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Comunicado. 1-IX-04

Valladolid vivió en julio una emergencia no declarada por contaminación atmósferica

El Ayuntamiento de la capital no alertó a la población sobre las medidas a tomar para protegerse de los elevados niveles de partículas en suspensión ni restringió el tráfico privado

Miércoles 1ro de septiembre de 2004 - 649 lecturas


Durante los días 23 y 24 de julio pasados, la ciudad de Valladolid entró en la Situación 1 de emergencia por contaminación atmosférica, definida por el Reglamento Municipal de Protección del Medio Ambiente Atmosférico. Esta circunstancia se produjo al superar varias estaciones de control de la contaminación los valores máximos permitidos de partículas en suspensión, establecidos en 250 ug/m3 (microgramos por metro cúbico) como promedio diario.

En concreto, en la estación de control de la contaminación situada en Huerta del Rey (Puente Regueral) se alcanzaron el viernes 23 de julio 293 ug/m3, mientras el sábado 24 de julio fueron las estaciones de Arco de Ladrillo y La Rubia las que rebasaron el límite, con 276 ug/m3 y 252 ug/m3, respectivamente. Las restantes estaciones (Labradores y Vega Sicilia, en
Covaresa) también registraron valores elevados, aunque inferiores a los de emergencia.

Estos niveles de contaminación son los más altos por partículas alcanzados en Valladolid desde la entrada en vigor del Reglamento municipal, en 1997, y fueron probablemente debidos a la confluencia de la situación meteorológica especial que vivió toda la península en esos días, con una intrusión de una masa de aire sahariana, con el importante tráfico rodado que sufre la ciudad los viernes y sábados por la mañana y la acumulación de la contaminación emitida a lo largo de una semana caracterizada por el tiempo estable y las elevadas temperaturas.

En estas condiciones, el Alcalde o el Concejal Delegado debe declarar la emergencia seis horas antes de la prevista para el inicio del episodio y ordenar la adopción de las medidas para afrontarlo, entre las que el Plan de Acción aprobado por el Ayuntamiento en 1997 incluye el aviso a la población para que se autoproteja, la atención a centros de población crítica como centros de la Tercera Edad o Centros Sanitarios, la reducción en la actividad de las industrias potencialmente contaminantes y la prohibición de circulación de vehículos privados en el centro de la ciudad.

Dado que ninguna de estas medidas se puso en marcha, Ecologistas en Acción dirigió sendos escritos el día 29 de julio al Alcalde de Valladolid, Javier León, y al Concejal de Medio Ambiente, José Carlos Muñoz, trasladándoles su preocupación por la situación vivida y solicitando una explicación sobre la inactividad municipal, que hasta el día de hoy ningún responsable del Ayuntamiento ha trasladado ni al colectivo ecologista ni al conjunto de la ciudad.

Lamentablemente, no es la primera vez que se produce esta desidia y falta de responsabilidad en el comportamiento de las autoridades municipales.
Situaciones como las vividas el pasado mes de julio se han repetido al menos en las fechas 15-10-1998, 16-10-1998, 21-10-1998, 22-10-1998, 17-12-1998, 18-12-1998, 22-12-1998, 13-1-1999, 4-10-2000 y 24-11-01. En ningún caso se declaró la preceptiva emergencia ni se tomó ninguna medida para proteger la salud pública.

Las partículas en suspensión están relacionadas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares y con tumores en las vías respiratorias y pulmones. La Organización Mundial de la Salud estima en 240.000 los adultos de más de 35 años que fallecen cada año en Europa en relación con la exposición a largo plazo a contaminantes atmosféricos procedentes del tráfico rodado.


Más información: Miguel Ángel Ceballos, 652.590782.