UN AÑO MAS, BALANCE DE SITUACION SOBRE LA MUJER EN CUBA

De nuevo las mujeres del mundo nos hemos manifestamos por nuestros derechos haciendo (más) visible nuestra lucha cotidiana por los mismos y la denuncia de las discriminaciones que padecemos.

El mundo está lleno de guerras y atraviesa una crisis económica, social y medioambiental de la que Cuba no se libra. No obstante hay otros factores como el BLOQUEO por un lado y el ser un pueblo con una REVOLUCIÓN TRIUNFANTE por otro, que le dan unas características específicas.

En este contexto, tenemos que pregonar una vez más que las mujeres cubanas gozan de unos derechos muy superiores a los que disfrutamos el resto de mujeres del mundo.

Sabemos que en Cuba la constitución socialista y las leyes, protegen los derechos de las mujeres

Desde el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959, fueron promulgadas leyes para evitar y penalizar la discriminación. Para facilitar la incorporación masiva al trabajo asalariado, se crearon multitud de servicios sociales por los que la sociedad y el estado se hacen cargo de las tareas de cuidados asignadas a la mujer por el patriarcado. Se crearon las “Casas de Orientación a la Mujer y la Familia” desde las que, por ejemplo, hoy se hace frente a la violencia machista.

El Código de Familia reconoce la igualdad de derechos de la pareja y el divorcio, sin bien aún no está recogido el matrimonio igualitario que lleva años en debate. La mujer tiene derecho a un permiso remunerado por maternidad de un año, y el hombre tiene derecho a acogerse al mismo a partir de los 3 meses; lo cierto es que en los años que esta norma lleva vigente, solo una media de entre 10 y 20 hombres al año se acogen a este derecho en toda Cuba.

Cuba fue el primer país del mundo en firmar, y el segundo en ratificar, la “Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer”. A día de hoy 8 países no la han firmado y uno de ellos es el Vaticano.

Sabemos que la participación de la mujer cubana en la cultura, en la economía y en la política es de las más altas del mundo

Las mujeres cubanas representan el 48,86% de la Asamblea Nacional del Poder Popular (el parlamento cubano), ocupando en este aspecto el tercer lugar en el mundo y el primero en América Latina. Suponen en torno a un 60% en los sectores de finanzas, educación y salud en concreto como médicas, lo que no es habitual en este sector en el que rompen el tradicional rol médico/enfermera, lo que se verá reflejado en las misiones internacionalistas.

En la judicatura (abogadas, juezas y fiscalas), suponen un 70%; esto no ocurre en ningún otro país del mundo. Su participación es importante como miembros de las cooperativas de crédito y servicios así como en las agrícolas, si bien su presencia en las juntas directivas aún no sobrepasa el 37%. Organizaciones como la ANAP (Asociación Nacional de Agricultor@s Pequeñ@s) están realizando grandes esfuerzos de concienciación y de formación.

Sabemos que en Cuba existen organizaciones sociales y de mujeres, así como mecanismos e instituciones, que vigilan y trabajan por que no se violen los derechos del 50,15 % de la población

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) constituida en 1960 a partir de 800 asociaciones existentes antes del triunfo de la Revolución, y que ya tenían una larga tradición de lucha por los derechos de la mujer, es hoy la mayor fuerza en el trabajo para que la discriminación y los valores patriarcales vayan desapareciendo.

Todas las demás organizaciones sociales, desde la ANAP como decíamos antes, hasta la CTC (Central de Trabajador@s Cuban@s), los CDR’s (Comités de Defensa de la Revolución, el CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual), etc. trabajan por la educación en la igualdad, la eliminación de discriminaciones, la detección de violencias machistas, …

Desde el ámbito institucional existe un “Plan de Acción de la República de Cuba para el seguimiento a la IV Conferencia de la ONU sobre la mujer” (conferencia celebrada en Beijing, China, del 4 al 15 de septiembre de 1995).

Además existen las “Comisiones de coordinación del empleo femenino” compuestas por la FMC, la CTC, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social así como entidades locales, y que vela por la creación y mantenimiento del empleo femenino. Gracias a estas comisiones, miles de mujeres accedieron a un empleo, recibieron capacitación o evitaron perder el que tenían.

Sabemos que organismos de la ONU y otros no gubernamentales reconocen que la mujer cubana tiene sus derechos más garantizados que la mayoría de las mujeres del mundo

Se avanza de manera importante en el Objetivo del Milenio Nº 3 (de NNUU), para “promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer”.

Organismos como el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), reconocen los avances de Cuba en estas cuestiones.

Ong’s como Save the Children mantienen en su «Informe sobre el Estado Mundial de las Madres» que Cuba es el primer mejor país para ser madre en el “grupo de países poco desarrollados” y por delante de Israel, Argentina, México, Venezuela, Libia, Jordania, Turkia, Arabia Saudí, Marruecos, ….. El informe no indica qué lugar ocuparía en un único grupo en el que estuvieran todos los países del mundo. Sabemos que, por ejemplo, la mortalidad infantil es mayor en EEUU y está a la par en Canadá.

En resumen, el acceso de la mujer cubana al estudio, al trabajo, a los servicios sociales públicos y gratuitos existentes, el permiso de maternidad, el derecho al aborto, al divorcio, las leyes que no permiten la discriminación salarial, etc. atestiguan esta muy buena situación en cuanto a derechos.

Al mismo tiempo se trabaja para eliminar las discriminaciones aún existentes y el trato sexista, por ejemplo, en la publicidad, en las demostraciones culturales, etc. y gozan de la ventaja que supone vivir en una Revolución que cuando detecta un problema, dispone todos sus recursos para solucionarlo.

En el último año aparentemente muchas cosas han cambiado para Cuba y sin embargo para lo bueno y para lo malo, muchas otras permanecen.

Para lo bueno porque en Cuba se mantiene un PROCESO REVOLUCIONARIO que sigue tratando de mejorar las condiciones de vida de su población, sigue luchando contra la discriminación, contra la violencia machista, contra la utilización sexista de la mujer cosificándola como objeto sexual.

Para lo malo porque el BLOQUEO se mantiene y en la medida que afecta a temas sensibles como la salud, educación, desarrollo de servicios sociales, etc., afecta a toda la sociedad cubana pero en especial a ese 50 % que son las mujeres.

No obstante, todo esto lo único que demuestra es que las Revoluciones por si solas no acaban con el patriarcado ni con el machismo. Que estos no desaparecen a golpe de ley. Que es necesaria una Revolución de las mujeres, dentro de cada Revolución, que haga desaparecer este sistema injusto por el que los hombres y toda la sociedad se benefician de nuestro trabajo de cuidados, de nuestra sumisión, del trato discriminatorio en las empresas, de nuestra capacidad reproductiva, etc..

Las compañeras cubanas, un año más, siguen en ello.

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