PERIODICO ANARQUISTA
Nº 165
           ABRIL 2002

 

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Burgués: nuestros sueños
son tu pesadilla

Cuando los poderosos pensaban que nos tenían dominados y amedrentados. Cuando creían que, ahora sí, todo lo tenían "atado y bien atado" y sus voceros predicaban el fin de la Historia y de las ideas, resulta que más de medio millón de personas aparecen recorriendo el 16 de marzo las calles de Barcelona en la mayor protesta anticapitalista que ha habido en muchísimo tiempo en España... Y eso, a pesar de la manipulación informativa previa presentando como violentos a una buena parte de los que iban a manifestarse, y a pesar del apabullante despliegue policiaco y militar (que, por cierto, nos hacen pagar a todos): ambas cuestiones destinadas a atemorizar y a confundir a la población para que acabara quedándose en sus casas.
Contradiciendo los partes triunfalistas del gobierno, que hablan del "éxito" de la reunión de gerifaltes y de que todo se ha desarrollado por cauces de "normalidad", su éxito es muy relativo debido a la respuesta masiva del pueblo contra ella: han tenido que esconderse detrás de un muro de militares y de policías secretos y de uniforme (verdaderos provocadores de la violencia); incluso tuvieron que hacer sus negocios lo más deprisa y corriendo que pudieron, y todos estos "grandes estadistas" se marcharon con el rabo entre las piernas antes de que comenzara la gran manifestación, no fuera que los atropellara.
Alguien podría decir que toda esa marea humana congregada en la manifestación no era anticapitalista en el sentido estricto, pero lo cierto y verdad es que estaban en la calle protestando porque perciben que los que gobiernan el mundo lo hacen en su propio interés aunque, para ello, tengan que arremeter contra lo que sea; y, de alguna manera, los manifestantes eran los representantes de otros muchos cientos de millones de personas a los cuales el capitalismo y sus gestores -los Estados y sus gobiernos- están maltratando, esquilmando y asesinando.
Y llamemos a las cosas por su nombre: lo que llaman "globalización" no es más que otra vuelta de tuerca más de lo mismo: el mando de unos sobre otros; el que unos pocos se hagan ricos a costa del esfuerzo, la miseria y la destrucción de muchísima gente; el amasar riqueza y poder sin poner límite a nada. Eso es lo que vinieron a hacer a Barcelona. Ahora le tocaba el turno a la basura de jefecillos de Europa: bajo sus discursos de flexibilidad laboral y liberalización de la energía se esconden más despidos, más contratos basura, más destrucción del planeta y más control sobre la riqueza que producimos los trabajadores. Es lo que otros llaman "neoliberalismo", pero que no tiene nada de nuevo: es el viejo asunto de querer perpetuar el dominio de unos sobre otros, de que unos cuantos tengan el camino libre para que hagan con nuestras vidas lo que quieran.
Pero no les vamos a dejar hacerlo fácilmente. Nos tendrán enfrente de una manera o de otra.
La manifestación de Barcelona fue un hito importante en la lucha contra los poderosos y sus estructuras: el capital y los Estados -en este caso el Superestado europeo-. Pero la protesta no debe quedar ahí: debemos darles respuesta también después de la mani, cuando vayamos a nuestras casas y a nuestros trabajos o lugares de estudio. Es en el día a día cuando hay que combatir el poder, no dejándonos dominar y organizándonos sin jerarquías, de una manera horizontal, para hacer frente a nuestros problemas y a los del mundo. Eso es lo que les da miedo a estos encorbatados y vestidas de etiqueta, hambreadores del mundo: la lucha cotidiana y continua, que nos unamos, que nos organicemos sin jefes, sin líderes, que nos demos cuenta de lo que realmente son: nuestros opresores.
Y en esa lucha sin tregua estamos y estaremos los anarquistas, sin ser vanguardia de nadie, pero haciendo ver que podemos vivir libremente sin mandar ni ser mandados y que la riqueza que hay en el mundo es de todos los seres humanos por igual... Por eso los poderosos nos odian a muerte: porque nuestros sueños son su pesadilla.

Grupo Tierra Subir


Espejo

He oído el canto
de los grillos;
he escuchado los maullidos
amorosos gatunos en enero;
he oído la oferta cacareada
por la gallina, al poner
un huevo...
También oí el lastimoso
mugir de la madre vaca,
cuando lloraba el ternero
vendido;
he notado el aviso del perro,
al aullar en la cerrada noche;
la ópera de la lechuza,
siempre me admiró...
La música del agua
al correr por el arroyo
y la sinfonía de la lluvia,
despiertan sentimientos
difíciles de expresar...
¡Pero conmovedores!
¿Qué diré del estruendo
del fuerte trueno?
Y... ¿Del viento?
¿Qué diré del viento?
Volando como el viento,
observo el firmamento:
¿Qué veo? ¡Gran maestría!
Todas estas energías
las llevo dentro,
porque siempre, he estado atento.

Goliardo Ceibe subir


Venezuela: los ciegos disputan
por el país de los tuertos

En lo que va de 2002, la farándula política venezolana se ha esforzado por presentar lo mejor de sus gracias y por embelesar a su auditorio con la promesa de novedades en sus rutinas tantas veces vistas. Sin duda que ese esfuerzo no ha dejado de tener impacto en sus clubes de admiradores, formados por esa fracción de la población que aún les cree los cuentos y que ha hecho su rol de comparsa en el espectáculo mediático que hemos presenciado hasta las primeras semanas de febrero, cuyo principal logro ha sido convencer a los protagonistas del show y a su crédula minoría de fans que este burdo sainete de carpa es en verdad una trascendental dramatización histórica.
De un lado, el Comandante vocifera que ahora es cuando va con todo en su "revolución bolivariana", como si estos tres años de gobierno no nos hubiesen enseñado bastante sobre esa mezcolanza de verborrea torpe, mesianismo incompetente, exaltación a la mediocridad militarista y nacionalista, autoritarismo chabacano, asalto con saña de las arcas públicas y demás prendas que adornan al proyecto chavista. Por tomar una de esas referencias bíblicas tan citadas por el Presidente: "el que tenga ojos, que vea"; pues es fácil comprobar que en ningún modo significativo hay divergencia con el modelo económico-social de los gobiernos anteriores, como bien lo certifican el FMI, el Banco Mundial y otros chupasangres transnacionales al dar sus bendiciones al actual mandato.
Desde el gobierno se argumenta que los cambios económico-sociales vendrán de ahora en adelante, pues primero había que impulsar transformaciones políticas y jurídicas que dieran sustento al "Proceso" (nombre al gusto de Chávez y su combo), en especial la reconstrucción del escenario político en el marco de una nueva Constitución. Tuvimos el parto de los montes de una flamante Carta Magna y una estructura institucional de estreno, pero poco tiempo pasó para que la mayor parte de los venezolanos cayésemos en la cuenta de que tras esa cosmética de nombres y fórmulas sacramentales se repetían los males estructurales del sistema político del país (corrupción, obediencia ciega al liderazgo, sectarismo partidista, relación clientelista con las masas, etc.), aquellos ante los cuales el actual gobernante prometió con toda vehemencia ser una alternativa, agravados con los complementos de soberbia autoritaria e incontinencia oral que son aportes del ex-paracaidista llanero, y tal vez producto de algún aterrizaje de cabeza.
Los co-protagonistas de la parodia son una variopinta tropa que reúne a los antiguos y disminuidos partidos gobernantes (Acción Democrática y los democristianos de COPEI), nuevas formaciones políticas como los yuppies liberales de Primero Justicia, ex-seguidores enojados con Chávez por razones diversas (pocos por diferencias ideológico-políticas, los más por pleitos de pandilla), sindicaleros molestos por la intención de sustituirlos por burócratas más dóciles ante el gobierno, burgueses excluidos del selecto cónclave de pocos civiles y muchos militares que ahora se reparten la renta petrolera, la jerarquía eclesiástica recelosa ante la pérdida de espacios de poder que conquistó en la década pasada por el declive de los partidos tradicionales, y -como masa de maniobras para hacer el rol de "ciudadanía decente que protesta" en los vídeos de la CNN- una amplia representación de la pequeña burguesía de las principales ciudades, que se ha creído tanto el discurso seudo-izquierdoso del Comandante como las alarmistas versiones que corren los medios masivos de difusión, que escandalizan contra el gobierno por el resentimiento de sus dueños al ver reducidas sus tajadas del pastel petrolero.
Esta última razón es el fundamento de la furiosa oposición de casi todos los "demócratas" (como ellos se autodenominan) o "escuálidos" como los bautizó el mediocre beisbolista de Miraflores en alguno de sus interminables discursos (de obligatoria retransmisión en las radios y televisoras del país). No se molestarían mayor cosa con él y su populismo hablachento si hubiese mantenido lo esencial de los anteriores procedimientos de reparto del botín, pero ahora la piñata se hizo más restringida, lo cual se suma a una mal disimulada tirria racista contra un morenito que no reparte sino con sus panas y, por si fuera poco, fanfarronea con tener el apoyo de los otros morenitos pobretones. Un resultado de tal neurastenia reaccionaria de la oposición ha sido llevar a que el apoyo popular a Chávez (aún cuantioso, pero que venía desgastándose) tome un relativo segundo aire, pues en reacción defensiva algunos de los de abajo consideran que es obligado respaldar a quien es repudiado tan desaforadamente por los que nunca han podido disimular su desprecio hacia la chusma pobretona. De este modo, las elites opositoras parecen haber propiciado un juego tan ventajoso para ellas como para el gobierno: el Este de Caracas -donde reside la clase media acomodada y la burguesía- enfrentada al resto de la ciudad, en medio de resentimientos y temores colectivos que son fomentados por los líderes de ambos bandos en pro de consolidar el control sobre sus seguidores.
Pero hay aspectos fundamentales del cuadro que convenientemente olvidan unos y otros: como dicen los "escuálidos", sin duda que la gran mayoría es contraria a la gestión actual, pero tienen razón los gobierneros al replicar que en proporción igualmente elevada la gente rechaza la vuelta al modelo político previo, que es lo único que pareciesen ofrecer los nuevos aspirantes al título de "salvadores de la patria"; esto en el caso de que ofrezcan algo, pues buena parte del antichavismo ha demostrado con creces que su máximo ideal es tener otro Chávez, pero de ellos, que reparta con quienes se debe, que no se abrace con Fidel, que vaya a Disneyworld y (¡por supuesto!) con pigmentación más alba. Con la ilusión de levantar ese nuevo mesías, no ha dejado de jugarse a la conspiración militar, pero de momento pareciese que el menos el sector más grueso de la Fuerza Armada está contento con su papel como soporte central del gobierno y beneficiario principal de los negociados oficiales.
Ya la masiva desconfianza tanto frente al chavismo como respecto a sus contrincantes se había manifestado contundentemente en los distintos procesos electorales que hemos tenido desde 1998; en ninguno de los tantos comicios de los últimos cuatro años se llegó siquiera al cincuenta y cinco por ciento de votantes entre los aptos para ello, así que las victorias electorales del gobierno deben matizarse con la salvedad de que nunca han representado a más allá del treinta por ciento de la población, mientras la oposición parlamentaria a duras penas ha superado el veinte por ciento. En las recientes manifestaciones y contra-manifestaciones que han cundido en Caracas, nada indica que esas proporciones se hayan modificado en esencia, pero respecto a esa mayoría que no está ni con unos ni con otros debe apuntarse un detalle importantísimo: lo animado y masivo del debate que sobre estos temas hemos mantenido en nuestra cotidianeidad, evidencia que la desconfianza para con el gobierno bocón y sus opositores de reparto no obedece a desinterés, oportunismo o temor sino a bien fundadas suposiciones respecto a que en el fondo y en lo esencial poco o nada hay de distinto entre unos y otros.
Para quienes desde posiciones libertarias queremos hacer llegar nuestro mensaje a los que comparten el repudio al tinglado de chavistas versus antichavistas -bandos diferentes sólo en lo secundario e iguales en demagogia y ansias de poder- se plantea la enorme tarea de movilizar a esa gente desde el desencanto más o menos crítico a la construcción de una opción que -basándose en la libertad, la igualdad y la solidaridad- presente una alternativa real que reúna voluntades y acciones para construir un futuro distinto. Hasta ahora, el desencanto emana del rechazo a tales aspirantes a representarlos, nuestro reto es hacerlos a la idea de que ni siquiera son necesarios los representantes para que una colectividad decida del mejor modo sobre sus propios asuntos.

Nelson Méndez Subir


No es oro todo lo que reluce

Hace pocas fechas vivimos los eventos que rodearon la muerte del escritor gallego Camilo José Cela. Las siguientes líneas son para mostrar de manera breve, que todo lo que se ha dicho alrededor de esta figura sobra y que, justamente, lo que no se ha dicho falta.
Es cierto que el señor Cela ha sido una figura importante dentro de las letras españolas, siendo como era miembro de la Real Academia de la Lengua, institución de poder que se cree portadora de la verdad absoluta. Obras suyas han pasado a los anales de la historia de la literatura. Como ejemplos están La Colmena, La familia de Pascual Duarte, Mazurca para dos muertos, Viaje a La Alcarria, etc.
Pero si todo esto es cierto, cosa que no se puede negar porque es una evidencia, también son ciertas otras apreciaciones. Una por ejemplo que Cela fue un plagiador, y que incluso sobre La Colmena, corrió el rumor de que era una plagio. También un ultimo Premio Planeta que le dieron fue un plagio y no se habló mucho del asunto. Pero si bien éstos son datos técnicos que podían desprestigiar a Cela, son los datos personales los que le convierten en un escritor mediocre. Poco se ha hablado de su acción como censor en los sindicatos verticales franquistas. Nadie puede ser culmen de la cultura si censura la cultura de otros, porque al hacer tal acción elimina lo mas preciado en el hombre, que es su capacidad creadora y su libre albedrío. Ya sólo por este hecho la obra de Cela quedaría en un término nimio. Pero es que unido a esta actitud de talante tan fascista, se une una mentalidad y personalidad maquiavélicas que hacen de Cela un mal hombre. Nos estamos refiriendo a su ofrecimiento de delator cuando la guerra aún no había terminado. Ese texto lo reproducimos íntegro aquí:

Excelentísimo Sr. Comisario General de Investigación y Vigilancia..
El que suscribe, Camilo José Cela y Trulock, de 21 años de edad, natural de Padrón (La Coruña) y con domicilio en esta Capital, Avenida de La Habana 23 y 24, Bachiller Universitario (Sección de Ciencias) y estudiante del Cuerpo Pericial de Aduanas, declarado Inútil Total para el Servicio Militar por el Tribunal Medico Militar de Logroño, en cuya plaza estuvo prestando servicio como soldado del Regimiento de Infantería de Bailén (nº 24), a V.E. respetuosamente expone:
Que queriendo prestar un servicio a la Patria adecuado a su estado físico, a sus conocimientos y a su buen deseo y voluntad, solicita su ingreso en el Cuerpo de Investigación y Vigilancia.
Que habiendo vivido en Madrid sin interrupción durante los ultimo 13 años, que poder prestar datos sobre las personas y conductas, que pudieran ser de utilidad.
Que el glorioso Movimiento Nacional se produjo estando el solicitante en Madrid, de donde se pasó con fecha 5 de octubre de 1937, y que por lo mismo cree conocer la actuación de determinados individuos.
Que no tiene carácter de definitiva esta petición, y que se entiende solamente por el tiempo que dure la campaña e incluso para los primeros meses con la paz si en opinión de mis superiores son de utilidad mis servicios. Que por todo lo expuesta solicita ser destinado a Madrid que es donde cree poder prestar servicios de mayor eficacia, bien entendido que si a juicio de V.E. soy mas necesario en cualquier otro lugar, acato con todo entusiasmo y toda disciplina su decisión.
Dios guarde a V.E. muchos años.
La Coruña, a 30 de marzo de 1938. II Año Triunfal.

Fdo. Camilo José Cela.

Este testimonio escrito y verídico demuestra lo que era la personalidad de señor Cela.
Lo ponen como adalid de la cultura, pero un personaje que afirma en un programa televisivo que los anarquistas se asemejan a los talibán, no tiene una gran cultura de la historia ni de la realidad. Como muchos altos mandatarios de este país, Cela pasó del fascismo a ser un buen demócrata, pero por mucho que se empeñen, ninguna persona se puede apartar de sus orígenes, y los de Cela fueron y se mantuvieron en la reacción.
Para terminar, dar una muestra más de lo que este país que habitamos entiende por cultura. A Cela lo idolatran, pero una semana antes había fallecido la hermana de Federico García Lorca, poeta fusilado por personajes que pensaban como Cela. Su noticia no pasó de alguna nota en el periódico y una reseña mínima en los telediarios. Una muestra muy pobre para unas altas esferas que se jactan de ser tan cultas.
Desde estas líneas y este vocero de libertad volvemos a afirmar que la cultura es anarquismo y el anarquismo es cultura.

Grupo Nestor Majno Subir


La Revolución de los Claveles

El 25 de abril de 1974 una facción radical de las fuerzas armadas portuguesas, el M.F.A. (Movimento das Forças Armadas), se sublevó contra el gobierno. Hasta esa fecha Portugal había permanecido medio siglo bajo un régimen fascista. Si el M.F.A. era de izquierdas o de derechas era algo que no estaba claro. La revuelta militar creó un espacio en el que el pueblo podría lograr un cambio real en su vida y la oportunidad fue rápidamente aprovechada.
Los activistas de izquierdas volvieron del exilio, y surgieron nuevos partidos políticos. Todos los partidos utilizaron la situación para ganar poder político en el gobierno. El pueblo llano, por el contrario, utilizó la situación para mejorar sus condiciones sociales en sus comunidades y lugares de trabajo a través de nuevas organizaciones autónomas. Fue aquí donde se hizo la auténtica revolución y esto es de máximo interés para los anarquistas.

Luchas obreras
Portugal era el país menos desarrollado de Europa, con 400.000 parados. 150.000 personas vivían en chabolas, un millón había emigrado y la mortalidad infantil superaba el ocho por ciento. Después del comienzo de la revolución los obreros se pusieron a luchar por mejorar sus duras condiciones económicas. Las huelgas encontraron una resistencia brutal por parte del régimen fascista, pero la falta de experiencia no iba a detener a la clase obrera portuguesa. Durante el verano de 1974 más de 400 empresas tuvieron conflictos.
Una de las huelgas más significativas ocurrió en la T.A.P., las aerolíneas semi-estatales. Mostró claramente de qué lado estaba el supuestamente gobierno radical. En 1973 tres obreros habían sido asesinados por la policía durante una huelga.
El 2 de mayo de 1974, una asamblea de trabajadores de T.A.P. pidió una purga de fascistas en la compañía y la elección de representantes sindicales para el consejo de administración, que se convirtió de hecho en un consejo de dirección. Cuando se descubrió que algunos representantes sindicales se habían subido el sueldo, el consejo recibió muchas críticas. En agosto una asamblea de trabajadores de mantenimiento decidió reducir su semana de 44 horas a 40.
Otra asamblea, hecha sin miembros de los sindicatos, escribió una lista de demandas incluyendo la purga de la plantilla de todos aquellos que mostraban "actitudes contra la clase obrera", incrementos salariales y el derecho a reconsiderar los convenios colectivos si los trabajadores así lo querían. Las demandas no fueron aceptadas por el gobierno, en respuesta los trabajadores convocaron una huelga y eligieron un comité de huelga. El nuevo ministro de trabajo, miembro del Partido Comunista, llamó a los trabajadores a volver al trabajo mientras que los afiliados al P.C. se opusieron a la huelga.
Los trabajadores de T.A.P. se movilizaron rápido pero finalmente el gobierno envió a los militares a ocupar el aeropuerto y a detener al comité de huelga. 200 trabajadores fueron despedidos, que fueron readmitidos tras las manifestaciones y las amenazas de más huelgas. La semana de 40 horas fue gradualmente introducida. El primer gobierno provisional introdujo leyes anti-huelga.
Este gobierno era una coalición que incluía a los partidos Socialista y Comunista. La huelga de T.A.P. fue la primera a gran escala desde el 25 de Abril y la respuesta del gobierno indicaba como trataría cualquier gobierno post-fascista a los obreros. La clase obrera sin embargo permaneció impasible. En octubre se registraron conflictos en otras 400 empresas.
Los sindicatos eran reliquias de la era fascista y se les consideraba traidores. Los trabajadores se encontraron con la necesidad de formas de organización más democráticas e independientes. Se hizo común en las asambleas de trabajadores elegir delegados a los comités. Estos comités se elegían anualmente y se podían revocar en cualquier momento. Aunque la mayoría no eran revolucionarios, eran la expresión de la desconfianza del pueblo hacia los partidos de "izquierda", del gobierno y de los militares. Para fines de octubre de 1974 había alrededor de 2.000 comités.
En el verano de 1975 el movimiento fue más allá. Frecuentemente, cuando las demandas eran ignoradas, los trabajadores ocupaban sus lugares de trabajo y en muchos casos erigían sistemas de autogestión. En todas partes, desde una docena a varios cientos trabajadores, podían llevar las empresas por sí mismos. En Unhais da Serra 1.100 trabajadores textiles se deshicieron de los dueños y eligieron un comité obrero para llevar la fábrica.
Se estima que más de 380 fábricas estaban autogestionadas y 500 cooperativas funcionaban en el verano de 1975. Al igual que los consejos obreros, las cooperativas no eran revolucionarias. Todavía tenían que enfrentarse a las obligaciones del capitalismo. Tenían que conseguir beneficios y los miembros recibían distintos salarios. A pesar de que muchas cooperativas fueron capaces de reducir los precios de los bienes y servicios, hubo competencia entre las diferentes cooperativas.
En medio de este ambiente de autogestión, el Partido Proletario Revolucionario comenzó una campaña para relanzar los consejos obreros. Delegados de las principales industrias y los comités de los soldados y marineros, se reunieron con un gran contingente de miembros del P.P.R. La idea era tener consejos basados en la fábrica, la tierra y los cuarteles, y desde aquí se elegirían comités locales, regionales y nacionales.
Esto sonaba bien; desgraciadamente el P.P.R. estaba más preocupado en crear cuerpos que pudieran dominar esos consejos que podían representar a la clase obrera. Los "partidos de la clase obrera" fueron invitados a unirse. Esto mostraba sus limitadas ideas de la capacidad de la clase obrera.
Dando el mismo sitio a los partidos políticos que a los consejos elegidos por los trabajadores, no sólo diluía la democracia sino que implicaba la "necesidad" de que una elite guiara a las masas. Si los autoproclamados "partidos revolucionarios" no podían ganar apoyo suficiente para ser miembros del comité, conseguían ser miembros sólo porque se llamaban "partidos obreros". ¡Extraña noción de democracia!

Luchas por la vivienda

Después del 25 de Abril la gente comenzó a ocupar las propiedades vacías, sin ganas de esperar a las acciones del gobierno. El gobierno, temeroso de la rabia del pueblo, decretó una congelación de los alquileres y dio dinero y exenciones de impuestos a los constructores. El incremento de casas construidas era inadecuado y cada vez más gente ocupaba edificios vacíos. 260 familias de un barrio de chabolas de Lisboa se fueron a un bloque de viviendas vacías cerca de la ciudad. Los militares les ordenaron que se fueran pero se retiraron cuando las familias se negaron.
En respuesta a la crisis de viviendas la gente comenzó a organizarse colectivamente. En las zonas de clase obrera y de clase media baja se organizaron comités autónomos revolucionarios de vecindario. El comité se eligió en asambleas de residentes locales. Las propiedades ocupadas se utilizaron como guarderías, centros obreros y otros servicios comunitarios.
En Lisboa un comité de vecindario organizó la toma de 400 casas vacías. Se pagaba un "alquiler social" que iba destinado a hacer mejoras. Otra organización era la Federación de Comités de Barrios de Chabolas. Era independiente de los partidos políticos y llegó a representar a 150.000 personas. Se pidió la construcción de nuevos edificios en los barrios de chabolas, la expropiación de la tierra y controles de los alquileres.
Las organizaciones vecinales se encontraron con el mismo problema que las organizaciones obreras. Los comités de vecindario y de barrio de chabolas se veían como una oportunidad para ganar apoyo a sus partidos. Miembros de los partidos hablaban en los mítines públicos y en los debates, conseguían ser elegidos y usaban entonces el comité como plataforma de su propaganda política.
Muchos vecinos dejaron de asistir a las reuniones cuando se daban cuenta de que estaban dominados por un determinado grupo. Con el tiempo, los "partidos obreros" parecían ser más una carga que una ayuda en los comités. Al intentar llevar las cosas según su ideología, destruían los métodos espontáneos de organización del pueblo llano.

Ocupaciones de tierras

En aquella época un tercio de la población de Portugal trabajaba en la agricultura. Trabajaban la mitad del año y la otra mitad la pasaban desempleados. Cuando los trabajadores rurales vieron la oportunidad de cambiar sus vidas, comenzaron a ocupar granjas, campos de labranza y tierras sin utilizar. Al principio el gobierno rara vez intervenía.
Hubo una positiva cooperación entre los trabajadores agrícolas e industriales y las organizaciones obreras. En Cabanas se ocupó una granja abandonada con la ayuda de un comité de vecinos. Se consiguieron máquinas de una fábrica cercana para limpiar la tierra. En Santarem una reunión de 354 jornaleros declaró que una enorme cantidad de tierra iba a ser ocupada. Otros trabajadores, armados con azadas, llegaron en camiones para ayudar en las labores agrícolas y finalmente más de diez grandes fincas fueron colectivizadas.
El socialismo parecía natural en los jornaleros y nunca hablaron de dividir la tierra. La tierra era trabajada colectivamente y era poseída por las aldeas y pueblos como un todo. Para agosto de 1975 las estadísticas oficiales indicaban que había más de 330 tierras colectivizadas.
Todas estas luchas ocurrieron contra seis gobiernos provisionales, hubo rumores de conspiraciones de la OTAN y de la derecha. Donde las fuerzas armadas habían creado un espacio para un desarrollo de los trabajadores, se vieron rápidamente invadidas por programas de gobierno y económicos que tenían poco que ver con la revolución. Cualquier iniciativa independiente era generalmente desechada por los partidos de centro y de izquierda.
El propio sistema capitalista nunca fue retado por las masas ni por las cooperativas, colectividades o comités obreros, ya que seguían teniendo que negociar en términos capitalistas por el precio de su trabajo. Incluso los comités obreros eran poco más que trabajadores llevando su propio negocio. Un periódico trosquista echó la culpa de la falta de progreso revolucionario a que no había ningún "partido obrero". ¡De hecho había al menos quince!

Uisce Subir


Las dudas sobre el "recalentamiento global"

Ya estamos con la misma canción: desde que hay inundaciones, tempestades o fuertes nevadas, se debe al "recalentamiento global". Sin embargo, la realidad climatológica es mucho más compleja. Los arrasamientos de poblaciones duramente afectadas, que acusan, por ejemplo, haber sido voluntariamente inundadas para que determinada metrópolis estuviera mejor protegida, despreciando la realidad y las leyes elementales de la física o de la topografía, deberán alertarnos sobre los peligros de la irracionalidad. Toda "peste emocional" favorece la demagogia de cualquier hombre providencial dispuesto a lograr la recuperación. El Front National y Le Pen lo han comprendido tan bien que han puesto en el mismo rango de sus preocupaciones la lucha contra los incendios forestales y contra la energía nuclear.

¿Qué realidad?

La idea del "recalentamiento global" descansa principalmente sobre tres puntos: 1, la tasa de CO2 en la atmósfera; 2, las curvas térmicas medias a escala hemisférica o global; 3, las previsiones de modelos numéricos climáticos. Examinémoslas brevemente una tras otra.
1) La casi totalidad de los científicos coinciden en reconocer un aumento del nivel de CO2 en la atmósfera. Pero el origen no es tan evidente. Sin duda, la contaminación industrial y automovilística contribuye. Pero no hay que olvidar las recientes erupciones volcánicas, que pueden expulsar cantidades gigantescas de gases (entre ellos el CO2). Muchos análisis desprecian, e incluso ocultan sus consecuencias climáticas (entre las más recientes: St Helens 1980, El Chichón 1982, Nyos 1986, Pinatubo 1991, Hudson 1991, Spurr 1992...).
2) La teoría del "aumento global de las temperaturas" suscita varias cuestiones.
" En primer lugar, hay que disponer de datos suficientes si se quieren sacar conclusiones pertinentes, teniendo en cuenta que desde hace millones de años el clima no ha dejado de cambiar (con seres humanos o no, en la época de los dinosaurios, de las glaciaciones, del recalentamiento holocénico, de la pequeña era glaciar, etc.). Por tanto, los científicos no disponen de información exacta más que desde hace un siglo, y no en todas partes, a pesar de los progresos de la paleoclimatología.
" Los problemas influyen en los datos térmicos actuales. La mayor parte de las estaciones metereológicas de alto nivel se sitúan sobre un aeropuerto que antes estaba lejos de la ciudad, pero que ahora forma parte del entramado urbano. Sus informes térmicos no pueden sino reflejar el fenómeno microclimático bien conocido, e indiscutible, del "islote de calor urbano", elevación de la temperatura local, provocada por las actividades urbanas (calefacción doméstica, escapes de los automóviles, contaminaciones diversas). Si un análisis no tiene en cuenta que estas circunstancias urbanas "recalientan", será parcial y falseador a la hora de extrapolar un "clima global" a partir de climas locales.
" Habida cuenta de los niveles técnicos (calidad de los termómetros antaño y hoy, etc.), es admitido que los datos térmicos ofrecen un margen de error que puede llegar hasta 1ºC. Si sabemos que las teorías del "recalentamiento global" establecen unos márgenes de 1º a 3º respecto al pasado siglo, podremos preguntarnos sobre la pertinencia de esas diferencias. Razonamientos enteros se derrumban ante esto.
" El recalentamiento se constata en determinadas zonas de la Tierra y no en otras. Este es el nudo del problema, porque es evidente que, en función de una interpretación o de otra, el análisis del clima puede cambiar totalmente (como sucedió, cuando en los años 70 ciertos ecologistas y climatólogos nos hablaban de un enfriamiento rápido del clima, prácticamente en función de los mismos criterios: el argumento, por entonces, consistía en que la capa de nubes provocada por la contaminación iba a privar a la Tierra de su insolación normal y, por tanto, la enfriaría...).
" Entonces ¿qué es lo que sucede? Sin duda, en las latitudes medias los glaciares retroceden (los Alpes, una parte de los Andes) y las nevadas son menores. Pero el retroceso del casquete glaciar está por ver. En cuanto al Ártico, los expertos están divididos. Si algunos creen que se efectúa un cierto recalentamiento en la zona oriental de Groenlandia (mar de Groenlandia, mar de Noruega), no hay que olvidar que también se constata un enfriamiento en el lado occidental (mar de Baffin, norte de Canadá) hasta Siberia. Este segundo fenómeno corresponde a las sucesivas oleadas de frío y tormentas que afectan a América del Norte desde hace quince años (algunas pueden estar todavía en el recuerdo de muchos, como las de enero de 1996), así como en Rusia (que ha conocido en el otoño de 1998 el mayor frío de los anales meteorológicos).

Estudios controvertidos

Para los que se basan en los trabajos del geógrafo y climatólogo Marcel Leroux, o en los del ingeniero Yves Lenoir, estos dos fenómenos (recalentamiento por un lado, enfriamiento por el otro) se explican por la actividad de los anticiclones móviles polares, que descienden del Canadá septentrional, de ahí el frío, y que hacen, simultáneamente, remontar, procedentes del sur tropical, las masas de aire caliente del otro lado del Atlántico, sobre la Europa occidental y hacia el mar de Noruega. En lo relativo a los glaciares europeos, Denis Lamarre y Pierre Pagney recuerdan que "hay que tener en cuenta que la disminución de los glaciares alpinos ha comenzado con la llegada masiva de efluvios antrópicos en la atmósfera [...] y que es difícil hoy día separar este fenómeno de carácter no antrópico de un eventual efecto invernadero recién aparecido".
Para muchos investigadores, los fenómenos de recalentamiento y enfriamiento no pueden sumarse mecánicamente para dar una media que, en función de los datos escogidos, irá en un sentido o en otro. Dicho de otro modo, la idea misma de "recalentamiento global" es a priori delicada, si no perniciosa, y científicamente discutible. Su teoría parece incluso incapaz de explicar la violencia del tiempo en las latitudes europeas que debería, justo al contrario, suavizarse por el recalentamiento.
Sin embargo, tanto entre los expertos como entre los comentaristas o los ciudadanos, se da un desliz semántico. Del principio sistemático de "clima global" (todo perdura, todo repercute sobre todo, con sus excesos del tipo "batir de alas de una mariposa en una isla del Pacífico"), se ha pasado subrepticiamente al "cambio climático global", que sigue siendo extremadamente difícil de explicar, o de representar, y que puede incluso ser considerado como un pleonasmo engañoso porque, por definición, el clima cambia todo el tiempo y en todas partes, por lo que no hay razón para que después de millones de años la cosa varíe. Pues bien, hemos llegado al "recalentamiento global", el nuevo evangelio.

Una teoría discutible

Las previsiones de modelos numéricos climáticos alteran las medias que reducen las diferencias locales (porque ni siquiera los ordenadores más sofisticados pueden procesar todos los datos climáticos, día a día) y no indican el proceso desde el principio de la mencionada temperatura. Descansan fundamentalmente sobre las curvas de temperatura, de las que acabamos de conocer los problemas técnicos de evaluación y los problemas científicos de interpretación, lo que supone una reducción: se ignoran muy a menudo los factores dinámicos y aerológicos. Para Yves Lenoir, las consecuencias de la extensión de las superficies irrigadas y, por tanto, del aumento de evaporación resultante, siguen siendo muy poco conocidas como posible efecto invernadero. Lo mismo en lo relativo al papel de las corrientes marinas o a la evolución de la cubierta vegetal (porque no sólo hay deforestación, sino también reforestación de vastos espacios).
De los tres puntos sobre los que se apoya la teoría del recalentamiento global, sólo el primero está científicamente demostrado pero no se basa exclusivamente en factores de origen antrópico: la contaminación humana de CO2 no es la única responsable, hay que añadir el vulcanismo, los incendios, el papel de los bosques (que absorben pero desprenden también CO2, difícil de evaluar, como se han dado cuenta muchos expertos). El efecto invernadero existe a partir del vapor de agua en un 60%. El 40% restante proviene de los diversos gases.
¿Cómo, entonces, podemos explicar el éxito de la teoría del "recalentamiento global"? La cuestión afecta a lo político y a lo socio-psicológico, afecta a muchas cosas y a mucha gente. Por el momento hay que contentarse con hipótesis. Se puede adelantar que hay una triple convergencia entre los científicos, los políticos y los medios de comunicación, en una interrelación que, aquí como en todas partes, funciona casi de modo aislado.

Nacimiento del ecologismo

Cuando el gobierno americano decidió, desde antes de Reagan, reducir el presupuesto de la NASA y de los institutos anejos, se hizo necesario, en una sociedad reducida a la ley de la oferta y la demanda, incluso entre los científicos, encontrar con urgencia nuevos baluartes portadores de ingenios. La ecología era uno, suscitada con justicia por las preocupaciones de los ciudadanos cuya calidad de vida se iba degradando. Pero, para tener dinero y sustento hay que tocar los espíritus: el "calentamiento global" en su simplificación más abusiva, se convirtió en el medio más tentador, con su recompensa en especies contantes y sonantes (programas de investigación, parabienes de la ONU, consideración y legitimidad...). La corriente ecológica anglosajona, mezcla compuesta de militantes radicales y de científicos integrados en el sistema, se ha hundido en la brecha del catastrofismo. Era bastante fácil, dado que ese catastrofismo ya se practicaba en otros ámbitos. El espíritu de simplificación gana a los militantes, a menudo empujados a reducir argumentos.
Más globalmente, parece que el principio de la monocasualidad sigue fascinando a los seres humanos, ya sea un descenso tendencioso del nivel de beneficio, pecado original o efecto invernadero (con sus inducciones colaterales: dictadura del proletariado, penitencia-abstinencia o votar verde). Se trata probablemente de una herencia milenaria de la civilización religiosa, dominada por la idea de Dios, por el fatalismo si no por el determinismo. Incluso a los científicos les cuesta escapar, porque la envoltura sociocultural y colectiva impregna fuertemente. El libre pensamiento aún está lejos. Incluso en la desgracia, la causa única resulta seductora porque tranquiliza. Y lo mismo sucede con la solución. El catastrofismo atrae a los gurús y a los profetas de la autorrealización.
Esta actitud se da la mano con la de los políticos y los medios de comunicación, cada uno en su terreno, prontos a vehicular fórmulas ya existentes y explicaciones económicas. Los medios cultivan lo sensacional, lo simplista y lo inmediato. Es más fácil y más impactante mostrar imágenes de poblaciones con los pies en el agua y desesperadas que explicar el desvío de los planes de urbanismo, con las autoridades partidarias de la construcción de viviendas sobre terrenos inundables, o de las consecuncias a largo plazo de la erradicación del bocage en el Oeste francés. Ponemos el ejemplo de un periodista que entrevista a un climatólogo (en Europa 1, el pasado 14 de abril), Robert Candell, que explicaba cautamente que el clima es muy difícil de analizar, empeñado en que hay que remontarse a la Edad Media para comprender los fenómenos actuales... Nos dicen lo que queremos oir; esa es la cantinela de los medios de comunicación inmediatistas...

Un dogma bien guardado

De simple hipótesis, el "recalentamiento global" se ha convertido en dogma. Hasta Jacques Chirac lo cree... Los investigadores que rechazan el dogma o que proponen otras explicaciones son marginados o despreciados. Los organismo fuertes e institucionales, como Météo-France, están paralizados ante el envite, porque una previsión errónea cuesta dinero, y el derecho al error se desvanece. Prefieren a partir de ahora gritar al lobo anunciando catástrofes que no tendrán lugar, antes que revisar episodios anteriores mal analizados (como Vaison-la-Romaine en septiembre de 1992, Languedoc-Rosellón en noviembre de 1999...). Al contrario, el análisis de Marcel Leroux, que desde hace quince años postula un aumento de la violencia y de los riesgos naturales meteorológicos bajo las latitudes medias (Europa occidental) en razón del enfriamiento del Ártico y de la dinámica de los anticiclones móviles polares, parece más pertinente, incluso aún siendo contrario a la argumentación surgida del "calentamiento global".
Ante la dificultad del problema, incluso los gurús del dogma, como los del Grupo Intergubernamental sobre la Evolución del Clima (IPCC), creado por la ONU en 1988, se muestran más prudentes. En su último informe (conferencia de Shanghai, febrero de 2001, continuación de la conferencia de La Haya, de noviembre de 2000), han suavizado sus previsiones: la temperatura aumentará de 1,4 a 5,8º a lo largo de todo el siglo que comienza. Una evaluación que va de lo simple a lo triple demuestra bien el grado de precisión de que disponemos científicos y ciudadanos. ¿Hemos cambiado de época, en 1990, cuando la previsión (de las mismas personas) era de 3º inevitables? En el estado actual de conocimientos y de técnicas, los meteorólogos son incapaces de prever con exactitud el clima para más allá de tres días. ¿Cómo van a poder, seriamente, pensar en los cien años próximos?

Coraje y audacia
En cuanto a la estimación de la variación del nivel del mar para los próximos cien años, tampoco ha dejado de disminuir, pasando de 200 centímetros en 1986, a 66 en 1990, 48 en 1992, y 37 en la actualidad... Los científicos franceses, por tomarlos de ejemplo, son cada vez más prudentes en este punto (Pirazolli, Paskoff), así como en la cuestión del efecto invernadero (Lamarre, Pagney, Duplessy...).
Y, por último, otra explicación que riza el rizo. Los científicos están algo afectados por la irrupción de nuevas técnicas informáticas y meteorológicas. Éstas son muy numerosas, complejas, sofisticadas, y muy recientes. En realidad lo que haría falta es modificar las viejas teorías climatológicas (que a su vez han evolucionado después de un siglo: escuelas clásica, noruega, dinámica de Rossby...), en su pesadez intelectual y su inercia. Del coraje a la audacia. Y volvemos a la cuestión del dogma. Hace falta tiempo para digerir las novedades, para tratar de integrarlas en las situaciones pasadas en las que no se disponía de los mismos datos.
En realidad, los científicos y los ciudadanos se enfrentan al imposible: resumir el tiempo, ese elemento móvil por definición, inestable, constantemente cambiante, de estación en estación, de día en día, en todo momento y en todo lugar. Los mecanismos son racionalmente conocidos y explicables, el funcionamiento de su conjunto, anárquicamente determinado, mucho menos. El tiempo no puede cosificarse ni deificarse como en las filosofías deterministas o metafísicas.
En cuanto al presidente G.W. Bush, si acaba de renunciar a las promesas de ratificar los acuerdos de Kyoto, dirigidos a luchar contra el recalentamiento global, no es por una virtud antidogmática sino simplemente para relanzar las actividades petroleras y la industria americanas en un clima de competencia exacerbada. Hay que subrayar que en esta ocasión los comentaristas se han quejado de los riesgos del "calentamiento global", pero no han dicho nada sobre las contaminaciones directas que afectan (ya) a los ribereños de esas industrias. No hablan de la dificultad de respirar actualmente en las zonas contaminadas y prefieren atemorizarnos sobre el porvenir del "planeta Tierra" en cien o mil años. Dicho de otro modo, en el metalenguaje dogmático del "recalentamiento global", se trata del "salvemos el planeta por el planeta", en cuanto a sus habitantes y la cuestión social, que se las apañen como puedan. ¿Recalentamiento global = anarquía total?

Philipe Pelletier
(Le monde libertaire) Subir


¡Qué divertido es el carnaval!

La esencia del Carnaval es el disfraz. Todos podemos presentarnos ante los demás con nuestro aspecto más divertido, simulando una personalidad atractiva que despierte el buen humor, la alegría, la hilaridad y la euforia.
Cuando uno se disfraza con la careta de un politicastro, lo hace con la intención de remedarle y criticarle. Como los gigantes y cabezudos que convierten a los reyes, burgueses, potentados y caciques en algo ridículo para solaz de los niños. Es una manera de eufemizar la realidad que se nos hace intragable. El carnaval es el gran eufemizador de la sociedad. Por lo menos una vez al año.
Los personajes públicos tienen actualmente mucha suerte con los guiñoles de la televisión. Mientras nos reímos con ellos -y de ellos- le quitamos amargura y veneno a sus valores y actitudes, que quedan caricaturizados allí. Prueba de ello es que los personajes reales imitan cada vez más a los guiñoles.
Todos intentamos mostrar nuestra imagen más agradable, sobre todo cuando vamos a buscar trabajo... De pequeños nos acostumbran a ello con las reglas de urbanidad, porque, como dice el adagio: Buen porte, buenos modales, abren puertas principales.
En este sentido, no nos parece mal que los políticos intenten vender su mejor imagen en las apariciones en público y ante las cámaras de televisión y los objetivos de los fotógrafos de la prensa. Además de formar parte de la buena educación, es la regla número uno de la propaganda electoral.
Pero eso, el representar un personaje de teatro ante la sociedad ocultando las verdaderas intenciones, utilizando una palabra del griego clásico, se llama hipocresía.
Otra es tomarse un día al año -que no hace daño- para desenmascarar a los hipócritas. Curiosamente, el carnaval cumple esa función utilizando precisamente las máscaras para desenmascarar a los hipócritas.
Finalmente, el carnaval es el día en que se da suelta a los instintos reprimidos, cuando todo es permitido y cada uno se toma la licencia de obrar lo prohibido, lo reprimido, sobre todo en los ademanes indecorosos, aunque el espectáculo se convierta en algo absolutamente licencioso: ¡Eso ya es cumbre!
Si el carnaval, las fallas y las chirigotas se quedasen en eso, en un solo día para eufemizar y desenmascarar todos los tabúes sociales, sería, incluso, terapéutico. Pero cuando se instala permanentemente en la sociedad y se toma como norma y costumbre social que regula las relaciones interpersonales, se convierte en algo pesadito.
Si al Poder Judicial se le pide que sea prudente y sepa callar, y al Poder Legislativo que sepa dialogar, exponer y defender las ideas con claridad, sin irse constantemente de la lengua y sin insultar gratuitamente a los demás partidos, al Poder Ejecutivo habría que pedirle, básicamente, que ejecutase su programa, después de haber escuchado a los ciudadanos que van a disfrutar -o padecer- las decisiones del Gobierno. Pero una manera de marear la perdiz es vivir constantemente en un carnaval mediático en el que se habla demasiado y se hace poco. Los medios -prensa y televisión- celebran con regocijo tener la última parida del político de turno para ponerla en primera plana. Saben que eso vende. Al final las noticias acaban consistiendo no en lo que el Ejecutivo hace sino en lo que el Ejecutivo dice.
Tenía razón aquel que decía que hablen de nosotros, aunque sea para bien... Porque, por lo visto, lo más rentable es ser centro de la atención de todas las miradas, sobre todo cuando hablan mal de uno. Porque el público en general prefiere que denigren a alguien en lugar de alabarlo. Es la mejor manera de ser conocido. Y, ya se sabe, para que a uno le voten, a veces basta solamente con que le conozcan.
Maquiavelo decía que un príncipe debe preferir ser temido de sus súbditos más que ser amado por ellos. Y es moneda corriente pensar en las votaciones que más vale malo conocido que bueno por conocer... Y cada cual prefiere que se equivoque su partido antes que dejarle ocasión a que pueda equivocarse la oposición, si llega al poder.
Todos estos movimientos de la opinión pública ponen de manifiesto que la sociedad que llamamos democrática se comporta más como una masa informe y despersonalizada, que como un pueblo cohesionado y consciente, que toma en sus manos el destino de su propia vida. La gente de derechas exclamaría con indignación: ¡hasta ahí podíamos llegar, que mandase el pueblo!
Todo el mundo teme, y con razón, al pueblo unido que, como dice el eslogan, jamás será vencido. Hemos visto con frecuencia -y estamos ya hartos de ello- los disparates que el pueblo unido puede llegar a perpetrar, cuando actúa como una masa incontenible, despersonalizada e irresponsable, conducido como un rebaño de borregos por un demagogo impresentable. Por eso dicen muchos que la democracia está trucada.

Siempre ganan los tontos, porque son mayoría...

Pero no son las votaciones las que articulan la sociedad como un organismo vivo, consciente y responsable, que realice el ideal que supone la palabra anarquía, que el poder resida en el pueblo.
Quieren que nos conformemos con que el poder del pueblo quede limitado a introducir una papeleta en la urna el día de las votaciones y que sea mero espectador durante todo el mandato. Para eso, basta con la fórmula del antiguo Imperio Romano: pan y circo. Se entiende: pan para los nuestros y circo para los demás. Porque la mayoría seguirá votándonos y a los demás ya les atontamos con el circo.
El humor y la crítica social -y política- del carnaval nos puede ayudar a todos en general a ser más conscientes y más responsables de la cosa pública. Eso beneficiaría a la estabilidad social, a la economía, a la solidaridad, a la cultura y a la salud mental de todos si con esta crítica se rebelase realmente la mayoría contra las injusticias de cada día.
Lo que no es de recibo es solucionar todo con una broma -de buen o mal gusto, igual da- para vivir constantemente olvidando nuestros problemas. Cuando éramos pequeños decían algunas gentes: ¡en mi casa no comemos, pero nos reímos más!
O como cantaba entonces Celia Gámez: Tomar la vida en serio es una tontería, hay que gozarla, hay que vivir...
Hemos pasado por una guerra civil y llevamos cincuenta años de sacrificios, siempre de los mismos, sin más consuelo que cantar una chirigota, plantar una falla, bailar un carnaval, reír las gracias de nuestros políticos, cada día en primera plana, o atiborrarnos de fútbol, de televisión basura y de chismes de las revistas del corazón.
Nos merecemos otra cosa mejor.
Los anarquistas tenemos que despertar a la gente de la borrachera a que nos tiene sometido el sistema. Hay que terminar el carnaval, a ver si nos despejamos la cabeza después de la resaca. Hay que crear un poco de alarma social ¡a ver si nos despertamos de una vez! Que no nos adormezcan con la telebasura, con la propaganda política, con las promesas de los partidos, siempre incumplidas... Que es muy rentable entretener al pueblo con el carnaval, el circo y la chirigota, en vez de solucionar los verdaderos problemas.

Grupo Malatesta Subir


El movimiento anarquista en Turquía

En el año 2001, los anarquistas turcos se organizaron en el seno de diversos grupos autónomos y en torno a ciertos compañeros. Con la excepción de la Plataforma Anarquista, que organiza algunas manifestaciones en Estambul, los anarquistas de esta ciudad han constituido un nuevo grupo llamado T.S.K.-I. (Iniciativa Contra la Dominación y la Guerra de Estambul). Este grupo incluye miembros procedentes del I.A.M.I. (Iniciativa Antimilitarista de Estambul) y personas implicadas en Kara MecmuA (Revista Negra), así como individualidades. El Primero de Mayo, con los acontecimientos de Génova etc., formaron parte de las manifestaciones a las que acudieron los anarquistas de Estambul. La T.S.K.-I. ha llegado a organizar su propia manifestación y algunos seminarios contra la guerra. La campaña anti-MERNIS (contra el nuevo sistema informático del número del carnet de identidad) fue una de las iniciativas impulsadas por ellos.
En Ankara, los anarquistas tienen su propio local, el Taller de Arte de la Pluma Negra, instalado en el centro de la ciudad desde agosto de 2001. Lejos de ocuparse exclusivamente del arte, se trata también de un lugar de reunión militante para toda clase de actividades. El año pasado lograron organizar un festival antimilitarista y una conferencia de prensa a favor de la objeción de conciencia. Diferentes miembros del entorno anarquista de Ankara publicaron numerosos fanzines (incluido el titulado AN kara).
En Izmir (tercera ciudad del país) existen dos grupos principales: la Federación Anarquista de Izmir y "Agenda negra", que ha reunido a otros anarquistas como consecuencia del Primero de Mayo y los acontecimientos de Génova. La Asociación de Resistentes a la Guerra de Izmir (I.S.K.D.) ha de mencionarse también como una importante organización antimilitarista. Este grupo ha convocado en septiembre una reunión internacional llamada "Antimilitarismo y feminismo en Turquía". Incluye también a un grupo de mujeres denominadas Feministas Antimilitaristas.
Este año, han surgido diversos grupos autónomos en diferentes ciudades. Algunos de ellos se han autodenominado Grupos Autónomos Anarquistas (Ushak y Samsun) o Iniciativas Anarquistas (Antalya, Mersin, etc.). Y este año, para el Primero de Mayo, Antalya ha hecho desfilar sus banderas negras.
El 10 de febrero, un grupo de cinco o seis personas agredió brutalmente a un anarquista y objetor de conciencia muy conocido, tras una reunión en Estambul sobre los métodos de lucha no violenta. La agresión fue consecuencia seguramente de las críticas emitidas por la víctima. Desgraciadamente, y como se podía esperar, los agresores respondieron a su manera. El incidente fue inmediatamente condenado por la mayor parte de los grupos anarquistas, antimilitaristas y libertarios a través de todo el país, entre ellos MecmuA, I.A.M.I., I.S.K.D., Kaos GL (homosexuales anarquistas) y los anarquistas de Ankara.
Las actividades antimilitaristas han tenido lugar principalmente en Estambul, Ankara e Izmir. Para el día internacional de la objeción de conciencia (15 de mayo), se organizaron diversas acciones; una de ellas fue un festival de tres días en Ankara. El 27 de octubre, dos personas de Ankara declararon su objeción al servicio militar. Se trataba de algo más que una simple objeción de conciencia, era más bien una objeción "total", rechazadora de toda colaboración con el Estado y el Ejército. Uno de los objetores era un homosexual del grupo Kaos GL. Como primer objetor homosexual declarado, denunciaba, junto a su grupo, la represión del Estado y del Ejército contra los homosexuales. Ese mismo día, los anarquistas de Ankara organizaron una manifestación ilegal contra la guerra de Afganistán y en apoyo de los objetores. En diversas ciudades y universidades se convocaron más manifestaciones y acciones similares, principalmente contra la guerra de Afganistán.
El 1 de diciembre, dos anarquistas fueron detenidos por la policía en Ushak (ciudad del oeste anatolio) por haber distribuido folletos "ilegales" en una reunión organizada por los sindicatos. Más tarde, otros tres fueron detenidos y todos inculpados por "pertenencia a una organización ilegal", los "Anarquistas Autónomos de Ushak". En realidad, no hacían más que distribuir sus propios folletos. Pero, para este Estado terrorista, es suficiente para acusarlos de querer "destruir y dividir", aunque no hayan encontrado la menor prueba de violencia o de terrorismo en ellos. Su proceso se celebrará en la audiencia del Estado de Izmir, y serán probablemente enviados a la cárcel de Nazilli. En este momento están encarcelados en Ushak; se les ha enviado a celdas diferentes, lo que no es habitual. Como se puede suponer, han sido severamente golpeados y torturados por la policía de Ushak y han rechazado al abogado de oficio. Es la primera vez que se va a juzgar a anarquistas turcos como "organización ilegal" en Turquía, y este proceso desvelará la actitud del Estado contra los anarquistas y sus organizaciones.
Los últimos meses del año 2000 y el 2001 han estado marcados por las huelgas de hambre de los presos revolucionarios de izquierda contra las cárceles de tipo F y el terror del Estado turco. Algunos grupos de detenidos e individuos anarquistas han apoyado esas revueltas, evitando ser instrumentalizados por los grupos marxistas-leninistas. Entre los huelguistas, algunos han sufrido la opresión del Estado y de las autoridades penitenciarias, pero también la opresión de esos grupos. Esto podría terminar con una ejecución, como sucedió hace tres años en la cárcel de Bursa, donde un preso antimilitarista y antiautoritario, Mehmet Cakar, fue asesinado por su antiguo grupo T.I.K.K.O. (Ejército de Liberación Turco de Obreros y Campesinos). Algunos presos anarquistas han participado en una huelga de hambre simbólica de varios días. Uno solo de ellos, Dervish Orhan -aunque su antigua organización, el P.K.K. (Partido de Trabajadores del Kurdistán) no le apoya- ha emprendido una huelga de hambre de más de 150 días, con algunas semanas de pausa. En unos meses, los anarquistas de toda Turquía han organizado una campaña para la liberación de Dervish Orhan. Se reunió el dinero necesario para su traslado de la cárcel de Mersin al hospital de Estambul. Por último, tras haberse seguido ciertos procedimientos legales, a iniciativa de su nuevo abogado, fue liberado el 31 de octubre durante seis meses por razones médicas. Se ha creado en Ankara una sección de la Cruz Negra Anarquista, que lleva el nombre de Creciente Negro Anarquista.
Kaos GL es el único grupo libertario "antiheterosexual" de gays y lesbianas en Turquía que ha logrado abrir el primer centro cultural homosexual turco (Centro Cultural del Caos) en Ankara, en septiembre de 2000. El periódico Kaos GL se publica cada tres meses; pero el proyecto de sacar uno bimensual, Doigt, no ha podido realizarse. A regañadientes, este grupo se ha hecho muy "popular" entre el gran público como consecuencia de su participación en la manifestación del Primero de Mayo. Algunos grupos de mujeres, especialmente en Estambul e Izmir, fueron muy activos durante todo este año; la reunión de Izmir es un buen ejemplo de ello.
Los anarcosindicalistas y los otros anarquistas turcos que pertenecen a sindicatos no han logrado organizarse. Ello es debido en parte a que el anarcosindicalismo no tiene ninguna tradición o experiencia en la historia del sindicalismo turco. Además, la infraestructura legal turca es bastante problemática en lo que se refiere a la creación de nuevos sindicatos. Por eso los anarquistas han decidido por lo general trabajar en sindicatos "jóvenes" y afiliarse como un miembro más o incluso a veces ejerciendo alguna responsabilidad. Aunque de momento son muy poco numerosos, se desarrollan día a día -la mayor parte de ellos son antiguos marxistas- en determinados sindicatos, como la K.E.S.K. (Confederación de los Sindicatos de Trabajadores Públicos).
El primer número de Kara MecmuA apareció en febrero, y en enero de 2002 ya se habían publicado cinco números. El equipo de MecmuA comprende a diferentes escritores procedentes de casi todas las revistas anarquistas anteriores: Kara (Negro, la primera revista anarquista, aparecida en 1984), Efendisiz, Amargi, Atesh Hirsizi (El ladrón del fuego), Apolitika, Efendisizler, etc. Cada número tiene una tema de debate diferente y aparece cada dos meses. Publicado en Estambul, se distribuye en la mayor parte del país y se venden más de mil ejemplares. Las ediciones Kaos, con la misma dirección que Kara MecmuA, siguen siendo la única librería anarquista de Turquía.
Numerosos fanzines anarquistas y anarco-punks han visto la luz. Entre ellos, AN kara se parece más a una revista "formal" por el número de participantes y por su formato. El equipo editorial incluye a algunos anarquistas de Ankara, y sus trabajos se distribuyen a numerosas ciudades (tres números desde mayo). A partir de ésta, se han editado en el año 2001 otras publicaciones como Oldsletter, KatrAn (Alquitrán), Veganarsi, Kontra Atak, Twillight Zine, Ictepi (Impulso), Afanzin, etc., y, a modo de contracultura, han marcado el desarrollo de la práctica y la teoría anarquista en Turquía. Varlik, revista turca histórica, eficaz y reconocida en el mundo de la cultura y la literatura, se ofrece como un terreno para difundir las ideas anarquistas.

B.O. Subir


Sobre la justicia en el anarquismo medieval

Permítanme compartir con ustedes una pequeña leyenda: Cuenta la historia, que por aquellos años 50 (1450), un grupo de sabios, campesinos libres y artesanos que abrazaban el ideal ácrata, se reunían periódicamente a debatir sobre la actualidad de su pensamiento, y sobre cómo poder algún día ponerlo en práctica. En la sociedad del Dios y los dioses; del Dios oficial, católico, cristiano y todopoderoso, y de los dioses paganos, perseguidos y rechazados; estos anarquistas se decían sin Dios.
No es difícil de imaginar que toda clase de persecuciones pesaban sobre ellos: la Inquisición era moneda corriente en aquellos duros días, aunque claro está que las principales víctimas de esta Inquisición eran otras. Era sobre las brujas y los brujos, sobre los adoradores de otros dioses, los profetas de otros cultos y ritos profanos sobre quienes la Inquisición hincaba el diente.
Y esto no escapaba al debate de los anarquistas, quienes querían acabar con esta situación; ni señor feudal ni siervo, ni dios ni brujo; era su consigna. Así fue como, instintiva y rápidamente, aún de manera más contundente que cualquier otro grupo que secretamente criticase esta realidad (la medieval), llegaron a la conclusión de que sólo el siervo y el artesano, apropiándose de los medios de producción e instituyendo una sociedad fraterna, horizontal y libre, en rechazo a la Monarquía y sus proyectos estatales, podían romper las cadenas que los ataban. Claro que, al mirar de frente al "futuro", se daban cuenta de que otros problemas les aquejaban, que esta sociedad no podía organizarse de un día para el otro de la nada, con sólo dicha abolición, ya que corría el riesgo de cometer los errores del pasado, es decir, del presente.
-¿Qué haremos, pues, con los brujos y las brujas? No queremos opresión, ni opresores ni oprimidos, pero de alguna manera, esta calaña con sus ritos tiene que desaparecer"- opinaban unos.
-"Estoy de acuerdo con el compañero, pero ¿cómo hacer para excluir sin reprimir, para cambiar la mente de esta persona sin coartar su libertad?"- replicaban algunos.
-"¡A la horca y la mazorca, al verdugo y al juez!"- se animó a desbocarse uno que rápidamente recibió una abucheada del grupúsculo libertario. -"Esos ritos y esos malditos brujos nunca desaparecerán"- dijo el más pesimista, el anarconihilista. "Durante siglos y siglos, los hombres y mujeres lo han hecho, por qué esperar que dejen de hacerlo de un día para el otro. Es la condición natural del ser humano".
Hoy, 552 años después de que esta (por supuesto, imaginaria) conversación ocurriese, nos damos cuenta de la ingenuidad y de la torpeza de estos ácratas primitivos (e imaginarios) de considerar al brujo como algo inherente al ser humano, algo así como "todos tenemos un poco de..." Nadie duda de la buena voluntad de su análisis, pero hoy es harto simple darse cuenta de que, pese a esta buena voluntad, les resultaba imposible desprenderse de toda cuestión relacionada con lo metafísico, con sus dioses y con su Dios, del cual renegaban, pero bajo el cual fueron educados desde sus más tempranas edades. Hoy todos sabemos que, sin el sustento que les brindaba a los señores feudales la doctrina de un Dios todopoderoso, omnipotente y omnipresente, que exigía roles perpetuos en la sociedad, castigando duramente al rebelde y al desacomodado, hubiera sido imposible que este sistema de explotación feudal se mantuviese durante tantos años.
De hecho este sistema se vio colapsado, principalmente cuando esta idea que habitaba las mentes de los siervos sufrió los avatares del protestantismo y el naciente liberalismo.
Hoy resulta risueño pensar que el principal (o uno de los más importantes) obstáculos de la sociedad libertaria sean los dioses y los brujos medievales (aunque los curas hacen lo suyo).
La propiedad privada, piedra básica de esta sociedad capitalista, es la causa principal y diría que casi única, del robo. Es decir, "La propiedad es
un robo", como dijo P.J. Proudhon en una de sus más lúcidas observaciones hace más de 150 años. Resulta imposible admitir una sociedad capitalista sin propiedad privada. Resulta imposible encontrar una educación capitalista que no esté basada en la propiedad privada. Resulta imposible encontrar una fuente de desigualdad que no encuentre sus raíces en la propiedad privada, y su hermana menor (pero no por ello menos fiera) la herencia. Pero no por esto "todos tenemos un poco de ambición hacia la propiedad privada". De hecho, sólo nosotros, los educados bajo una enseñanza capitalista, egoísta, competidora y alienante, tenemos "un poco de... todo aquello". Pero esto no nos debe preocupar. Planteémoslo al revés: a pesar de que estamos educados para ser los peores competidores, egoístas, capitalistas y alienados, sólo tenemos "un poco de eso". En el resto hay solidaridad, hay amor, hay de todo. ¿O acaso porque en pequeñas civilizaciones aisladas las violaciones a la propiedad son tan extrañas como lo sería en nuestra sociedad un tipo regalando cien dólares por las esquinas? ¿Por incivilizadas o atrasadas? ¡Patrañas! Porque su propiedad es social y colectiva, no es ni siquiera propiedad. ¡Para todos, todo! Estaría loco quien robase en esa sociedad, como lo estaría hoy en día quien regalase billetes de cien dólares por las esquinas.
La propiedad privada es para nosotros, por tanto, el Dios, los brujos y los dioses medievales, todo junto. Es la ley suprema y sus infractores. El dios libremercado, y los brujos, los ladrones y usureros.
"Todo lo sólido se desvanece en el aire", decía Carlos Marx, para figurar la debilidad de eso que aparentaba ser el todo, y que no era más que un engaño sostenido.
Quienes sostienen el engaño de la propiedad privada, es decir los capitalistas (aun los anarcocapita-listas), jamás podrán apartarse de ella.
"Para todos, todo" dice el subcomandante Marcos. Para todos muchos futuros, muchos mundos. Para todos esencialmente mucha educación solidaria, pero sobre todo mucha libertad.

Juan Pablo Subir


La cara mercantil de la guerra

Los lectores más antiguos de este escritor recordarán la denuncia de que todas las guerras tienen un interés económico, y que son realizadas por razones o recursos económicos. ¿Es así con Afganistán? En un primer momento, muchos no estarán de acuerdo, pero analicemos esto detenidamente. ¿Creerías que los intereses económicos empezaron a discutir el derrocamiento de los talibanes años atrás? ¿O que los poderosos intereses petroleros han estado conspirando para reorganizar la región de Asia Central, a fin de poder explotar las abundantes reservas de combustible que se encuentran en el área del Mar Caspio? ¿O que este área es también rica en reservas de gas natural?
A principios de 1998, un ejecutivo petrolero de la Corporación Unocal, un tal John J. Maresca -vicepresidente de la empresa- dio una charla al subcomité de relaciones internacionales de la Casa Blanca. En su charla, podemos ver los intereses industriales de Estados Unidos en la zona, un oleoducto: "Una ruta potencial obvia hacia el sur cruzará Irán. Sin embargo, esta estación está cerrada para las empresas norteamericanas, debido a las sanciones de la legislación estadounidense. La única ruta opcional posible es a través de Afganistán, que presenta desafíos únicos. El país se ha visto envuelto en una guerra encarnizada durante casi dos décadas. El territorio por el cual se extendería el oleoducto está controlado principalmente por otras naciones. Desde el exterior, hemos llegado a la conclusión de que la construcción del oleoducto que proponemos no puede comenzar hasta que se constituya un nuevo gobierno en esta zona que tenga la confianza de los gobiernos, los acreedores y nuestra empresa". Unocal observó que otros poderes industriales estaban interesados en la propuesta de construcción de un oleoducto petrolífero, incluido Japón.
Sus intereses son los mismos: sus economías nacionales e internacionales. ¿Negoció Unocal con los ahora malditos talibanes? Bueno, ellos dicen que no lo han hecho, pero también dicen lo que han hecho. Nuevamente, las palabras del vicepresidente Maresca ofrecen una clara indicación de cómo Unescal manejó sus negocios: "Aunque Unocal no ha negociado con ningún grupo, ni tiene el favor de ningún grupo, nosotros hemos tenido contactos y encuentros con todos ellos. Nosotros sabemos que todas las facciones de Afganistán entienden la importancia del proyecto de oleoducto para su país, y han expresado su apoyo al mismo".
En los salones del gobierno, y en los lugares de reunión de los grandes negocios, los poderosos esculpen el mundo en función de sus propios intereses. Las guerras son declaradas, y miles son asesinados, para el enriquecimiento y bienestar de unos pocos. La guerra es más que el instrumento de los grandes negocios, es un gran negocio.

Mumia Abu Jamal Subir


La lucha libertaria

Las consignas están dadas y las instituciones de poder, dominación y opresión han sido desnudadas, puestas a prueba, cuestionadas ante el mundo. Escritores de la talla de Bakunin, Kropotkin, Prohudon, Chomsky y más se enfrentaron a los poderes vigentes y, en muchos casos, sufrieron todo el rigor de su ley injusta, aplicada implacablemente, por desafiarla en su noble intento de destruir las cadenas y romper con el orden establecido, para que nosotros, los individuos, la comunidad en general, nos liberemos finalmente del poder déspota.
El Estado es el lugar de dominación injusta y burguesa, es el asilo de la ignorancia, el falso orden, el centro de la explotación de todos por unos pocos, considerados mediante argumentos falaces y de dudosa legitimidad, más capaces, cultos, aptos para tomar las riendas de una comunidad "justa e igualitaria".
Sin embargo, escritos como Dios y el Estado, La conquista del pan, La moral anarquista, Socialismo sin Estado: Anarquía y demás son livianamente olvidados y pasados por alto y, por ende, proscritos, censurados, expulsados de las grandes librerías y bibliotecas nacionales, cubiertos por un negro manto de sombra ante los ojos del pueblo, quien no encuentra las herramientas para escapar de este dominio injusto o, mejor dicho, jamás aprendieron a conseguirlas, gracias a deficientes sistemas de educación y formación, controlados por el mismo organismo tirano (el Estado) para moldear personas según su conveniencia, coartándoles completamente sus capacidades intelectuales.
Y es así como los textos, las ideas, los conceptos, las teorías son escondidas y los individuos educados para no saber buscarlos. El sometimiento es absoluto, el dominio inquebrantable.
Es así también que al campo de juego entran las religiones y sus instituciones, las iglesias. Creencias falsas y ridículas sostenidas por órganos dominantes que restringen la razón e imponen normas morales absolutas y obligatorias por el "bien común y la buena convivencia". Destruyen el juicio crítico con un invento particularmente útil: la fe.
La fe, ese elemento que procede completamente en contra de la naturaleza humana, ese concepto contradictorio completamente en cuanto a la esencia más pura del hombre. A la dualidad "instinto-razón", se le suma la artificial fe que conflictúa a las dos características humanas, modificando completamente su estilo de vida más natural, convirtiéndolo en algo que no sentirá impulso natural hacia el cuestionamiento y la razón, sino sumisión y conformismo alimentados por esa sencilla noción que explica las cosas fácilmente y somete a la humanidad a un yugo ridículo. Y que de tan inverosímil y contrario, se transforma en noble y bueno.
De esta interacción Estado-religión, el ser humano se ve reducido en su dignidad, su moral, su integridad.
No obstante, no nos encontramos solos ante este escenario descrito, casi apocalíptico. Todos los días nacen personas que están dispuestas a luchar para la liberación definitiva, que lograrán evadir este control casi completo que el Estado y la religión representan sobre la humanidad.
Teóricos, virtuosos, gente de mente abierta, en contacto tanto con uno como con otro extremo, que supo desarrollar su capacidad crítica, rompe con los estereotipos, destruye los prejuicios y da luz a una concepción, la desarrolla y la hace pública, se la regala al mundo, la trae hacia nosotros, los ciudadanos. Ideas mejores que las anteriores, evolucionadas, y que, inevitablemente, entran en conflicto con los poderes vigentes con el afán renovado de romper cadenas y liberarnos. Resurgen los textos escondidos y ya no es necesario buscarlos, están ahí, listos para ser criticados, evolucionados, mejorados. Y el perfecto orden que el Estado y la Iglesia imparten se ve amenazado por uno de estos personajes, que bien podría llamarse Bakunin, Kropotkin, Prohudon o Chomsky, a quienes el pueblo seguirá, brindará su apoyo y abrirá sus mentes junto a ellos. Apagarán el programa de Susana Jiménez y saldrán a la calle a proclamar las nuevas ideas, a autogobernarse, de abajo hacia arriba, en pleno uso de sus libertades individuales, haciendo el bien simplemente porque es el bien y rehuyendo el mal, simplemente porque es el mal. Se despegará de las viejas consignas que lo condicionaban y encarcelaban y marcharán junto con aquellos iluminados que supieron saltar fuera del sistema para empezar a sacar a otras personas.
A ellos debe ir nuestro más sincero agradecimiento y admiración. A aquellos padres de la anarquía, a quienes supieron marcar el rumbo, señalar la puerta de entrada hacía la sociedad mejor, sin clases y sin ley. A aquellos que nos inspiraron en nuestra modesta lucha actual. Aquellos que se transforman en nuestras aspiraciones. Y que infunden nobleza en las nuevas generaciones de luchadores libertarios, para quienes también debe ir nuestro agradecimiento, admiración y ánimos.
¡Rompamos las cadenas! El socialismo libertario debe resurgir, erguirse sobre los vetustos sistemas de dominio y marcar el nuevo camino de igualdad, fraternidad, respeto y dignidad. Iluminar con su luz anarquista los lugares cubiertos por las sombras burguesas, opresoras, totalitarias, democráticas o comunistas. Gritar "rebelión", quemar banderas, destruir fronteras, educar en la fraternidad, la igualdad, la justicia y la libertad.

Cameyin Subir

 

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