Lunes, Diciembre 17, 2018

(Aplazado al domingo 21) Llanos del Campo-Pico del Albarracinejo-Pasada del río Tavizna-El Hondón-Llanos del Campo

Tipo de ruta: circular

Tipo de Camino: senderos y pista

Longitud: 14 kilómetros

Desniveles acumulados: +748 metros, -941metros

Tiempo estimado: 7 horas

Dificultad: media

 

            Este recorrido de tipo circular, transcurre sin tocarlas, entre las sierras del Pinar y la del Endrinal, permitiéndonos ver hermosas vistas desde pico del Albarracinejo, pasear junto al río Tavizna, contemplar la belleza de la surgencia del Hondón y recorrer el hermoso bosque del monte público del Campo de las Encinas y los Laureles.

 

            El recorrido comienza en el Área Recreativa de Los Llanos del Campo, cruzaremos la carreta A-372 y una cancela metálica, avanzaremos unos cien metros por un sendero entre encinas y algarrobos hasta llegar a un carril que cogeremos girando a la izquierda. Una vez recorrido unos 100 metros y después de sobrepasar una pequeña construcción, dejaremos el carril y cogeremos un sendero que sale a nuestra derecha, que asciende continua pero suavemente  entre encinas y algarrobos hasta un poco antes de llegar al vaso de la dolina que se forma en el Cerro del Albarracinejo (841 metros). La cumbre de este monte no es redondeada ni puntiaguda, sino  que es alargada, tomando forma de dolina y teniendo en sus extremos norte y sur, la máxima cota del mismo.

Una vez que lleguemos al vaso de la dolina, giraremos a nuestra izquierda para ascender y hacer cumbre en el extremo sur del Albarracinejo, desde donde podremos divisar: el Cerro Ponce, el Albarracín, el valle de Tavizna, el Castillo de Aznalmara, la sierra del Endrinal, el Cerro de las Cuevas y la silueta de la Crestería de la sierra del Pinar. Retomaremos el camino descendiendo junto a una valla hasta llegar a una angarilla. En este lugar, giraremos a nuestra izquierda y descenderemos por una zona de matorral hasta encontrarnos con el lecho de un arroyo que es tributario del río Tavizna.

          Una vez que lleguemos al arroyo, giraremos a nuestra izquierda y caminaremos por su margen izquierdo acompañado por alguna vegetación propia de ribera. La senda llega un momento en que cruza el mismo y después de pasar por una angarilla, nos introduce en un precioso bosque de madroño, encinas y quejigos, que cruzaremos de este a oeste. Esta  zona es  conocida como  Las Lomas. Conforme vayamos bajando, el sendero va tomando dirección sur y desaparece la vegetación arbustiva  a la vez que aparece el matorral.  

 

Llegaremos a una pista cementada que nos conducirá al río Tavizna.

            Antes de llegar a la pasada del Tavizna, giraremos a nuestra izquierda y caminaremos unos 300 metros por la margen derecha del río, dejando en la otra margen, el molino de la Angostura. Vadearemos el río, encontrándonos al otro lado un bonito y verde rellano. A partir de este punto, el sendero se aleja del mismo y caminaremos por la loma del cerro que sostiene al Castillo de Aznalmara (fortaleza de construcción nazarí del siglo XIII-XIV). Durante unos mil metros transitaremos por un sendero, que en determinados momentos se pierde y en algunos tramos está muy cerrado como consecuencia de la espesura del matorral. El camino se vuelve a encontrar con el río, después de pasar una angarilla, a la altura de un bonito puente de piedra.          

             Lo dejaremos a nuestra izquierda y tomaremos la “Colada de la cuesta de la Higuereta”. Durante un kilómetro caminaremos por una zona de areniscas, lo que motiva un cambio de paisaje y vegetación. Cruzaremos varias cancelas y llegaremos al arroyo del Pajaruco, que en este lugar, está rodeado de una espesa y variada vegetación de ribera. Nos encontraremos con una pista forestal. Giraremos a nuestra izquierda y emprenderemos la ascensión rodeado de olivos. Al terminar la misma, tomaremos un camino que sale a nuestra derecha y nos dirigiremos a ver la Surgencia del Hondón. Retrocederemos hasta encontrarnos con la pista y seguiremos ascendiendo. Después de pasaremos una cancela de color verde, dejando a nuestra izquierda los cortijos del Escribano y del Olivillo.

Pasaremos una angarilla, atravesaremos el arroyo de la Garganta del Boyar y caminaremos junto a un murete de piedra, adentrarnos en el monte público de Las Encinas y los Laureles”. Espectacular bosque con una densa vegetación de matorrales, flora, madroños, quejigos cubiertos de un tupido musgo…. que nos acompañaran hasta encontrarnos los Llanos del Berral. Aquí conectaremos con la pista y el sendero que nos conducirá al Área Recreativa de los Llanos del Campo.