Sobre la crisis de las grúas

Domingo 23 de enero de 2005 por por GKB

La negación del socialismo debe partir siempre de la negación de la lucha de clases, bien porque no se considera la existencia de ese enfrentamiento entre clases, o directamente porque no se reconoce la existencia de clases.

Así, los liberales, por boca de Margaret Tatcher ya dejaron caer la idea de que "todos somos propietarios", lo cual no significa más que unos somos poseedores de la fuerza de trabajo, y otros de los factores productivos. Con esa afirmación se nos hace ver que los poseedores de una cosa no pueden funcionar sin la otra, y que por lo tanto, lo correcto es un sistema en el que interactuamos.

En la misma línea negadora de la existencia de clases, pero con diferente argumentación se encuentra la socialdemocracia, dentro de la cual se sitúan cómodamente tanto los eurocomunistas como los ecosocialistas; sus tesis son de una clase obrera difusa, perdida entre "falsos autónomos", pequeños burgueses y clase obrera acomodada.

Esa incapacidad ideológica de visualizar las clases sociales les impide asimismo analizar con propiedad distintas cuestiones, y se atreven, como por ejemplo con el tema de las grúas, a preguntarnos donde se encuentra la lucha de clases en ese conflicto, y concretamente donde están las clases, y en presentarlo como un conflicto de carácter revolucionario, pensando que con ello nos dejarían sin respuesta alguna y no tendremos más remedio que aceptar las diferentes tesis revisionistas.

La característica de este conflicto es que es esencialmente entre empresarios del sector de las grúas con las empresas de seguros, también hay algún autónomo, pero son los menos.

Así, al no ser un conflicto entre trabajadores y empresarios, que corresponde a la clásica contradicción entre capital y trabajo, parece que no tenemos respuesta. Todo lo contrario, si que poseemos una, y es la que hemos dado siempre ante situaciones como esta, existen otro tipo de conflictos que surgen de la competencia entre capitales, y que generalmente se dan entre la pequeña burguesía enfrentada a la gran burguesía, sostenemos asimismo, que esa competencia tiende a saldarse con la derrota de la pequeña burguesía, que arruinada, no tiene mas remedio que vender su fuerza de trabajo y pasar a formar parte de la clase trabajadora.

Como es fácilmente visible, esta pugna es entre la pequeña y la mediana burguesía, caracterizada por los autónomos y por empresas que tienen una cantidad diferente de grúas, contra las empresas de seguros, vinculadas a un sector que no se caracteriza precisamente por estar ligado a términos como "pequeño" o "mediano" dadas los montantes de dinero que mueve.

Nuevamente somos los comunistas los que somos capaces de hacer un análisis y dar una respuesta a una situación determinada siguiendo las "leyes" en las que siempre nos hemos reafirmado, y tienen que ser ellos, los que mediante malabarismos ideológicos o el silencio total salgan del paso con la poca dignidad que les queda.


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