ENTREVISTA CON LA CRUZ NEGRA ANARQUISTA

Con esta entrevista pretendemos acercarnos a la realidad social y política mexicana desde un punto de vista libertario, tratando de abarcar -si bien de forma necesariamente breve e incompleta- ciertos aspectos que muestren la complejidad política de un país que desde fuera es visto como una mezcla de exotismo y reclamo turístico, amplia riqueza cultural y étnica, corrupción estructural, convulsión social y violencia de distinto signo, lugar de peregrinación política, etc. Un país muy conocido y a la vez muy desconocido.

Ekintza Zuzena: Contextualizad la situación política. Explicadnos brevemente qué ha pasado a nivel político social y económico en México en las últimas dos décadas.

Cruz Negra Anarquista: A partir de los años 80 se empezaron a implementar las políticas del neo-liberalismo. Con la implementación de estas políticas cambia también la ideología con la que el Estado se presentaba y justificaba ante la población, el llamado nacionalismo revolucionario[[La ideología del nacionalismo revolucionario desplegada con intensidad desde 1920 fundó su racionalidad en el mercado interno, en la estructuración de un régimen de economía mixta sustentado en la deliberada y activa intervención del sector público. Con el paso de los años, esta centralidad del aparato del Estado en la vida nacional se extendió debido a la influencia que ejerció la concepción keynesiano/ estructuralista en el diseño de las políticas públicas mexicanas, al menos desde mediados de la década de los cuarenta del siglo XX. Su fundamento ideológico era la supuesta herencia revolucionaria del movimiento armado iniciado en 1910.]]. A partir de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994 se ha profundizado el embate neoliberal.

En cuanto a lo económico, con los reajustes mundiales tendentes a cambiar los modelos económicos y productivos hacia la flexibilización del mercado que comienzan a generarse en 1973[[La flexibilización del mercado responde a la llamada acumulación flexible, estrategia utilizada para asegurar la hegemonía norteamericana en la economía mundial. Esta se basó en romper con los rígidos modelos de producción Fordistas-Tayloristas-Keynesianos, adoptando formas flexibles de acumulación, es decir diversificación de estrategias de acumulación, que sólo tienen en cuenta las necesidades del propio mercado. Así el mercado opera bajo su propia regulación, eliminando otras regulaciones, ya sean estales o sociales. Con esta acumulación flexible, se flexibiliza la forma de organizar el trabajo, la forma de contratar la fuerza de trabajo, la forma de pagar los salarios, así como la propia producción, y el consumo.]], con los que la precarización del trabajo se agudiza: mayores horarios, menores salarios, contratos temporales irregulares, posibilidad de despido sin justificación, rotación de puestos, tareas y lugares de trabajo, nula defensa de los derechos laborales y sociales. Por otro lado, se han reducido o eliminado las subvenciones otorgadas para estimular la producción agrícola, supuestamente destinadas a los pueblos campesinos, pero que generalmente se pierden en una red de corrupción. Junto a esto se han hecho reformas que buscan desarticular los regímenes comunales o ejidales de tenencia de la tierra para liberar las tierras al capital, rompiendo así con siglos de posesión comunitaria de la tierra. Sólo por mencionar algunos ejemplos, a partir de 1982 se incrementa constantemente la canasta básica[[La canasta básica es el conjunto de bienes y servicios indispensables para que una persona pueda cubrir sus necesidades básicas a partir de su ingreso. Algunos productos que forman parte de la canasta son: aceites, agua embotellada, arroz, atún, azúcar, carne, café soluble y tostado, cerveza, chocolate, electricidad, gas doméstico, servicios telefónicos, detergentes, jabones, medicamentos, pasta de dientes, refrescos, gasolinas, el transporte colectivo, computadoras, Internet, refrigeradores, televisores, el cine, cuadernos y lápices entre otros. En México, utilizamos esta medición para calcular la inflación; el Banco de México (Banxico), agrupa a 80 productos de la canasta básica y los compara con el ingreso-gasto de las familias promedio del país. Para facilitar su estudio, Banxico ubicó a todos los productos a estudiar en siete grupos los cuáles son: a) Alimentos, bebidas y tabaco, b) Ropa, calzado y accesorios, c) Muebles, aparatos domésticos, d) Salud y cuidado personal, e) Transporte, f) Educación y esparcimiento, g) Otros.]], a día de hoy se calcula un incremento de 11.283,92%. El precio del dólar subió de 149.25 pesos de ese tiempo, a 12.480,10 pesos actuales.[[Carlos Salinas le quita 3 cifras a la moneda argumentando que era más fácil para la contabilidad. En realidad es una medida estilo publicitaria. No es lo mismo pensar que el dólar cuesta 12,48 pesos a que cuesta 12.480,10 pesos. La gente ha olvidado este suceso y las nuevas generaciones ni lo saben.]]

En cuanto a lo político, con el Gobierno de Miguel de la Madrid y posteriormente con Carlos Salinas de Gortari se impulsaron políticas de Estado con las que los pocos derechos sociales que el capital puede permitir sin amenazar su existencia han sido privatizados y convertidos en mercancías. Así, se entregan al sector privado sectores como: seguridad social, así como servicios básicos que funcionaban en manos del Estado, con el fin de abrir estos sectores (como el eléctrico, el petrolero o la educación) a la incursión del mercado capitalista[[Es obvio que el despojo y la explotación actuales estaban presentes en la anterior configuración política económica del Estado, pero al implementarse las nuevas estrategias de explotación y despojo, esto se oficializó, regularizándose y legalizándose de manera cínica y frontal.]].

En esas últimas décadas también podemos encontrar una reconfiguración de la política oficial, pues de un sistema basado en un solo partido, el Partido Revolucionario Institucional y sus estructuras corporativas con las que mantuvo el control sobre el movimiento obrero y campesino[[Central de Trabajadores de México y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos para los sindicatos y la Confederación Nacional Campesina y la Liga de Comunidades Agrarias para el campo]], la clase política mexicana se abrió a sectores emergentes como los partidos de oposición de «izquierda» y derecha y con ellos se abrió paso a la «alternancia política»[[Como ejemplo de esta «alternancia», en 1997 gana la jefatura de gobierno de la Ciudad de México el PRD, partido de supuesta izquierda nacido a partir del aglutinamiento de distintas fuerzas electorales y políticas después del fraude en las elecciones presidenciales de 1988; y en el año 2000 la presidencia cae en manos del Partido Acción Nacional, de orígenes de derecha y ultraderecha, en cuyo seno se encuentran organización conservadoras religiosas y grupos abiertamente fascistas como el «Yunque» de inspiración fascista-franquista.]]

Debido a la ilusión de la alternancia muchos movimientos sociales de izquierda centran su estrategia en lograr una mayor presencia de la «izquierda electoral», desligándose totalmente de sus orígenes sociales.

Actualmente habría que entender también la violencia del narcotráfico, que si bien no podemos decir que sea ficticia, porque existe, pensamos puede ser una estrategia controlada o permitida por el propio sistema para inculcar el miedo en la sociedad, buscando que esta sea sumisa, obediente e inactiva.

EZ: ¿Cómo se ha ido articulando en estos años la lucha de los sectores políticos más radicales (temas, planteamientos, etc.)?

CNA: Al respecto de las luchas en estas últimas décadas también ha habido algunos cambios, pues si bien hace tiempo los movimientos por lo general eran estudiantiles, obreros y campesinos, ahora podemos encontrar una diversidad de reivindicaciones que abarcan diferentes aspectos de la vida social en México y que anteriormente se relegaban al ser consideradas como «desviaciones pequeño burguesas» por el movimiento en donde las corrientes marxistas predominaban. Si bien el marxismo era predominante, esto no significa que no existieran otras reivindicaciones como las libertarias, aunque si habría que reconocer que eran marginales. Han surgido reivindicaciones de género, ambientales, culturales que van mucho más allá de la concepción de lucha de clases de la izquierda tradicional mexicana de aquellos años.
Es a partir de mediados de los años 90 y los finales de esa década que se da un surgimiento de una diversidad de movimientos e ideas con reivindicaciones distintas a las clásicas del marxismo y comienzan a tomar fuerza los planteamientos cercanos a las ideas libertarias, como la horizontalidad, el asamblearismo, la no relación con los partidos políticos y con las estructuras políticas tradicionales.

También se da un crecimiento de los grupos libertarios y anarquistas que comienzan a extenderse y salir de los pequeños círculos donde se habían mantenido. Si bien los grupos, individuos e ideas anarquistas y libertarias van adquiriendo presencia, lo que más se extiende son los principios relacionados o similares a la idea anarquista, haciéndose presente en diferentes movimientos y organizaciones que no necesariamente se asumen como anarquistas sino que reivindican actuares de horizontalidad, equidad y alejados de la esfera política en general, tanto de la derecha como de la izquierda tradicional. La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca de 2006[[La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) es un conjunto de organizaciones sociales unificadas después de un intento de desalojo de profesores en lucha, por parte del gobierno estatal en la capital de Oaxaca. Fue constituida entre los días 17 y 21 de junio de 2006. La APPO acusa al gobernador oaxaqueño Ulises Ruiz Ortiz entre otras cosas, de malversación de fondos para apoyar la campaña presidencial de Roberto Madrazo Pintado (candidato del PRI, partido al que también pertenece, a la presidencia de la República en el año 2006) y de fraude electoral, además de asesinatos a sus dirigentes y la fabricación de delitos ficticios a los simpatizantes para encarcelarlos, exigiendo así, la renuncia del primero para finalizar sus manifestaciones y llegar a un acuerdo sobre la situación educativa de la entidad.]] fue una experiencia rica en contenidos libertarios pero que no se reconocía a sí misma como tal. La misma experiencia de la APPO nos habla de cómo diferentes sectores y organizaciones sociales se organizan bajo una estrategia de fines comunes básicos, sin embargo también la experiencia nos muestra la dificultad de esto[[La APPO aglutinó en su seno a diferentes tendencias políticas, las cuales inevitablemente chocaron dentro de ella. Los electoreros intentaron convertir al movimiento en plataforma política, lo que fue combatido principalmente por los jóvenes libertarios, pero también varias organizaciones indígenas se negaron a ser botín de partidos políticos.]].

EZ: Habladnos del movimiento libertario en este periodo (importancia, sectores, grupos, experiencias interesantes, debates significativos, etc.)

CNA: Como decíamos anteriormente, el movimiento libertario anarquista fue durante muchos años algo marginal, limitado a pequeños grupos de jóvenes pertenecientes a la contracultura punk. Esto a pesar de que existió una Federación Anarquista de México[[http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/politica/fam/famindice.html]] hasta finales de los setenta. Sin embargo no hubo continuación entre una generación y otra. En los años 80 el anarquismo se vestía de estoperoles[[Estoperoles: Tachuelas o clavos que usan los punks en su chupas de cuero. (NdR).]] y se paraba los cabellos de puntas de colores. Poco a poco estos grupos fueron ampliando sus planteamientos teóricos, pasando de ser anarquistas por intuición a conocer más de los clásicos de la teoría a través principalmente del contacto de estos grupos de jóvenes punks con los viejos exiliados españoles que se reunían entorno a Ricardo Mestre y la Biblioteca Social Reconstruir. Colectivos como CHAPS, Cambio Radical Fuerza Positiva[[http://www.angelfire.com/punk/libertarios/ccr.html]], Acción Libertaria y otros empezaron a trazar el camino del movimiento anarquista. Organizaban principalmente jornadas culturales en las que se hablaba del Punk y su relación con el Anarquismo, el pensamiento magonista, el feminismo, el vegetarianismo, la autogestión y la no-violencia.

En la década de los 90 se forman más colectivos, como la Unidad Punk Libertaria y la Juventud Antiautoritaria Revolucionaria, quienes impulsaron nuevas acciones, participando ya en movilizaciones como las del 2 de octubre[[El 2 de octubre de cada año se conmemora la matanza de estudiantes en la plaza de Tlatelolco en 1968.]] o el 1 de mayo, pero también convocando a acciones propias como la de noviembre de 1994 en una de las zonas turísticas del DF. A partir de esta movilización el movimiento anarquista y punk fue duramente perseguido, ocasionando con esto que decreciera en participación. En esos mismos años se daba un debate al interior del movimiento acerca del apoyo a la lucha del EZLN, pues para algunos era solamente un grupo armado de corte tradicional y otros veían un movimiento de nuevas características al cual acercarse. Desde entonces no se ha podido hacer un consenso al interior del movimiento y la polémica continúa al día de hoy. También se empieza a dar una vinculación con grupos obreros y sindicales independientes. En esos años los fanzines eran el vehículo de difusión de las ideas libertarias.

Al inicio de la década de los 2000, el movimiento anarquista tuvo un papel importante en la organización de jornadas de lucha contra reuniones y cumbres de jefe de Estado que se empezaron a celebrar en México: en Cancún 2001 contra el Foro Económico Mundial, Monterrey contra la cumbre extraordinaria sobre el ALCA en 2002, Cancún 2003 contra la OMC, Guadalajara 2004 contra la reunión ALCUE. En estas movilizaciones uno de los debates más importantes fue acerca de las estrategias de lucha, cayendo a veces en el falso dilema «Violencia vs no violencia». Este debate llegó incluso a fracturar la incipiente coordinación que se estaba dando a nivel nacional entre los colectivos anarquistas y esto ocasionó en buena medida que la acción represiva del Estado en 2004 terminara por destruirla. Algunos colectivos que participaron en esta etapa fueron la Caravana Libertaria Carlo Giuliani, La Comuna Libertaria de Guadalajara y la Coordinadora Apoyo Mutuo de Monterrey.

Desde hace años se ha venido discutiendo la pertinencia de la creación de una Federación que permita aglutinar de una manera más organizada al movimiento libertario. Colectivos como el Autónomo Magonista (CAMA), Pensamiento Ingobernable, Konciencia Libertaria y otros han venido trabajando en ese sentido con la Federación Local Libertaria. Otros grupos como el Proyecto Anarquista Metropolitano del DF y la Organización Popular Revolucionaria de Monterrey han retomado las ideas de la Plataforma Organizativa de los Comunistas Libertarios.
En los meses recientes han hecho aparición grupos insurreccionalistas que se han atribuido acciones contra símbolos del Poder. También ha tenido una relevancia importante en los últimos meses la lucha por la libertad de los presos, derivado de la detención de algunos jóvenes por estas acciones.

En los últimos años se ha podido notar un auge de las ideas libertarias, así como de los colectivos anarquistas. Existe por lo menos un colectivo en cada ciudad de la república, aunque aún no hemos llegado a un nivel de coordinación más amplio.

EZ: En estos años, además del levantamiento zapatista, se han dado otras expresiones armadas, así como la actuación de grupos o individualidades que han atacado a representantes o infraestructuras estatales, de grupos económicos, etc. Podríais explicarnos a qué planteamientos político-ideológicos han respondido estas acciones y qué objetivos han buscado.

CNA: En 1996 aparece el Ejército Popular Revolucionario, heredero de otra organización armada de los setenta. A partir de diferencias ideológicas se empiezan a dar una serie de desprendimientos apareciendo así el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP), Tendencia Democrática del Pueblo-EPR, y otras escisiones. Todas ellas de diversas ideologías Marxistas. Buscan instaurar la dictadura del proletario y el comunismo a través de la lucha popular prolongada.

Desde septiembre de 2009 han aparecido varios núcleos y células de ideología insurreccionalista que han realizado diversas acciones directas en contra de bancos, tiendas de pieles, maquinaria, etc. Estos grupos no pertenecen a ninguna organización centralizada, más bien actúan de manera autónoma. Sus principales demandas son la liberación de la Tierra y los animales así como la lucha por los presos.

EZ: ¿Cómo ha sido la actuación del aparato represor gubernamental y cuáles han sido sus principales hechos (ej. Acteal, Atenco, Cumbre de Guadalajara,…) y consecuencias en los últimos años?

CNA: La represión política en México ha sido una estrategia sistemática del estado para desarticular movimientos sociales y sus procesos organizativos. Las detenciones masivas y arbitrarias, las amenazas, la tortura y la prisión por motivos políticos son una consecuencia desde la lógica del poder, contra las personas que se organizan. Una de las finalidades de esta represión es la dispersión, casi siempre masiva, de las personas aglutinadas en el movimiento. Pues el terror que se genera en la gente se utiliza como una herramienta de control social que inmoviliza pero, sobre todo, que rompe el tejido colectivo solidario, pues aunque sólo sea reprimido un pequeño grupo, la represión se extiende a la familia, comunidad, colectivo, incluso al resto de la sociedad que puede observarlo a través de los medios de comunicación, que son un aliado más en esta estrategia de infundir el terror. Mediáticamente se justifica la violencia diciendo que estos grupos son peligrosos y que atentan contra la paz social, poniendo etiquetas, generando una distancia entre la sociedad y los movimientos sociales, así la gente podría pensar que si se queda en sus casas y no cuestiona el poder impuesto estará a salvo, aunque esta distancia sea ficticia, pues la violencia de estado es estructural y abarca otros aspectos, como la violencia económica la violencia social, la violencia laboral de la que todas y todos somos objeto. La sensación que puede prevalecer después de un hecho represivo es la desesperanza, pensar que no hay nada que se pueda hacer frente a la violencia del estado, esto nos lleva a concebir que no tenemos una capacidad creativa y transformadora originando así la sensación de conformidad ante el actual orden de las cosas. Sin embargo, una respuesta ante la represión ha sido generar lazos de solidaridad y apoyo mutuo que permiten mantener activas las luchas.

A partir de la represión a personas que se manifestaban en contra de la Cumbre de jefes de Estado de América Latina y Europa en Guadalajara 2004, en donde detuvieron a más de 100 personas siendo estas torturadas de distintas formas y con la que lograron desarticular buena parte del movimiento libertario de esos años, el actuar represivo del Estado ha ido incrementando su bestialidad, llegando a casos como la tortura sexualizada en contra de lxs detenidxs en Atenco en 2004 o los asesinatos perpetrados en contra de activistas de la Asamblea de Pueblos de Oaxaca en 2006. Esto nos habla de que la represión dejó de ser selectiva y realizada como estrategia de contrainsurgencia (la constante guerra de baja intensidad en contra de las comunidades zapatistas y la masacre de Acteal se insertan en esta estrategia) y pasó a ser ejercida de forma indiscriminada, abierta y con los objetivos mencionados.

El movimiento anarquista ha sido objetivo constante de esta represión, siendo el último año especialmente duro, pues se ha incrementado la cacería de anarquistas como lo demuestra el caso de Víctor Herrera Govea y Emanuel Hernández, hoy liberados, y los casos contra los eco-anarquistas Abraham López Martínez, Carlos de Silva Orozco, Fermín Gómez Trejo y Adrián Magdaleno González, presos en diferentes penales de esta ciudad acusados de actos contra la propiedad y la paz social. También podemos encontrar el caso del compañero Braulio Arturo Durán González en el estado de Guanajuato[[Para información detallada de la situación de los compas presos consultar: http://abajolosmuros.jimdo.com/ lista-de-presxs/ o http://abajolosmuros.wordpress.com/lista-de-presxs/]]. Es común y frecuente que cualquier acción, movilización o actividad anarquista sea vigilada por un número exagerado de policías.

Ante esto, proponemos un análisis profundo de las finalidades de la represión y sus consecuencias, que nos permita elaborar estrategias colectivas de respuesta y afrontamiento activo.

EZ: ¿Cómo influye la existencia de poderes paralelos al Estado (narcotráfico, paramilitarismo, etc.) a la hora de desarrollar diferentes luchas sociales y de construir un movimiento alternativo-libertario?

CNA: Comencemos por decir que si bien el narco o el paramilitarismo son instituciones que supuestamente el Estado dice combatir, han sido permitidos y auspiciados por él como instrumentos para atacar a los distintos movimientos sociales y obtener grandes ganancias económicas.

Esto lo hace sacando al ejército de sus cuarteles a patrullar las calles o simplemente disfrazándolos de policías civiles, creando nuevas leyes como la de combate a la delincuencia organizada que cada vez es más usada en contra de luchadores sociales cuando son detenidos o, como en el caso de Ciudad Juárez, donde la policía federal le disparó a un estudiante de la universidad después de una manifestación contra la violencia en esa ciudad[[http://eleconomista.com.mx/sociedad/2010/11/03/marcha-reclama-justicia-estudiante-herido-policias-ciudad-juarez]]. Usando como pretexto el combate a la delincuencia organizada se militariza la vida de miles de habitantes de este país, mientras que los cárteles del tráfico de drogas continúan generando ganancias millonarias que son compartidas por sectores del Estado en todos los niveles que de ninguna manera están interesados en terminar con tan lucrativo negocio; no quieren terminar con sus ganancias millonarias logradas con la sangre y el dolor del pueblo.

La guerra que el gobierno federal ha declarado contra el crimen organizado es, en realidad, una excusa para militarizar la vida del país y la cobertura mediática a la innegable violencia le sirve al gobierno para ocultar otras realidades como la de que en este país existimos más de 80 millones de personas que vivimos en la pobreza[[http://www.jornada.unam.mx/2009 /07/21/index.php?section=politica&article=003n1pol]].

El caso del paramilitarismo no es más que una estrategia del Estado para golpear a movimientos y organizaciones sin que aparezca él como responsable directo. Estos grupos armados, leales a los poderes regionales, mantienen un estado de constantes amenazas contra comunidades que inician el camino de la autonomía, como el reciente caso del Municipio de San Juan Cópala en Oaxaca[[http://municipioautonomodesanjuancopala.wordpress.com/]], donde grupos alentados y cobijados por los poderes locales y estatales asesinan, roban y violan impunemente. No es una estrategia nueva, desde los días de la llamada guerra sucia en contra de los movimientos armados de los años setenta existían las guardias blancas. En las regiones en donde actúan los paramilitares, el Estado mantiene un discurso afirmando que todo se debe a conflictos étnicos o religiosos, intentando con eso quitarse la responsabilidad que tiene en el surgimiento de estos grupos.

En los últimos años se viene dando el caso de sicarios del narcotráfico actuando en contra de luchadores sociales, una suerte de narcoparamilitarismo que se ha venido a sumar a las dificultades que los movimientos sociales y revolucionarios tienen que enfrentar.

EZ: ¿De qué manera se entronca la realidad indígena con las prácticas de los grupos libertarios-antiautoritarios?

Se vinculan en la búsqueda y práctica de la autonomía. Las prácticas son un tanto diferentes pues si bien la autonomía indígena se basa en la búsqueda del autogobierno, su reivindicación como pueblo y respeto a su cultura, a la mayoría de las experiencias indígenas no se les puede llamar antiautoritarias. Sin embargo, esto no les resta el carácter horizontal de las decisiones. Parecería una contradicción, y en buena medida lo es, pero esta se debe a las profundas raíces de donde vienen los llamados usos y costumbres por un lado y, por otro, a la influencia que ha tenido el movimiento zapatista, la lucha por los derechos indígenas y el apoyo a estos y, sobre todo, la puesta en práctica de una autonomía sin necesidad de reconocimiento legal o judicial, como lo son las Juntas de Buen Gobierno Zapatistas y otras experiencias autónomas.
Estas prácticas ancestrales se han renovado con un discurso de lucha por la autonomía y en no pocos casos de alto contenido de clase, y si bien la realidad indígena se ha negado desde el poder, esta viene a demostrar la validez de las ideas y prácticas libertarias.

EZ: Centrándonos en concreto en la experiencia zapatista se puede decir que su repercusión mediática en Europa es en la actualidad muy pequeña e incluso dentro de la propia izquierda ha perdido vigencia. ¿Qué valoración hacéis de la trayectoria zapatista y su relación con otros movimientos, como el libertario?

CNA: El movimiento zapatista es un referente histórico en cuanto a la lucha por la autonomía de los pueblos. Desde su aparición pública ha recibido apoyo y solidaridad de distintos sectores y movimientos, incluyendo el libertario. A pesar de las claras diferencias estratégicas entre el anarquismo y el actual zapatismo, existe un punto de encuentro que se ha reforzado a partir de la toma de posición anticapitalista y contraria a la política tradicional por parte del zapatismo, dejando atrás sus relaciones con partidos políticos e incluyendo en su discurso la necesidad de articular un movimiento más allá de las reivindicaciones indígenas.

A lo largo de su existencia el EZLN ha impulsado diferentes esfuerzos de articulación con otros movimientos buscando con ellos el fortalecimiento de sus demandas. La Convención Nacional Democrática o la creación del Frente Zapatista de Liberación Nacional son ejemplos de ello. Estas alianzas no siempre fueron vistas con buenos ojos por el movimiento antiautoritario y libertario. A partir de la llamada «traición»[[En el 2000 el EZLN se movilizó buscando que senadores y diputados aprobaran una ley de cultura y derechos indígenas. A pesar del discurso de apoyo de algunos de ellos, especialmente de los del PRD, la clase política actuó en consecuencia con sus intereses aprobando una ley que no era la que buscaba el movimiento zapatista.]] de la clase política a los Acuerdos sobre cultura indígena firmados por el gobierno federal y el EZLN, el movimiento zapatista se replantea la estrategia y avanza por el camino de la autonomía, sin esperar reconocimiento de aquellos que por siglos les han negado todo. Reforzando esto, lanza un llamado a las organizaciones y movimientos a crear un amplio movimiento anticapitalista que han llamado La Otra Campaña. En él, convergen sindicalistas, estudiantes, campesinos, pueblos originarios, habitantes de colonias populares, marxistas, ambientalistas, libertarios, artistas, comunidad LGBT y por supuesto, anarquistas.

Este esfuerzo ha venido avanzando lentamente, recuperándose de la represión ocurrida en San Salvador Atenco en 2006 y sin poder superar actitudes sectarias y luchas intestinas. Sin embargo, si se logra poner en práctica realmente el discurso que sustenta el esfuerzo, podría ser un movimiento con bastante fuerza.

EZ: ¿Cómo se convive con el hecho significativo de tener frontera con EEUU y con su omnipresente influencia cultural, económica y política? ¿Qué mecanismos de interrelación y resistencia se establecen? ¿Qué peso tiene en ello la inmigración?

CNA: Ser vecinos de los Estados Unidos tiene implicaciones importantes, pues su influencia cultural, económica y política se resiente con mayor presencia que en otras regiones del mundo.

Muchas de estas influencias se reflejan en la economía y en la política económica que hemos mencionado en la pregunta uno, la implantación de las maquiladoras que en un primer momento se establecieron en la frontera norte, pero que actualmente se encuentran extendidas por todo el territorio y es considerado como el modelo de industrialización oficial para México. Junto con la maquiladora viene la flexibilidad laboral y la precarización del trabajo, así como las políticas de despojo y de privatización de derechos y servicios, influidas por mandatos de la economía norteamericana.
La violencia del narcotráfico también se puede relacionar con la vecindad con los Estado Unidos, al menos en su inicio, pues México durante muchos años fue territorio de paso para el tráfico de mariguana y cocaína hacia los Estados Unidos, que es el principal consumidor de estas sustancias. Paulatinamente México dejó de ser país de paso, y se convirtió en un país de consumo, lo que generó que los grupos de narcotraficantes se establecieran y surgieran en México y se extendió el consumo de estas sustancias, teniendo múltiples resonancias en la sociedad, económicas y sociales.

El Estado mexicano sigue las directrices de los Estados Unidos y esto se refleja en las políticas que implementan sus programas, como el Plan Puebla Panamá o la iniciativa Mérida con la que, bajo el pretexto de luchar contra el crimen organizado, buscan imponer una situación similar a la del Plan Colombia.

Culturalmente la influencia gringa[[Usamos el término gringo para referirnos a la cultura racista de los Estados Unidos basada en el consumo desenfrenado, la música MTV y la comida rápida y al gobierno de EEUU. No es nuestra intención el generalizar o decir que todos los estadounidenses compartan o estén conformes con esta cultura y su gobierno.]] es amplia y diversa según la región, siendo la parte norte la que recibe la mayor influencia, principalmente en los sectores urbanos de clase media. La podemos observar en gustos, dinámicas e incluso la forma de consumir que busca emular el estilo de vida norteamericano. Esta influencia se da mediante la constante exposición a lo norteamericano en la música, la televisión y el cine, los cuales tienen bastante difusión.

En el norte del país la influencia es diferente y más directa, pues el contacto con la sociedad gringa es mayor.
Podemos ubicar muchos motivos y efectos de la migración hacia los Estados Unidos, pero el principal es la necesidad económica; amplios sectores de la población deciden emigrar hacia el norte en busca de mejores posibilidades de vida, muchos de estos nunca vuelven. Esto ha ocasionado un fuerte abandono del campo, principalmente de los hombres adultos, lo que reconfigura la vida social de poblados que cada vez más se constituyen por mujeres, niños y ancianos. Este hecho también tiene su papel en la influencia cultural en México, pues aquellos que regresan, lo hacen permeados con la forma de vida y pensamiento gringos, y expanden esta influencia cultural y social.

Hablando de resistencias, podemos encontrar diversas, y pensamos que los indicados para hablar de ellas serían sus propios actores, pero sí podemos decir que las posiciones políticas de estos son diversas, tan diversas como el propio movimiento, algunas derivadas a partir de los valores nacionalistas de México, que se expresan en un rechazo a lo gringo. Esta expresión cada vez está menos extendida en la sociedad, aunque permanece presente de manera fuerte dentro de movimientos sociales, que se posicionan contra lo norteamericano en general, desde un lenguaje anti imperialista en algunos casos o indigenista en otros. También podemos mencionar algunos ejemplos como el Frente Oaxaqueño Binacional, que aglutina a migrantes de los diferentes pueblos de Oaxaca en los Estados Unidos y mantiene relación con sus comunidades de origen, podemos encontrar la Unión de Trabajadores Fronterizos, que actúa en ambos países impulsando la organización de los trabajadores migrantes, podemos mencionar las acciones contra la frontera llevadas a cabo por grupos e individuos anarquistas y libertarios, las redes tejidas alrededor de la lucha de la maquila establecida entre organizaciones en México con organizaciones norteamericanas o canadienses para juntas entablar la lucha contra las condiciones de trabajo y los problemas sociales que se derivan de este modelo de producción.

EZ: Aparte de la cuestión de la «lucha contra el narcotráfico» quizás uno de los hechos que más ha trascendido mediáticamente en los últimos años han sido los asesinatos de mujeres de Ciudad Juárez. Desde la distancia resulta a veces una situación un tanto incomprensible, pero suponemos que resume en buena medida algunas de las claves sociales del México actual…

CNA: En Ciudad Juárez podemos encontrar una fuerte violencia política, económica, social, contra hombres y mujeres, sin embargo esta violencia se recrudece en estos ámbitos en contra de la mujer, causada por los valores políticos, económicos y en específico, los patriarcales que dominan en la sociedad.

Tal vez los casos más claros y evidentes son los asesinatos de mujeres en esta ciudad maquiladora, donde desde hace 16 años han ocurrido alrededor de 400[[Este número es sólo una aproximación, pues en realidad no hay forma de contabilizar, ante la negligencia del gobierno, pero se estima esa cifra de acuerdo a reportes oficiales y no oficiales de desapariciones de mujeres.]] asesinatos de mujeres, todas ellas, pobres, morenas, trabajadoras, principalmente de maquiladoras, jóvenes, y muchas de ellas solteras o madres solteras. Desde 1993 se han conocido diversos casos, donde se han encontrado cuerpos de mujeres abandonados en baldíos o en el desierto. Del total de cuerpos encontrados alrededor de 180 han presentado casos de violencia sexual, todas ellas con huellas de una violencia de odio, que se puede tomar como un odio claro hacia la mujer y lo femenino, huellas de torturas que no nos detendremos aquí a enumerar. Del total de los asesinatos registrados, las autoridades han mantenido una actitud pasiva ante la persecución de los crímenes así como en su prevención, llegando a ser constante la criminalización de las asesinadas y de las mujeres en general, afirmando gobiernos, policía, partidos políticos, medios de comunicación, empresarios, así como sectores de la sociedad, que ellas tienen la culpa por vestirse provocativamente, por salir de noche, por andar solas, por no estar casadas, por ser divorciadas, por ir a antros, por trabajar en vez de quedarse en su casa a ocuparse de las actividades domésticas. Es en estos mensajes, algunos explícitos, otros implícitos, en los que la violencia contra la mujer y lo femenino se pueden observar, tanto en declaraciones como en actitudes.

Así en esta violencia, no es posible distinguir un solo lugar, un solo sector que identifique de dónde proviene, pues lo mismo se da violencia intrafamiliar, que laboral, que sexual, que social, siendo hoy en día común encontrar cuerpos en el desierto, dinámica que en menor o mayor grado se va volviendo cotidiana, lo cual lleva a que esto se vea como normal, abriendo cada vez más la posibilidad de que cualquiera asesine, torture, viole o ataque a una mujer, desde esposos, novios, padres, hermanos, amigos, compañeros, superiores laborales, policías, con la certeza de que nada pasará, que las autoridades a nadie buscarán y a nadie aprehenderán.

Existe una obvia participación de los diferentes órdenes de poder en la sociedad de Ciudad Juárez, donde la policía es parte directa de la violencia, con auspicio de los diferentes niveles de gobierno y de los partidos políticos. A su vez también por los testimonios se observa la participación de la industria maquiladora, no solamente mediante los cambios culturales involuntarios que genera, sino en la misma brutalidad, donde el que tiene dinero y poder puede acosar a la mujer sin temor alguno dentro de las plantas, o las prácticas de fotografiar sin fines definidos a algunas trabajadoras que posteriormente desaparecen y mueren en manos de la violencia, existiendo pruebas de testimonios de sobrevivientes de ataques como el caso de «María», quien fue llevada junto con otras personas a la Cárcel de Piedra en Chihuahua, donde los policías la violaron en una celda clandestina: «Luego ya me dice uno de ellos, ‘o qué ¿quieres que te llevemos a Lomas de Poleo?’… empieza a aventarme las fotos de muchachas: ‘Míralas perra, míralas perra’… Todos la llevaban arrastrando, por los matorrales… ahí la violan… las empiezan a golpear… Se miran en las fotos que están así riéndose por lo que está haciendo el otro… [A las mujeres] se les miraba así su cara… así de dolor, así de sufrimiento y se les miraba así, que lloraban y gritaban.»[[Lourdes Portillo. Documental «Señorita Extraviada». Xochitl Films, 2001.]]

Se han generalizando la desconfianza y la violencia, creando así una ruptura social, rompiendo el tejido social de las comunidades presentándose una constante en los asesinatos: un odio a la mujer y lo femenino, con una clara amenaza a todas.

Cabe decir como palabras finales que, a pesar de la violencia imperante en Ciudad Juárez contra la mujer y la sociedad en general, a pesar del miedo encontrado en los testimonios, es posible percibir que no se ha escogido la completa inmovilidad, que no se ha dado un total abandono al miedo y la desesperanza, que la solidaridad sigue existiendo directamente entre las más afectadas, las mujeres y sus familias, así como en otros sectores de la sociedad local y general. Que ante estas inclemencias del poder se ha levantado, aunque sea, una semilla de solidaridad, fraternidad, cuando las familias se organizan para no dejar al olvido el recuerdo de sus muertas, donde las mujeres y hombres de la maquila tienen una semilla de indignación por pequeña que sea y que afortunadamente puede ser que no sea tan pequeña, que mediante el trabajo y la rabia se podría convertir en una fuerte experiencia social, que combata esa violencia.