PERIODICO ANARQUISTA
Nº 187
         FEBRERO 2004

 

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La religión fuera de la escuela

Para la ministra de Educación, para el PP, hay que descalabrar los centros públicos para que no sean una buena competencia del negocio privado, es decir, hay que quitarles medios o quitarlos del medio. Pero no se preocupen, que para compensarles se ha empeñado en que todos los chicos y chicas del país tengan educación religiosa, al mismo nivel que las matemáticas o la historia.
Se aburrían en sus despachos y en su genialidad decidieron que iban a rematar un poco más el sistema educativo y, fieles a las grandes enseñanzas de su antecesor, ése que descansa en el Valle de los Caídos sabiendo que España está en buenas manos (ni siquiera son originales), decidieron rescatar del olvido de la Historia esa asignatura tan práctica que es la religión.
Algunos "disfrutamos" en su día de las delicias del nacional-catolicismo y ahora no algunos, sino todos, seremos los adoctrinados por las Santas Verdades.
La alternativa (?) a estudiar una religión será estudiar Historia de las Religiones, pero ¿quién estudiará seis religiones pudiendo estudiar una sola y verdadera? Y para terminar de apañar la cosa y por el mismo precio, tienen el detalle de mostrarnos un avance del Juicio Final, pues elijas la opción que elijas, contará para la media y para la repetición de curso, o sea, proyección en versión escolar de aquello del infierno, el cielo y el purgatorio, o lo de la derecha y la izquierda de Dios Padre. Vamos, ni que decir tiene que millares de chavales y chavalas corren histéricos de alegría: ¡Al fin podremos repetir curso a causa de una asignatura de gran aplicación práctica en el mundo laboral, como es la religión! ¡Qué emocionante va a ser nuestra elección de estudios sabiendo que esa nota puede dejarnos sin estudiar la carrera deseada! Nadie puede pedir más.
Y nos preguntamos ¿qué finalidad tiene estudiar religión en los centros de enseñanza? ¿Acaso las tuercas ajustarán mejor, el ladrillo estará mejor puesto, el polvo desaparecerá antes o los ficheros se clasificarán más fácilmente con estos conocimientos? No, esto es un adoctrinamiento-adiestramiento en toda regla. A los niños y niñas pequeños se lo camuflarán entre sus personajes fantásticos, como el ratoncito Pérez, aprovechando su pensamiento mágico, aprovechando que sus impresionables mentes son fácilmente manipulables y, claro, lo creerán ciegamente y luego les seguirán soltando las mismas historias hasta los 18 años, para que de mayores no traicionen tan tiernos comienzos y marquen la casilla de la Iglesia Católica en la declaraciones de la renta, y esa institución, tan ajena a los intereses de los productores, se siga enriqueciendo a costa de nuestro trabajo. Un buen ejemplo de la doble moral de la Iglesia.
El Gobierno no quiere ciudadanos que piensen por sí mismos, sino fieles y sumisos lacayos que callen y obedezcan, por eso "educará" a los que pueda para que le sean útiles, y al resto nos arrollará en nuestros derechos.
¿No es España un país laico? Teóricamente sí lo es y cada ciudadano tiene derecho a una educación laica en todas las áreas del currículo, tiene derecho a la igualdad ante la ley, ante el acceso al empleo público, porque todo eso se paga con dinero de todos.
La falsa alternativa a la religión no es una educación cívica, pues sus principios no parten de las ideas, de la ciencia, sino de las creencias, es decir, no tienen valor universal.
Los padres y madres pueden desear que sus hijos e hijas aprendan un sistema de creencias, pero esa no es función de la escuela pública, sino de ellos mismos. La escuela pública tiene, o debería tener, otra función en cuanto a los diversos pensamientos, ideologías y posturas religiosas, que va desde el hecho real de la convivencia diaria de personas diversas hasta el estudio de esos pensamientos, ideologías y creencias, pero es que esa temática ya está incluida en diversas áreas y es desarrollada por un profesorado que ha obtenido ese empleo, esa función, por un concurso-oposición en el que, aún con limitaciones, el proceso es abierto y las creencias y conducta personal no deciden, lo que queda demostrado por el hecho de que hay profesores y profesoras públicos de Historia que son católicos, que son ateos, que son budistas, anarquistas o socialistas. Y hablamos de derechos porque los tenemos y con ese discurso pretenden que pensemos que el objetivo es conseguir más católicos, cuando lo que ambicionan es aumentar más la influencia y poder económico del tándem Iglesia-Clase dominante asociada a ella, representado de maravilla por el PP. La prueba es que la influencia de la Iglesia en la moral y conducta de los españoles que se consideran católicos es muy pequeña. Baste ver que:
La mitad de los españoles se declara católica practicante, otro 32 por ciento se dice católico no practicante, del 15 al 20 por ciento se proclama no religioso, agnóstico o ateo y el 2 por ciento practica otra religión. Pero el 71 por ciento de los católicos está en contra de la Iglesia por condenar los métodos anticonceptivos; el 64 por ciento la critica por rechazar el divorcio e, incluso, un 53 por ciento no está de acuerdo en que el Papa condene el aborto en cualquier caso. Apenas el 35 por ciento asigna a la Iglesia la cuota correspondiente en la declaración de la renta (Cataluña el 22 por ciento). Los obispos rebasan la edad de jubilación y ya hay en España un 50 por ciento de parroquias sin párroco. Sin embargo, la Iglesia católica afirma que el 90 por cien de los católicos es católico. Está claro.
Pero bueno ¿No son estos ministros, a los que ahora se les aparece la Virgen, los mismos que apoyaron la guerra contra Iraq cuando el Papa y la cristiandad dijeron No a la Guerra? ¿Y el resto de la gente que también se opuso a la guerra y a tantas otras reformas que jamás ha sido escuchado? ¿Cuándo nos atenderán, cuándo nos preguntarán qué nos parece esta nueva ley o cualquier otra? ¡Somos nosotros los afectados! ¡Nosotros somos los que deberíamos decidir sobre ellas! ¿Cómo se puede confiar en unos dirigentes tan falsos?
Mientras tus votos les apoyen, ellos seguirán abusando de ti; mientras los trabajadores no organicemos la sociedad a nuestra manera, mientras la educación no sea libre, todo seguirá así.

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Cruzadas y misiones

La definición que de las misiones ofrece el decreto conciliar Ad gentes es simple y encaminada, desde el principio, a evitar cualquier problema.
Las iniciativas particulares, con las que los propagandistas del Evangelio, repartidos por todo el mundo, desarrollan la tarea de predicar el Evangelio y fundar la Iglesia entre pueblos y grupos que todavía no creen en Cristo, son llamadas comúnmente "misiones"; se realizan a través de la actividad misionera, y se desarrollan normalmente en determinados territorios, reconocidos por la Santa Sede.
Si pasamos de los textos conciliares a los libros de teología misionera, adoptados en la Facultad de Misionología de la Universidad Pontificia de Roma, nos quedaremos estupefactos ante afirmaciones que, más allá de los enunciados vagos y la apologética corriente, sirven para delinear más verazmente la verdadera naturaleza de la acción misionera. De entre todas ellas escogemos dos citas particularmente indicativas, que aparecen como elocuentes respuestas a dos preguntas cruciales que han acompañado a toda la historia del monoteísmo cristiano:
1) ¿Es posible exportar el Evangelio sin exportar también la cultura occidental?
2) ¿Es posible exportar el Evangelio sin la coerción y la guerra?
La primera respuesta la da el jesuita Nkeramihigo que, afrontando el tema de una correcta inculturación del cristianismo, afirma rotundamente la necesidad de la occidentalización de cualquier otra cultura: si el destino del cristianismo ha estado históricamente ligado al destino de Europa es normal, teniendo en cuenta la especificidad de la encarnación, que la aceptación del cristianismo esté ligada a Occidente y viceversa.
Se afirma con simplicidad y mucha coherencia que, como la religión cristiana ha nacido y crecido dentro, de la historia y de la filosofía de Occidente, en particular en el triángulo cultural constituido por Jerusalén, Atenas y Roma, propagar el cristianismo equivale a propagar la cultura occidental.
Queda claro que para aceptar el cristianismo, cualquier cultura deberá perder su propia identidad entrando en el área de influencia de Occidente.
La segunda respuesta pertenece a otro jesuita, el padre Shih, profesor de Catequesis misionera en la Universidad Gregoriana, que ante el tema de los medios con los que la inculturación evangélica se ha producido históricamente, afirma: "Teniendo presente la imposibilidad para los individuos de una sociedad tradicional de abandonar la propia religión ancestral y convertirse a una religión extranjera como la cristiana, reconocemos una contribución doble del colonialismo a la causa misionera de la Iglesia. En efecto, sometiendo la sociedad indígena a la autoridad del gobierno colonial, el colonialismo escogía a la vez el mecanismo de control social y liberaba, por así decirlo, a los individuos miembros de la presión de los grupos dándoles un cierto espacio libre para las decisiones personales.
Por otro lado, el colonialismo introducía un nuevo modelo de producción y un nuevo sistema económico. Con ello dotaba a los indígenas de los países colonizados una alternativa a su vida tradicional asegurando de esa forma a los conversos al cristianismo la subsistencia y la supervivencia más allá de sus grupos naturales".
De esta manera se reconoce explícitamente que es la coerción, en particular la que se ejerce con las armas, y no la persuasión lo que conduce a la conversión; se entiende así el hecho de que los misioneros, al contrario que los cruzados, estén desarmados como una estrategia de penetración tras la que están siempre las armas de los militares y los intereses de los mercaderes.
Derivan así de las dos respuestas citadas dos trazos verdaderamente reales de la ideología misionera construida por completo sobre un supuesto mandato divino de exportar la verdad absoluta a todas las culturas:
1) Exportar la religión cristiana para exportar la cultura occidental.
2) Exportar esta religión y esta cultura por medio del uso de las armas.
Añadimos nosotros una tercera característica, que pone en evidencia el aspecto económico de la institución misionera y sus relaciones con los intereses expansionistas de Occidente:
3) Exportar esta cultura y esta religión para obtener el máximo rendimiento al capital invertido en la conquista.
En la apologética corriente del mundo misionero, estos tres elementos (que podemos resumir en la tríada de las tres M: misioneros, militares, mercaderes) están separados funcionalmente para conseguir que sobre la figura del misionero, presentado como portador desinteresado de hermandad y civilización,, converja el apoyo económico y de opinión del pueblo cristiano; de ese modo se alejan y descartan los aspectos muy evidentes de la complicidad con los intereses militares y económicos y se construye una gran reserva de "buena conciencia".
Reflexionando sobre la verdadera naturaleza de la ideología misionera, podemos comprender que la característica que distingue al imperialismo cristiano de cualquier otro imperialismo precedente es que el expansionismo militar y económico está justificado, a pesar de todas las pruebas históricas en contra, por un ensalzado amor al prójimo, hoy presente también bajo el aspecto de la defensa de los derechos humanos; este amor al prójimo, en realidad, se niega porque consiste en cambiar radicalmente la naturaleza cultural de los que se dice amar, imponiéndoles una cultura y una religión que les son ajenas.
El daño incalculable que la ideología misionera ha provocado en el mundo se basa en el hecho de que bajo el subterfugio de predicar la "verdadera" religión y la "verdadera" civilización, y con la construcción de un fanatismo religioso empujado a veces hasta el martirio, han colaborado eficazmente en hacer eficaz el dominio, hoy entendido a escala global, de la racionalidad técnico-científico-económica; este tipo de racionalidad no sólo es capaz de hacer pasar como intereses de la humanidad los de bien determinados grupos de poder, sino que también es capaz de comprometer el porvenir y la supervivencia de las generaciones futuras con una serie infinita de guerras.
La paradoja fundamental de todo el monoteísmo cristiano resulta ser la siguiente:
La religión del amor al prójimo, como afirmaba ser la cristiana, incluso a través de la institución misionera ha sido indiscutiblemente la matriz cultural de los dos más grandes genocidios que recuerda la historia de la humanidad, el genocidio de los indios americanos y el de los judíos, que todavía evocado por el monoteísmo islámico, se dispone a apoyar y ensalzar las guerras actuales y futuras.

Rodolfo Calpini
(Il Peccato-Umanità Nova) subir


Ciencia y religión

Somos un grupo de docentes de todos los niveles educativos que estamos muy preocupados por el bajo nivel cultural en nuestra sociedad, los altos índices de fracaso escolar y la proliferación de telebasura.
Para salir de esta situación queremos traspasar los muros de las escuelas, los institutos y las universidades, llevando la cultura y la educación a ámbitos en los que hasta la fecha hemos estado ausentes, en los que nuestra dejadez ha privado a muchos ciudadanos del derecho universal a la cultura.
Como primer paso, queremos llegar a un acuerdo con las autoridades eclesiásticas para que nos cedan un diez por ciento del tiempo de las misas con el fin de que profesores especialistas en las distintas disciplinas puedan llegar más fácilmente a los creyentes mediante breves intervenciones didácticas.
Estamos estudiando cuál sería el momento idóneo para insertar en las misas contenidos científicos y culturales, tal vez inmediatamente después de la consagración o justo antes del padre nuestro.
Está claro que algunos feligreses podrían, con razón, objetar que ellos no tienen por qué aumentar sus conocimientos ni su cultura, ya que acuden a misa con el sólo fin de orar y escuchar la palabra de Dios.
Para solucionar este problema, y aunque pudiera parecer inconstitucional, a la entrada a la Iglesia les haríamos rellenar un formulario para que manifestaran su preferencia por la religión o la cultura.
Una vez identificadas estas personas, podrían abandonar en el momento adecuado la nave principal de la Iglesia y reunirse en las capillas laterales, la cripta o el salón parroquial. Con el fin de evitar agravios, estas personas podrían recibir durante ese rato charlas de carácter no cultural ni educativo pero muy relacionadas con los contenidos que se estén impartiendo en ese momento al resto de los fieles desde el altar.
Por ejemplo, los feligreses que no quieran repasar la tabla periódica, estudiarán los efectos perniciosos de los colorantes alimentarios, los que no quieran hacer ejercicios de educación física podrán ver un documental sobre la obesidad, y los que no quieran repasar los verbos irregulares ingleses podrían estudiar estadísticas sobre la importancia de hablar idiomas en el mundo moderno.
Los obispos nos han adelantado que no habría problema en computar el tiempo de cualquiera de estas actividades como tiempo equiparable al dedicado a escuchar la palabra de Dios, a la oración, a la contemplación, la penitencia o a la caridad y en ningún caso podrá discriminarse el acceso a la salvación eterna a los fieles en razón a sus preferencias religiosas o educativas.
Tampoco han puesto la más mínima objeción a la aparente contradicción derivada de que el contenido de las misas esté basado en la fe y las creencias, en contraste con la naturaleza científica y académica de los contenidos que habitualmente impartimos en las aulas.
En un primer momento, las clases se impartirán sólo durante las misas obligatorias de los domingos y fiestas de guardar, para más adelante extenderse a otros actos religiosos de asistencia no obligatoria como bautizos, bodas, comuniones, funerales, ejercicios espirituales, ordenaciones sacerdotales e incluso ceremonias de canonización o beatificación.
Pero, ¿de dónde saldría el dinero para pagar al profesorado que trabaje los domingos? Sin duda alguna de los donativos que los fieles depositan en los cepillos, del porcentaje de impuestos destinados al sostenimiento de la Iglesia Católica o, en general, de los presupuestos de la Iglesia.
Para garantizar la calidad de las enseñanzas impartidas, nuestra asociación gestionaría directamente el dinero aportado por la Iglesia y con él contrataría a profesores de sólida formación pedagógica y científica que se encargarían de impartir las clases durante las misas.
Naturalmente dado el carácter eminentemente laico de las clases, no dudaríamos en despedir fulminantemente a aquellos profesores que no mantuvieran una coherencia laica entre su vida profesional y personal haciendo cosas como casarse por la Iglesia, acudir a misa semanalmente o participar en cualquier tipo de actos religiosos.
Finalmente, llevaremos nuestras negociaciones hasta el mismo Vaticano, con cuyas autoridades firmaríamos un Concordato que garantizara la continuidad de nuestra noble tarea docente en las iglesias durante los años venideros.
¿Te parece un disparate? ¿te parece difícil de conseguir? No es tan disparatado ni tan difícil. Ahí tenemos el ejemplo de los acuerdos entre la Iglesia y el Ministerio de Educación en torno a la asignatura de religión y su alternativa. Al final han conseguido lo que nadie hubiera creído posible.
Entre tanto, puedes hacer llegar nuestra propuesta educativa a docentes, padres, alumnos, políticos, sindicalistas, medios de comunicación e incluso a las autoridades eclesiásticas. Tal vez así contribuyamos a que se entienda mejor lo que está ocurriendo en relación a la enseñanza de la religión en los centros sostenidos con dinero público.

(Panfleto anónimo) Subir


La anarquía es urgente,
pero no se hace por correo

El texto siguiente es la declaración ante la represión y provocaciones antianarquistas, aprobada durante el Pleno de la Federación Anarquista Italiana (FAI), que tuvo lugar en Milán los pasados días 10 y 11 de enero.

Si este mundo fuese aceptable, si la información no fuese un arma peligrosa de guerra, destinada a la destrucción masiva y sin ningún cuidado con respecto a la inerme población civil, las noticias del incendio intencional de unos cajones comunes y el envío por correo de un libro lleno de pólvora, habrían merecido aparecer en los periódicos.
El eco mediático suscitado por los petardos enviados a Romano Prodi, al presidente del Banco Central Europeo, al Eurojust y a algunos eurodiputados, días después del incendio de un par de cajones ordinarios en el centro de Bolonia , se transformó en el pretexto para elevar al máximo "la alarma de terrorismo" que Berlusconi y Bush habían pronosticado en las semanas anteriores. De una orilla a la otra del Atlántico se entrecruzaron los anuncios de atentados con la relativa militarización de vuelos y territorios. Con esas medidas, la guerra duradera y preventiva intenta alcanzar un dobleobjetivo; por un lado, alimentar el miedo mediante la inseguridad que evoca a un enemigo externo siempre al acecho; y, por el otro, tener siempre en jaque a la población que vive en el colapso de un sistema de disciplina social, económica y política. Esto implica necesariamente la criminalización, expulsión y eliminación violenta de quienes no acepten las reglas de juego. En época de guerra, el terrorismo se presenta de vez en cuando para elevar la tensión. De otra manera, se corre el riesgo de que el hedor de los cadáveres de los niños muertos en Afganistán, o de que la noticia de los prisioneros iranís torturados hasta morir, resulten intolerables, inclusive para los tolerantes súbditos de este nuestro Norte capitalista que provee los fondos para la guerra.
Por otro lado, en nuestro país, hace ya varios meses que el Ministerio del Interior y los medios de comunicación agitan el fantasma del terrorismo, señalando a los anarquistas como peligro principal. En algunas investigaciones se llegó hasta presentar la hipótesis de que era una mano anarquista la que intervenía en la triste moda de envenenar las botellas de agua mineral. En una época en que los gobernantes promueven la privatización de los recursos hídricos, dejando sin agua a decenas de millones de personas en todo el planeta, en una época en que la basura producida por el capitalismo hace que el agua no sea apta para el consumo, no encuentra nada mejor que emfangar a quienes se oponen a ese modelo.
Ahora bien, si los anarquistas han sido el blanco preferido del gobierno y de la prensa, las atenciones de estos señores tuvieron un alcance mucho mayor. Las redadas y persecuciones en las casas y en los barrios donde
viven los inmigrantes han estado a la orden del día durante todo el 2003. Los inmigrantes han sido tratados como criminales potenciales, y hasta
expulsados sobre la base de una mera sospecha de complot con organizaciones terroristas; por no hablar de los trabajadores tranviarios que entraron en la clasificación de delincuentes peligrosos por haber tratado de obtener un puñado de euros haciendo huelga fuera de las normas impuestas por una legislación que ha reducido al extremo el derecho a la huelga. Antes que a los tranviarios, lo mismo le pasó a millones de personas que se habían manifestado contra la guerra, contra el militarismo, contra la política neocolonial del gobierno italiano.
Por consiguiente, en el plano interno, la guerra preventiva impone neutralizar, desde su inicio, cualquier intento de autoorganización social, que se encuadre en los mecanismos de recuperación e integración institucionales, activados por los partidos y los aparatos sindicales del Estado. En definitiva, cualquier crítica contra los actos del ejecutivo termina siendo sospechosa de terrorismo, hasta el extremo de que la mera oposición a la abolición del artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores o a la precarización definitiva del trabajo sancionada por la Ley 30 , termina siendo relacionada con los homicidas de Biagi.
A fin de año, a manera de digna conclusión de un período en que se criminalizó cada forma de disenso, llegaron puntualmente estos paquetes, inocuos para sus destinatarios, pero inteligentemente utilizados en el lugar, a fin de establecer un Estado de policía global.
Ya se habla de leyes especiales que van a sumarse a tantas leyes represivas sancionadas en las tres últimas décadas ante nuevas "emergencias", que han eliminado las escasas libertades conquistadas. Ya se encuentra en estudio, contra las clases bajas, la hipótesis de la extensión del delito de asociación ilícita, de origen fascista, que se burla -como siempre- del aparente axioma liberal acerca de la responsabilidad individual frente a la justicia penal.
La alarma suscitada por los envíos postales durante las navidades terminó de dar el impulso -probablemente decisivo- al lento y fatigoso proceso de constitución de una policía europea: los carabineros, los policías, la guardia de finanzas, las fuerzas civiles de seguridad se unirán al Eurocop.
Por no hablar de la polvareda levantada, que terminó por poner en segundo plano las disputas internas acerca de la información, las crecientes dificultades internas de la mayoría, o temas como las jubilaciones y las leyes de despido y de huelga. En estos últimos días, la convergencia guiada por el caballero Berlusconi, después de haber resuelto sus problemas y los de su clase de pertenencia con otras leyes "especiales", se apresta a eliminar todo lo que queda del sistema de previsión social y a relanzar el ataque contra las garantías residuales establecidas en el Estatuto de los Trabajadores. Si la acción se debe adjudicar por sus resultados, no nos caben dudas acerca de quiénes son los remitentes de la humeante correspondencia. Digámoslo claramente, en este caso poco importa, si los autores dependen directamente del Ministerio del Interior o si se trata del trabajo generoso del voluntariado. Gratuito o pagado, es un trabajo sucio. En efecto, con los paquetes llegaron cartas que reivindican el nombre de una agrupación informal recién nacida, cuyas siglas son "FAI": idénticas a las de la Federación Anarquista Italiana. Es evidente lo ridículo del intento, aunque menos evidente -si bien grave- la voluntad de poner en dificultades a los anarquistas, empeñados en la lucha cotidiana por la construcción de una sociedad de libres e iguales. Pero esa sociedad no puede imponerse. Los anarquistas sabemos que la libertad es una práctica colectiva y que necesita del esfuerzo constante, porque se asienta en la consciencia y en la acctividad cotidiana de cada uno, traduciéndose en acciones comunes y de lucha social. La revuelta contra la opresión se transforma en una llamarada estéril, si no construye simultáneamente, si no contagia al ambiente en el que vive sin el cual se extingue.
Bakunin sostenía que la libertad individual se acrecienta con la libertad de todos los demás; que vive y alimenta el núcleo profundo del anarquismo social, que constitutivamente tiene proyección revolucionaria, impulsa la transformación, siendo sus protagonistas principales los oprimidos y los explotados.
La accion de los anarquistas se enmarca dentro de los movimientos sociales, en el respeto de la autonomía de cada institución, en la capacidad de dar vida a organizaciones específicas y de masas impregnadas en los principios de la autogestión y del federalismo. Una federación anarquista es un ámbito de relación y de confrontación vivo entre hombres y mujeres que comparten el accionar libertario y tienen en común un programa de cambio social radical. Una federación anarquista preconiza en concreto el ámbito social en el que queremos vivir, donde existe la relación directa, cara a cara, la confrontación y también el encuentro de opciones diversas con miras a la síntesis posible, basada en el respeto de las diferentes opciones y de las experiencias individuales. Su constitución formal es garantía de libertad, porque el pacto asociativo que la constituye se basa en la autonomía de los grupos y de los individuos.
Los anarquistas de la Federación Anarquista Italiana estamos acostumbrados, lamentablemente, a afrontar la represión. Nuestro compromiso en la calle, en los puestos de trabajo, contra el racismo, el militarismo, la guerra, la opresión capitalista y estatal, solo durante el último año, han costado numerosas denuncias, por no hablar de las palizas, de las persecuciones, de la constante obra de intoxicación que desarrollan los medios de comunicación.
Hemos participado de las manifestaciones contra la globalización capitalista, contra los campos de concentración para inmigrantes y las cárceles, en la lucha contra las fábricas de muerte, los basureros nucleares, las incineradoras, hemos hecho huelgas y piquetes, estamos presentes en la lucha por la vivienda y los espacios sociales, bajo la única condición de que se practique la autoorganización, la acción directa, la negativa a la delegación , y la participación: desde la revuelta contra los vertidos nucleares, hasta la solidaridad con los tranviarios en lucha.
Aunque el gobierno y la prensa se obstinen en el binomio "terrorismo y anarquía", no permitiremos que nos atemoricen, hoy como en 1969. Con la tranquilidad de quienes han pensado crearnos dificultades, manipulando nuestras siglas y tirándolas al circo de los medios de comunicación, hay muchos que conocen y saben muy bien quiénes son los terroristas que, todos los días, bombardean, envenenan, oprimen, explotan, matan, encarcelan a los débiles y a los explotados. Ellos se sientan en las poltronas del gobierno, en las jerarquías de todas las iglesias, en los consejos administrativos de las grandes empresas y de los bancos, entre los parlamentarios, en los cuarteles generales de los ejércitos. Para derrotarlos es necesario el compromiso solidario de los oprimidos y de los explotados: los únicos capaces de poner fin a la opresión, a la autoridad, al Estado.

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La balcanización de la sociedad israelí

Israel está en plena crisis moral y económica. Cientos de miles de trabajadores venidos del sur de Asia, y también de Europa oriental, han sustituido a los palestinos, considerados a partir de ahora como indeseables. La guerra ha arruinado numerosas actividades. El paro y la pobreza benefician especialmente a los integristas, que organizan sus ajustes de cuentas. La derecha conserva el proyecto de reconstruir el reino mítico de David y Salomón, que no ha existido nunca, y poner fin a la guerra mediante una expulsión masiva. Ni la corrupción generalizada, ni las divagaciones de los integristas o de la extrema derecha han disminuido. Ello ha estado ayudado por los que, entre los palestinos, preconizan los atentados suicidas, consiguiendo únicamente cohesionar a los israelíes detrás de Sharon. Mientras que la atención del mundo está concentrada en las declaraciones de Sharon y en la guerra de Iraq, otro tipo de guerra ha estallado en Israel: la guerra de clases. El ministro de Economía, Benjamin Netanyahu, ha anunciado hace unos días los planes para reducir los gastos del gobierno en 11.400 millones de shekels (unos 2000 millones de euros). Y es que el déficit presupuestario ha alcanzado niveles sin precedentes: el 6 por ciento del producto interior bruto.
Estos dos últimos años, Israel se ha visto golpeado por una grave crisis económica. El paro ha aumentado rápidamente y afecta hoy a cerca del 15 por ciento de la población activa. La burbuja especulativa de las "nuevas tecnologías" ha explotado al cabo de dos años y han caído sus acciones. Al mismo tiempo, Sharon ha concentrado todos los esfuerzos para reprimir la resistencia palestina y proyecta incluso construir un muro que encierre toda la Cisjordania. Al principio ese muro se presentaba como una barrera "para protegerse de los terroristas", pero Sharon ya se planteaba prolongarlo. Eso será como construir una cárcel masiva para los palestinos. También ha elevado el presupuesto para la defensa y la "seguridad". Además, Sharon apoya a los propietarios y hace grandes concesiones a los partidos sionistas ortodoxos de ultraderecha. Debe tranquilizar a esos partidos con el fin de mantenerlos consigo.
Se ha producido, por tanto, una recesión económica, que ha desencadenado la caída de los ingresos fiscales y, al mismo tiempo, el gasto acrecentado por la defensa ha agravado el déficit presupuestario hasta no poderlo controlar. Sin embargo, en lugar de disminuir los gastos militares, Sharon reduce los gastos sociales. Además de las garantías bancarias, Israel ha obtenido en 2003 una ayuda excepcional de mil millones de dólares por parte de los Estados Unidos, como consecuencia de la guerra de Iraq, aparte del apoyo anual americana de más de 3.000 millones de dólares, de los que 2.100 se destinan a ayuda militar. Recientemente, los Estados Unidos han prometido 10.000 millones de ayuda complementaria, bajo condiciones. Netanyahu, el ministro de Economía, ha explicado que ese dinero se entregará a Israel si adopta "un plan económico coherente".

¿Hacia la huelga general?
Eso supondrá el hecho de que Estados Unidos done ese dinero con la condición de que Sharon disminuya los gastos sociales y amplíe las privatizaciones. Esto indica que los aliados de los norteamericanos son únicamente miembros de la clase dirigente israelí, porque tienen sus mismos intereses. Así, mientras los americanos hacían la guerra en Iraq, empujaban a Sharon a lanzar una guerra contra el pueblo trabajador de Israel. Este ataque social ha provocado la reacción de la principal federación sindical de Israel, la Histadrut, que ha expresado su indignación ante los planes del gobierno.
En efecto, el gobierno prevé la supresión de miles de empleos del sector público y proyecta bajar los sueldos. El Histradut se ha declarado en conflicto y sus miembros deben ahora votar a favor o en contra de la huelga. La huelga general que se prepara podría afectar a los servicios públicos, la mayoría de los transportes, y a los municipales, así como a numerosas empresas privadas, lo que podría paralizar la economía. Amir Peretz, su responsable, ha declarado: "El Histradut no será víctima del plan económico; luchará sin cuartel para frenarlo. No tenemos intención de perder esta batalla".
Como ya hemos dicho muchas veces, la crisis del capitalismo tendrá inevitablemente su efecto sobre los obreros israelíes, como en el resto del mundo. La burguesía sionista ha llegado a exigir a sus obreros israelíes que suban a su barco. Pero ¿qué puede ofrecer el capitalismo a los obreros israelíes? Ahora está claro: recortes en los gastos sociales, es decir, en las pensiones, la educación, la sanidad etc., combinados con la privatización de los servicios públicos, que se van degradando como en Inglaterra. Es un catalizador para que despierte la lucha de clases en Israel, y esto es sólo el principio. Una vez que los obreros israelíes empiecen a moverse, su situación se hará más clara y aprenderán por propia experiencia que su verdadero enemigo no es el pueblo palestino sino su propio gobierno. Los trabajadores israelíes ocuparán su verdadero puesto en un combate que interesa hoy día a las masas trabajadoras de los cinco continentes.

Una esperanza de paz
Para disipar los miedos ante un posible desmantelamiento de las colonias judías, Ariel Sharon ha afirmado el 23 de noviembre de 2003, ante los diputados del Likud, que "los palestinos tendrán su Estado independiente si cesan en sus ataques". Para ello, tiene la intención de tomar medidas "unilaterales" con el fin de reducir los ataques anti-israelíes y aligerar la presión sobre la población palestina, sin precisar la naturaleza de este "gesto".
Ante esta declaración, el primer ministro palestino, Ahmed Korei, mostró su alegría al día siguiente, 24 de noviembre, por la intención de su homólogo israelí de evacuar unilateralmente ciertas colonias judías en los territorios ocupados, puesto que eso indicaba una voluntad de poner en práctica la "hoja de ruta" internacional para la paz. En efecto, la hoja de ruta, un plan de paz internacional que por el momento no es sino papel mojado, prevé el fin de la violencia de la intifada, la congelación de la colonización israelí en los territorios ocupados y la creación por etapas de una Estado palestino de aquí a 2005. Se insiste en que Israel frene toda actividad colonizadora y renuncie inmediatamente a proseguir en la construcción del "muro" de seguridad, condenado unánimemente en los foros internacionales. En el cuartel general de Ramala, el presidente de la autoridad palestina, Yasser Arafat, ha denunciado esa misma tarde que el plan de Sharon consistiría únicamente en desmantelar algunas colonias judías aisladas antes de fijar las fronteras de su Estado. Eso significa, según él, que no quieren la paz, porque eso iría contra la "hoja de ruta".
La derecha y la extrema derecha israelíes han intensificado su oposición, el martes 25, a los "gestos unilaterales" hacia los palestinos, evocados por el primer ministro Ariel Sharon con la presentación por parte de los colonos de un "plan de paz" que descarta el desmantelamiento de la más pequeña de las colonias. El plan de los colonos prevé "la erradicación del terrorismo, el abandono del principio de paz a cambio de territorios, una autonomía administrativa para los árabes y un acuerdo final regional que excluya la creación de un Estado palestino o el desmantelamiento de colonias", como ha indicado un dirigente de colonia, Ben Tzvi Lieberman. Según la radio, ese plan prevé una división de los territorios israelíes y palestinos en diez cantones. En los dos cantones que se les reservarían, los palestinos que lo pidieran podrían votar en las legislativas en el marco de un escrutinio por cantón, que aseguraría "una mayoría judía automática en el Parlamento". El primer ministro sería judío, mientras que un árabe podría llegar a viceprimer ministro, ha añadido la radio.
Los colonos, apoyados por 14 diputados de la mayoría, han decidido revelar la existencia de su "plan" antes del lanzamiento oficial, el 1 de diciembre, de la Iniciativa de Ginebra. Este proyecto de "acuerdo de paz de Ginebra", elaborado por políticos de la oposición israelí, ofrecería una solución detallada a todas las cuestiones de fondo del conflicto palestino-israelí, incluyendo Jerusalén, que se dividiría, el derecho al regreso de los refugiados al que deberían renunciar de facto los palestinos, e incluso el trazado de las fronteras del futuro Estado palestino, incluyendo Cisjordania y la franja de Gaza, así como la reglamentación de las colonias.
La principal formación de la oposición en Israel, el Partido Laborista, ha anunciado ese mismo día las grandes líneas de su propio plan de paz. Este plan es muy cercano a la Iniciativa de Ginebra y preconiza la creación de un Estado palestino y el regreso a las fronteras del 4 de junio de 1967, excepto algunas rectificaciones por motivos de seguridad o para incluir bloques de colonias. En lo relativo a Jerusalén, se prevé que la ciudad santa sea capital de los dos Estados; Israel conservaría la soberanía de los barrios de colonización establecidos en la parte oriental de la ciudad, anexionada después de la guerra de junio de 1967. El plan deja a un lado el reconocimiento del "derecho a volver" de los refugiados palestinos y sus descendientes, que son cerca de 4 millones actualmente, por miedo a que se pueda poner en cuestión el carácter judío del Estado de Israel.
En caso de fracaso en las negociaciones, el Partido Laborista propone una "separación unilateral" con los palestinos y, a la espera de la conclusión de un acuerdo de paz, la prosecución en la construcción de la línea de seguridad, pero lo más cerca posible de la frontera entre Cisjordania e Israel.
El plan ha sido aprobado por el antiguo jefe del Estado Mayor, Amnon Lipkin-Shahak, que fue además uno de los promotores de la Iniciativa de Ginebra, en presencia del jefe del Partido, el antiguo primer ministro Simon Peres. Por otra parte, los Estados Unidos han anunciado que deducirían este año en 289,5 millones de dólares las garantías bancarias a Israel. La administración de Bush penaliza así al Estado hebreo por sus actividades de colonización en las regiones palestinas. Esta suma corresponde al montante evaluado por Washington para la construcción de las colonias judías, a la que se oponen los Estados Unidos, e incluye también el precio de la construcción de segmentos de la "línea de seguridad", calificada como "muro del apartheid" por los palestinos, que se sumergen profundamente en la Cisjordania a pesar de la oposición del conjunto de la comunidad internacional. Tras estas sanciones políticas ¿no se esconderá una sanción de orden económico? Quizás Netanyahu, el ministro de Economía, no adopte con la suficiente rapidez el "plan económico coherente" que quieren imponer los Estados Unidos a Israel. Por eso la ministra israelí de Integración de los nuevos emigrantes ha minimizado las medidas tomadas por Estados Unidos para sancionar la política de colonización de los territorios palestinos. "Esas medidas forman parte de nuestros acuerdos tácitos, y eso no debe inquietarnos" ha afirmado Tzipi Livni en la radio pública israelí. "Lo importante para nosotros es que el muro de seguridad abarque al máximo de nuestros ciudadanos", ha añadido.
Toda esta mascarada política entre los actores de la política nacional israelí y el poder estadounidense nos demuestra una vez más el cinismo de esos dos Estados teológicos y capitalistas. En su libro Israël-Palestine, le défi binational (Israel-Palestina: el desafío binacional), Michel Warschawski muestra de manera convincente que el sionismo, filosofía de la separación, preconizado recientemente por Ehud Barak, no tiene ningún porvenir y que el gueto que ha creado en el seno del Oriente Medio árabe no tiene nada que ver con los antiguos guetos judíos de la diáspora que constituían lugares de intercambio entre poblaciones vecinas.
La única solución es lograr que vivan juntas las comunidades cuyos antepasados tienen, sin duda, historias muy diferentes pero que tienen en común el vivir y querer vivir en la misma tierra. Frente a este problema se plantea la creación de un Estado democrático binacional en el que cada nación pueda autogestionarse libremente conservando todas sus características culturales, y cuyas estructuras sean tales que ninguna de las dos comunidades tema ser aplastada por la inflación numérica de la otra. Por supuesto, la Ley del Regreso sería abolida, excepto para los 350.000 habitantes de las 150 colonias judías establecidas en Gaza y Cisjordania...
En nuestra opinión, esta solución estatista y necesariamente autoritaria no hará sino alimentar los nacionalismos, causa de guerra. La formación de un Estado así sigue siendo peligrosa e ilusoria. La solución sería la federación autogestionaria comunista-libertaria, imposible de plantear sin un cambio profundo de las mentalidades y sin transformaciones sociales. Esto lleva necesariamente a llamar a la responsabilidad y la voluntad de las diferentes comunidades para una coexistencia pacífica que rechace la alienación teológica y mercantil.

El campo de paz
En medio del estrépito de la violencia, la voz de los pacifistas israelíes comienza a hacerse oír. No son numerosos pero representan la única alternativa. Se radicalizan y, mediante su eslogan "¡No a la ocupación de los territorios palestinos!" reúnen las aspiraciones de una gran mayoría del pueblo palestino, que trata de sobrevivir bien que mal en los territorios ocupados o sitiados por el ejército israelí. Estas individualidades y organizaciones de paz, que cuentan entre ellos con algunos militantes libertarios reagrupados en los movimientos kibutzim o en las universidades, desean que la paz permita a los habitantes israelíes, árabes e inmigrantes, vivir en Israel.
El elemento determinante sin duda para el progreso de la "subversión" pacifista es la toma de contacto de los militantes de los dos bandos desde 2002. Como consecuencia de importantes manifestaciones en diciembre de 2001 y febrero de 2002 bajo los nombres de Peace now, Gush Shalom, Ta'ayush, Yesh Gvul y la coalición Women for Peace que contó, en la de febrero, con 15.000 partidarios de la paz, se han manifestado recientemente en Hebrón, ante los "locos de Dios" encerrados en la antigua ciudad. Frente a las injurias de los colonos, han respondido en hebreo y en árabe que rechazaban "dejarse matar por ellos y que todos los colonos serían algún día desalojados a la fuerza". En enero de 2002, cincuenta y dos oficiales reservistas y soldados de unidades de combate de Tsahal firmaron un manifiesto titulado "El valor de rechazar". Allí indicaban que no seguirían "combatiendo más allá de las fronteras de 1967 para dominar, expulsar y matar de hambre a todo un pueblo". De hecho, el malestar ha ido en aumento dentro del ejército, y el tema ha dejado de ser tabú. Los que el teniente general Shmuel Giv ha denominado refuzniks, frívolos jóvenes cobardes, son en realidad soldados israelíes que han decidido no obedecer más. En el libro de Ronit Chacham, Rompre les rangs (Romper filas), se pueden leer diversos testimonios, como el del solado Herson Chacham: "Nuestros miedos no desaparecerán hasta que no instauremos la igualdad entre los pueblos y los individuos".
Los refuzniks se han convertido en uno de los elementos del campo de la paz, y su rechazo de la doble coacción suscita respeto; rechazan ir contra la democracia y los derechos del hombre, ideal enunciado por Israel pero escarnecido por los hechos. En su desarrollo, los refuzniks tocan problemas morales, cuestiones políticas, la cultura militar y el feminismo, y la cuestión social que se oculta bajo la colonización. Pero el ejército trata de contraatacar ante la extensión de ese movimiento de rechazo a la guerra en su seno, y tras haber inundado las redacciones de los medios de comunicación de contrapeticiones "espontáneas" de pseudo-portavoces militares o de comunicaciones telefónicas de voluntarios que se dicen felices de servir en los territorios ocupados, ha hecho correr el rumor de que ese movimiento es obra de un grupúsculo político que trata de desestabilizar el gobierno israelí. Esta resistencia cada vez más expresada en los medios de comunicación empieza a hacer reaccionar a la opinión pública, especialmente en los Estados Unidos, donde la visión del conflicto palestino-israelí comienza a tomar un aspecto diferente. Así, la declaración de los reservistas del ejército israelí contra la ocupación de Palestina ha sido objeto, en 2002, de un artículo en el New York Times y otros en el Washington Post.
Esta participación de los medios de comunicación ha tenido un efecto bumerán al penetrar en los medios de comunicación israelíes. Tras la destrucción por el ejército israelí de varias decenas de casas en Rafah, dejando en la calle a más de doscientas personas en 2002, la televisión israelí ha expresado por primera vez, a través de Shulamit Aloni, antiguo ministro de Educación y veterano militante del movimiento pro derechos humanos y por la paz, la posibilidad de que los militares del ejército israelí pudieran ser objeto de persecución por crímenes contra la humanidad como consecuencia de la destrucción de sus viviendas. El 25 de enero de 2002, se mostraron en dos cadenas de televisión soldados que deseaban ver la sangre de los terroristas, las humillaciones sufridas por los palestinos en los puntos de control, la mala conciencia de los soldados "que no hacen más que obedecer las órdenes", una mención de los niños muertos mientras sus madres pedían ingreso en el hospital, situaciones hasta ahora ocultadas... Eso fue suficiente para que algunos periódicos pusieran al día siguiente estos titulares: "¡Ya no podremos volver a decir: no lo sabíamos!" Sin embargo, parece que los mil cuadros del ejército están más preocupados por la seguridad de los militares israelíes y el número de rebeldes que por la paz y la solidaridad con el pueblo palestino o el respeto a las fronteras. Para los veteranos militantes de la paz, la situación actual recuerda a otras... ¿Qué dicen Ilan Pappé, Tanya Reinhardt, Zeev Sternhell o los militantes de Gush Shalom? "¡Detenednos. Multiplicad las presiones!"
La sociedad israelí ha perdido la capacidad de regularse. Sólo fuertes presiones podrán hacer reaccionar a esta sociedad. Porque los israelíes no se liberarán jamás de ese ciclo infernal, a menos que el país conozca un levantamiento popular comparable a los producidos después de la guerra de Yon Kippur o la del Líbano. No olvidemos que si el gobierno de Golda Meir cayó, se debió a que los reservistas se unieron a un manifestante aislado, Motti Ashkenazi; y que si el ejército israelí no ha entrado en Beirut ha sido gracias a la virulencia de una protesta social que se había extendido por todo el país, y al comportamiento cívico ejemplar del coronel Eli Geva, comandante de una brigada de blindados.

Michel Sahuc
(Le monde libertaire)


Anarquistas contra el muro

Denunciamos los disparos de fuego real del ejército israelí contra nuestros compañeros del "movimiento anarquista contra el muro", que han organizado una campaña internacional contra el muro actualmente construido en Cisjordania. Esos balazos han herido de gravedad al anarquista israelí Gil Naamati, del kibutz Nirim, y detenían a otro compañero, Jonathan, de Tel Aviv. Este acto se une a la larga lista de palestinos, israelíes pacifistas e internacionalistas e internacionales solidarios asesinados o heridos ante la indiferencia internacional mediática, para mantener el marco estatista y colonial que ensangrienta a la región, dividiendo a los trabajadores israelíes, palestinos y árabes sobre una base nacional, para el beneficio máximo de las clases dirigentes de los Estados de la religión.
Este movimiento, que reúne a palestinos e israelíes en una acción internacional contra el colonialismo israelí y contra los nacionalismos palestino e israelí, contribuye a trazar, con las misiones civiles de Palestina, los jalones de una solidaridad real internacional entre los pueblos, fuera del marco del Estado y del capitalismo, y una solución de paz, pasando por la abolición de los Estados en la región, y la libre federación de los municipios, la coexistencia de las poblaciones, cualesquiera que sean sus orígenes, y la condición de abandonar las lógicas nacionalistas, coloniales, militaristas y religiosas.
Los anarquistas apoyamos todas las iniciativas internacionalistas y laicas, israelíes o palestinas, que pongan en cuestión el colonialismo y el nacionalismo y den carta de naturaleza a la solidaridad entre los pueblos, atravesando las fronteras y muros que los nacionalismos y los Estados quieren levantar entre los pueblos. El movimiento de los "anarquistas contra el muro", que reúne a israelíes y palestinos en una misma acción contra la opresión, es una de las expresiones que mayor esperanza llevan consigo. Nosotros les garantizamos nuestra solidaridad.

F.A. Subir


Un cuento que no es un cuento

Queridos niños y niñas: Poned atención y leed tranquilamente esta pequeña historia sobre cosas que pasaron -y pasan- en este rincón del planeta en que vivimos...
Hace muchos años -quizás no tantos - había en este país unos hombres malos que se hacían ricos quitándole a la gente el fruto de su trabajo. Trataban a las personas como si fueran sus esclavos y sirvientes. Querían que todo el tiempo trabajaran para ellos. Los humillaban continuamente. Los niños, en aquel tiempo, no eran felices, estaban tristes: los rodeaba la miseria, no veían a sus padres y sus madres porque todos estaban siempre trabajando para los cerdos ricachones... Lloraban mucho.
Un día, la gente del pueblo se cansó de seguir aguantando tanta injusticia, y pensaron:
"-Nosotros somos los que hacemos todas las cosas, los que producimos. Nos están robando nuestra riqueza, nuestro esfuerzo, nuestro tiempo... ¿Por qué? No hay que tenerles miedo. Somos muchos más que esos cerdos. Juntémonos. Unámonos y defendámonos de ellos. Plantémosles cara. Luchemos... y si conseguimos vencer, toda la riqueza será de todos, sin que nadie mande en nadie".
Y así lo hicieron: se asociaron. Y dijeron:
"-A esta asociación nuestra hay que ponerle un nombre".
Y la llamaron Confederación Nacional del Trabajo, porque ellos eran trabajadores y trabajadoras. Era un nombre un poco largo, así que, muchas veces, lo acortaban pronunciando sólo las letras C, N y T... Sonaba bien: "CNT, CNT..."
Y llamaron a más gente buena, que se unió a ellos... Llegaron a ser muchos, millones... y comprobaron la fuerza de su unión...Y perdieron el miedo... Hasta cantaban. Los niños ya no estaban tristes, ya no lloraban. Veían a sus madres y a sus padres contentos y los veían más porque trabajaban menos tiempo y estaban más con ellos. Todos reían y jugaban.
Entonces, el miedo cambió de bando, y el pánico se apoderó de los ricachones, los mandamases, los politicuchos, los obispazos, los generalotes... Todos ellos empezaron a temblar y comentaban:
"-El pueblo se ha unido. La CNT es muy fuerte. Cogerán nuestros tesoros y palacios para dárselos a toda esa gentuza trabajadora que ya no nos verá como a sus amos. Tendremos que trabajar como cualquiera de ellos: ¡qué horror! Hasta los niños se reirán de nosotros. No podemos consentirlo".
Y, así, llamaron a sus perros uniformados -"los militares", los llamaban ellos- para aplastar a la gente del pueblo... Y atacaron a buenos trabajadores, a personas con buenos sentimientos, a los padres y madres de muchos niños, a los propios niños...
El pueblo y la CNT, junto con sus amigos anarquistas (los que no querían que hubiera amos ni esclavos) se defendieron de este ataque. Pelearon bravamente. Incluso, en muchos sitios, consiguieron realizar su sueño de vivir sin jefes y compartiendo lo que producían entre todos.
Pero los ricachones y sus perros uniformados tenían muchas armas. A ellos no les importaba matar, mutilar, torturar, encarcelar... Y ganaron esa batalla. Y después, aterrorizaron otra vez al pueblo, incluso más que antes.
Los trabajadores de la CNT y los anarquistas decidieron:
"-Seguiremos resistiendo, aunque escondidos".
Pero, mientras tanto, los ricachones les iban robando con violencia las casas donde se juntaban, sus locales que habían comprado con tantísimo esfuerzo y a los que tenían un inmenso cariño.
Los perros uniformados mataron a cientos de miles de ellos, metieron en la cárcel a otros tantos y humillaron a muchísima gente que tuvo que esconderse o huir a otros países... Y pusieron de dictador a un monigote que se llamaba Paco el Corto...
Pasaron los años. Paco el Corto murió rabiando de dolores, pero dejando tras de sí un reguero de sangre de personas inocentes y de niños.
Poco antes de morir, Paco el Corto dejó dicho que, cuando él muriera, ocupase su puesto Juan Carlos Gorrón de España, que también era un gran amigo de los ricachones y de los perros uniformados. Todos ellos vieron que no podían seguir manteniendo al pueblo siempre aterrorizado y bajo la dictadura porque les podría llegar a pasar lo que les sucedió cuando se creó la CNT. Y, después de discutir mucho entre ellos, llegaron a la siguiente conclusión:
"-Vamos a montar un tinglado que haga creer a la gente del pueblo que ellos pueden hablar, pueden decidir y pueden hacer lo que quieran. Pero, en realidad, quienes seguiremos mandando, haciéndonos ricos y decidiendo seremos nosotros y nuestros amigos. Y sobre todo, que la gente siga embobada, triste y con miedo y los niños también... Esto es muy importante. Para eso, nos será de gran utilidad la "televisión"(que es como ellos llaman a la caja tonta).¡Ah!, y a la CNT nada de devolverles sus casas y locales, que se nos jode el montaje. Además, cuando se los robamos ya los repartimos entre nosotros y nuestros amigos los fascistas y los explotadores."
Y a ese montaje le pusieron el nombre de "Democracia Parlamentaria", que suena muy raro, pero que se llama así.
La vida siguió. La CNT continuó luchando por un mundo mejor y, al mismo tiempo, reclamando sus locales... Exigió su devolución a todos los gobiernos de Juan Carlos Gorrón: al de Adolfo el Chaquetero, al de Felipe el Timador... ¡hasta al de José María el Repugnante!... Pero nada ¡No había manera!
Y un buen día, hartos de que no les hicieran ningún caso, unos cuantos trabajadores de la CNT se metieron en un sitio que se llama Consejo Económico y Social (CES), que es la cueva en la que se reúnen el gobierno, los ricachones y los traidores al pueblo (esos que dicen que son sindicalistas, pero que, en realidad, viven de vender a los obreros). Es la gruta en la que se reparten entre ellos lo que le roban al pueblo.
Los de la CNT gritaban:
"-¡Queremos que nos devuelvan nuestros locales: los que nos quitaron a punta de pistola en la época de Paco el Corto! ¡Esas casas son del pueblo y deben volver a él!"
Pero, una vez más, no les hicieron caso, porque a los ricachones y a sus amigos no les importa lo que es justo o lo que es injusto. Sólo piensan que la CNT es un peligro para ellos, porque sigue diciendo que los trabajadores tienen que juntarse, asociarse para defenderse de los que los explotan...
...Y la policía detuvo y maltrató a todos los que se metieron en el CES: más de 120 trabajadoras y trabajadores.
Ahora, los cerdos ricachones y sus jueces quieren ponerles multas y meterlos en la cárcel ¡por reclamar lo que les robaron vilmente!... ¡Increíble! ¿Verdad, niños? Lo que Paco el Corto le quitó violentamente a la CNT se lo han quedado sus amigos, los buitres de la "Democracia Parlamentaria"... ¡Así funciona su justicia!
Pero los trabajadores de la CNT, junto con la gente solidaria -que aún queda mucha, aunque no lo parezca-, no se van a dejar vencer esta vez. Lucharán contra los malos: los opresores y explotadores del pueblo... Y vencerán. Por larga que sea la pelea, esta vez vencerán. ¡Ya lo creo que vencerán! Y los niños y las niñas reirán de nuevo...
Así que: colorín, colorado, este cuento aún no ha acabado... En realidad, no ha hecho más que empezar.

Grupo Tierra Subir


Los anarquistas y la ética

Contrariamente a las diferentes corrientes políticas que se basan en abstracciones santificadas (Nación, Pueblo, Humanidad, Clase Obrera, etc.) y que, por esta razón, consideran a mujeres y hombres concretos como seres despreciables, el movimiento anarquista, en su diversidad, se basa en las individualidades humanas.
Como es evidente, no se trata aquí de una nueva abstracción pues, en este caso, cada individuo humano es considerado no sólo como un ser único sino también como un ser social, o mejor, como un ser cuya supervivencia y desarrollo dependen de la existencia, en el seno de la humanidad, de una eficaz cooperación, de un apoyo mutuo. Para los anarquistas la sociabilidad, que constituye un factor esencial de los sentimientos y principios éticos, es una característica esencial de los seres humanos, hombres y mujeres.
En el hecho de basarse en el individuo humano, considerado también como un ser dotado de una dimensión ético-social, el movimiento anarquista considera las diversas asociaciones humanas como meros instrumentos de sus componentes. Para el movimiento anarquista, la sociedad debe tener como finalidad no el progreso de la humanidad o la satisfacción de los intereses de la mayoría, sino la felicidad, la libertad, de cada uno de sus componentes. Por consiguiente, la creación de condiciones sociales que hagan posible la afirmación plena de cada personalidad humana y la satisfacción de sus necesidades, constituye el objetivo global de la lucha anarquista. Como es evidente, la creación de las referidas condiciones es indisociable de la elevación del nivel moral de los seres humanos, de la creación de una ética superior. En suma, y por basarse en la persona humana concreta (en su personalidad y en su dimensión ético-social), el movimiento anarquista, contrariamente a los diferentes partidos políticos, no puede dejar de tener una práctica basada también en principios éticos. Esto constituye el aspecto de la práctica anarquista, que la hace cualitativamente diferente de la acción política. Contrariamente a los políticos, para los anarquistas el fin no justifica los medios; contrariamente a los marxistas, los anarquistas no luchan por "una emancipación" de la clase obrera, hecha en detrimento de millones de proletarios concretos (como hicieron los marxistas-leninistas en la URSS y en otras regiones; en estos casos, el objetivo real de la acción era reforzar la dictadura de un partido político, apoyada en una nueva forma de capitalismo, el capitalismo burocrático de Estado). El hecho de que los anarquistas se basen en el individuo humano no significa en modo alguno que se opongan a la lucha de clases, o que no participen en ella. Al contrario. La lucha anarquista es parte integrante de la guerra social que opone, directamente, sin intermediarios de ninguna especie, las capas sociales pobres, explotadas y discriminadas a la clase dirigente y explotadora. Además, la libertad individual por la que luchan los anarquistas es indisociable de la igualdad social, es decir, la supresión del Estado y de las clases sociales. Es precisamente la supresión de las clases sociales la única forma de liberar de la opresión capitalista y estatal a cada proletario concreto. Lo que no podemos aceptar en modo alguno es que se conciba a cada individuo como una mera parte de un todo, como un mero miembro de su clase, en suma, como una abstracción y no como un individuo entero.
Contrariamente a lo que afirman los marxistas situacionistas, para quienes sacar el dinero a la burguesía constituye una condición y un aspecto esencial de su "revolución" cotidiana, que defienden por tanto el amoralismo, la ética anarquista es algo totalmente diferentes de las "morales" religiosas. La moral anarquista no es coactiva ni está determinada por cualquier tipo de premios, ilusorios o no. Para los anarquistas, los comportamientos morales (por ejemplo, el hecho de que un individuo arriesgue la propia vida para salvar la de otro) son manifestaciones o consecuencias de sentimientos propios de los seres humanos. Según los anarquistas, no existe desinterés en sentido laxo del término pues, para ellos, los verdaderos comportamientos morales son inmanentes a los seres humanos, algo indisociable de su carácter social. Relacionado con esta cuestión, es importante también subrayar que los anarquistas tienen conciencia de que las relaciones de dominación, relaciones inmorales y antisociales, alienan no sólo a los explotados y gobernados, sino también a los explotadores y gobernantes. Los anarquistas, en realidad, no son ni cristianos ni idiotas.

Joao de Oliveira
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El Gran Hermano te ve

"Al fondo, un cartel de colores, demasiado grande para hallarse en un interior, estaba pegado a la pared. Representaba sólo un enorme rostro de más de un metro de anchura: la cara de un hombre de unos cuarenta y cinco años con un gran bigote negro y facciones hermosas y endurecidas… Era uno de esos dibujos realizados de tal manera que los ojos le siguen a uno adonde quiera que esté…
La cara de los bigotes negros miraba desde todas las esquinas que dominaban la circulación. En la casa de enfrente había uno de estos cartelones. El Gran Hermano te vigila, decían las grandes letras, mientras los sombríos ojos miraban fijamente a los de Winston…
Desde donde Winston se hallaba, podían leerse, adheridas sobre su blanca fachada en letras de elegante forma, las tres consignas del Partido: La guerra es la paz, La libertad es la esclavitud, La ignorancia es la fuerza".
He sacado estos párrafos del libro "1984"de George Orwell no para hacer ver la increíble coincidencia en la descripción física con un conocido presidente autoritario de la Unión Europea, ni tampoco para hablar del detestable programa, cuyo nombre no me acuerdo. Más bien, mi intención es la de analizar la sensación de agobio y falta de libertad tanto en la ficción como en la realidad. Podría sacar más textos pero considero que estos son suficientes, sobre todo, las tres consignas. Dicen que Orwell sólo se confundió de fecha y en vez de 1984 tendría que haber titulado su libro 2004. Este apasionante libro lo escribió en 1948 con una gran intuición, en él se describe que el mundo está dividido en tres ejes y que cada cual está en guerra con una de las otras partes. Hasta hace más de una década, cinco minutos en un libro de historia, se hablaba de dos bloques el Este y el Oeste, EE UU y URRS. Hoy en día se habla de Norte y Sur, países ricos y países pobres. En definitiva, esto no está tan lejos de lo que Orwell describió y no tan lejos de la descripción de la falta de pensamiento libre y creativo que vemos hoy en día. Posiblemente, no tengamos carteles que nos indiquen que algo o alguien nos vigila, pero sí tenemos cámaras por todas las esquinas acompañadas por uniformados de verde, gris o negro. Los sistemas de torniquetes hacen que tengamos una sensación de control en detrimento a la libertad de circulación. Donde antes podías estar besándote ahora hay una cámara. Los expertos dicen que es por seguridad, pero, ¿a quién protegen? Dicen que es prevención, que previenen atracos, asesinatos, fechorías en general. En mi opinión, los atracos, los asesinatos, las fechorías varias se siguen cometiendo incluso delante de las cámaras. Por lo tanto, todo este sistema de seguridad no obedece tanto a una idea de tranquilidad, sino a una idea de control masivo. Ya que la cámara graba o vigila a todo el mundo que se ponga en su objetivo. Lo que me lleva a pensar que se considera que todo el mundo es sospechoso y, además, se hace creer que vivimos en una constante amenaza invisible. Esta sensación de inseguridad e incertidumbre no sólo se hace patente en la vida cotidiana sino también en un plano mundial.
Los últimos acontecimientos internacionales dan muestra de ello. Todas las guerras, me refiero a las que interviene Occidente, han sido preventivas o para asegurar la paz, ¿a qué me suena eso? Creía que la paz se construía con respeto y diálogo, con un beso y un abrazo, con una sonrisa y una caricia. ¿Se puede considerar que hay paz cuando alguien te esta apuntando con un tanque? ¿Quién nos protege de los que dicen que nos protegen? ¿Por qué ceder nuestra libertad en pos de su seguridad? Algo me hace pensar que no velan por nuestras vidas sino por sus intereses.
Aún así, nos dicen que somos libres y que nuestra libertad esta garantizada. Una frase que me hace reír y que me dice mucha gente es la de "nadie te obliga". Cierto que mañana puedo hacer peyas laborales para toda mi vida, pero eso traería unas consecuencias. No podría adquirir una casa, ni un pantalón, ni aquello que me hiciera falta para desarrollarme como persona, y si no puedo desarrollarme como persona no puedo ejercer mi libertad. Por lo que considero que somos esclavos de este sistema económico. La farsa está en hacerte creer que eres libre. "Cómprate un coche, dicen, y podrás irte donde quieras", pero no te dicen lo que tienes que invertir todos los años. Lo penoso es que tengas que currar en dos sitios porque no te llega para poder vivir decentemente. ¿Dónde está la libertad?
La farsa continúa cuando toda la información que recibimos es mínima, nos creemos a pies puntillas todo lo que nos dicen. Los que antes eran unos tíos buenísimos y honrados ahora son los más cabrones y unos terroristas. Te dan la noticia de que ha terminado la guerra y desde entonces empiezan a caer soldados a cuentagotas, más que cuando duró la contienda. Cuando surge un conflicto en una región nadie sabe nada o casi nada. Pero de inmediato te dicen quiénes son los malos y quiénes los buenos. ¿Por qué te informan de esta manera? ¿Por qué no sabemos nada de los países vecinos o del resto del mundo? No sólo nos mantienen en una niebla espesa, como si tuviéramos un muro encima para lo exterior, sino que en nuestro entorno acontecen hechos que ignoramos o nos hacen ver que eso no va con nosotros. ¿Por qué ignoramos lo que pasa a nuestro alrededor? Tal vez, porque los programas informativos brillan por su ausencia. Además, el noventa por ciento de los programas de la televisión son de cotilleo. El nivel de cultura entre la población ha bajado. Todo apunta que estamos en un retroceso, por lo que caminamos a una aguda ignorancia. ¿Alguna vez la ignorancia ha hecho libre a las personas? Será que con la ignorancia y la falsa felicidad es más fácil gobernar y esclavizar.
Otra vez la ficción superó a la realidad, ¿o realmente no es ficción?

S.O. Subir


Raíces del anarquismo en Perú

En Perú, ese profundo movimiento cultural y revulsivo que es el anarquismo tiene raíces centenarias. Cuando aparecieron en América Latina, los movimientos con rasgos socialistas libertarios provinieron de fuentes múltiples. Una de ellas fue la influencia de los derrotados de la Comuna de París, que se desparramaron por América después de 1871, trayendo consigo los ecos fermentales de su lucha. También los internacionalistas de la Primera Internacional de los Trabajadores, que contribuyeron a la concienciación de la fuerza del trabajo organizado, generando la autoestima de su propia fuerza y la solidaridad entre los de abajo: "La emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos". Consigna viva.
Pero el anarquismo tuvo en el Perú la coincidencia de otra fuerza poderosa. La organización rebelde e internacional comenzó en Perú al nivel de otros pueblos latinoamericanos, por iguales necesidades. Pero para sorpresa de los primeros anarquistas, constataron que el comunismo agrario libertario, con raíces en Villamar y Nueva Granada, coincidía totalmente en el espíritu del colectivismo agrario comunitario de los ayllus, de los quechuas-aymaras, de los calpulli, de los mayas aztecas o el mir ruso. En el Perú como en todo el tawantisuyu, era distinto el socialismo de Estado del Imperio Inca. Mantenían la horizontalidad de su organización tribal, y el tiempo vital de sus etnias.
Se destacó como evaluador de estas características, entre otros, Manuel González Prada, quien recibió la impronta del movimiento obrero anarquista internacional, ejerciendo a su vez una influencia profunda sobre el anarquismo peruano.
La Federación de Obreros Panaderos Estrella del Perú surgió en 1904 (nosotros iniciábamos una guerra civil) luchando por el reconocimiento de la organización y de las ocho horas de trabajo. En 1907 los anarquistas crearon el Centro Socialista Primero de Mayo, que dio origen al Centro de Estudios Sociales Primero de Mayo. En 1913, los anarquistas organizaron una Federación Obrera Regional Peruana con estatutos similares a la Federación Obrera Regional Argentina.
En 1919, el dirigente estudiantil Haya de la Torre difundió la doctrina de la socialdemocracia, junto a Mariátegui y César Falcón, propiciando un socialismo de Estado. Contrario a él fue González Prada, que adoptaba el internacionalismo de acción directa de la Primera Internacional en su obra "Horas de lucha" de 1908 (Uruguay padecía al represor Williman y a su jefe de policía West). Luego continuaba su actividad anarquista en el periódico libertario Los parias.
Los hermanos Flores Magón, Práxedes de Guerrero y Emiliano Zapata en México tuvieron un pie indígena, como los líderes obreros peruanos de principios de siglo, como Franken y Gutarra, periodistas y organizadores obreros clásicos que expresaron propaganda libertaria.
Es por demás interesante conocer en la actualidad cuál fue la lucha de González Prada y compañeros. Por un lado contra los propagadores de la socialdemocracia marxista, la misma que en Rusia desembocaría en el zarismo rojo, y a renglón seguido en el capitalismo desarrollista actual. Su segundo frente fue contra el populismo nacionalista del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), cuyo triste final, para vaticinio de González Prada, vino dado por el gobierno de Alan García, administración que desapareció entre los escándalos de corrupción y entreguismo, muy similares en todo al gobierno español de Felipe González.
¿Tenían razón o no los anarquistas peruanos, que con González Prada combatían los gobiernos populistas desde 1905? La revolución rusa y el llamado socialismo marxista, con su Tercera Internacional, aislaron al anarquismo, planteando un debate político parlamentario, del cual, con la prueba experimental, salió perdido para siempre el marxismo, restándole para sobrevivir la adaptación de ideas libertarias.
¿Se debe repetir el proceso una, otra y otra vez?

L.A.G.
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La Semana Trágica argentina

Hace 85 años estallaba en Buenos Aires una rebelión popular haciendo frente a las represiones que se habían suscitado como consecuencia de las huelgas en los talleres metalúrgicos Vasena. La huelga era efectiva desde fines de 1918, exigiendo mejoras en las condiciones laborales como: reducción de la jornada de 12 a 8 horas, reincorporación de los trabajadores despedidos, aumentos en los salarios y descanso dominical. Dichos establecimientos eran custodiados por el ejército, en donde se encontraba como teniente de infantería Juan Domingo Perón. Con los radicales en el gobierno (como en los fusilamientos en La Patagonia y como el 19 y 20 de diciembre de 2001, poco importa si el presidente era Yrigoyen o De La Rúa) comienza la represión.
-7 de enero de 1919: Se produce el primero de una serie de enfrentamientos entre los huelguistas y las fuerzas represivas. Como resultado de este violento choque caen muertos cuatro trabajadores y quedan más de veinte heridos.
-Se declara la huelga general por tiempo indeterminado siendo unánime en todo el país.
-9 de enero : Mientras marchaba el cortejo fúnebre hacia La Chacarita, con el cual se había solidarizado gran parte de la población, se produce nueva-mente una salvaje represión.
-Comienzan las redadas en los barrios obreros. Se implementa una práctica represiva llamada progromos, incendiando hogares obreros y principalmente hogares judíos. A raíz de estos hechos y habiendo participado en la represión de los mismos, se forma la Liga Patriótica Argentina, cuyo principal instigador es Carlés en asociación con grupos nacionalistas vinculados a la Iglesia, al Jockey Club y al Centro Naval.
-Como saldo de estas represiones quedaron centenares de muertos y miles de deportados y detenidos.
Actualmente vemos cómo se han desvanecido las mejoras conquistadas por aquellos obreros y luchadores organizados en sindicatos de orientación anarquista, y que la actitud de los gobiernos ante los pueblos sigue siendo la misma: dominación, opresión, represión. Es por eso que rememoramos aquella lucha con la intención de recuperar los lazos solidarios entre los hombres, en pos de la libertad y la dignidad humana.

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