PERIODICO ANARQUISTA
Nº 152
             MARZO 2001

 

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...el anarquista que pide la colaboración de la mujer para la obra de subversión social, ha de comenzar por reconocer en ella una igualdad con todas las prerrogativas de la individualidad.
Lo anarquista es dejar que la mujer actúe en uso de su libertad, sin tutelas ni coacciones; que ella se inclinará hacia lo que su naturaleza y la índole de sus facultades la dicten.

Lucía Sánchez Saornil


El Islam y las mujeres

Según los especialistas, el islamismo es un fenómeno en fase de estancamiento o, lo que es lo mismo, de regresión. Esta es, entre otras, la opinión de Gilles Kepel (estudioso de los movimientos islámicos) que, en la revista Histoire de septiembre de 2000, afirma que "hemos salido de la época del islamismo triunfante". Esto lo argumenta con distintos hechos. La nueva generación de jóvenes soberanos (Marruecos, Jordania, Siria) se ha formado en la cultura universal, incluida la occidental, sin embargo el Islam rechaza la cultura occidental porque es impía y perniciosa. Además, han surgido reformadores en Irán a los que, según Kepel, el pueblo ha insuflado las reformas. En cuanto a la guerra santa (yihad) contra los infieles, uno de los pilares de la doctrina islámica, que pretende que se imponga por las armas la ley islámica (la sharia), en todos los países en los que vivan musulmanes, no hay más que constatar que sólo sucede en Chechenia o Cachemira; según Kepel, se trata sólo de epifenómenos, y de hecho hay cada vez menos jóvenes voluntarios para la yihad. Queda el caso de Afganistán y los talibán, que, según Kepel, horroriza al resto de la población musulmana por su extremismo. Habría que saber si los nuevos soberanos serán capaces de conducir a buen fin las reformas económicas. Porque el islamismo prospera en las capas sociales desfavorecidas, entre los jóvenes, que rechazan el viejo mundo corrompido e incapaz de mantener sus promesas en lo relativo a una mejora de la calidad de vida de la población.
Constato también que en Irán o Marruecos se sigue censurando la prensa "demasiado" progresista y se encarcela a los jóvenes que reclaman mayor libertad de expresión. En resumen, el reto está planteado; si los progresistas son incapaces de emprender las reformas sociales y económicas, si la miseria persiste, se estará haciendo el juego a los partidos islámicos, que se ofrecerán como la única alternativa posible, al estar en oposición total a todos los regímenes antiguos. Además, la mitad de la población de los países musulmanes, las mujeres, está continuamente vejada. Ellas empiezan a rebelarse en muchos países a pesar de los riesgos, demostrando de este modo que la sed de libertad individual es un hecho humano intrínseco.
Un ejemplo: desde siempre las mujeres han querido controlar su fecundidad, a pesar de las amenazas de las leyes de los Estados y las religiones de todo pelaje. En nombre del respeto a las tradiciones, algunos consideran preferible no incluir en las reivindiaciones mundiales los derechos de las mujeres a la contracepción y el aborto. Por otra parte, está el hecho de que con este argumento se pueda tolerar todo, al fin y al cabo la tortura ha existido siempre, es una tradición, también la esclavitud, la pena de muerte, etc. Veo que incluso en Irán, país ultraislámico, las mujeres, a pesar del lavado de cerebro que han sufrido, y a pesar del riesgo que corren (la lapidación, que es también una gran tradición) tratan, a escondidas de sus maridos y de los ayatolás, de controlar su fecundidad.
La fecundidad ha bajado de 7,2 a 2,3 niños por pareja en el espacio de veinte años, y esta bajada de la tasa se produce en todos los países musulmanes, excepto Afganistán…
De la mujer que se maquilla bajo el velo a la que se coloca mal el velo, todas ellas resisten con los escasos medios que tienen a su disposición. Así, en Irán muchas huyen de una familia en la que el padre y los hermanos tienen todos los derechos sobre ellas.
El periódico de Teherán, Entekhab, relata un suceso en el que un padre de familia ha estrangulado a su hija por haberse fugado. Unos días antes, el periódico Irán, informaba que en los últimos seis meses se habían encontrado los cuerpos de una treintena de mujeres asesinadas misteriosamente en Teherán. ¿Quién es responsable de esos crímenes? La mayoría de esas mujeres había abandonado el hogar a causa de la presión familiar. La República Islámica pretende haber logrado islamizar a la sociedad iraní desde un punto de vista moral para liberarla de los males que azotan a los países occidentales. Así, en Irán el Estado ha negado siempre la existencia de la prostitución. Sin embargo, una encuesta hecha por el ayuntamiento de Teherán demuestra que la prostitución ha existido siempre y, aún peor, el Estado islámico moralizador es responsable de este fenómeno. La investigación revela que la edad media de las prostitutas ha disminuido siete años en el periodo de 1990-1999, situándose en los 20 años. Esto confirma que "el 90 por ciento de las niñas que se fugan caen en la prostitución". La policía, por su parte, constata un aumento de lao detenciones de niñas fugadas.
Para los especialistas, las fugas de niñas se deben principalmente a los privilegios otorgados a los niños dentro de la familia. Cito al respecto un informe del universitario Pourguive, que demuestra los efectos nefastos de la discriminación sexual y de la desigualdad de los sexos. En respuesta a la pregunta "¿Estás satisfecho de tu sexo?", el 86 por ciento de las niñas respondió que no, contra un 7 por ciento de niños. La política antifemenina, en la que algunos apelan al respeto a las tradiciones y culturas, explica estas cifras alarmantes.
Todo comienza con la obligación sobre la vestimenta impuesta a las niñas, el chador. Se utiliza debido a una serie de leyes discriminatorias contra las mujeres. Como otras muchas leyes, que afectan al trabajo, la educación, los viajes, el deporte, el matrimonio y el divorcio, el derecho a la propiedad y la herencia, y a testimoniar ante la justicia. Además de estas presiones, muchos países musulmanes han facilitado la presión y la injusticia ejercidas en el seno de la familia. Así, en algunos países el testimonio de una mujer no vale lo mismo que el de un hombre. En Irán o en Arabia Saudí, por ejemplo, la ley exime de responsabilidad jurídica a los hombres que hayan asesinado a su hija o su nieta.
En Nigeria, donde se ha establecido la sharia en nueve estados del norte del país, más de 200 mujeres fueron detenidas por "prostitutas", según las autoridades; en realidad se trataba de mujeres que rechazaban obstinadamente la prohibición de la segregación de hombres y mujeres en transportes y lugares públicos. Hay también dos jóvenes que se casaron sin el permiso del padre de la chica, que corren el riesgo de pasar varios años en la cárcel por ello; hay una mujer que recibirá latigazos por haber tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio. Por todas partes hay actos de sublevación individual, a pesar del adoctrinamiento, la represión y el miedo. Lo que siempre ha sido natural en el hombre es la sed de libertad, el espíritu de revolución contra la opresión y la injusticia que se autojustifica por el moralismo, el hecho cultural, la tradición, la religión o las leyes… Nada justifica la opresión, el sexismo o el racismo. Ni siquiera las pretendidas "tradiciones" que se imponen por las armas y el crimen.

Régis B. Subir


Cuento "casi" real

En una lejana tribu africana vivía un hermoso joven llamado Jo, cuya piel era tan negra como la madera de ébano. Las mujeres más hermosas de su poblado estaban enamoradas de él, pero todo su amor era exclusivamente para, Libu, nombre que en su idioma significa Perla Negra.
Nuestro hombre solo tenía fuerza, juventud y hermosura, bien poca cosa para ofrecer a su amada. Por eso, como cierto día oyó decir a un viejo que en un lugar llamado España podría encontrar un trabajo que le permitiese vivir mejor; vendió sus escasas pertenencias, besó a Libu y subió un viejo y destartalado bote que había servido en otro tiempo para la caza de patos.
La noche era muy oscura y el mar, furioso con los hombres por el mal trato que dan a sus aguas, comenzó a moverse con violencia. El barco se balanceó a merced del viento como una hoja de papel, hasta que una ola más fuerte que las otras lo empujo contra un acantilado. La costa estaba cerca, pero muchos de los hombres que viajaban con Jo no sabían nadar y perecieron en su intento de alcanzar la costa. Él fue mas afortunado y, tras una lucha desesperada contra los elementos, logró tumbarse, extenuado por el esfuerzo, en la arena suave de una playa.
Se creía a salvo, pero aquello sólo fue el comienzo de un largo camino a ninguna parte. Aquella tierra que se llamaba Almería, El Espejo, no fue para Jo el reflejo brillante de la dicha soñada. Sólo le ofrecieron los trabajos más duros y peor pagados. Apenas podía sobrevivir con el salario que recibía. Tuvo que habitar hacinado con otros emigrantes en habitaciones malolientes de paredes desconchadas y sucias, escuchar a su alrededor insultos soeces de gentes tan pobres que lo único que tenían era dinero.
Todo lo soportaba con el pensamiento puesto en Libu. Ahorraba moneda a moneda; pasaba hambre para volver cuanto antes a su tierra y construir la cabaña más hermosa de todo el poblado.
Un día Jo despertó en una cama desconocida; no sabía como había llegado hasta allí. La cabeza le dolía tremendamente, tenía el labio partido y, cuando intentó ponerse en pie, sintió que una de sus pierna crujía como una rama seca.
Su color negro, aquella piel de ébano que había enamorado a Libu y de la que tan orgulloso se sentía, no les gustó a unos mozalbetes y decidieron darle una terrible paliza. Su delito, su único delito, era haber nacido negro y pobre.
Jo nunca construyó la choza de sus sueños ni tuvo los hijos anhelados con Libu. Murió en un lejano lugar con nombre de espejo donde sus habitantes tenían el cerebro y los sentimientos tan descoloridos como la piel.
Sobre su tumba de tierra alguien, que conocía esta historia, depositó una flor y escribió con el dedo "Para Jo de Libu".

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Nacionalistas-independentistas
izquierda & derecha
¿o tal vez fascistas?

El nacionalismo como una etapa en la vida de los pueblos sin duda es relativamente reciente, tiene entre 250 y 300 años, cuando grandes masas de población centran su devenir en las grandes ciudades con objeto de encontrar un trabajo que les permita vivir y, por otro lado, desean encontrar su identidad perdida en las migraciones.
Se trata siempre de personas que rompieron los lazos con su propia cultura, con la que sus antecesores se identificaban, y deseosas de encontrar una nueva identidad, una nueva comunidad en la que sentirse integrados, estar seguros y, al tiempo, ser un elemento a considerar. Todo ello da lugar a la aparición de líderes políticos con promesas y engaños de conseguir una nueva identidad y valores, ya que la pérdida de las raíces genera en el ser humano una sensación de temor y desorientación, consiguen el apoyo de esas masas y, gracias a él, conquistan el poder.
Todos sabemos que en los primeros años del siglo XX quienes trataron de hacerse con el poder en distintos países fueron personas salidas de las clases medias acomodadas, con frecuencia militares con el apoyo ocasional del mundo de las finanzas, y también -¡cómo no!- de activistas de distintas ideologías y de estudiantes ideologizados.
Las consignas que lanzaban, siempre tenían como fin atraer a las clases medias y bajas, que al tiempo se sentían desorientadas y confusas, para satisfacer sus expectativas y a la vez ser respaldados por los buscadores de identidad, y así convencerlos de que las encontrarían en los conceptos de nación o Estado.
La "nación" que se les ofrecía era la gran comunidad social en la que podían participar también los trabajadores y desheredados, y encontrar en ella un lugar seguro. Estos políticos y pensadores profesionales presentaban el "Estado" como una institución que, jurídica y administrativamente, hacía posible la realización y consolidación del concepto "nación".
La ideología en que se basa la filosofía y apología de la nación-Estado y presenta ese concepto se llama nacionalismo. Ya se defina nacionalismo de izquierdas (que también los hay), de derechas o de centro. Todos los nacionalismos tienen varias facetas comunes que los caracterizan sobremanera.
1. Tienen como común denominador la soberbia y la prepotencia que se arrogan a sí mismos y la convicción de que la cultura propia es superior a la de los demás.
2. Se caracterizan en que las partes que la definen se vierten en hostilidad hacia otros, que generalmente son presentados como enemigos, por lo general las comunidades y sociedades vecinas y, en algunos casos, comunidades y grupos étnicos minoritarios que quedan englobados en su territorio.
Consideran que lo mejor para eliminar el "peligro", que generalmente sólo existe en su imaginación, es el aplastamiento físico del adversario e incluso su aniquilación total.
El nacionalismo, para poder cuajar y sentirse fuerte, necesita la imagen de un adversario o enemigo. Cuando el nacionalismo no tiene un enemigo real, lo inventa, porque lo necesita como revulsivo y justificación. Hoy día la ayuda le viene de los medios de comunicación (el llamado cuarto poder), prensa, radio, televisión, esas grandes máquinas de manipulación y tergiversación social.
Bueno es preguntarse ¿Quién es el enemigo, real o inventado, a quién hay que abatir? En toda cruzada iniciada por el poder para fortalecerse y ampliar sus áreas de influencia ¿Cuál es la imagen del enemigo? Ante todo es y debe ser una imagen colectiva, ya que el individuo aislado no significa un peligro. El peligro está en la masa enemiga. Esta identidad nos muestra las dos caras de la moneda. Una es la salvación de aquel que busca y quiere conservar sus raíces. La otra es la maldición que se cierne sobre él y que puede convertirse en su propia condena.
Pero es evidente que los enemigos de ese nacionalismo deben y tienen que ser seres distintos, los enemigos siempre son "ellos". Lo natural sería que fueran fácilmente identificados por sus rasgos, su piel, su forma de vestir o su comportamiento. En estos casos serían fácilmente señalados, etiquetados y descubiertos entre las masas. Lo ideal sería que el enemigo fuera también más débil que nosotros, que estuviera desorientado y, mejor, si está indefenso.
Como dijo un conocido escritor y periodista: "El nacionalismo es la patología de la enfermedad de los tiempos modernos". No debemos olvidar nunca que la ideología nacionalista -en todas sus vertientes- es la causante directa de algunos de los genocidios más brutales y salvajes del siglo XX. Recordar también que algunos de estos genocidios fueron cometidos por el poder contra su propio pueblo, porque también en esos casos el poder asesino actuaba de acuerdo con las reglas del nacionalismo, ya que acusaba a sus víctimas de haber traicionado al pueblo, de haberse vendido al enemigo.
Al percibir al otro como "enemigo", y por tanto como una amenaza, fue común a todos los regímenes nacionalistas, autoritarios y totalitarios habidos en la historia. Parece ser algo consustancial a la naturaleza humana, ocurrido en todas las épocas y civilizaciones humanas, como si el odio, el desprecio y la destrucción inoculados por los líderes e ideólogos nacionalistas formara parte del entramado social, y del que no se puede huir en los regímenes más diversos.
Ante este breve análisis, es de suponer que puede haber diversas interpretaciones a favor y en contra, pero si observamos atentamente la fotografía que acompaña a este texto, caben todas y cada una de las expresiones que apoyan el titular. Cada lector será muy libre de tener o no en cuenta cada frase de la pintada en nuestra sede de Sabadell. Y sólo terminamos diciendo "dónde está nuestro enemigo". Tomad nota

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C.N.T.-Sabadell

Traducción de las pintadas: Grupo Revolucionario para el Estado Catalán / Destacamento interior / Destacamento militar / Escamot del Vallés / ¡No olvidemos: de aquí salieron los asesinos! / ¡¡¡Patria y honor!!! / todavía no habéis pagado vuestras culpas, ¡Verdugos! / ¿Derechas? ¿Izquierdas? ¡Cataluña! / No pararemos hasta haceros cenizas / ¡Cataluña nación! / Revuelta catalana

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Solidaridad con Miguel García

En huelga de hambre

Hace un año, Miguel García fue despedido del Parador de Turismo de Granada, hotel de la Red de Paradores del Estado, en el que estuvo trabajando durante 21 años. Paradores le acusó de "deslealtad" por haber suscrito una carta, como trabajador del Parador y militante de la C.N.T., en solidaridad con un trabajador despedido de una empresa de Granada. La empresa esgrimió sentirse incomodada por la Federación de Empresarios de la ciudad, la cual se quejaba de que un trabajador "pidiera cuentas" y se involucrara en los intereses patronales de uno de sus socios.
La fuerte lucha desarrollada por la C.N.T. de Granada, obligó, en varias ocasiones, a la empresa a sentarse a negociar. Sin embargo todas sus ofertas se limitaban a ofrecer dinero al compañero Miguel, lo que siempre fue rechazado por éste.
En mayo pasado, la Sala de lo Social de Granada, declaraba nulo el despido y expresaba que se había producido una clara vulneración empresarial del "derecho a la libertad sindical". Sin embargo, en el recurso presentado por la empresa, un magistrado de conocida y reaccionaria trayectoria, ha declarado el despido improcedente, sabiendo que eso implicaba la calle para el trabajador.
Ante tamaña injusticia, Miguel García, ha venido a Madrid y se ha plantado delante de la puerta de la dirección de Paradores donde lleva 10 días en huelga de hambre, siempre acompañado por compañeros/as de la C.N.T.
Pedimos solidaridad con este compañero, si vives en Madrid, pasándote todos los ratos que puedas por la sede de la Dirección de Paradores (calle Torrijos, en la Plaza de Oriente), para mostrar tu apoyo en compañía de Miguel y para colaborar en las acciones que planteen en cada momento. Si estás en otra ciudad, para hacer alguna visita "amistosa" al Parador más cercano, con tus amigos/as, tu grupo o la C.N.T. de la localidad. Y si estás en otro país, seguro que tienes alguna Oficina de Turismo español, alguna delegación de negocios o embajada donde dejar tu "recado" como protesta contra la arbitraria situación de Miguel García. Seguro que algo podéis hacer. Animo y no os cortéis.

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El segundo entierro de Fermín Salvochea

En la prensa local ha sido aireada una iniciativa de algunos folklóricos amantes de las cosas de Cádiz. Se trata de trasladar los restos de Fermín Salvochea, desde el cementerio de San José a Argüelles, cerca de la calle que lleva su nombre, donde murió al caer de la tabla que le servía de cama.
Al respecto se han publicado muchas tonterías. Desde el que lo considera "uno de los socialistas utópicos" al que pide que se le entierre junto a Don Rosendo, ambos en loor de santidad. Solo Fernando Santiago, de I.U., ha reconocido sin entusiasmo la militancia anarquista del alcalde del Cantón de Cádiz.
Esta experiencia republicana federal, la más alta cota de libertad que ha conocido la ciudad, es atribuida a Salvochea. Se quiere significar en un nombre a los gaditanos que lucharon por la libertad, que fueron muchos. Lo que hace singular al personaje histórico de Fermín Salvochea es el hecho de haber sido introductor del anarquismo en España.
Tras la ruptura con Marx, en 1870, en el Congreso de La Haya, llegó José Fanelli enviado por la Internacional para contactar con los obreros españoles. Salvochea mostró su aprobación por las teorías de Bakunin e ingresó en la Internacional en 1871, dos años antes del Cantón de Cádiz. En 1872 se celebró en Córdoba el tercer congreso de la Federación de Trabajadores de la Región Española, el primer congreso anarquista del mundo para el historiador Díaz del Moral, participando un albañil de Cádiz como delegado.
Los anarquistas gaditanos refrendaron a Bakunin, como reflejó el notario de Bujalance: "Cádiz, la casa solariega de la libertad, la de la Constitución de 1812, la que albergó el primer grupo socialista de España, la de la Revolución de Septiembre, la de los clubs revolucionarios y las tremendas insurrecciones de 1868 y 1869, fue también el primer núcleo anarquista de Andalucía".
Tras el cantón, Fermín se exilió en Londres, donde conoció a Kropotkin, siendo fundamental su aportación para la configuración ideológica del anarquismo moderno, y aun más su trabajo, pues Salvochea siempre dijo que el brazo alcanza más que las palabras, despreciando a los charlatanes que hoy tanto abundan.
Sólo la muerte en 1907 le impidió participar en la fundación de la C.N.T. en 1910, donde sus compañeros de lucha escribieron la página más gloriosa de la historia de la emancipación de los trabajadores.
Ahora se quiere enterrar su memoria, desdibujándola con supuestos homenajes localistas. Pero la memoria de este ciudadano del mundo no es patrimonio de una ciudad; es de los obreros sin dios ni patria, y vive dondequiera que el pueblo trabajador lucha por la libertad.

Cádiz Libertaria Subir


Gestión directa de nuestros municipios

La alternancia política entre la derecha y la izquierda, con todos los aliados del amplio espectro de la "democracia" parlamentaria, nos ha demostrado claramente la eficacia de los politicastros a la hora de favorecer a los aprovechados que se sostienen con nuestro sudor.
En nombre de una gestión realista de nuestra vida municipal, nos imponen una economía cada vez más liberal en la que la sociedad es gestionada por "los que deciden": los representantes de las multinacionales, de la patronal, los líderes de opinión, los responsables de los llamados partidos políticos y de ciertos sindicatos. Todos ellos aprietan con fuerza las riendas de la economía, gestionan el capital y tratan de controlar totalmente nuestra existencia a través de la "política". Pretenden hacernos creer que este modo de gestión es el único posible, y que, al no poder luchar contra el capitalismo, habrá que conformarse con organizarlo lo mejor posible.
La creciente globalización de la economía está contribuyendo a dispersar los intereses de las poblaciones locales ante los cárteles financieros internacionales. Esta concentración de poder económico mundial va acompañada por una centralización del poder político que conduce a una nueva forma de totalitarismo que, si no estamos en guardia, amenaza con barrer del mapa cualquier forma de democracia.
Olvidar la historia es condenarse a revivirla ¿Debemos esperar, como corderillos resignados, la llegada de una dictadura deseada por algunos hoy día, o elegiremos el camino de la responsabilidad y la igualdad?
¡Que nadie decida por nosotros! Organicemos la solidaridad y la ayuda mutua entre los habitantes de nuestros municipios y en contra de los negociantes.
Preparémonos para sustituir al Estado, institución parasitaria y asfixiante, por una organización federalista de los diferentes sectores de la sociedad.
Gestionemos mañana mismo nuestras ciudades y nuestros trabajos. Suprimamos las desigualdades sociales y económicas.
Tras el fracaso en el Norte, Sur, Este y Oeste de todas las doctrinas autoritarias (coloniales, democráticas, dictatoriales o teocráticas), luchemos por una sociedad libertaria; desembaracémonos de los gobernantes y patronos.
Los principios de la gestión directa municipal tal como los conciben los libertarios son muy claros. Consisten en lo siguiente:
- El federalismo, agente de coordinación y sustitución del Estado, que es un agente coercitivo del sistema capitalista.
- Asambleas generales soberanas.
- Confianza en los delegados.
- Revocabilidad de los delegados.
- Comités por barrios y por temas (cultura, educación, transportes…).
- Socialización de los servicios, con las decisiones tomadas por un grupo que incluya a los usuarios del servicio, los ciudadanos del municipio y las personas que trabajan en ese servicio.
Nos desmarcamos absolutamente de esa democracia participativa tan a la moda -como por casualidad- en vísperas de elecciones. Cristianos progresistas, marxistas modernistas y ciertos ecologistas no proponen más que una mejora de la información y consulta de los ciudadanos sobre unas decisiones que han sido tomadas por otros. La utilización del término "gestión directa" indica claramente que se trata de invertir por completo el proceso de elaboración de las decisiones con el fin de que nosotros seamos dueños de nuestro futuro.
La participación en la gestión de un municipio sólo interesa al ciudadano si transforma sus condiciones de existencia. Gestionar en común un municipio, conservando sus estructuras estatistas y las desigualdades económicas, consistirá para los ciudadanos en gestionarse su propia miseria y esclavitud. Lo que caracteriza a las estructuras estatistas es lo siguiente:
- La jerarquización de las responsabilidades y las decisiones.
- La sujeción de todos a unos pocos.
- Las desigualdades sociales y económicas.
- La existencia de una clase dirigente privilegiada.
Mañana, si en el municipio gestionado directamente se mantienen las diferencias económicas o sociales, se levantará una nueva clase dirigente que defenderá sus privilegios por todos los medios. Los anarquistas piensan al contrario que los marxistas en lo relativo al periodo de transición: se deben suprimir inmediatamente todos los privilegios de clase, sin excepción.
Los ciudadanos se preguntan qué pueden ganar con la gestión directa de su municipio. Sopesan ventajas e inconvenientes, especialmente la responsabilidad que supone: ésta es la que los lleva a reflexionar, pues de lo que establezcan en su comunidad dependerán sus condiciones de vida.
Tocamos aquí un problema humano: el de los hombres y mujeres ante la responsabilidad, el de la tranquilidad resultante de cierta sumisión, sobre todo cuando se trata de cuestiones relativas a la existencia, morales y económicas, aceptables.
Es posible adelantar las razones sólidas que pueden convencernos del interés de los ciudadanos por gestionar directamente su municipio. Está el control de su marco de vida, de su entorno: una mejor gestión de los servicios públicos, que, mejor que organizados en función de su rentabilidad económica o electoral, estén realmente en función de su utilidad social determinada por todos…
No nos podemos conformar con denunciar, criticar y emitir principios sin proponer medios concretos para poner en marcha esos principios.
En el ámbito municipal, es posible organizar contrapoderes, convocando asambleas paralelas de ciudadanos que elaboren contrapropuestas a la gestión municipal. Hoy en día luchamos por:
- Transportes gratuitos para todos.
- Gratuidad de la sanidad.
- Acceso libre y gratuito a todos los espacios y servicios culturales (bibliotecas, salas de reunión, etc.).
- El requisamiento de los alojamientos deshabitados y su gestión directa por los representantes revocables.
- El control de todos los proyectos de urbanismo por los comités revocables.
- Y otros.
No queremos reproducir el error que supondría presentarse a las elecciones municipales para ser votados sin revocabilidad, lo que sería imponer nuestros principios desde arriba.
En nuestra condición de anarquistas, creemos que el único poder posible es el de las bases, y la experiencia nos ha demostrado que ni los mejores de nosotros pueden ejercer un poder sobre los otros sin dejarse minar por éste. El poder está maldito, por eso somos anarquistas.
Los municipios revolucionarias (comunas) nos han precedido: París 1793 y 1871, Goulai Polie 1917, Kronstadt 1921, España 1936… se han basado en la gestión directa de la comunidad por sus ciudadanos, permitiendo el surgimiento de ideas de organización, ya fueran de abastecimiento, de sanidad, de educación o de reparto del trabajo, que, al ser desarrolladas por los dirigentes centralistas, no han podido alcanzar el grado de eficacia que hubieran tenido en núcleos más pequeños, fuera del contexto estatista. Citaremos entre otros la escuela pública laica para todos (París 1871), la requisa y reparto de las viviendas vacías (Kronstadt 1921), los sistemas sanitarios socializados, accesibles para todos (España 1936)…
Todo esto demuestra que la gestión directa de un municipio no es en sí una idea nueva: es el medio más eficaz de una política dinámica dirigida al porvenir porque se ha concebido y aplicado por todos y para todos.

Grupo Louise Michel Subir


Movilización contra la reforma laboral

El domingo 4 de febrero la C.N.T. ha realizado una manifestación en Madrid, desde Atocha hasta la Puerta del Sol. A la manifestación han acudido alrededor de tres mil quinientas personas. Durante el recorrido se han ido coreando consignas contra la reforma laboral, contra las agresiones del gobierno y la patronal a la clase trabajadora, contra los sindicatos que negocian a espaldas de los trabajadores y contra la ley de extranjería. También se han coreado consignas a favor de la acción directa, la autogestión y la unidad en la lucha obrera. La actitud pacífica de los manifestantes contrastó con las continuas provocaciones y la abrumadora presencia de dotaciones de antidisturbios que intentaron, sin éxito, practicar dos detenciones y que rodearon a los manifestantes durante todo el trayecto.
Al final de la manifestación tuvo lugar un mitin en la Puerta del Sol. En primer lugar se dirigió a los allí concentrados el compañero Luis Fuentes (anterior Secretario General de la C.N.T.). En su intervención hizo una crítica tanto al nuevo estilo de sindicalismo, que desmoviliza y vende a la clase obrera para mantener sus burocracias sindicales, como a la política represiva y antiobrera del gobierno. Afirmó que ningún ser humano es ilegal, que nadie tiene que sentirse emigrante porque todos nacemos libres e iguales. Tras hacer un llamamiento a la necesidad de asociarse para ser más fuertes cada día, cedió la palabra a la compañera Ana Sigüenza, actual Secretaria General de la C.N.T., primera mujer que ocupa este puesto de responsabilidad en el movimiento sindical de este país.
Ana Sigüenza comenzó analizando los retrocesos que la clase obrera ha experimentado desde las anteriores reformas laborales: pérdida de derechos sociales, precariedad en el empleo, aumento de los accidentes laborales. Terminó su intervención recordando al compañero Emilio Mejía, asesinado mientras repartía propaganda de esta campaña contra la reforma laboral. Recordó como su asesino fue puesto en libertad a los pocos días y denunció el intento de hacer parecer esta muerte como algo fortuito y no como un asesinato con móviles políticos.
El mitin finalizó con la intervención de un compañero de la empresa Sintel, pidiendo solidaridad con el conflicto que mantienen para frenar los planes de despidos masivos que pretende hacer la empresa. También se informó del inicio de una huelga de hambre que va a iniciar un compañero de la C.N.T. despedido de Paradores Nacionales que, pese a tener una sentencia de despido improcedente, la empresa se niega a su readmisión.

Secretaría de Prensa del
Comité Nacional de la C.N.T. Subir


De Estados, narices y mentiras

Si a los Estados les creciese la nariz cada vez que dicen una mentira, sus antípodas tendrían kilométricos mástiles en los que colocar el mayor de todos los embustes, la bandera. Pero los Estados no tienen nariz y de eso se valen para engañar impunemente a los pueblos.
Su primera mentira es la necesidad de su propia existencia. No podríamos vivir sin Estado, nos dice la clase política (entiéndase un conjunto de parásitos que disfruta de innumerables privilegios por el mero hecho de no hacer nada y hablar mucho). Y lo más triste de todo es que la mayoría de quienes escuchan, aceptan esta afirmación como verdad irrefutable porque previamente se ha preparado el terreno con un buen abono para que fructifique.
La educación, la cultura oficial, los medios de comunicación... han creado una escala de valores con los centímetros estatales apropiados. Son buenas la sumisión y la obediencia, la ceguera ante la injusticia y las desigualdades, la indiferencia, el silencio y todo aquello que beneficia al Estado y al gobierno de turno que lo sustenta. Sin embargo, son malos los actos de rebeldía, el deseo de que prevalezca la propia identidad del individuo, la capacidad de razonar libremente, el enfrentamiento a las directrices que nos quieren imponer para manipular mejor nuestra vida, la única vida que tenemos.
El Estado necesita del pueblo para poder existir, pero su egoísmo le hace olvidarlo con mucha frecuencia y pone en peligro la integridad de los hombres y mujeres de todas las edades sin el menor escrúpulo. Eso sí, cuando el asunto se le va de las manos, intenta desviarlo de su responsabilidad con el cinismo que le caracteriza.
Que mueren o quedan afectadas cientos de personas por un aceite de colza adulterado, se echa la culpa a un virus desconocido hasta que la teoría sea insostenible. Después se parchea, se minimiza el problema y se deja pasar el tiempo, que todo lo arregla. Cuando a otro Estado "amigo" (no hay nada que una tanto como las mentiras) se le cae una bomba nuclear inoportuna, el ministro de turno, los embajadores y los políticos adecuados, mojan sus michelines en las aguas del Mediterráneo para demostrar que no existe peligro. Sin embargo, casi treinta años después, en Palomares, a pocos kilómetros de aquel histórico baño, siguen naciendo niños con deformidades y los casos de leucemia sobrepasan en un 35 por ciento los del resto del país.
Ahora tenemos la encefalopatía espongiforme, resultado de un afán desmedido por incrementar los beneficios del capital. Es un voluminoso grano que les ha salido a los Estados europeos en sus inexistententes narices; pero todos ellos saben maquillarlo o dejarlo al descubierto según les interesa. Que existe un problema grave que ocultar, salen a la palestra las "vacas locas"; que aumenta la alarma ciudadana y las carnicerías no pueden dar salida a su mercancía, se sirven unas cuantas mentiras para tranquilizar a la población y asunto concluido.
El ejército, uno de los brazos ejecutores de la voluntad estatal, tampoco se libra de protagonizar algunas mentiras bien suministradas con aires marciales. El uranio, el plutonio y numerosos productos químicos que utiliza para imponer el poder del Estado que le paga sobre otros Estados, matan a sus propios miembros; pero la muerte fuera del campo de batalla no es heroica ni puede ser cantada en los poemas épicos. La salud de los mandos se vigila para que puedan continuar "defendiendo a la patria", la de los soldados no es necesario. Después de todo, las víctimas son militares ocasionales que pasarán a la vida civil tras un corto tiempo aprendiendo el dudoso arte de imponerse a sus semejantes. El Estado, como un Urano implacable, engendra al pueblo y lo fagocita cuando conviene a sus intereses. Y, a medida que sus fauces hacen desaparecer aquello que le molesta, va creando un tupido manto de mentiras con que cubrir su conducta. Su rostro debe aparecer siempre amable, poco importa lo que se halla detrás de la careta.
Si el Estado dice que algo es blanco, debemos pensar cuando menos, que es de color canela. Si afirma que es inocuo, nos conviene tomar precauciones, si nos enseña un lienzo pintado con bellos colores, debemos cogerlo con guantes porque probablemente ensuciará nuestras manos. Por principio el Estado, cualquier Estado, es su forma de supervivir, convive con todo lo deshonesto siempre que esté envuelto en papel brillante y adornado con un hermoso lazo. Pero ese lazo es peligroso y sirve para atarnos fuertemente a sus intereses.
No podemos vivir sin la existencia del Estado, dicen los políticos y políticas. ¿No será que quienes así hablan temen perder sus privilegios? ¿Cómo podría existir una sociedad sin estado?, afirman aquellas personas que defienden la necesidad de un/a iluminado/a que dirija al pueblo.
Hay una respuesta, una sola respuesta: Anarquía.

Irene Pugno Subir


La democracia blindada

Fronteras cerradas, calles y ciudades militarizadas, policía y ejército en pie de guerra, gases lacrimógenos y balas de goma estaban reservados para los manifestantes que acudieron por millares a protestar contra el Foro Económico Mundial (W.E.F.) de Davos. Suiza se ha transformado en un campo de batalla. Una lucha abierta, sin máscaras ni disimulos, desencadenada por el gobierno helvético para acallar la oleada de protestas contra el W.E.F. El mensaje es claro: las reglas y las garantías de la democracia valen sólo para los poderosos. Quien disiente, quien no se pliega a un orden mundial fundado en la desigualdad, la opresión, la destrucción ambiental y la sistemática violación de los derechos humanos debe callar. El derecho a manifestarse viene negado de Praga a Niza, a Davos. Las fronteras se cierran herméticamente: la libre circulación vale sólo para las mercancías, para los negocios, no para las personas, no para las ideas, no para la protesta. En los diferentes puestos fronterizos de Suiza, ya estaban preparados los impresos de expulsión y quien no fuera un turista era expulsado. Davos ha sido transformada en una ciudadela rodeada de alambre de espino y circundada de miles de robocop, tanquetas, helicópteros; todo para defender la tranquilidad de los negociantes, políticos y financieros del W.E.F. que es, recordémoslo, una asociación privada.
Los sucesos del movimiento contra la globalización en los últimos meses muestran de forma inequívoca que la protesta les está dando donde les duele, que la contestación les da miedo. Los señores del mundo, acostumbrados a reunirse sin que se les moleste, ven, en cada rincón de la tierra, acudir a sus convocatorias millares de personas que no han sido invitadas. Millares de personas que con su presencia recuerdan a todos que en este planeta sobreviven: millones y millones de hombres, mujeres y niños para quienes no quedan ni las migajas caídas de la mesa de los pocos, poquísimos poderosos. Lo que aterroriza a esos señores es la creciente deslegitimización que la contestación produce hacia los varios W.T.O., O.C.S.E., F.M.I., B.M., O.N.U., W.E.F…. Siglas que hasta hace poco no tenían significado para casi nadie y hoy son sinónimo de explotación, muerte, destrucción, opresión. Los escaparates rotos, los cajeros automáticos incendiados, los Mc Donald´s destrozados, los bancos devastados no son la verdadera preocupación de los poderosos, para quienes no representan más que ridículas facturas, un plato roto que se sustituye en seguida. Pero esos escaparates, esos bancos y esos Mc Donald´s son los símbolos de la posible ruptura del consenso, los indicadores de que está creciendo el número de quienes ven este mundo como algo intolerable.
Ante la extensión de la protesta, la respuesta tanto en Davos como en Praga, Niza o Washington, es la criminalización y la represión. Y, previsiblemente, la división de los contestatarios en buenos y malos, dialogantes y violentos, disponibles e irreductibles. De Davos ha partido la primera señal evidente. Mientras en las calles y ciudades suizas los manifestantes eran gaseados, heridos, helados con cañones de agua, mientras en los alrededores otros eran detenidos, intimidados y expulsados, el Forum de Davos entraba en relación directa con su "antagonista", el Forum Social Mundial de Porto Alegre en Brasil, abriendo un canal de "diálogo" entre los dos frentes opuestos y aparentemente irreconciliables.
En medio de una crisis de legitimidad, el W.E.F. ha acogido con entusiasmo la propuesta de los organizadores de la Conferencia brasileña. Una Conferencia que, en sus conclusiones, ha puesto entre sus propias convocatorias el G8 previsto para el próximo mes de julio en Génova.
Se han iniciado las grandes maniobras y pueden hacer más daño que las balas de goma o los cañones de agua de los robocop suizos.

Maria Matteo Subir


¿Hacia un nuevo feudalismo?

La exigencia de libertad nace con la vida. Por esto, el anarquismo como postura mental es inherente a toda historia; pero, como movimiento consciente y organizado, tiene una trayectoria relativamente breve, que comienza con la Ilustración y la Revolución Francesa. Y en estos dos últimos siglos, los enemigos de la libertad de la persona han sido el capitalismo burgués y el Estado, aliados siempre contra las reivindicaciones populares, pero, por momentos, rivales o, por lo menos, con relaciones recíprocas tensas, bien por motivos fiscales, bien por cierto control que el Estado quería ejercer sobre las inversiones o los cambios. Surgió así un nuevo significado de la palabra "liberalismo", extendiendo a la empresa capitalista esa libertad de la persona que el liberalismo clásico había siempre reivindicado frente al Estado. Así, la libertad relativa, ganada con el esfuerzo de todo el pueblo contra el absolutismo, sirvió esencialmente para consolidar el capitalismo; pero la tensión entre el poder político y el económico, aun dentro de la alianza contra la presión popular, ayudó a mantener por mucho tiempo esa democracia burguesa en cuyo seno y contra la cual el socialismo nació y -a pesar de todo- creció. Cuando su crecimiento llegó a representar una amenaza para las clases dirigentes, estas abandonaron la democracia y establecieron esa nueva forma de absolutismo que se llamó fascismo. En él, el Estado omnipotente trató de domesticar al gran capital burocratizándolo en su seno como antaño había domesticado a la nobleza feudal, mientras la revolución popular socialista, triunfante en Rusia, desembocaba en una tentativa de socialismo estatal ultraautoritario, que a través de un cambio en las personas de la clase dirigente y un proceso de burocratización, llegaba a un resultado bastante similar. Pero esta tentativa de fusión de los dos poderes fracasó. La ardorosa oposición popular por un lado, y el deseo de autonomía de las grandes fuerzas del dinero por otro, hicieron que se volviera al juego democrático. Los dos factores de ese retorno (el burgués y el popular) se vieron bien distintos y con resistencia a mezclarse en la Segunda Guerra Mundial (el bombardeo inglés de Milán en plena revuelta antifascista es un ejemplo de ese divorcio). El totalitarismo llamado socialista fue más tardío en disolverse, porque en la guerra había pertenecido al bando de los vencedores y porque allí la clase adinerada, la burocracia, tenía orígenes recientes y estaba más ligada el Estado.
Durante toda esa turbulenta historia, que hizo que tantas personas sufrieran crisis ideológicas y cambiaran su discurso, el anarquismo socialista siguió definiéndose en contra del capitalismo y del Estado, y se mantuvo al día con los acontecimientos.
Ahora, en este fin de siglo tan profundamente distinto de sus comienzos, empezamos a preguntarnos si esta definición no es demasiado limitada. Si nuestra meta es la máxima libertad y la máxima justicia para todos, puede que tengamos que luchar por ellas también contra otros enemigos.
Hubo épocas en la historia, como la feudal, en la que la libertad estaba más coartada que ahora y la desigualdad social era mayor, sin que existiera el capitalismo, ni propiedad privada propiamente dicha y con un Estado sumamente débil. El sistema del vasallaje hacía que el individuo se encontrara trabado en una red de dependencias personales, desde el emperador, en la cumbre, dueño teórico de todo, hasta los siervos de la gleba en la base de la pirámide, que debían trabajar para el señor y no podían dejar su parcela de tierra. Eran terriblemente explotados y oprimidos por el titular del feudo, no por el Estado. La moneda circulaba muy poco. Los impuestos al señor y el uso de los servicios comunes (horno, molino, pasturas) se pagaban como productos de la tierra. Pero el señor feudal no era "propietario" de su feudo. Su posesión era precaria y condicionada a sus deberes de vasallo, pero implicaba jurisdicción sobre sus habitantes. El feudo se podía perder por incumplimiento o conquistar con la guerra o conseguir como recompensa por los servicios prestados, pero no comprar ni vender. Entre los pequeños artesanos y los pequeños comerciantes de los núcleos urbanos enclavados en los feudos se encontraban los restos de la economía de mercado y circulaba, en forma muy anémica, la moneda. Cuando el mundo feudal entró en crisis, especialmente debido a los enormes gastos ocasionados por las Cruzadas, la economía urbana resurgió. Las ciudades enriquecidas compraron sus libertades al señor feudal endeudado y se constituyeron en comunas autónomas. Hubo entonces dos siglos (XII y XIII) en que se practicaron varias formas, muy interesantes, de democracia directa, basada generalmente en los gremios. En ese primer momento, el uso de la moneda y la consolidación paulatina de la autoridad del rey sobre la escalonada nobleza feudal ayudaron a la recuperación de la libertad personal.
Recordé cosas muy sabidas (y me disculpo por ello) para fundamentar lo que quiero sostener con estas líneas: el capitalismo y el Estado no son los únicos enemigos de la libertad y puede llegar de nuevo el momento en que no sean los principales.
Ya Umberto Eco y otros observadores agudos de la realidad de este cambiante fin de milenio habían hablado de la posibilidad de un retorno a una estructura social de tipo medieval. Hoy el neoliberalismo y la globalización parecen confirmar con nuevos síntomas tales previsiones o, mejor, tales temores: estamos mucho más cerca de esa estructura atomizada con aspiraciones a la unidad mundial que caracterizó a la Edad Media, con un poder cada vez menor de los Estados nacionales, que se van desdibujando en los "mercados comunes" y un poder cada vez mayor de organismos multinacionales que controlan económicamente determinadas áreas no necesariamente geográficas, verdaderos feudos transversales que empiezan a tener ejércitos propios, contratados entre las fuerzas que la Guerra Fría dejó desocupadas (y quien dice ejército, dice jurisdicción). Estos bloques económicos forman la pirámide. Los grandes no son muchos y son conocidos; pero de cada uno de ellos depende una cantidad de bloques menores que se mueven dentro de su órbita con los mismos caracteres. Toda esa red en rápida formación tiene hambre de poder y presiona en este momento para conseguir el Acuerdo Multilateral de Inversiones (A.M.I.), que tiende a dejar a los gobiernos nacionales legalmente desarmados frente a los inversores extranjeros, más, los pone obligatoriamente a su servicio. En muchos países, especialmente los del "tercer mundo", este acuerdo tácitamente ya se aplica.
Este proceso no es fatal, ni cancela nada de nuestra lucha tradicional. El ser humano es imprevisible y su voluntad cuenta en esta atormentada historia: la voluntad de todos, incluyendo la nuestra. Este panorama puede cambiar, tiene que cambiar, porque el dominio del mercado nos lleva a una crisis que puede terminar en la muerte colectiva.
Pero mientras tanto hay que tener los ojos bien abiertos, no sólo porque estos nuevos enemigos pueden requerir nuevos terrenos, y tácticas de lucha, sino también para que no vuelva a pasar lo que pasó en la Edad Media, es decir, que para protegernos de los lobos sueltos, nos refugiemos de nuevo entre los brazos del Estado.
La nueva tecnología minimiza el esfuerzo físico y aun la tarea administrativa que la producción requiere. El empresario se está liberando así de la pesadilla de las huelgas, mientras el proletariado (palabra que ya está cayendo en desuso) siente que está perdiendo este arma que estuvo a punto de hacerlo invencible. La desocupación aumenta y seguirá aumentando y, con ella, la violencia, fruto, más que del hambre, del ocio en una pobreza sin esperanza por un lado y, por otro, del miedo hacia esa nueva clase -desconocida- que se está formando y que va cayendo en la marginación.
La lógica perversa del mercado (viciada en las premisas) transforma esas victorias del sur humano sobre la materia, que podrían conducir a la conquista de tiempo libre para trabajos "no rentables" como la sanidad, la educación, el arte, el espectáculo, en causa de desesperanzada decadencia para las mayorías, antes de provocar el agotamiento del sistema mismo por escasez de consumidores. El clima que se está creando es un clima de miedo, miedo a perder el trabajo, miedo a la violencia difusa, miedo a los peligros conocidos y desconocidos de la nueva tecnología…
Este miedo empieza a parecerse al provocado en la Edad Media por el hambre, los bandidos y las invasiones y que impulsó a los campesinos a entregar sus tierras y su libertad al señor feudal a cambio de protección. Junto con todo esto, en el momento de enormes logros por parte de la ciencia, resurgen del subconsciente de la historia en acto, impulsos irracionales de abdicación de la voluntad frente a una hipotética divinidad (la creencia en Dios no es necesariamente antilibertaria; peligra la libertad cuando se le reconoce a otros hombres la autoridad de hablar en nombre de ese Dios). Las corrientes religiosas fueron siempre fuertes. De todos modos, ahora, su incremento, la mayor audiencia que tienen los predicadores de las distintas sectas, los varios fundamentalistas que masacran en nombre de Dios, contribuyen a crear un clima afín al de la Edad Media de la civilización occidental.
El tema no es solo descriptivo o interpretativo. Pienso que valdrá la pena discutirlo, porque implica cierto desplazamiento en la táctica y en el lenguaje.

Luce Fabbri Subir


Criminalización de los movimientos sociales

Desde hace algunos meses, personas ajenas a nuestros planteamientos de concebir la lucha contra las prisiones y de las que desconocemos su identidad, realizaron una campaña de envíos de paquetes bomba a diversos medios de comunicación y a Esteban Ibarra, presidente del Movimiento Contra la Intolerancia. Dentro de los paquetes se encontraron panfletos hablando de los presos F.I.E.S. y fueron reivindicados como "los anarquistas". El pasado 9 de noviembre, la policía detiene a Stephanie Maurette y a Eduardo García como presuntos autores de los envíos, la primera en su puesto de trabajo y el segundo en su propia casa, donde vivía con sus padres. A ambos se les aplica la ley antiterrorista. Inmediatamente, comienza un montaje mediático-informativo, en el que ambos son presentados como culpables, mientras la policía inventa un organigrama en el que coloca al preso anarquista Claudio Lavazza como cerebro, a los detenidos como ex-presos y, ya puestos, se les relaciona con ETA y otras bandas terroristas. La psicosis que hay con el terrorismo y el rechazo social, les viene muy bien para criminalizar a todo el que alce su voz contra el sistema. Sin embargo, tantas mentiras sin consistencia, obligan a liberar a los detenidos ese mismo fin de semana. La prensa y algunos partidos organizan una tremenda presión y, aunque nada ha cambiado, vuelven a encarcelar a Eduardo García y aprovechan para acusar a la Cruz Negra Anarquista (C.N.A.) de ser una organización violenta que está detrás de las cartas. La Cruz Negra es así atacada por comportamientos que ni comparte , ni practica. Por el contrario, nuestro trabajo es de cara, en la calle, con denuncias a través de panfletos, manifestaciones y otras acciones similares, y valoramos la vida aún de las personas más miserables. Durante los días siguientes la represión continúa, con cacheos, hostigamientos, identificaciones, etc., pero seguiremos luchando y reivindicando la inocencia y libertad de Eduardo. Eduardo se movía mucho por la lucha de los presos/as. Persona muy solidaria, sacaba pegatinas con su propio sueldo y un boletín llamado Módulo Abierto que ofreció a toda la población reclusa para ser su portavoz y en la que solamente incluía artículos escritos por los presos/as. En las manifestaciones siempre ha ido con la cara destapada y agarrando la pancarta , pues siempre pensó que no tenía nada que esconder por el hecho de apoyar a los presos. Incluso, en más de una ocasión se pronunció claramente contra este tipo de actuaciones. Por lo demás, como es evidente, no hay ninguna prueba clara contra él, aunque la policía pretende que tenía una bolsita de pólvora en su casa. Algo que ni él, ni su madre -presente en el registro- vieron en ningún momento. Al contrario, el cajón donde supuestamente estaba dicha bolsita, lo habían abierto delante de su madre sin encontrar nada. Lo demás incautado son ¡pilas y una botella de lejía!. Los demás argumentos policiales -los verdaderos motivos para encarcelarle- son el contacto de Eduardo con presos/as, carteos y visitas. Otro motivo (y así lo ponen en el acta) es su relación "con movimientos anarquistas y de apoyo a presos y anticárceles". Esos son los argumentos para que este compañero lleve varios mese en la cárcel de Soto del Real, sufriendo aislamiento de F.I.E.S. III, (terrorismo, bandas armadas, etc.). Eduardo está preso por apoyar la lucha de los presos/as. Tres de los cuatro jueces ya han decretado su libertad hasta el juicio. Solo la famosa Teresa Palacios, titular del juzgado nº 3, se mantiene basándose en las actuaciones policiales, contradictorias y falsas (agentes que no participaron en la operación aparecen como firmantes de sus diligencias, mientras que otros que sí las presenciaron, no firman el acta, el vídeo grabado durante la operación no aparece ni fue autorizado por el juez). Todo el proceso está lleno de errores, inexactitudes y mentiras de la policía, por lo que el abogado ha recurrido el auto, pero no nos engañemos: esto es un montaje policial más para contribuir a criminalizar los movimientos sociales.

Cruz Negra Anarquista Subir


¿Qué es la Cruz Negra Anarquista?

La Cruz Negra Anarquista tiene su origen en la Rusia zarista de principios del siglo XX. Inicialmente centró su actividad en dos frentes: ayuda a presos políticos, desterrados y encarcelados y la autodefensa. Con la llegada de los bolcheviques al poder, la represión y el asesinato, igual que al resto del movimiento anarquista, sacuden a la C.N.A., que se traslada a Berlín, donde, al subir los nazis al poder, acaba desapareciendo.
A finales de los años 60, es encarcelado por la dictadura de Franco el anarquista británico Stuart Christie, que había llegado a España con la sana intención de atentar contra el dictador. En la cárcel de Carabanchel (Madrid), descubre que casi toda la ayuda que llega desde la calle es administrada, con dudosos métodos, por el P.C.E. Gran parte de esa ayuda termina en manos del Partido y pocos se acuerdan de los presos anarquistas o de otras organizaciones revolucionarias. El encarcelamiento de Christie supone un gran escándalo internacional y una gran propaganda para el movimiento anarquista. En todo el mundo se organizan manifestaciones, charlas, mítines, sabotajes y peticiones para su puesta en libertad. Christie obtiene solidaridad y ayuda en muchos países y ésta es compartida con muchos compañeros/as que también se encuentran presos/as. La campaña internacional tiene éxito y Christie sale en libertad. Regresa a Gran Bretaña y, más concienciado aún, decide ayudar a los presos políticos españoles. Se pone en contacto con Albert Meltzer, que ya se dedicaba a ayudar a los presos asiáticos desde una organización llamada Mutual Aid. Obtienen la libertad de Miguel García que, de regreso a Londres, se une al grupo y organizan la Cruz Negra Anarquista (Anarchist Black Cross, A.B.C., en inglés).
En la península Ibérica se tantea la idea de organizar un grupo de la Cruz Negra Anarquista en el año 1996. Primero se organiza un grupo de apoyo a presos anarquistas desde el Ateneo Libertario de Villaverde (Madrid). En el verano de ese año, una compañera viaja a Inglaterra y contacta con miembros de la International Anarchist Black Cross y al regreso se empiezan a dar los pasos necesarios para construir la C.N.A./A.B.C. en Madrid. Tras los primeros contactos con diferentes grupos de la A.B.C. que funcionaban por el mundo, hubo una respuesta rápida y masiva de éstos que ayudaron a consolidar los principios de la C.N.A. en la Península. La campaña por la liberación de Rafael Ballarín, en común con la Comarcal Sur de la C.N.T. y Mujeres Libres (MM.LL.), a la que se suman otros muchos sindicatos de la C.N.T., ateneos, radios libres, colectivos de barrio y okupas, supone una prueba importante para el joven grupo. Al final, ese trabajo dio sus frutos: más de 200 personas en el juicio, manifestaciones en las embajadas españolas en varios países bloqueo de los teléfonos y fax de la Audiencia, etc. A los pocos meses, salió en libertad, se le retiraron los cargos y el juez del tribunal supremo reconoció el derecho a la autodefensa en un caso como el de Rafael.
Durante la Semana Santa de 1999 se organiza un encuentro con el objetivo de constituir nuevos grupos de la C.N.A. y de allí salen los de Granada, Vitoria, Burgos, Donostia, Barcelona, Santiago de Compostela y Lisboa. Se plantea una gran movilización contra la inminente ejecución de Mumia Abu Jamal, a la que siguieron otras como la de Michal Patera, Xosé Tarrío o los F.I.E.S. Su prioridad son los presos anarquistas, pero también colabora con otras organizaciones de lucha contra las prisiones y difunde los casos de otros presos, aunque no sean anarquistas. Recoge ropa, material de papelería, libros, cintas de música y otros materiales para meterlos en las cárceles. También se editan boletines de información, manuales de defensa jurídica orientados a los presos y, recientemente, se ha puesto en marcha una editorial para publicar textos de presos, poesía, historia del movimiento anarquista y todo aquello que pueda ser de utilidad para que los presos puedan educarse de forma autodidacta.
Todo este trabajo tiene un enorme coste económico. La C.N.A. no es una organización subvencionada, ni una ONG. No recibe una peseta del Estado ni de sus instituciones que perpetúan la represión, la tortura y el encarcelamiento de los compañeros/as. Además, nuestro objetivo como obreros anarquistas es la destrucción del Estado. Nos sostenemos con aportaciones solidarias de compañeros/as y gente afín. Realizamos conciertos, editamos material para vender, hay grupos de música que nos graban cintas de manera gratuita y disponemos de una tarjeta de socio colaborador.

C.N.A. Subir


Cántigas de maldecir

Deshollina bien tus orejas,
que buena falta te hará,
y así escucharás mis quejas…
La degradación y contaminación
de nuestra madre naturaleza,
nos debe preocupar a toda la gente,
pero son las grandes empresas
y sus industrias las que ensucian
y destruyen y no hacen la limpieza:
métetelo en la cabeza.
El maleficio de su beneficio
pudre, roe y corrompe de
tal manera que, un día, tendrá
que derrumbarse su lujoso edificio…
De tal manera está todo,
que nos hacen sentir culpables
de todos sus grandes males
y tragarnos su fétido y asqueroso lodo.
Ahora está todo mejor que antes,
Te dirán… hay más avances…
Pero yo como cínico protesto
y no me trago nada de esto,
ya que sé que el sistema es el mismo,
aunque se nos presente con nuevos guantes.
¿Acaso ha desaparecido la desigualdad?
¿Ha sido desterrada?
¿Y la explotación?
¿Qué me dices de la pobreza?
Si bien piensas con tu cabeza,
acertarás en decir
que nunca podrá haber libertad
sin igualdad. ¡De verdad!
Y gobiernos y repúblicas,
que cada vez atienden menos
las "obras" públicas
y le lamen los pies
o, mejor dicho, con el beso obsceno,
se someten al capital camuflado,
como si fuera el nuevo Satanás,
aunque ahora otras "apelaciones" oirás:
neoliberalismo, globalización,
libertad de explotación,
crear empresa, nuevo mercado,
tienda por Internet, empresa clonada,
todas estas expresiones ya sabrás.
¡Qué gracia! Cuando por telediario
nos hablan de solidaridad,
y ver que los ricos y burgueses
derrochan y usurpan a la
mayor parte de la humanidad,
es algo que te revienta el hígado,
al saber que la mayor
parte de este mundo
no puede ni tener segura
su básica necesidad.
Mira las monarquías
que todavía patalean,
y las grandes fortunas acumuladas,
las leyes y las nuevas jerarquías,
que tienen sus propiedades y bienes
o robos legalizados… mira,
como, como las tienen bien aseguradas.
La sacrílega y nefanda Iglesia,
gran potencia política y militar
en otros tiempos, está más ocupada ahora
en los intereses generados por su
fortuna en tesoros, bancos y turistas,
que en los textos de "sus" evangelistas.
Los ejércitos siguen ahí
y pondrán en marcha el "fui, vi y vencí"
cuando el jerifalte de turno
obedezca la orden del interés.
Ahora es así, no al revés.
¿Qué más me queda?
Simplemente decirte
que no te dejes
dominar
ni contaminar:
protégete y rebélate…
piensa y actúa…
abre el ojo…
afila la lengua
y tira tu dardo.
¡Mejor cardo que pincha
que gorrión que no pía!

Goliardo Ceibe Subir


 

El Islam y las mujeres

Cuento "casi" real

Nacionalistas-independentistas
izquierda & derecha
¿o tal vez fascistas?

Solidaridad con Miguel García

El segundo entierro de Fermín Salvochea

Gestión directa de nuestros municipios

 

Movilización contra
la reforma laboral

De Estados, narices y mentiras

La democracia blindada

¿Hacia un nuevo feudalismo?

Criminalización de los
movimientos sociales

¿Qué es la Cruz Negra Anarquista?

Cántigas de maldecir