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La esclavitud sigue en las cárceles. Istobal en Valencia, el uniforme de los carceleros en Segovia… y demasiados casos más.

by C.N.A. on septiembre 24th, 2014

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Seguramente no os suena de nada Istobal. Pues es una empresa valenciana líder en el diseño, fabricación y comercialización de movidas relacionadas con el lavado de coches y automoción en general. Como todas las empresas multinazionales, tiene sus fórmulas para llegar a dicho “liderazgo”, posiblemente legales la mayoría, éticas ninguna. Pero lo legal hace mucho tiempo que dejó de ser referencia de ético, moral, bueno, positivo… o beneficioso para las personas. ¿Y que tienen que ver en todo esto las personas presas?

Istobal, según la prensa burguesa, exporta sus productos de lavado desde pleno franquismo (1.970; ya sabemos lo bien que le iba a algun@s en la dictadura) a más de 72 países, con una amplia red de distribuidores capitalistas por todo el mundo; cuenta con un mínimo de seis “filiales” y dos plantas de ensamblaje en Europa, además de otras dos filiales y plantas de ensamblaje en estados unidos y Brasil.

La cárcel de Picassent apoya a la empresa, y le proporciona mano de obra barata y sin posibilidad de protestar. Según la prensa burguesa, fuente de todo lo que vamos a leer a continuación, 14 presos son explotados por Istobal, empresa que el año pasado ejecutó un ERE y en 2011 ya despidió a 53 personas.

Los 14 explotados por la multinazional de piezas para autolavado de vehículos forman parte del módulo 9 de la Unidad de Cumplimiento de la prisión de Picassent; oficialmente, de lunes a viernes de 9 a 13.30 y algún que otro sábado, a tres euros la hora, “disfrutan” de la democrática esclavitud moderna. Realizan el montaje de complementos de la empresa: alfombrillas, aspiradores o pequeñas máquinas. Multiplicad el número de horas trabajadas por esos miserables 3 euros la hora, y veréis lo que es un salario que demuestra lo que es el terrorismo patronal. La empresa se ahorra el pago de luz, agua, teléfono e incluso parte de las cuotas de la Seguridad Social, que corren a cuenta del estado capitalista español. Y todo ello gracias al convenio establecido con la “Entidad Estatal de Derecho Público”, alucinante nombre, dependiente de instituciones penitenciarias.

Rafael Tomás Alfaro, director general de Istobal, reconoce que se inició la línea en 2012 “por una combinación de motivos: para conseguir flexibilidad y porque se trataba de una línea de producción que no era rentable. Teníamos que volver a ser competitivos y con esta medida lo conseguimos”. Pero desmiente el salario que se les aporta: “Es más del doble de los tres euros”. “Entiendo las críticas, pero si no lo hubiéramos hecho así hubiéramos cerrado esa línea, lo que se traduce en una pérdida mayor de puestos de trabajo. Era trasladarla a otro país, como Portugal o Turquía, cerrarla o ir a Picassent”. Así se expresa el terrorismo patronal, es una muestra perfecta. A la esclavitud también se le llama “flexibilidad”.

Istobal, ubicada en L’Alcúdia, explota a unas 700 personas (200, en sus instalaciones de Francia, Brasil y estados unidos) y el pasado año facturó 78 millones de euros. Menos mal que no tenían rentabilidad…

En la misma prisión de Picassent, la valenciana Industrias Ochoa de Riba-roja tiene explotados a 150 presos de otro módulo para producir abrazaderas destinadas a la multinacional Hilti.

El programa de reinserción es un negocio lucrativo. En la memoria de instituciones penitenciarias de 2.012, se presentan unos beneficios a nivel nazional de cinco millones de euros (con ventas de 162 millones) gracias a la explotación laboral en todas las prisiones: un total de 12.217 presos, de los cuales 3.119 producían para empresas privadas.

Trabajar con prisioneros ahorra costes. En la cárcel de Perogordo, en Segovia, casi 40 presos trabajan 8 horas al día, cortando, cosiendo y planchando uniformes de carceler@s, que después se distribuyen al resto de los establecimientos represivos.

En los ocho talegos de Castilla y León que hay, supuestamente uno de cada cuatro presos está empleado en algún tipo de “taller”, incluida la cocina o la panadería. El salario que demuestra la esclavitud en las prisiones, cuando lo haya, en el caso de esta comunidad, lo desconocemos. Si l@s pres@s no luchan, nadie l@s escucha… y aún luchando, muchas veces es difícil que sus voces traspasen los muros de hormigón si su gente, amig@s, familias, parejas…, no se implican.

En las cárceles Ocaña I y II, en Toledo, cada día entre 50 y 60 trabajadores de la empresa Merak (una multinacional alemana con factoría en Getafe) acuden a trabajar junto con unos 250 presos explotados para ensamblar aparatos de aire acondicionado para trenes. Se trata de una empresa que desde 2.009 ha despedido sólo en el estado español a un total de 73 de sus 450 personas explotadas.

Ya hemos hablando de esta explotación laboral en las prisiones hace no mucho tiempo. Hay más colectivos que están informando sobre esta cuestión. Una vez más dejamos claro que no somos vanguardia, y que la abolición de la esclavitud laboral, tanto fuera como dentro de los centros de exterminio que son las prisiones debe ser obra de tod@s. Leer sólo es el primer paso; y quien sólo da un paso no anda. No nos cansaremos de decirlo: la patronal sólo entiende un lenguaje… boicot, huelga y sabotaje. Disfruta de la acción directa, pues sólo la anarquía a la que se llega a través de ella nos hará libres. Actúa.

 

 

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