Filosofem

Ètica i Filosofia en Secundària

La Libertad como capacidad de decidir

La voluntad y el problema de libre albedrío. Determinismo vs indeterminismo

por Àngels Varó Peral | 07/12/2015

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La libertad es la capacidad de obrar sin impedimentos, de autodeterminarse, lo que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como los medios que se consideren adecuados para alcanzar dichos fines. (Webdianoia)

Actividad 1: Elabora una definición filosófica del concepto "libertad". (Temporización: 2 sesiones)

1ª sesión: Busca la palabra "libertad" en un diccionario de filosofía y escribe un resumen del concepto libertad. Puedes utilizar los siguientes enlaces:

El contenido parcial de los enlaces lo puedes leer en las correspondientes pestañas:

Libertad (Herder)

Definició etimològica: [...] significa en general capacidad de actuar según la propia decisión. Según el ámbito en donde se ejerce la decisión, puede hablarse de diversas clases de libertad.

  • La libertad sociológica, que es el sentido originario de libertad, se refiere, en la antigüedad griega y romana, a que el individuo no se halla en la condición de esclavo, mientras que, en la actualidad alude a la autonomía de que goza el individuo frente a la sociedad, y se refiere a la libertad política o civil, garantizada por los derechos y libertades que amparan al ciudadano en las sociedades democráticas.
  • La libertad psicológica es, normalmente, la capacidad que posee el individuo, «dueño de sí mismo», de no sentirse obligado a actuar a instancias de la motivación más fuerte.
  • La libertad moral es la capacidad del hombre de decidirse a actuar de acuerdo con la razón, sin dejarse dominar por los impulsos y las inclinaciones espontáneas de la sensibilidad.

Tanto la libertad psicológica como la moral pueden reducirse simplemente a la libertad de la voluntad, que puede definirse como la facultad de decidirse por una determinada conducta mejor que por otra igualmente posible, o simplemente como la capacidad de autodeterminarse o escoger el motivo por el que uno se decide a obrar de una u otra manera, o a no obrar. Ésta es la libertad que la tradición llama liberum arbitrium, o libre albedrío, «libertad de elección», o «libertad de decisión». [...]

Definición histórica: Filosofía antigua Históricamente, la libertad en el mundo griego y romano es la condición en que se halla el hombre libre, eléutheros o liber, y se caracteriza por la autonomía y autarquía, o autosuficiencia,del Estado a que pertenece y de las que participa. [...] En este proceso creciente de interiorización de la libertad, entendida como libre ejercicio de la propia decisión, intervino con anterioridad la filosofía helenista, el estoicismo, sobre todo. Apartados por la circunstancia política de la plena participación en la vida ciudadana, y admiradores del ideal del sabio que se retrae hacia su propia vida interior, los estoicos dejan de entender la libertad como autonomía y autarquía política del ciudadano y pasan a entenderla como la autonomía e independencia internas del hombre que persigue el dominio de las pasiones y el ejercicio de una racionalidad, que identifican con el vivir de acuerdo con la naturaleza.

Filosofía medieval La filosofía escolástica elabora el concepto de libertad interior según los principios del análisis del acto voluntario que hace Aristóteles en la Ética a Nicómaco (libro III), y define (en su época tardía) el libre albedrío como libertad de indiferencia, que se explica en un doble sentido: como ausencia de coacción interna a querer una cosa más bien que otra (sentido negativo), y como capacidad de decidirse por una cosa u otra (sentido positivo), o simplemente de decidirse a no obrar. [...]

Filosofia moderna Tras la revolución científica que instaura un modelo mecanicista de universo, la filosofía moderna desarrolla un concepto de libertad relacionado con la idea de necesidad. Para Descartes, que separa radicalmente el mundo de la necesidad (la res extensa), del mundo del pensamiento (res cogitans), la libertad no es indiferencia ante la fuerza de los motivos internos, como es en los escolásticos, sino la voluntad que se deja llevar por el entendimiento y es, paradójicamente, tanto más libre cuanto más obligada por el entendimiento. Spinoza acentúa aún más este intelectualismo e identifica, como en los estoicos, libertad, razón y naturaleza. En el empirismo domina la idea de que la libertad no está dentro de la voluntad humana, sino fuera, en la conducta: libre es aquel que hace lo que decide hacer, esto es, el que no se siente externamente coaccionado. Y se argumenta que, si la voluntad es una causa, ha de ser necesaria, es decir, ha de hallarse internamente determinada a obrar en un determinado sentido, pero esta necesidad interna no impide que el hombre sea libre si éste puede obrar, en lo tocante al exterior, de acuerdo con las determinaciones de la voluntad. Kant no puede por menos de reconocer el problema que supone hablar de libertad en un mundo dominado por la necesidad, y de lo obligado que resulta hacerlo para fundamentar la existencia moral del hombre; a este conflicto se refiere la tercera de las antinomias kantianas. En el mundo de la experiencia no hay libertad, porque todo obedece a causas; pero en el plano del pensamiento, nada impide que veamos la libertad como una exigencia de la moralidad, un postulado de la razón práctica.

Filosofia contemporània Con la llegada de la edad contemporánea, el interés por aclarar la noción de libertad se desplaza, volviendo a sus orígenes, hacia lo exterior, ya sea aludiendo a un desarrollo abstracto del espíritu libre a lo largo de la historia, como en el idealismo alemán, o como un producto o resultado de la transformación de las estructuras económicas de la sociedad, como en el marxismo, o en la proclamación y defensa de los derechos del hombre y del ciudadano, afirmadas por las constituciones de algunas naciones (EE.UU, Francia) o por la Asamblea de las Naciones Unidas (1948). [...]

Entre los autores procedentes de la filosofía analítica suele plantearse la cuestión de la voluntad libre como un análisis del sentido de los términos «libertad» y «determinismo»: nueva manera de presentar la cuestión entre «libertad y necesidad» de la filosofía moderna.

Se distingue entre «libertarismo», que afirma que el hombre no está sometido a ninguna necesidad de tipo causal, «determinismo duro», que sostiene que la acciones humanas están sometidas, como todo en la naturaleza, a la necesidad de las leyes causales, y «determinismo suave», que es el punto de vista de quienes defienden que la libertad humana y el determinismo causal no son incompatibles entre sí; éstos son los denominados «compatibilistas», y la doctrina que sostienen es llamada «compatibilismo», mientras que el «incompatibilismo» sostiene que libertad y determinismo son inconciliables. [...]

La distinción hecha por el filósofo británico, Isaiah Berlin, en Dos conceptos de libertad (1969), entre libertad de lo que coacciona,y libertad para conseguir los objetivos que se desean, lleva a la distinción entre «libertad negativa» y «libertad positiva». Los partidarios de la primera clase de libertad la conciben en términos de ausencia de coacción y es libre, en este sentido, quien actúa sin que vea obstaculizada o impedida su actuación por los demás, pero sin que esta noción de libertad imponga una manera concreta de actuar. Los partidarios de la segunda clase de libertad la conciben más bien como una autonomía del individuo, dueño de sí mismo, pero consciente también de los deberes de racionalidad y moralidad que le impone esta autonomía. Ambas concepciones se refieren al ámbito de lo politicosocial. [...]

Libertad en Encyclopaedia Herder

Libertad (Webdianoia)

Capacidad de obrar sin impedimentos, de autodeterminarse, lo que supone la posibilidad de elegir tanto los fines como los medios que se consideren adecuados para alcanzar dichos fines.

En la medida en que podemos aplicar el término a distintas facetas de la realidad podemos hablar de distintos tipos de libertad: moral, jurídica, política, religiosa, de pensamiento, etc...

La posibilidad de que el individuo pueda sustraerse o no a la cadena determinística de los fenómenos naturales ha provocado no pocas discusiones en torno a la realidad de dicho concepto y su significado, caso de aceptar su realidad, dando lugar a numerosas concepciones, por lo general muy matizadas, de lo que sea la libertad.

Libertad en Webdianoia

Voluntad (Herder)

Definición etimológica: (del latín voluntas, derivado de velle, querer)

Definición general: Actividad superior del psiquismo humano, orientada a la acción, entendida como capacidad de determinarse uno mismo, o sea, la libertad, teniendo en cuenta los fines que se representa la razón. O simplemente el «querer». Definición histórica: Filosofía antiga Aristóteles es de los primeros en relacionar directamente la ética con el acto voluntario, o la virtud con la voluntad, desligándose del intelectualismo moral de Sócrates y Platón. Filosofía medieval El concepto del término como facultad humana libre, en su uso filosófico, es de origen escolástico. Agustín de Hipona plantea, por razones de moral y teología, la cuestión del libre albedrío. En la escolástica, la voluntad es el apetito racional, el deseo sometido a la racionalidad o al entendimiento y la capacidad de llevar a cabo decisiones libres, así como también el acto mismo de esta capacidad. La relación entre la voluntad y el entendimiento, o entre querer y conocer, no se explica de forma unánime entre los filósofos escolásticos, y de estas discusiones surge el llamado voluntarismo. Para unos, los seguidores de Juan Duns Escoto, la libertad es la característica formal de la voluntad, mientras que para otros es «un dictamen de la razón». Filosofía moderna Descartes, que la identifica con el libre albedrío, la relaciona con la posibilidad del error y la hace tanto más libre cuanto más sometida al entendimiento; la voluntad libre, y no el entendimiento, lleva al hombre al error. Spinoza la identifica simplemente con el entendimiento, de modo que las voliciones son maneras de pensar y, por lo mismo, no puede hablarse de una voluntad libre, sino sometida a causas como lo están todas las cosas de la naturaleza. Kant identifica la voluntad con la razón práctica, cuyo objetivo es el desarrollo de una «voluntad buena», aquella que actúa sólo por deber, dirigida por el imperativo categórico. La razón práctica, libre y autónoma, no sólo es creadora del orden moral, sino que aporta el conocimiento (práctico) del mundo inteligible, al que no puede llegar la razón teórica. El poder creador de la razón práctica, transformada en el yo trascendental, constituye el punto de partida del idealismo alemán y filosofías derivadas.

Filosofía contemporánea En la actualidad el concepto de voluntad se critica tanto desde la filosofía analítica como desde algunas corrientes de psicología, como el conductismo. filosofía analítica Hablar de actos voluntarios y libres es, para Gilbert Ryle, autor de El concepto de lo mental (19949), una muestra de error categorial, una confusión debida al «mito de Descartes», al dualismo, siempre influyente, y a la teoría consecuente del «fantasma en la máquina». En realidad, no hay más voluntad que las voliciones y éstas no son sino otra manera de hablar (el mundo mental) de la conducta humana observable. conductismo B.F. Skinner es uno de los patrocinadores del conductismo riguroso que explica igualmente la voluntad, la voluntariedad y la libertad como fenómenos de conducta observable, a saber, como procesos sometidos a condicionamiento operante.

Para la psicología en general, la voluntad es la capacidad humana de determinarse a obrar por razones y motivaciones de tipo interno, pero cuando la psicología empírica estudia la motivación, trata a la voluntad, no como facultad del alma o de la mente, sino como conjunto de todas aquellas variables que explican las condiciones en que se suscita y regula la conducta de los sujetos.

Voluntad en Encyclopaedia Herder

2ª sesión: Escribe tu propia definición del concepto ’libertad’.

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Actividad 2: vas a investigar qué es el determinismo y lo harás a través de las filosofías de algunos de sus representantes, como Zenón de Citio, Baruch Spinoza y Edward O. Wilson. (Temporización: 3 sesiones)

3ª sesión: Busca la palabra "determinismo" en un diccionario de filosofía y haz un resumen de su significado.

Determinismo (Herder)

Definició general: En general, la teoría que sostiene que nada sucede al azar, sino que todo se debe a causas necesarias, de forma que, conociendo las causas o la suma de condiciones necesarias de un suceso es posible prever la existencia y las características del efecto. Más específicamente, el determinismo universal, también llamado determinismo causal, afirma que todo fenómeno del universo ocurre según leyes causales; este determinismo puede llamarse también principio de causalidad. El determinismo filosófico sostiene, en particular, que también las acciones humanas están causalmente determinadas y son, por tanto, previsibles y predictibles. [...]

Lo que se opone a la tesis del determinismo en general se llama indeterminismo, y lo que se opone al determinismo psicológico se llama libre albedrío o libertad humana. A la afirmación de que los sucesos en que interviene el hombre están determinados se la denomina fatalismo. Definición histórica: Filosofía antigua El fatalismo, en el terreno de lo histórico es, de hecho, junto con la noción de necesidad, en el terreno de los fenómenos naturales, la versión más antigua del determinismo propia del mundo griego, atestiguada en el mecanicismo materialista de algunos presocráticos y, en especial, de los atomistas, así como en el mecanicismo y fatalismo de los estoicos y los epicúreos. Filosofía medieval: En el período de la filosofía escolástica la necesidad fue considerada un privilegio exclusivo de Dios y de las ideas divinas, o del terreno de la lógica, mientras que la libertad psicológica del hombre era un supuesto necesario de todas las doctrinas religiosas de salvación.

Filosofía moderna El concepto de determinismo, si no la palabra misma, aparece con la ciencia moderna de los siglos XVII y XVIII, que rechaza el modelo aristotélico de las cuatro causas como explicación de los cambios físicos. El modelo mecanicista de la ciencia física clásica hace enunciar a Pierre Simon de Laplace (1749-1827), astrónomo y discípulo de Newton, en 1814, el principio determinista por excelencia:una mente imaginaria poderosa, que conociera en un instante dado todos los hechos que acaecen en el mundo y las leyes a que están sometidos, podría conocer también todos los acontecimientos pasados y futuros para cualquier otro instante. Principio, de todas formas, ya formulado filosóficamente por Kant al precisar la más fundamental de todas las condiciones de posibilidad de la experiencia: el principio a priori de que todo cuanto sucede está determinado por su causa.

Filosofía contemporánea Se habla también de determinismo no causal: según Mario Bunge, un determinismo lato implica que se sustituya el principio de causalidad universal (todo obedece a causas) por el de legalidad universal (todo obedece a leyes, causales o no). En la física contemporánea, no obstante, se entiende normalmente como determinismo el formulado por Laplace en Éssai philosophique sur les probabilités [Ensayo filosófico sobre las probabilidades] (1814). Este determinismo expresa el supuesto de la física clásica según el cual los fenómenos de la naturaleza podían ser conocidos según leyes causales cada vez más exactas y precisas; las leyes estadísticas o probabilísticas, aplicadas a determinados fenómenos naturales, como los cuerpos en estado gaseoso o la misma conducta humana, no se debían sino a un conocimiento imperfecto de las condiciones de observación. Pero la aparición de la física cuántica ha restado universalidad a este principio de determinación causal: la física no admite que exista un límite indefinido de precisión en la descripción de los fenómenos, y afirma que, debido al denominado principio de indeterminación, formulado por W. Heisenberg, no es posible formular predicciones definidas para el conjunto de los sucesos subatómicos. Físicos y filósofos discuten sobre cómo hay que interpretar el indeterminismo de la física cuántica y si, y hasta qué punto, obliga a revisar la teoría del determinismo causal tal como lo ha sostenido y entendido la física clásica. [...]

Determinismo en Encyclopedia Herder

Determinismo (Wikipedia)

El determinismo es una doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, está causalmente determinado por la irrompible cadena causa-consecuencia, y por tanto, el estado actual "determina" en algún sentido el futuro. Existen diferentes formulaciones de determinismo, que se diferencian en los detalles de sus afirmaciones. Para distinguir las diferentes formas de determinismo conviene clasificarlas de acuerdo con el grado de determinismo que postulan:

  • El determinismo fuerte sostiene que no existen sucesos genuinamente aleatorios o azarosos, y en general, el futuro es potencialmente predecible a partir del presente. El pasado también podría ser "predecible" si conocemos perfectamente una situación puntual de la cadena de causalidad. Pierre-Simon Laplace defendía este tipo de determinismo.
  • El determinismo débil sostiene que es la probabilidad lo que está determinado por los hechos presentes, o que existe una fuerte correlación entre el estado presente y los estados futuros, aun admitiendo la influencia de sucesos esencialmente aleatorios e impredecibles.

Cabe resaltar que existe una diferencia importante entre la determinación y la predictibilidad de los hechos. La determinación implica exclusivamente la ausencia de azar en la cadena causa-efecto que da lugar a un suceso concreto. La predictibilidad es un hecho potencial derivado de la determinación certera de los sucesos, pero exige que se conozcan las condiciones iniciales (o de cualquier punto) de la cadena de causalidad. [...]

Determinismo en Wikipedia

4ª sesión: Busca información sobre Zenón de Citio y su concepto de libertad. Escribe un resumen.

Zenón de Citio (Herder)

Filósofo griego del llamado período helenístico. Fue el fundador de la escuela filosófica estoica. Nació en Citio, en la isla de Chipre. Siendo todavía muy joven se trasladó a Atenas, donde fue discípulo del cínico Crates, del megárico Estilpón, y de los platónicos Jenócrates y Polemón. Estudió dialéctica con Diodoro Cronos, y manifestó admiración por Sócrates. Hacia el año 300, casi por la misma época en que Epicuro fundó el Jardín, Zenón fundó en Atenas la Stoa, llamada así por el lugar (Stoá poikile, es decir, «pórtico pintado») en el que se reunían sus miembros, los estoicos. Inició las bases de esta importante corriente filosófica y dividió la filosofía en ética, física y lógica. En ética sustentó que la naturaleza está regida por un orden natural inconmovible, razón por la cual es absurdo querer resistirse al destino marcado por la providencia. El sabio debe, pues, seguir su destino y no inmutarse ante los acontecimientos que nos depara la existencia. En física, defendió un monismo materialista y, en lógica, se interesó por las relaciones entre pensamiento y lenguaje.

Sus obras se han perdido, de manera que conocemos el pensamiento del estoicismo y de Zenón de Citio, fundamentalmente, a partir de la elaboración que de estas tesis hizo Crisipo. Al parecer, no obstante, las líneas directrices de todo el estoicismo se hallaban ya en la obra de Zenón. Según algunos testimonios antiguos, como los aportados por Diógenes Laercio, escribió varias obras, de entre las que destacan: De la República (escrita todavía bajo la influencia del cínico Crates), Los signos, El discurso, De la vida según la naturaleza, De la naturaleza humana, Las pasiones y Sobre el amor.

Zenón de Citio en Wikisofia

Zenón de Citio (Wikipedia)

Zenón de Citio (en griego Ζήνων ὁ Κιτιεύς, Zēnōn ho Kitiéŭs) (el Estoico) (336 a. C. - 264 a. C.),1​ nació en Citio, Chipre, en aquel tiempo colonia griega. Fue un filósofo, fundador de la escuela filosófica estoica, que inició hacia el 300 a. C. en Atenas, donde desarrolló su vida intelectual. Su base fue la moral de los filósofos cínicos. Ponía énfasis en el bien racional que se obtenía a través de una vida virtuosa, es decir, acorde a la naturaleza. Su filosofía fue muy exitosa ya desde su época y floreció aún más durante el helenismo y durante el periodo imperial de Roma; de los siglos II a.C. al II d.C. [...]

Sus enseñanzas dieron lugar al nacimiento de la doctrina del estoicismo. [...]

La lógica de Zenón —contra la canónica de Epicuro y su escuela— admite que todo el conocimiento viene a partir de los sentidos —no hay ideas innatas—, pero cuando el hombre adquiere sus conocimientos llega a percibir los conceptos comunes, es decir, los conceptos morales universales. Para los estoicos, los conocimientos lógicos no son innatos, sino sencillamente comunes a todos los hombres. El hombre percibe los conocimientos universales a través de los sentidos —una intuición nos hace verlos a través de un hecho particular y no de una intuición divina como en Sócrates y Platón—.

La física de Zenón es bastante parecida a la de Heráclito e incorpora elementos de Platón. Un principio rector (el logos), en forma de fuego, conforma todas las cosas del universo, hasta las no materiales —dios es inherente al universo, no está fuera de él—. Así pues, nada escapa al destino universal y todo obedece inevitablemente a leyes divinas. Al final, el elemento divino del fuego se separará y se volverá a unir de forma cíclica eternamente.

La ética de Zenón es, según los mismos estoicos, «la recompensa de la doctrina del pórtico». De acuerdo con la física, el ser humano es una parte sin libertad del ser del fuego, pero los estoicos pretenden dar un sentido a la libertad individual. Por este motivo, ellos prefieren la libertad que comprende y acepta la voluntad del ser divino en cada momento, combatiendo las pasiones. Razón, divinidad, libertad, naturaleza y felicidad son —para los estoicos— elementos comunes e inseparables. La razón, así, depara unas conductas individuales —dominio de los instintos y pasiones, obediencia a la razón—, sociales —justicia y acatamiento de las leyes de la sociedad en que se vive— y políticas —los últimos estoicos llegaron a ver parcialmente realizado el ideal estoico en las costumbres del imperio romano del siglo I.—.

La ética del estoicismo es una ética racionalista o intelectualista, la lógica nos hace comprender las normas intrínsecas, la física describe la divinidad que forma parte de la materia y la ética nos hace acordes a la divinidad, oponiendo una resistencia constante a las pasiones o sentimientos dañinos. Pero para eso hacen falta armas, técnicas, una forma concreta de luchar con ellas. Sus enseñanzas se centraban en dotar a las personas de recursos y herramientas para enfrentarse a sus conflictos y problemas. [...]

El estoicismo no cree que la vida esté gobernada por la suerte, el azar o las coincidencias: no creen en la casualidad, sino en la causalidad. Todos los sucesos de nuestra existencia están regidos por la "ley de la causa y el efecto" y recogemos lo que sembramos. La recompensa de asumir dicha responsabilidad y de esforzarnos por cambiar de actitud es la ataraxia, imperturbabilidad o paz interior frente a las circunstancias desfavorables. Esta se consigue con entrenamiento y práctica diarios, y para ello es indispensable la fuerza de voluntad para vencer las pasiones y conseguir resultados.

La ética de Zenón perduró y llegó a ser durante un tiempo la predominante en el estoicismo de Roma con notables modificaciones, abandonando gradualmente el interés en la física y la lógica y quedándose casi exclusivamente con una ética del esfuerzo y la disciplina, que allanaría el camino a la posterior victoria del cristianismo

Estoicismo (Herder)

Corriente filosófica del período helenístico cuyo nombre proviene del lugar en que su fundador (Zenón de Citio, 333-263 a.C.) ubicó la sede de la escuela, que estaba situada en un pórtico o stoa (στοα ποιϰίλε, stoá poikile, «pórtico pintado»).

Desde Zenón de Citio y, especialmente, desde Crisipo (el sistematizador de la stoa antigua), los estoicos dividían la filosofía en tres partes: lógica, física y ética.

1) La lógica, entendida inicialmente como ciencia de los discursos (de hecho Zenón fue el primero que utilizó el término «lógica» para referirse al estudio del pensamiento discursivo), se dividía en retórica y dialéctica. A su vez, ésta incluía la lógica formal, la lógica material o teoría del conocimiento, la gramática (introducida por Crisipo) y la semiótica. La retórica, en cambio, estudia el discurso continuo.
Zenón de Citio [...]

2) En física desarrollaron una teoría corporeísta o pansomatista (lo único incorpóreo es el vacío que rodea al mundo, el lugar, el tiempo y los significados) y panteísta de influencia heraclitiana, aunque con muchos elementos pitagóricos, platónicos y aristotélicos. Todos los cuerpos (incluidos el logos y el alma, que también son de tipo corporal) están hechos de dos principios inseparables: uno pasivo: la materia, y otro activo: el fuego (Πύρ), razón (λόγος) o pneuma (πνεύμα). [...] Este fuego y pneuma es, a la vez, un λόγος (logos), razón divina y principio vital que forma el pneuma o sustancia sutil que lo interpenetra todo, dando cohesión al conjunto, y que posee las semillas inteligibles o λόγος σπερματικὸς (logoi spermatikoi) que intervienen en el desarrollo de las cosas. (En cuanto que el logos lo penetra todo, los estoicos niegan la impenetrabilidad de los cuerpos o antitipia). El cosmos está rodeado por el fuego puro que penetra en la materia vitalizando las cosas: es su alma (μεγάλη ψυχἠ, alma del mundo). Esta vida consiste en un cambio continuo que sigue unos ciclos eternos siempre idénticos, siguiendo un proceso de eterno retorno, que termina con una conflagración universal o ἐϰπύροσις (ecpírosis), por la que se cumple una gran purificación o χαθάρσις (catarsis), a partir de la cual vuelve a iniciarse de nuevo el ciclo regido por el logos o ley cósmica, que determina el proceso regido por el destino.

3) La ética estoica se funda en su determinismo cósmico ya que, para el estoicismo, la ley que rige el universo es el mismo fuego inteligente o logos divino que toca nuestra alma. Ante el determinismo cósmico, la actitud del sabio solamente puede ser la de aceptar el destino, ya que todo está regido por la providencia del logos. En este sentido, puesto que todo está sometido a la providencia, todo es racional y justo. De esta manera identifican destino (ιμαρμένη) y providencia (προνοια), y sustentan una inmortalidad relativa del alma humana, que puede pervivir hasta el fin de un ciclo cósmico. La muerte es entendida como separación del alma y el cuerpo. De ello se infiere que el alma es también corpórea, ya que en caso contrario no podría darse tal separación.

Ya que la física es el fundamento de la ética, la máxima moral del estoicismo se resume con la sentencia: «vive de acuerdo con la naturaleza» o, lo que es lo mismo, siguiendo el logos divino. El acatamiento de esta ley [...] crea las bases de una ética del deber entendida a la manera intelectualista, ya que el seguimiento de este deber sólo es posible por parte del sabio, que es quien conoce el logos. Pero, mediante la aceptación del destino, puede alcanzarse la tranquilidad de ánimo propia del sabio. La intranquilidad proviene de las pasiones que hacen errar a la razón, al desear que las cosas sean de un modo opuesto a los designios de la providencia-destino. Contra las pasiones (πάθος) proponen la apatía ἀπάθεια (apatía, ausencia de pasiones -πάθος- o imperturbabilidad), que permite alcanzar la εὐθυμία (eutimía, alegría serena) y la εὺδαιμονια (eudaimonía, felicidad). La virtud, que consiste en la eliminación de todas las pasiones y en de la aceptación del orden de la naturaleza, debe mantenerse incluso a costa de la propia vida. Por ello, los sabios estoicos aconsejaban (y varios practicaron tal consejo) el suicidio antes que verse forzados a actuar en contra del deber. A pesar de esta ética de la resignación, el estoicismo participó en política y defendió tesis opuestas a la tradición. Al sustentar que la naturaleza es el fundamento de todas las leyes, afirmó que por su physis todos los hombres deben estar regidos por la misma ley, con lo que propugnaron la abolición de la esclavitud. [...]

Estoicismo en Encyclopaedia Herder

5ª sesión: Busca información sobre Baruch Spinoza y su concepto de libertad. Escribe un resumen.

Baruch Spinoza (Herder)

Filósofo racionalista holandés, nacido en el barrio judío de Amsterdam, de una familia hebrea originaria de Espinosa de los Monteros (Burgos), emigrada primero a Portugal y luego a Holanda. Educado en la escuela judía, se familiariza con la Biblia y el Talmud (la ley «oral» judía, en oposición a la escrita o Torá). A los 15 años ayuda en el comercio de su padre, mientras se prepara para ser rabino y prosigue su formación conociendo la cultura de tradición musulmana y judeo-hispana. En 1654 muere su padre (su madre había muerto en 1638) y comienzan las acusaciones de ateísmo contra Baruch. En 1656 es expulsado de la Sinagoga, atribuyéndole «acciones monstruosas» y «herejías abominables». Abandona Amsterdam y frecuenta ambientes de los llamados Collegianten, cristianos cartesianos liberales. Se dedica a pulir lentes y con este oficio, y una pensión que le conseguirá su amigo Jan de Witt, se gana la vida. [...]

La obra central de Spinoza es Ética demostrada según el orden geométrico, redactada entre 1661 y 1675. Pero son notables, y no de poca importancia filosófica y hasta interés para la historia de la ciencia, las numerosas cartas que Spinoza escribió a -y recibió de- amistades y personas conocidas en el ámbito de la cultura y de la ciencia, de dentro y de fuera de Holanda, como por ejemplo, y sobre todo, H. Oldenburg, uno de los fundadores de la Royal Society, y secretario de la misma por entonces, quien lo había visitado en Rijnsburg, y el mismo Leibniz. Del Epistolario de Spinoza dijo Goethe que era el libro más interesante que se podía leer por la sinceridad y el amor al hombre que transpiraba. [...]

La filosofía de Spinoza no es más que el desarrollo pleno del racionalismo de Descartes y de su método, que él denomina «método geométrico», aunque en su sistema no hay lugar para la duda metódica, que busca un criterio de verdad: «La verdad es norma de sí misma, al modo como la luz se revela a sí misma y revela las tinieblas» (Ética, II, XLIII, escol.). En su inicial Tratado sobre la reforma del entendimiento, distingue cuatro maneras de conocer:

  • la que nos llega pasivamente por el uso del lenguaje;
  • la que obtenemos activamente generalizando a partir de la experiencia inducción);
  • el conocimiento que adquirimos con inferencias del efecto a la causa o del universal al particular (en ambos casos, deducción imperfecta), y
  • el conocimiento que logramos intuyendo la esencia o la causa de una cosa (deducción perfecta). Éste es el conocimiento adecuado, que parte de ideas innatas y evidentes y, por lo mismo, verdaderas; el método consiste en seguir el orden y la relación de las ideas entre sí, a partir del conocimiento de unas ideas claras y distintas, y de la «fuerza innata» del entendimiento hasta desarrollar deductivamente toda la estructura del universo. Por eso es lo mismo el orden de las ideas -cómo se piensa fundadamente- y el orden de las cosas -la realidad- .

La Ética desarrolla justamente este método, partiendo de las ideas fundamentales de Descartes, que desarrolla hasta sus últimas consecuencias o bien critica.

Su noción de sustancia es la de Descartes entendida a rajatabla: aquello que se piensa por sí mismo y existe por sí mismo y que, en consecuencia, es la razón o la causa de sí mismo; sólo Dios es sustancia y sólo existe una única sustancia, o «ser absolutamente infinito», que consta de infinitos atributos, existe necesariamente, ya que su esencia implica su existencia, y es la causa necesaria de todo cuanto existe; todo lo que existe es, por tanto, Dios mismo (panteísmo).

De esta sustancia única, que es «Dios o la naturaleza», y que puede concebirse en sí misma, como Naturaleza naturante, o como lo que ella ha producido, o sea, como Naturaleza naturada, el hombre sólo conoce dos de sus infinitos atributos: el pensamiento y la extensión. Todo es pensamiento y extensión a un tiempo, aunque nada puede ser pensado como ambas cosas a un mismo tiempo. La sustancia (Dios o la naturaleza) aparece, sin embargo, en infinidad de modos: las cosas, el hombre incluido, son infinitos modos de ser la sustancia infinita.

El hombre es un modo finito de manifestarse el pensamiento y la extensión de la sustancia. Como parte de la Naturaleza naturada,donde no hay nada contingente, pertenece al mundo de lo necesario; no hay en él libertad por lo mismo que no hay finalidad en la naturaleza: «Todas las causas finales son, sencillamente, ficciones humanas» (Ética, Apéndice). Su esencia -como igualmente pasa en Dios- se expresa en el conatus, a saber, en la conservación del propio ser, en el obrar, el vivir, en el «deseo» -que en Dios es potencia. El hombre es deseo de vivir felizmente y vivir bien, de acuerdo con la razón. [...]

En ninguna otra cosa distinta que el logro del mayor conocimiento posible consiste la libertad del hombre: «es libre quien se guía sólo por la razón»; la libertad no es cosa de la voluntad humana, sino del entendimiento. El hombre, parte de la Naturaleza naturada,despliegue de la naturaleza divina según razones y causas necesarias, está también él sujeto a la necesidad; es extensión, tanto como pensamiento y, por consiguiente, sometido a la ley del «reposo y el movimiento». Si el hombre se cree libre, es porque ignora las causas que lo determinan. La libertad no es sino lucha contra la ignorancia y los prejuicios: libertad de pensamiento.

La Ética -la metafísica- de Spinoza tiene que ver con la teoría política. El fin del Estado no es distinto al del individuo: mantener el derecho que todos los hombres tienen a su existencia, a «perseverar en su propio ser», a ser verdaderamente libres. La libertad que se logra por el conocimiento es también libertad de obrar racionalmente, moralmente. Tal libertad y moralidad, sin embargo, no pueden subsistir en un mero estado de naturaleza; son necesarios el orden social, el derecho o la autoridad política como una exigencia misma de la razón.

Baruch Spinoza en Encyclopaedia Herder.

Spinoza (filosofia&co)

Spinoza fue un racionalista, entendido esto como miembro de la corriente filosófica que surgió en Europa durante el siglo XVII. No obstante, hemos de recordar que el concepto de racionalismo es mucho más amplio, pues algunas de sus ideas y postulados estaban ya presentes en la antigua Grecia, como, por ejemplo, en la obra de Platón. [...]

Metafísica

Spinoza entiende por sustancia sólo una cosa: aquello que no necesita de nada para existir. ¿Y quién no necesita nada? Dios. ¿Qué son entonces, en opinión de Spinoza, todas las demás cosas? No sustancias, sino atributos, responde. Los atributos son lo que el entendimiento percibe de la sustancia como constituyente de su esencia. Esto no es más que la res cogitans y res extensa de Descartes, pero en este caso rebajadas ambas de categoría: Descartes las llama “sustancias”, mientras que Spinoza prefiere pensar que son atributos de la única sustancia que existe: Dios. Dios es definido por el filósofo holandés como el ente absolutamente infinito. La sustancia que consta de infinitos atributos. Este Dios del que habla Spinoza él lo identifica con la naturaleza. Todo lo que hay, todo lo que existe. La realidad suprema es sólo una afección de Dios. Es por esto que decimos que Spinoza es un panteísta: quienes defienden que el universo, la naturaleza y la deidad (Dios) son la misma cosa.

Por sustancia entiendo aquello que es en sí y se concibe por sí. Esto es, aquello cuyo concepto no necesita del concepto de otra cosa por la que deba formarse

[...] Ética

Partiendo de la metafísica es como llegamos a la ética. Puesto que todo lo que hay es naturaleza, no tiene sentido oponerle nada, ni siquiera aquello que denominamos espíritu. El alma no es más que la idea del cuerpo, por lo que las dos están estrechamente relacionadas.

Se dice libre la cosa que existe por la sola necesidad de su naturaleza y que se determina a obrar por sí sola

¿Qué quiere decir todo esto? Que sólo Dios es realmente libre. Spinoza es un determinista. El hombre no es libre. Todo lo que le ocurre es necesario y está escrito de antemano. Todo lo que acontece en su vida, especialmente lo relacionado con sus pasiones, sigue el curso de la naturaleza. ¿No hay entonces manera de que seamos libres? La hay –dice Spinoza–: el conocimiento. Cuando el hombre comprende que no es libre y acepta su esencia, es cuando puede realmente acercarse a la libertad. La razón es, por tanto, la herramienta que nos permite conseguirlo, que lo hace posible. Es mediante la razón que podemos alcanzar el conocimiento, y con él la libertad. El Ser del hombre es saber que no es libre y que tiene que vivir de acuerdo con su naturaleza (Dios). Si buscábamos la influencia estoica en Spinoza, aquí la encontramos, en la forma de su principal dogma: sólo la obediencia a Dios nos hace libres.

Podemos concluir de todo esto que la filosofía no es otra cosa que un saber divino. Es el modo supremo del conocimiento. Y en ella, además, es donde residen tanto la libertad como la felicidad que tanto perseguimos en la vida. La ética spinoziana culmina, como hemos visto, en el amor intelectual a Dios. [...]

Spinoza: la razón como camino al conocimiento y a la libertad en la web filosofia&co

6ª sesión: Busca información sobre Edward O. Wilson y la sociobiología. Explica brevemente qué defiende la sociobiología sobre la libertad humana.

Sociobiología (Wikipedia)

La sociobiología o biología social es un enfoque de estudio de las sociedades humanas a partir de las bases biológicas de las conductas sociales de los animales (incluyendo los humanos) como la cooperación, la agresión, la territorialidad, los sistemas sociales y la elección de pareja.

La sociobiología surgió para ampliar el concepto de selección natural a los sistemas sociales y a la conducta social de los animales, incluidos los seres humanos. Los sociobiólogos piensan que los patrones de conducta con los que se nace se modifican, e incluso, desaparecen en el transcurso del proceso de selección natural. Algunos sociobiólogos tienen planteamientos cercanos al darwinismo social.

Los sociobiólogos postulan que tanto el comportamiento animal como el comportamiento humano no puede ser explicado satisfactoriamente sólo tomando en cuenta factores culturales y ambientales. Postula la teoría sociobiológica que para entender completamente el comportamiento de las especies animales, éste debe ser analizado desde la lupa o enfoque de sus orígenes evolutivos.

[...] Para la sociobiología, todo comportamiento resulta de una compleja interacción entre la herencia y el ambiente. El comportamiento, entonces, está sujeto a los efectos de la selección natural, de manera tal que los animales están predispuestos a comportarse adaptativamente en sus ambientes naturales.

Si la selección natural darwiniana acepta que existen pautas de comportamiento hereditarias que posibilitan que algunos organismos tengan grandes probabilidades de éxito reproductivo o de supervivencia de sus individuos, muchos biólogos aceptan hoy que estas pautas de comportamiento presentes en especies animales, podrían también estar presentes y jugar un papel central en las sociedades humanas, y es aquí donde se genera la controversia de la aplicabilidad de la teoría sociobiológica desarrollada para el mundo animal y su aplicabilidad o validez para el universo de la sociedad humana.

Los sociobiólogos enfocan su interés en el comportamiento instintivo o intuitivo. Se intenta explicar las similitudes y diferencias entre las culturas o modelos de comportamiento. Intentan analizar cómo el comportamiento puede dar una explicación lógica de los datos de igualdad y diferencia desde las presiones de selección que se presentan en la historia de una especie. [...]

...La sociobiología busca explicar el comportamiento en términos de la selección natural: el comportamiento se ve como esfuerzos para preservar los genes propios en una determinada población. Inherente al razonamiento sociobiológico es la idea de heredar comportamientos de generación en generación: ciertos genes o combinación de genes contienen información o características comportamentales. Una base genética para características comportamentales instintivas para especies no humanas se acepta en muchos medios científicos. Sin embargo, pretender usar el genoma —o más cuestionablemente genes individuales— para explicar complejos comportamientos (racionales o funcionales) humanos a nivel individual y de sociedad continúa siendo extremadamente controvertido. [...]

Sociobiología (Herder)

Estudio sistemático de las bases biológicas de todo comportamiento social. La sociobiología sostiene que los fundamentos de la conducta de todo ser vivo y, por tanto, también la del ser humano, está, en general, determinada genéticamente. En este sentido, la sociobiología intenta explicar semejanzas y diferencias socioculturales en función de un refinamiento de la selección natural conocido como eficacia biológica inclusiva.

La sociobiología fue creada durante los años 1960, aunque el término fue acuñado por Hockett en 1948. Cabe destacar el enfoque inicial, consistente en introducir modelos matemáticos de la genética de poblaciones, para dar explicación de la aparición de comportamientos sociales consistentes con los mecanismos evolutivos caracterizados por lograr la optimización de los elementos selectivos, que permiten la persistencia y la eficacia de una especie. En especial, uno de los problemas a los que se enfrentaba la sociobiología era el de explicar la aparición de comportamientos altruistas entre los seres vivos. En este aspecto fue de gran importancia la hipótesis de Hamilton, que ligaba la aparición de dichas formas sociales de conducta, así como la agresividad, el parasitismo social o la rivalidad sexual, a la maximización de la eficacia biológica inclusiva.

En su versión más generalizada y abierta a la interpretación de la conducta humana, cabe destacar la gran aportación efectuada por el prestigioso entomólogo Edward O. Wilson. Se empezó a desarrollar a partir de la que sigue siendo la obra fundamental de esta ciencia: Sociobiología. La nueva síntesis, publicada por Wilson en 1975, aunque ya se prefiguraba en su obra Las sociedades de los insectos, publicada en 1971. A estas obras siguieron: Sobre la naturaleza humana, 1978, y Genes, pensamiento y cultura, escrita por Wilson en colaboración con Lumsden, y publicada en 1981.

Otro texto fundamental es El gen egoísta, de Richard Dawkins (1976). Esta ciencia se presenta como una moderna síntesis entre distintas ciencias biológicas, especialmente entre la etología, la ecología, la biología de poblaciones, la entomología y, por supuesto, la genética, y quiere adoptar el papel de una ciencia global capaz de explicar el comportamiento social de todas las especies de seres vivos, entendidos como entidades de supervivencia. Desde esta perspectiva, las pautas metodológicas y las explicaciones de la sociobiología adquieren relevancia para las ciencias sociales humanas, especialmente a través de la noción de meme entendido como unidad de transmisión cultural. [...]

La tesis central de la sociobiología es la que afirma que las especies, grupos y organismos intentan lograr, por todos los medios, una adecuada capacidad genética inclusiva en las siguientes generaciones. Utilizando la metáfora, elaborada por Dawkins, del «gen egoísta», la misión de cada uno de los genes es la de lograr su propia supervivencia, a costa de lo que sea. Paradójicamente, la máxima eficacia en esta supervivencia se logra gracias al altruismo -tesis sociobiológica que emparenta esta concepción con el utilitarismo- ya que, aunque es una forma de comportamiento biológico (ampliamente extendido en todas las especies animales), que comporta mayores beneficios para los demás que para quien los realiza, es una forma de conducta que se orienta, fundamentalmente, a la supervivencia de los propios genes. De ahí que la mayor parte del comportamiento altruista sea para con los parientes, especialmente con los descendientes directos. Las formas de altruismo hacia miembros de la especie que no comparten los mismos genes se explica en función de una reciprocidad: en otra ocasión, otro miembro de la especie ayudará a los portadores de los mismos genes de quien anteriormente le ayudó. Esta tesis permite dar explicación de la aparición de esta forma generalizada de conducta, que desde otros enfoques evolutivos no podía ser explicada (más bien al contrario, ya que aparentemente el altruismo merma el éxito individual -muchos de los animales que avisan de la llegada de depredadores mueren al hacerlo, o el progenitor que defiende a sus crías de un ataque generalmente pierde la vida-, lo que no se conciliaba con la tesis fundamental de la selección natural y la supervivencia del más apto). Con esta tesis, a diferencia del darwinismo clásico que sitúa al organismo al final de la cadena evolutiva, la sociobiología sitúa al gen como último eslabón de tal cadena.

Ahora bien, la extensión de la sociobiología a la explicación de la conducta social humana presenta problemas, ya que la especie humana, por su propia evolución, no se comporta automáticamente sino que, en ella, la transmisión de la cultura aprendida (transmisión que no se realiza genéticamente) desempeña un papel central. Pero ni Wilson, ni menos aún Dawkins, sostienen un determinismo genético absoluto. Wilson y Lumsden crearon la noción de culturgen, o unidad básica de cultura, y Dawkins propone (1976) el neologismo meme (por similitud con el neologismo genes introducido en 1909 para designar las unidades de transmisión genéticas), unidad básica de imitación y reproducción cultural, o de transmisión de la cultura. Tanto si se adopta la noción de culturgen como la de meme ... estas entidades, concebidas al modo darwiniano, es decir, como entidades carentes de conciencia por sí mismas y carentes de intencionalidad, actúan conjuntamente con los genes en la determinación de la conducta humana, y se comportan como ellos: reduplicándose y extendiéndose por imitación, y en este proceso sufren alteraciones, cambios, distorsiones, es decir, mutaciones. Una unidad básica de transmisión de la cultura es una idea, una moda, una consigna, la forma de fabricar un instrumento, una vasija, etc., es decir, aspectos básicos de la cultura que se transmiten por:

  • (a) imitación (en el caso de la transmisión de la cultura tanto humana como animal),
  • (b) enseñanza, o
  • (c) por asimilación: lectura, estudio...

((b) y (c) en el caso de la transmisión cultural específicamente humana).

De esta manera, pasa de un cerebro a otro y, en este proceso de transmisión, aparecen modificaciones, la suma de las cuales, y sus ulteriores transmisiones, están en la base de la evolución cultural. Desde esta perspectiva, la transmisión cultural es concebida análogamente a la transmisión genética, y se afirma que la conducta humana, basada en la cultura, no se sustenta solamente en los genes, sino en los memes o unidades básicas de transmisión cultural. La colaboración mutua entre los genes y los memes, que tienden a reforzarse interactivamente, da lugar a una coevolución. El que unas determinadas ideas o formas de entender la cultura se extiendan más que otras, es decir, que posean más eficacia cultural, se debe a que, probablemente, coadyuvan a la eficacia biológica, es decir, a la supervivencia.

Sociobiología en Encyclopaedia Herder

Sociobiología (Darwinismo social)

Una de las últimas reinterpretaciones de la teoría darvinista es la sociobiología. Esta postura, iniciada por E.O. Wilson, pretende descubrir los fundamentos biológicos del comportamiento social. De este modo, la sociobiología intenta demostrar que los modelos específicos de comportamiento social – por lo demás, enormemente diversoso – están determinados por la Biología.

Esta línea de pensamiento – iniciada por H. Spencer – sugiere la posibilidad de extrapolar las investigaciones de la Biología evolutiva al fenómeno humano, a fin de descubrir la continuidad entre la conducta animal y la conducta humana. La voluntad de llevar al darwinismo hasta sus últimas consecuencias sugirió al biólogo E. O. Wilson, especialista en hormigas, la idea de que si la selección natural es la ley que gobierna la naturaleza, se aplicará de igual forma al comportamiento. El propio E. O. Wilson define la sociobiología como “el estudio sistemático de las bases biológicas de todo comportamiento social”.

En este comportamiento que la sociobiología se propone como objeto de estudio, se encuentran todas las especies acogidas al mismo estatuto: “desde las medusas hasta el hombre”. [...] la sociobiología atribuye a los genes toda la riqueza y variedad sociocultural del comportamiento humano. [...]

La hipótesis central es que el comportamiento social de cualquier animal, incluido el hombre, expresa la inclinación a dejar el máximo número posible de descendientes, según las alternativas que ofrece la situación y los costos a afrontar. En ese sentido, la fuente de todo comportamiento sería la tendencia de cada individuo a difundir sus propios genes, a través de la reproducción, y promoviendo la difusión de los genes de sus parientes (que en parte coinciden con los suyos), lo que favorece, a su vez, la difusión de parte de los del individuo en cuestión. Por consiguiente, en esta línea, lo natural será que aquel que posea malos genes no se reproduzca, a fin de evitar la propagación de genes defectuosos.[...]

La sociobiología de E.O. Wilson en el bloc Darwinismo social

Actividad 3: vas a aprender qué es el indeterminismo de la mano de Epicuro (s. -IV), Jean Paul Sartre (s. XX) y Richard Lewontin del colectivo "Ciencia para el pueblo]" (s. XX). (4 sesiones)

7ª sesión: Busca en un diccionario de filosofía la palabra "indeterminismo" y haz un resumen de su significado.

Indeterminismo (Herder)

Es la afirmación de que no todos los acontecimientos o fenómenos del universo están sometidos a leyes causales, por oposición al determinismo, o principio de causalidad universal, que afirma que todo lo que sucede se debe a una causa. En un sentido metafísico, el indeterminismo sostiene que no todo se explica por la presencia o ausencia de una causa necesaria, puesto que, para los actos humanos existe el libre albedrío, o la voluntad humana libre, mientras que en un sentido epistemológico sostiene que no todo acontecimiento del mundo físico se explica por una relación necesaria entre estados físicos, de los que uno sea la causa y el otro efecto, porque en el mundo subatómico, objeto de estudio de la física cuántica, rige el principio de indeterminación de Heisenberg, según el cual es imposible conocer con suficiente precisión la situación de un estado físico en un instante determinado y poder predecir su situación en un instante posterior.

Indeterminismo en Encyclopedia Herder

Indeterminismo (Wikipedia)

El indeterminismo es la actitud filosófica contradictoria al determinismo, es decir que los acontecimientos no dependen de un proceso causal "lineal", esto es por necesidad, sino de un proceso "no lineal", esto es por azar; y por azar no es sin causas, mas por un sistema de causas no coordinadas (no lineales). [...]

Ya que el determinismo, que es siempre absoluto y global, niega libertad en las acciones humanas, el indeterminismo se extiende en el concepto antropológico de "libre albedrío". En el indeterminismo los conceptos de sistema, proceso y evento juegan un rol fundamental porque el azar es el resultado de una serie de causas no lineales (que no están relacionadas)

Indeterminismo ontológico

El indeterminismo ontológico admite la existencia del azar como un factor del volverse de la materia, ya que eso es una mera forma de causalidad donde las causas no son “lineales” como en el determinismo, pero “no lineales”, es decir intrincadas. [...]

Aristóteles fue uno de los primeros en argumentar a favor del indeterminismo. Algunos filósofos han interpretado el "accidente" de Aristóteles como la convergencia de dos cadenas causales como compatibles con el determinismo, pero el propio Aristóteles es inequívoco al oponerse a la estricta necesidad. Los accidentes son consecuencia del azar. Las causas por las cuales pueden ocurrir resultados fortuitos son indeterminadas; por lo tanto, el azar es oscuro para el cálculo humano y es una causa accidental.

... Sin duda con el Principio de indeterminación de Werner Heisenberg es demostrado cierto el indeterminismo del mundo subatómico, así recibiendo su ratificación final. La mecánica cuántica ve el dualismo onda-partícula de las partículas elementares subatómicas, que existen tanto como una realidad corpuscular, una masa, uno spin, y una carga electromagnética, mas también como una onda. De acuerdo con el Principio de indeterminación de Heisenberg, el movimiento de un electrón en torno del núcleo es casual. Esta "imprevisibilidad" de la materia elemental se refleja en la indeterminabilidad del mundo subatómico.

El físico de partículas elementales y descubridor de los quark Murray Gell-Mann, (Premio Nobel en 1969), escribió: "Si no somos capaces de hacer predicciones sobre el comportamiento de un núcleo atómico, imagínese cuánto más es el comportamiento fundamentalmente impredecible en todo el universo.[...] Más allá de estos simples principios presumiblemente, cualquier historia alternativa del universo depende de los resultados de un número inimaginablemente grande de accidentes."

Indeterminismo biológico

El biólogo Jacques Monod con su investigación de los años 1950-1960 ... afirmar la absoluta casualidad de las mutaciones genéticas. Eso le valió el Premio Nobel en 1965. El rol del azar, ya implícito en Darwin, fue así claro. Monod ha escrito en su libro El azar y la necesidad, ensayo sobre la filosofía natural de la biología moderna que "las mutaciones en el DNA son accidentales, que ocurren por casualidad. Y puesto que son la única fuente posible de la modificación genética del DNA como depositario de las estructuras hereditarias del organismo, se sigue necesariamente que sólo el azar es la base de nueva información genética en todo el mundo de la vida. El azar, único, absolutamente libre pero ciego, es la raíz misma del edificio de la evolución. Este concepto central de la biología no es una hipótesis entre muchas posibilidades, pero es el sólo concebible, el único compatible con la realidad que se muestra la observación y la experiencia del viviente."

Confirmación notable del azar como motor de la evolución biológica viene por el biólogo y génetista japonés Motoo Kimura. Él ha demostrado en sus estudios de los años 60 que al nivel molecular el azar es el motor de la evolución. Kimura después sus indagaciones y sus estudios ha publicado su The Neutral Theory of Molecular Evolution donde se centra en su afirmación que "A nivel molecular la mayoría de los cambios evolutivos se debe a la deriva genética por obra del azar, ya que los genes mutantes son todos equivalentes en la selección".

Indeterminismo en Wikipedia

8ª sesión: Busca el concepto de libertad de Epicuro de Samos y haz un resumen.

Epicuro (Herder)

Filósofo griego fundador del Jardín y del epicureísmo. En el 341 a.C., nació en Samos. [...] En el 306 marchó a Atenas, donde permaneció hasta su muerte acontecida el año 270 a.C. En Atenas, fundó su escuela (llamada el Jardín), en una pequeña propiedad de las afueras, en dirección a El Pireo, no lejos de la Academia platónica. Debido a la existencia de un jardín en dicha propiedad, que era el lugar favorito de encuentro de sus miembros, la escuela de Epicuro tomó este nombre, que enlazaba con la enseñanza epicúrea según la cual el sabio ha de amar el campo y la naturaleza. [...]

La filosofía de Epicuro

Según Diógenes Laercio, Epicuro dividió la filosofía en tres partes: la Canónica (lógica y teoría del conocimiento), la Física y la Ética. Pero, puesto que concibe la filosofía como una reflexión para alcanzar la felicidad, la Canónica y la Física estaban en función de la Ética. A su vez, en cuanto que Epicuro era abiertamente enemigo de las especulaciones platónicas y aristotélicas, fundamentaba todo saber en un empirismo sensualista: el único criterio de verdad lo proporciona el cuerpo. [...]

En física adoptó la teoría atomista de Demócrito (Epicuro negaba la existencia de Leucipo), a la que añadió la existencia del clinamen para explicar el movimiento de colisión de los átomos en el vacío. Según él, los átomos caen continuamente en el vacío de forma vertical, pero tienen la propiedad de declinar (ϰλίσις) espontáneamente de su trayectoria. En esta declinación se producen choques al azar y se engendran los distintos cuerpos. El aspecto de indeterminación que introducía el clinamen permitía, según él, explicar la libertad del alma humana. A su vez, estas teorías ayudaban a eliminar dos de los cuatro temores que impiden la felicidad humana: el miedo a la muerte y el temor a los dioses. [...]

En su concepción ética, Epicuro defiende el hedonismo, y sostiene que el fin de la vida humana es el placer, pero no se trata del placer puramente material, sino que es más bien de índole espiritual y afectivo y, por tanto, tranquilo y duradero. [...] para Epicuro, el auténtico placer sólo se alcanza cuando se consigue la autarquía, el pleno dominio de uno mismo, de los propios deseos y afecciones. [...] esta autarquía [...] es entendida por Epicuro como [...] la eliminación de los obstáculos que se oponen a la felicidad: los temores y las preocupaciones, las penas y los dolores. El sabio será aquél que conozca las verdaderas necesidades, que deben reducirse a lo indispensable para que no nos inquieten los deseos de poseer más, ya que el verdadero placer no se halla en los bienes materiales, sino en el saber y la amistad. El cuidado de estos bienes, así como la consecución de los placeres, producen la ataraxia, es decir, la serenidad y el equilibrio del ánimo. Los placeres materiales deben saber dosificarse y han de ordenarse en función de los placeres espirituales, que son de mayor valía. Con ello, se eliminan los otros dos obstáculos que impiden la felicidad: la búsqueda desordenada de placeres y el miedo al dolor. [...]

Epicuro en Encyclopaedia Herder

Libertad (cinicos.com)

Libertad individual: parenklisis o clinamen.

Epicuro era un materialista radical, todo estaba compuesto por átomos y vacío, incluido el alma o los dioses. Sin embargo por encima de todo estaba la libertad individual, si alguien tenía que ceder algo sin dudarlo un momento, serían los átomos. De esta encrucijada surgió una de las teorías más originales, pero a la vez más extrañas de la antigüedad: la teoría de la desviación espontánea de los átomos, conocida en griego como parénklisis y en latín (gracias a Lucrecio) como clinamen, el tercer movimiento de los átomos.

Los átomos tienen tres tipos de movimiento: el vertical, producto del peso, el choque que produce cambios en la dirección del átomo y la desviación espontánea. No aparece, al menos con claridad, en las obras de Epicuro, lo desarrolla ampliamente Lucrecio y en menor medida Filodemo. Lucrecio dice que en un momento indeterminado del movimiento del átomo ocurre una ligera desviación de su trayectoria y esta desviación es la que posibilita los choques y el encuentro entre los átomos para que puedan surgir las cosas.

Epicuro establece tres causas para los sucesos: unas cosas suceden por necesidad, otras por azar y otras por las acciones humanas. La desviación es producto del azar, con ello la trayectoria del átomo es impredecible.

Esta teoría sirve para salvar el estricto determinismo que impone una teoría materialista como el atomismo, determinismo que ya venía desde Demócrito, pero al que no está dispuesto Epicuro, sobre todo porque su pretensión era garantizar la libertad de la acción humana. El interés principal para Epicuro es el lado práctico al que supedita la teoría del conocimiento y la física dentro de su sistema. El clinamen o desviación es la introducción de un cierto grado de indeterminismo pero suficiente para mantener la libertad, tanto física como moral.

Libertad en Cínicos

9ª sesión: Busca el concepto de libertad del existencialismo de Jean Paul Sartre y haz un resumen de su significado.

Sartre (Herder)

[...] El pensamiento filosófico de Sartre nace en las fuentes de la fenomenología de Husserl, a las que acude como reacción a su formación idealista y racionalista, y se desarrolla en etapas marcadas por sus obras más representativas: adaptación de la fenomenología husserliana (La trascendencia del Ego), fundamentación ontológica de la libertad (El ser y la nada), humanismo existencialista (El existencialismo es un humanismo), y humanismo marxista (Crítica de la razón dialéctica).

Su primera etapa es herencia directa de sus estudios de la fenomenología de Husserl y Heidegger durante su estancia en Berlín, en 1934. Las obras de esta época [...] son descripciones fenomenológicas sobre el yo, la imaginación y las emociones, entendidos como conciencia o modos de la conciencia, a partir del principio fundamental de Husserl acerca de que «la conciencia es conciencia de algo», pero criticando toda clase de idealismo y subjetivismo. [...]

Simone de Beauvoir i Jean Paul Sartre

Las ideas de esta primera época, [...] constituyen la base de su ontología existencialista [...] donde a través de la conciencia se descubre el mundo y los otros. Puesto que la conciencia es «conciencia de» algo (del mundo) y se percibe como lanzada hacia el exterior, ha de percibirse también como distinta del mundo. Estas dos percepciones de la realidad, como conciencia y como mundo, o como ser para sí y ser en sí son dos datos inmediatos de la conciencia. [...] La ontología se plantea el sentido del ser escindido en estos dos tipos de ser. La diferencia entre uno y otro es que el segundo [ser en sí] simplemente es y es idéntico consigo mismo (es «lo que es»); mientras que el primero [ser para sí] es un ser que se cuestiona su ser [...], es «carencia» de ser -como constantemente expresa el deseo-, [...] es decir, no es simplemente, sino que está obligado a hacerse y en esto consiste su libertad. Lo característico del «para sí», de la conciencia humana, es esta paradójica negación de identidad consigo misma, que supone la capacidad reflexiva, que al no poderse captar es descrita por Sartre como la «nada». Por eso mismo el hombre es libre: no es una cosa existente del mundo, sino un yo constantemente por hacer, condenado a hacerse y, por lo mismo, a ser libre: la libertad no es una cualidad de ningún sujeto, sino el mismo hacerse de la conciencia humana; más que «ser» el hombre es «hacerse» y no se es nada que no se haya elegido. [...] Obligado el hombre a decidir lo que es y a decidir el sentido que da a las cosas y al mundo, no puede por menos de experimentar la angustia que nace de esta responsabilidad consustancial a la estructura misma de la conciencia. [...]

La tercera etapa, la que corresponde a El existencialismo es un humanismo, [...] Sartre reitera que la angustia es la esencia de la vida humana, que el hombre está condenado a ser libre porque no es otra cosa que lo que él mismo se hace, que no hay valores escritos en el cielo, que sólo el existencialismo hace humana la vida y que éste no es más que la consecuencia razonable de la afirmación de Dostoievski: «Si Dios no existiera, todo estaría permitido». En efecto, afirma, Dios no existe y al hombre sólo le queda su libertad. [...]

Jean-Paul Sartre en Encyclopaedia Herder

Sartre (Webdianoia)

[...] El existencialismo de Sartre

El existencialismo es un movimiento filosófico que se desarrolla a partir de 1927, con la publicación de "El ser y el tiempo", de Martín Heidegger, y que alcanzó su máximo esplendor en los años 40 del presente siglo, para decaer hacia la década de los 60. Su fundamental principio filosófico es el análisis de la existencia humana como punto de partida para cualquier ulterior reflexión sobre lo real. Como precursores de este movimiento hay que citar a Kierkegaard, quien influye poderosamente en el ambiente intelectual pre-existencialista, aportando numerosos temas de reflexión, y a Husserl, no tanto por el contenido de sus doctrinas como por el uso que harán algunos existencialista (como Heidegger) de su método fenomenológico. Como lugares comunes del existencialismo podemos reseñar los siguientes puntos:

  • Todas las filosofías de la existencia arrancan de una llamada "vivencia existencial", que es entendida de diversos modos por los existencialistas: como fragilidad del ser", como "marcha anticipada hacia la muerte", o como "repugnancia o náusea general".
  • Su tema principal de investigación es la existencia, entendida como ’`un modo de ser particularmente humano". El ser humano es, pues, el único animal que tiene existencia, en ese preciso sentido.
  • La existencia es concebida como una actualidad absoluta, no como algo estático, de lo que se pueda decir que es, sino como algo que se crea a sí misma en libertad, que deviene, que es un proyecto. La existencia, por lo tanto, es algo que pertenece sólo a los seres que pueden vivir en libertad.
  • En consecuencia, el ser humano es pura subjetividad, es decir, puro despliegue de su capacidad creadora, de su capacidad de ser para sí mismo, de su propio hacerse, de su "existir ". El ser humano se crea libremente a sí mismo, es su libertad.
  • Pero pese a su subjetividad el ser humano no queda cerrado en si mismo, sino que se halla esencial e íntimamente vinculado al mundo y, en especial, a los demás seres humanos. En su real y efectivo hacerse, la existencia deviene "co—existencia".
  • La distinción entre sujeto y objeto, tal como es planteada por la metafísica tradicional, es también rechazada por los existencialistas, entre quienes prevalece la vivencia de la realidad sobre el conocimiento de la realidad. Y en esa vivencia la oposición sujeto/objeto queda anulada.

La realidad es vivida fundamentalmente mediante la angustia, es decir, por medio de aquello por lo que el ser humano se da cuenta de su finitud y de la fragilidad de su posición en el mundo. La angustia se presenta como el modo en que el ser humano accede al fondo último de la realidad. No olvidemos las condiciones históricas que acompañan el surgimiento del existencialismo: entre la primera y la segunda guerra mundial. [...]

La filosofía de la existencia se presenta como una filosofía pesimista, cuya conclusión es la de que la existencia humana carece de sentido, es un absurdo (el ser humano, como dice Sartre, es "una pasión inútil "), ya que no hay ninguna esencia, ninguna dirección fija en la que deba desarrollarse. Pero es a partir del reconocimiento de la existencia de donde, precisamente, al no haber ninguna esencia prefijada, al no ser el ser humano esto o aquello, sino pura libertad, como es posible re-construir el ser de esa existencia y, con ello, la realidad toda y el ser humano, como un fruto de su libertad .[...]

La noción de existencia en el pensamiento de Sartre

La afirmación de que "la existencia precede a la esencia" es considerada como la característica fundamental del existencialismo. [...]

Sartre al partir de la negación de la existencia de Dios, y no desde una posición agnóstica sino desde un ateísmo radical, (que no es ninguna novedad en la filosofía, por lo demás, y menos en la de finales del siglo XIX y principios del XX), formulará una explicación distinta de lo que debemos entender por existencia, y de lo que la existencia significa en el caso de los seres humanos. Suprimido Dios, el esquema tradicional carece de sentido. No hay una esencia eterna a la que un ser supremo dota de existencia. La existencia de los seres humanos no se puede ya reducir a la realización de una esencia pensada por Dios.

Los seres humanos "están ahí", existen como realidades que carecen de una esencia predefinida; y en ese "estar ahí", lo que sean dependerá exclusivamente de su modo de existir. Dado que ese existir no es algo "añadido" a una esencia predefinida, el existir de los seres humanos es anterior a lo que son en cuanto tales, su existir es anterior a su esencia. Y en la medida en que su ser esto o aquello depende de su propia realización como seres humanos, su hacerse, su existir, es un hacer libre. Los seres humanos no están sometidos a la necesidad de corresponderse a una esencia, por lo que la existencia debe ser asimilada a la contingencia, no a la necesidad. Los seres humanos son libres. [...]

Distingue Sartre en el mundo dos tipos de realidades o entes, los que son "en-sí", y los que son "para-sí". Entre estos últimos se encuentran los seres humanos, en cuanto son conscientes de su propio ser, en cuanto existen, en el sentido anteriormente señalado. Los demás seres simplemente son. El ser humano, siendo consciente de su propio ser, y precisamente por ello, existe, ¿Cuál es, pues, el ser del ser humano, el ser del para-sí? El ser del ser humano es la nada, tomada en su sentido más literal. [...]

...No hay que entender esta nada como si el ser humano en sí mismo fuera absolutamente nada: en el ser humano hay un en-sí, es decir, su cuerpo, su "ego", sus costumbres... Pero lo específicamente humano es su no determinación, su libertad, su nada. [...]

La tendencia del ser humano a la nada se descubre en la conciencia y en la libertad. Esta no es una propiedad del ser humano sino que es su propia esencia. [...] el ser humano es su propia libertad.

De la identificación del ser del ser humano y su propia libertad se deducen dos consecuencias importantes para la concepción del ser humano en Sartre. En primer lugar, el ser humano, como tal, no posee naturaleza alguna predeterminada, no se identifica con una esencia determinada: su esencia es su libertad, es decir, la indeterminación, la ausencia de toda determinación trascendente. En segundo lugar, la existencia precede necesariamente a la esencia, hasta el punto de que la esencia del ser humano (del para-sí) es su propia existencia.

¿Cómo llegamos a la conciencia de la libertad? La libertad se revela en la angustia [...] La angustia es la forma que tiene el ser humano de darse cuenta de lo que es, es decir, la forma de darse cuenta de que no es nada. El ser humano huye de la angustia y de este modo trata también de sustraerse de su libertad. Pero el ser humano [...] está, por ello, "condenado a ser libre".

La filosofía de Sartre en Webdianoia

10ª sesión: Aproximación al indeterminismo biológico actual. Busca el concepto de libertad de Richard Lewontin y el colectivo "Science for the people". Haz un resumen.

Lewontin (Wikipedia)

Richard Lewontin fue pionero en aplicar técnicas de biología molecular, como la electroforesis en gel, en cuestiones de variabilidad genética y evolución.

En dos artículos de 1966 que escribió con J. L. Hubby en la revista Genetics, Lewontin ayudó a establecer las bases del moderno campo de la evolución molecular.

Lewontin y S. J. Gould introdujeron el concepto arquitectónico de enjuta (constricción, exaptación) en el campo de la teoría evolutiva. Las exaptaciones hacen referencia a los rasgos orgánicos que existen como consecuencia necesaria de otros rasgos (evolucionados normalmente por selección natural) y cuya génesis no responde, por tanto, a razones adaptativas.

Lewontin fue uno de los primeros defensores de la teoría jerárquica de la evolución (Lewontin, 1970). Desde esta perspectiva, la selección natural no limita su ejercicio a los genes, sino que células, organismos, demes, especies y clados pueden actuar también como unidades evolutivas.

En su artículo "Organism and Environment" (Scientia) y en el último capítulo de Biology as Ideology, Lewontin se opone a la concepción del darwinismo tradicional del organismo como un receptor pasivo de influencias ambientales. Para Lewontin, una comprensión apropiada del organismo ha de enfatizar su papel como constructor activo de su entorno; los nichos no están preformados, no constituyen receptáculos vacíos en los que se insertan los organismos, sino que son definidos y creados por estos mismos. La relación organismo-medio es, por tanto, recíproca y dialéctica. M. W. Feldman, K. N. Laland y F. J. Odling-Smee , entre otros, han profundizado en el desarrollo de este marco teórico.

A lo largo de toda su carrera, Lewontin ha sido especialmente beligerante con el adaptacionismo neodarwinista. En su artículo "Adattamento" (1977) insiste en la necesidad de ofrecer una caracterización de adaptación distinta a su tradicional identificación con la cantidad de descendencia.

Sociobiología y psicología evolutiva

Lewontin ha mantenido una larga controversia con sociobiólogos y psicólogos evolutivos como Edward O. Wilson y Richard Dawkins que proponen una explicación del comportamiento animal y las estructuras sociales en términos exclusivos de ventaja adaptativa. A lo largo de varios artículos y muy especialmente en su obra No está en los genes, Lewontin ha denunciado las carencias teóricas del reduccionismo genético.

Richard Lewontin en Wikipedia

Lewontin (Psic. y Mente)

Richard Charles ‘Dick’ Lewontin nació el 29 de marzo de 1929 en Nueva York en el seno de una familia de inmigrantes judíos.

Asistió a la Forest Hills High School y la École Libre des Hautes Études en Nueva York y en 1951 se graduó en la Universidad de Harvard, obteniendo su titulación en biología. Un año más tarde recibiría el Máster de estadística, seguido por un doctorado en zoología en 1945.

Carrera profesional como investigador

[...] También ha estudiado la diversidad genética en población humana. En 1972 publicó un artículo en el que indicó que la mayor parte de la variación genética, cercana al 85%, es hallable en grupos locales, mientras que las diferencias atribuidas al concepto tradicional de raza no representan más del 15% de la diversidad genética en la especie humana. Es por ello que Lewontin se ha opuesto de forma casi radical a cualquier interpretación genética que asegure que las diferencias étnicas, sociales y culturales sean un rígido producto de la determinación genética. [...]

Visión sobre la biología evolucionista

La opinión de Richard Lewontin con respecto a la genética destaca por sus críticas con respecto a otros biólogos evolucionistas. En 1975, E. O. Wilson, biólogo estadounidense, propuso en su libro Sociobiología explicaciones evolucionistas sobre el comportamiento social humano. [...]

De acuerdo a estos investigadores, un comportamiento social se mantendrá si este implica algún tipo de ventaja dentro del grupo. Lewontin no es partidario de esta afirmación [...]

...propuso el concepto de "enjuta". Dentro de la biología evolucionista, una enjuta es el conjunto de rasgos de un organismo que existen como una consecuencia necesaria para que otros rasgos, quizás adaptativos o quizás no, puedan darse, aunque no necesariamente implican una mejora de su fortaleza o supervivencia para con el ambiente que le ha tocado vivir, es decir, este conjunto de rasgos no tienen por qué ser necesariamente adaptativos.

En Organism and Environment, Lewontin se muestra crítico con la visión tradicionalmente darwiniana de que los organismos son meros recipientes pasivos de las influencias medioambientales. Para Richard Lewontin, los organismos son capaces de influir en su propio entorno, actuando como constructores activos. Los nichos ecológicos no están preformados ni tampoco son receptáculos vacíos en los que se insertan formas de vida así como así. Estos nichos son definidos y creados por las formas de vida que lo habitan.

En la visión más adaptacionista de la evolución, el entorno es visto como algo autónomo e independiente del organismo, sin que éste segundo influya sobre el primero ni le dé forma. En cambio, Lewontin sostiene, desde una perspectiva más constructivista, que el organismo y el entorno mantienen una relación dialéctica, en la que ambos se influyen mútuamente y cambian a la par. A lo largo de las generaciones el entorno va cambiando y los individuos van adquiriendo cambios tanto anatómicos como conductuales.

Agronegocios

Richard Lewontin ha escrito sobre las dinámicas económicas del "agribusiness", traducible a agronegocios o negocios de la agricultura. Ha sostenido que el maíz híbrido se ha desarrollado y propagado no porque sea mejor que el maíz tradicional, sino porque ha permitido a las empresas del sector agrario forzar a los granjeros a comprar nuevas semillas cada año en vez de plantar sus variedades de toda la vida. [...]

Richard Lewontin: biografía de este biólogo en Psicología y Mente

Actividad 4: Redacción filosófica. Para demostrar qué has aprendido, haz una redacción filosófica con el título "La libertad o la capacidad de decidir", siguiendo el procedimiento recomendado aquí