Uno de los pilares fundamentales de la Unión Europea (U.E.) es la creación de una política de asuntos exteriores, seguridad y defensa común.

 En teoría esta política debe responder a tres objetivos:

  1.- Proteger los valores comunes, los intereses fundamentales, la independencia, la integridad y la seguridad de la UE.
  2.- Mantener la paz, la seguridad, la cooperación internacional, la democracia, el estado de derecho y los derechos fundamentales.
  3.- Cumplir la Carta de las Naciones Unidas y los acuerdos internacionales y europeos.
 

   La PESD se traduce por tanto en:

- Un enorme gasto militar con inversiones mutimillonarias en el desarrollo de armamento de última tecnología.
- Una agresiva política de venta de armas.
- La creación de un megaejército con capacidad de invasión y al servicio de los intereses de los poderosos.
- La constitución de un espacio europeo de control social y policial.
- Privilegiar las inversiones especulativas y militares frente a las solidarias y sociales.
- No abordar las causas estructurales, culturales y de otro tipo que producen los conflictos y la violencia.