CEPRID

LA OTRA ESCALADA

Lunes 16 de julio de 2007 por CEPRID

Ricardo Rodríguez CEPRID 16 -VII -07

Un simple análisis de los informes que producen los organismos de inteligencia sobre el estado actual de la “guerra contra el terrorismo”, nos indica que reprueban las consecuencias que se desprenden de la táctica y la estrategia adoptada por el gobierno de Bush en los últimos años.

En efecto, se puede asegurar que los congresistas de los EEUU, los analistas y los organismos de inteligencia censuran el desempeño del gobierno de Washington y, paralelamente, reconocen que el ejercicio de Al Qaeda en los años posteriores al ataque del 11-S adquiere mayor peligro, se fortalece y se extiende por el mundo.

Las conclusiones de los informes de inteligencia británicos, americanos y alemanes indican que la estructura de mando de Al Qaeda se encuentra completamente recompuesta, sus líneas de mando funcionan con la misma operatividad que tenían antes del 11-S sino mejor. Nuevos comandantes se han incorporado en diferentes zonas, las comunicaciones entre el mando central (aún es un misterio su localización) y los comandantes de campo en diversos lugares del mundo son expeditas y, quizás, lo más importante, es que disponen de centenares de reclutas con un amplísimo campo de entrenamiento en que Bush ha convertido a Irak. En resumen, la política de Washington ha sido en los últimos cinco años un rotundo fiasco.

El sólo reconocimiento de este hecho debería servir para que, por lo menos algunos gobiernos europeos establecieran una política independiente de los EEUU en relación al tema. La persistencia de este seguidismo ciego coloca mucho más en peligro a Europa que a los propios EEUU toda vez que es muy difícil que en el viejo continente se apliquen las medidas represivas y abusivas que se han implementado en EEUU bajo mentiras, medias verdades y distorsión de la realidad con la venia del Congreso. De acuerdo al último informe de Amistia Internacional y otras agencias similares, son los ciudadanos estadounidenses los que más han sufrido transgresiones a sus derechos cívicos y civiles. Lo interesante es que fuera de unos pocos, la gran mayoría ni siquiera lo nota.

En efecto, se han sucedido groseras violaciones de derechos y los EEUU se ha implicado en secuestros internacionales, cárceles clandestinas, vuelos encubiertos, asesinatos extrajudiciales y un uso indiscriminado y sistemático de la tortura entre otras ilegalidades.

Así, se hace evidente el grado de dificultad que implica combatir el terrorismo y los atentados contra civiles indefensos en Europa toda vez que el propio gobierno de los EEUU y Londres continúan echando leña al fuego como queda demostrado en estos días al conceder la corona británica un título de nobleza al escritor indú Salman Rushdie que no viene a cuenta sino como una provocación gratuita a las fuerzas islamistas más radicales.

El fracaso iraquí

Las primeras evaluaciones sobre la escalada militar y el nuevo plan de acción para Irak, colocan una vez más en serias dificultades al presidente Bush para continuar las guerras iniciadas en Afganistán e Irak cuando es vox populi la imposibilidad de ganarlas. La gran mayoría de los medios y los analistas independientes estiman ahora que las derrotas militares y políticas del imperio en esos dos países ha comenzado y sólo es cuestión de uno o dos años antes del descalabro total que bien podría producirse después de un ataque total contra la llamada “Zona Verde” o de una ofensiva de la resistencia similar a la ofensiva vietnamita del Año Lunar (Tet) durante la guerra de Viet-Nam.

El Congreso de los EEUU ha aprobado por tercera vez el inicio de la retirada de las tropas de ocupación de Irak. Senadores afines con la política belicista de Bush ahora le dan la espalda, pero aún dispone de un poder de veto que majaderamente amenaza con utilizar. Más del 70% de la población de los EEUU quiere que vuelvan las tropas y Bush se queda sólo con un reducido número de incondicionales, básicamente, un puñado de los neo conservadores más recalcitrantes y los más extremistas representantes del sionismo ortodoxo y del fundamentalismo de los grupos de ultraderecha de sectas cristianas. Ahora el 65% de los ciudadanos de la Unión reprueba su gestión, a un punto del 66% de reprobación que obtuvo Nixon poco antes de ser despedido de su cargo también por mentiroso.

La “escalada” (surge) militar en Irak no funciona. Ocho de los nueve objetivos fundamentales no han sido alcanzados. La resistencia continúa su accionar, el gobierno iraquí hace aguas por todos lados, Al Qaeda y sus aliados se fortalecen, el Ejército del Madhi de Moqtada al Sadr se mimetiza y ostentan un bajo perfil para evitar el choque con las fuerzas invasoras e Irán juega una política de seguro ganador en la zona.

A mediados del mes de septiembre tendrá el General David Petreaus, comandante en jefe de las fuerzas de ocupación en Irak, que rendir un informe ante el Congreso para evaluar resultados que ya han sido calificados por varios senadores como desastrosos. Los informes preliminares de inteligencia simplemente constatan el hecho que las operaciones de los EEUU contra Al Qaeda desde el 11-S han sido un rotundo fracaso.

Durante los seis primeros meses de este año mucho se ha hablado de la escalada militar de Bush en Irak. Sin embargo poco se habla de “la otra escalada”: la escalada de Al Qaeda en varios frentes más allá de Irak.

Los frentes de Al Qaeda

Sin duda, este verano es lejos de los más violentos en décadas. Un resumen tentativo debe incluir el ataque a las tropas españolas en el Líbano con seis muertos y varios heridos; el ataque contra turistas españoles en Yemen con 8 muertos; los atentados fallidos con coches bombas en Londres y en Glasgow; la pequeña guerra en el campo de refugiados de Nahr el-Bared donde un pequeño pero aguerrido grupo de palestinos y guerrilleros de varios países pertenecientes al grupo Fatah al Islam, muy en la órbita de Al Qaeda, se enfrentan ya por casi dos meses al ejército libanes al cual ha causado más de 150 bajas entre muertos y heridos; el atrincheramiento de musulmanes ortodoxos en la llamada Mezquita Roja de Islamabad que se ha saldado de acuerdo a fuentes diversas con un número de muertos que va desde los 300 hasta los 1000 después del ataque del ejército; la campaña de desquite de las fuerzas islamistas radicales que han lanzado por lo menos 12 ataques suicidas contra tropas pakistaníes causando casi 200 muertos. En Italia se desmantela una escuela de guerrilleros y en España varios islamistas ortodoxos son arrestados por financiar a Al Qaeda. En Afganistán, los generales británicos aseguran que la situación es insostenible y los talibanes continúan con su campaña de bombas y secuestros abarcando cada día nuevos territorios.

A todo este cuadro se suma Marruecos en estado de alerta máxima y los informes de la Oficina Nacional de Estimaciones que agrupa a las 16 agencias de inteligencia y seguridad de los EEUU que afirma que “Al Qaeda se ha regenerado completamente en las zonas de Waziristán en la frontera de Afganistán y Pakistán y que su poder ahora es mayor que en cualquier época anterior”. Alemania ha creado un grupo especial de inteligencia con la misión de detectar potenciales islamistas que penetran en Europa después de recibir entrenamiento en Irak.

En nuevos videos el lugarteniente de bin Laden, amenaza específicamente a Gran Bretaña y el jefe de Al Qaeda incita a los musulmanes a la inmolación alegando que el mismo Mahoma en algún momento de su vida hubiese optado por el denominado martirio en lucha contra sus enemigos. El Departamento de Estado ha doblado la recompensa sobre bin Laden a 50 millones de dólares. Un hecho sin precedentes en la Historia.

En la escalada de Al Qaeda como respuesta al incremento de las acciones del Ejército de los EEUU en Irak, Afganistán y otros lugares, es necesario hacer mención de la recomposición de altos mandos de esta organización y su reestructuración geográfica. Después de Tora Bora, el alto mando de Al Qaeda estableció que les tomaría entre cinco y ocho años refundar completamente la organización para adaptarla a las nuevas condiciones. Aún no pasan seis años y los objetivos están prácticamente alcanzados. Aquí cabe destacar el nombramiento de Abu Musab Abdul Wadul como Emir de Al Qaeda para todo el Magred que comprende los países de Túnez, Argelia, Marruecos y Libia y quizás también países ubicados más al sur del continente africano como Mauritania, Somalia, Etiopía y otros. Los análisis de inteligencia estadounidenses afirman que es en este ámbito geográfico donde más ha crecido la organización de bin Laden que ahora cuenta con un mando unificado y plena libertad de acción en la vasta zona situada al sur de Europa.

La captura en el año 2002 y posterior venta del comandante de Operaciones Internacionales de Al Qaeda, Khalid Sheik Mohammed, por la inteligencia pakistaní a los EEUU, dejó el cargo vacante por más de cinco años hasta la aparición de un activo líder de las fuerzas especiales de la organización, Sheik Abu Yahya al Libbi.

Si este comandante libio pasa finalmente a ocupar el cargo antes mencionado, toda la cúpula de Al Qaeda habrá quedado recompuesta y todas las bajas que han tenido en más de cinco años habrán sido reemplazados con nuevos elementos de otra estirpe como es el caso de al-Libbi.

Este hombre fue capturado por la seguridad de Pakistán el año 2002 y también vendido a la CIA por una cifra no revelada. Subsecuentemente, fue encarcelado en la gigantesca base de la Fuerza Aérea de los EEUU de Bagram, al norte de Kabul. Protagonizó en el año 2005 un espectacular escape al frente de otros dos hombres que fueron más tarde recapturados.

Su audacia lo llevó a los más altos cargos de la cúpula de Al Qaeda y su funciones iniciales fueron hacerse cargo de una variedad de campos de entrenamiento en las zonas triviales entre Pakistán y Afganistán. Desde su escape de la base de Bagram, Al-Libbi ha producido más videos que su jefe superior Ayman al Zawahiri a través de la empresa multimedia As-Sahab que produce el grueso de la persistente propaganda de Al Qaeda.

Sus películas ampliamente distribuidas por internet dan cuenta de un hombre muy fuerte, bien parecido, muy carismático, excelente orador con inmejorable manejo del idioma árabe. Su voz es clara y fuerte y en sus disertaciones se ayuda de powerpoint y mapas. Sus discursos contienen y entregan un sentido de competencia física y la audacia de su escape de manos del Ejército de USA habla por sí solo. Es un líder muy potente que llega a la cúpula de Al Qaeda. Por el momento, al-Libbi ocupa el cargo que dejara vacante el palestino Abu Subaydah después de su arresto en Pakistán en el 2002, es decir, Comandante en Jefe del sistema de Campos de Entrenamiento y Adoctrinamiento, una posición que lo coloca entre los cinco más importantes de la organización salafista.

Una nueva generación

A modo comparativo con las alocuciones de bin Laden, las arengas de al-Libbi difieren de las del líder aunque no hay trazos de contradicciones entre ambas. El joven comandante libio que no alcanza a los 30 años, centra sus discursos en los eventos actuales y parece poseer información muy precisa de los hechos sobre los que habla. El líder de Al Qaeda sin embargo, siempre hace referencias de tipo místico y a cuestiones de jurisprudencia islámica y debe viajar hacia muy atrás en la Historia para explicar algunos hechos que el considera relevantes para la época actual. Como si viviera de alguna manera en el pasado. Mientras bin Laden es pausado, lento y tranquilo en sus argumentaciones, al Libbi es fogoso, rápido y muy incisivo.

Es necesario recordar que las divergencias en el campo islamista tienen profundas raíces históricas y de alguna manera, los hechos actuales se encuentran irremediablemente ligados a eventos que sucedieron hace siglos. La referencias históricas de al Libbi son de menos calibre que las de su líder y el énfasis está puesto en sucesos de la historia actual como la colaboración entre las dinastías de algunos países árabes con la superpotencia, la inmensa corrupción de sus dirigentes y el abandono de las premisas básicas o esenciales del islamismo salafista como tal.

No es que bin Laden no haga referencias a la actualidad y a los problemas que le crea la modernidad en toda su extensión al islamismo clásico de corte salafista. Más bien el hecho que se produzca esta “divergencia” aparente se debe entender que se encuentra encausada hacia dos grandes bloques de posibles adherentes: por un lado, para aquellas masas de audiencia que evoca la Historia con cierta nostalgia, los discursos de bin Laden son muy atractivos como lo son para estas audiencias los de Ayman al Zawahiri, ambos provistos de fuerte contenido que demuestra un buen manejo de la ideología aunque nunca tanto como para ser considerados imanes o sabios islamistas.

La referencias de al-Libbi sobre Historia y la llamada escuela del Islam son menores y el grueso de sus discursos tiene como centro la época actual y, más precisamente, las grandes masas de jóvenes atrapados a medio camino entre diversas caracterizaciones o conceptos del universo y del Hombre que propone el Islam en todas sus variantes que son infinitamente más numerosas que aquellas grandes disputas ideológicas que sacudieron al marxismo durante los años 60 y 70 del siglo pasado. Yahya al-Libbi nos recuerda al fogoso predicador palestino Abdullah Azzam que fue el hombre que inició la tarea de reclutar guerrilleros musulmanes para defender el territorio de Afganistán invadido por tropas de la ex Unión Soviética en 1979.

De esta manera, las intervenciones orales de al-Libbi son más simples y llegan a una mayor cantidad de audiencia sobre todo cuando relata pasajes y anécdotas de su propia vida en cautividad en manos de las fuerzas de la CIA en la Base de Bagram en Afganistán. Sus vívidos relatos de la tortura y intrigas a manos de agentes de inteligencia americanos tienen una mayor actualidad y credibilidad para sus audiencias de jóvenes y potenciales guerrilleros.

Colocado ahora en el importante cargo de Comandante en Jefe del sistema de Campos de Entrenamiento que tiene diseminados Al Qaeda en la frontera afgano-pakistaní, al-Libbi ha hablado y escrito con seguridad y aplomo sobre temas tan diversos como la guerra actual en Afganistán, Irak, Somalia y hasta de cómo afecta la lucha salafista los devastadores efectos del sida en los niños libios.

Para muchos simpatizantes, da la impresión que al-Libbi vive en el presente y bin Laden en el pasado aunque no debe tomarse esto como una contradicción sino como una estrategia intencional destinada a audiencias diferentes en el plano internacional y a las complejas características que adquiere la “guerra contra el terror”. Son dos tácticas para ganar adherentes diferentes. La otra gran táctica, qué duda cabe, la coloca el gobierno de los EEUU con su política en el Medio Oriente que día a día radicaliza a centenares e impulsa a crecientes capas de jóvenes moderados a sumarse a la estrategia salafista de la guerra santa.

Más allá, al-Libbi pareciera tener actualmente una activa participación en la guerra en Afganistán, país que conoce muy bien. Se le atribuyen significativos ataques a tropas de la OTAN y contra el ejército y policía afgana, entre ellos un atrevido intento de matar al vicepresidente de los EEUU Dick Cheney en una visita relámpago que realizó a la Base Bagram hace unos meses.

De continuar su carrera, faltaría solo que se le atribuyera la planificación y ejecución de un gran atentado para catapultarlo al exclusivo cargo de Comandante en Jefe del Aparato Internacional de Al Qaeda. Estaríamos así frente al número cuatro de la organización que, junto a otros que han llegado antes, completaría totalmente la nueva estructura de mando de bin Laden. El periodista y analista J.M. Berger, que en alguna oportunidad entrevistó a bin Laden asegura que al-Libbi podría ser en el futuro como el mismo bin Laden: “en los hechos –dice- podría ser mucho mejor que bin Laden”.

Afganistán, de nuevo

Otro de los líderes importantes que Al Qaeda ha colocado sobre el terreno es el nombramiento a comienzos de junio de Mustafa Ahmed Muhamad Uthman Abu al- Yazid como Comandante General de todos los efectivos de la organización en Afganistán. Este hecho demuestra que la lucha, en general, en Afganistán, ha sido llevada casi exclusivamente por los talibanes y algunos de sus aliados. Demuestra también, la importancia que atribuye ahora bin Laden a involucrar su organización en otro frente. Y demuestra que Al Qaeda está reconstituida al grado de destinar un gran número de hombres de sus filas a ayudar al Mullah Omar, su antiguo aliado de Kandahar, aún al frente de los talibanes.

Este egipcio de 52 años, a quien todo el mundo llama Sheik Saeed, participó desde muy joven en las luchas de los islamistas en Cairo, perteneció la Jihad Islámica de Zawahiri y estuvo vinculado al entramado conspirativo que culminó con el asesinato del presidente Anwad Sadat en 1981 por el cual estuvo tres años en la cárcel. Ha sido condenado a muerte en ausencia en varios juicios en El Cairo. Lleva más de veinte años al lado de Zawahiri y aunque ha conservado una discreta presencia en la cúpula, es una de las figuras más relevantes de la nueva cúpula de Al Qaeda. Llegó a Afganistán en 1988 y se le considera entre los fundadores de la organización. Acompañó a bin Laden en su periplo a Sudán en 1991 y se convirtió allí en uno de los administradores financieros de más confianza del líder de Al Qaeda. Posee una lista interminable de alias pero fundamentalmente se le conoce como Sheik Saeed.

Al volver a Afganistán con bin Laden, se convirtió en miembro de la Shura, el Comité Ejecutivo de Al Qaeda, y pasó a manejar las finanzas de la organización. Fue, de esta manera y desde este importante cargo que Sheik Saeed gestionó con indudable éxito todas las finanzas y remesas a la mega operación del 11-S y fue a este mismo hombre a quien Mohammed Atta, el Comandante del ataque contra los EEUU en Nueva York y Washington, devolvió el saldo que había sobrado (15 mil dólares) justo un día antes de los atentados mediante un giro bancario a un banco en Qatar.

Los analistas de inteligencia de los EEUU tienen pocos datos sobre su vida personal aunque oncuerdan en que estudió economía o empresariales y ha recibido a lo largo de sus años entrenamiento militar de alto grado no habiendo ejercido cargo militar alguno hasta la fecha. Es un hombre que en los últimos años ha viajado intensamente con tareas tendientes a reorganizar las finanzas de Al Qaeda. Según el periodista paquistaní Hamid Mir que siempre ha tenido una relación con bin laden y quien más ha conversado con el líder de Al Qaeda, Sheik Saeed acaba de volver desde Irak a Afganistán donde estuvo durante dos años en “una misión sagrada”. Dadas sus potentes habilidades en varios campos y su alto cargo, esta “misión sagrada” seguramente tiene que ver con el fortalecimiento de la logística de guerra, el sistema financiero, la propaganda, el refuerzo de los medios de comunicación y las gestiones administrativas que necesita Al Qaeda en Mesopotamia y su frente de guerra el Estado Islámico de Irak en una contienda de esta magnitud.

Sheik Saeed tiene excelente relaciones con otros grupos étnicos que no sean árabes como los uzbecos. Posee un “noble carácter”, es una persona de total confianza de la cúpula de Al Qaeda y siempre hace gala, con modestia, de un trato fino, amigable y suave en las relaciones humanas tan convulsionadas en un teatro de guerra brutal como sucede en Irak o Afganistán. Se dice que una de sus hijas está casada con un hijo del líder espiritual de la Jihad Islámica egipcia, Sheik Omar Abd al Rahman, preso en los EEUU. Tanto su hija como su marido Muhammad Abd al Rahman fueron capturados por fuerzas de los EEUU a comienzo del año 2003 y sus paraderos son un misterio.

Colocar un hombre del prestigio de Sheik Saeed como Comandante General de Al Qaeda en Agfanistán, implica que las dos cabezas de la organización tendrán más tiempo para dedicar a otras operaciones y, al mismo tiempo –refuerzan- con un hombre muy respetado por todos los grupos islamistas en Afganistán, especialmente por los talibanes, apostando infringir a corto plazo graves derrotas a las fuerzas de los EEUU y de la OTAN.

La otras operaciones de Al Qaeda se refieren a preocuparse más por el frente de Pakistán conscientes de la efervescencia que bulle en sus entrañas y los miles de seguidores que tienen tanto en las ciudades más importantes como a todo lo largo de la frontera afgana. Según fuentes militares estadounidenses, no está en absoluto descartado que comandos y tropas especiales aerotransportadas lancen ataques fulminantes contra blancos en las zonas tribales de Pakistán para destruir los santuarios de Al Qaeda en la zona. Allí, Ayman al Zawahiri ha destacado a dos de sus más capaces lugartenientes: Majid Hassan al-Tawil y a Mohammad Othman que, según agentes del Mossad, dirigieron en las sombras el grave incidente de la Mezquita Roja. Otra zona caliente este verano es el Levante, una de los lugares geográficos de mayor convulsión en el planeta, la península Arábiga, Indonesia, Europa y por qué no, preparar un gran atentado en los EEUU antes que Bush diga adiós a la Casa Blanca.

Ricardo Rodríguez es periodista y escritor. Ha publicado en la Editorial Txalaparta “¿Cuántas veces en un siglo mueve sus alas el colibrí?” Marzo 1999; “El desafío de Bin Laden” Septiembre 2002 y “La Ruta del Esqueleto” Marzo 2006.


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