con la pistola en la sien" a los Bouygues la contrucción de la futura terminal de contenedores, una extensión importante del puerto de Abiyán... en detrimento de China, que hubiera resultado sin embargo dos veces más barata.
Y, además, es un golpe doble. Francia ha obtenido un cheque en blanco para su acción sobre el terreno por parte de la organizaciones internacionales.
Actualmente se evacúa a los ciudadanos franceses, lo que sirve de ilustración a las palabras de François Xavier Verschave, defensor de la Francáfrica, "la posición del ejército y de los ciudadanos franceses podrá llegar a hacerse insostenible", "Francia podría verse obligada a abandonar su tutela militar, cosa que debería haber hecho en 1962".
Sí, efectivamente, que Francia deje a los marfileños vivir en paz y renuncie a su función de potencia colonial. Eso estaría muy bien...

Manuel Sanschaise
(Le Monde libertaire) Subir


Compartiendo una reflexión

¿Una anarquista de mall (centro comercial)? ¿Podemos los anarquistas tomar coca-cola? Se pasean estas preguntas por mi mente cuando incurro en alguna de estas "inconsecuencias". Me gustaría aportar a la reflexión en torno a este tema, desde mi particular visión. Si vemos la vida como una totalidad y no sólo como una fragmentación de unidades esquivas y aisladas se podría proponer que lo que importa en verdad es conservar en la integridad la consecuencia. ¿Pero qué pasa con la suma de acciones en nuestra vida? ¿Se debe postular una absoluta consecuencia con el anarquismo, o con cualquier ismo, en cada momento de nuestra vida?
Es fácil confundirse y caer en los estereotipos. Es fácil negar por principio, y por pose, los mac donalds, zara y la coca-cola como una forma de afirmar nuestra identidad anarquista. De hecho, hay en ciertos autores anarquistas el pensamiento de que lo que importa, casi más que la doctrina, es la vida misma, que es en la vida dónde se mide qué tan libertarios somos. Es fácil caer en la escolástica y tal cual los medievales hicieron de la doctrina cristiana una sarta de absurdos como discusiones sobre cuántos ángeles cabían en el agujero de una aguja, hacer una especie de escolástica de la consecuencia y plantear que existen "pecados" más o menos capitales infligidos a la doctrina anarquista. Tiene mucho que ver en este punto qué entenderemos por anarquismo, si le damos aún alguna validación a cualquier tipo de "ismo". Si aceptamos que la anarquía es un ismo, podemos plantear la absoluta inconsecuencia al tomar coca-cola o ir al mall. Pero pienso que es posible tomar la idea de anarquía de tal modo que apunte más que nada a nuestra dimensión propositiva, a nuestra dimensión creativa, más que a una forma de imponer normas y límites a nuestras acciones cotidianas que transformen la Idea en un precepto, en una receta, en una caricatura. Habría que ir a las raíces de estos clichés y plantear qué hay detrás de ellos. Si pensamos en nuestra vida en sociedad con una dimensión política, podríamos aceptar que en aquellos casos en que se hace de no ir al mall una acción política, que contenga detrás una especie de campaña, explicitada, sí vale la pena pensar en ser consecuente. Pero cuando no hay detrás una acción política, colectiva, quedamos sólo en el terreno de los gestos, al estilo del saludo a la bandera. Es fácil sentirse anarquista cuando en una manifestación pública se quema algún mac donalds. Sin embargo más que el gesto nos interesa el contenido y la motivación que hay detrás de este accionar. Si se quema un mac donalds como gesto simbólico que apunta a destrozar todos los iconos del capitalismo, me parece aprobable el gesto, en tanto hay una práctica política detrás, al menos hay una negación explícita al capitalismo, pero pienso que debemos trascender la mera simbólica del anarquismo e ingresar a un redireccionamiento de nuestra vida como una integridad. En este sentido importa mucho más que quemar un mac donalds, qué estamos haciendo, creativa y propositivamente por llevar nuestra Idea a la práctica.
La acción violenta de los anarquistas de comienzos del siglo XX tenía todo un correlato en la práctica misma que impulsaba la creación de espacios de acogida para seres desarraigados de todo tipo. La acción violenta era una especie de propaganda por el hecho. Siento, a ratos, que esa dimensión se pierde cuando se hace del destruir un mac donalds un gesto aislado y sin un correlato que explique, a quienes no participan de la Idea, qué significa lo que se está haciendo. Cuando se plantea que "no hay que integrarse en el sistema", como si se pudiera estar de algún modo fuera, lo que se hace, en teoría, es renunciar a la vida "hecha" que nos "propone" el sistema. Sin embargo, muchos no podemos renunciar al trabajo pagado "dentro" del sistema, simplemente porque el sol no se tapa con un dedo. Además no es sólo con la negación de las formas de vida como lograremos difundir la Idea. No me parece que debamos renunciar a ofrecer mediaciones para quienes participan sin mayor conciencia en la reproducción del sistema y esto no sólo mediante la práctica aislada de quemar mac donalds o dejar de ir al mall, sino con la nunca bien ponderada propaganda.
Es fácil enguetarse, es fácil dejar las cosas tal cual están sin mayores explicaciones sobre nuestro accionar, conformándonos con una especie de consecuencia y un "no transo" casi virtual y, por cierto, virtuoso, mediante el cual estaremos ganando el cielo del anarquismo. Ciertos sectores del movimiento anarquista en la actualidad se conforman con los gestos bienhallados y meritorios de la salvación anarquista, de este modo se cae en validar, sin mayor cuestionamiento, la práctica de sujetos que lo único que quieren es ser reconocidos como anarquistas en un medio que los reconfirma. Y resulta que si escarbamos un poco más buscando qué hay detrás de esa aparente consecuencia, sólo encontramos clichés e iconos de una idea transformada en ismo.
Cuando postulamos que la libertad es el horizonte de nuestra Idea, que de lo que se trata es de la horizontalidad, no podemos retirarnos todos a vivir en comunidades libertarias y horizontales. No quisiera plantear nuevos mesianismo, pero pienso que no debemos dejar de estar en el lugar que estamos, como estudiantes, como mujeres, como trabajadores, sino que debemos implementar la Idea desde nuestras trincheras. Pienso que es tan válida la acción de hacer un fanzine como la de destruir un mac donalds, y que cuando esta última acción no tiene un correlato en el discurso y en la explicitación de la práctica, la primera puede ser de mayor envergadura que la segunda. La riqueza de la anarquía es que puede no ser un canon, que no hace falta cumplir con preceptos para un Dios Bakunin. Es en nuestras vidas particulares y concretas desde donde debiéramos trabajar por subvertir el poder, si es que tenemos aún las fuerzas suficientes para resistir al Poder que hace todos los esfuerzos por absorbernos. En ese sentido, casi sería un primer paso dotarnos de fuerzas para seguir nuestras vidas sin perecer en el consumo, en las deudas, en la depresión. Y es con ese comienzo, como espacio de contención, dónde podemos aún reencontrar la práctica libertaria. Más que preceptos (solidaridad, contención, acogida), más que no ir al mall, o no tomar coca-cola, (que también puede ser un paso en tanto acción política), relaciones de horizontalidad, sin sexismo, sin clasismo, sin racismo... No es "más anarquista" el que destruye mac donalds, con la calle como su trinchera, que quien, con la cama como trinchera, propone la acogida y el encuentro entre humanidades en una horizontalidad subversiva al poder.

Mujeres Creativas subir


Veinte años no es nada
(ETA, Izar y el "nuevo orden mundial")

Bueno,bueno, bueno. ¿Quién nos lo iba a decir hace veinte años ? Y, sobre todo, ¿quién se lo hubiese creído?
Hace veinte años aquel tipo joven (si tenemos en cuenta la edad, cercana a los tres siglos, de los anónimos sucesores de Bréznev), tomaba las riendas de la URSS. Qué grande la URSS...
En fin el caso es que el tipo este se destapa con unas intenciones a lo Nikita y se inventa unas palabrejas, Glasnost y Pere no se qué hostias y se atrae la atención internacional. Cosa fácil cuando uno duerme sobre el botón que pone en marcha el entonces ejército más poderoso del mundo (y ahí los tienes ahora, plantando patatas y vendiendo cabezas nucleares de segunda mano).
Vamos, que al menda lerenda no le basta con el trajín habitual con la entrada de un nuevo picatoste en el Kremlin (mandar a unos cuantos a Siberia, rescatar algún revisionista de allí que ahora ya no lo es, etc.) y decide que le va a demostrar al mundo que si el Reagan fue actor, él no va a ser menos.
Imaginarse el revuelo, los de la CIA tirando de diccionario para ver que coño significa eso de Pereleches y pasando a "Def con uno" por si las moscas. Los eurocomunistas diciendo que ellos tenían razón y esperando un aumento del dinerito de Moscú. Los euroestalinistas pensando que esto es una brillante maniobra del Kremlin y esperando un aumento del dinerito de Moscú. Los comités de empresa diciendo que todo va bien y esperando un dinerito, pero éstos venga de dónde venga, que los acuerdos que han firmado son cojonudos, y los de la ETA, pues eso, pensando en algún secuestro que con algo habrá que pagar la fiesta de esa independencia que está al caer.
Total que pasan los años y eso de la apertura empieza a crearse enemigos, los primeros, como no, los guionistas de Hollywood que por culpa del de la calva pintada se han quedado sin sus argumentos favoritos de apocalípticos futuros post-nucleares e invasiones imposibles encabezadas por tropas de élite nicaragüense-vietnamitas. Los segundos los funcionarios del Este, y un tal Honecker, que empiezan a pensar eso de que verdes las van a segar.
Llega el 89 y con él, el desmadre. Se cae un muro en Berlín y deja heridos de muerte a un tal tercera vía y estado de bienestar, pero en la algarabía y los follones posteriores nadie importante les echa en falta; la famosa cabaretera conocida por "política de bloques" se jubila, eso sí es noticia, y un montón de gente empieza a buscar trabajo.
Mientras tanto, en la CIA, siguen en "Def con uno" porque alguien ha leído algo sobre un caballo de Troya y no se fían mucho de lo que está pasando; mandan un agente especial a buscar al tal Troya y a su caballo. Los eurocomunistas se hacen socialdemócratas porque ya lo sabían y además ahí si hay dinerito, justo debajo del olivito. Los euroestalinistas sueñan con despertarse. Los de los comités celebran que la huelga ha sido un éxito y esperan el dinerito que para algo han firmado unos acuerdos cojonudos y la ETA, pues eso, esperando en celebrar la independencia, que nos quedan dos días ya.
Pasan un par de años y se lía la de Dios en Moscú entre el calvito histriónico y los funcionarios preocupados por su futuro, los guionistas no asisten pero se solidarizan con estos últimos. En pleno guirigay un borracho canoso se sube a un tanque y les cuenta unas milongas a los funcionarios, que se van a casa, y le pega una patada al calvo que ya solo sirve para anunciar pizzas y Pepsi. Los eurocomunistas ya no existen, ni existieron jamás. Los euroestalinistas en posición fetal y abrazados a su busto de Lenin balbucean no se qué de una genial estrategia del Kremlin. En la CIA, para justificar tantos años en "Def con dos" evitar una posible huelga salvaje en el sector de los guionistas de cine, que comienzan a amenazar con hacer cine social de calidad y no deprimente, deciden invadir Iraq, que les pilla de paso. Los de los comités, que hace tiempo que saben de dónde les viene el dinerito, siguen firmando unos acuerdos cojonudos y los de ETA, pues eso, empiezan a preguntarse por qué tarda tanto Olentzero en traerles la independencia.
Un par de años más y la CIA ya tiene nuevo enemigo. Los funcionarios sobrantes en Moscú son trasladados a Chechenia, que debe estar bien porque el que va, no vuelve. La socialdemocracia bien, gracias, pero yo siempre fui de centro ¿ha leído a Fukuyama? ¿Estalinista yo? Nunca. Los comités, pues eso, ¡huy! Una ETT, mírala qué bonita y mejor contrato mierda que no contrato, ¿no? Y los de la ETA, en el talego, pensando que al menos Italia y Clemente hacen algo por Euskadi. España eliminada en cuartos.
Pasan más años aún. La CIA juega al Risk y, de momento, gana. Yo pierdo la virginidad. González se va y viene uno más de centro. Los comités bien gracias, donde pueda haberlos. Empresas de servicios, deslocalización, pero eso sí, firman unos acuerdos cojonudos, ¿las empresas o los comités? Quién sabe. En ETA se enteran de que ha caído un muro pero como ha sido fuera de Euskadi no se alarman demasiado. Mucha gente empieza a enterarse de la muerte de la "tercera vía" y "estado de bienestar" pero no son lo suficientemente importantes para hacerles caso. Qué de películas de catastrofes naturales y marcianos ponen últimamente ¿no?
La CIA designa a un chimpancé como presidente de los Estados Unidos. El gobierno de España más centrado que nunca y nosotros jodidos como siempre. La competencia desleal aumenta, los inmigrantes llegan a raudales aquí, los empresarios se marchan con sus empresas por allí y no sabemos si se saludan cuando se cruzan. Los comités ya ni preguntan pero siguen firmando, parece un tic. La ETA debe tener ahora también un comité, porque también quieren negociar pero no sale bien la cosa.
Lo que pasa después es demasiado doloroso como para reírse, incluso para mi. Torres, aviones, guerras, muertos, hoteles, autobuses, guerras, muertos, trenes, guerras, muertos...
Y así llegamos a este momento en que el zapato español se hace en China, los barcos en Corea, la información telefónica en Marruecos y los coches por ahí, en donde salga más barato...
Quién le habría dicho a los trabajadores de Izar hace veinte años que iban a acabar como los de Euskalduna y quién le iba a decir a nadie que hasta ETA iba a ser cerrada por ser poco rentable, que lo que hacían ellos lo hacen ahora otros en otro sitio mejor y más barato.
Ahora bien, se quien se lleva el calzado a China, la telefónica a Marruecos, los barcos a Corea...pero ¿quién realmente ha puesto el capital inicial para esa multinacional del terror que ha sustituido a las luchas armadas locales que todos conocíamos?

Vicente Martínez Subir


Sobre la tortura y la pena de muerte

Hace algunos años conocí a una superviviente de Auschwitz, uno de los más horrendos campos de exterminio creados por el III Reich. Era una mujer judía, de rasgos serenos, grandes ojos y cabello blanco recogido en un discreto moño.
Supe por su marido de todas las torturas, violaciones y vejaciones que había sufrido cuando apenas era una adolescente. Sin embargo, al preguntarle yo por todas aquellas experiencias, se sintió ofendida y me respondió con sequedad que durante la Segunda Guerra Mundial se encontraba en Estados Unidos y jamás había estado en un campo de exterminio nazi.
Hay torturas aceptadas popularmente como un castigo ejemplarizante, lo cual demuestra que la manipulación es capaz de trastocar los valores éticos de las personas. Otras, para las que los gobiernos tienen aún más difícil explicación, se practican en la sombra.
La tortura y los torturadores se difuminan frecuentemente tras un velo de misterio porque las víctimas necesitan olvidar. La amnesia es lo único que les permitirá seguir viviendo, su tabla de salvación para no caer en el autismo, para no rechazar el contacto con el resto de los seres humanos.
Todos los Estados torturan en mayor o menor medida. Torturan al pueblo imponiéndole leyes que éste no asume libre y voluntariamente; torturan mintiendo u ocultando la verdad; torturan cuando, parcelando la tierra con sus fronteras, impiden la libre circulación de los seres humanos; torturan fomentando la existencia de la miseria y la ignorancia... pero estos tipos de tortura están tan asumidos socialmente que incluso llegan a no calificarse como tales.
Sin embargo, cuando los Estados torturan con verdadera saña es cuando tienen la menor sospecha de que alguien o algo pone en peligro su posición como ejerciente del poder.
Como ninguna tortura es posible sin esbirros que la practiquen, se juega con los instintos más bajos de las personas y se crean los cuerpos represivos. Primero se les manipula con frases que han sido previamente vaciadas de contenido, servicio a la patria, lucha contra el terrorismo, cumplimiento de las ordenes... Cualquier argumento es válido para lavar las conciencias de los torturadores. No interesa su posterior arrepentimiento porque propiciaría la rebelión de muchas conciencias. Lo más conveniente es la anestesia ética para que no sientan nada, para que sean capaces de cometer fríamente acciones cuya sola mención les horrorizaría tanto que no podrían mirar a los ojos de sus hijos e hijas. Después se les entrena en los más abyectos métodos para despertar el terror y el dolor en sus semejantes. Los Estados siempre han creído que el fin justifica los medios.
Con cierta frecuencia, el último acto de tortura es la muerte. En ocasiones solo es considerado "un accidente", un "riesgo asumido" por los torturadores como parte de su actividad. No es difícil pasarse cuando se dan demasiadas vueltas a la tuerca. No obstante, la muerte es en muchos casos la tortura suprema.
Los Estados se creen dueños absolutos de los ciudadanos que habitan en su territorio. Naciones que presumen de avanzadas y cultas, como Estados Unidos, mantienen en la actualidad la pena de muerte "para disuadir a futuros delincuentes", según afirman sus legisladores. Pero en la práctica podemos demostrar que esos asesinatos legales nunca han servido como disuasión.
La tortura y la pena de muerte son tan antiguas como la humanidad, tan solo han variado los métodos de llevarlas a cabo y los motivos aludidos para hacerlo. La Biblia está plagada de torturas y ajusticiamientos que son un claro ejemplo de la conducta posteriormente seguida por la Iglesia. No podemos olvidar los terribles suplicios a que eran sometidas aquellas personas a quienes la Inquisición tachaba de herejes, pero su análisis nos ocuparía demasiado espacio.
"El príncipe, encargado de velar por la sociedad está obligado a imponer la pena de muerte, lo mismo que el cirujano está obligado a amputar el miembro cangrenado para preservar de la infección al resto del organismo", decía Santo Tomas.
En "Las leyes criminales de Francia en su orden natural", escrito por Muyart de Vouglans en 1790, se mencionan cinco formas diferentes practicadas en ese país para ejecutar a los reos: el descuartizamiento en vida, el fuego, la horca, la rueda y la degollación. También se relata en dicha obra el terrible suplicio que se practicó a un deficiente psíquico llamado Damien, que había causado un ligero rasguño a Luis XV.
En esa época, en España se habían erradicado el descuartizamiento y el aceite hirviendo que aún se practicaban en otras naciones llamadas cultas. Sin embargo, esa erradicación no se debía en modo alguno a la benevolencia del Estado español, sino a un sentido eminentemente práctico. El garrote vil era mucho más funcional, bastaban una cuerda y un palo que sirviese de torniquete.
La implantación del garrote se generalizó cuando las Cortes de Cádiz suprimieron por decreto la ejecución por ahorcamiento. El código penal de 1822 contenía penas de tortura añadidas a la ejecución según la gravedad del delito. El reo podía ser conducido al patíbulo con la cabeza rapada, cubierta por un capuchón negro o descubierta, con las manos atadas con soga de esparto por delante o por detrás, o con cadena de hierro al cuello etc. El liberalismo suprimió el castigo capital para los delitos políticos, pero todo quedó en papel mojado, ya que en 1852, el cura Martín Merino fue condenado a muerte por agredir con un estilete a la reina Isabel II.
El 2 de septiembre de 1896, como consecuencia de una bomba que se arrojó en Barcelona al paso de la procesión del Corpus, se promulgó una ley que daba competencias extraordinarias a la jurisdicción militar. Como siempre que existen actos de violencia, los primeros encarcelados fueron anarquistas. Varias ejecuciones se practicaron en el Castillo de Montjuich pese a las numerosas protestas internacionales, ya que no se presentaron nunca pruebas inculpatorias.
Por lo que a España se refiere, el siglo XIX vio en sus postrimerías la abolición de la pena de muerte en el ámbito civil, que no de la tortura, que era practicada de manera vergonzante y procurando que los casos permaneciesen ocultos a la opinión pública.
El siglo XX, tan prolífico en descubrimientos científicos y avances técnicos, ha transcurrido sin aportar nada al despertar de nuestras conciencias. Europa fue protagonista de dos grandes guerras que devastaron campos y ciudades, la geografía del planeta se transformó de manera radical. Los tratados entre los Estados trazaron nuevas fronteras.
En España, con el levantamiento fascista y posteriormente la dictadura del General Franco, la tortura fue moneda de curso corriente y las penas de muerte se convirtieron en un hecho cotidiano.
Hoy la pena capital está abolida en España, aunque sigue vigente en muchos lugares del planeta, pero la tortura se sigue practicando de manera solapada. Tenemos el ejemplo de los módulos FIES donde los presos son recluidos como castigo por sus faltas de sumisión ante quienes les impide pensar como seres libres.
La tortura, tanto física como psíquica, existirá en tanto que no desaparezcan los Estados porque ellos la utilizan como autodefensa. Sólo podremos erradicarla definitivamente cuando consigamos una sociedad de individuos libres e iguales, es decir cuando vivamos en anarquía.

Irene Pugno


Contra el fascismo, se vista como se vista

Hoy salimos a la calle en esta fecha tan señalada en la historia [20 de noviembre], para mostrar nuestro rechazo al fascismo en todas sus vertientes, esta lacra totalitaria que rezuma por todos los poros del mundo y que se desarrolla bajo diferentes etiquetas, rostros o formas, pero todas coincidentes en su esencia y en sus objetivos, que no son otros que el mantenimiento de la explotación del hombre por el hombre, en la carrera criminal por la acumulación de poder y riqueza.
Hoy en día, la mayor parte de las decisiones que afectan al rumbo de nuestras vidas y de la humanidad, no son tomadas en los parlamentos sino por entidades supranacionales como el Banco Mundial, el G-7, la OMC, el FMI... entidades creadas para proteger los intereses de los grandes capitales y para favorecer su desarrollo intercontinental, las cuales, reparten sus recetas a los diferentes gobiernos de turno sean del signo que sean, adaptándola a la realidad del momento, según convenga.
Hoy además, nos encontramos ante una nueva fase del poder por la conquista de los recursos naturales por los medios que sean, las consecuencias las desayunamos todos los días (guerras, hambrunas, desigualdad, destrucción natural, aumento del racismo y del control social, más cárceles, más armas, más fanatismo...), si a todo este cóctel le unimos los recortes de derechos sociales y laborales en las sociedades más avanzadas, se vislumbra un panorama realmente desolador, en el que los intereses de unos pocos, se pasean ya a sus anchas por encima del bien común del resto de los mortales.
En este estado de cosas, el capitalismo necesita de gobiernos que no les tiemble el pulso a la hora de llevar a cabo decisiones comprometidas, para lo que la derecha más reaccionaria, siempre bien instalada en la cúspide del poder, cumple y cumplirá esta función.
Así pues, ante el avance del neofascismo económico, el continuo aumento de la ultraderecha en muchos países y la proliferación de los sentimientos racistas y de rechazo a todo lo desconocido, además del aumento del control sobre el individuo, hacen de esta sociedad, una sociedad cegada que camina hacia el mayor totalitarismo, hacia el pensamiento único.
Ante esta situación, los que nos organizamos desde la base, animamos a todas las personas a romper con la resignación y con los valores de egoísmo, sumisión y pasotismo que impone este sistema, por los de solidaridad, insumisión y compromiso, para empezar a construir entre todos ese mundo nuevo que llevamos en los corazones.

Asamblea Libertaria de Vizcaya Subir


¡El surrealismo vive!

A la muerte de André Breton, en 1966, los que preconizaban constantemente la agonía del surrealismo pensaron que esta vez sí estaba todo acabado. Así, André Pieyre de Mandiargues, escritor que participó desde 1947 en las actividades surrealistas y luego se alejó, declaraba: "El surrealismo es su creación, su invención y su propiedad (...) Y, con tristeza añado que me parece que, a partir de ahora, el surrealismo será un asunto cerrado" (Le Nouvel Observateur, 5 octubre 1966). Según eso, la reforma del entendimiento humano que pretendía el surrealismo puede reducirse a partir de ahora a las cualidades y los defectos de una sola persona, al igual que la dinámica engendrada por la creación individual y la investigación colectiva. El surrealismo queda entonces reducido a su perímetro parisino. Sin embargo, en 1966, cuando los periódicos franceses anunciaban la muerte del surrealismo, se crea el grupo surrealista de Chicago.
Pero esos discursos repetidos van a chocar con una serie de crisis en el grupo parisino y con los acontecimientos de mayo del 68, que van a considerar al movimiento surrealista a la altura de su proyecto. Al ser imposible repetir fórmulas y consignas, el movimiento social inventa, y deprisa.
L'Archibras, nueva revista en proyecto después del frenazo de La Brèche, ve su primer número en abril de 1967. Ese mismo año nacen dos proyectos de exposición: uno en Sâo Paulo y otro en Bratislava. La exposición "El principio del placer" se presenta sucesivamente en Brno, Praga y Bratislava en 1968. La llegada del grupo de París permitirá escribir un texto orientativo, La plataforma de Praga, que, superando las divergencias tanto políticas como personales, abre un campo más amplio a las investigaciones. Se desea la "regeneración de la idea revolucionaria", llamando al "diálogo con toda individualidad y todo movimiento organizado que rechace los sistemas represivos", a liberar "los poderes y deseos inmovilizados en el inconsciente" y a un cierto número de modalidades prácticas para que el imaginario se haga real. El texto fue publicado en Archibras en septiembre de 1968.
Los surrealistas checoslovacos no han hecho el mismo análisis que los franceses. La divergencia de fondo es sin duda el apoyo aportado por cierto número de surrealistas parisinos a la revolución cubana, que se expresa en el texto "A favor de Cuba" publicado en el número 3 de Archibras, de marzo de 1968. Los praguenses, más lúcidos, consideraron ese apoyo como un grave error. En agosto, las tropas soviéticas invaden Checoslovaquia, y Fidel Castro lo aprueba. Pero la efervescencia de la primavera y los encuentros del verano de 1968 sellaron amistades y complicidades, cuya fuerza expresan todavía los vínculos actuales entre los grupos de las dos ciudades.
Recordemos que los años 70 están marcados por el movimiento de revuelta estudiantil en Francia y por lo que se ha denominado la primavera de Praga, pero la sacudida fue planetaria. La respuesta de la policía y el ejército fue importante. La CIA y los gobiernos europeos pusieron en marcha el plan Gladio. La masacre de la plaza Fontana en Italia, en 1969, atribuida inicialmente a un anarquista, es una terrible ilustración del terrorismo de Estado. Unos años más tarde, se reconocería que había sido obra de grupos de extrema derecha. El gobierno socialista de Allende, en Chile, que los Estados Unidos no deseaban, fue derrocado por el golpe de Estado de Pinochet el 11 de septiembre de 1971.
En 1968, los surrealistas parisinos estuvieron presentes en los diversos lugares de protesta. Las novedades que llegaban a las reuniones pudieron hacerles pensar que el grupo se reforzaría. Sin embargo, se incubaba la crisis. Y está a punto de estallar con ocasión de un proyecto de exposición en Estocolmo. Mientras los surrealistas proclaman alto y fuerte su voluntad de subversión, otros planean una exposición patrocinada por el rey de Suecia. Ante las críticas de Bounoure, el colectivo se retracta y luego acepta que José Pierre organice "bajo su propia responsabilidad" una exposición "sobre" el surrealismo, y no una exposición surrealista. Eso permite evitar la ruptura de momento. Pero el conflicto se hace extremadamente virulento.
En febrero de 1969, Jean Schuster, uno de los animadores del grupo parisino, decide retirarse. El 28 de marzo, otros anuncian la autodisolución del grupo. El 19 de mayo, Schuster escribe en una carta: "Con el fin de atar corto todo proceso de legitimidad, la actividad futura no se adornará con la etiqueta surrealista".
El 3 de julio, los checoslovacos dirigen a los parisinos un manifiesto colectivo, "Para que no se olvide todo". Alain Joubert lo cita en El movimiento de los surrealistas o el fin de la palabra en la historia. Rechazan el golpe de efecto de los parisinos y poco tiempo después la Plataforma de Praga amplía el campo de investigación. Rechazan las decisiones de los parisinos a la vez que sufren el regreso de los métodos estalinistas.
Jorge y Margarita Camacho de viva voz, y depués Bounoure por carta, testimonian a sus amigos checoslovacos lo rápido que se extiende la devastación. Bounoure confía a su amigo Effenberger sus temores en cuanto al devenir del pensamiento y la ética colectivos. Y sigue: "Primero dije (...) que me consideraba a partir de ahora un surrealista en el exilio; eso significa que, a la espera de un movimiento surrealista que pueda reconstruir París sobre bases serias, trabajaré con los compañeros extranjeros. Porque, como se decía en mayo, de las fronteras nos reímos".
En septiembre, Jean Schuster publica en Le Monde "El cuarto canto", en el que anuncia el fin del movimiento surrealista. El 25 de octubre, Jean-Louis Bédouin le responde y le rebate el derecho a decidir por los demás.
Los que continúan en París considerándose surrealistas y están dispuestos a proseguir en su aventura colectiva, deciden practicar una forma de "alejamiento absoluto" y replegarse en sus investigaciones en lugar de ocupar un lugar público. En noviembre de 1970, en el primer número del Bulletin de liaison surréaliste, realizado en multicopista, se puede leer: "Nadie tiene derecho a definir una 'línea surrealista' y menos todavía a imponer su huella". El rechazo de la polémica y "recuperar, si es posible, el gusto por trabajar juntos" caracterizan las intenciones de los surrealistas que quieren correr esta aventura. A ello se suma un mensaje de Albert Marencin, poeta y collagista de Bratislava, que recuerda la difícil situación de los surrealistas checoslovacos y la importancia para ellos de contar con una ventana abierta a los debates y análisis con amigos extranjeros.
Respondiendo a una encuesta de la revista belga Gradiva, en 1971, Bounure escribe a propósito del grupo: "No son ni las disensiones internas ni las cuestiones personales las que lo han hecho estallar, es la inadecuación de los medios a los fines, la desproporción entre una presencia pública, abusivamente sostenida más allá de la verdad, y una actividad lagunar paralizada por el exhibicionismo colectivo ahí donde se esperaba oscuramente obtener recursos esenciales". Los testimonios de Joubert y de los amigos que vivieron aquellos momentos traducen el drama afectivo, la cólera, muchas veces a punto de surgir.
Pero Jean Schuster había incluido en sus conclusiones a un cierto número de actores del movimiento. Los encontramos en una publicación llamada Coupure (Corte). Era una especie de periódico que pretendía expresar la actualidad política y resultaba polémico y panfletario. Más parecía obra no de un colectivo sino de agitadores diversos que denunciaban las trabas a la libertad de expresión, apoyando, por ejemplo, La Cause du peuple, un periódico maoísta que acababa de ser prohibido. Coupure dejó de aparecer en 1972. Ese fue el año en que nacieron las ediciones Maintenant, que publicarían textos e imágenes de Toyen, Georges Goldfayn, Gérard Legrand, Annie Le Brun, Radovan Ivsic y Pierre Peuchmaurd. En 1974, sacaron a la luz un texto polémico: Quand le surréalisme eut ciquante ans (Cuando el surrealismo tuvo cincuenta años). Ese texto parecía dirigirse únicamente a los que sabían. A los demás les resultó difícil entenderlo. Se puede leer en medio de una serie de ajustes de cuentas que "la vía de la revolución surrealista no prosigue ya".
Los historiadores del surrealismo concluyen en general sus escritos con esas consideraciones. Algunos señalan La civilisation surréaliste, publicada por Payot en 1976; otros, los dos números de la revista Surréalisme, que siguió al Bulletin de liaison surréaliste, pero fue para aprobar a Jean Schuster cuando decidió echar la llave. Sin duda, el número uno de Analogon, publicado en 1969 en Praga, se colaría por una rendija. Sólo la revista Change 7 ("Le possible contre le réel") permite a los lectores de los años 70 saber que el surrealismo continúa en Checoslovaquia, y el festival de cine de animación de Annecy exhibe las películas de Svankmajer.
En 1997, en la obra de Gérard Durozoi, Histoire du mouvement surréaliste (650 páginas), Vratislav Effenberger es citado dos veces, Martin Stejskal una, Jan Svankmajer y Karol Baron una también, y Analogon ni una sola.
Henri Béhar y Michel Carassou, autores del libro Le surréalisme, editado en 1984, y también en 1992, evocan una sola vez al grupo checoslovaco de los años 30 y a Styrsky. Ni Teige, ni Nezval ni Toyen son mencionados. El centro de investigación sobre el surrealismo de la Universidad de París, dirigido por Béar, ha creado un banco de datos, consultable por Internet, cuyos errores y ausencias expresan quizás más la inconsecuencia que la mala fe. Pero esas falsedades nos pueden divertir; así ocurre cuando vemos a uno de esos universitarios convocar a los estudiantes a abordar el nuevo terreno de investigación marcado por el libro de Alain Joubert. ¡Vaya, hombre, ese nuevo campo a desarrollar (...) es el nuestro, el del surrealismo vivo!
Pero lo que nos importa hoy es trazar el arco que va desde el estallido de 1969 a la actividad del movimiento surrealista actual, y más particularmente las relaciones París-Praga.
Effenberger escribía en el número 4 del Bulletin de liaison surréaliste, en 1971:
"Al deterioro de los valores culturales debe responderse con la dinamitación de las cárceles interiores: la liberación de la vida cotidiana". Confiaba en "las ideologías que permitirán una revalorización permanente de la racionalidad, de la espontaneidad y del anarquismo".
La complicidad entre Bounoure y Effenberger, fortalecida en el momento de la redacción de la Plataforma, será el cimiento de un castillo visible para los únicos "iniciados" hasta la publicación de La civilisation surréaliste, en 1976 por Payot. Esta obra contiene varios textos de Bounoure, pero también de Effenberger, algunos de ellos escritos en colaboración despreciando el Telón de Acero. Para Bounoure, está claro que el centro de gravedad del movimiento se ha desplazado de París a Praga.
Las investigaciones que se llevan a cabo en Praga se comunican a París. Se concibe un proyecto de libro sobre el erotismo, que debería seguir al de La civilisation surréaliste. Se discute la investigación sobre la morfología mental. Algunos parisinos contestan. Dos exposiciones en la galería Triskèle permiten ver, en 1978, obras procedentes de Checoslovaquia.
Las diferencias entre los dos grupos son sin embargo patentes: los checoslovacos rechazan el lirismo de todo lo que parezca "parapoético", pero sumergido en lo real, de todo lo escabroso e irrisorio.
El grupo de París tuvo dificultades para recuperarse al ver marcharse a los artesanos del Bulletin de liaison surréaliste. No obstante, hay nuevos participantes, y se crea un grupo en Argentina.
Pero la relación entre Effenberger y Bounoure sigue profundamente anclada en una especie de pacto de absoluta exigencia ética. De ello es testimonio un correo dirigido en agosto de 1982 por Effenberger a Bounoure, a propósito de un proyecto de declaración en común. Effenberger piensa en poner al día las predisposiciones que, durante la infancia, "conducirán, más tarde o más temprano, a una división de las mentalidades en tipos atectónicos, dialécticos, revalorizadores, y mentalidades tectónicas, positivistas y conciliadoras", no en la simple descripción del entorno de cada uno de nosotros, sino con el fin de "descubrir el modo en que el niño, en ese entorno, ha comenzado a descubrir el universo y, al mismo tiempo, a formar su comprensión personal, que está todavía libre de todo tipo de factores educativos". Este estudio se volvió a lanzar en los años noventa, y sus resultados se publicaron en Analogon.
Effenberger murió en 1986, pero el grupo de Praga continuó sus actividades clandestinas. Cuando se levantó el Telón de Acero, se produjo una renovación del paisaje por todas partes. Si el grupo de Chicago ha seguido a toda costa, no se ha debido únicamente a la aparición de otros grupos en Leeds, Estocolmo, Madrid o Ioanina.
El grupo de París adquire mayor consistencia con la llegada de jóvenes y menos jóvenes, especialmente con ocasión de las protestas contra la guerra del Golfo que se avecina, y con el folleto "À la memoire des cadavres futurs". Las relaciones con Praga serán fáciles a partir de entonces, y la efervescencia de los checoslovacos estimula a los parisinos, que descubren poco a poco todo lo que han hecho. Los lazos que se estrechan parecen ser, a nuestro parecer, el fruto de un pasado común y de unas determinaciones profundas.
Sin embargo, aunque los grupos de París y de Praga presentan caras similares, también parecen seguir caminos en apariencia opuestos. El rechazo del lirismo, del romanticismo y de lo ilusorio que caracteriza a los checoslovacos puede parecer una de las diferencias principales que ilustra las críticas hechas por ellos a Arcane 17.
Las discusiones sobre la cuestión política animan algunos encuentros. Los parisinos, los españoles y los ingleses tienen posiciones de crítica radical al capitalismo y no dudan en lanzarse a las calles. En Praga podríamos quizás advertir una tendencia más filosófica, y en París, más poética. Los checoslovacos siempre reprochan a los parisinos su falta de ferocidad y de humor, mientras que ellos son devastadores.
Los parisinos avanzan más despacio y se sorprenden de la rapidez de sus amigos, que multiplican las publicaciones y las exposiciones. En 2004 se publican cuatro números de S.U.R.R., es decir, "surrealismo, utopía, sueño, revuelta" [en francés, Surréalisme, Utopie, Rêve, Révolte], cuyo primer número había aparecido en 1996, y era la revista única del grupo surrealista. Traducía la exigencia de poner en evidencia la actividad colectiva de una puesta en común del pensamiento. Cada número tiene un tema, a la manera de las exposiciones internacionales del surrealismo. Las propuestas son colectivamente discutidas, del mismo modo que los textos son ofrecidos a todos.
Siendo el motor el deseo, puede suceder que éste se ausente o que la morosidad asole una inciativa que sin embargo se presentaba de forma atractiva. Nosotros dejamos la puerta abierta a los creadores de arte inmediato: arte bruto, mediático, singular, como las civilizaciones que Occidente ha menospreciado siempre. Si tuviéramos que caracterizar algunos de los temas principales de los surrealistas parisinos en estos últimos años, podríamos decir:
-Que la actitud política es radicalmente anticapitalista: rechazo de la mercancía, que implica una distancia con el mercado del arte, al igual que con las instituciones del Estado. Anticapitalista, antiestatista, como desde el principio.
-La lucha contra la dominación de las mentes y su colonización es también una punta de lanza del grupo parisino. Si a veces nuestros folletos parecen estar demasiado vinculados a la realidad vivida, nos esforzamos siempre por sacar nuestras denuncias a la luz de nuestra utopía, que es la de una civilización surrealista.
-Esta vigilancia de todas las fuerzas, que conducen a una sumisión al sistema dominante, va a la par con las actividades tendentes a un nuevo encantamiento del mundo: ya se trate con encuestas, con juegos, desvíos o interés por las manifestaciones de los azares objetivos. Esto implica confrontaciones con los diferentes desarrollos de los hermetistas, de Freud, de Jung, de Jacques Lacan, de Gilles Deleuze, de Georges Bataille o de Jean Baudrillard, de Guy Debord, Ernst Bloch, Fourier, Walter Benjamin o Giorgio Agamben.
La noción de "excedente utópico", por ejemplo, o la de "inquietante rareza", como las pasiones de Fourier, no sólo han alimentado nuestra reflexión crítica sino que están en relación directa con algunos juegos, incluso con algunas creaciones individuales. Estar alerta, ser vigilantes, tal como lo ha escrito René Alleau en La civilisation surréaliste, es lo que para nosotros caracteriza a nuestra práctica.
Lo posible es un momento de lo real, y la utopía no es una especie de convocatoria a un mundo ilusorio, sino algo que pretende ser real. Todas las experimentaciones de los surrealistas parisinos van en esta dirección.
Lo que nos pone en movimiento es siempre, en el fondo de la oscuridad, del pesimismo lúcido, del sarcasmo, una esperanza, que a veces se hace realidad, en la fuerza de la poesía.
-Las búsquedas del funcionamiento de la mente, la geografía pasional, el deseo, la voluptuosidad, el lenguaje del cuerpo y las letras se alimenta de nuestras experiencias, de nuestras investigaciones y análisis, de los juegos sin fin, jubilosos.
Por eso, sin duda, es por lo que no nos rendimos. No renunciamos ni a nuestra infancia ni a nuestros sueños ni a esa práctica colectiva que, se nos asegura desde hace treinta años y más, no conduce a nada. La fuerza de la amistad nos ayuda en los túneles donde no hay nada estimulante para la mente o para el corazón.
La necesidad de repliegue que se impuso en los años setenta ha permitido crear lazos de una calidad sin precedentes. La llegada de nuevos jóvenes amigos es sin duda extremadamente preciosa, lo mismo que los lazos hoy más fáciles con los demás grupos y con los amigos aislados.
La comunidad surrealista, siempre a merced de posibles rupturas, no es ya la de los años veinte. Nunca se hubiera pensado en semejante sencillez, aliada a cierta connivencia, según Michel Zimbacca. Yo añadiría que jamás desde depués del 68 y entre los grupos que pretendían liberar la palabra y el deseo, he encontrado tal libertad y tal recepción de experiencias y de análisis del otro.
Como el sueño, los hallazgos, los azares objetivos o los juegos ponen al día fusiones y estiramientos temporales, de los que lo menos que se puede decir es que no hacemos sino aproximarnos a los primeros momentos. Esos momentos que nos maravillan escapan a la ley mercantil y a la de la comunicación, ponen en marcha una transmisión de la que sabemos que no hay más que desenmarañar los primeros hilos de la opacidad. Suponen no sólo la puesta en marcha del principio del placer sino también la del principio de la realidad.
Durante un picnic que organizamos en 1992 en el Centro Pompidou para ridiculizar a los antiguos surrealistas que pretendían rendir homenaje a Péret en un espacio que él abominaba, esos señores, a los gritos de "policía, policía" dejaron que se maltratara a varios de nosotros, arrastrados detrás del escenario. En el comunicado que siguió a esto, nos calificaron de "cateados en primaria". Esos mismos "cateados" son los que se llevaron el cartel, considerado intelectualmente deshonesto, que estaba a la entrada de la Exposición "La revolución surrealista" en 2002, y lo sustituyeron por uno falso. Es en esos modos de acción de "no violencia activa", de actos no legales pero sí legítimos, en la más perfecta imbecilidad tranquila que nos caracteriza, donde situamos una de las formas posibles de revuelta.

(Extracto de la conferencia pronunciada en Praga el 3 de mayo de 2004)

Marie-Dominique Massoni Subir


Una Iglesia cada día más arrogante y reaccionaria

Muy a pesar de todo lo que se ha escrito sobre esta colectividad rapaz y mistificadora, no es todavía suficiente. Y sería necesario que todos los días de nuestra existencia le prestásemos la atención que sus malvadas intenciones merecen. Históricamente es conocida por su mal hacer. No es cosa de hoy: ya tiene diecisiete siglos de ignominias y sangre. Y cada día que pasa se dan pruebas de que siguen insatisfechos. Nunca han dicho tener bastante; siempre tienden la mano para obtener o robar, pero jamás para dar.
Después de la muerte del enano de la venta, y debido a la inmensa responsabilidad que tuvo en el inmenso crimen cometido, pareció haber perdido un poco de su prestancia, de esa arrogancia avasalladora que tuviera siempre. Parece ser que llegó a pedir "perdón" por lo que ellos consideraron que fue en aquel momento su responsabilidad. Pero esta gente lleva siempre, como buenos jesuitas, dos velas encendidas para no quedarse a oscuras y alumbrar así a dios y al diablo, que de los dos comen. Es así como hemos podido constatar el modo en que han ido recuperando su natural arrogancia, sus deseos de poder.
No sería porque Alfonso Guerra dijese que las ramificaciones de la Iglesia iban adquiriendo mucho poder, pues él y sus compañeros no hicieron nada que lo impidiera. Esas palabras no hicieron a la Iglesia perder su serenidad ni renegar de sus intenciones. Conocía bien el valor de aquellas palabras dichas en un momento determinado por un político, pues muchas veces ha sido su maestra. Sabe a qué atenerse y de qué manera franquear los escollos diarios.
Pero ninguna de estas pequeñas incidencias le hace perder el norte de sus decisiones, de sus intereses y de la forma de conseguirlos. A través de su larga y negra historia no han sido pocas las formas y maneras que ha sabido emplear para obtener siempre lo deseado. Unas veces porque sus lacayos han estado en el poder; otras, porque hombres sin principios, pensamientos ni personalidad han ocupado el puesto ambicionado y desde él han servido, consciente o inconscientemente, a los enemigos más encarnizados que la libertad y la dignidad del país haya podido tener.
Ahí los tenemos en la actualidad: obedeciendo al Papa más reaccionario y demagógico que la Iglesia ha tenido desde la muerte de Pío XII, van siguiendo al pie de la letra las disposiciones por él dictadas. No han sido pocas las protestas que ha motivado desde todas partes la conducta de ese hombre. Sus concepciones de otra época han producido las reacciones merecidas. Persiste impertérrito y la Iglesia española, que de siempre fuera la más retrógrada de Europa, le acompaña en ese mal hacer del que ella fuera buena discípula.
Observémoslos encerrados en ese armazón de su arcaísmo natural. Nada han querido saber del aborto, de las relaciones sexuales libres, del divorcio o de la eutanasia, habiendo llegado a amenazar con la excomunión a quienes tales cosas hicieran o a ellas se prestaran. Aún estamos a la espera de que su "santidad", que siempre va haciendo esa miserable propaganda llena de jesuitismo y falsedad, se decida a excomulgar a alguno de los grandes criminales que se denominan católicos. No le merece a su "santidad" ninguna consideración lo hecho por Videla, Trujillo, Salazar, Somoza, Franco o Pinochet. Nadie ignora que todas esas hienas eran excelentes hijos de la Iglesia. No solamente no han ido excomulgados, sino que no se ha renegado nunca de ellos. El apego de la Iglesia al poder y sus ramificaciones, unido a la falta de verdaderos valores éticos y humanos, le ha permitido aceptar en su seno a seres tan depravados como los mencionados ¿Qué dice la Iglesia de ellos?
La Iglesia se ha opuesto al divorcio porque ello significa la desobediencia al compromiso contraído con Dios. Lo que une Dios no lo pueden romper los hombres, nos dicen nuestros santurrones. La felicidad o desgracia de los humanos es cosa que los deja indiferentes. Lo esencial es lo que a ellos les interesa: que la obediencia sea total y para siempre, no momentánea y circunstancial. El amor o indiferencia de un ser hacia otro no puede entrar en los cálculos maquiavélicos de la Iglesia si no aporta beneficios. No le interesa a la Iglesia la libre decisión del ser humano; al contrario, de sobra sabemos que siempre le impuso su obediencia, su supeditación. Eso de "cree y no pienses" ha permanecido vigente a través de los siglos.
La Iglesia se ha opuesto al uso de los preservativos en una época en que es tan considerable el peligro del sida. Ante ese inmenso drama, en el que la humanidad puede caer en el abismo, en el que podemos ver a África devorada por esa terrible enfermedad que va destruyendo a millones de seres, esa mafia repugnante no se muestra partidaria de ceder en su propio arcaísmo. Afortunadamente, en ese aspecto como en otros muchos, los propios católicos se muestran contrarios a esa cerrazón mental, y obran según sus conciencias o intereses, sin tener en cuenta las indignas amenazas que pueda lanzarles la Iglesia.
Como consecuencia de su conducta, y ella misma lo admite, las iglesias son menos frecuentadas y los deseos de llevar sotana han disminuido enormemente. Es natural y lógico que una buena parte de la juventud rechace esas aberraciones de otra época y busque otra solución a sus necesidades.
Junto a estos hechos, podemos comprobar que la Iglesia no ha perdido su vocación de eterna pedigüeña. Pero es una pordiosera que no implora, sino que exige e impone mediante diversos procederes sus bajos intereses al propio Estado. La muy santa madre Iglesia tiene que vivir, y para ello los españoles deben trabajar, sudar y hacer riquezas, de las que ella disfrutará sin escrúpulos, con esa arrogancia moral que la caracteriza desde tiempos inmemoriales. España ha sido siempre colonia suya y nadie tiene derecho a negarle los beneficios de su feudo.
Frente a una conducta como esa, observada por todos pero aceptada con silencio cómplice, nosotros debemos ocupar el puesto que siempre fue el nuestro. No podemos quedarnos silenciosos ante tal actitud. La Iglesia ha sido siempre nuestro peor enemigo, y no sólo por su mistificadora existencia, sino por ser siempre beligerante en todos los dramas sangrientos de nuestra historia, en los que ha sido uno de los puntales más firmes.
Ante esa arrogancia avasalladora, ante esa pretensión inmoral, se nos impone, por nuestra ética, hacer todo lo que esté a nuestro alcance para combatir a una institución que históricamente ha demostrado ser la más grande enemiga de nuestras libertades y de los derechos fundamentales del individuo en toda la extensión de la palabra. Es mucho lo que se puede decir sobre esta negra colectividad, pero consideramos que lo ya manifestado basta para dar a conocer nuestras inquietudes y también nuestros derechos y deberes.

Cayetano Zaplana Subir


Nadie nos lo ha explicado

Nadie nos ha explicado lo que significa pertenecer al "primer mundo". Nadie nos ha dicho que, al mejorar nuestro nivel de vida, perderíamos nuestros valores y nuestra libertad. Nadie nos ha contado que lo que llamamos progreso, desarrollo tecnológico y cultura del bienestar, se sustenta en la miseria, la explotación y la castración física y psíquica de millones de seres humanos.
De alguna manera, nuestros maravillosos culos blancos cabalgan sobre las espaldas de muchos seres humanos de otras razas que son sometidos por las organizaciones, bancos y empresas que actúan con nuestro implícito o explícito consentimiento. Que cuando compramos nuestras zapatillas deportivas, nuestra ropa de marca, el colchón sobre el cual descansamos, y numerosos objetos cotidianos de nuestras vidas, estamos adquiriendo el sudor y el sufrimiento de muchos seres humanos que han recibido cantidades ridículas por fabricarlos. Son esos y esas ejecutivas de trajes impecablemente cortados y carteras de cuero, probablemente fabricadas en La India o Bangladesh, quienes se benefician realmente de nuestras compras. Hagamos un ejercicio de concienciación y miremos la etiqueta de todas nuestras prendas para comprobar dónde han sido fabricadas.
Existe una técnica muy antigua para esclavizar a quienes son personas éticas; prestarles lo que sabemos que nunca podrán devolver. De ese modo se ven en la obligación de trabajar muy barato, tanto que, al cabo de algún tiempo, tendrán que hacerlo exclusivamente para abonar una deuda que no saldarán jamás. Sus bienes, sus tierras, su tiempo, sus esfuerzos y hasta su vida, pasaran a manos del prestamista porque se contabilizarán en moneda devaluada.
Nos parece lógico poder mejorar las instalaciones de nuestra vivienda, comprar un coche de mayor cilindrada, aumentar nuestra cuenta corriente... pero ¿qué hay detrás de todo eso? Los recursos del planeta no son de goma que puede estirarse, son por el contrario como vasos comunicantes y su despilfarro o mala utilización en un lugar, supone la escasez en otro.
Nadie nos dice que nuestros excesos motivan las carencias de muchísimos seres humanos. Arrojamos a la basura tantos medicamentos como los que serían necesarios para salvar miles de vidas, compramos ordenadores cuyas piezas, muchas de ellas realizadas con materiales altamente contaminantes, han sido ensambladas por las pequeñas manos de niños y niñas indios o tailandeses que apenas levantan un metro del suelo. Solo perciben 60 euros semanales por un trabajo de diez horas diarias, pero eso no nos importa cuando estamos chateando por Internet. Nada nos importa que carezcan de tiempo para asistir a la escuela, que se les esté robando una infancia que no podrán disfrutar jamás. ¡Están tan lejos!
Nadie nos dice que la corrupción que impera en muchos países es consecuencia de nuestra permisividad y apatía. Nadie nos hace ver que las víctimas de Afganistán, Iraq, Kurdistán, Palestina, Israel o cualquier otra zona en conflicto, tienen madres, padres, esposas, hijos , hermanos o amigos cuyas lágrimas están hechas con las mismas sustancias químicas que las nuestras y que su dolor por los muertos es tan profundo y desgarrador como el nuestro, que sus víctimas tenían el mismo derecho a la vida que las nuestras.
Los políticos dicen que actúan en nuestro nombre porque al depositar nuestro voto les hemos dado nuestra confianza, pero callan que esa renuncia nuestra a decidir les produciría sustanciosos beneficios.
Nos dicen que los emigrantes que vienen de los países de Latinoamérica, de la desmembrada Unión Soviética o de las zonas más olvidadas de la maltratada África, son delincuentes que nos robarán los puestos de trabajo, que sembrarán la inseguridad en nuestras calles y crearán todo tipo de problemas en nuestros pueblos y ciudades. Sin embargo, no nos dicen que antes de su éxodo hemos devastado sus tierras, que nuestros gobernantes, actuando en nuestro nombre, han puesto al frente de sus Estados gobiernos-marionetas que solo han servido de puente para arrebatarles sus riquezas.
Nadie nos ha dicho todas esas cosas, pero las sabemos. Sabemos que por todo eso hay muchas personas que nos odian y nos odian más cuanto mayor es nuestro confort, cuanto más elevamos nuestro nivel de vida, cuanto más potentes son nuestros coches. Y lo terrible es que tienen derecho a odiarnos porque tienen poderosas razones para hacerlo.
Cada noche nos sentamos ante nuestro televisor y prostituimos nuestros cerebros, cada fin de semana abandonamos la ciudad alegando que merecemos un descanso o llamamos con nuestros móviles de última generación a nuestros amigos y amigas para quedar a tomar copas. Y no nos damos cuenta de que tan sólo buscamos el olvido. Es posible que lo consigamos anestesiados por el consumismo, pero a buen seguro que las víctimas de nuestro "desarrollo" no logran olvidarlo.
Cerramos los ojos ante las injusticias, la pobreza, la desigualdad, el racismo... porque no queremos que nada enturbie nuestra cómoda vida. ¿De qué están hechos nuestros párpados?
No nos dicen muchas cosas, pero las sabemos aunque no queramos saberlas. No somos inocentes, ni son inocentes los políticos y políticas que están en sus poltronas con nuestro consentimiento. Somos culpables de creer sus estúpidas mentiras, de permitirles ejercer su poder sobre nuestras vidas, de contribuir con nuestra apatía a que aumente día tras día el abismo que nos separa a unos seres humanos de otros.
No somos seres maravillosos capaces de renunciar al bienestar, pero estamos constatando a través de la experiencia, que los sentimientos de odio solo provocan más odio, que cuando sembramos venganza sólo cosechamos más venganza, que se hace necesario decir ¡Basta!
Creemos en la anrarquía porque creemos en un mundo de hombres y mujeres con igualdad de derechos y deberes; porque creemos que ningún ser humano tiene que medrar a costa del dolor y las lágrimas de otro; porque no admitimos que haya pueblos de primero, segundo o tercer mundo, dado que todos habitamos en el mismo planeta; porque pensamos que habría recursos para todos si no existiesen esas "aves de rapiña" que se atribuyen privilegios de los que carecen los demás.
No nos gusta la sociedad en la que vivimos, por eso queremos transformarla.
El mundo es un maravilloso arco iris donde caben todos los colores, todas las etnias, todas las culturas... Homogenizarnos sería empobrecernos, pero dividirnos en departamentos estancos sería deshumanizarnos. Todos los pueblos con su cultura, con sus matices, con su historia y con su vida, pero todos los pueblos con recursos para desarrollarse, con el respeto de los demás hacia sus gentes; todos los pueblos hacia su libertad, alejados de las ambiciones comerciales y políticas de unos cuantos desaprensivos.

Marilés Subir


La muerte de Arafat y
el futuro de Palestina

El dirigente palestino Yasir Arafat ha muerto a los 75 años de edad en un hospital parisino, tras haber pasado tres años recluido en la sede de su gobierno en Ramala (Cisjordania), la Mukata. Y que Arafat haya muerto en la cama es algo importante, pues nos permite hacer valoraciones sobre su figura, no enfrentándonos a un mártir de su causa sino a un dirigente con muchas sombras. Y esto es un dato importante que no pasan por alto muchos dirigentes palestinos. Así, al poco de conocerse la muerte de Arafat, la organización Hamás sacaba un comunicado de condolencias apuntando al envenenamiento de Arafat. Saben que un Arafat mártir puede hacer mucho más por la causa que un dirigente que ha muerto por otras razones. Aun así se explotará el hecho de su confinamiento en la Mukata, para explotar más el mito de Arafat. Porque de eso sí que podemos estar seguros, de que Arafat es un mito para una gran parte del pueblo palestino.
Pero nosotros debemos hacernos la pregunta de quién es Arafat verdaderamente, dejando a un lado el mito, el mártir (si lo hubiera) y centrándonos en la persona. Arafat nació en 1929 y desde la década de 1960 actuó en el seno de su grupo político Al-Fatah y en la unificación de todos los grupos guerrilleros palestinos en 1968 con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Todo esto en medio de la guerra entre árabes e israelíes, donde aún la cuestión palestina no estaba en primer plano, pues el enfrentamiento se centraba más entre Egipto e Israel.
En los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 todo cambió: un grupo terrorista islámico palestino denominado Septiembre Negro secuestra a nueve integrantes de la delegación israelí, para después asesinarlos. El hoy único superviviente de aquel hecho, escondido en algún país africano, recuerda así el acontecimiento: "No me arrepiento de nada de lo que hice. Nadie conocía la lucha del pueblo palestino, pero desde ese día todo el mundo habla de Palestina". La aureola que Arafat ha tenido en los últimos años ha impedido decir que Septiembre Negro contó con todo el apoyo de la OLP, organización que lideraba Arafat. Y aunque el poder moderó las posturas de la OLP, nunca hubo un intento de abortar las acciones terroristas de grupos como Hamás y Yihad Islámica. Estas acciones que perjudicaban no sólo al pueblo israelí, que es quien sufre directamente los ataques kamikazes, sino también al pueblo palestino, pues las iras del otro gobierno terrorista (al igual que todos los Estados) como es el de Israel, provoca una reacción militar y una escalada de violencia que no cesa. Y en todo este microcosmos hay que situar la figura de Yasir Arafat, que aunque algunos lo definían como una pieza clave en la solución del conflicto, no era otra cosa que un obstáculo. En 1994 fue premiado con el Nobel de la Paz junto a los judíos Isaac Rabin, asesinado por un fanático ultraortodoxo judío poco después, y Simón Peres, merced a los "acuerdos de paz" que posibilitaron el surgimiento de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). La historia tiene estas cosas, y así es condecorado por la paz un personaje que buscó el enfrentamiento siempre. Quizá algún día el trío de las Azores sea condecorado con tan excelso galardón.
Pero lo que sí es cierto, y es algo que no debemos pasar por alto, es que la muerte de Arafat crea una gran inestabilidad política y social en la zona. Poco antes de su muerte todas las facciones palestinas se unen para buscar una solución. Pero los dirigentes de Yihad Islámica advierten: "Si no llegamos a un acuerdo satisfactorio, dirimiremos nuestras diferencias en la calle". El peligro de guerra civil planea sobre el territorio palestino. Es lo que ocurre siempre con la sucesión de este tipo de regímenes y organizaciones. La muerte del líder descabeza todo, pero quien saldrá perjudicado será una vez más el pueblo.
Igualmente la ANP llevaba tiempo siendo un gobierno corrupto. Se descubrieron cuentas bancarias de Arafat por varios países, donde especulaba con el dinero para beneficio personal. Mientras Palestina sufre todas las privaciones, la esposa de Arafat se gastaba cantidades ingentes de dinero en las ricas tiendas parisienses, con la malversación de los fondos que la ANP estaba generando.
Y todo esto es la herencia que deja Arafat. Los sucesores actuales se mueven entre la corrupción y el radicalismo islámico. Si alguien piensa que ahí se pueden encontrar interlocutores válidos se equivoca de cabo a rabo. Y esto también es herencia de Arafat.
Otra incertidumbre es la actitud que tomará el Estado de Israel, que había anunciado la retirada de los territorios ocupados de Gaza, provocando un motín entre los colonos judíos de la zona. Si antes hemos aludido a los sucesores de Arafat, en Israel los cambios no son mucho mejores. El radicalismo sionista va tomando fuerza, y la sucesión se establece ente el Likud, partido de la derecha política, y el Partido Laborista de un edulcorado centro-izquierda.
Hoy Palestina está de luto y buscando a ciegas un camino. Frente a Hamás, OLP, Yihad, Likud, Partido Laborista, ultraortodoxos de ambos bandos, los anarquistas nos quedamos con los pueblos judío y palestino. Con esos movimientos que están surgiendo, que son la esperanza para muchos de nosotros. Nos quedamos con las ideas de Anarquistas contra el Muro y con la Iniciativa Anarcosindicalista Palestino-Israelí. Porque frente a la corrupción de los que han estado y de los que están, al radicalismo y al terrorismo islámico, al integrismo de ambas partes, nosotros seguimos quedándonos con el socialismo de verdad y con quienes lo defienden con métodos antiautoritarios: sólo el apoyo mutuo y el internacionalismo de clase es capaz de derribar todos los muros, todos los dogmas y toda la ignominia.

Julián Vadillo Subir


Actividad en Brasil

Hemos recibido una carta relatando las actividades llevadas a cabo por los compañeros de la Federación Anarquista de Río de Janeiro (FARJ) que nos ha parecido interesante traducir:

Por aquí estamos activos. Fundamos ("oficialmente") el pasado 18 de septiembre nuestro Centro de Cultura Social (CCS/RJ), ubicado en un gran edificio del barrio de Vila Isabel en el que, desde 2001, ya funcionaba la Biblioteca Social Fábio Luz, que es actualmente una de la actividades públicas de la FARJ y que reúne el mayor acervo anarquista (libros, periódicos, etc.) de Río de Janeiro.
Actualmente, el CELIP carece de sala de reuniones y permanece en el patio de la Universidad Federal de Río, en el centro de la ciudad. Mantenemos contactos con un sindicato que tiene simpatizantes libertarios que seguramente nos cederán una sala para las reuniones semanales del CELIP. Veremos...
Mientras tanto, nuestro principal proyecto es la fabricación de magdalenas de diferentes sabores con jóvenes estudiantes de las favelas del barrio. El proyecto lo heredamos de una fraternidad religiosa; la principal diferencia es que, actualmente, son los propios jóvenes quienes gestionan la producción y la venta, repartiéndose entre ellos los beneficios. Nosotros solamente les facilitamos la infraestructura (local, equipo, luz, gas, bicicletas para el reparto, etc.). Cuando se fundó el CCS, fueron los propios jóvenes quienes presentaron al público el "proyecto de las magdalenas", entusiasmados por la organización horizontal y autogestionaria.
También tenemos un proyecto de aprovechamiento de productos reciclables (botellas de plástico y bricks) que recientemente fue objeto de un acto con exposición de objetos reciclados. También se aprovechan los materiales procedentes de la fabricación de magdalenas (sacos de azúcar y de harina, cajas de margarina, etc.).
También cedemos el local a un grupo llamado "Luz do Sol" que da clases de apoyo a los niños del barrio, además de clases de teatro para jóvenes. En el CCS tenemos también clases de yoga, un curso de cerámica y otro de esperanto.
Nuestro próximo objetivo es abrir un bufete de abogados para el apoyo jurídico a la población de las comunidades pobres del barrio, que sufren cotidianamente con la violencia policial y de los traficantes de droga. El núcleo de apoyo jurídico llevará el nombre del anarquista Lima Barreto, considerado uno de los mayores escritores del país.
Nuestro problema crónico, como todo por aquí, es el dinero, que conseguimos de las contribuciones voluntarias de militantes y simpatizantes de la FARJ, aparte de las ventas de nuestra pequeña librería.
El periódico Libera sigue adelante, aunque con algunos meses de retraso. El año pasado ayudamos a organizar en la Universidad Federal Fluminense (en Niterói, ciudad cercana a Río) el Primer Simposio de Historia del Anarquismo, que fue un éxito, con un público que rondaba las 300 personas diarias.
El mes pasado tuvimos un desafío mayor con la organización, junto al colectivo anarquista "Terra Livre" y a la editorial Imaginario (de Plinio Coelho), del Coloquio Internacional Libertario - Historia del Movimiento Obrero Revolucionario. Aparte de los invitados brasileños, trajimos cuatro compañeros de fuera: Eduardo Colombo, Larry Portis, Daniel Colson y Frank Mintz. El evento se celebró en Sâo Paulo y Río.
En el ámbito sindical, publicamos recientemente el cuarto número del periódico A Ressurgência, con una tirada de 5.000 ejemplares; se repartió en Río, Macaé, y fue enviado por medio de colaboradores para su distribución en Salvador, Maceió y Campinas.
La formación de un frente sindical en la FARJ sigue lenta, a pesar de haber conseguido algún reconocimiento entre los trabajadores del petróleo y el respeto de algunos sindicatos, que incluso apoyaron con el pago de inscripciones al Coloquio Internacional. Es una pena que la participación de los sindicalistas en el Coloquio haya sido pequeña.
Estamos organizando también el Núcleo de Investigación Marques da Costa, ligado a la Biblioteca Fábio Luz y, consecuentemente, a la FARJ, con el objetivo principal de investigar el anarquismo en Río de Janeiro, ayudar a quienes quieran estudiar el anarquismo, promover debates, cursos de formación, aparte de publicar una revista semestral con los resultados de nuestras investigaciones y colaboraciones de los compañeros.
Estas son algunas de las actividades que la FARJ ha desarrollado. Todavía queda mucho por hacer, aunque, en apenas un año de existencia, creo que hemos conseguido bastantes cosas.

Renato Ramos Subir


 

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