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Documentos / Agenda Urbana Valladolid 2030

Aportaciones de Ecologistas en Acción a la primera fase de sugerencias para la Agenda Urbana Valladolid 2030

Miércoles 27 de enero de 2021 - 24 lecturas


Ecologistas en Acción Valladolid presentó al Ayuntamiento de Valladolid el reciente 27 de enero sus aportaciones en la primera fase de sugerencias a la Agenda Urbana Valladolid 2030, instrumento que viene a sustituir a la Agenda Local 21 de Valladolid.

APORTACIONES

Los dos documentos presentados son de carácter general y se plantean como el “inicio de un proceso” que tendrá, posteriormente, nuevas fases de participación ciudadana. Por esas dos razones nuestra primera aportación se limita, también, a unas primeras consideraciones.

1. Las consideraciones de carácter formal son de diversa índole. La más importante de ellas es que se manejan tal cantidad de documentos de base que dificultan el estudio ordenado y cabal del tema. Se hace mención a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, Estrategias de la Unión Europea, Estrategias y Planes de nuestro país, y una gran cantidad de estrategias y Planes Municipales.

Esta realidad tan amplia lleva a problemas de entendimiento para las organizaciones llamadas a participar. Sirvan algunos ejemplos. Entre los Planes Municipales se cita el PIMUUSVA que lleva varios años pendiente de presentación y aprobación. También se cita una “Estrategia de Adaptación al Cambio Climático en Valladolid” de la que desconocemos su formulación acabada y de la que, en la red, sólo encontramos alguna referencia a trabajos de CARTIF y GEOCYL donde se llegan a señalar 6 fases para su proceso de elaboración.

Estos problemas se trasladan a determinados indicadores que aparecen como importantes en la parte final del documento municipal y de los que nosotros no conocemos detalles. Tal es el caso de los denominados “Indicadores EDUSI”, ampliamente recogidos nominalmente (R025B y otros), que hacen referencia a una “Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado” de la Unión Europea que nosotros no conocemos en el detalle de sus indicadores (algunos que hemos encontrado en la red tienen otras denominaciones).

En la “Prioridad Estratégica 2” “Salud y Bienestar” se coloca como Objetivo “Evitar la dispersión urbana y revitalizar la ciudad existente” con algunos apartados más detallados que parecen más propios de otras prioridades estratégicas aunque siempre existe relación entre todos los elementos que se manejan.

En la “Prioridad Estratégica 6” no entendemos (en el Enfoque) el párrafo: “Apuesta por principal motor de la economía de Valladolid como una industria competitiva, sostenible e innovadora”. Parece referirse a la “industria del automóvil pero no queda claro en el texto del Enfoque. Si se refiere a esa industria concreta, es demasiado genérico para un sector, importante en nuestra ciudad, pero que está muy relacionado con cambios importantes en torno a las políticas relacionadas con el cambio climático.

2. Entre los problemas de fondo que podemos citar, en esta fase del proceso queremos destacar, en primer lugar, que algunas formulaciones son excesivamente genéricas para poder fijar objetivos y prioridades. En cualquier caso, y dada la importancia de las emisiones de CO2 equivalente que ya se producen a nivel mundial, parece imprescindible que, cuando se avance en la fijación de objetivos y en su alcance por años durante el período de referencia, se dé prioridad a los primeros años de la Agenda para lograr cambios sustanciales.

En segundo lugar, queremos plantear un par de problemas que encontramos en los dos documentos. El primero de ellos es que la perspectiva municipal se presenta en ocasiones con indicadores de base provincial lo que dificulta diagnósticos precisos. No se trata únicamente de un asunto formal, ya que muchos análisis sobre este tipo de problemas indican que elementos como las “Áreas Funcionales” o las perspectivas metropolitanas o comarcales, ofrecen, desde nuestro punto de vista, una perspectiva analítica más interesante para algunos de los problemas que queremos tratar. Algo similar ocurre con las interdependencias entre zonas urbanas y zonas rurales que son tan decisivas para los cambios demográficos en curso. El segundo de ellos se deriva del recién comentado. ¿Deben participar en este proceso otras instituciones comarcales y provinciales desde un primer momento del mismo con una implicación importante?

Finalmente queremos señalar que nos parece importante un esfuerzo de reducción y simplificación de indicadores.