Tod@s somos Villa
 
         
 
 

 

La Impunidad

A Villa le toma declaración la brigada judicial al día siguiente de la agresión, destacando de ella constantemente el toma y daca sobre la autoría, intentándolo convencer de si podrían ser gitanos o macarras, y de si no habría provocado Villa la agresión.

Instantes después Villa pasa a disposición judicial ante el juez del juzgado nº 10, actualmente juzgado nº 3, donde presta declaración. Le explora el forense y se le confirma que los tres agresores están detenidos, ya que los abogados de los nazis le toman declaración, destacando el acoso del abogado de Feno en implicarle en una agresión que habría recibido Feno, por parte de la hinchada del equipo de fútbol del ATH. Bilbao en un partido contra la UD Salamanca. Ante estos datos el juez y el fiscal deciden imponer una fianza ridícula de 6000 euros para “Burro”, y de 1500 euros para cada uno de los otros dos. En total, quedan en libertad por la ridícula cifra de 9000 euros.

Cabe destacar que este mismo juez y el mismo fiscal, condenan a pagar a 4 jóvenes, una multa superior a los 30000 euros por realizar pintadas denunciando la agresión, multa que al final quedó reducida a 3000 euros, justo la mitad de lo que considera el juez que vale la libertad del que casi mata a Villa. Desde el momento en el que le toma declaración el juez, comienza el vía crucis judicial, que llevamos pade-ciendo desde hace dos años.

La constante negativa del juez, y de los abogados de los tres nazis, nos hacen estar viviendo un largo pro-ceso judicial, que dura mas de dos años, y en el cual Villa ha pasado de ser victima y verdugo a la vez con-tinuamente, un informe redactado por la brigada de información policial, en el que implica a Villa en agresiones y desordenes públicos sin ninguna credibilidad. Debido primeramente a la personalidad pacifica de Villa, y a que en las fechas en las que se producen las agresiones una estaba Villa firmando un contrato en Pamplona como repartidor de guías telefónicas, y la otra Villa, junto a su compañera Ana, y un amigo denuncian a dos nazis, Juan Vara y el otro Ángel Gómez Pérez, este último individuo lanzó un vaso contra Villa y su amigo cuando se disponían a entrar al portal de Ana. La denuncia llega a juicio y condena a Juan Vara el autor del lanzamiento, dejando sin cargos al verdadero autor Ángel Gómez.

En este mismo informe, cabe destacar, la enorme humanidad de Burro, y la militancia en organizaciones nazis de Feno y el Javi. También cabe destacar, la denuncia interpuesta por Burro a Villa, de haberle apuñalado en una pierna, denuncia que sus mismos compañeros no se hacen eco y desconocen que se produjera, ya que ninguno reconoce que Villa fuera armado.

El juez declara el caso como un simple caso de lesiones, ya que según él, los agresores no tenían animo de matar dado que el resultado de la acción no fue el de muerte y sí y sólo el de lesión, ya que debido a las condiciones de espacio y lugar, a la vista y en presencia de testigos es difícil pensar que se quería matar. Se podría pensar que tanto podrían querer lesionar como querer matar a la vista de los datos, sobre la relación de Feno y Burro con grupos de extrema derecha y al ser Villa de izquierdas, pero que la voluntad de los agresores llevan a concluir que no existió ánimo de matar y sí y sólo ánimo de lesionar.

Que dadas las características del arma, la cual no ha aparecido, la zona y el lugar del cuerpo hacia el que se dirigieron los golpes es una zona vulnerable y con potenciabilidad de causar lesiones vitales en abstracto. No obstante el resultado lesivo producido evidencia que tanto si hubo una o dos acometidas, se produjo un mecanismo de corte y no y en ningún caso de pinchazo, dado que la profundidad del corte en el punto mas profundo fue de 2 o 3 cms, y sólo afectó levemente en algún punto a la musculatura, y en ningún caso intereso la pleura. Y debido a quien utiliza un arma de grandes dimensiones y muy afilada y en vez de clavar o pinchar corta, quien pudiendo reiterar los ataques, y golpes agresivos no los reitera, SON DOS PUÑALADAS, pese a la superioridad numérica, evidencian una ausencia de rematar, o sea tenían que haber matado a Villa,
lleva a considerar que no concurría animo de matar en la conducta de Burro.
Ante estos razonamientos del juez, la defensa de Villa decide recurrir ante la Audiencia Provincial de Salamanca, recurso echado para atrás, con argumentos parecidos, por la misma audiencia. Argumentos jurídicos utilizados para evitar la entrada en prisión de los tres agresores.

Mas de seis meses después gracias a un compañero y amigo, el cual nos pone en contacto con varios testigos directos de la agresión ya que se encontraban precisamente consumiendo algo en la terraza del bar Bonanza, tras largas conversaciones con ellos debido al miedo que tenían, deciden declarar, pero quieren testificar en el juicio, como testigos protegidos, diligencias efectuadas por la defensa de Villa, y tras tomar declaración el juez a los testigos decide admitir, recurridas estas diligencias, por el abogado de Burro. La Audiencia Provincial no las acepta y decide que siga adelante la protección a los testigos, esto supone un serio revés para las defensas de los nazis y para los argumentos del juez, ya que uno de los argumentos para no llevar el caso como homicidio es la falta de civismo de las personas que vieron la agresión a Villa. La falta de acusaciones por parte de la fiscalía, que pide el ingreso en prisión pero solo para Burro, e impone pequeñas multas para los otros dos participantes, nos deja solos en nuestra defensa a Villa.