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RESCATANDO A LA SOLDADO INGRID Después de la vida el bien mas preciado que posee el hombre y la mujer, es sin duda alguna la libertad, hay momentos en que los seres humanos la pierden transitoriamente como el caso de la prisión impuesta por la fuerza a quienes luchan por la libertad misma, tal es el caso de nuestros presos políticos y prisioneros de guerra conminados en las asquerosas y despreciables mazmorras del actual régimen colombiano y hoy, también en las cárceles del imperialismo capitalista transnacional. Hay otros por el contrario, para los cuales la libertad es un concepto
mezquino e individualista, reducido a la posibilidad de expoliar libremente
a sus compatriotas sin importar que medios se utilicen para satisfacer
sus apetitos económicos. Estos viven prisioneros en la celda
aborrecible de sus conciencias. De igual manera fueron entregados a esta “comisión
Humanitaria”, los contratistas estadounidenses de la CIA, Thomas
Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, así como once anónimos
y olvidados policías y militares colombianos. Betancourt fue detenida y hecha prisionera de guerra el 23 de febrero
de 2002 en un operativo legitimo de las Farc-ep, desarrollado en medio
de la guerra civil que se libra en Colombia entre las fuerzas populares
insurgentes y el Estado colombiano, su actividad política,
su compromiso con las clases explotadoras colombianas y la dirigencia
politiquera del país que por años han violentado, aterrorizado
a nuestro pueblo, fueron las causas de su detención y no otras,
allí nada jugo su condición de ciudadana colobo-francesa
y mucho menos sus pirricas aspiraciones presidenciales. Sin embargo poco duro la alegría, como bien dice el adagio popular “la cabra tira al monte y quien es no dejara de serlo”, según las propias palabras de Ingrid dadas en su rueda de prensa, narro como en su primera llamada a su valerosa madre la señora Yolanda Pulecio, lo primero que hizo fue conminarla a llamar a Uribe Vélez para agradecerle el hecho de haberle perdonado la vida a su hija. Talvez por ignorancia o por complicidad con el régimen uribista, Ingrid olvida la lucha titánica que doña Yolanda, sus hermana Astrid y sus propios hijos, así como muchos amigos de la paz y organizaciones dieron a nivel nacional e internacional para lograr su libertad en medio de la indolencia que desde siempre demostró Uribe para encontrar salidas civilizadas al tema del canje e intercambio humanitario de los prisioneros de guerra en Colombia. Todo el país y la comunidad internacional que la acompaño en su drama, esperaban de Ingrid, que después de haber vivido en carne propia el drama de la guerra en Colombia, sus palabras fueran un mensaje de esperanza para el fin de la inhumana confrontación nacional. Sin embargo para regocijo de los que han hecho de la guerra en Colombia un negocio detestable y para desilusión de los millones que soñamos con una nueva patria, sus primeras declaraciones públicas ratifican lo que ya sabemos; su pertenencia y defensa incondicional a la casta explotadora y militarista que tiraniza a la nación. A la soldado Ingrid, como buena oficial de la reserva, le bastaron escasas horas en la base militar colombo-norteamericana de “Tolemaida” para refrescar el libreto oficial, luego de narrar algunas de las peripecias en la selva colombiana y quejarse de la estoica dieta alimenticia que compartió con esos miles de hombres y mujeres que la viven en Colombia por estar obligados a marchar a la guerra por culpa del despiadado Estado y la burguesía colombiana, una vez en tierra la recién liberada entro en filas a discreción. Repuestita como llego y con su acostumbrada carita de yo no fui, luego de echarse la señal de la cruz en la frente, por aquello de que el que peca y reza empata, se dedico a alabar las bondades del régimen paramilitar y narco asesino que encabeza su hoy benefactor Uribe, dio lecciones de táctica y estrategia militar y por ultimo como buena soldado se puso firme y saludo a sus superiores del generalato Santos-Padilla de León y Montoya. Ojala nuestros presos políticos y prisioneros de guerra pudieran contar con los cuidados y esfuerzos por preservar su seguridad, salud y vida con que contó Ingrid de parte de las Farc, muy por el contrario los nuestros cuando son capturados por la fuerzas militares y paramilitares estatales colombianas, son asesinados extrajudicialmente, torturados o condenados a cadena perpetua dentro y fuera del país, en las putrefactas cárceles del régimen, sometidos a tratos crueles e inhumanos, obligados al aislamiento, alejados de sus familias, de sus hijos pequeños, con persecución a sus seres queridos y abogados, sometidos a una dieta alimenticia no escasa pero si propia para cerdos, muchos de los nuestros mueren o mejor dicho, son asesinados por falta de Atención medica y medicamentos. Betancourt, fiel al su estirpe de politiquera y manzanilla, inmediatamente
comenzó su campaña ensalzando las ventajas de la reelección
presidencial de Uribe, lo acertado de su política de “seguridad
democrática” y para no desentonar con el jolgorio de
charreteras, aclamo la eficacia de la guerra poniendo como ejemplo
los logros de su liberación. Luego de la celebridad alcanzada por su cautiverio que la saco del anonimato político donde transitaba antes de su captura, probablemente la veremos como formula vicepresidencial para la segunda reelección de su salvador Uribe, eso si, luego de otras merecidas vacaciones en los campos Eliseos. Para el desacreditado bandido “Doctor Varito” la entrega de Ingrid le dará inicialmente una escasísimo margen de maniobra para seguir engatusando al país y a la comunidad internacional, pues no hay teflón que pueda contener los hedores putrefactos que emanan del palacio de Nariño y sus alrededores, si la Corte Suprema de Justicia y hoy mas que nunca la Corte Constitucional de Colombia, no se dejan intimidar y chantajear por el capo Uribe y sus secuaces, si se respeta la Constitución y la ley, es hora de que Alvarito vaya empacando maletas para reunirse con sus lugartenientes en las suites de la picota, o de pronto que le den visa USA sin haberla solicitado para reunirse con su socio y vecino de finca Salvatore Mancuso. Si no es así, si otra vez las autoridades judiciales incumpliendo
las obligaciones que el pueblo les ha encargado y traicionando la
voluntad de la soberanía popular se inclinan por el prevaricato
y cohonestan con el bandido, bajo cualquier excusa leguleya, entonces
veremos en dos años al doctor Uribe de la mano de la hoy popular
Ingrid Betancourt tejiendo las trampas y triquiñuelas para
la segunda reelección y así completar doce años
de guerra total contra el pueblo, en medio del hambre y miseria que
hoy vivimos 40 millones de colombianos prisioneros del régimen
oligárquico de Colombia. Por la nueva Colombia, avanzando a alcanzar la libertad Manuela Bolivariana |
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