PERIODICO ANARQUISTA
Nº 179
             JUNIO 2003

 

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Guerra al olvido

Vencido y desarmado de todo su arsenal biológico el desarrapado pueblo iraquí, han alcanzado los ejércitos del "Eje del bien" sus más altos objetivos imperialistas. La guerra televisiva ha terminado.
Ahora continúa desarrollándose otra guerra detrás del telón y alejada de las bambalinas; es tanto o más sanguinaria, cruel e injusta, pero mucho más aséptica.
Por el momento podemos sentarnos cómodamente para contemplar la nueva novia del príncipe o conocer más datos sobre los divorcios de los "famosos". Lo que no sale en TV no existe y los miles de muertos enterrados en el suelo de Iraq, los periodistas que han dejado allí sus vidas para contarnos la verdad de este conflicto, las mutilaciones debidas a las bombas de racimo que USA no arrojó, las personas que han perdido a sus familias gracias a la ayuda prestada por EE UU, van a quedar muy pronto en el olvido.
Pero ¡cuidado!, Bush le ha tomado gusto a la sangre. Ahora es Irán el gran peligro, el poseedor de las armas químicas que no se han encontrado en Iraq. Atacarla resultará muy sencillo, las tropas ya no necesitan desplazarse porque están en sus fronteras, la guerra ha supuesto un desembolso inferior al previsto, pueden matarse dos pájaros por el precio de uno.
Nos están preparando para una nueva invasión. Ya que han empezado ¿para qué parar? Aún quedan muchos seres humanos por exterminar.y hay que contentar a los fabricantes de armas.
¿Qué opinan de todo esto el señor Aznar y su camarilla?
Nos gustaría que cogiesen las migajas de esa tarta amasada con sangre que están a punto de repartirse EE UU y Gran Bretaña, que guardasen las treinta monedas de su traición al pueblo y desapareciesen de una vez para no torturarnos con su presencia.
No obstante, tenemos algo que agradecer a Bush, Blair y Aznar. Han sido capaces de demostrar la ineficacia del tan cacareado sistema democrático. Nos han dado la razón al patentizar que la opinión del pueblo no cuenta, que el tan solicitado voto electoral sólo sirve para permitirles hacer lo que les viene en gana sin atenerse a ningún tipo de razones. Nosotros ya lo sabíamos, pero ahora lo sabe mucha gente más.
Señoras y señores políticos, ustedes nos han presentado siempre a los anarquistas como individuos violentos, pero nuestras banderas rojinegras han salido a la calle luchando por la paz mientras ustedes apoyaban la guerra y la destrucción; ustedes nos tachan de utópicos porque proponemos otro modelo de sociedad, cuando el modelo que ustedes defienden ha fracasado estrepitosa y reiteradamente; los medios de comunicación están denominando anarquía al caos que sus métodos belicistas han propiciado en Iraq. ¡Cuanta ignorancia! Una sociedad anarquista sólo se desarrollaría dentro de un orden presidido por el respeto a las libertades.
Señores y señoras del PP, nos dicen que les molesta el calificativo de asesinos que se les ha dado en las manifestaciones. ¿Les gusta más el de "cómplices de genocidio"? Pues bien, les daremos ese calificativo. Ha llegado el momento de llamar a las cosas por su nombre.

M.G.M. Subir


La podadora de margaritas

Son las 3:44 AM en España, hace 1 minuto una bomba BLU-82 (también llamada Podadora de margaritas) acaba de surcar el cielo en los alrededores de Bagdad. Ha sido la primera, sus siete mil kilos la hacen tan grande que no se puede lanzar sino que tiene que ser empujada por la parte trasera de un avión de carga.
Ha tardado unos cien segundos de agónica caída antes de tocar el suelo (durante ese tiempo, a un kilómetro a la redonda se puede oir su aterrador silbido; si lo oyes, sabes que estás en su radio de acción). Una sonda de doce metros se extiende desde la nariz de la bomba, pega primero en el suelo, detonando 5.700 kilos de pólvora de aluminio en una pasta explosiva por encima del nivel del suelo.
Tras el silbido, no hay un "bum", no hay un sonido aterrador como algunos piensan (eso sólo lo oyen los afortunados que están lejos). Lo único que se percibe es un viento creciente de succión hacia el lugar de la explosión, la succión sólo se produce a nivel del suelo y llega a los quince metros por segundo; no te tirará, pero verás cómo las margaritas se parten (de ahí su nombre).
Tras la succión de tres segundos, hay una onda de choque de 1.300 kilos por centímetro cuadrado que puede matar hasta a una distancia de seiscientos metros desde el punto de impacto, ¿estás tan cerca como para morir dignamente? Al final las medidas sí que importan.
Si estás a 1.500 metros, no te da tiempo a oír el "bum", cuando hayas visto las margaritas volar, derepente oirás un zumbido y sentirás un dolor en los oídos (tus timpanos han estallado), puede que encuentres en el suelo, probablemente con el pecho algo dolorido (luego sabrás que un pulmón no ha aguantado la presión y ha decidido estallar sin pedirte permiso).
Tras ese momento, una columna de fuego de unos cuatrocientos metros se levanta desde el punto del impacto, qué pena que tus tímpanos hayan estallado hace un segundo (que para ti sera una hora) porque oirías los cristales y puertas de todos los edificios hacerse añicos en tres kilómetros a la redonda (las puertas de madera se rompen y crujen y sus astillas se dispersan).
Lo ves venir, la succión inicial ya ha alimentado la inmensa llamarada, que ahora se dirije hacia ti (tranquilo, no tendrás tanta suerte de que la lengua de fuego te devore, estás demasiado lejos). La llamarada empujará un viento caliente de cien grados a unos cien metros por segundo que se empotrará contra tu cara, que deformas con una mueca intentando abrir la boca para refrescarte, qué pena que tu pulmón izquierdo haya estallado, ya que no podrás percibir el agradable aroma del azufre quemado que proviene de tu pelo que se ha chamuscado. Todos tus objetos plásticos comienzan a deformarse, tus ojos se secan, la piel se cuartea sin quemarse. Estás en el suelo, te duele mucho el pecho, intentas respirar, no consigues introducir aire, te quedan unos cinco minutos de agonía, sabes que nadie va a ayudarte porque miras al cielo y ves una estela de luces que lo cubren (son los cañones antiaereos que, como siempre, no haran ningún blanco); fíjate bien, hay algo que va más despacio que los disparos, una luz un poco más pálida: es un transporte de operaciones especiales MC-130 Combat Talon, el que te acaba de lanzar el regalo. Alzas el brazo, extiendes el dedo medio y les das las gracias (hazlo también de mi parte) por salvarte del dictador: acabas de ser occidentalizado.¿Has aprendido ya que a veces la muerte solo tarda cinco minutos con seis segundos? Eso lo inventamos los occidentales.

D.E.P. subir


Contra los ricos del mundo

La reunión del Grupo de los Ocho (G8) se desarollará los días 1, 2 y 3 de junio de 2003 en Evian (Francia). El G8 reúne los gobiernos de los ocho países más ricos e industrializados del mundo, impone un orden mundial en beneficio de una minoridad riquisíma y a costa de una inmensa mayoría de individuos esclavizados y oprimidos.
Creemos que deberían existir entre los seres humanos otras relaciones que las de tipo mercantil, de dominación, de alienación o de explotación. La contaminación, el despilfarro de los recursos naturales, las diferencias de riquezas, se vuelven cada vez más catastróficos. La globalización se traduce por una degradación de las condiciones de vida, de trabajo y por un control social reforzado. El empresariado, con el apoyo de los Estados, toma la ofensiva: destrucción de los servicios públicos, regresión del derecho del trabajo, precarización, flexibilidad, despidos, quiebra de las conquistas sociales (seguridad social, pensiones).
El sistema capitalista no puede ser reformado, ya que conduce ineluctablamente a estos efectos. Pensamos que la ruptura con el capitalismo es la única vía posible para impedir una catástrofe económica, humana y ecológica.

El capitalismo es guerra
La guerra es un estado permanente de la sociedad, casi todos los campos de la vida social se ven sometidos a la lógica de la militarización. Los lobbys militaro-industriales se valen del pretexto del terrorismo para intensificar la guerra mundial contra los pobres, los explotados y cualquier forma de resistencia al orden capitalista. Son uno de los principales motores de este sistema. Si queremos parar la máquina de guerra hay que identificar, bloquear y atacar a sus responsables, sus lógicas y sus estructuras. El ejército, al servicio de los Estados y de los capitalistas, reprime las luchas sociales e impone un orden mundial que oprime a los pueblos (Argentina, Argelia, China, Chechenia, Iraq...).
La militarización y la mercantilización de la sociedad y de los individuos induce a relaciones entre las personas caracterizadas por las desigualdades, el recorte de las libertades fundamentales y la opresión patriarcal. Las lógicas capitalistas provocan, en particular, una globalización y una regresión de la situación de las mujeres en el mundo así como la precarización masiva, la mercantilización de los cuerpos o la pérdida de autonomía.
Se reserva el hecho de circular en nuestro mundo a aquellos que puedan costeárselo. Queda claro que, para alcanzar las fortalezas del Norte (Europa, EE UU) la gente del Sur tiene que franquear obstáculos cualesquiera que sean los costos humanos: muerte, racismo, discriminación... Aquellos que lleguen a cruzar estas fronteras, que dividen a los explotados y son la expresión de los nacionalismos, se volverán mano de obra sobreexplotada en beneficio del empresariado y de las mafias (en particular las personas que se prostituyen). Sin embargo, en los países del Norte, la movilidad es provilegio de los que puedan alcanzarla.

Autogestión, acción y democracia directas contra los Estados y el Capital
Hacernos oír nos parece tanto más necesario cuanto que, a diferencia de muchos, ponemos en tela de juicio no sólo las consecuencias sino también las causas de la globalización: el capitalismo, así como la doctrina del Estado y el parlamentarismo que ponen a las poblaciones bajo tutela, impidiéndoles disponer de sí mismas, esclavizándolas a través del salariado, la policía y la magistratura, pero también favoreciendo todas las formas de alienación religiosa, sexista, racista u homofoba.
Se están desarrollando, a un nivel nunca conocido durante estos últimos años, experiencias de auto-organización y de acción directa, de rechazo cada vez más lúcido y consciente a la delegación de poder y de las vías institutionales del cambio social.
Creemos que estos movimientos pueden converger hacia estos tres elementos fundamentales:
-El rechazo de la delegación de poder y especialmente de la vía institucional del cambio social.
-La auto-organización y la autonomía del movimiento social sobre bases antiautoritarias.
-La acción directa revolucionaria y la desobediencia social.

En efecto, ¡la lucha de clases no ha muerto! Sólo la lucha colectiva, en nuestros lugares de trabajo y de vida, puede permitir la construcción de una fuerza de oposición real a la ofensiva capitalista.

Convergencia de las luchas antiautoritarias y anticapitalistas ¡CLAAAC G8 !
Las organizaciones firmantes se comprometen a hacer todo lo posible para participar en la campaña contra el G8, a los colectivos y a las iniciativas locales y regionales, al "Pueblo alternativo , anticapitalista y antiguerra" (VAAAG) así como al cortejo rojinegro en las manifestaciones de masas, a la iniciativa "Fuego en el lago" y a una iniciativa para la apertura de las fronteras, todo esto en el marco y las orientaciones del texto presentado aquí.

Alternative Libertaire
Anarchist Federation
Collectif Libertaire de Burdeos
Confédération Nationale du Travail
Fédération Anarchiste
Federazione Anarchica Italiana
Federazione dei Comunisti Anarchici
Freie ArbeiterInnen Union, Suiza
Red Libertaria Apoyo Mutuo
Réseau No Pasaran
Organisation Communiste Libertaire
Organisation Socialiste Libertaire
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Todos los caminos conducen a Salónica

En junio de 2003 tendrá lugar en Salónica (Grecia) la reunión de cumbre regular de los países-miembros de la Unión Europea. Detrás de la fachada de la discusión democrática de los jefes de Estado electos, se oculta, una vez más, la consolidación institucional de decisiones tomadas de antemano, que luego se presentan como decisión final de la voluntad común de los pueblos europeos. Desde hace mucho tiempo, la ideología del espacio común de Europa se utiliza como tapadera para la imposición desde arriba de un marco de explotación y represión sin inhibiciones y límites. Es obvio que el problema no es el internacionalismo en general y en abstracto, sino la base sobre la que se realiza. La lista de los temas que se van a discutir, según el programa, es característica.
En primer lugar, el liderazgo tecnocrático de Europa, teniendo en cuenta las opiniones y conclusiones de los economistas, va a ocuparse de la reforma necesaria de las relaciones laborales, algo que tiene como fin la disolución definitiva del viejo marco legislativo y la liberación de la producción capitalista de los obstáculos que suponen los compromisos de los contratos laborales y de las jornadas laborales. Ante el culto de la prosperidad económica, no significan nada los sacrificios inevitables, y cada oposición y protesta se puede ignorar, como superada por los cambios económicos, que pueden ser buenos o malos, independientemente de sus repercusiones en los hombres.
Con la misma lógica, sigue en el orden del día de las negociaciones de la conferencia el tema de la política de inmigración común. Los países europeos, que quieren presentarse a sí mismos como abiertos, tolerantes, multiculturales, etc., e intervenir en donde juzgan que se violan los derechos humanos, desmienten provocativamente sus propias palabras, ya que promueven, con medidas cada vez más rigurosas, la marginación económica y social de los emigrantes.
Ellos que ya han pagado con su trabajo el doble y el triple del precio del desarrollo, ahora tienen que pagar el precio de la crisis. Cuando su sobreexplotación como fuerza laboral muy barata deja de tener los resultados esperados, o cuando piden algo más que su humillación diaria, entonces las buenas palabras sobre la abolición de las fronteras paran y en su lugar aparecen, como en otros tiempos, los pasaportes.
Parece que todos estos medios de control no son suficientes. Y esto será el tercer asunto de la cumbre de Salónica. La homogeneidad económica y política tendrá que apoyarse en una red de vigilancia policial y represión, igualmente poderosa y eficaz. El liberalismo no necesita la libertad. Bajo el pretexto del "peligro terrorista", que puede justificarlo todo, se infringen incluso los derechos civiles, y se legisla un marco de control riguroso y la criminalización de la resistencia y disidencia. Las últimas detenciones y las amenazas que los órganos estatales, con la colaboración de los medios de comunicación, lanzan contra individuos, grupos sociales y la sociedad en su conjunto, se enmarcan en este contexto. Europa se convierte en una fortaleza contra los extranjeros y contra sí misma.
No podemos hacer frente a la forma internacional que con estos medios adquiere el totalitarismo, con la organización de la resistencia sólo en el ámbito nacional.
Junto a la crítica a las propuestas liberales falsas, es necesaria la sospecha hacia los que, con demasiada manía antiliberal, proponen varios antídotos, cobrando, al mismo tiempo, elogios por su resistencia. Otra vez se distinguen dos principios básicos de argumentación. El primero, más moderado y, por supuesto, más popular, dado que sus defensores ocupan desde hace mucho tiempo altos cargos en los partidos políticos y en las instituciones estatales y públicas, sin poner en duda de modo radical los procedimientos económicos corrientes, insiste en la formación de mecanismos preventivos contra los peligros incontrolables del mercado mundial. Si para los anteriores la palabra clave es "libertad", para ellos es la palabra "seguridad". Si los primeros son partidarios del liberalismo a ultranza, los últimos surgen como defensores de las virtudes de un Estado social y como protectores de las conquistas laborales. Con propuestas que van desde el establecimiento del diálogo, el fomento de la educación democrática, la recaudación de impuestos sobre la circulación del capital, hasta la constitución de organismos económicos con criterios sociales, aunque no sean siempre semejantes a las iglesias y organizaciones benéficas, las cuales pedían del G-8 la prescripción del cien por cien en vez del cuarenta por cien de las deudas, sin embargo, a menudo se asemejan muy peligrosamente a las personas que ellos mismos acusan con rabia. La perturbación de las relaciones laborales establecidas, la disminución drástica de las prestaciones sociales, el aumento del paro y la descomposición de la Seguridad Social, son, sin duda, consecuencias de las opciones liberales, entrelazadas con la manera que está realizándose hoy la globalización.
Igualmente verdadero, sin embargo, es el hecho de que las regulaciones sociales del pasado, de las cuales la socialdemocracia está tan orgullosa, no sólo no pusieron fin al dominio del capital, sino que funcionando unas veces como cebo y otras con medidas preventivas contra las revoluciones, sentaron las bases de la reproducción del capital durante la mayor parte del siglo XX y prepararon la reciente contraofensiva del liberalismo. No es casual que los defensores de puntos de vista parecidos, con el pretexto de reaccionar contra la lógica de la opción forzosa que se utiliza por los partidarios del libre mercado, estén interesados sólo en demostrar el carácter realista de sus alternativas, es decir, la viabilidad del capital y del Estado, sin los "excesos" liberales. Una vez más, tienen la intención de funcionar como distensión de la agitación social que, de todas maneras, será necesario que siga encauzándose por los conocidos canales inocuos.
El dilema que pone la globalización no debe ser entre menos o más Estado, menos o más protección económica, menos o más miseria y explotación, sino entre atraparse o rechazar semejantes contrastes falsos. No obstante, esto es imposible si alguien está buscando en el espíritu de los economistas de ambos lados las leyes más válidas de la vida económica y vacila entre los varios programas de gestión. Lo que se pide no es la gestión del sistema, algún tipo de contrato social, sino su destrucción.
A pesar de sus fanfarronadas, la historia sigue su movimiento. Y este movimiento parece tener sus raíces en procesos intensos que ocurren en el interior de las estructuras capitalistas. Para dar a nuestro intento la esencia de un movimiento hay que tener en mente un esbozo de estos procesos.
Observamos la descomposición del Estado del bienestar y de derecho, que desde hace mucho tiempo han perdido su utilidad como pilar del modelo de gestión de la posguerra. La Ilustración, como corriente de pensamiento de la Revolución Francesa que embrujó a la sociedad burguesa, está muerta, y con ella toda necesidad del poder de pactar con la sociedad. A partir de ahora, se aceptan solamente contratos individuales.
Ahora que el nuevo ámbito de producción exortiza cada lógica redistributiva a la mofa de lo imposible, ahora que gritan ante nuestros ojos sus ganancias y nuestra miseria, en este momento toman sus decisiones tras zonas férreas, dentro de fortalezas, en este momento establecen paso a paso la democracia policial. Otra vez el miedo se convierte en el arma principal que se utiliza para conseguir la reunión en torno al poder. La sociedad, aturdida en el rincón de su soledad individualista, ve que le aplastan cada derecho sin ninguna justificación. De todo lo que prometió el capitalismo nada se cumplió. Por el contrario, nos inundan de nuevo y con especial intensidad las guerras, el hambre, la miseria. Argentina parece ser la imagen de nuestro futuro. No poseemos nada. El agua, el tiempo, el amor, la vida misma, tienden a convertirse en bienes-artículos intercambiables. La desilusión difusa y el aislamiento total no tienen salida. Son parte del silencio del consumidor.
Sin embargo, mientras el dominio político del capital no encuentre visión y metas, y meramente gestiona el tiempo y las ganancias, esperando que se mantenga la pasividad, lo más seguro es que se perseguirá cada ejemplo hacia la dirección opuesta. Cada voz de resistencia hay que ahogarla al nacer. Edifican y blindan su poder lejos y en contra de la sociedad. El marco legislativo de la opresión globalizada se ensancha hasta el nivel del pensamiento. "Con ellos o con nosotros", el dilema predominante de la lógica del poder, es ya medida para cada Estado. Aquí en Grecia, en nombre de la histeria antiterrorista, el Estado griego amplía las condiciones de aceptación y consentimiento hasta la extrema izquierda. Hay que romper este silencio peculiar.

Movimiento Antiautoritario
Salónica 2003
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Sois todos unos gánsters menos yo

Como todos los años el 1 de Mayo me dirigí a la manifestación que la CNT tenía organizada en mi localidad. Como siempre fuimos detrás de los sindicatos mayoritarios coreando nuestras consignas. Después de la marcha y del penoso discurso de los partidos sindicalistas, y no mejor dicho, porque terminaron agradeciendo a los votantes que habían confiado en ellos, aquel día distinguí claramente entre los militantes de base y los profesionales: sólo tenias que ver la cara de asco que ponían estos últimos al ofrecerles tu alternativa y la clara alusión al carácter internacionalista y reivindicativo que tenía una fecha tan señalada. Su discurso fue como el de los partidos políticos con palabras hinchadas de aire y con conceptos vagos y genéricos que tanto pueden decir una cosa como otra. Clara alusión a la guerra pero nada a la guerra del patrón al trabajador y viceversa. A pesar de todo, lo mejor fue el final, es decir, nuestro mitin. A pesar de que no se quedó mucha gente, sí se apreció un conjunto importante, momento que aprovechamos para decir las cosas bien claras. De vuelta a casa me enteré de una noticia para algunos desagradable y que a otros nos provocó una leve sonrisa, como cuando uno acierta una profecía. El hecho podría pasar como aislado de alguien indignado que tuvo un desacierto para unos y un acto vandálico para otros.
Al día siguiente, con la ilusión de un colegial, compré la prensa burguesa con el fin de enterarme de cómo había transcurrido un día tan señalado internacionalmente. Iluso de mí que pensaba que me iban a informar sobre otros países y otros actos, qué decepción. Las páginas nacionales e internacionales estaban ocupadas por otros eventos. Tuve que irme a la sección de economía, más tarde comprendí que Fidalgo S.A. había subido dos puntos y no se le veía ningún futuro a Sintel. En cada periódico le dedicaban un par de páginas al palazo. De un hecho aislado pasó a la criminalización y descrédito de los trabajadores de Sintel. Se dice que el canon para redactar una noticia es el de responder a las cinco W, que corresponde a what, who, why, where, when, (qué, quién, por qué, dónde, cuándo).Si lo que queremos es dar una información objetiva sobre lo ocurrido, con unas diez líneas bastarían para dar la noticia. Cuando la intención es algo más que la de informar te preguntas ¿por qué tanto empeño en ocultar parte de la verdad y en crear una opinión desaforable? En ningún caso nos hablan de las basuras de contratos que les han ofrecido y menos del brutal desalojo que realizaron los antidisturbios en la sede de CC OO por mandato de Fidalgo. No entiendo el ataque que la prensa hace contra Sintel. No entiendo cómo por un hecho individual y no colectivo se puede criminalizar al resto de los trabajadores e incluso llegar a declaraciones tan deshonrosas como la que hizo el secretario general de CC OO al denominarles gánsters. Será que hay gato encerrado. Será que el problema de Sintel es un grano en el culo del Gobierno, de Telefónica y ahora de CC OO y, por lo tanto, del sistema.
En mi opinión, es un síntoma de la sociedad caciquil en la que vivimos. Qué casualidad que, tanto patronal como Gobierno y representantes sindicales, coinciden en que es un error que sea el antiguo comité el que gestione las ofertas y las ayudas recibidas. Comprendo que no le guste nada esta postura a la patronal (Telefónica) y al Gobierno, pero no lo entiendo en un sindicato que debería estar a favor de la emancipación de los trabajadores. Entonces, ¿cuál es el problema? No será que los de Sintel están poniendo en duda este sistema representativo que lo que conlleva es a un sistema jerárquico y caciquil. No será que realmente se esté cuestionando este modelo y que lo del palazo, en definitiva, es una anécdota que recordaremos durante años. Al sistema no le gusta ser cuestionado. Además, una muestra más de caciquismo y de dirigismo fue la de no dar el mitin al resto de los trabajadores. ¿Qué culpa tenían ellos? ¿No tenían derecho a escuchar el mitin?
Lo peor no es que el sindicalismo haya caído en una trama caciquil, jerarquizada y dictatorial, sino que ha perdido parte de sus valores, de sus principios y de su sentido de ser. En ninguno de los peores casos un líder sindical debe acusar a un trabajador, que está luchando por su dignidad, de gánster y de ser así tendría que demostrarlo, ¿o acaso se califica de gánsters a los parados indignados, como nuevo término para la academia de la lengua? ¿Cómo podríamos calificar a la guardia pretoriana de los caciquiles sindicales? Este hecho demuestra la falta de solidaridad que tienen los dirigentes y los agentes sociales ante los problemas. Pero la falta de solidaridad se fue produciendo poco a poco. Hace tiempo los sindicatos, o mejor dicho las bases sindicales, convocaban huelgas de solidaridad por la falta de solución ante el problema de alguna empresa de su mismo ramo o sector. Daba igual que no tuvieran el mismo problema porque sabían que de tener una incidencia o conflicto el resto respondería igual que lo hacían ellos. Es impresionante la cantidad de huelgas que se convocaban por solidaridad. Deberíamos hacer algún estudio o citar alguno ya hecho para que nos diéramos cuenta del sentido de solidaridad que se tenía antes y el carácter sindical que había. Hoy en día la solidaridad se entiende por un mero aspecto económico. Traducido en una compra y venta de chapas y camisetas. Al mismo tiempo que se pierde este principio, detrás van todos los demás. Pérdida de la emancipación en pos de la dependencia burocrática. Pérdida de libertad en pos de la jerarquización.
El palazo es algo más simbólico que un problema de vandalismo. En mi opinión, es una clara referencia al ¡ya esta bien, no existe tal unidad obrera! Una clara referencia al desencanto generalizado de los trabajadores ante el sindicalismo burgués. Es en este momento en el que desde las filas y anarquistas tenemos que hacer hincapié en nuestro modelo de apoyo mutuo y la acción directa. Nuestra alternativa es viable.
No podemos permitir que ningún gánster vago se chulée de los parados ni de los trabajadores. No debemos permitir que la prensa burguesa arruine con sus mentiras la lucha de los indignados. Desde el anarquismo debemos apoyar, en la medida que podamos, a los compañeros de Sintel. Lanzar nuestra idea como la mejor de las alternativas. Nuestro ejemplo como mejor propaganda. Enseñar nuestro hacer asambleario para romper con las jerarquías y los caciques. Nuestra dignidad defendida con dignidad. No somos gánsters porque los gánsters llevan corbata y tienen guardaespaldas.
¡Vivan los de Sintel!

S.O. Subir


A favor del anarquismo

Los próximos días 7, 8 y 9 de junio se celebrará en la ciudad francesa de Besanzón el sesenta congreso de la Federación Anarquista francófona. Nos ha parecido oportuno reproducir el siguiente artículo sobre una de las federaciones fundadoras de la Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA).

Generaciones de hombres y mujeres han intentado, bien o mal, emancipar sus sociedades de los yugos de la opresión y de la explotación. La igualdad, luego, se transformó en una idea-fuerza que guió sus pasos y sus acciones.
En el transcurso de la historia se constituyó, entre otros, el movimiento anarquista sobre principios y prácticas en defensa de la supresión del Estado y de las clases económicas y sociales. La originalidad del movimiento anarquista es haber comprendido y denunciado, inmediatamente, la no-neutralidad de las instituciones estatales en el combate entablado entre las fuerzas por la emancipación y las de la injusticia; haber comprendido que el Estado estaba lejos de ser un simple instrumento utilizable con buen o mal discernimiento; que él traía consigo los gérmenes y la causa de las desigualdades; que el poder no tiene otro objetivo más que... el poder; que no es un medio, sino un fin en sí mismo.
Los anarquistas defendían, paralelamente, la abolición de la explotación económica y la supresión de la dominación política, considerando, justamente, que nunca se conquista el poder para renunciar a él, y que es preciso, por tanto, renunciar al poder.
El anarquismo se vio, rápidamente, enfrentado con otras propuestas de organización social porque, de inmediato, se afirmó la capacidad de las personas para gestionar directamente su trabajo, y la capacidad de las sociedades para autoadministrarse, sin recurrir a los autoproclamados especialistas de los gobiernos que asientan su dominación en nombre de Dios, de Alá, del rey, del partido, de la patria o de la democracia.
Lo que algunos denominan debilidad del anarquismo es, en realidad, su fuerza. Lejos de ser una ideología cerrada, siempre se adaptó a la evolución de las sociedades y de las relaciones sociales, siempre difundiendo, bajo todos los regímenes, la necesidad de un cambio social en profundidad. Proponiendo una revolución social fue, y permanece siendo, el enemigo irreductible de todos los sistemas en que persiste la alineación política, económica y religiosa. Sus medios: la preparación, hoy, de las bases y prácticas que deberán regir las relaciones en la sociedad del mañana. El apoyo mutuo en lugar de la caridad, la solidaridad en lugar de la exclusión, la autogestión para acabar con la explotación, el libre federalismo contra el totalitarismo de los Estados. Partidarios de un nuevo orden libertario e igualitario, los anarquistas no sueñan, en cualquier caso, con imponer un paraíso terrestre. Ninguna organización social puede ser perfecta, ningún sistema puede considerarse acabado. Oponerse a una permanente evolución, necesitaría emplear los métodos ciegos y totalitarios de los regímenes que, en el mundo actual, mantienen a los pueblos esclavizados, en nombre de Dios, del partido o de la economía de mercado (¡a veces los tres simultáneamente!).
El anarquismo no es el fin de la historia, sino un modo de resolución del problema social, en tanto en cuanto busca una práctica permanente de armonía entre responsabilidad y libertad, entre individuo y sociedad.
Es por eso que optamos por organizarnos en la Federación Anarquista.
La Federación Anarquista es una agrupación de militantes políticos, organizada bajo el principio del libre federalismo (o sea, la libre asociación) que garantice, a los grupos y a los individuos que la componen, la mayor autonomía, con el fin de permitir el pluralismo de las ideas y de las acciones, en el ámbito de un pacto asociativo que denominamos principios de base. Es nuestro instrumento de lucha, que debe ser funcional y racional, pues rechazamos todo fetichismo de organización.
¡Sin jerarquía, sin jefes entre nosotros! Corresponde a todos los militantes hacer progresar a la organización. Desconocemos la división entre dirigente y ejecutante, la participación efectiva de los militantes en las estructuras colectivas de la organización es un principio ético y de solidaridad. Esas estructuras federales son: Le Monde libertaire semanario, Rádio Libertaire, sólo en la región parisina por el momento, y la librería Publico igualmente en París. Aparte de esas actividades federales, los grupos también tienen locales, algunas librerías, editan revistas y libros, produciendo así sus propias actividades a nivel local.

Funcionamiento
El congreso se realiza todos los años y decide sobre las campañas que serán acometidas, la toma de posición pública y los temas en los que actuar para el año siguiente. En el congreso se nombran todos los secretarios y otros responsables federales. El modo de tomar las decisiones, en vigor, es por unanimidad, lo que implica debates en profundidad hasta desembocar en un consenso. Un comité de coordinación, o Comité de Relaciones, reúne todos lo meses a todos los responsables mandatados por el congreso, con el objetivo de dar a conocer las informaciones, sugerencias y propuestas, pudiendo emanar de un grupo o de un individuo, sin otros derechos para quienes los componen (los comités), más que el de cualquier otro militante, para presentar propuestas, sugerencias o informaciones. Al menos tres veces al año, comprendido entre dos congresos, la reunión es formalmente ampliada a los delegados de los grupos, lo que la convierte en un Comité de Relaciones ampliado, con el objetivo de intercambiar puntos de vista, realizar debates o coordinar actividades que conciernan al conjunto de la organización. Es, también, una ocasión para comprobar el respeto a los mandatos concedidos por el congreso a los responsables federales.
Un cierto número de secretariados tiene como papel asegurar el buen funcionamiento de la Federación y de sus actividades. Los secretarios no tienen poder político, ellos o ellas son mandatados para la ejecución de los acuerdos precisos y son sus responsables, individualmente, entre congresos, instancia soberana de la Federación.
Un secretario general es el encargado de asegurar el funcionamiento regular del comité de coordinación (Comité de Relaciones) entre los secretarios de relaciones interiores, relaciones exteriores, relaciones internacionales y tesorería federal así como de aquellos que tienen la responsabilidad de la radio, de los archivos y las ediciones de la FA; los administradores y los miembros del comité de redacción de Le Monde libertaire son también parte implicada.
Le Monde libertaire y la librería federal son gestionados por administradores igualmente nombrados por el congreso y un comité de redacción es el encargado de la elaboración del periódico, también compuesto por militantes mandatados por el congreso. Un boletín interno sirve de hilo "horizontal" y de instrumento de debate interno.
La FA no tiene ninguna pretensión de ser una vanguardia visionaria, visión de la política que es contraria a nuestros principios. Nuestra organización no tiene la intención de colocarse al frente de las luchas sociales; sus militantes luchan por la autoorganización de las luchas por quienes las conducen; luchan, igualmente, contra todas las formas políticas de recuperación. La FA es un conjunto de militantes que se agrupan para desarrollar actividades específicamente anarquistas, de la manera más eficaz y constructiva posible. La participación en las luchas sociales es necesaria pues sin ellas no habrá emancipación posible.

Objetivos
Defendemos una revolución radical y global, simultáneamente económica y social; la destrucción de una sociedad basada en la propiedad privada o estatal de los medios de producción y de consumo; la supresión de todas las formas de explotación, de jerarquía, de autoridad. Esa fase de destrucción es necesaria, y es sin duda por eso que algunos no ven o no quieren ver a los anarquistas sino como partidarios fanáticos del desorden. ¡Que ellos observen a su alrededor y que nos expliquen como hacerlo peor! Los anarquistas son, por el contrario, partidarios de una sociedad organizada de manera mucho más racional y lógica que la selva capitalista o las dictaduras marxistas-leninistas. Se trata, en una sociedad libertaria, no de gobernar a los hombres, sino de administrar las cosas en provecho de toda la colectividad.
Queremos construir una sociedad libre, sin clases ni Estados, sin patrias ni fronteras, cuyos objetivos son los siguientes:

-La emancipación de los individuos, su liberación como seres autónomos, libres de sus trabas, lúcidos, críticos y responsables.
-La igualdad social, económica y política de todos los individuos (cualquiera que sea su edad, sexo o color) cuyas consecuencias son el fin de las clases sociales, de las divisiones entre los "normales" y los "desviados".
-La libertad de creación, única garantía real contra la uniformización, tal como se puede observar en la China maoísta o en nuestras sociedades de consumo de masas infantilizantes.
-La justicia, que se deriva de la igualdad y la libertad, esos tres principios incompatibles con la existencia de instituciones represivas, tanto jurídicas como policiales o militares; una organización social más justa debe suprimir la mayor parte de la delincuencia; los crímenes restantes deben de ser tratados mediante la prevención y la conciliación.
-La educación libertaria es permanente, permitiendo el desarrollo más completo posible del individuo y no su adaptación sumisa al sistema productivista de hoy; la condición es la igualdad, desde el nacimiento, de los medios para desarrollarse, es decir, de educación e instrucción, en todos los campos de la ciencia, de la industria y de las artes.
-La organización social sobre las bases de la libre federación de los productores y de los consumidores (federalismo libertario, gestión directa); la democracia directa, no electoral y parlamentaria sino comunal y federalista: sin mandatos en blanco, la coordinación de los asuntos sociales por delegados elegidos para mandatos precisos y revocables en cualquier momento.
-Una economía enfocada a satisfacer las necesidades y no al lucro; y un consumo que debe orientar la producción y no al revés.
-La propiedad colectiva o individual de los medios de producción y de distribución, excluyendo toda posibilidad, para algunos, de vivir explotando el trabajo de otros.
-La abolición del salariado, de todas las instituciones del Estado y de otras que permitan y mantengan la explotación del hombre por el hombre; el salario es el proceso por el cual los detentadores de los medios de producción y de consumo pagan a aquellos que sólo tienen su fuerza de trabajo; abolirlo es romper esa relación explotadores/explotados.
-El reparto igualitario de las tareas de interés general, la ausencia de las divisiones entre trabajadores manuales e intelectuales o entre "chavales" y "jóvenes ejecutivos dinámicos".
-La ecología, no sólo para preservar nuestro medio ambiente, sino, igualmente, para promover un desarrollo de la humanidad basado en la calidad de vida.
-La unión libre de los individuos o de los pueblos según sus conveniencias o sus afinidades.
-La libertad de expresión, es decir, el derecho absoluto para todo individuo de expresar sus opiniones, por medio oral, escrito o cualquier otro.
-La libre circulación de los individuos, la abolición de las fronteras, con la instauración de una nueva ciudadanía: el hecho de instalarse, de vivir en una comuna dando derecho a la entera participación en la toma de decisiones concernientes al conjunto de la vida política, social, económica y cultural.

Esto es, en pocas líneas, un esbozo de lo que quiere construir la militancia de la Federación Anarquista.
Convertir en posible la edificación de un orden social basado en el apoyo mutuo, la solidaridad, fundamentada en el respeto absoluto a la integridad física y moral del individuo, es el ideal que nos anima y que deseamos compartir con el mayor número posible de personas para un mundo mejor.

Libertarios Subir


Solidaridad con el pueblo de Cuba,
no con Castro

La Federación Sindical Mundial (FSM) y la dictadura fascista de Castro, tienen el cinismo de llamar a constituir un Frente Internacional Antifascista. Cómo se atreve a hablar de antifascismo la última dictadura fascista de América Latina. Cómo se atreve la FSM a hablar de sindicalismo antifascista desde La Habana, bastión del último sindicato vertical a la usanza del dictador Francisco Franco. Hoy, ante el neonazismo y la occidentalización forzada del carnicero Bush junior, apremia la unión de las fuerzas antiautoritarias y libertarias del mundo en una coordinación antifascista internacional pero no podemos caer en el cinismo y el maniqueísmo de llamar a la conformación de un frente antifascista desde los cuarteles generales del francocastrismo, donde se pudren en sus mazmorras luchadores sociales, activistas sindicales, poetas y periodistas independientes, presos de conciencia.Los libertarios cubanos siempre hemos estado presentes en la lucha antifascista. Fueron muchos los compañeros nuestros que pelearon con las armas en la mano junto a los compañeros de la CNT y la FAI contra el francofascismo. Hoy reafirmamos una vez más nuestra postura antifascista y entendemos necesaria la unión de las fuerzas antiautoritarias revolucionarias contra el nazismo yanqui, pero condenamos igualmente el francocastrismo que hoy oprime a nuestros hermanos y compañeros en la Isla.

Movimiento Libertario Cubano Subir


Guerra a la droga

Si me quieres mostrar la libertad en tu país, no me lleves a visitar tu Parlamento. Enséñame tus prisiones.
(Voltaire)

Cuando se inició la War On Drugs (guerra a las drogas) a principios de los ochenta, en los Estados Unidos había alrededor de 400.000 reclusos; ahora son 2.200.000, cinco veces y pico más. En la vieja Europa, por el contrario, los presos por drogas son algo más de la mitad de la población reclusa y el cincuenta por ciento de ellos están en la cárcel en relación con las drogas blandas. La guerra a la droga se enmarca en la cruda realidad de estas cifras.
La "war on drugs" -como ha escrito el nada sospechoso periodista conservador Joseph Lebermann- "es la operación represiva más gigantesca que un gobierno (americano) haya desencadenado jamás contra ciudadanos desarmados (...) cualquier parangón con el período maccartista está fuera de medida. En los años 50 acabaron en las listas negras sólo algunos millares de personas. Entre los años 80 y 90 se calcula que más de quince millones de americanos han sido encarcelados, despedidos del trabajo o han perdido sus derechos políticos por violar la legislación sobre la droga". El esfuerzo bélico ha sido notable, pero desde que Ronald Reagan lanzó en 1982 su descabellada política prohibicionista, el consumo de todas las sustancias prohibidas ha aumentado en proporciones más o menos importantes. "La guerra a la droga está condenada a continuar porque no ha producido ningún resultado", palabras de Bill Clinton en persona que, en la famosa entrevista "póstuma" concedida a la revista Rolling Stones al finalizar su segundo mandato, confesaba haber apoyado la despenalización de la marihuana y haber sostenido que "los proyectos de la ONU de destrucción son sólo trucos propagandísticos destinados a un fracaso seguro. Incluso si en un país se consiguiera eliminar todos los cultivos, éstos se transferirían a otro, como está sucediendo con el opio, que antes se producía en Líbano y ahora en Afganistán". Pero si no se consigue destruir al enemigo, es preciso aumentar la potencia del fuego y continuar la guerra: este es el postulado básico de los teóricos de la guerra infinita.
En compensación, la guerra a la droga no ha producido demasiados efectos colaterales. Mientras tanto, en todos los países ha aumentado el prohibicionismo desmesuradamente, tanto en la delincuencia juvenil como en los poderes de las fuerzas policiales (los dos fenómenos están estrechamente ligados, como demostró el historiador Mike Davis a propósito de las bandas de Los Ángeles que se convirtieron en realmente potentes sólo cuando se legitimaron como fuerzas de autodefensa contra las redadas de la policía a la caza de los drogadictos en los barrios negros o hispanos). Al aumento del control policial ha correspondido naturalmente el de la intolerancia y la paranoia social, con todas las consecuencias que esto comporta en términos de mayor consenso a la política de "ley y orden". La histeria antidroga ha tenido un papel fundamental a la hora de determinar lo que ha sido definido como "nuevo orden farmacológico". En 1986, el psiquiatra británico Kenneth Drake profetizaba en una entrevista publicada en estas páginas que poner el acento exclusivamente en un cierto grupo de sustancias ilegales en función de un cúmulo de convenciones internacionales, servía para considerar aceptables las sustancias "legales", poniendo el ejemplo de los psicofármacos (que eran utilizados casi exclusivamente para el tratamiento de síndromes psiquiátricos de cierta entidad). 17 años más tarde, el consumo de psicofármacos ha aumentado hasta el punto de ser los medicamentos más vendidos en muchos países (por ejemplo en Italia), y en Estados Unidos, donde seis de cada diez americanos confían en las pastillas su bienestar mental. Por último, aunque no menos importante, la guerra a la droga mueve montañas de dinero. Si fuese legal, la heroína costaría lo que la aspirina y la marihuana lo que el orégano. Por fortuna, hay leyes prohibicionistas para mantener el río de dinero del narcotráfico que fertiliza la economía mundial.
En esta situación llevada hasta los límites de la farsa, la reciente conferencia de Viena de la ONU sobre las drogas ha resultado poco más que una fastidiosa formalidad para todos los participantes, y concluyó con uno de esos documentos hechos a propósito para contestar a todos, tan genérico que es capaz de avalar tanto las políticas más represivas como las más tolerantes. En los últimos años, efectivamente, han sido numerosos los países (Suiza, Canadá, España, Bélgica, Gran Bretaña, Grecia, Australia y muchos estados norteamericanos) que han iniciado políticas de despenalización, en particular para el cannabis. Para ayudar al gobierno de Estados Unidos, casi aislado en su obsesión antidroga, han acudido en socorro la Cuba del caudillo Fidel Castro (que ha promulgado recientemente una ley que prevé la pena de muerte incluso para el pequeño traficante) y la Italia del viceduce Gianfranco Fini. El conocido criminal fascista ha anunciado que el gobierno italiano (que cuenta con el cocainómano Miccicchè como subsecretario de Economía) tiene intención de promulgar lo más pronto posible una nueva y severísima ley antidroga. Su proyecto prevé que se cancele la distinción entre drogas blandas y duras, con sanciones aún más duras, tanto administrativas (suspensión legal del permiso de conducir, del pasaporte, del permiso de estancia) como penales. Será prevista una dosis máxima tolerable, a establecer "científicamente" según la sustancia consumida, que una vez superada comportará la pena de prisión (de seis a veinte años). Las sanciones podrán ser anuladas si existe un período de recuperación, con la rebaja de la condena hasta seis años. Se reducirá a dos la lista de las sustancias estupefacientes -"naturales y sintéticas"- que eliminará "de hecho la distinción entre drogas duras y blandas".
Adolf Hitler -el ideólogo fundamental de la actual Internacional de la Barbarie- en su libro "Mi lucha" decía que, junto a la guerra en el frente externo, hay que desencadenar -más despiadadamente- la guerra en el frente interno. La guerra externa se hace para conquistar espacio. La guerra interna sirve para eliminar la corrupción y la decadencia, y se combate contra "prostitutas, invertidos, locos, viciosos, drogadictos, subversivos y asociales en general". Contra nosotros.

Robertino
(Umanità nova) Subir


Viento en popa a todo velo

Ponerse el velo constituye la dimensión más visible de la situación de las mujeres en el mundo moderno. Su ambigüedad encubre dos aspectos contradictorios: para unos es un signo de servidumbre, para otros un signo de libertad, de afirmación de uno mismo al apropiarse de la esfera pública. Tras la revolución islámica de Irán, en 1979, llevar el velo se convirtió en un reto importante para el mundo musulmán con el fin de diferenciarse del mundo occidental. Históricamente, los estudios de antropólogos o de etnólogos como Germain Tillon muestran que el velo es más antiguo que el Islam, surgido en el siglo VIII después de Cristo en la Península Arábiga y, geográficamente diferente, incluyendo al litoral mediterráneo pero no a todas las regiones convertidas al Islam.
Parece que el velo no fue impuesto en los primeros años de la "revelación" del Corán, pero el paso de la endogamia a la exogamia obligó a las mujeres musulmanas a ocultarse de las miradas "impuras".
Las suras son contradictorios en este tema, como en tantos otros, y según su interpretación, llevar el velo puede ser una recomendación o una obligación.
El discurso religioso fundamentalista, ya sea chiíta o sunita, interpreta algunos pasajes de Mahoma para hacer del velo una obligación religiosa cuando, según ciertos teóricos, esta práctica está ligada a circunstancias historicas de entonces y no figura entre las órdenes sagradas. El velo protege a las mujeres musulmanas de las miradas de los hombres que no forman parte de su familia y podrían tener relaciones sexuales con ellas. La sexualidad está omnipresente en el Corán en beneficio de los hombres. La ley islámica institucionaliza la inferioridad de las mujeres mediante leyes sobre el matrimonio, el divorcio, la herencia, los testimonios antes los jueces... La separación por sexos encierra a las mujeres en la esfera de lo privado. Éstas no existen más que como esposas o madres, sin ningún estatuto personal. Según un dicho, "el paraíso está bajo los pies de las madres". Estas imágenes fantasmagóricas de las mujeres son actualizadas por los fundamentalistas. Un teórico chiíta próximo a Jomeini, el ayatolá Motahari, escribió en las primeras horas de la República de Irán un libro sobre el velo, condición del dominio de la sexualidad: "La razón por la que, en el Islam, la instrucción de cubrirse es adecuada para las mujeres se encuentra en el hecho de que el instinto de seducción es propio de ellas. En el terreno afectivo, el hombre es la presa y la mujer la cazadora. Del mismo modo, en el terreno sexual, la mujer es la presa y el hombre el cazador". La mujer musulmana vive bajo la doble presión de la religión (Islam significa sumisión a Dios) y del patriarcado. Aunque intercambiemos religiones o sectas, el mecanismo psicológico sigue siendo el mismo. El velo no se cuestiona, sino que se ha convertido en un medio de afirmarse como mujer musulmana en la esfera pública. La influencia de los Hermanos Musulmanes, integristas del Islam, ha dado una legitimidad al velo con el fin de proteger a la sociedad de la depravación instaurando una moral rígida a la que se han sumado las mujeres por decisión propia o por necesidad.
Mientras que las mujeres se dejan asesinar en algunos países musulmanes como Argelia por negarse a llevar el velo en nombre de su libertad y su emancipación, se ven, desde hace tiempo, "florecer" velos de todo tipo en Francia. Será "moda".
El velo islámico ha hecho su aparición en la escuela pública en 1989 en un instituto de Creil, lo que causó mucho revuelo y reveló que el laicismo, objeto de la ley de 1905 sobre la separación del Estado y las iglesias -y no su neutralidad- volvía a ponerse en cuestión. Otros asuntos similares han ido surgiendo con consecuencias contradictorias debido a un fallo del Consejo de Estado del 27 de diciembre de 1996 a la demanda del ministro de Educación Nacional del momento, "llevar el velo islámico no es de por sí incompatible con el principio de laicismo". Algunos centros escolares se han posicionado ante los abogados (enviados por la UOIF, Unión de Organizaciones Islámicas de Francia, financiada por Arabia Saudí) defendiendo la ausencia de proselitismo.
La crisis de identidad en Francia de esas jóvenes que no pueden encontrar su sitio más que en la reivindicación del Islam y en su pertenencia a una comunidad, deriva de una integración social inadaptada, desencadena una demagogia de honorabilidad frente a las musulmanas sin velo y a las occidentales. Lejos de considerarse sumisas, se reivindican como emancipadas y modernas. Han introducido el discurso islamo-patriarcal para existir en relación a la sociedad occidental y el laicismo francés. Podemos plantearnos serias dudas en cuanto al contenido simbólico y religioso de una mujer con velo pero maquillada, que no vacila en jugar con su seducción ante los diferentes medios de comunicación.
Está también la seducción del velo y la protección del velo; éste impediría a los hombres violar o quemar a las mujeres por considerar que son de "la familia", de la comunidad musulmana. ¿Llevar el velo por temor a las represalias machistas? Una sociedad basada en la diferencia de sexos de sus individuos no puede sino aportar efectos perversos para el desconocimiento del otro sexo, trasmitiendo imágenes simbólicas deformadas, perpetradas por la religión y el patriarcado.
Más allá del velo islámico está la sociedad capitalista, que muestra su debilidad frente a la pobreza, la precariedad y la desigualdad de sus individuos, conduciéndolos a replegarse en sus comunidades. Si el velo se extiende, cualesquiera que sean los argumentos, ¿no será en nombre de un reconocimiento de identidad y, por tanto, desigualitario? ¿Qué podemos decir de una sociedad que acepta la derogación de una ley y autoriza el velo en una religiosa (polaca, cercana a Wojtila, miembro del Opus Dei) para hacerse una fotografía para pegarla en su tarjeta de identidad, bajo al presión de una ciudadana sin mando efectivo cuyo único "título" es ser la esposa del presidente de la República?
El velo islámico crea división en esta sociedad de represión-sanción y enmascara otros problemas generados por el capitalismo y el patriarcado.

Jocelyne
(Le Monde libertaire) Subir


¿Democracia?

La mayoría de los capitalistas vivimos en "una democracia representativa, liberal y piramidal" o sea, gobernada por unas elites "elegidas por el pueblo". En esta democracia, los poderosos ricos y mandamases son los que ejercen, con ejemplar devoción, sus dotes de dominio hacia los más pobres y desgraciados, a los que ha tocado trabajar sin cesar para el enriquecimiento de sus amos y, el que se resista, el que no cumpla con las "normas comúnmente admitidas" será perseguido, acosado y encerrado en antros como cárceles o manicomios.
El pueblo vivirá falsas imágenes que nos mostrarán las "felicidades" de un mundo de consumo que nos separa de lo que somos realmente y nos impide realizarnos como seres autónomos y libres. Lanzarán consignas de muerte y destrucción de las utopías hacia mundos mejores y realizables; gentes "bien pensantes", intelectuales orgánicos, amantes del "bien común" y progresistas amantes de una sociedad "tan avanzada como la nuestra" nos demostrarán que el anarquismo y los amores a una vida cercana a lo que somos realmente son utopías ya superadas por un mundo moderno que pasa de los ilusos y de las teorías imposibles.
Existen otros tipos de democracia, en los que la convivencia humana es mucho más armónica que la nuestra, hasta el punto de que una antropóloga, Margaret Mead, se quedó a vivir entre pueblos por ella estudiados; se quedó en una cultura en la que había un tiempo para vivir mucho mayor que el de la vida social existente en el seno de las "avanzadas" sociedades occidentales, actualmente imperantes, donde "vivimos para trabajar" y no "trabajamos para vivir" como sería más racional.
En el siglo pasado, un famosos pintor francés eligió el mismo camino y, en aquellas tierras, realizó cuadros de inusitada belleza. La realidad es que se quedó allí y repudió nuestras formas de convivencia. Y así una larga lista de personajes que se refugiaron en formas de convivencia humana más armónicas que la nuestra.
Actualmente los países invasores de Iraq están imponiendo "su" democracia en aquellos lugares y, los que se resisten y manifiestan en contra son aniquilados, como está ocurriendo en las calles de las ciudades de aquel desgraciado país que ha sufrido esta cruenta e ilegal guerra.
Lo mismo se hizo en Argelia, donde en las "elecciones libres y democrácticas" iban a ganar los fundamentalistas, que están contra la cultura occidental y su democracia piramidal y representativa. Pero fueron perseguidos, encarcelados y destruidos por las fuerzas "del orden" entonces vigente. El capitalismo monopolista está imponiendo "su" democracia en los países dominados y explotados, siendo maltratados quienes se resisten a ser "civilizados" por sus amos.
¿Qué tipo de democracia nos quieren imponer?
El de una democracia con mayúsculas, que nos presentan como única, como si no existiesen quienes luchan por otra horizontal. Aquella no es más que un disfraz de la dictadura de la burguesía actualmente imperante, que se ha lanzado a la conquista del mundo entero con la excusa de la globalización y otras zarandajas.

Ramón G. Dils Subir


Encuentro por la autogestión:
Fuera del recinto autoritario es posible otra sociedad

Como ya informamos en el número anterior, la Federación Municipal de Base (FMB) de Spezzano Albanese (Italia) es una estructura municipalista libertaria que trabaja el ámbito social desde hace más de un decenio y que pretende dar una alternativa de acción directa a la gestión de los municipios, lejos de ese llamado "municipalismo libertario" que cifra sus objetivos en presentar candidatos a las elecciones.
La FMB promueve un encuentro internacional bajo el lema "Más alla de Porto Alegre... ideas, experiencias y prácticas de autogobierno". Se celebrará en la ciudad de Spezzano Albanese, en Calabria, del 21 al 24 de agosto del presente año. En estos cuatro días se pretende confrontar ideas, praxis y experiencias de las variadas estructuras autogestionarias y de base, ofreciendo a la vez un espacio para establecer contactos y relaciones entre todos los que se consideran interesados en un proyecto social de autogestión.
Nos gustaria que asistiera toda la gente que pudiera, de todo el mundo. Para más información, se puede utilizar el correo electrónico fmbspixana@libero.it o el teléfono 339 5 788 876 (Domenico). Reproducimos a continuación el programa.


Contra la sociedad autoritaria

1. Papel y competencias de las instituciones económicas privadas y públicas, políticas, administrativas y religiosas en el sistema actual de dominación:
a. propiedad privada, propiedad pública o mejor dicho, de Estado, privatización de los bienes y servicios del Estado, propiedad mixta pública-privada;
b. la pirámide política y social: el Estado y sus instituciones, la Iglesia, la sociedad civil.

2. Títeres y titiriteros:
a. el municipio institucional, o sea, El Estado en pequeño;
b. relación entre institución municipal y comunidad;
c. relación entre institución municipal y los gobiernos central, regional, el Estado, el lobby empresarial.

3. El federalismo de la paradoja:
a. el centralismo que descentra, devolución, transferencia de poderes para la conservación del poder;
b. el Estado que para perpetuarse se divide en más Estados.

Por la sociedad libertaria

1. El recorrido revolucionario para una intervención municipalista de acción directa y extrainstitucional:
a. las alternativas de ruptura con lo existente en los contenidos y en el método del municipalismo libertario en el campo económico, político y social;
b. límites y contradicciones de la práctica y de las ideas de las tendencias municipalistas filoinstitucionales e interclasistas o de democracia autodenominada participativa respecto a una destrucción real de la sociedad del dominio.

2. Libre confrontación entre las experiencias municipalistas libertarias y experiencias afines (autogestionarias, medioambientales, territoriales, sindicales de base, etc.).

3. Actuar en el plano local y pensar en el plano global, propuestas revolucionarias para un federalismo de base, libertario y de clase:
a. el asociacionismo de base mutualista y autogestionario en el municipio contra las instituciones de dominio y fuera de ellas;
b. la oposición a los procesos de globalización que está llevando a cabo el sistema capitalista mundial;
c. del gobierno sobre la comunidad al autogobierno de las comunidades;
d. del municipio de Estado a los municipios en red.

F.M.B. Subir


 

Orgullo homosexual

Nosotros nos quedamos en la acera de enfrente, porque no queremos igualarnos a la norma heterosexual y rechazamos la "aceptación dentro de cualquier sistema sexista, patriarcal, heterosexista, homófobo, autoritario y jerárquico.
Nuestras "plumas" escupen veneno y apuntan hacia la transformación de esta sociedad represora por otra basada en la igualdad, el respeto, el compromiso y el mutuo apoyo entre las personas. Mientras haya una sola persona reprimida por su condición sexual, nosotros los anarquistas no cejaremos en gritar, pelear y rebelarnos... rompiendo muros, agitando mentes. Más allá de lo correcto. Abriendo caminos.

F.I.L.

Rompe sus normas

Desde la frente a los piés...
Todo el cuerpo es sabroso y debes descubrirlo.
Rrcorrer y buscar los escondrijos,
entrar y romper las telarañas...
Tu expresión y el pensamiento,
tu actitud y la rebelión,
tu carácter y forma de ser,
tu manera de andar, vestir o hablar...
Resumiendo y corriendo...
¡Tu forma de vivir!

¿A quién le importa mi vida?
No hagas caso de lo que dirán...
No imites ni aceptes su conducta...
Que se guarden su moral...
Que se coman sus éticas...
Que se repriman con sus apariencias...
¡Rompe sus normas!

Me burlo del machito de espejo...
Me mofo de la mariquita tonta...
No me gustan los musculitos de gimnasio...
No me caso y vivo en concubinato..
Si esta opinión te parece bien,
debes rebelarte y añadir:
¡Contra el machismo! No contra el hombre.
¡Contra el hembrismo! No contra la mujer.
¡Contra el heterosexismo como norma!
¡Contra los roles impuestos desde que naces!
¡Busca y escoge tu manera de vivir!

No aceptes que te impongan el "como debe ser".
¡Nuestra rebeldía debe derribar los muros de sus normas!
¡Rompe esas normas y autogestiona tu vida!
¡Defiéndete con tu afilada lengua!
¡Ataca sus códigos hipócritas!
¡Rompe sus normas!

Goliardo Ceibe Subir


 

Guerra al olvido

La podadora de margaritas

Contra los ricos del mundo

Todos los caminos
conducen a Salónica

Sois todos unos gánsters menos yo

A favor del anarquismo

Solidaridad con el pueblo de Cuba, no con Castro

 

Guerra a la droga

Viento en popa a todo velo

¿Democracia?

Encuentro por la autogestión:
Fuera del recinto autoritario es posible otra sociedad

Orgullo homosexual

Pensar que todavía hay
quien sigue creyendo...


Pensar que todavía hay quien sigue creyendo...
Y tú ¿cómo ves el anarquismo?

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