Sobre la industria energética

diciembre de 2004 por por GKB

Estos últimos días, se han producido en diferentes puntos del estado apagones, que han dejado sin energía eléctrica a más de un millón y medio de personas, en algunos casos por un plazo mayor de 24 horas, esto, supone graves consecuencias para la actividad cotidiana de trabajadores y pequeños comerciantes, así como pone en grave peligro la salud de todas las personas, al dejar las calles sin alumbrado eléctrico, y por lo tanto sin semáforos, pueden darse problemas en hospitales y ambulatorios, o dejar sin calefacción a niños, ancianos o enfermos.

Como se puede comprobar es un hecho más complejo para muchas personas que el quedarse sin televisión o tener que leer un libro con un candelabro, supone miles de millones de perdidas en productos perecederos, así como muchas molestias no cuantificables.

Los verdaderos culpables de esto, es decir, las empresas del sector energético, no han dudado en calificarlo como una serie de accidentes en uno de los casos, y en el resto en echarle las culpas al gobierno por no permitir subir las tarifas.

Esta afirmación (llamémosle excusa) sería creíble si al analizar las cuentas de resultados de las empresas energéticas descubriéramos que todas ellas se encuentran al borde de la quiebra, y que esto fuera, como consecuencia de la regulación de precio dictada por el gobierno, pero el problema radica en que esto dista mucho de ser la realidad.

En el especial dominical del fin de semana pasado, la mayor parte de los periódicos recogían la advertencia de representantes del sector financiero (Banca), telecomunicaciones (empresas telefónicas), servicios (consultoría, transporte) y energético (electricidad y gas) anunciando que era el momento ideal para invertir en Latinoamérica, y que las empresas españolas debían se seguir su ejemplo.

Así, esa misma declaración, nos permite hacer un análisis bastante real sin necesidad de perdernos en la multitud de ceros de sus cuentas de resultados.

Las empresas energéticas de capital español, están haciendo acopio de capital para exportarlo a terceros países, tales como los de Latinoamérica, donde la rentabilidad es mucho mayor que en los mercados europeos, así, además de como trabajadores, nos están explotando como consumidores, y todo ello, para poder acumular capital antes de que otra empresa pueda copar esos mercados y quedarse ellos sin una parte del pastel, como consecuencia de esta guerra por el control de otros mercados, están descuidando el propio, en el que no invierten lo suficiente como para poder garantizar el correcto funcionamiento de sus instalaciones. La consecuencia de todo esto es bien conocida, los apagones.

Mientras uno lee estas líneas, puede preguntarse si existe realmente una solución a todo esto, si no sería mejor ceder y permitir una subida de tarifas para que los beneficios extras que les reportarían fueran invertidos en parte aquí y así nos quitásemos el problema, en el fondo, no serían mas que un par de miles de pesetas por hogar, y así nos ahorraríamos un disgusto.

Esto, ni puede, ni debe ser así, la solución no pasa por apoyar a las empresas desde el gobierno, sino por nacionalizar las empresas, que estas sean propiedad del pueblo, y que estén gestionadas de una manera eficiente por el estado, de forma que el pago por el bien suministrado, en este caso, la electricidad o el gas, sea utilizado para la modernización, la renovación de maquinaria y en investigación y desarrollo, y no con fines lucrativos para cuatro burgueses.


Portada del sitio | | Mapa del sitio | Contacto | Seguir la vida del sitio es  | info visites 265193

Seguir la vida del sitio La Columna de la Juventud

© 2001 www.gazkom.org

© 2008, 2010 & 2013 GKB-UJC Euskal Herria