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El Plan de Carreteras contribuye al cambio climático y a la degradación ambiental de Castilla y León

Ecologistas en Acción presenta alegaciones al Plan de Carreteras de Castilla y León

Jueves 31 de julio de 2008 - 529 lecturas


La Federación Ecologistas en Acción de Castilla y León ha presentado alegaciones al Plan Regional Sectorial de Carreteras 2008-2020, sometido a información pública conforme a la Orden publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León del pasado 9 de junio. Ecologistas en Acción considera que este Plan de la Consejería de Fomento constituye un gran paso hacia la insostenibilidad del modelo de transporte actual, basado en las comunicaciones por carretera y el consumo exponencial de combustibles fósiles, de forma que representa una lamentable contribución de Castilla y León al fenómeno del cambio climático, considerado el mayor reto mundial de este siglo.

Este Plan, que es calificado de desarrollista y despilfarrador, supone actuar sobre más de 12.000 km. de carreteras de la región, creando 562 kilómetros de autovías, desdoblamientos y accesos a ciudades y nuevas carreteras, siendo el presupuesto total del Plan de 6.300,79 millones de euros.

Se considera que el Plan presentado carece de todo criterio de sostenibilidad ambiental, constituyendo una relación de obras que contribuye al incremento del tráfico motorizado en vehículo privado y al transporte de mercancías por carretera, configurándose como un conjunto de agresiones medioambientales de relevancia en el territorio regional y, adicionalmente, de importancia suprarregional en cuanto a impactos básicos como el referido al incremento del nivel de emisiones de contaminantes responsables del calentamiento global.

Junto con los efectos ligados al cambio climático, las afecciones ambientales más destacables que se derivan de la ejecución de este Plan, que no son valoradas en el mismo, son las siguientes:

  • El incremento de los niveles de contaminación atmosférica regionales, especialmente, en las áreas urbanas y periurbanas.
  • La inducción de efectos tales como la expansión urbanística desmesurada en el entorno de los principales nodos regionales.
  • La afección a espacios naturales, ecosistemas y comunidades de flora y fauna.
  • La fragmentación del territorio y la afección al paisaje y los corredores ecológicos.

El Plan elude el más elemental planteamiento de intermodalidad en el transporte o de reducción de su necesidad, presentándose como la única alternativa existente a los problemas referidos a la movilidad en Castilla y León y apostando por un incremento indefinido de las dimensiones y la capacidad de las vías existentes en la región. También el Plan carece de un diagnóstico territorial que justifique la necesidad y la idoneidad de las actuaciones en él contenidas, resultando desorbitado en términos presupuestarios y, respecto a muchas de sus actuaciones, innecesario. Se destaca la ausencia de una coordinación del Plan con la «Estrategia contra el Cambio Climático en Castilla y León 2008-2012», también en tramitación.

Las actuaciones contempladas en el Plan inducen e intensifican los efectos ambientales indeseables asociados al crecimiento urbano desmedido en las ciudades de Castilla y León, potenciando también el deterioro de la calidad del aire en las principales áreas urbanas y metropolitanas de la región. También el Plan contempla diversas actuaciones que afectarán muy negativamente a los valores naturales de diversos espacios protegidos de alta sensibilidad ecológica, previéndose actuaciones en Espacios Naturales, lugares de la red Natura 2000 y ámbitos de planes de recuperación de especies amenazadas. Además, las actuaciones previstas provocarán la destrucción de múltiples elementos naturales y tradicionales del paisaje castellano y leonés, contribuyendo a la fragmentación de hábitats y a una segmentación de corredores ecológicos a escala regional.

En resumen, el nuevo Plan Regional de Carreteras aboga por solucionar los problemas de movilidad construyendo más infraestructuras, olvidando que muchas veces son generadoras de problemas más graves y no, como plantea el Plan, su solución. El Plan se presenta como un “plan de obras”, que sigue potenciando el ya fuerte crecimiento del transporte por carretera, sin considerar la reducción de las necesidades de movilidad y la participación de otros modos de transporte.

Por todo ello, Ecologistas en Acción de Castilla y León ha pedido la retirada del Plan Regional Sectorial de Carreteras 2008-2020 y la redacción de un Plan de Movilidad con objetivos concretos de reducción de la movilidad motorizada en vehículo privado; el establecimiento de una moratoria a la construcción de nuevas vías de gran capacidad (autovías); considerar la intermodalidad del transporte, abordando equilibradamente y con criterios ambientales los diferentes medios de transporte; considerar prioritaria la mejora del transporte público que se ha de convertir en el eje del Plan de Movilidad; e introducir criterios ambientales en la planificación de la movilidad, que incluyan los impactos sobre el paisaje y la biodiversidad, objetivos de reducción de las emisiones de CO2 y de la contaminación atmosférica y acústica procedente del transporte y de la siniestralidad según los parámetros introducidos en los países europeos más avanzados en este aspecto.