Para dicha ponencia elaboramos un
informe "donde describíamos y denunciábamos el proceso de
refuerzo militarista del nuevo modelo de ejército profesional".
En
nuestra intervención ante la Comisión Mixta expusimos la
opinión de que la reforma ocultaba un reforzamiento de lo
militar del cual no se informaba a la sociedad. Además,
señalamos el papel de mero tramitador que asumían las Cámaras
ante una reforma previamente pactada por las cúpulas de los
partidos políticos, del gobierno y de los mandos militares.
Esta
intervención tuvo poca, sinceramente ninguna, aceptación por
los miembros de la Comisión. Sin embargo, en el posterior
debate, ninguno de los comisionados pudo rebatir, ni con datos ni
con argumentos, las afirmaciones que realizamos.