Sobre los incidentes en la Universidad Autónoma de Madrid

Domingo 23 de octubre de 2005 por por GKB

No eran pocos los esfuerzos llevados a cabo por el nazi-fascismo para tratar de sabotear la investidura de Santiago Carrillo como Doctor Honoris Causa, de hecho, cualquiera que hubiera visitado un poco ciertas páginas de Internet, podría haberlo comprobado fácilmente, amplias campañas contra el “genocida” asturiano, que no lograron arrastrar más que a 20 “patriotas”.

Resulta irónico, que seamos precisamente los comunistas los que tengamos que hablar e incluso llegar a defender a este personaje que tanto daño ha hecho al Partido Comunista en este país, y al que los medios, interesadamente, continúan calificando como ex-secretario general del PCE (del mismo modo que Hugo Chávez es “teniente coronel” o “exgolpista” para algunos), a pesar de que su ideología ya era bien distante del comunismo, incuso cuando ostentaba dicho cargo, que abandonó en 1982 para ser expulsado del PCE en 1985. Obvian también, que por ejemplo, el domicilio actual de Santiago Carrillo a efectos de notificaciones, es la sede central del PSOE, sito en Madrid, en la calle Ferraz, según se deduce de la denuncia de La Falange contra él por “genocidio”.

Pero aquí, de lo que se trata, no es de apoyar al “camarada Santi”, para eso ya cuenta con suficientes amiguitos, lo que aquí está en juego realmente, y es por lo que todas las personas con aspiraciones democráticas tenemos que movilizarnos, es la defensa de memoria histórica del revisionismo fascista.

Cuando se acusa a Carrillo de genocida, lo que se está diciendo es que fue un hombre que se dedicó en cuerpo y alma al vil asesinato de personas inocentes, cuando esto no es ni mucho menos así: todas esas, y muchas otras actuaciones de ajusticiamiento de nazifascistas, fueron cometidas en periodo de guerra, y por el bando defensor de la legítima soberanía popular, frente a un ejercito de golpistas que quisieron arrebatarle el poder al pueblo.

Es deleznable, que por mantener la explotación y la miseria, la burguesía más retrógrada, azuzada desde los altares, y armada por las potencias imperiales del eje, obligara a hombres y mujeres de paz, a defenderse a sí mismos y al régimen democrático que les permitió soñar con la libertad, con las armas. No es un genocida quien actúa en defensa de sus derechos ni de su libertad, no es un asesino quien se ve obligado a ejecutar un fascista para evitar represalias en su pueblo, jamás será un malhechor el que mancha sus manos de sangre para defender su familia, su tierra, su país, todo lo que tiene, del horror nazi: es un héroe.

Todas esas historias de lucha, de sacrificio, de abnegada militancia, han permanecido siempre en la cultura popular, y en estos últimos años, gracias al trabajo de numerosas organizaciones como el Foro por la Memoria, han servido de orgullo, de admiración, pero también de recuerdo, reconocimiento y aprendizaje, para las generaciones que no nos vimos obligadas a sufrir ese grado de tiranía, o para aquellas personas, a las que la censura, privó de la realidad. Es ese trabajo de recuperación de la memoria histórica, el que irrita profundamente al fascismo en este país.

Ironías de la vida, Carrillo es hoy por hoy, victima del propio monstruo que ayudó a crear; durante la tan famosa Transición, no hubo una ruptura con el régimen anterior, sino que este, básicamente se limitó a acomodarse, los que antes eran ministros con Franco, después pudieron serlo con Suárez, los policías torturadores, podían continuar tranquilamente en el cuerpo. No se actuó contra nadie, de ahí, que a día de hoy, podamos hablar de un personaje como Fraga, responsable de numerosas muertes durante el fascismo, y hasta hace poco presidente de una Comunidad Autónoma, que asimilemos con rabia, pero también con demasiada naturalidad, que la Guardia Civil de Roquetas, ha asesinado de una paliza, a un ciudadano que acudió a poner una denuncia, o que no nos sorprendamos –aunque sí indignemos-, cuando un grupo de fascistas, apalea a un militante de izquierda, o trata de agredir a Carrillo por una de las pocas cosas que hizo bien a juicio de muchos.

Ahora, con la perspectiva de unos cuantos lustros, es cuando se aprecia claramente, la diferencia entre hacer una ruptura con el régimen anterior, tal y como se hizo en Portugal, y una transición a la española. En un caso es el fascismo quien se ve derrotado, mientras que en el otro, se adapta para resurgir de sus cenizas. Es por ello, que hoy, más que nunca, debemos comprender el importante papel que la memoria histórica juega a la hora de desenmascarar al enemigo, y de hacerle ver a la sociedad, que el fascismo, con sus actuaciones, no es más que la vanguardia, la primera línea de choque de la rancia derecha representada por el Partido Popular, y que es precisamente por ese motivo, por el que cuentan con protección, financiación, y la propaganda que se les niega a las victimas.

Nosotros continuaremos con nuestra lucha por encima de todas las dificultades, y que estén seguros, que si son necesarios más “Paracuellos del Jarama”, los habrá, porque la libertad, es innegociable.

La agitación fascista, la memoria fascista

La campaña previa a los ataques a Carrillo (con precedente en la Librería Crisol de Madrid), se basa en la “memoria” fascista del “genocidio” de Paracuellos. Este hecho de guerra ocurrido como represalia ante las tropelías de las hordas criminales fascistas, es SU memoria, la de los fascistas. No en vano podemos leer en el portal fascista Infonacional, reproches a la insuficiente valentía de los cachorros falangistas, que “han optado por quedarse en su casa, asistir a clase o a su puesto de trabajo, en vez de defender los ideales por los que lucharon nuestros abuelos” (o sea los asesinos golpistas). Esto, junto a otros comentarios perfectamente delictivos, ante los que nadie actúa. De ahí que haya que pensar en la autodefensa y la organización del movimiento antifascista.

El grupúsculo fascista “presentable” llamado AES (Alternativa Española), financiado al parecer por relevantes empresarios, se dedicaba a otros cometidos en el plano ideológico.

En concreto, llamamos la atención sobre la inversión de realidades que opera esta gente. Se refieren en un comunicado dirigido a sus acólitos, a una supuesta “campaña emprendida por la izquierda de blanqueamiento biográfico de determinados personajes”.

Cualquiera que viva en su adorada España se habrá dado cuenta a estas alturas, de que la campaña que está en marcha, fomentada por poderosos medios, y a razón de varios libelos al mes, es la del revisionismo fascista, la justificación del golpe criminal, y el blanqueamiento, precisamente, de la dictadura fascista.

De hecho, esto es lo que significó la Transición, que vino a darles tranquilidad a ellos y a los suyos.

Similar problema se presentó en Portugal aunque mucho más tarde. Álvaro Cunhal se refería en 1994, en un artículo titulado “La Revolución de Abril 20 años después”, a este fenómeno del blanqueamiento de la dictadura fascista, que lo que persigue es inmovilizar a la izquierda y en particular a los comunistas, adormecer a las masas, y facilitar los desarrollos antidemocráticos (contrarrevolucionarios en el caso de Portugal), etc. Eso se da por varios métodos: el olvido (las “viejas heridas”), la calificación de la dictadura fascista, no como tal, sino como “régimen autoritario”, y varios otros, por no mencionar, la permanencia y promoción de los elementos de la dictadura fascista y sus hijos o adláteres en el presente “democrático”, sea en cargos públicos o privados.

Por lo expuesto se ve que el problema es la memoria histórica real, el papel del fascismo y su dictadura terrorista, y las características de la democracia actual. Carrillo, en medio de todo esto, sólo es un catalizador para la movilización de los carcamales y cachorros fascistas.

Representantes de los alumnos en el Consejo de Gobierno de la UAM donde se vivieron los incidentes que comentamos, denunciaban a “ABC, El Mundo, Libertad Digital, COPE” como auxiliares necesarios en toda esta operación. En un Estado que se preciase, estos medios serían incautados, cerrados, y entregados a manos democráticas.

Mientras ocurre todo esto, los fascistas se entretienen en actividades paramilitares so capa de reconstrucción histórica y jueguecitos, como podemos ver en esta foto correspondiente al sábado 22 de Octubre en Castellón:

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Nazis en Castellón

La Policía Nacional, la Guardia Civil y otros cuerpos, no parece que actúen contra estos pro-nazis, con la firmeza que demostraron ante los portugueses que se desplazaron a Salamanca la semana pasada.

Frente a todo esto, frente al fascismo, nosotros sí opondremos el antifascismo activo.


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