El terrorismo imperialista agrede nuevamente a Cuba

Las organizaciones abajo firmantes condenamos y rechazamos la reciente decisión norteamericana de volver a incluir a Cuba en su infame lista de países patrocinadores del terrorismo.

Se trata de una agresión que puede calificarse en si misma de terrorista. El gobierno de Estados Unidos carece de toda potestad y derecho para elaborar listas negras de derechos humanos, terrorismo o de cualquier tema criminal, porque todos los países son iguales y soberanos ante el derecho internacional.

Pero menos derecho aún le asiste al gobierno estadounidense tratándose de Cuba, puesto que este país revolucionario ha sido atacado y agredido con atentados terroristas desde suelo norteamericano con absoluta impunidad y con la complicidad negligente e incluso activa del propio gobierno de Estados Unidos.

Más de 3500 víctimas ha sufrido el pueblo cubano por estos crímenes de lesa humanidad, perpetrados por parte de la ultraderecha cubanoamericana, auspiciada y protegida por todas las administraciones yanquis. Cuba ha sufrido también agresiones económicas directas, como el bloqueo económico que dura más de seis décadas ya; intentos de injerencia políticas y calumnias mediáticas permanentes por parte de las oficinas de prensa del capital, en lo que puede denominarse como terrorismo económico, político y mediático.

Por otra parte, ninguna administración norteamericana se libra de haber participado, de algún modo u otro, en la extensión del terrorismo a nivel nacional e internacional.

Basta recordar su apoyo a los terroristas talibanes para expulsar a los soviéticos de Afganistán, la evidente complicidad que mantuvieron con Bin Laden y sus sicarios antes de que este se le pusiera en contra y el papel determinante que han tenido en la formación y extensión del Estado Islámico en Oriente Medio, con las consecuencias ya conocidas por todo el mundo. Ni siquiera sus aliados europeos se han librado de la plaga del terrorismo, puesto que han sufrido los atentados de la ultraderechista Red Gladio, montada y protegida desde la mismísima OTAN. Las guerras de agresión que EEUU ha librado contra múltiples países, con la excusa de la democracia, la libertad o los derechos humanos, pueden calificarse también de operaciones terroristas militares.

El enésimo y puede que último atentado que ha perpetrado la administración Trump contra la Revolución Cubana, incluyendo de nuevo a Cuba en su ilegítima lista de patrocinadores del terrorismo, no es más que el zarpazo de un moribundo, desesperado ante el fracaso de su política contrarrevolucionaria, pese a haber recrudecido la agresión anticubana hasta niveles nunca vistos.

No se trata de democracia, libertad o derechos humanos, se trata derrocar a un proceso revolucionario para destruir las esperanzas de liberación del capitalismo que, con su ejemplo, brinda el mundo entero; se trata por tanto de la pretensión de las clases explotadoras de Estados Unidos y de todo el mundo de perpetuar sus obscenos privilegios, intentando destruir a cualquier pueblo que se atreva a desafiarlos.

¡Ni qué decir tiene que no lo conseguirán! ¡Con la Revolución Cubana, toda nuestra solidaridad!!

¡Viva Cuba, Fidel y el Che!

¡¡Hasta la victoria siempre, venceremos!!

Madrid 13 de Enero de 2021

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