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Las cárceles son negocio para el estado, no para los pueblos. El caso Albocàsser, Castellón, y su alcalde, que se habría forrado…

by C.N.A. on junio 2nd, 2013

Antonio Querol.

Los bares ampliaron sus instalaciones, pero solo tuvieron más clientes durante la construcción. Los establecimientos no tienen más ingresos. Albocàsser reclama quitar el bus para que los carceleros  residan allí. Ya podrían reclamar la demolición de la cárcel y en ese brutal terreno practicar algo que proporcione comida y bienestar, tipo… ¿agricultura? Y ahora para colmo la fiscalía Anticorrupción ha abierto diligencias contra el alcalde, Antonio Querol Ferrando (PP), por un supuesto delito de prevaricación, después de que se denunciase que su patrimonio había aumentado de forma “sorprendente” tras aprobar la construcción en el municipio del centro penitenciario Castellón II.

En Albocàsser, tras cinco años de la inauguración del centro de exterminio, el impacto económico ha sido casi nulo en los establecimientos de la localidad, que veían en la prisión una oportunidad criminal para impulsar sus negocios.

Los carceleros usan el autobús que instituciones penitenciarias puso a su disposición para que pudieran trasladarse a diario a Castellón. De prever aumentar la población (la instalación cuenta con una plantilla de 500 seres dedicados a la represión) y los ingresos de las tiendas, las perspectivas se han quedado en lo que ya ha pasado en otro muchos lugares que han vivido situaciones similares: una mierda. Archidona, Málaga, será otro ejemplo en el futuro. Aquí gobierna I.U., pero ya sabemos que da lo mismo.

El imputado Antonio Querol asegura que creían “que la cárcel traería prosperidad, pero no se ha notado nada. Se construyeron casas, pero no se han podido vender y, además, en los bares y los comercios no ha habido impacto”. Parece que tú si te has forrado, es-Querol, timaste bien al pueblo eh!

Un ejemplo es el de Francisco Miralles, que regenta una tienda de alimentación, y que indica que esperaban “algo más. Los clientes siguen siendo los vecinos de la población. Estamos igual que cuando se construyó o incluso peor, con la crisis económica”.

La misma opinión comparte Adela Ferreres, que tiene un establecimiento de regalos: “La presencia de la prisión y de los trabajadores (sic) no se ha notado nada y eso que estábamos convencidos de que sería un revulsivo importante. Es una auténtica lástima”.

Sin embargo, uno de los sectores que más varapalo se ha llevado ha sido el de la hostelería. Y es que incluso hubo restaurantes que hicieron reformas para albergar a posibles comensales. Es el caso del Mesón Pele, desde donde explican que acondicionaron “un comedor en el piso superior, pero ahora está vacío. Todo se ha perdido”. Que pena nos da…

Los bares consultados coinciden en que “durante las obras de construcción sí que se percibió un gran cambio y a diario venía gente a comer y a almorzar, pero este panorama cambió por completo cuando se inauguró”.

Desde el bar Pedro señalan que “la construcción de la prisión fue un boom y venían muchos trabajadores (sic), pero ahora se sirven muy pocas consumiciones. Algún empleado (sic) que otro viene a nuestro local para tomarse un café, pero no mucha más cosa”.

Por este motivo, el primer edil ha solicitado que se retire el autobús especial, como si los carceleros no pudieran coger sus vehículos o los autobuses de línea… si vergonzoso es que exista clase política, igual o aún más es que la gente los vote.

Se construyeron hasta 150 viviendas que no se han podido ni vender ni arrendar, el número de alumn@s del colegio va descendiendo y “se eliminan aulas”. Quizás se podrían haber hecho otras muchas cosas en ese gran terreno… o bueno, ya con la lógica de la clase política, pueden meter pres@s de Albocasser en la cárcel, así sus familias no pueden escapar del pueblo tampoco. Vaya nivel…

Asimismo, en las poblaciones cercanas, como Vall d’Alba, también constatan el escaso impacto económico de la infraestructura penitenciaria. Y es que, aunque se esperaba que algún carcelero residiese en la localidad, nada de esto ha pasado y no se han arrendado inmuebles ni los restaurantes han notado un incremento de clientes desde su apertura.

Ante el presunto rechazo de l@s vecin@s de Albocásser a que su municipio albergará la cárcel más grande de la provincia, los políticos prometieron que la instalación traería prosperidad a la zona, gracias a una plantilla de casi 500 carceleros. Como todo lo que dice la clase política… MENTIRA.

Antonio Querol, reclama a instituciones penitenciarias que elimine este servicio para que los carceleros se queden a vivir en el pueblo y, de este modo, se note cierto impacto económico. “El Ministerio nos dice que no puede quitar esta prestación porque tiene un convenio con el sindicato de funcionarios de prisiones, pero cuesta entender que les paguen el transporte para ir a su puesto de trabajo”, señaló Querol, quien remarcó que esta conexión funciona justamente en los tres turnos del centro penitenciario y “perjudica” a la economía local. Vaya fantasmón… imputado.

Fuentes para realizar la información: www.derechopenitenciario.com/noticias/noticia.asp?id=4993 y el mundo.

One Comment
  1. Valarie permalink

    Thanks to my father who shared with me concerning this blog, this blog is truly remarkable.

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