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Comunicado. 7-VII-03

Medio Ambiente rechaza declarar Valladolid Zona de Atmósfera Contaminada

Ecologistas en Acción espera aún la resolución definitiva respecto a otras 10 localidades de Castilla y León que en 2001 rebasaron los límites legales de contaminación del aire

Lunes 7 de julio de 2003 - 820 lecturas


La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha publicado en el BOCyL del pasado 4 de julio una Orden de la anterior Consejera, Silvia Clemente, por la que confirma que no va a declarar Valladolid Zona de Atmósfera Contaminada ni va a promover ningún plan de reducción de la contaminación atmosférica que sufre esta ciudad, a pesar de que ambas medidas son obligadas según la normativa europea y española cuando se superan determinados niveles de contaminación.

Esta Orden rechaza un recurso de alzada de Ecologistas en Acción, presentado hace más de un año, en el que se solicita la iniciación de los trámites para esta declaración, que debe ser realizada por el Director General de Calidad Ambiental de la Junta de Castilla y León, en virtud de los datos obtenidos en la Red de Control de la Contaminación Atmosférica municipal de Valladolid a lo largo del año 2001.

En ese año, 3 estaciones de control de la contaminación atmosférica, Arco de Ladrillo, Labradores y Vicente Mortes, superaron los valores límite establecidos para el dióxido de nitrógeno o las partículas. En ese año, el valor límite anual para el dióxido de nitrógeno era de 58 ug/m3 (microgramos por metro cúbico), mientras la estación de Labradores alcanzó 68 ug/m3. Asimismo, la normativa en vigor establecía un valor límite diario para las partículas de 70 ug/m3, que no podía ser rebasado más de 35 días a lo largo del año 2001; sin embargo, en Arco de Ladrillo se supero durante 49 días y en Vicente Mortes durante 42.

Esta es una situación reiterada a lo largo de los años 90, sin que hasta la fecha se hayan tomado nunca las medidas legalmente previstas. Así, en 1991, 1994, 1996 y 1997 Valladolid superó el valor límite por dióxido de nitrógeno. En ningún caso, ni desde el Ayuntamiento de la ciudad ni desde la Junta de Castilla y León, se dio cumplimiento a lo previsto en la Ley en atención a la protección de la salud de las personas.

La declaración de Zona de Atmósfera Contaminada lleva aparejada la elaboración y aplicación por el Ayuntamiento afectado de un plan de medidas a adoptar tendente a mejorar progresivamente la calidad del aire. No obstante, la única medida adoptada hasta la fecha para reducir los niveles de contaminación ha sido reubicar las estaciones de medición citadas a emplazamientos “menos conflictivos”, con lo que en el año 2002 efectivamente se ha conseguido reducir los niveles de contaminación de Valladolid.

Ecologistas en Acción está estudiando la presentación de un recurso judicial contra esta decisión arbitraria de la Administración regional. La asociación recuerda que está a la espera de la sentencia sobre un recurso presentado en 1998 contra la anterior inhibición de la Consejería de Medio Ambiente en materia de protección del ambiente atmosférico. La exasperante lentitud de la Justicia está siendo aprovechada una vez más por las autoridades regionales para sustraerse del cumplimiento de las leyes.

Dado que la responsabilidad de estas situaciones de alta contaminación corresponde al uso masivo del automóvil, Ecologistas en Acción demanda políticas de movilidad urbana basadas en el transporte público, la bicicleta y la protección del tránsito peatonal, restringiendo el uso del vehículo privado. No obstante, las políticas urbanísticas aplicadas en nuestra ciudad (expansión del suelo urbanizable y las urbanizaciones en Valladolid y los municipios de su entorno) hacen muy difícil conseguir el objetivo de una mejor calidad del aire que respiramos en Valladolid.

El dióxido de nitrógeno (NO2) es un contaminante que provoca por inhalación un incremento de los riesgos de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, especialmente en niños, ancianos y personas con problemas respiratorios crónicos (asma, bronquitis crónica). Las partículas en suspensión están relacionadas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares y con tumores en las vías respiratorias y pulmones. La Organización Mundial de la Salud estima en 80.000 los adultos de más de 35 años que fallecen cada año en las ciudades europeas en relación con la exposición a largo plazo a contaminantes atmosféricos procedentes del tráfico rodado.


Más información: Miguel Ángel Ceballos, Tfno. 652.590782