GORDAS Y ORGULLOSAS

¿Os acordáis de la historia del patito feo? Estaba triste y deprimido porque, como era diferente, creía que era feo. Pero según fue creciendo se dio cuenta de que la belleza y la felicidad no se consiguen intentando parecerse a otro, sino siendo realmente uno mismo. Mucha gente se ha rebelado contra la dictadura de la esbeltez anoréxica, las estrictas dietas de adelgazamiento y los modelos de belleza establecidos. Algunos hasta reivindican la belleza del michelín. La publicación «Fat Girl» (Chica Gorda) es parte de este movimiento. La realiza un colectivo de San Francisco (California) cuyas componentes reunen todas tres características: son gordas, lesbianas y están orgullosas.

– ¿Cómo empezó “Fat Girl”?

Barbara: Queríamos hacer una publicación que fuese política, divertida y perversa.
Bertha: Ya que en esta sociedad somos simples consumidoras pasivas, queríamos hacer algo.
Barbara: Para ello fuimos contactando con otras lesbianas gordas de por aquí. Les parábamos por la calle y les decíamos: “¡Eh!, estamos haciendo un fanzine para mujeres lesbianas gordas, ¿te gustaría participar?” Era toda una experiencia observar su reacción al oír hablar tan abiertamente sobre ser gorda.
Lisa: Simplemente decir la palabra “gorda” era un tabú tan grande…
Barbara: Ha sido revolucionario publicar imágenes de gordas teniendo orgasmos, comiendo, siendo felices, simplemente siendo.
Bertha: Raramente aparecen mujeres gordas en los medios de comunicación, y eso es importante. La energía de las cartas que recibimos es enorme. Mujeres que ahora se miran a sí mismas de una manera diferente. “Abrí vuestra revista y ahí estaba mi cuerpo. Gracias por mostrar mi cuerpo”
April: Otra decía: “Cuando vi vuestra revista por primera vez fue la experiencia más increíble de mi vida. Si os hubiese conocido 35 años antes…” Sí, toda nuestra cultura tiene que ver con odiarse a sí mismo. Es una gozada poder contrarrestar esa mentalidad.
Devra: Es verdad. Simplemente a nivel local, los anuncios de contactos en el semanario gay Bay Times solían decir “grande” o “rellenita”, pero ahora dicen siempre “Gorda, Gorda, Gorda”.
Bertha: Además, todos esos productos “light” están llenos de sustancias químicas nocivas para la salud. Mientras te dicen que tomándolos estarás más guapa (según sus gustos), en realidad les meten una mierda que te mata… aún más rápido.

April: Te dicen: “¡Si eres delgada, la vida será perfecta!”
Bertha:“¡Serás hermosa!”
Barbara: “Gustarás a todo el mundo y todo te irá bien”.
Bertha: “¡Tendrás una vida sexual mejor!”
April: “¡Serás más rica!”
Max: “¡Sa-na, rica, inteligente… y delgada!”
Barbara: Y cada una de estas afirmaciones es falsa.
Lisa: Que yo recuerde, las palabras “delgada” y “guapa” (así como “gorda” y “fea”) siempre han estado conectadas.
Barbara: Si eres gorda, todo el mundo da por supuesto que estás a dieta.

– Habéis dicho que hasta niños de ocho años ya están obsesionados con estar delgados.

Lisa: Constantemente reciben información advirtiéndoles contra ser gordas y feas.
Devra: Si eres mujer, no importa de qué edad o peso, normalmente se espera de tí que hagas régimen.
Max: Una compañera de trabajo me dijo que no podía dejar de fumar porque cuando lo conseguía, ganaba peso.
“¿Preferirías tener cáncer de pulmón antes que pesar más?”, le pregunté. “¡Oh, sí!”, me respondió.
Laura: Sin embargo, en nuestro primer número hicimos una encuesta y el mayor problema que tenía la gente por ser gorda era encontrar ropa de su talla.
Muchos ni se plantean que su peso está ya programado geneticamente y que hacer régimen es ralentizar su metabolismo.
Lisa: ¡Pero si existen hasta programas de régimen para gatos y perros!
Barbara: Si vas al médico, no se toman muchas molestias. Te dicen: “Usted está gorda, su problema es que tiene que perder peso”.
Sondra: Hace poco sucedió el caso de una adolescente de 14 años. Como le dejó de bajar la regla y por las mañanas se encontraba muy mal, su madre le llevó al ginecólogo. Este le dijo: “No te baja la regla porque tienes exceso de peso”. Así que está chica de 14 años acabó teniendo un bebé no deseado. ¡¡Estaba embarazada!!
Bertha: A otra mujer que fue al médico también le dijeron lo mismo, que tenía que perder peso. Pero su problema era que tenía cáncer. Murió.
April: Además, el 92% de la gente que se pone a régimen vuelve a recuperar esos kilos en un plazo de unos dos años, más algún kilo extra. Se conoce como efecto yo-yo.

– ¿Como véis el tema de la publicidad en vuestro fanzine?

Bertha: Tenemos algún que otro anuncio, pero los vemos más como información adicional para nuestras lectoras. Algunas veces ha venido gente con anuncios inapropiados para lesbianas gordas y estuvo bien decirles: “¡No queremos vuestro dinero!” Otras publicaciones gays y lesbianas tienden a buscar anuncios de grandes empresas, y esto afecta a su contenido, porque acaban cediendo para continuar con el anuncio de Budweiser en la contraportada.
Barbara: En realidad, en eso consisten un montón de publicaciones. En vender anuncios. La gente no se da cuenta de que eso es la televisión. Eso es lo que intentan los medios de comunicación: vendernos algo. Por eso los fanzines son tan excitantes: ellos sí que están por la comunicación y las ideas, no para atraer a la gente hacia los anuncios de otros. Los fanzines crean cultura y comunidad. Nosotras queremos ayudar a desenmascarar los tabúes de esta sociedad y así sentirnos todas más a gusto. No sé por qué, pero me sentí muy liberada cuando publicamos una foto mía meando. Todas meamos, pero todavía es un tabú mostrarlo; es como ser gorda. Además, mientras una mujer se preocupe por cosas como hacer régimen, no podrá prestar tanta atención a los auténticos problemas que le rodean.
Bertha: Creo que a las mujeres leer “Fat Girl” nos carga de energía. Y así quiero ver el mundo, ¡lleno de mujeres con energía!

(Resumen de la entrevista publicada en inglés en el libro «Zines!», editado por V/Search)

“NO ME DEJES CAER EN LA TENTACION…”

“¡He perdido 56 kilos! Sólo lo he llegado a conseguir por obedecer a Dios”, proclama una de las doce personas en el programa A Régimen por Jesús, de la Iglesia de Belmont. Organiza-ciones similares, como Adelgaza con Jesús, existen actualmente en más de 3.000 iglesias norteamericanas y europeas. El líder de otro programa, El Taller del Exceso de Peso S.A., Gwen Shamblin, nos explica su filosofía básica: “Come cuanto quieras y cuando quieras, y pide a Dios que te ayude a parar cuando hayas tenido bastante”. El precio de su videocasete para hacer régimen es de unas 11.000 pts.

(extraído de Fat Girl en internet)