EL 8 DE MARZO Y LA MUJER CUBANA

Un año más, las mujeres del mundo nos manifestamos por nuestros derechos haciendo (más) visible nuestra lucha cotidiana por los mismos y la denuncia de las discriminaciones que padecemos.

El mundo está lleno de guerras y atraviesa una crisis económica, social y medioambiental de la que Cuba no se libra. No obstante hay otros factores como el BLOQUEO por un lado y el ser un pueblo con una REVOLUCIÓN TRIUNFANTE por otro, que le dan unas características específicas.

En este contexto, tenemos que pregonar una vez más que las mujeres cubanas gozan de unos derechos muy superiores al resto de mujeres del mundo, ya que las leyes recogen no solo la no discriminación sino que la penalizan.

Sabemos que en Cuba la constitución socialista y las leyes, protegen los derechos de las mujeres.

Sabemos que la participación de la mujer cubana en la cultura, en la economía y en la política es de las más altas del mundo.

Sabemos que en Cuba existen organizaciones sociales y de mujeres, así como mecanismos e instituciones, que trabajan y vigilan por que no se violen los derechos del 50,15 % de la población.

Sabemos que organismos de la ONU y otros no gubernamentales reconocen que la mujer cubana tiene sus derechos más garantizados que la mayoría de las mujeres del mundo. Su acceso al estudio, al trabajo, los servicios sociales públicos y gratuitos existentes, el permiso de maternidad, el derecho al aborto, al divorcio, las leyes que no permiten la discriminación salarial, etc. así lo atestiguan.

Al mismo tiempo se trabaja para eliminar las discriminaciones aún existentes y el trato sexista, por ejemplo, en la publicidad, en las demostraciones culturales, etc. y gozan de la ventaja que supone vivir en una Revolución que cuando detecta un problema, dispone todos sus recursos para solucionarlo.

En el último año aparentemente muchas cosas han cambiado para Cuba y sin embargo para lo bueno y para lo malo, muchas otras permanecen.

Para lo bueno porque en Cuba se mantiene un PROCESO REVOLUCIONARIO que sigue tratando de mejorar las condiciones de vida de su población, sigue luchando contra la discriminación, contra la violencia machista, contra la utilización sexista de la mujer cosificándola como objeto sexual.

Para lo malo porque el BLOQUEO se mantiene y en la medida que afecta a temas sensibles como la salud, educación, desarrollo de servicios sociales, etc., afecta a toda la sociedad cubana pero en especial a ese 50 % que son las mujeres.

No obstante, todo esto lo único que demuestra es que las Revoluciones por si solas no acaban con el patriarcado ni con el machismo. Que estos no desaparecen a golpe de ley. Que es necesaria una Revolución de las mujeres, dentro de cada Revolución, que haga desaparecer este sistema injusto por el que los hombres y toda la sociedad se benefician de nuestro trabajo de cuidados, de nuestra sumisión, del trato discriminatorio en las empresas, de nuestra capacidad reproductiva, etc..

Las compañeras cubanas están en ello.

Madrid, 8 de marzo de 2016

También te podría gustar...