LOS RECORTES VIENEN DE BOLONIA
CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DE LAS CARRERAS DEFENDAMOS UNA UNIVERSIDAD
PARA LOS HIJOS DE LOS TRABAJADORES

Los planes para eliminar carreras de humanidades no responden al capricho del gobierno y las universidades privadas, sino que está dentro de la política universitaria de privatización y elitización de los estudios universitarios.

El anuncio de ZP de que no va a derogar la LOU marca claramente cual es la política del nuevo gobierno para la universidad... la misma que el PP. El acceso de los hijos de los trabajadores a la educación superior es demasiado caro para las cuentas de la burguesía española y europea, prefieren que seamos mano de obra poco formada y por lo tanto barata, y que solo sus hijos, es decir quien se lo pueda pagar, lleguen a técnicos y profesionales.

Con la convergencia europea, plasmada en el llamado Plan Bolonia, se quieren eliminar las diplomaturas y convertir las licenciaturas en “grados”. Estos grados se plantean como carreras de cuatro años de carácter mucho más generalista que las actuales y con menos contenidos. El valor de estos títulos será bastante menor que el de las licenciaturas de hoy.

Para poder tener una formación más completa será necesario hacer un “master” o “post-grado”. Pero el acceso al mismo no será automático, sino que habrá que pasar una especie de prueba o reválida de los cuatros años anteriores, y lo más grave, los precios: actualmente el la universidad pública ya se ofrecen master por el módico precio de 6000 euros.

Por lo tanto la reducción de carreras, que se ha anunciado de momento para Humanidades pero que es previsible que se extienda a otras áreas, busca crear esos “grados” generalistas. Es el primer paso para después ofrecernos master de filología inglesa o historia del arte, y quien se lo pueda permitir poder tener una formación como la que nos ofrecen las licenciaturas actuales. No se trata tanto de eliminar carreras, sino de privatizarlas, reducirlas sólo para los hijos de las capas más altas de la sociedad.

Vemos pues como a través de la UE nos vienen planes para recortar los servicios públicos y empeorar nuestras condiciones de vida. Igual que hicieran con los trabajadores de IZAR, se nos van a presentar como hechos consumados. Sin embargo el NO francés demuestra que es posible hacer frente a los planes de la burguesía europea.

La lucha iniciada en las facultades de humanidades de todo el estado, como en la de Filosofía y Letras de Zaragoza, sólo debe ser un primer paso. Desde luego que las Humanidades van a ser de las peor paradas, pues al poner la universidad al servicio de los empresarios se ven como algo inútil. Sin embargo el ataque va más allá, se trata de una declaración de guerra a los hijos de los trabajadores, a los que se nos prohíbe de hecho el acceso a una formación universitaria digna. Es necesario extender la lucha a todas las facultades y empezar a defender un modelo de universidad distinto, orientado a servir a la sociedad y no a las empresas, abierto a las capas más humildes, sin trabas académicas ni económicas para todo aquel que quiera estudiar... en definitiva una universidad pública, gratuita y de calidad.

El verano y los exámenes se nos echan encima, y probablemente estos primeros movimientos sufran una pausa. Pero en septiembre debemos volver a la calle, sólo desde allí conseguiremos pararle los pies a ZP y la UE. Además los estudiantes de medias de todo es estado van a hacer frente a la nueva LOE, otro proyecto privatizador de la enseñanza de la nueva ministra, y los de estudios artísticos en Aragón van a continuar contra los recortes de la DGA y Ayuntamiento, especialmente contra el traslado de la Escuela de Artes a un espacio de peores condiciones. Además si los trabajadores se ven forzados a salir a la calle contra la reforma laboral de ZP, que pretende abaratar el despido y aumentar la edad de jubilación, la unidad obrero-estudiantil será una herramienta útil. Para el SEI la defensa de le enseñanza pública y de un puesto de trabajo digno es una lucha sola.

Debemos tratar de unir todas las luchas contra las contra-reformas del gobierno en una sola. Juntos, obreros y estudiantes de todos los grados, podemos golpear más fuerte e imponer nuestras reivindicaciones.