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Número 26

ROCK CONFEDERAL

Josu Arteaga

No sólo Satanic Surfers o The Ex ejercen de músicos y anarquistas. En el Estado español son muchas las bandas que se nutren en todo o en parte de militantes de CNT y/o de colectivos ácratas. Libros, panfletos y demás viejos soportes de la idea pierden poder frente al soporte audio en lo que al público más joven se refiere. Todo vale para romper el cerco del pensamiento único y el rojinegro lo sabe. Rock al servicio de la revolución social.

Resulta paradógico pensar que, en estos tiempos de darvinismo social y falta de ética, se multipliquen las muestras de un rock transformador, ejecutado por militantes de la «Idea». Pero de hecho esto es así. Enumerarlas todas es sencillamente imposible, pero sirvan estas líneas para recordar el trabajo de mucha gente que vive el rock como herramienta de cambio, desde la militancia en organizaciones específicamente anarquistas.

Quizás los más conocidos de entre todas las bandas aquí citadas sean los madrileños Sin Dios. Una banda que se compone de militantes del sindicato adherido a la AIT, con una larga trayectoria en cuanto a actuaciones, vivencias y discografía. Todavía recordamos aquella maqueta de vivos colores titulada «Ni amo» y que con un sonido no muy pulcro dejaban las cosas más que claras. Después vendrían sus trabajos en formato grande, el «Ruido», el «Alerta», la creación de «La Idea» para la difusión libertaria, el «Guerra a la guerra», la gira por el México bronco con el objetivo de recaudar dinero para diferentes proyectos libertarios aztecas y por fin su último trabajo, un disco en directo titulado «Solidaridad», cuyos beneficios van a socorrer a anarquistas brasileños perseguidos por el estado carioca. Vimos a la banda en el Intsumiso Eguna de Abadiño y confirmaron nuestras expectativas con una propuesta madurada y curtida.

Sin salir del Madrid más irreductible A Degüello, con menos camino recorrido, pero prometiendo igual intensidad y pelea, hace honor a su nombre con planteamientos estrictamente ácratas. Iniciaron su andadura con «Luna de lobos», una maqueta que después saldría nuevamente publicada en el primer CD de la banda, editado bajo el sello Ruido Anticapitalista, formado por diferentes bandas de Mad.R.I.P. En el mismo sello colectivo encontramos a Agitación, que acaba de debutar con «Anarcopunk», que no deja lugar a dudas sobre sus dudosas intenciones respecto al poder, la monarquía, los jefes o la pasma. Un trío de ideas claras, colega de otra formación de guitarras rojinegras, llamada precisamente La Corchea Roja y Negra, que con una maqueta de nueve temas, se abraza a un rock prieto de carnes, que esgrime letras de manera inteligente y efectiva, con la combinación perfecta entre poesía y discurso explícito. En esta cinta no hay dirección de contacto, de hecho no hay ni siquiera carátula, pero puedes probar suerte en el apartado de R. A. C.

Tanto esta banda como la anterior giraron por Euskal Herria plantando cara al crepúsculo con barricadas de sonrisa. la que también nos visitó, en septiembre del 98, es una banda de Utrera que responde al nombre de Los muertos de Cristo. Con tres discos a la espalda, lo tuvieron claro desde el primer paso: En el local de CNT de Utrera y bajo su propio sello «Producciones Cualquier Noche» editaron «Los olvidados» y reeditaron sus dos anteriores LPs: «A las barricadas» y «Cualquier noche puede salir el Sol». En todos ellos, el mismo pulso confederal con la particularidad de ser una banda de rock sevillana, con vocación de mundo sin fronteras y quizás por ello incorporando una gaita gallega de excelente gusto, e incluso una trikitrixa en un tema de su última producción.

Otros que no se encorsetan en un estilo delimitado y definido son Puagh de Valladolid. En el disco que comentamos en este mismo E. Z. han incorporado dos temas de sonidos electrónicos pues en su opinión «La idea trasciende a los acordes» y no tiene que ir necesariamente acompañada de punk, HC o cualquier otro estilo completo. El disco de los pucelanos es una cuidadísima producción, una especie de CD-libro, donde aparte de once temas de velocímetro y dos experimentos de cuño anarco-sindical, podemos encontrar las letras, junto con jugosos comentarios y artículos que profundizan en las ideas que se quieren potenciar. Un esfuerzo generoso de músicos militantes de CNT.

Es evidente que much@s músic@s sienten la necesidad de luchar que debería ser consustancial a tod@ anarquista. En Zaragoza, precisamente, radica una banda que además de hacer música intenta reflejar sus ideas ácratas, y lo hace bajo ese nombre Necesidad de luchar. Acaban de editar una demo grabada con un cuatro pistas, que recoge ocho temas de HC de melodía y pedal de aceleración, al escandaloso precio de 100 ptas. más gastos de envío «para que la música no degenere en negocio y sirva para transmitir la idea».

Pero no sólo el punk y su hijo ideológico: el HC son utilizados para romper el círculo de la manipulación informativa, dando a conocer la Idea. En Palma de Mallorca jóvenes de CNT le pegan al punk-oi!, hermanador de dos subculturas eminentemente obreras: la punk y la skin. Bajo el nombre de Oi! the Arrase y un disco bautizado como «Anarkoi!» la voz de Víctor Bisonte deja a las claras las ideas del cuarteto, con temas como «Autoorganización», «Estúpid@s polític@s» o «A por ellos».

Finalizamos este pequeño e incompleto a la escena musical roja y negra, en Euskal Herria, en Iruñea concretamente, donde dos militantes del sindicato adherido a la Primera Internacional y otros dos libertarios engrosan las filas anarkopunks con Asto Pituak. Punk de gesto sencillo y nervio sincero que si todo va bien, nos llegará en una tercera entrega a finales de 1999. Además de afilar sus instrumentos contra el Estado y el capital, el cuarteto reparte su tiempo entre la distribución alternativa, el gaztetxe de Iruñea, el propio sindicato y su sección de estudiantes en la Universidad. Casi nada.

Formaciones que trascienden de lo musical para seguir difundiendo sus ideas cuando los amplificadores dejan de entrar en on. No están todas, pero en estos tiempos de estética anti y endeble coherencia, tienen más que merecido este espacio.

Josu Arteaga