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RAÚL REYES, EL HÉROE ASESINADO POR EL FASCISMO COLOMBIANO Según Juan Manuel Santos, Raúl Reyes
habría sido abatido en un campamento situado en Ecuador a 1.800
metros de la frontera, durante un bombardeo realizado por la Fuerza
Aérea de su país a partir de territorio colombiano,
para «no violar la soberanía » del país
vecino. Pero aclara luego que posteriormente tropas del ejército
colombiano transpusieron la frontera y recogieron el cuerpo de Reyes
y lo llevaron a Bogotá para evitar que las FARC lo sepultasen. LAS COSAS PASARON DE OTRA MANERA A través de satélites estadounidenses,
Uribe tuvo conocimiento de la presencia de un destacamento de guerrilleros
de las FARC en Ecuador frente al Departamento colombiano amazónico
del Putumayo. LOS BASTIDORES DEL CRIMEN El atentado terrorista ocurrió en un momento en que la campaña para la liberación de la franco-colombiana Ingrid Bettancourt asume un estilo histérico e inspira titulares de la llamada gran prensa internacional. Nunca se mintió tanto sobre la realidad colombiana como en estos días en que, a pretexto del sufrimiento de la ex-candidata a la Presidencia, las FARC son blanco de una montaña de calumnias. Un día quedará evidente que en el
debate sobre el intercambio humanitario las FARC actuaron permanentemente
con transparencia y autenticidad revolucionaria, y Uribe con hipocresía
y objetivos inconfesables. Las FARC eran conscientes de los enormes riesgos que la operación creaba. Solamente quienes conocen la geografía de Colombia -un país con 1.140.000 kilómetros cuadrados y 45 millones de habitantes, surcado por tres cordilleras, ríos gigantescos, y en gran parte cubierto por la densa floresta amazónica- puede valorar lo que significo conducir las dos mujeres desde el desconocido campamento en que se encontraban hasta el Departamento del Guaviare, cerca de la frontera de Venezuela. Es útil desde luego recordar que el ejército colombiano violó el compromiso del cese del fuego y empezó a bombardear el lugar una hora después de la salida de los helicópteros. Washington ha transmitido obviamente a Bogotá
minuciosas informaciones recogidas por sus satélites sobre
el recorrido del comando guerrillero encargado de entregar a Clara
y Consuelo a la Cruz Roja. No obstante esa actitud intransigente del presidente
neofascista de Colombia, las FARC, en respuesta a un nuevo pedido
de Hugo Chávez decidieron liberar, también en gesto
unilateral, a cuatro diputados en su poder. Era doble el objetivo de esa iniciativa militar. Si se producía un choque directo, Uribe responsabilizaría a las FARC por la muerte eventual de los diputados. Simultáneamente, los aviones espías, equipados con una tecnología de punta que Washington sólo proporciona a Israel, estuvieron activísimos. Los satélites norteamericanos transmitieron otra ves informaciones importantes al Pentágono que las comunicó a Uribe. Pero las FARC cumplieron, lo que no impidió
una intensificación de la campana pro-liberación inmediata
e incondicional de Ingrid Bettancourt. Hasta el Papa participó.
Esa exigencia era, en las condiciones existentes, de imposible aceptación.
Una mujer frágil, enferma, no podía en ninguna hipótesis
caminar durante días a través de regiones selváticas,
donde además las tropas colombianas podrían interceptar
al comando encargado de la misión. EL HEROE El comandante Raúl Reyes era después de Manuel Marulanda, el miembro más destacado del secretariado y del Estado Mayor Central de las FARC. Revolucionario desde la juventud - tenia actualmente 60 años- se estrenó como sindicalista en las luchas contra los gobiernos oligárquicos de su país Ellas fueron una iniciación para otras batallas políticas y militares. Hace mas de 30 anos, Luis Edgar Devia adhirió a las FARC y se transformo en Raúl Reyes, un comandante guerrillero que rápidamente alcanzó renombre internacional. Lo conocí en mayo del 2001. Recibí
una invitación para visitar su campamento, próximo a
San Vicente del Caguán, capital de la entonces zona desmilitarizada.
Acepté y me quede tres semanas. En ese primer encuentro hablamos de la crisis mundial,
antes de que me ofreciera libros y documentos como prologo indispensable
al dialogo sobre la lucha de las FARC. El era el responsable por las
conversaciones en busca de la Paz que transcurrían en esas
semanas cerca del caserío de Los Pozos con los representantes
del gobierno del presidente Pastrana. Viajé con Reyes para la Macarena, en junio. Allí las FARC entregaron a la Cruz Roja, en gesto unilateral, 304 militares, prisioneros de guerra. No olvido el privilegio de mantener con Raúl Reyes, en madrugadas intrépidas, bajo las estrellas, con el campamento en silencio, largas conversaciones sobre su organización revolucionaria, América Latina y la estrategia del imperialismo estadounidense, el gran enemigo de la humanidad. Y también sobre la vida. Escribí en ese campamento artículos para “Avante!”sobre los combatientes de las FARC, y una entrevista también publicada por el órgano del PCP. La atmósfera tenía algo de irreal, porque los textos eran transmitidos por la secretaría de Raúl para un destinatario que los encaminaba después para el periódico. Internet, curiosamente, funcionaba como instrumento utilizado por una guerrilla marxista-leninista. Para honor y provecho mio, Raúl Reyes mantuvo el contacto conmigo cuando regresé a La Habana, en donde yo residía. Con frecuencia recibía mensajes suyos -a través de comandantes amigos- con informaciones importantes y agradeciendo artículos que publicara sobre la lucha de las FARC. Recuerdo que poco antes del secuestro en Ecuador
del comandante Simón Trinidad – después extraditado
para los EEUU – Reyes había sugerido que volviera a la
selva colombiana. El proyecto fue entonces cancelado porque la frontera
ecuatoriana se había hecho muy insegura. Uribe brinda ahora por la muerte del combatiente
que, en las palabras de Jaime Caicedo, secretario general del Partido
Comunista Colombiano, fue un revolucionario ejemplar « que entregó
la vida por la causa en que creía». El paso por la presidencia de sus países
de aventureros reaccionarios como Uribe y Bush dejará solamente
memoria de actos sombríos y crímenes contra la humanidad.
Raúl Reyes entra, al desaparecer asesinado, en el panteón
de los héroes de América Latina. Como Sucre, Bolívar,
Artigas, el Che. Raúl Reyes transpone la frontera de la única
eternidad posible, la de los hombres y mujeres que han vivido para
servir a la Humanidad y contribuir para que ella prosiga caminando. Serpa, 2 de marzo de 2008-03-02 |
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