Por Benigno Paz
Correo electrónico: consultas@knsediciones.com
(reproducido con permiso del autor)
1. HISTORIA DEL
PERRO GUÍA Y EXPERIENCIAS INTERNACIONALES
2. SITUACIÓN
DEL PERRO GUÍA Y LAS ESCUELAS EN DISTINTOS PAÍSES
3. HISTORIA DEL PERRO
GUÍA EN ESPAÑA
4. Razas utilizadas:
5. Fases del adiestramiento
6. Las familias
voluntarias con cachorros. Los educadores.
7. El arnés
8. La GDBA en cifras:
9. Bibliografía
Perros de asistencia:
Dentro del grupo de perros de asistencia incluimos a los perros de
cualquier raza que prestan sus servicios y ayudan a una persona con discapacidad
física, sensorial o cognitiva.
Analizaremos ahora cada uno de los grupos de perros de asistencia por
separado:
Perros guía:
1. HISTORIA DEL PERRO GUÍA Y EXPERIENCIAS INTERNACIONALES
ORIGENES DEL PERRO GUÍA.
A la hora de establecer los origenes del adiestramiento del perro guía
tenemos que remontarnos a 1827, en Austria, donde Leopold Chimani escribió
un libro que incluía la historia de Joseph Resinguer, nacido en
1775, ciego desde los 17 años, que había adiestrado sus tres
perros.
Johann Wilkelm Kleim, en Viena en 1819, escribió
un libro para enseñar a los ciegos las técnicas de adiestramiento
de los perros guía, perfeccionando las técnicas de Reisinger,
hacía referencía a "...un arnés rígido y previamente
adiestrado, con gran esmero, por una persona vidente". (Coon, 1959, pag
45).
Este proyecto permanecio durante mucho tiempo en el olvido de la comunidad
internacional.
En 1845, el alemán Jacob Birrer publicó un libro describiendo las técnicas que utilizó para adiestrar perros guías. Los principios básicos de adiestramiento utilizados en aquella época se han ido perfeccionando hasta nuestros días.
Fue casi cien años más tarde cuando comenzo el movimiento de perros guías, tal y como lo conocemos en la actualidad. El creciente número de soldados alemanes que resultaron ciegos durante la contienda en la Primera Guerra Mundial, inspiraron al Dr Gerhard Stalling a abrir la primera escuela del mundo dedicada al adiestramiento de perros guías para ciegos.
La escuela abrio sus puertas en 1916 en Oldenburg, Alemania. Comenzó a nivel experimental para atender las necesidades de la gran cantidad de militares que durante la guerra habían quedado ciegos. Viendo que los resultados eran excelentes, pronto se abrieron otras tres escuelas en Alemania, Württemberg, Potsdam y Munich en las cuales ya se entrenaban perros a ciegos civiles.
En esta primer etapa de adiestramiento de los perros guías se utilizaba el "pastor alemán", raza muy popular y que estaba dando excelentes resultados en todas las facetas de adiestramiento (rescates, patrullas, búsqueda etc...).
El trabajo realizado en alemania tenía muy poco eco internacionalmente hasta que diez años más tarde, en 1927, Dorothy Eutis, una ciudadana americana que trabajaba en Suiza como adiestradora de prestigio en la sección de perros de rescate de la Cruz Roja, oyó de la existencia de la escuela alemana. La Sra. Eutis y su marido George, eran criadores de perros, su criadero <<Fortunata Fields>> estaba en Vevey, Suiza. La Sra. Eustis visitó el centro de adiestramiento Alemán para estudiar sus técnicas. En 1927 el periódico estadounidense "The Saturday Evening Post" solicitó a la Sra. Eutis un artículo sobre sus perros, la cría etc..., pero ella decidió no hacerlo para guardar sus secretos de cría. A cambio, escribió un artículo sobre los perros guía, las escuelas de adiestramiento en Alemania, y sobre la importancia del perro guía en este país.
El artículo cautivo a Morris Frank, un joven americano ciego. El Sr, Frank escribio a la Sra. Eustis, proponiendole que adiestrara un perro para él. La Sra. Esutis aceptó el reto bajo al condicion de que el joven Morris se desplazase a Suiza para participar en el adiestramiento.
En 1928 Morris viajó a <<Fortunata Fields>> a recoger el perro que los instructores Jack Humphrey y George Eutis habían adiestrado para él. Durante el adiestramiento, Morris y Dorothy decidieron abrir una escuela en EEUU: <<The Seing Eye>>, situada en un principio en Nashville (Tennesse) y posteriormente en Morristown, (New Jersey), donde bajo el mismo techo se elbergaba la administración, el adiestramiento y la residencia de las personas ciegas.
En 1929 el centro de adiestramiento <<L´Oeil
Qui Voit>> abrió sus puertas en Laussane (Suiza). En un principio
los perros eran criados en <<Fortunata Fields>>, pero apartir de
1934 se comenzó con la cría en el mismo centro. Los instructores
eran suizos, italianos, franceses e ingleses y algunos de ellos fueron
a trabajar a otros paises en Europa y a los Estados Unidos .
2. SITUACIÓN DEL PERRO GUÍA Y LAS ESCUELAS EN DISTINTOS PAÍSES
Hoy en día existen escuelas en la práctica
totalidad de los países desarrollados. En los EEUU hay más
de 11 escuelas, en Francia 10, en el Reino Unido la GDBA tiene más
de 14 centros en todo el país, en Alemania 5, en Australia 2, Corea,
en Japón 5, en Nueva Zelanda 1, en la República Checa, en
Sudáfrica 1, en Italia 3, Irlanda 1, en Polonia 2, en Bélgica
2, Holanda, Canadá 2, Noruega 2, Suiza, en Israel 2, en Rusia y
países del este existen varias escuelas y en España, disponemos
de la Fundación Once del Perro Guía (FOPG).
Un gran número de estas escuelas están agrupadas en las
Federaciones de los respectivos países y en la FEDERACIÓN
INTERNACIONAL DE ESCUELAS DE PERROS GUÍA con sede en las oficinas
centrales de la GDBA. En la actualidad hay unas 35 escuelas de todo el
mundo asociadas en esta Federación.
La observación del panorama internacional nos muestra, que la
existencia de los centros de adiestramiento de perros guía son un
signo de desarrollo económico y social. Los centros de adiestramiento
de perros guías pueden ser considerados como indicadores del grado
de desarrollo de los servicios de protección social.
La diferentes formas jurídicas de las escuelas, en estos paises,
van desde Fundaciones u organizaciones benéficas que aceptan donaciones
de empresas, del público en general y de los solicitantes de perro,
a otras que obtienen financiación de los respectivos Gobiernos a
través de Ministerios de Asuntos Sociales o de los seguros sanitarios.
Algunas escuelas pertenecen o están financiadas por organizaciones
filantrópicas de carácter internacional (Club de los Leones
principalmente).
3. HISTORIA DEL PERRO GUÍA EN ESPAÑA
Los primeros perros guía, reconocidos, en
España llegaron en 1963 y provenían de la escuela de Rochester,
en Detroit. La Organización Nacional de Ciegos de España
(ONCE) y la Asociación <<Club de Leones>> (fundadora de la
escuela <<Leader Dogs>>), llegaron a un acuerdo para que los españoles
pudieran obtener los perros en EEUU (116 desde 1991 a 1995), en la actualidad
entorno a 24 perros por año proceden de Rochester.
El primer centro de adiestramiento de perros guías en España
fue la Escuela de Perros-Guía para ciegos General Optica,
de Sant Joan (Mallorca) fundada en 1972 por el Sr. Picornell, después
de una breve visita a un centro del Reino Unido, con el patrocinio de General
Óptica, (Ver artículo en “El Mundo del Perro” n°9
/Diciembre de 1980).
El número de estudiantes por clase era de tres. Esta escuela
entregó alrededor de 150 perros y cerró sus puertas, de forma
oficial, en 1987.
En el n° 36 de nuestra revista se mencionaba la posible creación
de una Escuela de perros guías en Las Palmas de Gran Canarias
pero no llego a fraguar el proyecto.
En 1991, la Fundación ONCE del Perro Guía inició
su producción.
Es, como puede apreciarse, una historia muy reciente si lo comparamos
con las experiencias internacionales. La Fundación ONCE del perro
guía, en proceso de consolidación, ha entregado, hasta 1999,
alrededor de 400 perros.
Parte del personal técnico de la Fundación ha sido formado
en el Reino Unido, aprendiendo las técnicas de adiestramiento utilizadas
por la escuela inglesa, G.D.B.A.
El total de perros que atiende y supervisa la GDBA
supera los 7,500.
En la actualidad el núnero de personas ciegas con perro en Inglaterra
está próximo a los 5,000.
Cerca de 300 hembras de cría y sementales.
Casi 1000 cachorros en familias voluntarias en toda Inglaterra.
Se aproxima a 900 el número de perros en adiestramiento.
El número de perros retirados bajo la supervisión de
la GDBA rondan los 850.
La razas más utilizadas como perros guías
en la actualidad son:
El cruce entre Labrador y Golden, que esta dando excelentes resultados
en la actualidad (44%).
El Labrador Retriever (30%)
El Golden Retriever (14%)
El Pastor Alemán (5%)
En menor número se utilizan o han utilizado Border Collie, Flat
Coated R., Curly Coated R., Leonberger, Pastor Belga, Boxer, Collie Rough,
Caniche gigante, Rodesian, perros mestizos, etc. (En España incluso
se ha intentado con el Pastor Vasco sin ningún exito).
(Porcentajes correspondientes al número de perros graduados
en la GDBA)
En la selección de la raza se tiene muy en
consideración la salud de los progenitores, la ausencia de taras
genéticas el temperamento, la talla, el pelage.
Adaptabilidad, grado de dominancia, concentración, motivación,
grado de agresividad son algunas de las caracteristicas temperamentales
esenciales en el perro guía.
En el adiestramiento del perro guía, aun siendo un proceso continuo de aprendizaje, podemos diferenciar tres etapas.
Etapa en la familia, fase de habituación.
Desde las seis semanas al año de edad. Abarca los periodos críticos
en el desarrollo del cachorro. El perro se habitua a las situaciones, objetos
y sonidos comunes del hogar y alcanza un nivel de obediencia básica.
Aprende a caminar de la correa, en el lado izquierdo, y sin excesiva tensión.
Aprende a ser limpio en la casa, a no ser destructivo, se le introduce
en los transportes públicos, etc.
Se integra en la <<manada>>
Etapa en el centro de adiestramiento, fase de adiestramiento
específico.
Desde el año de edad al año y medio o dos años.
Se progresa desde la obediencia básica al adiestramiento específico
(linea recta, bordillos, obstáculos, etc). Inicialmente se moldea
la respuesta deseada y progresivamente se le pasa más y más
responsabilidad al perro, se aplica el condicionamiento instrumental y
se expone al perro a situaciones cada vez más dificilies, que ha
de resolver. Al final de esta etapa el adiestrador trabaja con un antifaz,
en distintos entornos para comprobar la capacidad del perro para asumir
la responsaabilidad de guía.
Etapa con el usuario, fase de acoplamiento.
A partir del año y medio o dos años de edad. Se selecciona
el perro adecuado para las necesidades de la persona ciega. La persona
ciega seleccionada atiende un curso de tres semanas de duración
en el centro de adiestramiento donde aprende a cuidar y manejar al perro
guía. Posteriormente se continua el curso en el lugar de residencia
de la persona ciega y se trabajan las rutas y necesidades específicas,
con el nuevo perro guía.
Esta es sin duda una de las fases más complejas y de ella
depende, en gran medida, el exito del proceso de adiestramiento.
Una vez graduada la unidad la GDBA realiza visitas de apoyo y supervisión:
.- al mes de la graduación o finalización del curso
.- a los seis meses
.- una vez al año durante toda la vida de trabajo del perro
guía (seguimientos rutinarios).
Además el personal de la GDBA está siempre diponible
para prestar sus servicios cuando la persona ciega lo requiere (trabajar/introducir
nuevas rutas, visitas prioritarias, la unidad experimenta problemas o dificultades).
6. Las familias voluntarias con cachorros. Los educadores.
El adiestramiento del perro guía solo es posible
gracias a la labor altruista y desinteresada de las familias que se ocupan
de habituar/familiarizar a los cachorros a todas las situaciones de la
vida diaria en el hogar. Las familias seleccionadas se hacen cargo del
cachorro cuando éste tiene 6 semanas de edad y le enseñan
a aceptar las reglas básicas de convivencia. El cachorro vuelve
al centro de adiestramiento cuando cumple el año (por termino medio,
existen variaciones en función de la raza y necesidades específicas
de cada individuo) donde se comienza el adiestramiento.
Ya en 1956 la GDBA comenzo a establecer un programa de cría
y a introducir los cachorros en familias desde las 6 semanas, conscientes
de la importancia de este periodo para conseguir perros equilibrados y
aptos para el adiestramiento como perros guías. (Scott /Fuller en
su libro “Genetics and the Social Behaviour of the Dog” y Pfaffenberger
en sus estudios para el Centro de adiestramiento de San Rafael reforzaron
estos planteamientos).
Con la familia el perro aprende a ser limpio en la casa, a aceptar
el ser manejado, cepillado, a caminar en el lado izquierdo sin tirar de
la correa, a no subirse a los muebles, o ser destructivo, comienza
a realizar sus primeros ejercicios de obediencia, etc.
La mayor parte de las escuelas del mundo han adoptado y establecido
un programa de cría propio y educadores lo que explica el relativamente
bajo nivel de rechazos que se produce durante el adiestramiento. En los
centros que no disponen de programa de cría propio o programa
de educadores los pocentages de perros rechazados se elevan hasta
cerca de un 70%.
Es característico e identificativo de los
perros guías y de cada una de las escuelas.
Consta de dos partes:
El cuerpo: de cuero que rodea el pecho del animal
El asa: de metal. Se ajusta en distintas posiciones según
centros de adiestramiento (ver fotos), y según necesitdades del
usuario (ejm. balance) y/o perro (ejem. tensión).
La mayor parte de las escuelas adiestran a sus perros para trabajar
en el lado izq de la persona ciega. En ocasiones se realizan adaptaciones
para el lado dch si la persona ciega ha sufrido la amputación del
otro brazo; en algunas escuelas de Japón se adiestra a los perros
para trabajar en ambos lados e incluso un mismo perro para marido y mujer.
El perro se mantiene en el lado izq de la persona ciega y camina paralelo.
Cuando caminan la persona se situa a la altura de los cuartos traseros
del perro (posición de guía), esto da un tiempo de reacción
de 2-3 segundos que permite a la persona ciega reaccionar ante cualquier
cambio de dirección del perro o ante una parada repentina (bordillo,
escalón, paso extrecho). Esto justifica el hecho de que el asa sea
de metal y de distintas longitudes para permitir obtener la posición
correcta.
El perro debe caminar en esa posición de guía y proporcionar
una tensión suficiente para que la persona ciega pueda seguirla,
sin llegar a ser fuerte dado que resultaria extremadamente incomoda y podría
llegar a producir problemas/dolores de espalda e incluso deteriorar todos
los aspectos de trabajo del perro guía (incremento de los niveles
de estres e incremento de errores, dificultad de control, etc)
La persona ciega debe sujetar el asa con suavidad para poder realizar
un seguimiento adecuado de los movimientos del perro, sentir los movimientos
a derecha o izquierda y evitar el incrementar la tensión.
El arnés, de algún modo, restringe la posibilidad de
movimientos del perro guía y es uno de los factores que determinan
la dificultad en su adiestramiento. Durante el adiestramiento el perro
aprende a aceptar a la persona que sujeta el arnés como una extensión
de su propio cuerpo, y dejar espacio suficiente a la hora de negociar
obstáculos.
La movilidad con el perro guía
El perro guía es un instrumento de movilidad
personal (instrasferible y monoplaza).
Una de las caracteristicas de la movilidad con perro guía es
que la persona ciega no tiene contacto físico con el entorno, se
eliminan las referencias táctiles que puede obtener con el bastón
(línea del edificio, farolas, etc) y ha de utilizar las referencias
auditivas o cambios de superficie para poder determinar su situación
en el entorno. Los únicos puntos de referencia y orientación,
que se mantinen estables en el entorno, son el tráfico, los bordillos,
los cambios de superfice, otros sonidos (tiendas, etc) u olores (panaderia,
kiosko, etc). Por esta razón se adiestra al perro guía siguiendo
el principio de la línea recta, para facilitar la movilidad independiente
y segura de la persona ciega. Siguiendo este principio se enseña
al perro guía a caminar en el centro del pavimento, manteniendo
su concentración y una tensión suficiente para que pueda
ser percibida por la persona ciega atraves del arnés. El perro deberá
mantener dicha línea de desplazamiento hasta que el amo decida un
cambio de dirección (una vez alcanzado el bordillo, por lo general)
o bien el entorno le impide continuar. El perro ha de continuar en línea
recta y negociar cualquier obstáculo que pueda aparecer en su camino,
desviandose a derecha o izquierda dejando suficiente espacio para su amo,
y volviendo a recupera la línea de desplazamiento tan pronto como
sea posible.
El perro guía aprende a parar en los bordillos donde esperará
la orden de su amo para continuar o bien realizar un giro (derecha o izquierda).
La persona ciega tiene la responsabilidad de decidir cuando se puede
realizar el cruce de forma segura, para ello ha de escuchar atentamente
el fluido del tráfico y dar la orden al perro en el momento en que
no hay tráfico, en caso de duda el usuario debera solicitar la ayuda
de una persona vidente para garantizar la seguridad en el cruce. El perro
no tiene capacidad para decidir cuando es el momento seguro para cruzar,
dada la complejidad y gran volumen de tráfico en nuestros días,
con vehículos cada vez más rápidos y sileciosos.
Otro modo de garantizar la seguridad en los cruces es la utilización
de pasos elevados o subterraneos (aunque en ocasiones pueden entrañar
problemas de orientación) y la utilización de cruces regulados
por semáforos (una vez que se conoce la secuencia de los mismos).
Con demasiada frecuencia nos encontramos con personas que están
convecidas de que es el perro guía quien decide cuando resulta seguro
cruzar. Debemos dejar bien claro que esto no es así, el perro no
está adiestrado para identificar el cambio en la señal luminosa
para peatones (rojo/verde) ni tiene posibilidad de llegar a comprender
la complejidad del tráfico en nuestros días, con tráfico
muy rápido y silenciosos. No obstante durante el adiestramiento
se trabaja con el tráfico, en situaciones artificiales y controladas,
para hacerle comprender al perro que un vehículo aproximandose significa
peligro, en un principio el perro, por propio instinto de supervivencia,
evitará aquellas situaciones que amenacen su vida, pero está
respuesta no es fiable.
Cualquier ruta, conocida o nueva, se puede desglosar
en lineas rectas. La persona ciega debera contar bordillos (subida o bajada)
o cruces, para determinar en que punto debe realizar los giros.
(ver ejemplo de ruta en Plano de Madrid)
Pero no todo es un mundo de rosas con el perro guía,
con frecuencia uno descubre la cantidad de perros que hay en la calle,
la existencia de gatos y palomas en nuestras ciudades, la cantidad de basuras
que hay en algunas aceras, la gran catidad de olores en las esquinas que
atraen al perro. El usuario necesita controlar estas distraciones para
poder disfrutar de una movilidad fluida y relajada, de lo contrario el
trabajo del perro se deteriorará con gran rapidez. Además
el perro no es un robot al que se le aprieta un botón y te lleva
al banco sin más complicaciones. El usuario ha de mantener el control
de su desplazamiento en todo momento, dandole al perro las ordenes que
procedan para llegar al destino establecido y corregir cualquier error
que pueda cometer, si se salta un bordillo deberá pararlo y repetir
la aproximación; si tropieza con una farola debera corregir al perro
e indicarle que debe dejar más espacio (el perro ha de aprender
que su amo, al final del arnes, es una prolonagación de su propio
cuerpo). Además la tenencia de un perro guía colleva una
serie de responsabilidades, atenciones, cuidados y gastos que ha de afrontar
la persona ciega (cepillado, alimentación, ejercicio físico,
veterinarios…) Desde el momento en que se tiene un perro guía se
necesitará aprender nuevas rutas, al veterinario para realizar los
chequeos semestrales, al parque para el ejercicio, a un area donde el perro
pueda hacer sus necesidades al tiempo que se necesitará mantener
dicha área limpia.
En inglaterra la GDBA financia, con las donaciones del público,
los gastos de alimentación y veterinarios, durante toda la vida
del perro, de todos los perros guías. En España estos son
gastos que ha de afrontar el ususario.
Otro aspecto importante a considerar es la estrecha relación
que se establece entre amo y perro, afectiva y de dependencia mutua diriamos.
Ambos comparten 24 horas al día durante 8 o 9 años, esto
crea unos fuertes lazos de unión que pueden causar una profunda
tristeza, ser una experiencia traumática, cuando llega la hora de
retirar al perro, sufre una enfermedad o se muere ( en muchos casos la
persona sufre más esta perdida que la de otros seres queridos),
este es un aspecto que no siempre se valora o cosidera a la hora de solicitar
un perro guía, y que podemos poner en la balanza de inconvenientes
del perro guía.
Por lo general la movilidad con el perro guía resulta menos
estresante para la persona ciega dado que se reduce el número de
decisiones que ha de tomar. En los deplazamientos con el bastón
la persona ciega ha de analizar y procesar la información que obtiene
en cada uno de los movimientos del bastón y decidir si es seguro
continuar o en que dirección debe desviarse para negociar el obstáculo
y continuar el desplazamiento de forma segura. Con el perro guía
la cantidad de información a procesar se reduce y el perro utiliza
su iniciativa para resolver algunas de las situaciones más comunes
(se mueve a derecha o izq dejando espacio suficiente para su amo en presencia
de un obstáculo en el pavimento, continua en linea recta y se para
al alcanzar un bordillo o escalón para indicarselo a su amo) reduciendose
de este modo el número de decisiones que debe tomar el amo y haciendo
así el desplazamiento menos estresante, más relajado.
Es responsabilidad de la persona ciega el saber como se llega de un
punto a otro y el tomar referencias del entorno en todo momento para conocer
su posición y saber como continuar para alcanzar su objetivo en
la ruta.
La asociación es responsable de más
de 7.500 perros.
5,000 perros guiando a sus usuarios.
Cerca de 300 machos y hembras de cría.
Alrededor de 1.000 cachorros con las familias voluntarias, educadores.
900 perros en adiestramiento entre los distintos centros.
Más de 850 perros jubilados, en familias voluntarias que
los cuidan.
La organización se financia enteramente con las donaciones del
público.
El coste estimado de un perro guía está por encima de
los cinco millones de pesetas. No obstante la persona ciega paga un precio
simbólico de 50 peniques por su perro guía.
En la actualidad no existen criterios homologados o test, aplicables a los perros procedentes de las distintas escuelas, que acrediten que el perro tiene un mínimo estándar de trabajo, esto queda a valoración de cada centro de adiestramiento.
Dirección de contacto:
The Guide Dogs for the Blind Association
Hillfields
Burghfield
Reading
Berks RG7 3YG
Mi agradecimiento a todo el personal del centro de adiestramiento en Wokingham por su desinteresada colaboración en este artículo. En especial para Julie, Delia, Michaela, Dick, Brainey y Barrito.
© Benigno Paz Ramos
Instructor de movilidad con perros guías (GDBA, Inglaterra)
http://www.knsediciones.com
“Another Pair of Eyes” Peter Ireson (Pelham Books)
“Helping Hounds” Alison Hornsby (Ringpress Books Limited, 2000)
“Barking Up the Right Tree” Derek Freeman (Ringpress Books Limited)
“El Mundo del Perro” Diciembre 1980; Diciembre 2000
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