| Edición 1991, licencia
No. 002357 del Ministerio de Gobierno.
Quincena del 16 al 29 de septiembre de 1998. Economia: Entre
las expectativas y la incertidumbre
Paginas editoriales: Enfoque: El hombre de la máscara de
hierro
Mirador: La filosofía Militar.
El G-8 por el derecho a la comunicación Festival Internacional de Radioaficionados Reforma Política:
Declaración del Partido Comunista.
Tema central:
Laborales:
La página del Partido:
La personería del Partido.
Ideología:
Internacional:
"Mientras quede memoraria, habrá esperanzas"
Ultima:
Día colombiano de los derechos humanos.
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Tema central.
Las rondas de los trabajadores contra los altos impuestos. LA RESPUESTA AL ASALTO PASTRANISTA Con la parálisis y las jornadas de acciones sindicales y sociales,
programadas para los días 23 y 24 de septiembre, se estrena en Colombia
la lucha contra las imposiciones del nuevo gobierno, tanto o más
alcabalero y liquidacionista que sus antecesores. El Comando Nacional Unificado
ampliado que integran las tres centrales obreras y los pensionados propone
un modelo alternativo para la economía donde se respete el derecho
al empleo y la conservación del poder adquisitivo de los salarios
a la vez que anuncia acercamientos con otras fuerzas
Con el retiro, el pasado lunes 14 de septiembre, del artículo del proyecto de reforma que pretendía gravar con el impuesto a la renta a quienes devengan más de dos salarios, se anotan su primer parte de triunfo los trabajadores colombianos que 48 horas atrás habían convocado su primera jornada de protesta de envergadura contra el paquetaco tributario. Según el reversazo dado por el Equipo Económico, atribuido
a un «error
Si la administración Pastrana y el Congreso de la República
persisten en su empeño de hacer aprobar una Ley de Presupuesto Nacional
para la vigencia del año entrante, donde los trabajadores y el pueblo
colombiano salen tanto o más trasquilados que de costumbre, el paro
de 48 que protagonizarán los estatales el 23 y 24 de septiembre,
con el respaldo del sector privado, transportadores, campesinos e informales,
podría convertirse en un paro nacional indefinido las primeras semanas
de octubre, cuando por términos ese proyecto debe quedar finiquitado
en el legislativo antes del día 20, en compañía de
la ley de Ajuste Fiscal. Los trabajadores ofrecen a cambio fórmulas
para salir de la crisis y proteger la industria nacional, partiendo por
la implantación de verdaderas políticas de concer-tación
con todas las fuerzas vivas de la
Los dividendos del acumulado La verdad es que existe una enorme diferencia entre las jornadas
de protesta que los trabajadores estatales protagonizaron a comienzos del
año pasado, cuando la administración Samper pretendió
implantar un 13.5 por ciento de reajuste salarial que fue derrotado con
la parálisis de una semana iniciada el 11 el febrero: las reclamaciones
sindicales se han cualificado considerablemente. El famoso acumlado aquel
no era simple retórica. En aquella oportunidad, los primeros contactos
entre las tres centrales obreras y los pensionados comenzaron a tejerse
en diciembre de 1996 alrededor del Consejo Nacional de Concertación,
donde es llevado el tema del incremento al salario mínimo de los
trabajadores. Y los primeros días de enero de 1997 fueron decisivos
para dar nacimiento al Comando Nacional Unitario, dando al traste con la
Ley 344 de Ajuste Fiscal al rescatar buena parte del poder adquisitivo
de los trabajadores,
La lección quedó aprendida. En lo sucesivo, los trabajadores no podían seguir a la zaga de hechos cumplidos por parte de nuestros gobernantes y legisladores que durante el segundo semestre de cada año confeccionan y aprueban toda suerte de leyes, sin consultar los intereses de los afectados, ausentes de esos espacios. Para llegar posteriormente con la falacia de que no hay nada que hacer porque las leyes que ellos mismos tuercen están aprobadas y sancionadas. De allí la importancia del paro de 48 horas convocado por el conjunto de organizaciones sindicales de los sectores público, privado e informal: podría marcar el comienzo de una cadena de jornadas en ascenso, hasta tanto el gobierno no desista de su empeño en descargar sobre los hombros de los trabajadores todo el peso de una crisis generada, en esencia, por malas administraciones y una corrupción oficial y privada sin parangón en la historia reciente del país. Pánico en las calles El Congreso de la República, con fecha límite hasta
el 19 de octubre para aprobar el Presupuesto Nacional del año entrante,
incluido el proyecto de ley de Ajuste Fiscal, particularmente severo en
sus gravámenes, está en la obligación de atender las
justas reclamaciones de los asalariados, unificados como nunca en la defensa
de intereses con alcances más allá de lo estrictamente laboral.
Como dijo el presidente de la Central Unitaria, «los trabajadores
no tienen por qué pagar los impuestos que los ricos evaden».
Mientras los pobladores de Barrancabermeja y San Pablo, sur de Bolívar,
Hasta los camioneros, comerciantes y campesinos decidieron ajustar
sus
Reajustes ponderados del 14 por ciento significan, pírricos
incrementos
Modelo en crisis Según el analista económico, César Giraldo, el aumento del salario de los trabajadores no tiene efectos fiscales considerables y, en cambio, desestimula la economía. Cada punto de incremento en el salario de los trabajadores equivale a una milésima del Producto Interno Bruto, PIB. Es decir, si el gobierno en vez de reajustar los salarios en 14 por ciento los aumentara en 20 por ciento, el efecto sería del 0.3 por ciento del PIB, es decir, tres milésimas del PIB. En su opinión, la crisis mundial exige creatividad. Hace casi una década, agosto de 1990, a propósito de la llegada al poder de César Gaviria, las centrales sindicales colombianas conminaron al gobierno y los empleadores a cerrar filas en torno a la apertura de las compuertas aduaneras por considerar que traería nefastas consecuencias para la economía nacional. Hoy, cuando el efecto dominó por la caída de la economía rusa amenaza a Wall Street y el mundo entero, máxime cuando se descubrió que los famosos «tigres» asiáticos realmente no alcanzaban a ser siquiera inofensivos gatitos, los gremios económicos criollos comienzan a clamar porque se impongan mayores impuestos a las importaciones. Para los trabajadores la pérdida de competitividad es resultado de las políticas de expansión del capital financiero, también del desempleo. La crisis mundial es también reflejo de ese sistema. No se puede plantear que sean los trabajadores los que tengan que pagar los platos rotos. Por lo pronto, mientras se acerca el paro de los días 23 y 24, con toma de las principales ciudades el segundo día de la jornada al calor del pliego que los trabajadores presentarán a consideración del gobierno, la puja es por el respeto de los derechos adquiridos , la defensa de los sectores menos favorecidos de la población y la función social del Estado. Pastrana Arango debe tomar nota que si no establece verdaderos puentes de concertación con los trabajadores y la comunidad, las primeras semanas de octubre podríamos estar asistiendo a los preparativos de un paro nacional, con toma de Bogotá y todo. PROPUESTAS DE LOS TRABAJADORES HACIA UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO ALTERNATIVO 1. Recuperar el control frente a los capitales financieros. No se puede aceptar que el capital financiero continúe llegando a estos países, obtenga rentas financieras sin hacer ninguna inversión productiva, o sea en la economía real, y se vaya impunemente por donde llegó. Es necesario que el capital financiero pague impuestos, y no se imponga el aumento a través de la base gravable del IVA que afecta a los trabajadores colombianos. 2. Recorte del IVA y fortalecimiento de los impuestos a las importaciones. 3. Redefinición de las reglas de juego frente a los bonos de pensiones. No es justo que el ahorro de los trabajadores vaya a dar a manos del capital inanciero especulativo, como lo está proponiendo la reforma Pastrana. 4. Renegociar la deuda. La mitad de los gastos de la Nación se van en el pago del servicio a la deuda: 35-40 por ciento del presupuesto nacional, mientras el otro 15 por ciento son los traslados a los fondos privados de pensiones a través de las transferencias por bonos. ENTES TERRITORIALES En todas las entidades del orden nacional se sufre la incertidumbre sobre liquidaciones, fusiones y reestructuraciones, planteadas a lo largo de cinco proyectos de ley que el gbierno está presentando a consideración del Congreso por estos días. Se habla con insistencia de la liquidación de entidades como el DRI, ICA, INAT, Incora, Inpa, Incomex, Ecosalud, Inurbe. Privatización de las cárceles, también los recaudos de la Dian. Es necesario asumir el debate sobre las llamadas plantas paralelas, puesto que los trabajadores que desarrollan funciones permanentes de las entidades deben ser asimilados a sus nóminas fijas, eliminando asesorías, órdenes de trabajo, consultorías y convenios, verdaderos focos de corrupción. La Carrera Administrativa que recoge la Ley 443 de 1998 no recoge
las
No existe carrera administrativa para los trabajadores de entidades de control como la Contraloría y la Procuraduría, creando problemas por la implementación de reestructuraciones regionales. En 38 municipios de 20 departamentos, alrededor de 45.000 trabajadores han quedado sin empleo desde el gobierno anterior hasta ahora, anunciándose además el retiro de 3.000 trabajadores del departamento del Valle. La semana anterior sacaron 360 trabajadores del departamento del Huila, liquidando en su totalidad la secretaría de obras públicas del departamento. Es necesario establecer una vigilancia especial sobre los procesos de reforma administrativa y reestructuración, también en la contratación estatal. La violencia del Estado impera al retener los salarios de los trabajadores con la política de pagar finalmente todo a la hora de la reestructuración, como viene ocurriendo en Montería, donde los trabajadores desde hace nueve meses no reciben salarios. La pelea es por la estabilidad laboral, independientemente del salario que reciben los trabajadores. Más allá de la discusión del ajuste es necesario ponerle fin a la masacre laboral que genera hambre, desolación y miseria en la gente. SECTOR AGRARIO: TIERRA ARRASADA El sector agrario cayó cerca del 1% cuando desde 1957 se mantenía por encima del 3%, a causa de la eliminación de las políticas de fomento y protección. Con la apertura las importaciones agropecuarias se incrementaron en un 700%, trayendo como consecuencia la pérdida de cerca de 900 mil hectáreas en cultivos. El crédito agropecuario se ha reducido en un 75% por el temor
de los productores a endeudarse y perder sus tierras en manos de
las entidades
De manera alterna se acelera la relatifun-dización y contrarreforma
agraria, de la mano con masivos desplazamientos en regiones donde la tierra
perdió su valor agro-pecuario para convertirse en objeto de valorización
por megaproyectos viales, mineros o genéticos, entre otros.
Once millones de campesinos pobres, indígenas y comunidades negras
resisten los embates del modelo, aferrados a sus terruños, incluso
aportando más de un millón de desplazados. El gobierno pretende
cerrar alrededor de 300 oficinas de la Caja Agraria en capitales y ciudades
intermedias, con el despido de unos 3.000
Pastrana plantea la supresión del Instituto Colombiano para
la Reforma
SECTOR SALUD Y SEGURIDAD SOCIAL: POR UN AUTÉNTICO TRATADO DE PAZ Teniendo en cuenta que la seguridad social constituye un verdadero
tratado de paz, los trabajadores se reafirman en su propósito de
luchar por construir un sistema que cubra a toda la población, se
financie con recursos del presupuesto nacional y cuya administración
obedezca a esquemas de participación democrática tripartita.
Un modelo integral de seguridad representa una alternativa de organización
de la comunidad trabajadora formal e informal, urbana y rural, para la
generación de ahorro social con reservas que garanticen
La salud pública debe ser manejada directamente por el Estado,
sin
El régimen de personal de las Empresas Sociales del Estado debe unificarse, dando cumplimiento a la nivelación salarial prevista para el año en curso y eliminando los contratos administrativos o de bolsas de empleo al vincular su personal a las nóminas fijas de cada hospital. El Instituto de Seguros Sociales, ISS, pilar fundamental de la seguridad social en Colombia, debe continuar siendo una sola empresa con cobertura en salud, pensiones, riesgos laborales, desempleo y protección familiar, paquete que ninguna EPS del sector privado puede ofrecer. Al fin y al cabo, los inversionistas particulares se mueven por intereses de lucro. SECTOR EDUCATIVO Los trabajadores del sector educativo —universidades, colegios y escuelas oficiales, el Ministerio de Educación y el Sena, entre otras entidades— se ratifican en su lucha por la defensa de la educación pública y rechazan las tendencias privatizadoras de la misma. El presupuesto para educación debe incrementarse considerablemente por vía del situado fiscal para financiar la educación básica y media, con garantías de funcionamiento también para las universidades de origen oficial tanto nacionales como territoriales. Estabilidad laboral e incrementos salariales por encima de la inflación causada el año inmediatamente anterior, también hacen parte del pliego de exigencias elaborado por los trabajadores, profesores y personal administrativo del sector de la educación, unificado en la defensa del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena. |