Sábado 31: pueblo okupado de Fraguas

Recaudar fondos para el pueblo okupado de Fraguas para continuar su proyecto de autogestion rural.

http://www.asociacionarpae.org/index.php/es/20-news/latest-news/117-presentacion-de-proyectos-de-okupacion-escuchalos.html 

      1. PodCast en la Dragona
 
http://blog.laveredadepuebla.com/2010/07/09/fraguas-pueblo%C2%A0abandonado/ 

Escondido entre pinos gracias a ICONA, Fraguas es hoy un montón de ruinas ocultas por una exuberante vegetación que denota abundancia de agua. Entristece pensar que las Relaciones Topográficas de Felipe II ya lo mencionan y que tuvo 128 personas en 1.826. Debió ser abandonado en 1.964 (fecha de las últimas lápidas del cementerio).

Del trazado original son reconocibles la calle principal, la iglesia con arco de medio punto y plinto labrado a media altura en el exterior del ábside, la plaza mayor con fuente y lavadero, … y poco más. Se conservan muros y ruinas de casas de tapial y caliza, entre las que destaca la situada al final de la calle (a la derecha) por la perfección de la esquina.

Se accede por una pista forestal (5,4 kms, una hora de paseo entre pinos) que nace en la carretera de Muriel a Cogolludo, doscientos metros más arriba de Jócar a la izquierda (plano IGN 460 III). El pueblo se identifica por una balsa construida hace unos años que almacena agua para uso forestal. A cien metros a la derecha una senda va al cementerio, derruido y con un somier como puerta.

Aunque la maleza lo invade todo y se hace difícil el paso, Fraguas bien merece una visita. Hace reflexionar sobre lo efímero de la vida.

  FRAGUAS RENACE:

Fraguas es un pueblo abandonado en los años 60s, que dista unos 3,5 km de Arbancón. Este verano realizamos una excursión muy interesante (con varias sorpresas) a esta localidad desaparecida. Salimos desde Monasterio con la intención de localizar y fotografiar una curiosa “piedra” de la que nos han hablado, y comprobar hasta donde y que zonas había el fuego quemado. Atravesamos el bosque de pinos calcinados realizando fotografías de grupos de piedras, antes ocultas, para documentarlas y pudimos constatar la desolación que el incendio había dejado a su paso, pero no encontramos la susodicha “piedra”. Pudimos comprobar como el fuego había pasado rozando, a escasos 300 m de Fraguas, y se había detenido gracias al bosque de robles (solo se quemaron los que estaban mas cerca de los inflamables pinos). A pesar del incendio vimos alguna seta extraña en las partes mas húmedas.
La 1ª sorpresa: fue comprobar como habían levantado una primera casona un grupo de amigos de la naturaleza. Esa casa era la que mejores muros conservaba, realizaron un “cincho” de hormigón alrededor de los muros y encima levantaron un gran tejado. Nada mas llegar nos ofrecieron una fuente repleta de ciruelas y abrieron un par de botellas de “cerveza”.
La 2ª sorpresa es que fabricaban su propia cerveza artesanalmente. Ellos mismos plantan la cebada, luego la recogen manualmente y la golpean contra una piedra para separar el grano. Después la maceran y tuestan formando la malta, le añaden el lúpulo silvestre (que ellos mismos recogen en las cercanías de Atienza), la levadura y lo ponen a fermentar en dos cubas o cilindros de acero inoxidable. Finalmente envasan su cerveza en botellas reutilizadas de vino, cava, etc. , consiguiendo una rica cerveza natural en extremo de un sabor exquisito y sin igual. Gracias a “Fer” y a todos los artesanos cerveceros pudimos disfrutar de una cerveza “no convencional”, y que te animamos a probar in situ. Fueron tan amables que incluso nos invitaron a quedarnos a comer ( éramos unas 9 personas). Nos disculpamos pues habíamos quedado ya en Arbancón, pero les dijimos que en el otoño regresaríamos para aceptar gustosos su invitación.
La 3ª sorpresa fue que tenían un libro manuscrito y fotocopiado de un antiguo vecino de Fraguas (Isidro Moreno) en el que el autor relataba sus vivencias de joven cuando vivía en el pueblo de Fraguas. Mi hermano Mario se ha puesto en contacto con él y próximamente sabremos mas cosas.

Se merecen todo el respeto y el apoyo de los que amamos la naturaleza, lo van a necesitar, pues a pesar de las presiones y dificultades que están sufriendo, siguen adelante con su sueño.

El pueblo de Fraguas renace (50 años después) gracias a este grupo de valientes personas que lo han decidido así.
Nosotros vamos a investigar la historia de este pueblo para conservarla en la memoria local.
El alberto